EN TORNO AL CONCEPTO DE INTERFERENCIA

 

clac 5/2001

 

 

María José Domínguez Vázquez

 

Universidad Santiago de Compostela

 

majodomi@usc.es

 

¿Qué determina el vocablo “interferencia”? La respuesta a esta pregunta no es tan obvia como en un principio nos pudiera parecer. Diversos fenómenos como “calco”, “préstamo”, “error”, “cambio lingüístico” han sido definidos bajo el epígrafe de interferencia. Sin embargo nos preguntaremos a lo largo de esta exposición qué identifica, qué diferencia y qué caracteriza a cada una de estas visiones sobre un mismo hecho lingüístico, en el caso de que lo podamos caracterizar como un mismo hecho lingüístico.

Tras un tratamiento conceptual y multiperspectivista de este fenómeno se expondrán todos aquellos aspectos problemáticos en torno al concepto de interferencia y se sugerirán soluciones alternativas y personales. Se pretende evitar con ello que no se instaure una nueva disciplina lingüística, la que denomino “Lingüística Babilónica”

 

 

Sin lugar a duda los fenómenos lingüísticos han sido tratados por la investigación a lo largo de la historia desde muchas y muy diversas perspectivas. En un acercamiento inicial al concepto de interferencia lingüística cualquier lector profano en este tema puede llegar a sentir un profundo desconcierto, puesto que la interferencia lingüística ha sido clasificada bajo concepciones tales como “calco”, “préstamo”, “cambio lingüístico”, “alternancia de códigos”, “error”, etc. Ante este maremagnum terminológico  nos preguntaremos qué identifica, qué diferencia y qué caracteriza a cada una de estas visiones sobre un mismo hecho lingüístico. Con el fin de no plasmar una exposición meramente teórica se presentarán ejemplos con  un claro objetivo: poner en tela de juicio si realmente nos enfrentamos a “un mismo” hecho lingüístico.

En un primer momento presentaremos las diversas concepciones y perspectivas sobre el concepto de interferencia lingüística, para a continuación plantear este tema partiendo del tratamiento que le conceden diferentes disciplinas lingüísticas como la Psicolingüística, la Lingüística Contrastiva y la Didáctica de segundas lenguas, entre otras.

 

CONCEPTUALIZACION MULTIPERSPECTIVISTA DEL CONCEPTO DE INTERFERENCIA LINGÜÍSTICA

 

Como el título de este apartado anuncia el término de interferencia en el campo de la Lingüística se diversifica entre unos límites bastantes difusos. Tomemos como punto de partida esta afirmación  de Payrató (1985:11):

 

            “El concepte i el terme interferència (...) malgrat que sens dubte ja és un element del vocabulari tècnic de la lingüística, no té un estatus determinant exactament; en altres paraules, el terme interferència aplicat a la lingüística es mou entre uns limits elàstics...”

           

            Históricamente el origen del término interferencia se asienta en la física ondulatoria. Con este concepto se pretendía definir el encuentro de dos movimientos ondulatorios, cuyo contacto da lugar a un reforzamiento o a una anulación. Pero el término interferencia, al igual que sucede con otros muchos conceptos, transpasará la frontera de la física y pasará a ser utilizado en otros contextos y por otras disciplinas, como por ej., en electrónica y telecomunicaciones, psicología, pedagogía, antropología cultural o sociolingüística, etc.

 

            El empleo del vocablo interferencia en el campo de la Lingüística se remite a la primera mitad del siglo XX, con los trabajos de Sandfeld (1938) y Jakobson (1938) en sus comunicaciones al IV Congreso Internacional de Lingüistas celebrado en Copenhague en 1936, aún habiendo antecedentes en el siglo XIX en las personas de Whitney o H. Schuchardt.

Tras esta primera toma de contacto, observaremos que Payrató (1985:58) en su obra presenta una concepción “neutra” con un sentido “global” de la interferencia lingüística:

 

“Una interferéncia, en sentit ampli, és un canvi lingüístic (= una innovació, una pérdua, una substitució) que té lloc en una llengua A (o registre), i que és motivat directament per la influència d´una llengua B (o d´un  altre registre de la mateixa llengua, si així s´especifica).”

 

            A partir de la diferencia establecida por Payrató se nos antoja básico citar estos dos aspectos:

-         El cambio lingüístico se puede producir entre dos lenguas así como también entre dos registros pertenecientes a una misma lengua.

-         Este fenómeno, además, se puede producir en el seno de un grupo o se puede encasillar como un rasgo personal perteneciente al idiolecto.

 

            Sin más dilaciones pasaremos a tratar el fenómeno de la interferencia entendido como “cambio lingüístico”, “calco” y “préstamo lingüístico”. Como punto de partida nos centraremos en estas dos citas:

               

 “... interferencias son calcos innecesarios o incorrectos, contrarios a la norma o a la costumbre de la lengua término, y se designan con nombres que aluden a la lengua invasora: anglicismo, galicismo, italianismo, latinismo, etc.”(García Yebra, 1989: 353)

 

            Además queremos añadir la propuesta de Abraham (1981: 225):

 

“Las interferencias se manifiestan en todos los niveles y en todos los grados de las lenguas que están en contacto: en el dominio del vocabulario producen, además de ampliaciones de significado y de uso, el simple préstamo de un signo (cf. un film, un gag, un star, un western), traducciones prestadas (calcos), es decir, unión de dos signos ya existentes según el modelo foráneo (p. ej. al. Wochenende, esp. fin de semana, fr. fin de semaine, según el modelo de week-end)”.

 

            En esta definición se consideran como interferencias lingüísticas fenómenos como los “préstamos” y “calcos lingüísticos”. El “préstamo” (en alemán Lehngut, Lehnwort, Entlehnung) lo define García Yebra (1989:333) como “la palabra que una lengua toma de otra sin traducirla”[1]. El “préstamo”, a diferencia del “extranjerismo” (en alemán Fremdwort), se adapta a la estructura fónica, a la acentuación y a la estructura morfológica de la lengua receptora. Por esto también se le ha denominado “extranjerismo naturalizado. En el caso de los préstamos lingüísticos, éstos se encuentran asentados y aceptados en la lengua. Con ello nos referimos  a lo que nosotros entendemos por germanismos, arabismos, anglicismos, etc.

Como ejemplos de la transferencia lingüística en el sentido de extranjerismo cabe citar:. al. die Comics (pl.)< ing. Comics, die Pizza< it. Pizza (Stedje, 1994:23). En concreto del español al alemán se transvasa el nombre de bailes como Tango, Rumba, Bolero, etc. (Lüdtke, 1980:675). En el sentido de préstamo lingüístico al. die Kutsche <hung. Kocsi, al. der Klub < ing. Club, al. die Memorien < frc. les mémoires (Stedje, 1994:23) esp.>al.: Guerilla, Junta, Moskito, Zigarre (Lüdtke, 1980:675). Estos son normativamente aceptados en la lengua alemana.

Hay lenguas, como  la alemana, que pueden prescindir en mayor grado de la aceptación de “extranjerismos” y “préstamos” debido a su extraordinaria facilidad para el calco en traducción. Si por cambio lingüístico se tiene en cuenta el ámbito del “calco lingüístico”, nos referiremos con ello a una traducción literal de unidades de una lengua origen adaptándolas al sistema de la lengua receptora. García Yebra (1989:341) diferencia entre:

 

- “calco de expresión, aquel que respeta las estructuras sintácticas de la lengua receptora, como por ejemplo: al. Kindergarten y en esp. jardín de infancia,  Wochenende, fin de semana< weekend (García Yebra, 1989:341)  Wolkenkratzer<skyscraper (Juhász, 1980:646) al. hart gesotten <amer-ing. hard-boiled (Lüllwitz, 1972:206), frc. ordre du jour< Tagesordnung (Stedje,  1994: 24)[2].

