ALGUNOS EJEMPLOS DE ANARQUISMO EN ACCIÓN

El anarquismo más que nada trata de los esfuerzos de millones de revolucionarios que han cambiado el mundo durante los dos últimos siglos. Discutiremos aquí algunos de los momentos cumbres del movimiento, todos ellos de naturaleza profundamente anti-capitalista.

El anarquismo trata de cambiar el mundo radicalmente, no simplemente hacer el presente menos inhumano, por medio del fomento de las tendencias anarquistas existentes. Aunque una revolución puramente anarquista no ha ocurrido aún, han habido varias de carácter y niveles de participación elevadamente anarquista. Y aunque todas hayan sido destruidas, en cada caso ha sido ha manos de fuerzas externas (apoyadas ya bien por comunistas ya bien por capitalistas), no debido a problemas internos del anarquismo. Estas revoluciones, a pesar de no haber sobrevivido frente a fuerzas aplastantes, constituyen una inspiración para los anarquistas y son prueba de que el anarquismo es una teoría social viable que puede ponerse en práctica a gran escala.

Es importante señalar que estos ejemplos son experimentos sociales de amplia escala y no suponen que ignoremos la corriente oculta de la práctica anarquista que existe en la vida cotidiana, inclusive bajo el capitalismo. Piotr Kropotkin (en El Apoyo Mutuo) y Colin Ward (en Anarchy in Action) han documentado las muchas maneras en las que el pueblo común, generalmente desconociendo el anarquismo, ha laborado unido en igualdad para solucionar sus propios problemas. Como dice Colin Ward, "una sociedad anarquista, una sociedad que se organiza sin autoridad, siempre ha existido, como la semilla bajo la nieve, enterrada bajo el peso del estado y de su burocracia, del capitalismo y su derroche, sus privilegios y sus injusticias, su nacionalismo y sus lealtades suicidas, sus diferencias religiosas y su separatismo supersticioso" [Anarchy in Action, p.14].

El anarquismo no trata solamente de una sociedad futura, trata también de la lucha que ocurre hoy. No es una condición sino un proceso que creamos con nuestro activismo y auto-liberación.

Sin embargo, hacia los años 60, muchos comentaristas desecharon el movimiento anarquista como cosa pasada. No solamente habían sido destruidos por el fascismo los movimientos anarquistas europeos, sino que además durante la postguerra su recuperación fue impedida, por un lado, por el capitalismo occidental, y por otro por el oriente leninista. Durante éste mismo período, el anarquismo fue reprimido en los EEUU, América Latina, China, Korea (donde una revolución social de contenido anarquista fue aplastada antes de la guerra de Korea) y Japón. Incluso en algún que otro país que escapó lo peor de la represión, la combinación de la Guerra Fría y el aislamiento internacional vió a los sindicatos libertarios, tales como la SAC de Suecia convertirse en reformistas.

Pero también los años 60 fueron una década de lucha renovada, y por todo el mundo la 'Nueva Izquierda volvió sus ojos hacia el anarquismo, como también hacia otras direcciones, buscando sus ideas. Muchas de las figuras principales de la explosión masiva de Mayo de 1968 en Francia se consideraban anarquistas. Aunque estos movimientos degeneraron, dieron lugar a otros que mantuvieron el ideal vivo y empezaron a formar nuevos movimientos. La muerte de Franco en 1975 dió lugar a un renacimiento masivo del anarquismo en España, con más de 500,000 personas asistiendo a la primera reunión de la CNT del post-Franquismo. El retorno a una democracia limitada en algunos países latinoamericanos al final de los 70 y durante los 80 permitió el crecimiento del anarquismo allí. Finalmente, al final de los 80, fueron los anarquistas los que dieron los primeros golpes contra la URRS leninista, teniendo lugar en Moscú, en 1987, la primera manifestación anarquista desde el 1928.

Hoy el movimiento anarquista, aunque todavía frágil, organiza cientos de miles de revolucionarios en muchos países. España, Suecia e Italia tienen movimientos libertarios que cuentan con más de 250,000 afiliados entre ellas. Casi todos los demás países europeos tienen varios miles de anarquistas activos. Grupos anarquistas han hecho su aparición por primera vez en otros países, incluyendo Nigeria y Turquía. En Sur América el movimiento ha tenido una asombrosa recuperación. Un página de contactos circulada por el grupo venezolano Correo A enlista más de 100 organizaciones en casi todos los países.

Quizás la recuperación está ocurriendo más lentamente en Norte América, pero aquí también, todas las organizaciones libertarias están creciendo notablemente. Según se acelera este crecimiento, muchos más ejemplos de anarquía en acción serán creados y más y más personas tomarán parte en organizaciones y actividades anarquistas.

No obstante, es importante señalar ejemplos masivos del anarquismo operando a gran escala para poder evitar las falsas acusaciones de "utopianismo". Como la historia está escrita por los vencedores, estos ejemplos de anarquía en acción son a menudo ocultados en libros oscuros. Raramente se mencionan en las escuelas y universidades (o si se mencionan, se desvirtúan). No es necesario decir que los pocos ejemplos que damos son eso, unos pocos nada más.

El anarquismo tiene una larga historia en muchos países, y no podemos atentar a documentar cada ejemplo, solo los que consideramos más importantes. También lo sentimos si parecemos eurocentristas. Debido a consideraciones de tiempo y espacio, hemos tenido que ignorar Alemania (1919-21), Portugal (1974), la revolución mexicana, los anarquistas de la revolución cubana, la lucha de los koreanos contra el imperialismo japonés (y después el de los EEUU y la Unión Soviética) durante y después de la segunda guerra mundial, Hungría (1956), la rebelión a finales de los 60 del "negarse a trabajar" (en particular el "verano caliente" en Italia, 1969), la huelga de mineros del Reino Unido (1984-85), la lucha contra el "Poll Tax" en Gran Bretaña (1988-92), las huelgas en Francia en 1986 y 1995, el movimiento COBAS de Italia de los 80 y los 90, y muchas otras grandes luchas en las que las ideas anarquistas de auto-gestión anarquismo han estado comprometidas (ideas que generalmente nacen del movimiento mismo, sin que los anarquistas jueguen necesariamente el papel de "líder"). Para los anarquistas, las revoluciones y las luchas populares son "festivales de los oprimidos", cuando la gente común comienza a actuar por sí misma y a cambiarse a sí mismos y al mundo.