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Todos andan buscando, Sancho, una
paloma por el mundo y nadie la encuentra. Pero ¿qué paloma
es la que buscan? Es una paloma blanca que lleva en el pico el último
rayo amoroso de luz que queda ya sobre la tierra. Como la
golondrina de Tristán. Eso, como la golondrina de Tristán.
Bien te acuerdas Sancho. Aquel cabello dorado de Isolda que dejó
caer la golondrina sobre el hombro cansado del Rey era el rayo de amor que
andaba buscando el hombre sobre la tierra Pero no es esto... Hay otra
definición; te lo explicaré mejor: esa paloma que andan
buscando es aquella que una vez se le posó en la cabeza a un
pobre Nazareno en el Jordán; aquello si fue un buen juego de
prestidigitación: un hombre sencillo entra a bañarse en el
Jordán, se le posa una paloma blanca sobre la cabeza y sale de
las aguas... convertido en el hijo de la Luz... en el hijo de Dios... en
el hijo del Hombre... Y aquel juego se hizo sin trucos y sin trampas... por
eso fue un gran milagro. ¡¡El gran milagro del mundo!! Desde
entonces el Hombre vale más... Y desde entonces todos
andan buscando esa paloma para que se haga otra vez el Milagro... ¡y el
Hombre valga más!
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León Felipe (Tábara, Zamora 1884-1968), Diálogo
perdido (entre Don Quijote y Sancho), en ¡Oh, este viejo y roto
violín (1965) |