El cajetín de la Lengua    


¿Porque o por que? No está claro


Dra. Ana M. Vigara Tauste
Universidad Complutense de Madrid

Encuentro en la edición impresa de El País de ayer, domingo 5 de marzo, dos ejemplos (tres apariciones de porque) que me llaman la atención:

Pasa en Estados Unidos: los informativos públicos, prestigiosos, tienen una presencia social muy residual, muy baja... La lucha es porque te vea más gente, no porque seas mejor, o más creíble. (Pág. 58; Lorenzo Milá, cita)

En ese sentido, [Víctor García de la Concha] consideró decisivo que el [entonces] director de la Academia [Fernando Lázaro Carreter] trasladara a los nuevos estatutos de la institución que la misión de ésta reside en “velar porque los cambios que experimente la lengua española en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico”. (Pág. 61)

En los tres casos, yo hubiera escrito por que, separado: preposición más conjunción (con valor final y verbo necesariamente en subjuntivo en la proposición subordinada que introducen: “la lucha es por que te vea más gente [...], por que seas mejor”, “velar por que [...] los cambios no quiebren la unidad”). Llevo años, además, enseñándoselo a mis alumnos así (¿siendo, quizá, demasiado estricta?), intentando hacerles notar que, si nos fijamos bien, es fácil percibir con claridad tanto la diferencia de significado entre la causal (porque: “vengo porque quiero”) y la final (por que: “vengo por que veas que no soy un cobarde”) como la de estructura (en la final, “por” sustituye a -o, si se quiere, puede ser sustituido por- “para”, y si el verbo se pusiera en indicativo, ya no podríamos expresar finalidad en esa oración, que pasaría a expresar causa).

Pero como las cosas no ocurren porque sí, me entra inmediatamente la duda de si se tratará de un descuido del periódico o más bien de una innovación propiciada por el reciente Diccionario panhispánico de dudas, que tantas sorpresas nos está dando. Y me apresuro a comprobarlo en internet, ahora que está ya disponible su consulta en línea (http://buscon.rae.es/dpdI).Dice el diccionario, s. v. porque, que se trata de una “conjunción subordinante átona” que se usa “mayoritariamente” como conjunción causal (y con este valor no se considera correcta hoy su escritura en dos palabras: «Me tenéis envidia porque fui la única que se casó» [MtzMediero Vacaciones, Esp. 1991]) y que se emplea “también”

como conjunción final, seguida de un verbo en subjuntivo, con sentido equivalente a para que: «Hará lo que pueda porque su estancia en Suecia sea feliz» (Sampedro Congreso [Esp. 1952]). En este caso se admite también su escritura en dos palabras: «Hará lo posible por que se cure» (Marías Corazón [Esp. 1992]).

Nada que objetar a la simplificación: si se trata de una misma conjunción (es decir, de la misma palabra, unidad fónica) que se utiliza con valores distintos -y en estructuras distintas, que nos permitirían además distinguir fácilmente su significado en el contexto en que aparece-, ¿por qué mantener dos grafías diferentes para ella? La duda surge un poco más adelante, cuando se explica con cierto detalle la escritura en dos palabras:

2. No debe confundirse la conjunción porque con las secuencias siguientes, en que aparece escrito por que en dos palabras:

a) [...].

b) La combinación de la preposición por exigida por un verbo, un sustantivo o un adjetivo, seguida de la conjunción subordinante que: «No había que preocuparse por que me volviera la destemplanza» (Mendicutti Palomo [Esp. 1991]); «Expresó su interés por que el decreto se lleve a cabo» (Abc [Esp.] 15.11.97); «Llegan incluso ansiosos por que nos lo creamos» (País [Esp.] 9.10.97).

En rigor, como puede verse, esta estructura es muy similar a la estructura final: exige un verbo en subjuntivo y una lectura “lógica” de preposición + conjunción:

“preocuparse por [‘algo’, introducido por la conjunción que y expresado como proposición, con un verbo en subjuntivo]”;

“hacer lo posible por/para [‘algo’, introducido por que y expresado como proposición]”.

