Cervántófila teldesiana
Victoriano Santana Sanjurjo

 

V

BREVE APROXIMACIÓN A LAS TRADUCCIONES
INGLESAS DEL QUIJOTE EN EL SIGLO XVII
1.


A los doctores don Tomás ALBADALEJO y don Antonio CABRERA,
con toda nuestra gratitud y admiración.


"El Quijote está enraizado en nuestra tradición literaria inglesa hasta un extremo probablemente no alcanzado por ninguna obra no escrita originariamente en inglés, con la sola excepción de la Biblia"
(Edgar ALLISON PEERS2)

.

PRELIMINAR.

Desde 1605, la historia del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha ha sido testigo de un sin fin de ediciones, traducciones y estudios. La difusión que ha tenido la obra de CERVANTES ha sido tal que hoy en día todo el mundo sabe quién es Don Quijote, quién Sancho, qué mal le aqueja al primero y de dónde proviene el célebre pasaje que reza: "En un lugar de la Mancha..." Pero de todas las naciones que leen y admiran la figura del hidalgo manchego, hay una, al margen de España, que merece un especial reconocimiento: Inglaterra. Thomas SHELTON fue el primer extranjero que tradujo el Quijote a otra lengua, en 1612, traducción que, por otra parte, aún es muy vigente y sigue siendo considerada como una de las mejores; la primera ilustración que se puso en una edición del Quijote apareció en la anteportada de la segunda edición de la traducción de SHELTON, que se publicó en Londres, en 1620; la primera biografía de CERVANTES, la de MAYANS Y SISCAR, se gestó gracias al apoyo de un inglés, el barón Lord CARTERET; el primer comentarista del Quijote fue un inglés, John BOWLE, cuyas anotaciones -al menos buena parte de ellas, siguen manteniendo su vigencia a pesar de los años-, etc.

Nadie duda, pues, de la enorme deuda que el cervantismo tiene, directa o indirectamente, con los ingleses, razón ésta que nos ha movido a ofrecer este pequeño tributo a las traducciones inglesas del Quijote realizadas durante el siglo XVII. Nuestro propósito es ofrecer una visión, lo más completa posible, sobre éstas, procurando concretar y unificar, en la medida de lo posible, muchas cuestiones al respecto.

Como casi todos los asuntos bibliográficos, y más los cervantinos, la complejidad y diversidad del material juegan siempre en contra del investigador, haciendo que una labor que ha de ser de mero trámite acabe convirtiéndose en algo intrincado, desagradable y que termina consumiendo la mayor parte del tiempo de investigación.

LAS TRADUCCIONES EXTRANJERAS DEL QUIJOTE.

Cuando en 1605 se publicó la Primera Parte del Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, lejos estaba de imaginar su autor que esta "historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno" llegase a ser la obra de ficción por antonomasia, dentro y fuera de nuestras fronteras. Diez años después, en 1615, cuando publicó la Segunda parte, algo barruntaba sobre la gloria que el hidalgo manchego le iba a deparar, ya que por boca del bachiller Sansón Carrasco afirma que "los niños la manosean, los mozos la leen, los hombres la entienden y los viejos la celebran"3.

Cuando tratamos de abordar un asunto como el que nos ocupa -las traducciones del Quijote (por extensión, el Quijote en el extranjero)- siempre es conveniente recordar las palabras que aparecen en la Aprobación de la Segunda parte, cuando el licenciado MÁRQUEZ TORRES afirma:

"Bien diferente han sentido de los escritos de Miguel de CERVANTES así nuestra nación como las extrañas, pues como a milagro desean ver el autor de libros que con general aplauso, así por su decoro y decencia como por la suavidad y blandura de sus discursos han recibido España, Francia, Italia, Alemania y Flandes"4.

El propio MÁRQUEZ TORRES, capellán del cardenal arzobispo de Toledo, don Bernardo SANDOVAL Y ROJAS, cuenta la anécdota que le ocurrió cuando éste fue a visitar al embajador de Francia y se llevó consigo a varios de sus capellanes, entre ellos a nuestro protagonista:

"Se llegaron a mí y a otros capellanes del cardenal mi señor, deseosos de saber qué libros de ingenio andaban más validos, y tocando a caso en este que yo estaba censurando, apenas oyeron el nombre de Miguel de CERVANTES, cuando se comenzaron a hacer lenguas, encareciendo la estimación en que, así en Francia como en los reinos sus confinantes, se tenían sus obras: la Galatea, que alguno dellos tiene casi de memoria la primera parte désta, y las Novelas"5.

Nos interesa constatar, con lo expuesto por parte del licenciado MÁRQUEZ TORRES, el grado de popularidad que podían tener las obras de CERVANTES en el extranjero, al menos durante el siglo XVII, y, al mismo tiempo, el grado de desidia que en España había hacia nuestro autor.

MAYANS y SISCAR, el primer biógrafo de CERVANTES, comentaba en el párrafo 56 de su Vida de Miguel de CERVANTES Saavedra (1737) lo siguiente:

"Lo cierto es que CERVANTES, mientras vivió, debió mucho a los extranjeros y muy poco a los españoles. Aquéllos le alabaron y honraron sin tasa ni medida. Éstos le despreciaron y aún le ajaron con sátiras privadas y públicas"6.

Sea como fuere, lo cierto es que cuando CERVANTES murió, en 1616, la historia del hidalgo manchego andaba ya por las nueve ediciones en nuestra lengua (tres en Madrid, dos en Lisboa y Bruselas, y una en Valencia y Milán) y había sido traducida al inglés por Thomás SHELTON y al francés por Cesar OUDÍN, en 1612 y 1614 respectivamente. El mencionado bachiller Sansón Carrasco apunta con referencia a esto lo siguiente:

"[...] tengo para mí que el día de hoy están impresos más de doce mil libros de tal historia; si no, dígalo Portugal, Barcelona y Valencia, donde se han impreso; y aun hay fama que se está imprimiendo en Amberes, y a mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se traduzca"7.

Estas palabras aparecen en 1615. Es interesante recordar esto porque, tal como apunta Martín de RIQUER:

"Respecto a Amberes, no se tiene noticia de ninguna edición anterior a 1673. Tampoco se conoce ninguna de Barcelona antes de 1617. Es posible que existieran y que no se haya encontrado ningún ejemplar. (...) CERVANTES sin duda ignoraba la aparición de estas dos versiones -se refiere a las traducciones de SHELTON y OUDÍN-, pues hace hablar al bachiller de las traducciones del libro como de cosa futura"8.

Se cree que la mencionada edición de Amberes, dado que no se tiene ninguna noticia de ella, es en realidad la de Bruselas de 1607.

