Reportaje: Literatura y cine en 1998


EL LÁPIZ
DEL
GUIONISTA

Entrevista: Rafael Azcona



Luisa Herrero Cabrejas


Un día del mes de junio, en un restaurante madrileño, el escritor Manuel Rivas narraba en voz alta a otro Manuel el principio de la novela que estaba escribiendo en esos momentos. "Me contó la historia, dice Manuel Gutierrez Aragón, y me gustó tanto que decidí llevarla al cine. Entonces el título era Noche de Bodas, y así se titulará la película". Rivas aún no había encontrado el título definitivo: El Lápiz del Carpintero, un lápiz de los que ya no se usan, como los de antes y que regala con su nuevo libro. "A mí también me regaló un lápiz", dice Gutierrez Aragón, quien, como un artesano, iba trasladando a un guión la fábula que pergeñaba al mismo tiempo el escritor gallego. Un guión casi acabado, incluso antes de la publicación de la novela.

Es el perfecto ejemplo de colaboración entre cineastas y literatos que está invadiendo la nueva producción cinematográfica española. "Hay un nuevo idilio entre cine y literatura, y no sólo en España", subraya Manuel Rivas. Más que un nuevo idilio, "se trata de que se ha normalizado una situación anómala: el hecho de que no colaboraran los inventores de historias con los creadores de imagen". Y la verdad es que a unos y a otros les ha dado fuerte porque en estos momentos hay más de una decena de películas estrenadas, en preparación o en rodaje, basadas en novelas españolas actuales.

Una de ellas, La Lengua de las Mariposas, funde tres cuentos y ha reunido, nada más y nada menos, que al guionista Rafael Azcona, al director José Luis Cuerda y al escritor Manuel Rivas. "Es el proyecto que más me ha apetecido hacer en toda mi vida", dice Cuerda, a quien la adaptación de Azcona le parece inmejorable: "Trabajar con este material tiene grandes ventajas, pero he tenido miedo de estropearlo". Ahora a Cuerda se le ha pasado el susto, está satisfecho de su trabajo. "Con Rivas de literato y Azcona de guionista el listón era altísimo. Además, en las adaptaciones, señala el director de La Lengua de las Mariposas, te ves sometido a una reducción forzosa porque la materia prima, la literatura, tiene que cambiar de sustancia. Hay que convertir la palabra en otra cosa. Y yo no creo en el tópico de que una imagen vale por mil palabras, sino al contrario. Por eso es una transformación a la que hay que enfrentarse con humildad, pero sin complejos y con torería; algo que se nos supone a los cineastas".

En que las adaptaciones son muy difíciles coincide también el director y guionista Agustín Díaz Yanes, porque "el guión y la novela no tienen nada que ver. Es una espada de doble filo, por un lado parece que ya está la historia contada, y ése es el gancho que atrapa al productor, pero por otro lado es dificilísimo conseguir un resultado artístico similar al literario", explica. A Díaz Yanes le parece desmesurada tanta compra de novelas por parte de las productoras: "Lo que pasa es que el productor ve la película más clara a través de un texto acabado y elaborado que en la idea original de un guión".

Quizá eso es lo que le haga pensar a la realizadora catalana Isabel Coixet que las productoras no apuestan por guiones originales. "Un libro de 200 ó 400 páginas es un colchón de seguridad. Para un productor es fácil comprar una novela con un premio millonario. Además ya tienen parte de la campaña publicitaria hecha".

Detractores de las adaptaciones ha habido siempre tanto entre los cineastas como entre los novelistas. Pero lo que parece claro es que ambos mundos comparten el mismo "humus, el estiércol, el abono literario", como dice Rivas. Y una idéntica y pura pretensión: la de contar historias. Pero nadie mejor que Billy Wilder para explicar con una frase el abismo entre un proceso creativo y otro: "Escribir una película es lo mismo que jugar al ajedrez, escribir una novela es lo mismo que hacer solitarios".