 

-calco estructural, aquel que introduce en la lengua receptora una estructura nueva. También se le denomina “extranjerismo sintáctico”. Proponemos como ejemplo la unidad ciencia ficción del inglés science fiction (García Yebra, 1989: 341), ing. air-lift `Luft-Fahrstuhl´< al. Luftbrücke ( Lüllwitz, 1972:217).

           

            Siguiendo en la línea de García Yebra y teniendo en cuenta que, a diferencia del préstamo lingüístico, el calco “es una construcción imitativa que reproduce el significado de una palabra o expresión extranjera con significantes de la lengua receptora”[3], García Yebra (1989:341) presenta un clarificador ejemplo con el par fútbol/balompié:

 

- fútbol pertenece al grupo de los préstamos lingüísticos. En este caso tiene lugar una adaptación del significante inglés football .

 

- balompié pertenece al grupo de los calcos en traducción, ya que reproduce el significado inglés con significantes ya existentes en español, balón y pie.

 

 

            Al servirse de estos recursos lingüísticos se persigue cubrir huecos que el sistema ha dejado vacíos, por ejemplo, debido a la falta de designaciones propias para nuevos objetos tecnológicos, lo que conducirá a una ampliación y enriquecimiento de la lengua. Así puede darse el caso de que la lengua que acoge en su sistema un calco lingüístico, cree además una palabra nueva con elementos propios. Entonces se habla, además de calco lingüístico, de “neologismo”.  Siguiendo a Lázaro Carreter (1990:291) se entiende por neologismo aquella “palabra de nueva creación”. Ordinariamente el neologismo sirve para dar nombre a un objeto o conceptos nuevos. Puede surgir por composición normal o híbrida, derivación, préstamo, metáfora, etc. Apelando, por tanto, a elementos significativos ya existentes en la lengua (palabras, afijos, etc.) o en otra lengua.

A diferencia de Lüllwitz (1972: 199-218)[4] que clasifica “préstamos” y “calcos” como tipos de interferencia, Czochralski (1971:9) se preguntará si el fenómeno de la interferencia no es nada más allá que un “préstamo” o “calco lingüístico”.Él mismo nos da la respuesta a esta cuestión afirmando que en el caso del préstamo y del calco nos encontramos fundamentalmente ante un transvase de entes lingüísticas de la lengua extranjera a la lengua materna. En el caso de la interferencia cambia la dirección de este proceso: como modelo  de transvase o más exactamente de proyección a la lengua extranjera sirven estructuras y construcciones de la lengua materna.

 

Otro de los aspectos definitorios al respecto es la consideración de que el “préstamo” y el “calco” conducen a un enriquecimiento de la lengua materna[5], mientras que la interferencia se produce en el marco de un uso de la lengua extranjera que no concuerda con la norma. Czochralski (1971:9-10) también afirma que el “préstamo” y el “calco” se producen de modo consciente y artificial y tienen que ver con un proceso al que precede una consciente y directa reflexión. Sin embargo la proyección de entes de la lengua materna a la lengua extranjera se produce de manera automática, esto es, inconsciente y naturalmente. En este aspecto, sin embargo, habría que señalar una serie de aspectos:

 

-  No se debe obviar el hecho de que tras una consciente reflexión también surja una interferencia.

 

- Hay que señalar que las variaciones de la norma se suceden en un plano diacrónico, mientras que la interferencia es una aparición sincrónica. Por ello la interferencia es sólo posible porque la sincronía es una entidad dinámica es decir “abierta”. El préstamo es aceptado por la comunidad lingüística, de tal manera que siguiendo la nomenclatura de Saussure, lo podríamos considerar como un elemento perteneciente a la langue. En el caso de la interferencia se produce exactamente el fenómeno contrario, su aparición se relaciona mucho más con una falta de conocimiento de la lengua y su existencia lingüística tiene cabida en el campo de la parole.

 

- No se puede olvidar que muchos fenómenos que inicialmente son considerados  como interferencias se asientan en la lengua y pasan a convertirse en “préstamos” y “calcos”. Así Weinreich (1974:37) afirma que “en la lengua, encontramos fenómenos de interferencia que al darse frecuentemente en el habla de los bilingües, se han convertido en hábitos y se han establecido. Su uso ya no depende del bilingüismo.” En consonancia con Weinreich, expone Dubois (1991:265) que “l´emprunt et le calque sont souvent dus, à l´origine, à des interférences”. Nos enfrentaríamos entonces, como Czochralski (1971) subraya, al ámbito de la langue en términos sausserianos. Se da como explicación a esta transmisión y asentamiento de entes foráneos en la norma el prestigio de una lengua, el número  de hablantes inicialmente “extranjeros” o su carácter heredado por generaciones posteriores, convirtiéndose entonces en un uso normativo.

 

Como queda aquí reflejado, los fenómenos de “calco”, “préstamo”, etc. son fenómenos lingüísticos con suficiente peso propio como para poseer un status lingüístico propio. Si bien no debemos obviar que en el momento en el que el fenómeno de la interferencia pasa de ser algo sincrónico a algo diacrónico, y de algo individual a algo propio de la comunidad, es decir en el momento en que lo propio del individuo pasa a convertirse en un uso normativo de la lengua propio de una comunidad lingüística nos encontraremos ante un fenómeno social, enfrentándonos entonces ante fenómenos como el préstamo, el extranjerismo y el calco.

Observando la siguiente cita de Weinreich (1974:37) tendremos que prestar atención al hecho de que nuevos fenómenos entran en relación con la interferencia lingüística: el bilingüismo y el cambio de código de los hablantes bilingües.

Confrontemos, por tanto, las ideas expuestas previamente con las siguientes citas:

 

“El concepte d´interferència en sentit estricte és el que (...): trets o elements que corresponden a un altre sistema i que son utilitzats per parlants bilingües”. (Payrató, 1985:59)

 

            Dubois (1991, 265) expone:

 

“On dit qu´il y a interférence quand un sujet bilingüe utilise dans une langue-cible A un trait phonétique, morphologique, lexical ou syntaxique caractéristique de la langue B”.

 

            Se pone, pues, aquí el concepto de interferencia en relación con el dominio de más de una lengua por parte del hablante bilingüe. Si bien en estas posturas presentadas se podría señalar un tono bastante neutro en cuanto al contacto entre sistemas lingüísticos y cambios de código lingüístico, existen autores como Weinreich (1953) que consideran estos fenómenos como “desviation”, afirmando al respecto que los casos de desviación con respecto a las normas de cualquiera de las dos lenguas que se producen en el habla de los individuos bilingües como resultado de su familiaridad con más de una lengua, es decir, como resultado de contactos, serán denominados fenómenos de interferencia. Así Lüdy/Py (1986:155), en consonancia con Weinreich, considera la interferencia como un fenómeno propio de “la incapacidad del hablante bilingüe”:

 

 “La mezcla de lenguas fue considerada con mucha frecuencia como una señal de la incapacidad de los hablantes bilingües para distinguirlas con claridad. Esta visión se fundamentaba en la creencia inocente según la cual el bilingüe no tendría más elección que entre una distinción total de los dos sistemas, sin interferencias perceptibles, y una incapacidad fundamental para establecer tal distinción, incapacidad que se manifestaría por la abundancia de interferencias, de préstamos y de formas bastardas.”

