CONSTRUCCIÓN LINGÜÍSTICA DE LAS IDEAS DE NACIONALISMO Y EUROPA EN TEXTOS PERIODÍSTICOS

por

Joaquín Garrido Medina

Reproducido de Bengoechea, Mercedes/ Sola Buil, Ricardo Jesús (Coord.) 1995. «Moral y escritura» (1940-1990)». Alcalá de Henares: Universidad, 179-193.

Indice


Resumen

Las ideas de nacionalismo y Europa se reelaboran en los textos periodísticos mediante procedimientos lingüísticos. La valoración de la información por parte del hablante tiene naturaleza semántica, es decir, está representada explícitamente, mediante conectores contextuales que, en la interpretación del texto, ponen en marcha procesos pragmáticos de inferencia que requieren el acceso a datos contextuales.


1. El espejo cóncavo: la interpretación

1.1. Texto, género y discurso

Un texto, como es sabido, ofrece diferentes posibilidades de interpretación, dando lugar a ejemplos de discurso distintos. Estas diferencias dependen de qué información contextual se le añada a la del texto, según sea el conjunto de conocimientos en que la integra el hablante, según sea su estado cognoscitivo al respecto. Un texto es así, desde el punto de vista semántico, una función desde un estado de conocimiento a otro: al producir o al comprender un texto, se cambia lo que se sabe acerca del tema tratado, añadiendo información, o por lo menos confirmando la que ya se tenía. Vamos a ver en un ejemplo estos dos aspectos: cómo cambia la interpretación del texto según el estado cognoscitivo en que se integra su información, y cómo cualquier interpretación está determinada por la información representada en el texto.

El texto citado es a su vez una cita: está tomado de la revista alemana 'Der Spiegel' (el espejo), que a su vez lo reproduce el periódico alemán 'Bild' (nombre que se puede traducir por imagen, dibujo, cuadro, foto), de titulares breves y llamativos análogos a los del periódico 'Claro' que tuvo una corta vida hace poco tiempo en España:

Asyl: Bonn gibt Gas

Bonn - 1300 zusätzliche Beamte

Aus der 'Bild'-Zeitung.

'Der Spiegel' 44, 26.11.92: 342, 'Hohlspiegel'

(Asilo: Bonn acelera/ Bonn - 1300 funcionarios más/ Del periódico 'Bild'./ 'Der Spiegel', 'Espejo cóncavo')

La cita aparece en el 'Espejo cóncavo' ('Hohlspiegel'), una sección especial de la revista, que recordemos que se llama 'El espejo', 'Der Spiegel'. La sección consiste en citas de otras publicaciones periódicas, sin comentarios. Son siempre textos con algo sorpredente o gracioso, muchas veces anuncios como 'Hombre con sierra mecánica busca mujer con bosque'. La sección es una de las dos columnas que forman la última página de la revista; la otra columna es el 'Espejo retrovisor', 'Rückspiegel', con citas, esta vez serias, de publicaciones que aluden a la propia revista, normalmente confirmando el acierto periodístico de primicias anteriormente publicadas en el 'Spiegel', y que hubieran sido criticadas por su atrevimiento o adelanto.

Este preámbulo sirve para recordar que el lector de esta sección está advertido de que debe esperar algo peculiar, algo raro y además con gracia, una interpretación que el pasaje citado ofrezca y que probablemente haya pasado desapercibida a los autores originarios o que no la hayan considerado nada especial. En otros términos, los textos que aparecen en la sección 'Espejo cóncavo' pertenecen a un género de humor, paródico si no fueran textos literales: no son imitación exagerada de otros, sino que los propios textos se constituyen en parodias de sí mismos. Esto ocurre gracias a que la lectura se hace más cuidadosa, se agudiza el ingenio al enfrentarse a estos textos. Al lector español el nombre de la sección le remite a otro espejo cóncavo que permite ver mejor la realidad deformada de España: el de Max Estrella en las 'Luces de bohemia' (1920, segunda redacción 1924). Es la estética de Valle-Inclán, transvalorizadora, como proponía Nietzsche, y distanciadora, como defendía Brecht (cf. Garrido 1978):

