El Che periodista

Su pasión por el rugby y la curiosidad que lo conduce a probar de todo, llevaron un día a Ernesto Guevara a intentar la práctica del periodismo como cronista de la revista "Tackle". El joven Guevara firmaba sus notas con el seudónimo de "Chang-cho". Este nombre falso mantiene una relación directa con el apodo que sus compañeros de equipo le pusieron, producto del poco uso que Ernesto hacía de las duchas y el jabón. Sus compañeros lo llamaban "El Chancho".

En 1953 se publica la investigación que Ernesto Guevara realiza juntamente con el doctor Pisani sobre alergias.

Durante su segundo viaje por América, durante su estadía en Panamá, Ernesto Guevara publica su artículo sobre las investigaciones realizadas en las ruinas de Machu Picchu, Perú, en la revista "Siete". Será la única vez que el Che publique con su verdadero nombre.

En México, Guevara comienza a trabajar como fotógrafo de la revista "La Función del Médico en América Latina" y como redactor y fotógrafo en la Agencia Latina de Noticias. El Che va dándole un perfil nuevo a la aventura de la fotografía, que aparece en su vida, primero como una necesidad de subsistencia, cuando deambulaba retratando gente por las calles de los barrios mexicanos, a quienes les cobraba por el trabajo, y luego como una verdadera profesión dentro del periodismo gráfico.

Una responsabilidad inédita aparece en la vida del joven Che. Agencia Latina le propone cubrir los IV Juegos Panamericanos. Abandona todo lo que está haciendo, incluso las investigaciones en los hospitales públicos donde se había empleado, para dedicarse por completo a sus tareas periodísticas. Muchas de la fotos que Guevara tomó en el desarrollo de los Juegos, fueron publicadas años más tarde en la revista "Bohemia".

Un trabajo de investigación -que Ernesto presentaría para concursar por una residencia en el Hospital General de Ciudad México, al que llamó "Investigaciones cutáneas con antígenos alimentarios semidigeridos"- aparecerá publicado en 1955 en la "Revista Iberoamericana de Alergiología", con motivo de la realización de un congreso médico sobre esa especialidad en la ciudad de Veracruz.

En plena Sierra Maestra, ya con el grado de comandante, el Che realiza uno de sus más preciados sueños. Convencido de la importancia del despliegue que la prensa revolucionaria significaba para el fin último del triunfo revolucionario, en pleno desarrollo de la consolidación de la retaguardia de la revolución, con la incorporación de Geonel Rodríguez y Ricardo Medina, dos militantes "del llano" que se mudan a la sierra con un mimeógrafo, se pone en marcha uno de los proyectos más caros del Che: desarrollar un periódico producido totalmente en la Sierra Maestra. Días después aparecerá el primer número de "El Cubano Libre", donde el Che firma con el seudónimo de "El Francotirador".

Ya en La Habana, después del triunfo de la revolución, el 9 de enero, Ernesto Che Guevara recibe en el aeropuerto de La Habana a Carlos María Gutiérrez y a Jorge Ricardo Masetti, quienes impulsados por Guevara darán forma en un futuro no muy lejano a la agencia de noticias "Prensa Latina", que será la voz de la revolución en el mundo. Los proyectos "Prensa Latina" y la revista "Verde Olivo" son el producto de la visión de Guevara con respecto a la función determinante de la prensa como formadora de ideología. El proyecto ve la luz gracias a la colaboración económica del mexicano Carlos Ulloa. En la redacción será invalorable la colaboración de periodistas identificados con los ideales guevaristas, como los argentinos Masetti y Rodolfo Walsh. En abril de 1959, autofinanciada, la revista "Verde Olivo", órgano de prensa del "Ejército Rebelde", a la que Guevara tiñó con su ya declarada orientación izquierdista, era una realidad.

Con respecto al mensaje ideológico que la revista "Verde Olivo" transmitía, éste despertó reacciones dispares entre los miembros del ejército. El ala izquierda la recibió con algarabía, mientras que los más conservadores, entre ellos el responsable militar del Camagüey, Huber Matos, la rebautizó con el nombre de "Rojo Olivo", en el intento de señalar la dirección política de los comentarios incluidos en el medio y las intenciones de su creador, Ernesto Guevara. Ese mismo mes de enero, en su día 28, Guevara participa en el programa "Telemundo pregunta", que se emitía por la televisión cubana. Durante la transmisión del programa, que fue seguido atentamente por la audiencia de La Habana, el comandante de nacionalidad argentina respondió entre otros, a temas vinculados con su pensamiento sobre la Unión Soviética, su concepción ideológica, el desarrollo de la reforma agraria en Cuba y la intención del gobierno de la isla de influir en los destinos de Panamá. El punto saliente de la entrevista fue el que marcó la voluntad del Che de alcanzar una alianza con el comunista PSP, que puso en alerta a los EE.UU. y a los grupos conservadores cubanos.

En el mes de setiembre de 1959, de regreso en Cuba, después de la primera gira que el Che realiza por Asia, Africa y Europa, el flamante diplomático de la revolución escribe sus experiencias bajo el título de "América desde el balcón afroasiático", en "Humanismo", y una serie de artículos para la revista "Verde Olivo" en donde describe las experiencias recogidas en los diferentes países visitados.