 

En este sentido el concepto de interferencia cobra un carácter marcadamente negativo. Los cambios de código, la alternancia de registros deberían de ser más bien entendidos, bajo nuestro punto de vista, como una licencia propia de todo hablante que domine más de un sistema lingüístico, adaptando con ello sus aptitudes y capacidades lingüísticas al mensaje contextualizado que pretenda emitir. Aunque al tratar y profundizar en una lengua desde un punto de vista teórico-lingüístico se cuenta de partida “ with an ideal speaker-listener, in a completely homogeneous speech-comunity, who knows its language perfectly” (Chomsky, 1965, 3), nuestro punto de vista en general sobre investigaciones lingüísticas y en este caso, en concreto,  con respecto a la situación de un hablante bilingüe, está en consonancia con lo que André Martinet expone en el prólogo a la obra de Uriel Weinreich, Languages in contact (1968); “ a linguistic community is never homogeneus (...) linguistic diversity next door, nay, at home and within one and the same man”. Otras posturas como las de Lüdy/Py y Flor Ada, ya en conexión directa con la situación del bilingüe y de la interferencia confirman lo previamente expuesto:

 

“Nosotros sugerimos que esta creencia[6] se correspondía con una visión unilingüe del bilingüismo, y le contrapusimos otra concepción centrada en el discurso bilingüe, caracterizada de manera notable por el paso más o menos frecuente de una lengua a otra. Es lo que llamamos alternancia de códigos (...)”(Lüdy/Py, 1986:155)

 

 “La mezcla del código que realiza el verdadero hablante bilingüe cuando se comunica con otro bilingüe es un fenómeno creativo que no implica necesariamente limitación en el uso de cada lengua, sino la posibilidad de mezclarlas por razones afectivas, expresivas o, incluso, críticas. Es algo muy distinto que recurrir a préstamos por falta de conocimiento de la palabra en el idioma que se habla (...)” (Flor Ada, 1985:76)

           

            Atendiendo a esta autora debemos tener presente estos tres fenómenos: la mezcla de código, el bilingüismo y los préstamos. Esta autora considera la mezcla de código en un hablante bilingüe como algo marcadamente positivo, postura muy diferente a la que expone ante la inclusión de préstamos en el discurso.  De alguna manera cerramos el círculo inicial: Interferencia=préstamo - interferencia = cambio de código- cambio de código =cambio de código como fenómeno creativo - préstamo como signo de incapacidad=interferencia.

            Al centrarse el fenómeno de la interferencia en el ámbito del bilingüismo, se presupone un cierto dominio de más de un sistema lingüístico[7]. Con ello se amplia más el ámbito en el que se define la interferencia lingüística, es decir, en el caso de cambios lingüísticos como el “calco” o el “préstamo” nos encontrábamos ante fenómenos que se desarrollan en un espacio temporal amplio y que presuponen una evolución, siendo en el caso de algunos hablantes ya un elemento heredado. En estas últimas definiciones se presenta a un hablante activo y se puede llegar a entender este fenómeno como un hecho individualmente producido debido al dominio de dos lenguas. Abraham (1981:258), en la misma línea, habla de una “superposición de estructuras de un sistema lingüístico con estructuras de otro sistema lingüístico (p. ej. interferencias entre dialectos diferentes o entre lengua materna y lengua extranjera) (...). Las interferencias se manifiestan en todos los niveles y en todos los grados de las lenguas que se encuentran en contacto (...)”.

            Pero el término de interferencia aún será observado bajo un nuevo prisma: la interferencia como error[8]. Si bien existen autores, como Gattegno (1963: 31) que presentan una visión positiva del concepto de error y por tanto de la interferencia lingüística:

 

“ el proceso de producción de estructuras mentales se desarrolla por si mismo, y los criterios de lo bueno, lo correcto lo adecuado... se consolidan a medida que progresamos, no en un momento dado, o al final del aprendizaje (a menos que el final sea cualquier momento, lo que sería la forma correcta de considerar el continuum del tiempo). Por tanto, para mí, todo lo que produce una mente al funcionar mientras objetiva la energía mental en estructuras mentales es psicológicamente correcto, incluso aunque exteriormente, socialmente, no se muestre todavía como lo que será más adelante, a medida que los criterios se formen y se usen para transformar el material hasta que éste resulte adecuado”.

 

Los conceptos de error y de interferencia llegarán en  muchos casos a tomar un carácter marcadamente negativo. Se considerará ahora, por tanto, como una perturbación del sistema, una intromisión errónea. Meriö (1978:27) llega a definir las interferencias como aquellos errores que no son cometidos por una monolingüe.

 

Existe por tanto un hilo conductor que vincula la interferencia, el bilingüismo, el error y el aprendizaje de segundas lenguas. Traigamos a colación la definición de MacLaughlin (1984: 66-67, vid. Blas Arroyo, 1991):

 

“those errores that ocurr in the learning of the second language (B) that reflect the acquisition of a previous language (A) and that are not found in the development of those who acquire that language (B) as a first language”.

 

 En la misma línea, Meriö (1978:27):

 

“(...) Interference may be by the grammatical system of the primary language on that of the secondary language in violation of the latter´s normative grammar, as well as to the errors made by learners of the secondary language within its grammatical system attributable either to confusion within or incomplete mastery of it”[9].

 

 

            Con estas últimas afirmaciones nos encontramos ante un concepto de interferencia de vital importancia para la Lingüística Aplicada, la Didáctica de segundas lenguas y para la Lingüística Contrastiva. En esta concepción, la más novedosa, es en la que se intentará hacer ahora más hincapié. Antes queremos dejar explícita una clasificación simplificada de las distintas perspectivas presentadas en torno al concepto de interferencia:

 

Interferencia lingüística, que consideraríamos más dentro de un plano histórico diacrónico, lo que aquí se ha definido como cambio lingüístico, calco o préstamo. Aceptadas normativamente.

 

Interferencia lingüística entre dos lenguas, entre distintos sistemas o registros, tanto a nivel individual (bilingües) como de comunidad lingüística. Algunas de las variables serán aceptadas por la normativa vigente y otras no. Se encuentra más o menos cercana a la idea de transferencia = error. Entendidas en un plano sincrónico y surgidas por el contacto directo con más de una  lengua.

 

Interferencia lingüística debido al aprendizaje de lenguas extranjeras en las aulas, concepto unido a la idea del error. Participación activa del individuo o del grupo.