Es lógico pensar que CERVANTES ignoraba la aparición de las traducciones inglesa y francesa cuando hablaba por boca del mencionado Sansón Carrasco: la Segunda parte del Quijote se tuvo que escribir, grosso modo, durante 1613. Si tenemos en cuenta que los trabajos tipográficos entonces eran muy largos y penosos y que el Privilegio, la Tasa, la Aprobación... tienen fecha de principios de 1615, la conclusión a la que llegamos es que en 1613 CERVANTES escribía la obra. Es posible que mucho antes también (1611, 1612...) dado lo extensa y cuidada que es esta Segunda parte con respecto a la Primera, lo que trae consigo un complicado ejercicio de escritura y correcciones. Luego, era muy probable que no conociese estas traducciones porque cronológicamente era imposible.

Ahora bien, no sabemos si cuando el licenciado MÁRQUEZ TORRES firma la Aprobación, el 27 de febrero de 1615, CERVANTES conocía o no la existencia de estas traducciones. Considerando lo que afirma, poniendo a los franceses por medio, es posible que tuviese conocimiento de una edición de La Galatea hecha en París, en 1611, por Gilles Robinot, y de la fama que esta había tenido a raíz de los juicios expresados en torno al ingenio de su autor. Hay que apuntar que a pesar de estar hecha en París y ser su editor un francés, la citada edición estaba escrita en español.

La sucesión constante de ediciones, la aparición de ediciones piratas, la popularización de los personajes... tanto en España como fuera de sus fronteras no dejan de ser señales inequívocas del éxito de una obra como el Quijote y, por extensión, de su autor. Si nos fijamos en la Tabla que a continuación reproduciremos, cuyos datos -menos los porcentajes- hemos extraído de la siempre interesante edición crítica de Justo GARCÍA SORIANO y Justo GARCÍA MORALES9, podemos observar cómo en tres siglos -desde el XVII hasta el XIX- el número de ediciones del Quijote, tanto en lengua española como en lenguas extranjeras, asciende a 690, una cifra muy respetable; sobre todo si consideramos que el número de lectores era, en comparación con nuestros tiempos, considerablemente inferior. Cultos y analfabetos, todos participan a su manera en el engrandecimiento de la inmortal obra.

 

 

 

 

IDIOMA

S.XVII

S.XVIII

S.XIX

TOTAL

Español

30

41

227

298

Alemán

1

7

17

25

Bohemio

 

O

3

3

Catalán

6

6

Danés

O

2

2

4

Francés

10

40

105

155

Griego

O

2

2

Holandés

1

2

O

3

Húngaro

O

3

3

Inglés

8

29

119

156

Italiano

3

3

11

17

Japonés

 

 

 

 

 

 

O

1

1

Latín

1

1

Portugués

5

5

Provenzal

1

1

Ruso

5

5

Serbio

1

1

Sueco

3

3

Políglotas

1

1

TOTAL

53 ediciones.

Español: 30-56'6%

Extr.: 23-43'3%

124 ediciones.

Español: 41-33%

Extr.: 83-66%

513 ediciones.

Español: 227-44'2%

Extr.: 286-55'7%

690 ediciones.

Español: 298-43'1%

Extr.: 392-56'8%

Para no complicar mucho esta tabla, nos hemos referido únicamente a las ediciones traducidas desde el siglo XVII hasta el XIX. Dejamos de lado el siglo XX porque el número de ediciones publicadas, tanto en español como en otras lenguas, es muy amplio, como lo demuestra el hecho de que fuesen diecinueve los idiomas en los que se tradujo El Quijote desde el siglo XVII al XIX y que la cifra aumentase a cincuenta y cuatro durante el siglo XX. A los idiomas reflejados en la tabla habría que añadirle otros como el Árabe, Bajo alemán, Búlgaro, Coreano, Croata, Chino, Eslovaco, Esloveno, Esperanto, Finlandés, Flamenco, Gaélico, Hebreo, Islandés, Javanés, Kashmiri, Letón, Lituano, Mallorquín, Manchú, Maratí, Mogol, Noruego, Polaco, Rumano, Sánscrito, Sudafricano, Tagalo, Tibetano, Turco, Ucraniano, Valenciano, Vasco, Galés, Ydich y alguno que otro a partir de 1993, fecha de este informe.

Sea como fuere, los datos que nos ofrece la Tabla nos permiten deducir una serie de porcentajes sumamente interesantes con respecto a las traducciones del Quijote. En primer lugar, hemos de constatar cómo el número de ediciones del siglo XVII fue claramente duplicado en el XVIII y aumentó hasta nueve veces más durante el siglo XIX, lo que es un indicio claro del éxito de nuestra obra. El 43'31% de todas las ediciones hechas durante los siglos XVII, XVIII y XIX están escritas en nuestra lengua; el 56'68% restante corresponde a traducciones en otros idiomas.

Por siglos, este porcentaje sería: para el siglo XVII, el 56'6% en español y el resto, el 43'3%, en otras lenguas; para el XVIII, el 33% correspondería a ediciones en español y el 66% en otras lenguas; y en el siglo XIX, el 44'2% sería en español y el 55'7% en otras lenguas.

Apréciese, además, cómo el predominio de ediciones inglesas y francesas es ciertamente abrumador con respecto al resto -ambas lenguas ocupan casi el 80% de las traducciones extranjeras del Quijote-; asimismo, llama la atención cómo un país como Italia, cuya lengua y cultura es muy similar a la nuestra, ocupa el quinto lugar en número de ediciones, por detrás de las hechas en español, inglés, francés y alemán.

GARCÍA SORIANO y GARCÍA MORALES afirman a este respecto que la causa de la incomprensión de los italianos al Quijote se debe a que:

"el arte italiano es demasiado arte; le preocupa excesivamente la belleza equilibrada, serena, para sentir simpatía por una obra en que su principal encanto estriba en una íntima vibración espiritual"10.

LAS TRADUCCIONES INGLESAS DEL QUIJOTE.

Prestemos de nuevo atención a la anterior Tabla; en esta ocasión fijándonos en la fila correspondiente a la lengua inglesa, que hemos resaltado convenientemente. El 15% (8) de las ediciones publicadas durante el siglo XVII, el 23'3% (29) de las hechas en el siglo XVIII y el 23'1% de las que vieron la luz en el siglo XIX fueron traducidas al inglés. El porcentaje sitúa a la lengua inglesa como la segunda, con 39'7% de ediciones, después de las publicaciones en lengua española; lo cual, creemos, no deja de ser significativo.

Estos porcentajes bastarían por sí mismos para otorgar a los cervantistas ingleses el mérito que desde estas páginas les tributamos, pero el reconocimiento va mucho más lejos, pues, como apunta FITZMAURICE-KELLY:

"England was the first foreign country to mention Don Quixote, the first to translate the book, the first country in Europe to present it decently garbed In its native tongue, the first to indicate the birthplace of the author, the first to provide a biography of him, the first to publish a commentary on Don Quixote, and the first to issue a critical edition of the text"11.