España es una deformación grotesca de la civilización europea. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.
('Luces de bohemia', Madrid 1973, Espasa-Calpe, pp.106, 132, 133)

Como en Valle, este espejo cóncavo sirve para que se vea con regocijo lo que la vida puede tener de tragedia. Hay, pues, dos interpretaciones: la que da el autor al texto citado, y la que gana el lector mirando el reflejo del texto en este espejo cóncavo del humor, que acentúa lo que de deformado tenga el texto. Lo que interesa del ejemplo es que es el lector el que encuentra la deformación porque la va buscando; el segundo autor, que cita el texto, le da la clave al reproducirlo en el 'Espejo cóncavo'. El texto, la secuencia de oraciones empleada en un acto de comunicación, es el mismo; pero el género, el tipo de texto, las correspondientes instrucciones generales de cómo tomarlo, cómo entenderlo, cambian al aparecer citado. De este modo da lugar el texto a dos discursos diferentes. En general, un texto admite diferentes modos de interpretación, aunque no cualquier modo: impone un mínimo de información contextual necesaria, de modo de aproximación. Una vez cumplido ese mínimo, el discurso resultante será diferente en la medida en que se emplea una u otra estrategia de aproximación (es decir, se le adscriba a un género o a otro), y en la medida en que se acceda a una u otra información contextual.

1.2. Dos caras en el espejo

El cambio de género pone alerta al lector: debe buscar algo más, la cara oculta que reaparece en el espejo cóncavo. En el género originario, el titular se entiende metafóricamente: 'Gas geben', 'meter gas' o 'dar gas', es "acelerar la velocidad (al conducir un coche)", según el diccionario Wahrig (1968: 'Gas geben: die Geschwindigkeit beschleunigen (beim Autofahren)'. Si le añadimos la información explícita del asilo político, se trata de que el gobierno alemán, Bonn, acelera en la cuestión del asilo. En los titulares de periódico, el género al que pertenece el texto, un sintagma seguido de dos puntos marca el tema de la oración: lo que sigue a los dos puntos es el rema o comentario, la información que se añade. En términos de procesamiento, el tema orienta al receptor en cuanto a qué zona de su conjunto de conocimientos, su estado cognoscitivo general, debe referirse. El rema o comentario expresa la información que se debe integrar en esa zona del estado cognoscitivo.

En el caso de Alemania, la cuestión de la inmigración y el asilo político es algo sobre lo que el lector medio del periódico 'Bild' tiene amplia información. Se trata por consiguiente de añadir el dato de que Bonn acelera. Las palabras que siguen al titular explicitan en qué consiste la aceleración, en funcionarios adicionales para resolver las peticiones de asilo. Sin embargo, un lector diario ya sabe que acelerar es aquí acelerar el proceso de gestión administrativa.

Cambiemos de género. Hay que buscarle al texto la razón de estar en la sección. Tenemos la instrucción de que hay una interpretación casi grotesca. El propio texto tiene que ofrecerla. ¿Qué es 'dar gas' en la cuestión de los marginados, de los inmigrantes? El verbo 'gasen' está definido en el citado diccionario como 'gas geben, sehr schnell fahren', 'dar gas, conducir muy deprisa'; pero hay otro verbo, 'vergasen', definido como 'in Gas umwandeln', 'convertir en gas' ('gasificar') pero también como 'mit Giftgas töten', 'matar con gas venenoso', es decir, 'gasear'. El lector alemán, y no solo el alemán, está advertido de lo que supone meter gas en la cuestión de los inmigrantes, de los que se considera diferentes, sean judíos, gitanos, u opositores al régimen político. Tenemos así otra interpretación de esas palabras de 'Asilo: Bonn le da al gas'.