 

LAS DISCIPLINAS LINGÜÍSTICAS Y LA INTERFERENCIA LINGÜÍSTICA

 

En el marco del Behaviorismo se postula que en todo proceso de aprendizaje se asocian dos entidades, llamadas estímulo y respuesta. De acuerdo con ello, todo proceso de aprendizaje se reduce a una formación de hábitos, entendiendo por hábito la asociación de un estímulo y una respuesta. Aplicado al campo de la adquisición de lenguas, el Behaviorismo tiene su máxima representación en el trabajo de Skinner Verbal Behaviour. Los behavioristas defienden que un niño al adquirir su lengua materna está constituyendo un sistema de hábitos por medio de escuchar y repetir lo que dicen sus mayores.[10]             Además, según los racionalistas, el ser humano presenta una predisposición innata para adquirir lenguas: es el language acquisiton device de Chomsky (1959). El niño tiene un mecanismo interno que le permite construir o interiorizar un sistema lingüístico partiendo del contacto con su L1. Se tratará de un proceso activo y dinámico basado en la formación de hipótesis, unas mantenidas y otras descartadas con la sustitución por otras más exactas, hasta llegar a interiorizar el sistema lingüístico de la L1. Se desarrollará hasta que el sistema lingüístico de la L1 sea equiparable a la L1 de los mayores, si bien un proceso lingüístico no llega nunca a “estancarse”. Una situación pareja experimentará aquel que aprenda una L2. Este tendrá que organizar el material lingüístico que se le ofrece para ir constituyendo su propia competencia lingüística en la que, como el niño, irá creando una serie de hipótesis, para con ello formar su sistema lingüístico. Entre ambos procesos se puede dar lugar a un transvase bidireccional de unidades, por tanto en el caso de aprendizaje, no de adquisición,  habrá que destacar la función indiscutible del educador como guía en estos procesos de imitación, asociación y repetición. Según Lado (1957:63) “esta transferencia se verifica de una manera tan sutil que el estudiante ni se da cuenta de ello a no ser que se le dirija la atención a casos específicos. Sabemos además que aún entonces subestimará la fuerza de estos hábitos transferidos, que, a nuestro modo de ver, pueden ser tan difíciles de cambiar cuando son transferidos, como cuando obran en la lengua materna.(...)”

 

Manchón (1985:59) en su obra cita dos supuestos behavioristas en relación con el concepto de interferencia:

 

            “- Un viejo hábito puede facilitar o dificultar la formación de un nuevo hábito dependiendo de las diferencias o similitudes existentes entre ambos”          

            “-El aprendizaje de una nueva respuesta para un mismo estímulo exige la desaparición de la vieja asociación estímulo-respuesta. Si esto no sucede, el viejo hábito prevalecerá, con lo cual habrá dificultado la adquisición del nuevo y estaríamos ante un caso de interferencia.”

 

Utilizando nociones behavioristas como imitación, interferencia positiva e interferencia negativa la Lingüística Aplicada establece una estrecha relación entre las propiedades estructurales de la L1 y de la L2 y el grado de dificultad que el hablante de la primera tendría en relación con la segunda: los elementos semejantes serían fáciles para él y los elementos diferentes serían difíciles.

La interferencia aparece inicialmente de modo individual en la cabeza  de personas que se enfrentan a más de una lengua, ya que aquí es donde se almacenan las unidades lingüísticas. Solamente aquí, en el hablante como individuo, se puede dar lugar al contacto entre sistemas lingüísticos. Por esto nos encontramos ante un fenómeno psicológico. En Psicología se entiende que si un organismo trata de aprender algo nuevo, intenta equiparar en lo posible el nuevo proceso de aprendizaje a algo ya conocido, de donde se desprende que el aprendizaje de una tarea A influirá en el ulterior aprendizaje de la tarea B. Si por tarea A entendemos la adquisición de la lengua  materna y por tarea B el aprendizaje de una lengua extranjera, podemos entender que nuestra L1 tiene influencia en el proceso de aprendizaje de una L2. En esta disciplina además se clasifican estos tipos de tareas en tres grupos:

transferencia positiva: La ejecución de una tarea A puede facilitar el cumplimiento de una segunda tarea B.

            transferencia cero: no existe efecto entre las dos tareas,

transferencia negativa o interferencia: La ejecución de una tarea A puede dificultar el cumplimiento de una segunda tarea B

 

Se considera por tanto que la aparición de la interferencia, bajo una de estas tres formas, tiene que ver con el grado de similitud existente entre ambas lenguas: mientras más parecidas sean éstas, habrá  una mayor posibilidad de que se produzca facilitación, y a medida que aumenten las diferencias entre las mismas, más factible será que el resultado sea interferencia o transferencia cero

Entendiéndose, por tanto, viejo hábito como la adquisición de la L1 y por nuevo el aprendizaje de una L2, en el marco de la Lingüística Contrastiva se preconiza que en el proceso de aprendizaje de lenguas se producen transferencias de la L1 en la L2. Esta transferencia puede facilitar la adquisición de determinados aspectos de L2 por su similitud con la L1 del aprendiz, pero también pueden surgir  dificultades si las entidades de aprendizaje son dispares, lo que se traduciría en errores o interferencias.

La Lingüística Contrastiva se sirvió de estos presupuestos behavioristas y se buscó un método por el que se pudieran predecir si iban a existir dificultades de aprendizaje por similitud o diferencia entre viejos y nuevos hábitos, por lo que la necesidad de un estudio contrastivo de las estructuras de la L1 y la L2 se hizo evidente. Bausch, R. & Kasper, G. (1979:5-6) afirman que con la ayuda de un análisis contrastivo, se podrán establecer estructuras idénticas, pero sobre todo estructuras divergentes entre la lengua materna y la segunda lengua y se podrán predecir aquellos campos de la segunda lengua libres de interferencia y aquellos susceptibles de interferencias. Towell/Harris, en esta misma línea (1994:18): “Contrastive analysis would provide the essential information about the relationship between pairs of languages so that the real areas of difficulty-those where negative transfer or interference occurred-could be predicted” Además por medio de este tipo de análisis se hace también visible lo específico y distintivo de cada lengua por sí.[11]

La importancia de las investigaciones en el marco de la interferencia  recae en la aplicación de sus resultados en el ámbito de la enseñanza de segundas lenguas. Charles C. Fries (1945:9) dice que “one of the most efficient materials [for FLT[12]] are those based on a scientific description of the language to be learned, carefully compared with a parallel description of the native language”. Lado (1957), en esta línea,  propugna que el estudiante tiende a trasladar la estructura gramatical de la lengua nativa a la lengua extranjera, tiende a transferir las formas de las oraciones, los recursos de modificación, el número, el género, y los tipos de caso de su lengua nativa. Pero además el  estudiante traslada junto con formas y significados su distribución.

            A lo largo de esta exposición y de esta perspectiva multidisciplinar del concepto de interferencia se han presentado deliberadamente y casi indiscriminadamente una serie de nociones, términos y posturas que ahora han de ser problematizadas:

 

            1- ¿Qué se entiende por transferencia? ¿Y por interferencia?

2- ¿Cómo entender la relación existente entre la lengua materna y la segunda lengua?

3- ¿Qué papel juegan las diferencias y/o similitudes entre dos sistemas?

4- ¿Cómo explicar la aparición de la  interferencia?

5- Ámbitos de acción de la interferencia

 

 

CONCLUSIONES: ASPECTOS PROBLEMÁTICOS

 

                1- ¿QUÉ SE ENTIENDE POR TRANSFERENCIA? ¿Y POR INTERFERENCIA?

 

            Kellermann (1977:131) propone una distinción entre interferencia entendida como el resultado puramente lingüístico motivado por el influjo de otra lengua y reserva el término transferencia para el mecanismo, el proceso psicológico que precede a la interferencia. Juhász (1980: 646), por su parte,  afirma que “Interferenz ist die durch die Beeinflussung von Elementen einer anderen oder der gleichen Sprache verursachte Verletzung  einer sprachlichen Norm bzw. der Prozeb dieser Beeinflussung.” Este autor (1970) además diferenciará entre el concepto de interferencia, que viene asociado a aquel transvase de la L1 a la L2 causante de errores, y el concepto de transferencia asociado también a un transvase de la lengua materna a la no materna (L2), resultando ahora un uso lingüístico correcto.