La conquista del Nuevo Mundo y la expansión política y económica durante el siglo XVI contribuyeron a engrandecer el prestigio de España en todo el mundo; hasta tal punto esto fue así, que países antagonistas como Inglaterra y Francia prestaron un inusual interés por muchas cuestiones de nuestro país, entre ellas la lengua y la literatura españolas. Así, en la época de Isabel I (1533-1603) los ingleses...

"querían conocer el castellano para poder leer y estudiar los tratados militares y de navegación de sus enemigos, pero al mismo tiempo se convirtieron en fervientes admiradores de sus obras literarias12.

"Mientras en Gran Bretaña, ya desde principios del XVI, la literatura española empezó a despertar verdadero interés, reflejado en el gran número de versiones que salieron de sus prensas, en España no puede apreciarse una corriente paralela, puesto que las traducciones del inglés al castellano fueron escasísimas hasta los años finales del siglo XVIII"13.

Esta carencia puede obedecer, entre otras causas, a las ínfulas propias de todos los imperios, que ven como indignos de aprecio a todos aquéllos que no forman parte de su bandera. Existe, pues, un marco contextual que justifica las numerosas traducciones inglesas de obras españolas en el siglo XVI y XVII.

Ahora bien, antes de comenzar a comentar las ediciones inglesas del Quijote en el siglo XVII es importante que apuntemos lo siguiente: No sabemos si todas las ediciones conocidas del Quijote son las únicas que se hicieron en su momento o si existen muchas ediciones que han pasado inadvertidas por una razón u otra. Tampoco podemos poner nuestra mano en el fuego con respecto a la fiabilidad de las bibliografías cervantinas. En muchas ocasiones, estas bibliografías obtienen sus títulos de otras que, a su vez, pudieron seguir los mismos procedimientos. Lo ideal en toda bibliografía es que su autor acceda directamente a todos y cada uno de los títulos que reseña; pero ello haría imposible la consecución de un número de referencias notablemente elevado -una de las premisas más deseables en este tipo de obras-.

LAURENTI, por ejemplo, en un artículo sobre el que nos vamos a referir a lo largo de este trabajo en varias ocasiones, nos habla de las traducciones del Quijote que tiene la Newberry Library de Chicago. Pues bien, en un determinado pasaje afirma que esas ediciones "no las hemos visto señaladas en bloc, en ningún estudio o catálogo bibliográfico sobre CERVANTES"14 ;o lo que es lo mismo, si LAURENTI no hubiese hecho mención de ellas para la gran mayoría de cervantistas hubiesen pasado desapercibidas.

Las ediciones que a continuación vamos a comentar son las que aparecen en buena parte de las bibliografías cervantinas. No podemos afirmar, sería una grave imprudencia por nuestra parte, que están todas las que son y son todas las que están; al contrario, bueno será que desde el principio dejemos la puerta abierta a muchas ediciones del momento que actualmente desconocemos pero que, sin duda alguna, forman parte de bibliotecas desconocidas.

1612

1ª. The / history / of / the valorovs / and wittie / Knight-Errant, Don-Quixote / Of the Mancha. / Translated out of the Spanish. / [Filete15 + Florón16 + Filete] / London / Printed by William Stansby, for Ed. Blount and / W. Barret. 1612.

[12 hs. s. n. + 594 págs.. + 2 h. La numeración salta de la página 430 a la 451].

Esta obra fue traducida hacia 1607 por Thomas SHELTON e impresa por William STANSBY, tipógrafo londinense, para el editor Edward BLOUNT y William BARRET. El traductor dedicó la obra a Lord Howard of Walden. Aparece el Prólogo de CERVANTES y no todos los poemas preliminares (sólo los de Amadís, Belianís, Caballero del Febo, Orlando, Solisdán, Oriana, Gandalín y Babieca).

El traductor tomó como base la edición de Bruselas, publicada en 1607, que llevó a cabo Roger VELPIUS, quien enmendó como buenamente pudo la célebre contradicción del asno de Sancho Panza17 , SHELTON, pues, incorporó a su traducción esta enmienda. Al ser la única fuente que utilizó y ser característico en este traductor la excesiva literalidad, como veremos inmediatamente, se constata "una semejanza estructural considerable entre ambas obras"18.

Pero, ¿quién fue Thomas SHELTON? Gracias a los estudios de Alexander WRIGHT, primero, y posteriormente de James GEORGE y Edwin KNOWLES, podemos trazar algunas líneas biográficas de nuestro traductor. Al parecer, nació en Dublín hacia finales del siglo XVI, en el seno de una familia angloirlandesa de fuertes raíces católicas. Según indican estos investigadores, tradujo la Primera Parte en el Flandes español mientras estaba en el destierro.

"(...) En 1607, creo yo, entre marzo y septiembre, para un amigo desconocido y en cuarenta días -nos dice el mismo SHELTON-, tradujo al inglés el Quijote que acababa de salir en Bruselas. El manuscrito fue arrinconado hasta que, a petición de unos amigos -a quienes seguramente debía dinero-, fue llevado a los editores Edward BLOUNTE y William BARRET de Londres, donde fue registrado el 11 de enero de 1611. La edición, hoy bastante famosa y muy rara, salió, como ya sabemos, en 1612"19 .

Para CUNCHILLOS:

"el texto de la traducción revela que fue hecho por un hombre culto, con amplios conocimientos de español, que había vivido en España y que estaba relacionado con Irlanda"20.

PALAU la reconoce como un "buen trabajo llevado a cabo con amor y entusiasmo"21 y J.H. COHEN, traductor de una edición del Quijote, afirma sobre la traducción de SHELTON lo siguiente:

"The best and raciest version, SHELTON's, being almost contemporary with the original, is the nearest to CERVANTES in spirit. It suffers, however, like other seventeenth-century work, from a lack of familiarity with the idiom; many of SHELTON's most picturesque touches bear little resemblance to CERVANTE's phrases which they purport to translate"22.

GARCÍA MORALES y GARCÍA SORIANO apuntan, con respecto a los primitivos traductores, que estos se preocuparon de...

