RESCATE DE UN DICCIONARIO INÉDITO DEL SIGLO XVIII

clac 20/ 2004

Xavier Laborda Gil

Universidad de Barcelona

xlaborda@ub.edu

 

 

 

Carles Ros

Ràro Diccionario Valenciano-Castellano. ùnico, y singulàr, de vozes monosylabas

Edición y estudio introductorio de Maria Isabel Guardiola i Savall

Prólogo de Emili Casanova

Alicante, Departamento de Filología Catalana, Universidad de Alicante, 2004

295 páginas. ISBN 84-608-0165-9

 

Esta nota crítica se hace eco de una noticia halagüeña, por múltiples razones. Se trata de la edición del diccionario Ràro Diccionario Valenciano-Castellano. ùnico, y singulàr, de vozes monosylabas. Es un diccionario del literato y filólogo Carles Ros (Valencia, 1703-1773), una obra que redactó en 1770 y que había quedado inédita. Ha auspiciado esta publicación el proyecto de investigación “Tesoro lexicográfico valenciano” que desarrolla la Universidad de Alacant, bajo la dirección de Jordi Colomna i Catanyer y con la especial dedicación de Maria Isabel Guardiola i Savall como editora.

La publicación ha corrido a cargo de la lexicóloga Maria Isabel Guardiola i Savall, que ha elaborado una excelente edición crítica. En ella destaca la fidelidad al manuscrito de Ros, así como la inclusión de informaciones capitales para todo filólogo como son las anotaciones añadidas entre líneas por el autor, los fragmentos tachados, la numeración de subíndices con términos homófonos y homógrafos, entre otros aspectos. La editora presenta el Ràro Diccionario Valenciano-Castellano con un estudio introductorio en que habla de la época, el autor, sus obras lingüísticas y los avatares de Carles Ros en la historiografía. Un glosario de las voces del diccionario informa de los lemas en escritura normativizada, su correspondencia con las entradas originales, la página de la edición y la distinción de nombres comunes, topónimos y antropónimos. Esta labor crítica resulta fundamental para calibrar la calidad y el interés del Ràro Diccionario Valenciano-Castellano de Ros.

A principios del siglo xviii la lengua catalana sufrió una regresión muy grande. La guerra de sucesión al trono español se saldó en 1714 con la supresión de los fueros en las tierras valencianas y catalanas, la imposición de un régimen centralista y la designación del castellano como lengua oficial. En estas condiciones aparece la labor de Carles Ros, notario valenciano, que continuó la saga familiar de fedatarios públicos. A él le corresponde el amargo destino de ser un notario de escasa clientela, pero de una extraordinaria sensibilidad por la lengua valenciana. Sin embargo, la figura de Carles Ros ha pasado con una discreción excesiva en la historiografía lingüística, desemparejada de su fortuna intelectual. Con todo, su reconocimiento aumenta con la presente edición.

Carles Ros fue un autor que tuvo en mucha estima la lengua valenciana y supo apreciar la necesidad de divulgar su conocimiento. Sus facetas de literato, editor, paremiólogo, gramático y lexicógrafo le convierten en un ilustrado y en un temprano promotor de la Renaixença, el movimiento en favor de la cultura y la lengua catalanas. Presenta Guardiola en su estudio introductorio estos aspectos tan relevantes y persuade al lector de la envergadura del proyecto lingüístico de Carles Ros. Ros se ocupó de recuperar los tesoros históricos de la lengua con su Tratat de Adages y Refranys Valencians (1733) y también de establecer el marco vigente de su gramática con Breve Explicación de las Cartillas Valencianas (1751), entre otras numerosas obras.

Los trabajos lexicográficos de Carles Ros están a la altura de esta producción, con una primera obra en 1739, Diccionario Valenciano-Castellano. Su objeto fue recopilar las palabras y acepciones de la lengua antigua, para facilitar así la lectura de obras de la tradición en valenciano. Y poco antes de su muerte, Ros editó Corrección de voces y phrases que el vùlgo o comùn de Valencia ùsa ò ha introducido hablando, que es, como asevera Isabel Guardiola, “el primer tratado de barbarismos y diccionario de dudas del catalán, lo cual demuestra también la preocupación del autor por el estado y la conservación de su lengua materna”.