Debido a la connotación negativa que ha adquirido el término de interferencia lingüística, hay algunos autores como Haugen que se han decidido a servirse del término transferencia, para con ello incluir tanto la parte negativa como positiva del concepto. Transferencia, según Clyne (1969), consistirá en tomar elementos, rasgos y reglas de otra lengua. Existen distintos tipos de transferencia, a nivel léxico, semántico, morfemático, fonológico, prosódico, sintáctico.

            Por su parte Clyne (1980:641) tampoco se servirá del concepto de interferencia sino que él distinguirá entre Transferenz y Transfer: 

 

“Als Transferenz bezeichnen wir die Übernahme von Elementen, Merkmalen und Regeln aus einer Sprache und als Transfer eine Transferenzerscheinung (in manchen Werken wird der Terminus Interferenz angewandt für jede Abweichung von der Norm in einer Sprache, die auf Kenntnis einer anderen zurückzuführen ist.) “

 

Por Transferenz entiende este autor el proceso y el transvase de unidades y reglas de otra lengua, frente a Transfer como resultado de este proceso. Como aquí podemos observar se elimina cualquier connotación negativa de estos términos, habiéndose obviado previamente el término de la interferencia. De éste se señala que en otros trabajos es considerado como aquellas faltas a la norma de una lengua originados por el conocimiento de otra. Como podemos observar a lo largo de las diferentes propuestas se entremezclan diversos parámetros:

 

-         Transferencia como concepto globalizador.

-         Transferencia como proceso,  como transvase.

-         Transferencia como transvase o resultado positivo frente a interferencia como transvase o resultado negativo.

-         Transferencia como transvase,  proceso e interferencia como resultado.

 

En este apartado queremos señalar especialmente  la indeterminación que gira en torno  concepto de interferencia. ¿Se define con ello el proceso lingüístico, el transvase o el hecho puntual en sí? Para esta cuestión nos remitimos a la definición globalizadora de Juhász (1980:464) en la que la interferencia se entiende como una desviación[13] en la L2 debido a un transvase de la L1 o en el interior mismo de la L2 o al proceso de esa influencia”. Incluyéndose, por tanto , no sólo como proceso y resultado sino también como fenómeno entre dos sistemas o en uno sólo.

 

2. ¿CÓMO ENTENDER LA RELACIÓN EXISTENTE ENTRE LA LENGUA MATERNA Y LA SEGUNDA LENGUA?

 

            Debe de tenerse en cuenta el importante dominio y la gran influencia de la lengua materna en el aprendizaje de una L2. Ya Lado (1957:99) habla de una transferencia de la lengua nativa[14].  El hecho de que el multilingüísmo absoluto, es decir la total competencia de campos completos de más de una lengua sin la aparición de la interferencia “es raro”, deja entrever que existe algo así como ein Denken in der Muttersprache  (pensar en la lengua materna), lo que sirve para defender la validez de la Teoría de Humboldt. [15]

            En consonancia con otras posturas que abogan básicamente por la unidireccionalidad de la interferencia de L1 y L2, afirma Juhász (1980:646) que “beim Lernen fremder Sprachen ist der Einflub  der fremden Sprache auf die Muttersprache ein praktisch zu vernachlässigender Faktor, der entgegengesetzte Einflub dagegen von grundlegender Bedeutung” . Este autor, como vemos, le reconoce un significado básico al transvase de la lengua materna a la lengua extranjera, si bien en el aprendizaje de lenguas extranjeras se podría prescindir de la influencia de la lengua extranjera en la lengua materna. Así Juhász (1980:646) opina que ” die Dominaz der Muttersprache ist selbst nach längerem Lernen der fremden Sprache kaum elimierbar und deshalb ein/das Hauptpoblem des Fremdsprachenunterrichts”. Afirmación que supone un  aspecto de vital importancia  para la didáctica de segundas lenguas al considerarse que el dominio  de la lengua materna, sobre la L2, es difícilmente eliminable aún tras un período largo en el aprendizaje de la L2, por lo que constituye uno de los principales problemas de la enseñanza de lenguas extranjeras.

            Frente a estas visiones pretendidamente unidireccionales sobre el valor del sentido de la interferencia, presenta Czochralski (1971:5) una postura mucho más amplia que tiende a la bidireccionalidad de este proceso:

 

“... die Strukturen der einen Sprache auf die Strukturen der anderen Sprache einwirken. Die Beeinflussung kann in beiden Richtungen vor sich gehen. Bei Zweisprachigen ist die Beeinflussung der Fremdsprache durch die Muttersprache die Regel. Aber bei einer einwandfreien Beherrschung der anderen Sprache kann auch die Muttersprache von ihr beeinflubt werden. Die gegenseitige Einwirkung und Beeinflussung von Strukturen, die zwei verschiedenen Sprachsystemen angehören, wird SPRACHLICHE INTERFERENZ genannt.”

 

En el caso de un contacto inicial con la L2 se manifiestan las diferentes interferencias interlinguales en dificultades de aprendizaje, tratándose en este caso de interferencias unidireccionales de la L1 a la L2. Sin embargo en el caso de un dominio mayor de la L2 se parte de la base de que existe un dominio parejo de la L1 y de la L2, por lo cual se debería tener en cuenta de manera seria la bidireccionalidad de la interferencia: de la L1 a la L2 y de la L2 a la L1 (aspecto que bajo nuestro punto de vista ha sido bastante olvidado, o en su defecto, obviado). Además la aparición de las interferencias en este estadio no se puede achacar a una falta de dominio de la L2, ya que tras el uso correcto de una estructura puede suceder que en un momento determinado se presente un uso incorrecto, lo que nos situaría en el caso de la interferencia procedente de otra lengua. Las estructuras que interfieren no tienen por qué ser de gran dificultad, sino que cualquier estructura hasta la más cotidiana puede ser origen de interferencias.

 

Otro de los aspectos que deben ser tratados es la diferencia que Meriö  considera entre lo que ella clasifica como  interferencia directa e indirecta:

 

“Direct interference is the use of a structure, maning and/or model in the secondary language which is traceable to the direct influence of the Primary language. The phenomenon in the target language (L2) differs from the equivalent word or form in the source language (L1).” (1978:29)

 

“Indirect interference is internal confusion in the target language alone. This can be said to result from the non-symmetric nature of translational equivalents (...) The influence of the primary language is indirect.” (1978:30)

 

            Esta autora define pues la interferencia directa, llamada también interferencia interlingual, como el transvase de unidades de la L1 a la L2, y la indirecta o interferencia intralingual, en donde se incluirán todos aquellos fenómenos que ya no tienen tanto que ver con la influencia de la L1, sino con el proceso lingüístico en el interior de la L2.

            Payrató (1985), basándose en cimientos psicológicos, también presenta una nueva diferencia terminológica. Frente a la “interferencia retroactiva” presenta la “interferencia proactiva”, pareja a la concepción negativa de la interferencia.

Existen otras clasificaciones sobre la interferencia lingüística, diferentes a las anteriores, porque en éstas la clasificación  se fija en otros parámetros, en concreto, en el campo lingüístico en el que tiene lugar la interferencia. Entre ellas Juhász (1980, 647-648) diferencia entre: interferencia fonética, gramatical, léxico-semántica,  Clyne, (1980,641) entre: léxica, semántica, morfemático, fonológica, prosódica, sintáctica, grafemática[16] y Czochralski (1971:11-19) señala la interferencia fonético-fonológica, sintáctica, morfológica, lexico-semática, categorías gramaticales.Como otro caso de interferencia este autor también cita el intento de evitar determinados elementos de la lengua extranjera debido a su desconocimiento o falta de dominio (1971:23-24)

 

 

3- ¿QUÉ PAPEL JUEGAN LAS DIFERENCIAS Y/O SIMILITUDES ENTRE DOS SISTEMAS?