"analizar y comprender la exacta significación de los vocablos y procuraron aclarar las alusiones a costumbres y circunstancias de la vida española contenida en su texto"23;

lo que originaba que en muchas ocasiones la traducción fuese literal y con numerosas acotaciones. Afirma CUNCHILLOS sobre la excesiva literalidad de SHELTON lo siguiente:

"(...) La premura con que SHELTON se vio obligado a realizar su trabajo: cuarenta días, según nos dice él mismo en la dedicatoria a Lord de Walden, produjo uno de los rasgos más característicos de su modo de traducir, el de seguir fiel y literalmente al original. esto hace que se contente con la primera palabra que encuentra, con tal de que se asemeje a la castellana en su sonido o en su forma24. Evidentemente, SHELTON no perdió el tiempo consultando diccionarios ni léxicos, pues traduce sin pestañear 'Palomeque el zurdo' por 'Palomeque the deafe', 'duelos y quebrantos' por 'griefes and complaints' y el 'sastre del Cantillo' por 'The Taylor that dwells in a corner'"25.

El valor histórico de la traducción y el hecho de que haya sido llevada a cabo por un "coetáneo de CERVANTES, en un inglés propio de la época de SHAKESPEARE, con una fidelidad criticada por muchos y alabada por más" son los argumentos que apunta CUNCHILLOS para justificar el interés de esta traducción entre los cervantistas españoles y extranjeros26.

"SHELTON vivió la misma época de CERVANTES. Además, SHELTON era un isabelino, contemporáneo de SHAKESPEARE. Su lenguaje se ajusta siempre a la ocasión, ya sea ésta las grandilocuentes tiradas de Don Quijote, o las sentencias populares de Sancho"27.

En la Enciclopedia Universal Ilustrada-Americana, buscando información acerca de las traducciones del Quijote, dimos con un interesante fragmento que creemos indispensable su reproducción:

"La primera nación que tradujo el Don Quijote fue Inglaterra (Londres, 1612); cierto que la traducción hecha por SHELTON, juzgándola hoy, deja mucho que desear, que no es elegante y que en ciertos pasajes no da idea del texto original, que adolece de conocimiento en cuanto al léxico castellano; pero si nos situamos en la época en que el citado traductor hizo su labor, hemos de decir que se recomienda por su honradez, pues los refranes, adagios y poesías están vertidos, palabra por palabra, literalmente. El reputado crítico y amante de CERVANTES, DUFFIELD, nos dice que SHELTON era un hombre de paciencia, trabajador, lleno de entusiasmo por su obra, y poco después escribe que como el mejor medio para la transmisión de la luz es el puro cristal, por el cual se ve mejor; así, SHELTON, por su modestia y fidelidad, es hasta el día considerado como el mejor de los traductores ingleses y el que más refleja la gracia y hermosura del Quijote. SHELTON, sin embargo, actualmente sólo puede ser apreciado por los estudiosos. El reverso de medalla de la labor de SHELTON es la de PHILIPS (Londres, 1687) -luego hablaremos de esta edición-, el uno sigue paso a paso el original, el otro tradujo el texto a su antojo, cambia y modifica lugares en los cuales se desarrolla la acción de la novela. El biógrafo más enamorado de CERVANTES escribe que PHILIPS manchó a SHELTON, y aun creyendo que es poco, exclama que PHILIPS deshonró el Quijote"28.

Según LAURENTI,

"abundan los ejemplares de esta primera traducción de la obra de CERVANTES. En España, por desgracia, hemos podido localizar solamente dos ejemplares de esta famosísima traducción29. El bibliógrafó Edwin KNOWLES, que ha investigado a fondo la tradición textual de esta primera traducción, demuestra que existen por lo menos diecisiete ejemplares de esta primera edición, cada uno con peculiaridades tipográficas propias"30.

 

 

 

1620

2ª. ¿1617?31 Tomo I.

The / history of / Don-Qvixote. / The first parte. / Printed for Ed.: Blount.

[Sin fecha]

Portada.

The / First / Part of the / History of the / Valorous and witty knight - / Errant, / Don Quixote of the Mancha. / Written In Spanish by Michael / Ceruantes: And now Translated / into English / [florón] / London, / Printed for Edward Blount. / 162032.

[12 hs. s. n. + 572 págs. - 2 hs. s. n.]

Esta segunda edición del Quijote contiene correcciones que efectuó el mismo traductor de la primera edición. El editor sigue siendo Edward BLOUNT y la traducción es dedicada nuevamente a Lord of Walden. Esta edición contiene el Prólogo y los mismos poemas preliminares de la primera edición.

Si hay algo de lo que no cabe duda es de que esta traducción de SHELTON, con sus mejoras, posee una calidad tal que justifica el hecho de que haya sido el modelo de gran número de ediciones inglesas posteriores. Aún hoy en día es una edición a considerar y a tener siempre muy presente dentro del apabullante mundo de las traducciones del Quijote de todos los tiempos.

Joseph LAURENTI hace referencia a una segunda edición de la primera parte del Quijote que fecha sin titubeo en 162033. Por lo general, se ha aceptado la idea de que esta segunda edición apareció antes que la primera edición de la traducción de la Segunda parte34, pero la fecha siempre ha sido un problema sin resolver: hay quienes no dudan en fijar el año de 1617 para esta segunda edición y otros, más prudentes, optan por fijar 1620, pero no con la idea de que fue este el año en el que se publicó, sino pensando que en este año ya existía la segunda edición.

"Sobre la fecha de las dos primeras ediciones de la Primera Parte ha existido una polémica no menos interesante que la suscitada por la autoría de la traducción"35.

El frontispicio de la segunda edición de la Primera parte no tiene fecha; en cambio, el de la primera edición de la Segunda parte sí, 1620.

"El embrollo lo originó el propio BLOUNT al registrar, el 5 de diciembre de 1615, de modo provisional, The Second Parte of Don Quixote, en el Stationers Register"36.

BLOUNT registró esta Segunda parte en 1615 porque tenía en su poder un volumen que se reconocía a sí mismo como la Segunda parte del Quijote. Luego, una vez registrada la traducción, SHELTON no tenía más que llevarla a cabo. Lo malo de toda esta historia es que la Segunda parte del Quijote que tenía BLOUNT no era la de CERVANTES, sino la apócrifa de AVELLANEDA, publicada en 1614, y por eso se vio en la necesidad de posponer la traducción de SHELTON, quien finalmente la llevaría a cabo a partir de la edición de Bruselas del texto cervantino (1616). Sea como fuere, el juego de fechas es constante y no hace más que ratificar lo que comentábamos en páginas anteriores cuando nos referíamos a la necesidad de dejar siempre una puerta abierta en cuestiones de índole bibliográfica, donde nunca está dicha la última palabra.

Esta segunda edición tiene el mérito de ser la primera edición en la que aparece una...

"ilustración que pretende evocar las figuras de Don Quijote y de Sancho, aquél con una lanza de torneo de las llamadas bordonasas y con un pendón con un león; al fondo, un molino de viento de tipo nórdico, muy distinto de los de la Mancha"37.

