Creación/Memorias

Marta Rivera de la Cruz

Que veinte años
no es nada

      

Casi todos los críticos suelen estar de acuerdo en la idea de que una novela requiere experiencia. Es casi un tópico decir de la primera novela que posee valores que se confirmarán con el tiempo, que en la segunda se pulirán los defectos de la primera, etc., etc. Esto no deja de ser eso, un tópico, puesto que hay muchos autores cuya primera novela no se ve superada por el resto de su producción posterior. En fin, que hay casos para todos los gustos y todas las teorías.

Esta es la primera novela publicada de Marta Rivera de la Cruz. No es, en cambio, su primera novela. Hace un par de años quedó finalista en el premio JB de novela, organizado por la Universidad Complutense. En 1997 ganó el "I Certamen de Narración Corta Ánxel Fole", convocado por el Patronato Cultural del Ayuntamiento de Lugo, con La segunda vida de Antonio Benítez Reino (Lugo, 1997), obra en la que ya se recoge el universo, la ciudad de Ribanova y algunos de sus habitantes, de la presente novela, Que veinte años no es nada, con la que ha ganado el "Premio Ateneo Joven de Sevilla 1998", un premio de prestigio.

A pesar de que ya se daban signos claros de que su escritura tenía gran calidad, no deja de sorprendernos este primer empeño de importancia. Que veinte años no es nada es una obra de una madurez narrativa notable. Estamos acostumbrados a que, salvo alguna honrosa excepción, nuestros jóvenes valores se decanten por una estilística generacional estándar y por una narrativa lineal plana más propia del guión cinematográfico, fuente de la que han bebido muchos de ellos más que de las bibliotecas. Marta Rivera se ha lanzado a una obra de casi cuatrocientas páginas en la que ha impuesto un ritmo narrativo propio basado en una estructura compuesta de microhistorias que van tejiendo, poco a poco, un universo en el que el lector se encuentra inmerso casi sin darse cuenta. Un proyecto con estas bases solo puede mantenerse dominando la técnica narrativa página a página, evitando que la historia se disperse. Y Marta Rivera lo logra gracias a la humanidad fantástica de sus personajes. Ha sabido construir a cada uno de ellos como personalidades con entidad propia y no como comparsas de una acción principal que les hiciera difuminarse en los márgenes de la historia. La autora ha sabido aplicar el valor de la narración pura, que no es la que sigue una línea recta prescindiendo de lo que queda a los lados del camino, sino —por seguir el símil stendhaliano— pararse en todas las fondas para tomarse la tranquilidad de disfrutar del panorama, sin prisa alguna por llegar al final del recorrido. Podemos calificar esta novela como un viaje plácido por los caminos de la narración, un mirar en todos los rincones que la historia va generando por su propio movimiento. Tenemos la sensación de estar haciendo turismo de mochila y no viaje de agencia, con todo planificado.

Comentario especial merecen los registros estilísticos de la obra. Por encima de la humanidad mencionada de los personajes, la prosa se forma sobre un sentido —se tiene o no se tiene— acústico de la narración. Se ha dicho que hay autores que escriben para el oído y otros para el ojo. Marta Rivera posee un estilo claramente acústico. Nos encontramos en sus frases —no se trata de bellas palabras o de frases redondas— el ritmo del que crea desde el sonido. Hoy hemos perdido el valor de escuchar a otros leer, el placer de degustar la materialidad de los sonidos de las frases, lo que nos impide, en nuestras aceleradas lecturas silenciosas, disfrutar de esta sonoridad rítmica que es un auténtico valor literario. No se trata de prosa poética, sino de prosa sonora, algo —como decimos— difícil de encontrar hoy en día en nuestro cacofónico mundo.

Ribanova, ciudad, por imposible, universal; personajes insólitos en un mundo sencillo o personajes sencillos en un mundo insólito. Ribanova, mezcla de espacio mítico, fuera del tiempo, y costumbrismo fantástico. Todo ello nos espera en Que veinte años no es nada, una obra que complementa el placer de narrar de la autora con nuestro placer de leer.


Joaquín Mª Aguirre

8/12/98

Entrevista con la autora


El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero10/20ans.htm


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