 

“Aquellas estructuras que sean parecidas serán fáciles de aprender porque podrán transferirse y funcionar satisfactoriamente en la lengua extranjera. Aquellas estructuras que sean diferentes serán difíciles porque cuando se las traslada no funcionan idóneamente en el idioma extranjero y por eso tienen que ser cambiadas” (Lado 1957:64)

 

Wotjtak (1984) afirma que la lengua materna influye de un modo inconsciente y difícilmente controlable en la lengua extranjera que se pretende adquirir. En las primeras fases tiene lugar esta influencia no sólo en el proceso de acercamiento a una nueva lengua, sino también en el proceso de almacenamiento de las unidades lingüísticas y en sus reglas morfosintácticas de combinación. Además también hay que señalar la importancia de los hábitos de la lengua materna ya que éstos influyen en el estudiante al aprender un idioma extranjero.

 

Partiendo de concepciones en el marco de la Lingüística Contrastiva y de la Didáctica de segundas lenguas afirma König (1995:31) “dab jede Fremdsprache auf der Grundlage der bereits erworbenen Muttersprache gelernt wird und dab Gemeinsamkeiten zwischen Mutter- und Fremdsprache den Lernprozeb erleichtern (positiver Transfer), Unterschiede diesen Lernprozeb jedoch erschweren (Interferenz)” Por tanto se espera que mediante un contraste entre la L1 y la L2 se pueda conseguir una enseñanza de lenguas extranjeras más efectiva partiendo de una comparación sistemática de la lengua materna y de la lengua que se pretende aprender, con la finalidad de predecir y aclarar los posibles errores, así como las estrategias para evitarlos. Esta misma opinión comparten Bausch y Kasper (1991: 5-6) que afirman ”..., dab Identität zwischen grundsprachlichen und zweitsprachlichen Strukturen sich lernerleichternd (=positiven Transfer hervorrufend), Unterschiede zwischen grundsprachlichen und zweitsprachlichen Strukturen sich erschwerend (=Interferenz hervorrufend ). Según esto,  el estudiante que se enfrenta con un idioma extranjero encuentra que algunos aspectos del nuevo idioma son muy fáciles, mientras que otros ofrecen gran dificultad. Aquellos rasgos que se parezcan a los de su propia lengua le resultarán fáciles y por el contrario los que sean diferentes le serán más difíciles.

Según estas últimas visiones se produce casi automáticamente un paralelismo entre “unidades iguales-facilidad-transferencia positiva” y “unidades distintas-dificultad-transferencia negativa o interferencia”. En la base psicológica de la Lingüística Contrastiva se defiende el axioma de que aprender una lengua no es más que aprender a superar las diferencias entre L1 y L2.[17] Sin embargo no podemos pensar ingenuamente que ésta es una diferencia totalmente tajante, sino más bien que en algunos casos los límites entre similitudes y diferencias pueden llegar a ser muy difusos.

Algunos autores, como Czochralski (1971:5), opinan que no existe un paralalismo “matemático” y una relación directa como la arriba reflejada :

 

“Meines Erachtens ist es aber noch zu wenig, wenn wir nur die UNTERSCHIEDE in den zwei untersuchten Sprachen bewubt machen; denn nicht jede strukturelle Abweichung bewirkt die gleiche Interferenz. Manche Strukturdifferenzen stellen tatsächlich eine reale Interferenzgefahr dar, bei manchen anderen Unterschieden ist die Gefahr nur gering.”

 

Así pueden surgir casos en los que la semejanza entre entes no es total o viceversa en los que no se trata de una diferencia marcada, entonces nos encontramos con lo que Juhász (1980, 649) denomina Kontrast-Mangel, lo que da lugar a entorpecimiento homogéneo o lo que se conoce como el Ranschburgsches Phänomen[18]. Así los verbos alemanes sich ausruhen o sich erholen muestras correspondencias al igual que diferencias con los verbos ingleses to rest, to get well, to recover, to repose y to rally, lo que en muchos casos conducirá a mensajes que distan de la norma. Solamente en el caso de estructuras idiomáticas se diferenciarán exactamente, así por ejemplo: sich auf seinen Lorbeeren ausruhen y no *erholen.

 

4- ¿CÓMO EXPLICAR LA APARICIÓN DE LA INTERFERENCIA?

 

Las causas originarias de la interferencia lingüística, en sentido amplio, se resumen básicamente en dos bloques:

 

 FACTORES ESTRUCTURALES: factores internos debido a la estructura interna de las lenguas, como p. ej. la mayor o menor cercanía entre la L1 y la L2, el vacío de fonemas entre dos sistemas, diferentes reglas entre ambos, cambios en las funciones de morfemas y una mayor explicidad sintáctica de una u otra, insuficiencia léxica, una más baja frecuencia de una palabra correspondiente en la lengua meta, etc.

 

            Si nos ceñimos a los factores estructurales en torno al concepto de interferencia cabe señalar algunos aspectos como[19]:

1.- Es más difícil de aprender aquellos entes no presentes en la L1.

2.- Entes diferentes en ambas lenguas resultan más difíciles de aprender.

3.- Aquellas unidades o caracteres que al nativo le resulta difíciles también le resultarán difíciles a los que aprenden una L2. Existen una serie de campos que presentan dificultades no sólo a extranjeros, sino también a nativos y que llevan a cometer muchos y diversos errores, p. ej. la declinación del pronombre, del artículo o del adjetivo o la conjugación de los verbos irregulares.

4.- Costumbres lingüísticas erróneas presentes en la L1 se transmiten también al aprendizaje de la L2.

 

 

FACTORES EXTRALINGÜÍSTICOS: la lengua no es un fenómeno etéreo, un conjunto de estructuras lingüísticas sin más, sino que desarrolla una función comunicativa en el interior de una determinada comunidad. Dentro del campo de la Pedagogía Lingüística se afirma que no se puede limitar únicamente el tratamiento de la interferencia al análisis del transvase lingüístico sino que p. ej. factores sociolingüísticos tales como el prestigio que una lengua o sistema determinado puedan tener, el contacto entre los grupos lingüísticos, las actitudes de la comunidad lingüística frente a elementos, aspectos pragmáticos[20]. Las diferencias culturales serán clave para la explicación de numerosos fenómenos lingüísticos. El proceso de la interferencia en el aprendizaje de lenguas extranjeras no se debe sólo a diferencias culturales entre comunidades lingüísticas, ni únicamente a las diferencias tipológicas de las lenguas, sino también y además a las características individuales de cada aprendiz y su situación y contexto, así se pueden considerar aspectos psicológicos y físicos como causantes de interferencia, como la excitación, miedo, cansancio, etc.

 

 

 

5- ÁMBITOS DE ACCIÓN DE LA INTERFERENCIA

 

Según Czochralski (1978: 102) “Interferenz begegnet auf jeder Stufe der Sprachbeherrschung.(...), zwischen dem Erlernungsstadium und dem Stadium einer einwandfreien Beherrschung der Zweitsprache zu unterscheiden”, por lo que los problemas didácticos y/o lingüísticos que surjan en cada estadio de desarrollo serán de muy diversa índole.

