Ficción hipertextual: Una teoría literaria

(Última actualización en enero de 1995, antes de haber escrito ni una sola palabra de mi propia historia hipertextual. Es facilísimo teorizar cuando no se está escribiendo.)

He leído un montón de ficción hipertextual en la WWW y me he dado cuenta de que la mayoría es lo que he dado en llamar "notas a pie de página mejoradas"; por ejemplo, una historia está escrita más o menos linealmente, pero cuando llegas al nombre de un personaje determinado puedes seguir un nexo que lleva a una descripción del personaje, (una posible variante es el nexo que ofrece más información sobre una situación en desarrollo). Leer este tipo de ficción hipertextual puede ser igual que hacer los deberes; la información periférica, a no ser que esté hecha muy hábilmente, lastra el desarrollo del argumento normal y de los personajes. Y esa es una de las cosas extrañas que he visto en gran parte de la hiperficción que he leído: sus autores intentan preservar elementos de la ficción lineal, como el argumento y los personajes. El hipertexto, en general, todavía depende del género del que nació.

En lugar de esto, la hiperficción tendría que ser lo que sostiene ser: una mejora de la ficción lineal. Con este fin, debería conservar lo mejor que tiene la ficción lineal y deshacerse de lo peor.

¿Qué es lo mejor de la ficción lineal? En primer lugar es importante mencionar que la respuesta varía según los géneros. Me referiré aquí a la narrativa. La narrativa lineal captura la realidad en conjuntos manejables; hace posible experimentar la realidad y el punto de vista de otro, vivir la vida de otro, experimentar las emociones de otro. Representa una verdad sin sermonear o hacer concesiones, en cierto sentido a través de la analogía. La hiperficción debe preservar estas características.

La ficción lineal relaciona a una persona con lo que le ocurre; a alguien pueden ocurrirle un número limitado de cosas en cada circunstancia concreta. Cuando sucede lo que esperamos decimos que la historia es predecible; cuando suceden cosas demasiado inusuales nuestra incredulidad no tarda en presentarse; un autor tiene que encontrar el término medio entre lo que debe suceder y lo que no puede de ningún modo suceder para mantener el interés del lector. Esto también ha de mantenerlo la hiperficción. Si no, se convertirá en algo desesperanzadoramente insatisfactorio, vacuo y en última instancia aburrido, una vez que se pase la fiebre de "hacer clicks en las cosas".

¿Qué es lo peor de la ficción lineal? Lo que la hiperficción puede permitirse dejar atrás es el argumento como estructura. La ficción lineal mantiene el interés de los lectores en parte gracias al suspense, seguimos leyendo "para saber lo que pasa al final". La ficción hipertextual puede abandonar las ideas de principio, medio y final; para ser un género autónomo debe dejar atrás la idea de argumento tradicional. Lo mejor que puede hacer si se aferra a la idea de argumento tradicional es una especie de historia a lo "Elige tu propia aventura", que aunque sea divertida es escasamente satisfactoria. Además, las historias de "Elige tu propia aventura" están narradas en segunda persona, y el hipertexto no tiene que limitarse sólo a la segunda persona.

En este momento no se me ocurre nada que pueda ocupar el lugar del argumento. Sólo puedo decir que los autores de hipertexto han de encontrar algo que sea tan convincente o más para dar forma a retazos de vida y que se adapte a la forma no-lineal, sin olvidar que nos aburre lo predecible y no estamos dispuestos a aceptar lo inverosímil. Me da la impresión de que los personajes tendrán que ser doblemente fuertes para soportar una historia sin argumento o con argumento no-lineal.

Hay algo que el hipertexto parece poder ofrecer al lector y las historias lineales no (aunque creo que se podría argumentar que la ficción lineal hace lo mismo de otra manera): la oportunidad de influir en el desarrollo de los hechos, o al menos de influir en el orden en que aparece la "información" que la historia contiene. La clave está en estimular suficientemente el interés del lector por este asunto para con ello compensar la naturaleza enmarañada y no-argumental del hipertexto. No es suficiente ofrecer elecciones por el mero placer de elegir. La novedad de "hacer click" no ejerce su atracción mucho tiempo. Al final, el lector entendido (los autores de hiperficción en general están seguramente interesados en atraer lectores de narrativa (o de otros géneros) a sus páginas), sentirá la necesidad de encontrar opciones REALES, aquellas que reflejen con exactitud las acciones auténticas que es capaz de realizar en cada momento un personaje bien construido. Es el eterno dilema de las historias de aventuras: "Estás en el bosque; hay un sendero a la derecha, uno a la izquierda y otro de frente". Durante un tiempo estas opciones parecen suficientes. Un lector de narrativa quiere más que "derecha", "izquierda", "de frente"; quiere "de frente y estrecho" o "desapareciendo rápidamente en retorcidas curvas". Y el lector de narrativa quiere un personaje para el que estas elecciones sean un dilema auténtico y para el que sea importante la resolución del conflicto.

De hecho, es posible que el lector de narrativa no esté en absoluto interesado en la elección simple. Puede estar dispuesto a aceptar que un personaje debe ir del punto A al punto B, pero lo que le interesa es la naturaleza de ese hecho y cómo está narrado; puede que el hipertexto no tenga tanto que ver con hacer elecciones acerca de "lo que pasa" en una historia, como con hacer elecciones acerca del modo en que está narrado.

Eso no quiere decir que el hipertexto sea sólo texto lineal con notas a pie de página. Ha de encontrar un modo de ser algo más que eso. Mis recomendaciones para su éxito son éstas: Que sea breve. Ya que las ramas en expansión son un gran problema para autores hipertextuales, es importante centrarse en un asunto pequeño y expandirlo hacia la complejidad infinita, y no empezar por el mundo y luchar luego por expresarlo en nexos cada vez más raquíticos.

Que los personajes sean lo más importante.

No hacer caso a la gente que tiene reglas específicas para lo que el hipertexto puede o no puede hacer; como la ficción lineal, puede hacer lo que quiera mientras lo haga bien.

Sarah Auerbach: Hypertext Fiction: A Literary Theory


© Sarah Auerbach 1995

© de la traducción Susana Pajares Tosca 1997