 

Avalancha de compra de derechos

Personas dedicadas exclusivamente a leer , ojos ávidos dispuestos a seleccionar todo aquello que sea susceptible de pasar al celuloide, forman parte ya de los equipos de desarrollo de las productoras. Lo de la adaptación tiene sus ventajas comerciales, como aduce el director de proyectos de Sogetel, Enrique López. "Ya hay una serie de lectores fieles a la obra literaria, y con un libro estás ya a medio camino del proceso del guión".

En España, los derechos que se pagan por una novela oscilan entre los cuatro y los siete millones de pesetas. Los autores con más nombre pueden cobrar hasta 15 millones. "Los premios influyen, pero tiene más peso el nombre del escritor o el hecho de se hayan adaptado otros títulos suyos a la pantalla", asegura José Garasino que dirige los proyectos en Lolafilms, (una productora que llevará al cine El hechizo de Shangay de Joan Marsé con la dirección de Victor Erice). Están a miles de millas de distancia de lo que perciben los autores norteamericanos más cotizados, hasta 450 millones de pesetas, pero aún así, a veces se paga mejor una novela que la idea original de un guionista.

"Tenemos muchísimos derechos de novelas comprados", dice el productor y director Gerardo Herrero, pero en el cine "todo es una adaptación", no sólo los guiones que parten de textos literarios. Herrero acaba de estrenar Frontera Sur, basada en la novela de Horacio Vázquez Rial y coproduce El coronel no tiene quien le escriba, que ha dirigido Arturo Ripstein. Con esta avalancha de títulos parece, de momento, que el cine español sí que tiene quien le redacte más de unas cuantas líneas, a veces tan asombrosas como las que encierra La ciudad de los prodigios, de Eduardo Mendoza, que rueda estos días Mario Camus en Barcelona.

 

COSECHA DEL 98

Título

Director

Autor

Productora

Aunque tú no
lo sepas

Juan Vicente
Córdoba

Almudena Grandes

Samarcanda

Esos cielos

Enrique Urbizu

Bernardo Atxaga

Filmart

Frontera Sur

Gerardo Herrero

Horacio Vázquez Rial

Tornasol

El Club Dumas

Roman Polanski

Arturo Pérez Reverte

Iñaqui Núñez-
Antonio Cardenal

El Coronel no tiene
quien le escriba

Arturo Ripstein Gabriel García Márquez

Noche de bodas

Manuel Gutiérrez
Aragón
Manuel Rivas

El hechizo de
Shangay

Víctor Erice

Joan Marsé

El pianista

Mario Gas

Manuel Vázquez
Montalbán

Tornasol

La ciudad de
los prodigios

Mario Camus

Eduardo mendoza

 

La hija del caníbal

Josefina Molina

Rosa Montero

 

La lengua de las
mariposas

José Luis Cuerda Manuel Rivas Producciones Escorpión
Sogetel

Volaverunt

Bigas Luna Antonio Larreta  


LA REALIDAD
INTELIGENTE


"Nuestros sentidos, la percepción contemporánea están imbuidos por el cine, y la pátina de los ojos es celuloide, y los ojos son cámaras". Así explica Manuel Rivas lo imbricados que están el mundo de la literatura y del cine. "Es normal, dice, que se produzca este idilio porque en los dos casos estamos hablando del sueño, de una atmósfera en la que participan la literatura, el cine, los cuentos orales, la música... Son hilos distintos de un mismo tapiz. Un médico gallego lo llamaba "La Realidad Inteligente", un sobremundo conformado con los mejores hilos de la realidad". Y siempre que no se escriban novelas pensando en llevarlas a la pantalla, como sucede en EEUU, el cine puede ayudar a la literatura a sacarla del provincianismo, y a cambiar la mirada del escritor.