No podemos perder de vista en ningún momento que el individuo transfiere no sólo las formas y los significados de su propia lengua y cultura sino también la distribución de estas formas y sus significados a la lengua y cultura extranjera. Pero este fenómeno no se produce solamente activamente al intentar hablar el idioma y desenvolverse en la nueva cultura, sino también, pasivamente, al tratar de comprender la lengua y la cultura según la practican los nativos . Esta postura también es defendida por Lado (1957:64) cuando afirma que “los efectos de la transferencia de estructuras de la lengua nativa no son idénticos cuando el estudiante habla el idioma extranjero y cuando lo escucha. Cuando habla, escoge los significados que quiere comunicar y entonces produce las formas que en su lengua nativa expresarían esos significados. Al escuchar, oye las formas y les atribuye los significados que tendrían en su lengua materna”

Pero, por qué aparece la interferencia: Denison (1978:267) afirma “dab Interferenz meist unbewubt und ungewollt geschieht”, donde cabe señalar este carácter inconsciente y de manera no deseada en la aparición de la interferencia.

La elección de la estructura correcta dentro del código lingüístico está fuertemente automatizada: esta se produce a modo de reflejo. En el uso de una lengua extranjera subyace esta tendencia a una selección automatizada, pero tengamos en cuenta que lo que inicialmente está automatizado es todo conocimiento referido a la lengua materna. Se necesita primero un largo e intensivo ejercicio para conseguir automatizar las categorías lingüísticas de una segunda lengua.

En cuanto a la predicción de la potencial aparición de la interferencia se puede señalar que en algunos campos de un sistema lingüístico se presenta un mayor grado de posibilidad de que ésta surja. En general se puede afirmar que en campos cerrados es mucho más fácil poder predecir  la posible aparición de la interferencia. Así será mucho más fácil predecir y sistematizar las interferencias en el fonético-fonológico que en el sintáctico o en el léxico-semántico. La razón para esta afirmación tiene que ver con el diferente número de elementos del campo, ya que en el caso del campo fonético-fonológico podemos hablar de un número limitado mientras que en el léxico-semántico se trata más bien de un corpus ilimitado.

También hay que añadir que la interferencia lingüística aparece en el ámbito de la parole en terminos de Saussure, se trata de una interferencia en el marco de la performance en terminología de Chomsky, en el marco del habla. Se trata de un acto individual, creativo que se produce en la actualización o recepción de un discurso. Como señalamos anteriormente, si este fenómeno se produce como algo comunitario y aceptado normativamente, puede llegar a asentarse en la lengua  como una nueva identidad tras el discurrir histórico.

 

Creemos haber plasmado, si bien sucintamente, que el tratamiento de un hecho lingüístico es multiperspectivista y por ello debe ser delimitado su campo de acción en la medida de lo posible, ya que sino podemos estar sirviéndonos de un mismo término lingüístico pero con un referente marcadamente distinto para cada uno de nosotros. Caso en el que nos enfrentaríamos a una “Lingüística Babilónica”.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

ABRAHAM, W. (1981): Diccionario de terminología lingüística actual. Trad. de Francisco Meno Blanco, Gredos.

 

BERNSTEIN, W. (1975): Quellen und Erscheinungsformen der Interferenz beim Erlernen des fremdsprachliche Wortschatzes, Vilnius.

 

BLAS ARROYO, J. L. (1991): “Problemas teóricos en el estudio de la interferencia lingüística”, RSEL, 21/2, págs. 265-289.

 

BAUSCH, R./KASPER, G. (1979) “Der Zweitspracherwerb: Möglichkeiten und Grenzen der groben Hypothesen”, en: Linguistische Berichte, 64/79, págs. 3-35.

 

CHOMSKY, N. (1959): “A Review of B.F. Skinner´s Verbal Behaviour”, Language 35, págs. 26-58.

 

CHOMSKY, N. (1965): Aspects of the Theory of Syntax, Cambridge

 

CLYNE, M. (1969): Transference and triggering, La Haya.

 

CLYNE, M. (1980):  “Sprachkontakt /Mehrsprachigkeit”, en: Althaus/Henne/ Wiegand (eds.): Lexikon der germanistischen Linguistik, Tubinga, págs. 641-646.

 

CZOCHRALSKI, J. A. (1971): “Zur sprachlichen Interferenz”, en: Linguistics, An International Review 67,  págs. 5-25.

 

CZOCHRALSKI, J.A. (1978): “Die grammatisch-kategoriale Interferenz und das sprachliche Realisierungsgefüge”, en: Kühlwein, W./Wilss, W./Thome, G. (edts.): Kontrastive Linguistik und Übersetzungswissenschaft. Akten des Internationalen Kolloquiums Trier/Saarbrücken Sept. 25-30, Múnich,  págs. 102-112.

 

DENISON, N. (1978): “Interferenz, Konvergenz und der Übersetzer”, en: Kühlwein,W./Wilss, W./ Thome, G. (edts.): Kontrastive Linguistik und Übersetzungswissenschaft. Akten des Internationalen Kolloquiums Trier/Saarbrücken Sept. 25-30, Múnich,  págs. 262-271.

 

DUBOIS, J. et. al.  (1991): Dictionnaire de Linguistique, París.

 

FLOR ADA,  A. “La enseñanza bilingüe a la población hispánica de los Estados Unidos...”, en:  M. Siguán (coord.) (1985): Enseñanza en dos lenguas y resultados escolares, ICE Univ. de Barcelona.

 

FRIES, CH. C.  (1945): Teaching and Learning English as a Foreign Language, Ann Arbor.

 

GARCÍA YEBRA, V. (1989): Teoría y práctica de la traducción, 2 tomos, Madrid.

 

GATTEGNO, C. (1963): Teaching Foreign Languages in Schools. The Silent Way, Educational Solutions, Nueva York.

 

HAUGEN, E. (1953): The Norwegian Language in America: a Study in Bilingual Behaviour. Pennsylvania University Press.

 

JAKOBSON, R. (1938): ” Sur la théorie des affinités phonologiques des langues”, Actes du Quatrième Congrés International des Linguistes, Copenhague.

 

JUHÁSZ, J. (1970): Probleme der Interferenz, Budapest/Munich.

 

JUHÁSZ, J. (1980): “Interferenzlinguistik”, En: Althaus, P-H/Henne/Wiegand (edts.): Lexikon der germanistischen Linguistik,  Tubinga, págs. 646-652.

 

KELLERMANN, E. (1977): “Towards a characterization of the strategy of transfer in second language learning”, Interlanguage Studies Bulletin 2.1, págs. 58-145.

 

KÖHLER, F. (1975): “Deutsch-russische Interferenzfehler bei fortgeschrittenen Russischstudenten”, en: Linguistische Berichte 40/1975, págs. 26-34.

 

KÖNIG, E. (1995): “Kontrastive Grammatik und Typologie”, en: Lang, E./Zifonum, G. (edts.): Institut für deutsche Sprache, Jahrbuch 1995, Deutsch-typologisch, págs. 31-54.

 

KÜHLWEIN, W./WILSS, W./THOME, G. (edts.) (1978): Kontrastive Linguistik und Übersetzungswissenschaft. Akten des Internationalen Kolloquiums Trier/Saarbrücken Sept. 25-30, Múnich.

 

LADO, R. (1957): Lingüística contrastiva. Lenguas y Culturas, Trad. de Joseph A. Fernández, Madrid.

 

LÁZARO CARRETER, F. (1990): Diccionario de términos filológicos, Madrid.

 

G. LÜDY/B. PY (1986): Être bilingüe, Berna.

 

LÜDTKE, H. (1980): “Romanische Sprachen und deutsche Gesamtsprache”, en: Althaus, H-P/Henne, H./Wiegand, H-E (eds.) (1980): Lexikon der germanistischen Linguistik, Tubinga, págs. 672-679.