Sancho Panza aparece con un látigo y detrás de Don Quijote. GARCÍA MORALES y GARCÍA SORIANO describieron la lámina de la siguiente forma:

"(...) vemos ya a nuestro caballero con el famoso yelmo de Mambrino en la cabeza y una banderola en lanza. Tras él un personaje bastante atildado y con la espada al cinto, indiscutiblemente de filiación sajona, espolea al asno del cual es jinete. Por si el detalle del yelmo no bastase para identificar con los personajes cervantinos a estas dos figuras, en el fondo de la estampa aparece sobre una suave loma de la verde tierra inglesa un descomunal molino, pero no como los de nuestro país, sino un molino exótico, arrancado de las profundas y frías llanuras de Holanda o de Bretaña"38.

Se desconoce el nombre de autor de la lámina, aunque LO RÉ, tras un ejercicio de búsqueda detectivesca, cree haberlo identificado: al parecer, su nombre fue Renold ELSTRACK y hacia la época en la que se publicó esta edición trabajaba para William STANSBY39.

3ª. The / Second / Part of the / History of the / Valorous and Witty Knight-/ Errant, / Don Quixote of the Mancha./ Written In Spanish by Michael / Ceruantes: and now Translated / into English [by Thomas SHELTON.40] / [Marca tipográfica, con el lema: Noli altvm sapere] / London. / Printed for Edward / BLOUNT. / 1620.

[8 hs. s. n. + 504 págs. "Se advierten muchas erratas en la paginación de la parte 2ª. Páginas 102-103, 106-107, 436, 492-493 y 496 saltan respectivamente a 104-105, 108-109, 418, 452-453 y 456"41].

El editor sigue siendo Edward BLOUNT, quien firma la Dedicatoria al Marqués de Buckingham42. Ahora bien, en lo que se refiere al traductor existen serias discrepancias entre quienes consideran a SHELTON el traductor de esta parte y quienes no.

Anthony LO RÉ es bastante tajante al respecto:

"La traducción inglesa de la Primera parte apareció en Londres en 1612 y lo que se conoce como versión de SHELTON de la Segunda parte fue publicada en Londres en 1620. La traducción francesa de la Segunda parte, hecha por François de ROSSET, apareció en París en 1618; ROSSET es pues quien tiene que ser acreditado por haber sido el primer traductor de la Segunda parte. (...) es muy improbable que SHELTON tradujera la Segunda parte inglesa que se le atribuye y aun ese crédito se le debe quitar. Sin embargo, su pequeña contribución es fundamental y laudable y condujo al fin, bien se puede decir, a la aceptación mundial de que goza hoy la novela de CERVANTES"43.

Es generalizada la opinión de lo descuidada que ha sido esta primera edición de la Segunda parte del Quijote. A este respecto, RIUS se manifestaba de la siguiente forma:

"El descuido con que están traducidos algunos pasajes de la Segunda parte ha hecho suponer que SHELTON no la revisó, y aun más, que quizá fue traducida por otra mano"44.

Para LO RÉ:

"el traductor de la Segunda parte era inglés y no irlandés, y que era protestante y miembro de la Iglesia de Inglaterra establecida por Enrique VIII. Thomas, reitero, firme católico angloirlandés, educado en Salamanca por los jesuitas y determinado a toda costa a guardar su fe, apenas habría utilizado y no utiliza palabras como 'Romish' o 'papistical', seguramente empleadas como peyorativas, o la palabra 'vicar', para denotar al cura y amigo de Don Quijote. SHELTON siempre empleó 'curate'"45.

Esta justificación no se puede sostener si consideramos que SHELTON, como traductor, pudo utilizar un término tan protestante como 'vicar', en vez del católico 'curate', simplemente con el fin de precisar la connotación que el personaje cervantino debía causar en los lectores ingleses; en definitiva, para afianzar más la posición del personaje con respecto a unos lectores que utilizaban el término 'curate' en situaciones diferentes a las de 'vicar'46. El uso de 'curate' frente a 'vicar' puede ser, hasta cierto punto, indicativo de que estamos ante un católico, pero sería muy drástico afirmar que un católico no usaría nunca 'vicar'.

Esto por un bando; por el de quienes no dudan de la autoría de SHELTON cabría destacar a John ORMSBY, quien, sin dejar de aceptar la evidente caída en la calidad de la Segunda parte (la mecha que prendió la duda de la autoría de SHELTON), constató la existencia de una serie de repeticiones de errores, palabras y expresiones que sólo podía producirse si ambas traducciones hubiesen provenido del mismo autor47.

Resumiendo,

"La primera traducción inglesa de la novela de CERVANTES, al igual que el original, fue publicada en su totalidad en dos fechas diferentes. En 1612 se editó exclusivamente la Primera Parte, mientras que en 1620 aparecieron, por primera vez, las dos partes del Quijote. En este año se abordó primero la impresión de la segunda parte, traducida de la edición de Bruselas de 1616, y algo después se imprimió la Primera Parte (en su segunda edición), pero siempre dentro del mismo año"48.

1652

4ª. Tomo 1, Primera Parte.

The / History / of / the Valorous and Witty-Knight-Errant, / Don Quixote / Of the Mancha. / [Filete.] / Translated out of the Spanish: now newly Corrected / and Amended. / [by Thomas SHELTON49.] / [Dos adornos que representan la flor de lis, y la rosa, ambos coronados.] / [Filete.] / London. Printed by Richard HODGKINSONNE, for Andrew CROOKE.

Tomo 2, Segunda parte.

The / second part, / Of the History of the Valorous and / Witty Knight-Errant; / Don-Quixote, / of / the Mancha. / Written In Spanish by Michael CERVANTES: / And now Translated into English. / [Filete + Dos jarrones con flores + Filete] / London, / Printed by Richard HODGKINSONNE, for Andrew CROOKE: / An. Dom50. 1652.

Primera Parte: 8 hojas preliminares sin numerar + 137 folios.

Segunda parte: 5 hojas preliminares sin numerar + 138-274 folios.

La traducción de Thomas SHELTON es nuevamente corregida. La tipografía ahora es la de Richard HODGKINSONNE y el editor es Andrew CROOKE. Para la Primera Parte se mantiene la dedicatoria de SHELTON a Lord of Walden y para la Segunda parte la de Edward BLOUNT al Marqués de Buckingham

Esta es la primera edición en la que aparecen ambas partes juntas. Los contenidos de cada una de ellas son los mismos que ya hemos descrito anteriormente: Dedicatoria de SHELTON a Lord of Walden, Prólogo de CERVANTES, algunos poemas laudatorios..., para la Primera parte, y la Dedicatoria del editor BLOUNT al Marqués de Buckingham, el Prólogo de CERVANTES..., para la Segunda parte. A juicio de RÍO Y RICO, la impresión de este volumen es mediana51.

