Biblioteca Quijotesca

  

Marco Denevi

Dulcinea del Toboso

  

 

Leyó tantas novelas que terminó perdiendo la razón. Se hacía llamar Dulcinea del Toboso (en realidad se llamaba Aldonza Lorenzo), se creía princesa (era hija de aldeanos), se imaginaba joven y hermosa (tenía cuarenta años y la cara picada de viruelas). Finalmente se inventó un enamorado al que le dio el nombre de don Quijote de la Mancha. Decía que don Quijote había partido hacia remotos reinos en busca de aventuras y peligros, tanto como para hacer méritos y, a la vuelta, poder casarse con una dama de tanto copete como ella. Se pasaba todo el tiempo asomada a la ventana esperando el regreso del inexistente caballero. Alonso Quijano, un pobre diablo que la amaba, ideó hacerse pasar por don Quijote. Vistió una vieja armadura, montó en su rocín y salió a los caminos a repetir las hazañas que Dulcinea atribuía a su galán. Cuando, seguro del éxito de su estratagema, volvió al Toboso, Dulcinea había muerto.



Marco Denevi. Nació en Sáenz Peña, provincia de Buenos Aires, el 12 de mayo de 1922, y falleció en la Ciudad de Buenos Aires el 12 de diciembre de 1998. "Dulcinea del Toboso" (cuento) en http://sololiteratura.com/dendulcinea.htm

Enviado por Javier Llanos (Mérida) 15/02/2005



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