Ros dejó inéditos dos diccionarios de valenciano-castellano, uno aplicado a los monosílabos, que es el que se ha publicado, y otro de términos polisílabos, cuyo manuscrito está desaparecido. Son dos obras en las que Ros trabajó en los últimos años de su vida y que reflejan la madurez de su concepción lingüística. La razón de esta distinción léxica en diccionarios monosilábicos y polisilábicos estriba en la importancia que Ros reconoce a los vocablos monosílabos en valenciano. Entiende que son distintivos y fundamentales en valenciano, mientras que en castellano halla correspondencias que suelen ser bisílabas. Y con la recopilación que hace en Ràro Diccionario Valenciano-Castellano se especializa en aquellas voces que, por su estructura silábica, considera básicas y a la vez problemáticas de la lengua coetánea. El corpus de entradas alcanza el número de 1825. Normalmente la entrada de cada artículo está formada por un lema: buch, bùque; lloch, lugàr; ram, ràmo. Pero también hay casos en que el primer término es monosílabo y sus sinónimos o derivados son bisílabos o polisílabos: ram, ramell, ramellèt, ramillète; hom, home, hombre.

Establece Ros entradas diferentes para vocablos homófonos y homógrafos, como en el siguiente caso: “jòch, chóque o sonido que de èl resulta; jòch, chòque en la Milicia; joch, con la o agùda, juègo; joch, con la o agùda, bùrla que se hàze â algùno¸ joch, con la o agùda, aquella disposiciòn con que estàn unidas dos cosas, de modo que sin separàrse, puèdan tenèr movimiènto: como: las coyuntùras: gòznes.”

Estas entradas van ordenadas según las dos primeras letras, como es costumbre en los diccionarios de la época. Así, en la letra J, aparecen las secciones JA, JO y JU. En la sección JO se hallan doce entradas, que se refieren a las diversas acepciones de choque (jòch), juego (joch), chopo (jòp), el personaje bíblico de Job, jornada (jòrn) y yugo (jou). Estas 1825 entradas del diccionario suponen, finalmente, 1100 monosílabos diferentes, según la estimación de la editora.

La edición de Maria Isabel Guardiola reproduce la “Conclusión” del manuscrito, que cuenta como una presentación de la obra y de su propósito. Y dice Ros en su conclusión: “Tanta es la necessidad que tiène el Comùn de esta Ciudàd, en la inteligència de su Lèngua Matèrna, como en el de la Castellana, que aùn para el tràto familiar càsi la ùsa, pero tan bastardamènte, que de ùna, y òtra fòrma un estilo impertinènte, â mas de que para muchìssimas cosas ignòra la correspondència de la vòz, en las que la tiène; y èsto no es solo en los vocàblos esquisitos, y no tiviàles, si en los mas de los ordinàrios, ù comùnes tambièn, olvidàdo de la sùya en tal manèra, que ni sàbe ùna, ni òtra, como dèbe.”

La preocupación para preservar la lengua valenciana y mejorar la competencia lingüística de sus hablantes en castellano guía a Carles Ros al acierto de introducir una novedad en lengua catalana como es la composición de un diccionario de vocablos monosílabos. De ahí el epíteto de “raro”, que introduce en su título, por “único y singular”, en lo que el propio autor considera como una obra “extraordinaria” e “insigne”. Y en efecto lo es, pues aporta no sólo un rico repertorio de la lengua sino también muchas informaciones sobre la vida del siglo xviii. La editora avala este juicio y aún lo predica de toda la obra literaria y lingüística de Carles Ros. Con la publicación de esta cuidada edición de Ràro Diccionario Valenciano-Castellano, el departamento de Filología catalana de la Universidad de Alacant ha rescatado un diccionario inédito del xviii, que no sólo es excelente sino que también es un precursor de la lexicografía valenciana.

© Xavier Laborda Gil. Círculo de Linguística Aplicada a la Comunicación 20, noviembre 2004. ISSN 1576-4737.

http://www.ucm.es/info/circulo/no20/labordar.htm

 

clac 20/ 2004

 

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