En 1959, ya desempeñando funciones como presidente del Banco Nacional de Cuba, Guevara se da tiempo como para dedicarse a la publicación de su "Guerra de Guerrillas", que dedica a su entrañable amigo Camilo Cienfuegos. La dedicatoria no deja dudas sobre los vínculos que ligaban a los dos revolucionarios. Guevara escribe en ella: "Este trabajo pretende colocarse bajo la advocación de Camilo Cienfuegos, quien debía leerlo y corregirlo, pero cuyo destino le ha impedido esta tarea. Todas estas líneas y las que siguen pueden considerarse como un homenaje (...) al revolucionario sin tacha y al amigo fraterno". La intención primera del texto sería la de volcar la experiencia adquirida por el Che durante el proceso de lucha desarrollado en Cuba, y un llamado hacia los partidos de izquierda tradicionales a movilizar sus fuerzas hacia la lucha.

El Che parece incansable en su vocación de escribir. Además de desempeñarse como presidente del Banco y ministro de Industrias, pasa noches enteras en su escritorio de la institución crediticia redactando todo tipo de textos. Es por esta época que realiza una producción de artículos en la revista "Verde Olivo". El Che, que firmará con su viejo seudónimo de la sierra "El Francotirador", escribirá sobre política internacional tocando a Truman y su nefasta decisión de bombardear Nagasaki e Hiroshima; opinará sobre las elecciones en Argentina y la actitud agresiva de la política exterior de EE.UU. aplicada en toda Latinoamérica. Opinará sobre Corea, la OEA, y Somoza. La primera serie estará compuesta por 20 artículos. Luego se dedicará, durante siete meses, a redactar una suerte de escritos destinados a la formación militar, como "Consejos al combatiente", "El aprovechamiento de las ametralladoras en el combate ofensivo", "La disciplina de fuego en el combate", "Defensa contra tanques" y la "Artillería de bolsillo".

El 26 de febrero de 1961, cuando el Che se desempeñaba como ministro de Industrias, publica otros artículos en la revista "Verde Olivo". Esta vez usará la narrativa para contar sus experiencias en el combate de "Alegría de Pío". Dos semanas después publicará "Combate de La Plata". La serie completa de artículos publicados por entonces en la revista que funcionaba como órgano de prensa del Ejército Rebelde, serán compiladas en sus "Memorias de la guerra revolucionaria". La publicación se agotará rápidamente en los kioscos de revistas de La Habana. Las notas del Che sobre la Guerra Revolucionaria llegan a ser la publicación periodística en forma de revista más vendida en toda Cuba.

En el número de abril de 1961 de la revista "Cuba Socialista", el Che publica su histórico artículo "Contra el burocratismo", con el que intenta impulsar un mejor funcionamiento de la centralización que ha generado, ante la aparición de jerarquías bien marcadas en la conducción de la cosa pública y su consecuencia inmediata: la instauración de diferencias sociales y retrasos en la transformación de la economía de la isla. Guevara dice: "Los primeros pasos como Estado revolucionario estaban teñidos de los elementos fundamentales de la táctica guerrillera como forma de administración estatal (...) las guerrillas administrativas chocaban entre sí, produciéndose continuos roces, órdenes y contraórdenes (...); después de un año de dolorosa experiencia (...) era imprescindible modificar totalmente nuestro estilo de trabajo, volver a organizar el aparato estatal de un modo racional (...); como contramedida se empezaron a organizar los fuertes aparatos burocráticos (...) El bandazo fue demasiado grande y toda una serie de aparatos administrativos entre los que se incluye el Ministerio de Industrias iniciaron una política de centralización administrativa (...) De esta manera los cuadros más conscientes y los más tímidos frenaban sus impulsos para atemperarlos a la marcha del lento engranaje de la administración.

En 1962, durante la llamada "Crisis de octubre" o "Crisis de los cohetes", cuando barcos de bandera soviética transportaban cabezas nucleares hacia la isla de Cuba, se produce un acuerdo entre la URSS y los EE.UU. sin la participación de representantes cubanos. El acuerdo consistía en el retiro por parte de los soviéticos, de las plataformas lanzacohetes de la isla de Cuba a cambio del retiro norteamericano de las bases misilísticas construidas en Turquía. El Che escribirá un artículo, "Táctica y estrategia de la revolución latinoamericana", que recién se publicará después de su muerte en Bolivia, donde describirá los sucesos ocurridos durante la mencionada "Crisis de octubre". El Che pondrá de manifiesto en el escrito el valor demostrado por el pueblo cubano, diciendo: "Es el ejemplo escalofriante de un pueblo que está dispuesto a inmolarse atómicamente para que sus cenizas sirvan de cimiento a sociedades nuevas, y que cuando se hace sin consultarlo, un pacto por el cual se retiran los cohetes atómicos, no suspira de alivio, no da gracias por la tregua, salta a la palestra para dar su voz propia y única, su posición combatiente, propia y única, y más lejos, decisión de lucha aunque fuera solo".

A mediados de 1963, Ernesto Guevara impulsa la creación de la revista "Nuestra Industria", órgano de prensa del Ministerio de Industrias. En junio del mismo año aparece en el mercado el primer número, que contiene un artículo firmado por el médico argentino, que no escatimó palabras en su titulación: "Consideraciones sobre los costos de producción como base del análisis económico de las empresas sujetas a sistema presupuestario". El artículo suscitó una polémica entre Guevara y el ministro de Comercio Exterior, comandante Alberto Mora, cuyos artículos fueron publicados en la revista "Comercio Exterior". Los dirigentes cubanos, en su batalla ideológica a través de los medios de prensa, tratarán temas vinculados con la interpretación del marxismo soviético, el cual Guevara criticaba y Mora defendía.