1.3. El proceso de interpretación

Podemos esquematizar la interpretación como el siguiente proceso de inferencia:

interpretación:

información explícita ------- acceso al contexto ---------- inferencia

(a) acelerar, asilo ----------- polémica sobre el asilo --- más admisiones

(b) gas, asilo ------------------ xenofobia, holocausto ----- alusión al nacismo

En la interpretación se accede a información contextual gracias a los datos explícitos del texto. Estos datos en realidad requieren esa información contextual para que la comunicación merezca la pena (para que se cumpla la máxima de ser relevante, en términos de Grice 1975, o el principio de relevancia de Sperber y Wilson 1986). La información del texto y la del contexto ponen en marcha un proceso de razonamiento natural, del que no nos damos cuenta si todo va bien. Si no entendemos el texto es cuando explicitamos este proceso de inferencia; de otro modo va solo, y nos enteramos del resultado casi sin darnos cuenta. Caemos en la cuenta de que se entiende el texto así y no de otra manera.

Una primera manera de entender el texto, probablemente tal como ha sido construido para que lo interpretemos, es relacionar el acelerar en la cuestión del asilo con los conocimientos generales, es decir, no lingüísticos, acerca de la cuestión, que son la polémica sobre si se debe mantener el derechos de asilo, y acceder también a los conocimientos acerca de cómo funciona actualmente la gestión del derecho de asilo. El resultado es inferir que va a haber más admisiones de solicitantes de asilo político. Si cambiamos el género en que insertamos el texto, obtendremos la segunda interpretación. Hay que recordar que no se puede situar el texto en cualquier género: por mucho que queramos, no es un soneto, por ejemplo. Además, este cambio de género es obra de quien lo cita en la sección 'Espejo cóncavo'; pero la nueva interpretación fue posible, es posible, sin cambiar el género. Quien lo cita ha visto en el texto esta otra interpretación, por eso mismo lo trae a la sección. El texto tiene en sí los elementos de esta otra interpretación. ¿Cuáles son?

Primeramente, la palabra 'gas'. Unida a la de 'asilo', remite a los lectores alemanes a la cuestión que precisamente explica la existencia de un generoso derecho de asilo en la constitución: el pasado de holocausto en la época nazi. En segundo lugar, el asilo remite, es decir, obliga a acceder a la información contextual sobre la xenofobia. Como 'Bonn' es la sede del gobierno, estos elementos del texto conducen a la inferencia de que en algo recuerda este darle gas a la cuestión del asilo a la conducta criminal de tiempos pasados. Una diferente información contextual da lugar, por consiguiente, a una distinta interpretación, a partir de los mismos elementos textuales que permiten producir la primera.

2. Por la boca muere el pez: los conectores contextuales

2.1. Valoración epistémica

En la construcción del texto, la lengua ofrece la posibilidad de valorar la propia información expresada. Como vamos a ver en un ejemplo, no solo ofrece la posibilidad sino que la impone: ocurre que por la boca muere el pez, y que quien emplea ciertas palabras traiciona su valoración epistémica de lo que está diciendo. Veamos otro ejemplo:

Europa ya no es sólo blanca y cristiana.

Este texto forma parte de un texto más amplio, del que no es neceario indicar el autor:

Esta tensión inmigratoria [desde el Sur y desde el Este ...] acentúa sobremanera la crisis de identidad, pues es la que cuestiona una supuesta identidad europea basada en la raza o la religión. [...] Europa ya no es sólo blanca y cristiana.