1672

5ª. The / second part / of the / History / of / The Valorous and Witty-Knight Errant; / Don-Quixote, / of the / Mancha. / Written In Spanish by / Michael CERVANTES: / And now Translated into English. / [Filete + jarrones + Filete]

London. / Printed by R. KODGKINSONNE, An. Dom. 1672.

[5h. fols. Páginas: 138 - 273].

En esta edición sólo aparece la traducción de la segunda parte. Aparece la Dedicatoria de Edward BLOUNT a George, Marqués de Buckingham y el Prólogo de CERVANTES.

Durante 1672 es posible que hubiesen aún ejemplares de la primera parte de 1652 "y para vender la obra completa se imprimieron segundas partes que luego se utilizaron para reunir a la primera de 1675"52.

RÍO Y RICO, en la referencia 441, nos habla de la edición de 1672 presentándola como una reimpresión de Segunda parte de la edición de 1652, "de la cual se diferencia en la distribución y otros detalles tipográficos, sobre todo en el tomo II"53.

 

1675

6ª. The / History / of / the Valorous and Witty-Knight-Errant, / Don Quixote, / of the Mancha. [Filete.] / Translated out of the Spanish: now newly Corrected / and Amended [by Thomas SHELTON]. / [Filete + escudos de la flor de lis y de la rosa de Inglaterra + Filete.]/ London: / Printed by R. SCOT, T. BASSET, J. WRIGHT, R. CHISWELL. / 1675

Dos tomos en un volumen. Tomo I: 8 hs. preliminares sin numerar + 137 fols.; tomo II: 5 hs. preliminar sin numerar + 138-273 fols.

Se reimprime la traducción de la Primera parte de SHELTON. Los ejemplares de esta edición se encuadernan con los de la Segunda parte impresa en Londres por Richard HODGKINSONNE (1672).

1687

7ª. The / History / Of the most Renowned / Don Quixote / of / Mancha: / And his Trusty-Squire / Sancho Panza/ Now made English according to the Humour of / out Modern Language. / And / adorned with several Copper Plates. [Filete] / By J.P. [Filete + Adorno + Filete] / London. / Printed by Tho. Hodgkin, and are to be sold by John NEWTON, at the / three Pigeons over gainst the Inner-Temple Gate In Fleetstreet. [Filetito] MDCLXXXVII.

[10 hs. sin numerar + 616 páginas + 1 h. en blanco].

Dedicatoria del traductor al Conde de Yarmouth más un diálogo destinado al lector. Aparecen incompletos los poemas preliminares y sustituye el del Caballero del Febo por uno titulado: "El caballero de los Leones a Don Quixote de la Mancha".

Estamos ante una verdadera nueva versión del Quijote. Hasta ahora las ediciones que hemos visto han girado en torno a la órbita de Thomas SHELTON, luego las mismas ofrecían muy pocas diferencias entre sí. El Quijote de 1687 estrena nuevo traductor, John PHILIPS y nuevo impresor, Thomas HODGKIN.

Comenta LAURENTI sobre esta traducción que...

"desde su aparición recibió las censuras y reprobación general a causa de sus muchas supresiones y cambios de muchos pasajes, en especial del capítulo 15, donde PHILIPS hace que Don Quijote se olvide de Dulcinea para enamorarse de la pastora Marcela. A causa de sus notables alteraciones, esta edición nunca volvió a reimprimirse"54.

CUNCHILLOS, por su parte, afirma que PHILLIPS...

"entró a saco en el texto cervantino, quitando y poniendo a su antojo, cambiando el sentido de las cosas y distorsionando el significado hasta convertirlo en una mera caricatura del original. El segundo traductor del Quijote no hacía sino reflejar la opinión generalizada que del libro existía en Inglaterra, afianzando una imagen populachera de la obra"55.

Y concluye su análisis de la traducción de PHILLIPS declarando que el proceso de alteración del original cervantino se llevó a cabo mediante tres tipos de cambio:

"las adiciones léxicas, que alargan desmesuradamente el texto sin añadir ningún dato pertinente; las substituciones, sobre todo de nombres propios y de ciertos elementos culturales, que alejan a la traducción de su contexto histórico y social; y el uso permanente de un humor vulgar, que aplicado fundamentalmente a los personajes, los convierte en esperpentos de lo que originalmente eran"56.

Sólo nos queda remitir al lector al fragmento que reproducimos de la Enciclopedia Universal Ilustrada con anterioridad en este trabajo.

Junto al hecho de traducir está el hacerlo bien o mal. PHILLIPS no tradujo senso stricto, sino que hizo una versión tan diferente del Quijote que nadie que conociese la obra original se podía adscribir a ella. Una prueba más del éxito del Quijote radica en el hecho de que no produjo indiferencia su traducción; es más, el sólo hecho de haber sido el segundo traductor del Quijote le ha permitido forma parte de la imperecedera galería de autores cervantinos, aunque el motivo no sea plausible para nadie.

1689

8ª. The Delightfal / History / of / Don Quixot / The most Renowned Baron of Manche / Containing / His Noble Atchievements, and Surprizing / Adventures, his Daring Enterprises, and Va- / liant Engagements for the Peerless Dulcinea / del Toboso, and the various and wonderful Occurences that attended his Love and Arms. / Also / The Comical Humours, / Of his Facetious Squire / Sancho Pancha, / And all other Matters that conduce to the Illu-/ stration of that Celebrated History, no less / pleasant than gravely Moral / [Filete] / Londond. / Printed by Benj. CRAYLE at the Pea- / cock and Bible at the West end of St. Pauls.

[5 hs. + 204 págs.]

Dedicatoria a la señorita S. por E. S. (se supone que estas siglas son las del traductor). Aparece una lista de las obras puestas a la venta por el editor.

Estamos ante un...

"compendio anónimo del Quijote, quizá el más antiguo de cuantos se han hecho -otro mérito que habría que apuntar a los cervantistas ingleses-. El traductor que firma con las iniciales E.S., ha abreviado la novela en 19 caps., distribuidos en 3 libros para la primera parte, y 4 libros con 31 caps. para la segunda"57.

Anexo

Cabe citar dos títulos más sobre los que se tienen muy pocas referencias claras58.

1. Se cree que es de 1680 una edición aparecida en Londres, cuyo impresor y editor son la misma persona, W.O. y un tal H. GREEN es quien la vende "at the Sun and Bible on London-Bridge".

2. Se fija en 1699 otro compendio publicado en Londres y cuyo comienzo es: "The much estreemed History of Don Quixote".


NOTAS:

  1. En esta comunicación, que fue leída en las I Jornadas de Jóvenes traductores -celebradas durante los día 10, 11 y 12 de abril de 1997 en la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria-, participó como coautor de la misma don Carlos ARCONADA CARRO, de la Universidad Autónoma de Madrid. Queremos aprovechar la ocasión para expresar nuestro agradecimiento tanto a la profesora doña Ana Sofía RAMÍREZ, Coordinadora de las citadas jornadas, como a cuantos integran el Comité Organizador por habernos permitido participar con una comunicación que se salía un poco de la tónica general. Esperamos no haberles defraudado.