           

LÜLLWITZ,  B. (1979): “Interferenz und Transferenz”, en: Germanistische Linguistik, 2/72, págs. 185-218.

 

MANCHÓN, R., M. (1985): “Estudios de interlengua: análisis de errores, estrategias de aprendizaje y estrategias de comunicación” En: Revista Española de Lingüística Aplicada, V. 1-1985, págs. 55-75.

 

MERIÖ, K. (1978): “The Psycholinguistic Analysis and Measurement of Interference Errores”, IRAL XVI/1. Págs. 27-44.

 

PAYRATÓ, L. (1985): La interferència lingüística (Comentaris i exemples catala-castellà), Barcelona.

 

SANDFELD, K. (1938): “Problèmes d´interférences linguistiques”, Actes du Quatrième                        Congrès International des Linguistes, Copenhague.

 

SKINNER, B.F.(1957): Verbal Behaviour. Nueva York.

 

STEDJE, A. (1994): Deutsche Sprache gestern und heute, Múnich.

 

TOWELL, R. & HAWKINS, R. (1994): Approaches to Second Language Acquisition, Clevedon-Philadelphia-Adelaide.

 

WOTJAK, G. (1984): “Kongruenzen und Divergenzen im spanischen und deutschen Wortschatz”, Beiträge zur Romanischen Philologie, XXIII/ H. 1, págs. 109-152.

 

WEINRICH, U. (1953): Languages in Contact. Findings and Problems, Nueva York, Publications of the Linguistic Circle of New York, 1 (7ª ed., La Haya, Mouton, 1970), trad. esp.: Lenguas en contacto. Descubrimientos y problemas, Caracas, 1974.

 

WEINREICH, U. (1968): Languages in contact, La Haya-París.

 

© María José Domínguez Vázquez. Círculo de Lingüística Aplicada a la Comunicación 5, febrero 2001. ISSN 1576-4737.

http://www.ucm.es/info/circulo/no5/dominguez.htm

 

Índice de clac 5

Portada

 

 



[1] El concepto de préstamo suele estar asociado mayoritariamente al campo léxico, si bien no debemos olvidar que también aparece en otros. Según Glück, H. (1993: Metzler Lexikon Sprache, Stuttgart) bajo el concepto de Lehngut se incluyen todos los  niveles lingüísticos que pueden sufrir este proceso: el fonológico, ortográfico, morfológico, léxico-semántico y sintáctico.

[2] También se le denomina “calco en traducción” en español o en alemán “Lehnübersetzung” (Glied-für-Glied-Übersetzung).

[3] El calco lingüístico puede traducir o bien el significado de una sola palabra, ya sea simple o compuesta, o bien una expresión más compleja.

[4] Clyne (1980:641-642) también clasificará  los fenómenos calco y préstamo bajo el epígrafe de interferencia.

[5] Los términos lengua materna y segunda lengua o lengua extranjera también aparecerán en este trabajo como L1 y L2 respectivamente.

[6] “esta creencia” se refiere a aquellos postulados que defienden que la mezcla de lenguas por parte del bilingüe se debe a la incapacidad del hablante bilingüe a distinguir entre los sistemas que utiliza.

[7] Lado  (1957) afirma que los lingüistas (se refiere con esto a Haugen y Weinreich) que se ocupan y estudian situaciones de bilingüismo informan que muchas de las deformaciones que se oyen entre personas bilingües corresponden a diferencias descriptibles que existen entre los idiomas en cuestión.

[8] Köhler (1974) llevará a cabo un análisis sobre las interferencias de la lengua materna que experimentan alumnos con origen ruso y que aprenden alemán. Diferencia este autor tres tipos diferentes de errores producidos por interferencia: Tipo I: Sustitución de una unidad gramatical o léxica de la L1 por una que no le corresponde en la L2. Tipo II: Solaparse unidades de la L1 y de la L2, i.e., que para una unidad gramatical o lingüística de la L1 aparezcan en la L2 otros elementos. Tipo III: Divergencia de unidades de la L1 y L2, i.e., a una unidad de la L1 le corresponden dos o más unidades en la L2.

[9] En esta definición llama la atención que la autora reserva “los errores” surgidos por la interferencia al eje gramatical, si bien en otros acercamientos al fenómeno de la interferencia ya tendrá en cuenta los otros ejes, commo podremos observar posteriormente.

[10] Apoyan esta tesis:

Jakobovits, J.A. (1968): “Implications of Recent Psycholinguistics Development for the Teaching of a Second Language”, en Language Learning 18, pág. 90: “ Rote memory, formation of associations and trial-and-error are all integral part of the child´s process of learning his native language”.

Richards, J.C.(1971): “Error Analysis and Second Language Strategies”, Language Science 17, pág. 12: “It used to be thought that speaking was simply the exercise of our individual verbal habits, and that these were acquired through repetition, reinforcement and conditioning, in much the same way as animals can be trained to perform certain tasks through the use of appropiate  conditioning techniques”.

[11] No debemos establecer un paralelismo directo entre los estudios sobre interferencias y los estudios contrastivos. Según Juhász (1980:651) los estudios sobre interferencias tienen una lengua de arranque y una de llegada, mientras que la lingüística contrastiva es tanto reversible como irreversible. Los estudios sobre las interferencias sí que facilitan los análisis contrastivos y viceversa. Tanto las investigaciones en torno al fenómeno de la interferencia como en el caso de análisis contrastivos se han ocupado con el aspecto del tertium comparationis, pero si bien en el primer caso se trata de una transgresión de la norma, en el segundo se considera en problema principal. La interferencia se puede considerar un proceso o su resultado de carácter espontáneo, mientras que la lingüística contrastiva es una actividad lingüística.

[12] Foreign language teaching

[13] Este término debe ser entendido desde un punto de vista neutro y bajo ningún concepto con carácter peyorativo.

[14] Se confirma la presencia de interferencia de la lengua materna en los trabajos de Bailey/Madden/Krashen  (1974), Larsen-Freeman (1978) y Gass (1980), entre otros.

[15] Las investigaciones más recientes, sobre todo en Psicología, han demostrado sin embargo que pensamiento y lengua no presentan ningún comportamiento simétrico, a pesar de la estrecha relación que los caracteriza.

[16] Las dos primeras clases se corresponden con lo que hemos clasificado como extranjerismos, calcos y préstamos.

[17] A estas alturas de la exposición debemos de reflexionar brevemente sobre lo amplio que se debe de entender aquí el concepto de diferencia: pensemos que las similitudes entre lenguas también producen interferencias, ya que toda similitud  mediadora de interferencias posee en su base alguna diferencia, por lo que en este concepto también se incluyen aquellas interferencias generadoras de transferencia negativa.

[18] Ya citado por este mismo autor en 1970 en: Probleme der Interferenz, Múnich, pág. 72. Señalándose aquí que este fenómeno puede producir una mayor dificultad en el aprendizaje de una L2.

[19] En cuanto a lo concerniente a la cercanía o lejanía de los sistemas lingüísticos y su importancia a la hora de evaluar las apariciones de la interferencia lingüística remítase a Bernstein, W. (1971): “Quellen und Erscheinungsformen der Interferenz beim Erlernen des fremdsprachlichen Wortschatzes zum Ausdruck”, Linguistik und Didaktik 10, H.37/39, págs. 142-147.

[20] Así p. ej. el mayor uso que la lengua alemana hace del tratamiento formal para la 2ª persona, singular y plural, “usted, ustedes” frente al español.