('El País - Babelia' 25.3.92: 7)

Interesa aquí primeramente el adverbio 'ya' (como ejemplo de análisis distintos al que aquí se presenta, véase Urdiales 1973 y Girón 1991). Para ver en qué consiste la información que aporta, recordemos el concepto de presuposición comparando los siguientes ejemplos (a la derecha de cada uno se representa la proposición expresada mediante 'p', su versión negativa mediante 'no(p)', y la proposición presupuesta mediante 'q'):

María se arrepintió de venir.---------- p

María no se arrepintió de venir.-------------- no(p)

María vino. ------------------------------------------ q

Se cumple que siempre que 'p' sea verdadero, 'q' es verdadero; y también que siempre que 'no(p)' sea verdadero, 'q' es verdadero. En otros términos, 'p' implica 'q', y 'no(p)' implica 'q'; resumimos la relación afirmando que 'p' presupone 'q':

(p -> q) & [no(p) -> q]

p -> presup(q)

La presuposición es un punto de partida, algo que se da por supuesto y se coloca fuera de toda duda. En el ejemplo, puede aceptarse o rechazarse que María se arrepintiera, pero queda fuera de discusión el hecho de que María vino. La proposición de que se arrepintió de venir, sea verdadera o falsa, presupone, da por supuesta, la proposición de que vino.

Demos ahora a 'p' el valor de representar la proposición expresada en 'Europa es blanca y cristiana':

Europa es blanca y cristiana. ----------------- p

Europa no es blanca y cristiana. ------------- no(p)

Europa antes era blanca y cristiana. ------- a(p)

Empleamos un operador temporal (véase Garrido 1988, 4.3.1), 'a(p)', de manera que la proposición 'p' se cumple en el momento anterior a la enunciación. Si añadimos 'ya', representamos la correspondiente proposición como 'y(p)'. En términos lógicos, 'ya' corresponde a un operador que a partir de proposiciones, como 'p', da lugar a proposiciones, como 'y(p)'. Podemos así dar cuenta de lo que se presupone mediante 'ya':

Europa ya no es blanca y cristiana

y[no(p)] -> presup[a(p)] & no(p)

Decir que Europa ya no es blanca y cristiana implica que no lo es ahora y presupone que antes lo fue. Hay un elemento adicional, una valoración de la información. Al usar 'ya', el hablante comunica que la información correspondiente contradice algo que se deduciría a partir de la información contextual. Por ejemplo, aquí habría la idea de que lo sigue siendo, de que Europa es ahora blanca y cristiana (es decir, 'p'). Se trata de una suposición existente en el contexto; puede ser del propio hablante, del interlocutor o de los lectores del periódico (es decir, puede ser que el autor se la atribuya a los lectores), o puede tratarse de una idea que el autor cree generalmente establecida. Frente a esta suposición contextual, que representamos como 'sup(p)', el hablante afirma que no es ese el caso, es decir, 'no(p)':

y[no(p)] -> presup[a(p)] & sup(p) & no(p)

Así pues, en la información (semántica) de 'ya' hay la implicación de una proposición que se considera supuesta en el contexto; por ello queda representada mediante un operador epistémico, que permite obtener proposiciones (con la valoración epistémica de ser suposiciones contextuales) a partir de proposiciones (que carecen de dicha valoración).

2.2. Conectores contextuales

Nos queda todavía el análisis de otro adverbio interesante:

Europa ya no es sólo blanca y cristiana

En el caso de 'sólo' (que se puede escribir también 'solo'), encontramos una presuposición y una proposición:

Europa es solo blanca y cristiana. -------------------------- s(p)

Europa es blanca y cristiana. --------------------------------- p

Europa no es otra cosa que blanca y cristiana -------- no[o(p)]

s(p) -> presup(p) & no[o(p)]

El efecto de la negación solo alcanza a la información implicada, que cambia a 'o(p)'; la presupuesta se mantiene sin negar:

Europa no es solo blanca y cristiana. ---------------------------------- no[s(p)]

Además de blanca y cristiana, Europa es otras cosas. --------- p & o(p)

no[s(p)] -> presup(p) & o(p)

Así pues, en el texto se presupone que Europa es blanca y cristiana, y se afirma que es además otras cosas que blanca y cristiana. Se produce entonces un proceso de inferencia que da lugar a la interpretación:

información explícita ------------- acceso al contexto ---------- inferencia

es blanca y otras cosas --------- hay otras razas --------------- es otras razas

es cristiana y otras cosas ------ hay otras religiones --------- es otras religiones

Se accede a la información general de que las otras cosas que puede ser Europa son precisamente otras razas, otras religiones. El resultado es que se interpreta que Europa es blanca y cristiana y es, además, de otras razas y de otras religiones.