  2. Cita extraída del artículo de Carmelo CUNCHILLOS titulado "Traducciones inglesas del Quijote" en De clásicos y traducciones. Clásicos españoles en versiones inglesas: los siglos XVI y XVII. Edición de Julio-César SANTOYO e Isabel VERDAGUER. Barcelona: Promociones y Publicaciones Universitarias, 1987. Pág. 89.

  3. Quijote II:3.
  4. Ibid: Aprobación..
  5. Ibidem.
  6. MAYANS Y SISCAR, Gregorio: Vida de Miguel de Cervantes Saavedra. Edición, prólogo y notas de Antonio MESTRE. Madrid: Espasa-Calpe, 1972. Pág. 55.

  7. Quijote II:3
  8. CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de: Don Quijote de la Mancha. Edición, introducción y notas de Martín de RIQUER. Barcelona: Planeta, 1990. 10ª edición. Nota 3, Pág. 581.

  9. Madrid: Aguilar, 1993. 2ª reimpresión de la edición de 1990. Págs.. 17 y 18.

  10. Ibid. Pág. 110. Curiosamente, estos autores prestan poca atención a una hipótesis que ellos mismos esbozan por medio de una pregunta retórica: “¿Se debe esta incomprensión a que los italianos consideran el Quijote como un remedo en prosa de su Orlando?” (se refiere al Orlando furioso de Ariosto). Sinceramente, creemos que esta hipótesis no es muy descabellada. Al fin y al cabo, los posibles traductores del Quijote debían ser personas con un bagaje literario lo suficientemente importante como para albergar obras como la de Ariosto; es posible, en este sentido, que la nata cultural italiana de la época se sintiese molesta y que transmitiese esta situación a las inmediatas generaciones posteriores. No obstante, esto que afirmamos no deja de ser una mera hipótesis sin demostrar y, a falta de pruebas más concluyentes, debemos dejarlo en un mero enunciado pendiente de futuras incursiones en este tema.

  11. FITZMAURICE-KELLY, James: "Cervantes in England", en Proceedings of the British Academy. London: 1905.

  12. VERDAGUER, Isabel: “Introducción” en De clásicos y traducciones... Op. cit. Pág. 3.

  13. Ibídem.
  14. LAURENTI, Joseph L.: "Fondos raros: ediciones y traducciones de Don Quijote de la Mancha (siglo XVII) en la Newberry Library de Chicago" en Actas del II Coloquio Internacional de la Asociación de Cervantistas. Alcalá de Henares, 6-9 de noviembre de 1989. Barcelona: Anthropos, 1990. Pág. 527-540.
  15. D.R.A.E.: [11] Impr. Adorno consistente en varias líneas, que pueden disponerse de distintos modos, y que se usa en las encuadernaciones, especialmente en las de lujo.
  16. D.R.A.E.: [3] Blas. Adorno, a manera de flor, que se pone en el círculo de algunas coronas.
  17. Hablamos de los capítulos 23 y 25 del Quijote. En el primero se supone que Ginés de Pasamonte, uno de los galeotes a los que liberó Don Quijote en un ataque de locura, robó el rucio de Sancho Panza; y en el segundo, inexplicablemente, aparece Sancho Panza montado en él.

  18. CUNCHILLOS, Carmelo: Op. cit. Pág. 96.

  19. LO RÉ, Anthony G: "Las primeras ediciones inglesas de Don Quixote, 1612-1620" en Actas del II Coloquio Internacional de la Asociación de Cervantistas... Op. cit. Pág. 542-543.

  20. CUNCHILLOS, Carmelo: Op. cit. Pág. 92.

  21. PALAU Y DULCET, Antonio: Manual del librero hispanoamericano. Bibliografía general española e hispanoamericana desde la invención de la imprenta hasta nuestros tiempos con el valor comercial de los impresos descritos. Barcelona-Madrid: Antonio Palau, 1950. Pág. 415.

  22. CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de: The adventures of Don Quixote. Translated by J.M. COHEN. London: Penguin Books, 1950. Pág. 11.

  23. GARCÍA MORALES, Justo: "Índice resumen de los ilustradores y comentadores del Quijote" en la edición crítica de la obra comentada por CLEMENCÍN y precedida de un estudio crítico de Luis ASTRANA MARÍN. Madrid: Alfredo Ortells, 1991. Pág. XC.

  24. CUNCHILLOS, Carmelo: Op. cit. Pág. 97.

  25. Ibídem.

  26. Ibíd. Pág. 91.

  27. Ibídem. Pág. 97.

  28. Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana. Tomo XLVIII. Barcelona: Hijos de J. Espasa Editores, 1920. Págs. 1130-1131.

  29. En la Biblioteca de Cataluña y, creemos que erróneamente, en la Biblioteca Nacional.

  30. LAURENTI, Joseph L.: Op. cit. Pág. 530. La obra de KNOWLES a la que se refiere LAURENTI es: “Some Textual Peculiarities of First English Don Quijote” en The Papers of the Bibliographical Society of America, tomo 37, 1943. Págs. 203-214. Este artículo, por supuesto, es una referencia indispensable para quienes deseen ampliar conocimientos en torno a las traducciones del Quijote, sobre todo en lo concerniente a esta primera traducción de SHELTON.
  31. Es interesante que apuntemos el artículo de Edwin KNOWLES: "The First and Second Editions of Shelton's Don Quijote Part I: A collation and Dating" en Hispanic Review, vol. 9, nº 2, 1941. Págs. 252-265. Este artículo nos va a ser muy útil para contrastar la primera edición del Quijote de SHELTON con la segunda.

  32. La aparición de esta fecha demostraría que aquéllos que han citado una posible edición del Quijote en 1617 en realidad lo hicieron guiándose de otras fuentes, nunca de la experiencia directa. ¿Por qué? Si hacemos caso de lo que LAURENTI nos comenta cuando describe la edición inglesa de 1620, hablamos de la segunda edición de la primera parte, observaremos cómo se refiere a dos tomos, ambos publicados el mismo año, en los que aparecen las dos partes del Quijote y cómo en el tomo I, el relativo a la primera parte, tiene una anteportada sin fecha y luego una portada con la fecha de 1620. Nos referimos, pues, a una obra concebida en su totalidad y, consecuentemente, aparecida al mismo tiempo. Este es el ejemplar que posee la Biblioteca Nacional y que nos describe RÍO Y RICO (Op. cit. Pág. 183). Las referencias que LAURENTI aporta de estas ediciones coinciden con las de RÍO Y RICO; por tanto, se equivoca el primero cuando señala que la Biblioteca Nacional posee un ejemplar de la primera traducción del Quijote (1612). El error de LAURENTI se constata cuando cita la mencionada referencia 439 de RÍO Y RICO tanto en la edición de 1612 como en la de 1620, lo cual es contradictorio: o es una o es la otra, pero nunca las dos.

