Biblioteca Quijotesca

  

Marco Martos

CURIOSO DISCURSO DE DON QUIJOTE
SOBRE LAS ARMAS Y LAS LETRAS

  


Con armas se defienden las republicas,
se conservan los reinos y ciudades,
se aseguran caminos y los puentes,
se despejan los mares de corsarios.
Ser eminente en letras cuesta mucho,
el tiempo se nos gasta en las vigilias,
en hambre, desnudez o cefaleas
o fuertes calenturas del estomago.
Ser buen soldado da mucha congoja
a los humildes de esta fiera España
a pique de perder la vida entera
en la tierra o dominio de Neptuno.
En la guerra deje necesidad,
si tuviera dineros no sería
temerario Quijote en los combates,
aunque guardo muy llena la talega
para comprar las islas Baratarias,
deleite de los Sanchos con su panza.
Sedas de Dulcinea del Toboso,
libros de mis hazañas que ya adornan
bibliotecas enteras en La Mancha,
espadazos de furia que reparto
a oscuros malandrines de los campos,
o bellacos fantasmas de gigantes,
salen de faltriquera que bien cuido
como algo muy precioso en mis hazañas.
¡Sueña, Sancho, no duermas, sueña, sueña
para ganar la fama castellana,
nuestro padre, que Dios tenga en la gloria,
don Miguel de Cervantes Saavedra,
la pendola que escribe sin descanso
cuando buenos lectores abren libros!




SANCHO MEDITA
SOBRE LA MUERTE


Come bien los carneros, los corderos,
la descarnada alegre engulle todo,
curiosa, tiene propio, lindo modo,
de arrebatar la vida caballeros,
pisa las altas torres de los reyes,
las más humildes chozas de los pobres,
trae abajo los tan fornidos robles,
abate a toda clase de dementes,
a los cuerdos los mata, fina hoja,
preeminencias hincha en sus alforjas,
no respeta a prelados ni a las mozas,
traga a todas las bellas, lo disfruta,
a la gente común se la manduca,
hidrópica, malvada, la gran puta.



Marco Martos, El Mar de las Tinieblas, Caballo Rojo editores, Lima, mayo 1999

Enviado por Daniel Mathews
Universidad Nacional del Centro del Peru
Huancayo-Peru
06/07/99



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