El adverbio 'solo', por consiguiente, sirve para conectar la información expresada con datos del contexto de interpretación. Ofrece una pista, una orientación para la búsqueda de esos datos; no los representa explícitamente. En este sentido tiene una función de conexión con datos del contexto: es un conector contextual.

Volvamos a 'ya'. Esta palabrita traiciona precisamente lo que el autor rechaza explícitamente: la "supuesta identidad" de Europa basada en las características de la raza blanca y la religión cristiana. ¿Por qué se puede afirmar que se da esta traición? Como hemos visto, decir que 'ya no es' presupone que en cierto momento lo fue: el autor parte implícitamente de la base de que Europa antes fue solo blanca y cristiana. Está así aceptando la idea común de que la Europa medieval era blanca y cristiana. Si tenemos en cuenta el carácter borroso de la categorización lingüística, podemos entender cómo ocurre esto. (Borroso quiere decir que las categorías no tienen fronteras discretas, de modo que las proposiciones no son solo verdaderas o falsas, sino más o menos verdaderas o más o menos falsas: lo que llamamos 'toro', por ejemplo, es más o menos un animal doméstico; véase el apartado siguiente.) La Europa medieval era primordialmente blanca y cristiana: sus minorías de otras razas y religiones no ofrecían los rasgos sobresalientes que constituían conceptualmente al conjunto de reinos que emprendieron las guerras de religión se conocen como cruzadas. Este 'ya' está construyendo, muy a pesar del autor, la identidad europea basada en la concepción de una Europa anterior blanca y cristiana. Y se hace en virtud de la función de conexión con el contexto que tiene este adverbio. Se trata, pues, de otro conector contextual.

Merece la pena detenerse brevemente en otro operador epistémico: 'supuesta'. Mediante esta palabra el hablante rechaza explícitamente la información que transmite. La estructura de la expresión es la siguiente:

una [supuesta [identidad europea basada en la raza o la religión]]

De este modo se consigue comunicar que para quien habla la identidad europea basada en la raza o la religión no es tal identidad. El hablante deja de comprometerse epistémicamente con lo que dice. Podemos recordar ahora un operador semejante: 'presunto' permite presuponer que se trata del autor de un delito (no diríamos 'presunto amigo'), y al mismo tiempo permite desentenderse de tal presuposición.

3. Enfermedades que acechan al continente: las comillas y la metáfora

Pasemos a un ejemplo inglés y a su traducción al español para comprobar otro procedimiento de construcción, aplicado al concepto de nacionalismo:

Last week German Chancellor Helmut Kohl was moved to warn his countrymen that the "virus" of nationalism was once again stalking the Continent.

(Frederick Painton, 'Europe meets the people', 'Time' 29.6.92: 28-29.)

La semana pasada, el canciller alemán, Helmut Kohl, se vio obligado a advertir a sus compatriotas de que el 'virus' del nacionalismo merodeaba de nuevo sobre el continente.

(F. P., 'Jaque a Maastricht', 'El País - Negocios' 28.6.92: 22.)