  33. LAURENTI, Joseph: Op. cit. Pág. 530.

  34. "Aunque esta segunda edición de la primera traducción inglesa de la primera parte del Quijote no tiene fecha, fue indudablemente impresa antes que la príncipe inglesa de la Segunda parte, que lleva, como se ha visto -y veremos- la de 1620" (cfr. RÍO Y RICO, Gabriel-Martín de: Catálogo bibliográfico de la Sección de Cervantes de la Biblioteca Nacional. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1930, Pág. 183).

  35. CUNCHILLOS, Carmelo: Op. cit. Pág. 94. Se refiere a la traducción de la Segunda parte del Quijote a la que nos vamos a referir más adelante.

  36. Ibídem. El Stationers Register sería algo así como un registro de “títulos”, más o menos.

  37. RIQUER, Martín de y José María VALVERDE: Historia de la literatura universal, tomo II. Barcelona: Planeta, 1078. 7ª edición. Pág. 209. Aunque el tomo esté firmado por los dos, Martín de RIQUER es quien se encargó de elaborar el capítulo relativo a Cervantes, de donde he obtenido la cita.
  38. GARCÍA MORALES, Justo: Op. cit. Pág. LXXXIX.

  39. LO RÉ, Anthony: Op. cit. Pág. 545.

  40. PALAU (Op. cit. Pág. 415) incorpora entre corchetes el by Thomas Shelton; pero, tanto RÍO Y RICO (Op. cit, Pág. 183) como LAURENTI (Op. cit. Pág. 538) no lo hacen. Todo parece indicar que en el ejemplar de la primera edición de la Segunda parte no se indicó de ninguna manera quién era el traductor. Se supone que RÍO Y RICO realizó su obra bibliográfica teniendo a su disposición toda la Sección de Cervantes de la Biblioteca Nacional -pudiendo acudir in situ a comprobar si el libro indicaba o no quién era su traductor-, y de LAURENTI, lo mismo: suponemos que pudo acceder a los fondos de la Newberry Library. Por lo tanto, el corchete aclaratorio de PALAU no deja de ser un desliz motivado, quizás, por el hecho de presuponer que si las tres primeras ediciones de la primera parte del Quijote eran de Shelton, ¿qué razón había para creer que la primera edición de la Segunda parte no lo sería también? LO RÉ echa de menos la presencia del nombre de Shelton, “lo cual es extraño si es que Shelton de veras la tradujo”. (Op. cit. Pág. 543).

  41. LAURENTI, Joseph: Op. cit., Pág. 538.

  42. RÍO Y RICO tanto en la referencia 439 como en la 440, en las que citará esta Dedicatoria de Blount, coincide en designar al destinatario como Marqués de Buckingham; LAURENTI en cambio se refiere al mismo destinatario como Duke of Buckingham (Duque de Buckingham). Creemos que la diferencia no ofrece lugar a dudas -o sea, que tanto uno como otro han podido corroborar con la Dedicatoria en mano que el destinatario es el Marqués/Duque de Buckingham. La única explicación posible quizás esté en una variante más de signo tipográfico: el ejemplar de la Biblioteca Nacional puede que difiera del que hay en la Newberry Library.

  43. LO RÉ, Anthony: Op. cit., Pág. 541.

  44. RIUS, Leopoldo: Bibliografía crítica de las Obras de Miguel de Cervantes Saavedra, tomo III. Madrid: Murillo, 1895. Págs.. 253-254.

  45. LO RÉ, Anthony: Op. cit., Pág. 544. Este autor sugiere que el traductor de esta Segunda parte fue Leonard Digges, un amigo de Edward Blount (Essays on the periphery of Don Quixote. Madrid: Juan de la Cuesta, 1991).

  46. Si tuviésemos que hacer una traducción para unos lectores de una sociedad Occidental sobre el máximo representante religioso de la Iglesia Ortodoxa, podríamos denominarle como “Patriarca de Constantinopla” o como el “Papa de la Iglesia Ortodoxa”. El término más apropiado es el de “patriarca”, pero en una sociedad como la Occidental es posible que un sector de lectores no se hiciese una idea completa del valor de este representante religioso porque la palabra “patriarca” connota de diferente forma a como lo hace en el Oriente europeo. En cambio, el término “Papa” si permite hacernos una idea más precisa de lo que queremos comunicar, aunque no sea el más correcto. Conseguimos que el lector se ajuste a lo que representa la citada autoridad religiosa. Eso mismo debió pasarle a SHELTON, que optó por buscar significantes lo más precisos posible a sus receptores.

  47. ORMSBY, John: traducción de The Ingenious Gentleman Don Quixote of La Mancha, by Miguel de Cervantes Saavedra. Smith: Elder & Co., 1885.

  48. CUNCHILLOS, Carmelo: Op. cit. Pág. 95.

  49. Aunque siga PALAU (Op. cit., Pág. 415) reflejando entre corchetes el nombre de Thomas Shelton, que no aparece en las referencias de LAURENTI ni en las de RÍO Y RICO, todo parece indicar que en esta ocasión el traductor sí es el mencionado Shelton. Al fin y al cabo, hablamos de la primera parte del Quijote; en esta ocasión, la tercera edición.

  50. An. Dom. = Annus Domini (Año del Señor).

  51. 1 RÍO Y RICO, Gabriel: Op. cit. Pág. 184. El hecho de que este autor hable de “la primera edición, hecha en el mismo año, de ambas partes juntas” implica suponer que las dos partes a las que nos hemos referido en 1620 en realidad sólo debía ser una: la de la primera parte se tuvo que hacer antes de este año. Ahora bien, este autor cuando habla en su referencia 439 (Op. cit, Pág. 184) de la primera y la segunda parte del Quijote de 1620 lo hace concibiendo ambas partes como una unidad en dos tomos.

  52. PALAU: Op. cit. Pág. 415.

  53. RÍO Y RICO, Gabriel: Op. cit. Pág. 184.

  54. LAURENTI, Joseph: Op. cit. Pág. 531.

  55. CUNCHILLOS, Carmelo: Op. cit. Pág. 99.

  56. Ibídem, Pág. 100.

  57. RÍO Y RICO, Gabriel: Op. cit. Pág. 185.

  58. Ambos son citados por PALAU: Op. cit. Pág. 415.


Artículo IV
               
Artículo VI