El escritor cubano Guillermo Cabrera Infante cree que "los autores actuales españoles están de enhorabuena" ante la avalancha de adaptaciones cinematográficas de producción nacional. Esto significa, dice, que "los escritores aprenden a contar mejor las historias", y no se puede achacar a una falta de guiones originales porque el cine ha vivido de la literatura durante décadas. Otra cosa muy distinta es que "el oficio de guionista sea un oficio con problemas de identidad". Su hueco lo cubren otros. Ya impera la omnipresencia del director. Ahora el guionista es el director, que lo controla todo, una tendencia que ya se veía venir desde que los realizadores descubrieron que podían ser los dueños de sus películas.

SÓLO TENGO
QUE DECIR
ENHORABUENA

 

ENTREVISTA CON RAFAEL AZCONA

 

Pregunta. ¿Cree que se está produciendo un nuevo idilio entre el cine y la literatura en España?

Respuesta. Yo sigo creyendo que el autor de un film es el director, creo también que la obsesión por la autoría puede llegar a ser nefasta: si el director no interpreta la película, ni la ilumina, ni compone la música, ni construye los decorados, ni se ocupa del maquillaje, ¿por qué ese empeño en escribir el guión? ¿Es que los directores de Casablanca o del Halcón maltés son menos autores de esos films por el hecho de que el primero esté basado en una comedia y el segundo en una novela?

P. Guillermo Cabrera Infante dice que, en EEUU, ahora el director es el guionista y que el oficio de guionista es un oficio con problemas de identidad. ¿Qué piensa al respecto?

R. Ennio Flaianno, autor o coautor de algunas de las mejores películas del cine italiano, me decía que el guionista existe porque el director no tiene tiempo para escribir; pero agregaba, bajando la voz: "...para escribir lo que no se le ocurre". Yo no diría tanto, porque conozco a directores que son estupendos guionistas, pero celebraría mucho que a esos americanos de los que habla Cabrera Infante se les ocurriera algo más que las truculencias de los efectos especiales.

P. Usted cree que es un disparate decir que faltan ideas en el cine español y que por eso se recurre a los textos literarios ¿Piensa, como Manuel Rivas, que esta interacción entre lieratura y cine enriquece a ambos?

R. El cine americano recurre desde siempre a las adaptaciones en mayor medida que lo que pueda hacer el español en la actualidad ¿Quiere eso decir que también le faltan ideas? Por otro lado, si el cine ha enriquecido a la literatura, como se admite desde algún tiempo, la literatura lleva un siglo enriqueciendo al cine.

P. ¿Cómo logró fundir los tres cuentos de Rivas para la película La Lengua de las Mariposas?

R. Creo que el cuento es el género literario que mejor se presta a la adaptación: todo lo que hay que hacer es desarrollar lo que el autor se ha callado; en la novela, en cambio, se plantea el problema de eliminar mucho de lo que el autor ha dicho. Respecto a la adaptación de los cuentos de Manolo Rivas, dos de ellos nos sirvieron para desarrollar el que da título al film: nadie como su autor para suministrar el material necesario.

P. ¿Es un reto trasladar a la pantalla la escritura de Rivas por ese "sobremundo" poético que encierra?

R. Cuando oigo la palabra "poesía" me echo a temblar. Afortunadamente, en los cuentos de Rivas hay algo más que poesía: hay vida.

P. Y volviendo al guión, que es lo suyo, ¿cree que faltan guiones y guionistas en el cine español?

R. Yo no veo los guiones del cine español; yo veo las películas del cine español: que el guión se ha sumido y desaparecido en el film. ¿Falta de guionistas? El cine genera los que necesita en cada momento.

P. ¿Qué diferencia hay entre escribir un guión original y adaptar una obra literaria para el cine?

R. Sólo veo una: en el guión original hay que inventar la historia y crear a los personajes, y en la adaptación esto te lo regala el autor de la novela o de la obra de teatro; quizá por eso me produce cierta estupefacción que alguien compre los derechos de una obra para luego hacer otra cosa.

P. ¿Cree que los productores no apuestan por los guiones originales?

R. Tengo la sospecha de que en la actualidad el productor apuesta y amarra muy poca cosa: parece que ahora quien decide el cine que debe hacerse es el ejecutivo de televisión.


© Luisa Herrero Cabreja 1998
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid


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