En el texto inglés se emplean las comillas como expresión matizadora: el autor sabe que en realidad no se trata de un virus, sino de una manera de concebir la política. En el texto español, originariamente en cursiva, la distinción tipográfica mantiene el mismo estatuto de distanciamiento con respecto a lo que se dice. Las comillas, o cualquier signo tipográfico equivalente, son así un operador epistémico característico de la comunicación escrita. Tan frecuentes son que cuando la comunicación es oral muchos se sienten en la necesidad de hacer el gesto con los dos dedos de cada mano que imita la acción de poner dos comillas a cada lado de lo dicho. Incluso se llega a explicitar lingüísticamente la marca epistémica: 'el virus, entre comillas, del nacionalismo'. Las expresiones matizadoras son en realidad operadores de lógica difusa, en que las proposiciones no son solo verdaderas o falsas, sino más o menos verdaderas, más o menos falsas. Ejemplos de tales operadores son los de las expresiones 'Es como una vaca', 'Es una especie de mesa', 'Estoy como aturdido', 'En cierto sentido, ...', etc. La metáfora misma se puede entender en términos de lógica difusa (véase Garrido 1988, 5.2.2).

Precisamente este operador epistémico de las comillas está pensado para hacer frente al error categorial que se suele considerar característico de la metáfora. Un virus es un propagador de enfermedad; en 'virus de' seguido de sintagma nominal, el sintagma denota una enfermedad. Sería un error considerar que el nacionalismo pertenece a la categoría de las enfermedades, todo esto según el análisis del error categorial. Y sin embargo para esto está la metáfora: sirve para obligar al lector a extraer la conclusión de que el nacionalismo es una enfermedad. Las enfermedades, de este modo, pueden ser también rupturas de la salud mental, moral, e histórica de las personas y de las sociedades.

De este modo se amplía o se reorganiza el significado en el texto de la palabra 'enfermedad', al tiempo que se modifica la estructura del significado de 'nacionalismo', y que también de 'salud'. La metáfora se puede entender como procedimiento de reorganización de la estructura semántica léxica: propiedades o componentes que en la mayoría de los usos son periféricos pueden pasar a ser prominentes, y viceversa (véase Garrido 1991, 4.2.8 y 6.4.4). La metáfora es así uno más de los fenómenos que tienen lugar cuando se integra el significado de una palabra en el total de significado de la expresión en que se inserta la palabra.

Hay más metáfora en el ejemplo analizado: tanto en el texto inglés como en su traducción española, se emplea otro procedimiento metafórico, asignar a un verbo el sujeto de tal manera que el significado del verbo imponga ciertas propiedades al elemento cognoscitivo denotado por el sujeto. Son los verbos 'stalk' y 'merodear':

the "virus" of nationalism was once again stalking the Continent

el 'virus' del nacionalismo merodeaba de nuevo sobre el continente

El diccionario Longman del inglés contemporáneo (LDOCE 1987) define 'stalk' en su tercera acepción como intransitivo y transitivo, especialmente literario, dicho de fantasmas y males considerados como seres vivos, como recorrer silenciosamente de modo amenazador (las mayúsculas indican que la palabra 'ghost' no pertenece a la lista de las 2000 palabras empleadas en las definiciones):

stalk: 3 [I;T] 'esp. lit' (of GHOSTS and evils regarded as living things) to move silently (through) in a threatening manner: 'Desease stalked (through) the city'.

En cuanto al español, la Academia (1992) define 'merodear' de la siguiente manera, además de una primera acepción exclusivamente militar:

merodear: 2. Por ext., vagar por el campo cualquier persona o cuadrilla, viviendo de lo que coge o roba. 3. Por ext., vagar por las inmediaciones de algún lugar, en general con malos fines.

La segunda acepción de 'stalk' está definida como cazar mediante persecución y acecho:

2 [I+'adv/prep'] to hunt by following closely and quietly and staying hidden

En la traducción se ha preferido primar el componente de desplazamiento (recordemos las conocidas palabras de que 'un fantasma recorre Europa'), sin dejar del todo el matiz de peligro que amenaza. En el texto inglés, se adscribe al nacionalismo la cualidad de fantasma o mal que recorre el continente silenciosa y amenazadoramente. Notemos de paso que 'el continente' supone una actitud despegada frente a Europa: se habla de ella como si se contemplase desde una isla, por ejemplo desde las Islas Británicas. Así, además de enfermedad, el nacionalismo es un peligro o fantasma al acecho.


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