Tal y como la norma aparece enunciada (“no debe confundirse la conjunción porque”), resulta ambigua: ¿no acaba de decirse que, en el caso de expresar finalidad, podría escribirse no como conjunción, sino como preposición+conjunción?; ¿no se deduce, por el sentido, que si en estos casos “por que” equivale a para que y nunca escribiríamos paraque, es mejor conservar por que, teniendo en cuenta además que el verbo ha de ir en subjuntivo? Y si una norma es ambigua, es posible que cree más dudas de las que resuelva (o por lo menos tantas), que induzca más a la confusión que a la claridad. ¿No está, de alguna manera, la preposición por “exigida por el verbo, el adjetivo o el sustantivo” en todos los casos que nos ocupan (incluso en esos en aparece para expresar finalidad)? Veámoslo en los ejemplos:

Esta primera tanda corresponde a los que, según el Panhispánico, deben escribirse como preposición +conjunción (por que):

preocuparse por [algo/alguien] [algo = proposición]:

No hay que preocuparse por eso /...por él

No hay que preocuparse por quedar bien

No hay que preocuparse por que le vuelva la destemplanza

[expresar] interés por/en [algo/alguien] [algo = proposición]:

Mostró interés por el asunto /... por mí

Mostró su interés por/en participar

Expresó su interés por que el decreto se lleve a cabo

[estar] ansioso por [algo = proposición]:

Están ansiosos por emanciparse

Llegan ansiosos por que nos lo creamos

Los siguientes (los dos últimos de esta secuencia) son los que, según el Panhispánico,”admiten su escritura en dos palabras”, aunque se propugna en primer lugar la escritura “porque”, en una sola, como conjunción “también” final (aunque “mayoritariamente” causal):

hacer lo que [se] pueda por / ... lo posible por [alguien] [algo = proposición]:

Hará lo que pueda por él; hará lo posible por él

Hará lo que pueda conseguirlo / por hacerle feliz

Hará lo que pueda por que [¿porque?] su estancia en Suecia sea feliz

Hará lo posible por que [¿porque?] se cure

Y éstos, los últimos, son los que abren este trabajo, encontrados en el diario El País, que llamaron mi atención y me han inducido a profundizar en este asunto:

luchar por [algo/alguien] [algo = proposición]:

Lucha por su vida / ... por su hijo

Lucha por preservar su vida /... por ser mejor/ ... por ser bien visto

Lucha por que no le maten

La lucha es por que te vea más gente, no por que seas mejor

velar por [algo/alguien] [algo = proposición]:

Conviene velar por nuestros intereses /... por ella

Conviene velar por no hacer el ridículo

Conviene velar por que los cambios no quiebren la unidad del idioma

¿Vale la pena mantener la conveniencia de una conjunción final (= una sola palabra) en lugar de una locución subordinante (preposición + conjunción), frente a los otros casos mencionados, cuando se trata en realidad de estructuras tan similares? ¿Valdría la pena hacer el cambio normativo que se propone aquí y que parece tan razonable (= escribir por que para finalidad)? ¿Se acabarán las dudas, las vacilaciones o, en su caso, los errores, se tome la decisión (normativa) que se tome, se discuta la regla (normativa) que se discuta? ¿Es, entonces, mejor dejar las cosas como están (ambiguas, confusas)? ¿Cómo de estrictos vamos a ser en el reconocimiento y/o la corrección de estas estructuras?

 

Notas:

[1] Lo cual no quiere decir que la causa no pueda expresarse en subjuntivo (es la finalidad la que, en los ejemplos, no puede expresarse con el indicativo): Que lo haga porque quiera, no porque se lo digas tú (si "quiera" y "digas" pasaran a indicativo, el enunciado conservaría su valor causal).

13/03/2006

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© Ana María Vigara Tauste 2006

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