OPERADORES EPISTÉMICOS Y
CONECTORES CONTEXTUALES

 

Dr. Joaquín Garrido Medina
Catedrático
Dpto. Filología española III
Universidad Complutense de Madrid


 

Índice

1. Operadores y conectores

2. Propiedades sintácticas

2.1. Categoría sintáctica

2.2. Intercombinabilidad

3. 'Incluso'

3.1. Foco

3.2. Presuposición

3.3. Escalas argumentativas y pragmáticas

3.4. Expectativa

3.5. Suposición contextual

3.6. Objeciones

3.7. El operador de suposición en el contexto; 'incluso' frente a 'también'

3.8. 'Solo' y 'también'

3.9. Negación

3.10. 'Hasta', 'aun' e 'incluso'

3.11. Suposición y conexión contextuales

4. ‘Todavía’ y ‘’ya’

4.1. Operador proposicional

4.2. Foco cuantitativo

4.3. Foco temporal

4.4. El análisis de la cuantificación de fase

4.4.1. Perspectivas

4.4.2. Foco cuantitativo

4.4.3. Foco temporal

4.5. Futuro

5. Conclusión

Bibliografía

 

 

Resumen

Sintácticamente, 'incluso', 'todavía' y 'ya' se analizan como conectores contextuales y, semánticamente, como operadores epistémicos. Por una parte, conectan la expresión con la que se construyen (que puede pertenecer a diferentes categorías sintácticas) con información explicitada en expresiones anteriores del mismo texto o con información que introducen en el contexto de interpretación. Por la otra, son operadores epistémicos en el sentido de que, además de una proposición y una presuposición, representan una suposición refutada por la proposición que implican.

1. Operadores y conectores

Desde el punto de vista de la estructura semántica, son operadores los elementos que permiten construir una unidad a partir de otra de la misma categoría. Por ejemplo, un operador temporal de pasado lleva desde proposiciones como 'p' a proposiciones como 'a(p)', tales que si 'p' representa el significado de 'María vive aquí', el resultado de aplicar el operador es 'a(p)', que representa el significado de 'María antes vivía aquí'.

Desde el punto de vista de la estructura sintáctica, son conectores de texto los elementos que establecen relaciones entre oraciones componentes de la unidad sintáctica llamada texto. Son ejemplos de conector textual las unidades 'y', 'porque', 'es decir' del texto siguiente:

  • - (1) ¿Tito es el enterrador de la idea yugoslava?

    - (2) Sin duda alguna. (3) Su conservadurismo prácticamente marginalizó a Yugoslavia con respecto a las corrientes europeas. (4) Bloqueó el desarrollo de una identidad europea, es decir, democrática y moderna. (5) Y estimuló las percepciones tradicionales de los intereses nacionales. (6) Nos hizo perder veinte años, quizá incluso setenta. (7) Porque esta idea yugoeslava, utópica en su comienzo, había nacido entre los liberales croatas y serbios. (8) Es decir, en medios restringidos. (9) Cuando se tiene en cuenta esta base histórica minoritaria, se comprende en qué medida su utilización por los comunistas provocó el desastre. ["El crimen de Tito", traducido del francés, "L'Express" 3.7.1992: 36-37, entrevista a Drago Roksandic de Jean-Marc Gonin.]

  • En este texto, tres conectores, 'y', 'porque', 'es decir', relacionan la oración que encabezan con la que les precede (oraciones 5, 7, 8); los tres podrían aparecer dentro de una sola oración (de hecho 'es decir' también figura en el interior de la oración número 4). Sin embargo, se emplean como conectores textuales, en el sentido de que enlazan oraciones diferentes que forman un texto. Naturalmente, hay otras muchas conexiones que entretejen las oraciones del texto.

    El texto, es, pues, una secuencia de una o más oraciones que se caracteriza sintácticamente, en el caso de la existencia de más de una oración, por marcas de cohesión. Entre las marcas figuran como especialmente explícitos los conectores textuales. Como en el caso de la cláusula, que puede carecer de sintagmas nominales relacionados con el núcleo verbal ('Está lloviendo'), hay ejemplos de texto constituidos por una sola oración, como en 'Prohibido fumar'. Se entiende aquí por oración la unidad sintáctica provista de modalidad, es decir, con cierta marca entonativa y eventualmente otras marcas que permiten determinar el tipo, declarativo, interrogativo, imperativo, etc., de la expresión como un todo. La oración puede tener estructura de cláusula (o de varias cláusulas interrelacionadas), pero no necesariamente. Consideraré la modalidad declarativa como la no marcada, aunque desde el punto de vista verbal sea el imperativo el modo no marcado, y, como marca de modalidad, haga pensar en que sea la modalidad imperativa la no marcada.

    El modo más general de ver estas unidades consiste en concebir la lengua como un conjunto de procedimientos disponibles que permiten, por una parte, estructurar semánticamente unidades de información de naturaleza cognoscitiva, y, por la otra, procedimientos que permiten estructurar sintácticamente el conjunto de marcas que representan dicha información. La unidad básica desde el punto de vista comunicativo es el texto; desde el punto de vista cognoscitivo sobresale la unidad léxica como tablero de conexión entre pensamiento y lengua.

    Hay ciertos operadores que, desde el punto de vista sintáctico, no parecen tener la función de conectores textuales. Sin embargo, ponen en uso información del contexto que permite conectar entre sí las oraciones en que aparecen. Veamos un ejemplo:

  • Todavía no existe ninguna imputación contra Ruiz, aunque es el principal sujeto de la investigación. El juzgado trabaja ya sobre los diversos informes, [...] que el pasado jueves entregó [la policía ...] al fiscal jefe. ['El País' martes 18.8.92: 15]
  • La interpretación de cada oración se integra en un modelo cognoscitivo del texto, construido a partir de un esquema de conocimiento acerca de cómo tiene lugar un procedimiento judicial. Tras confirmarse el fraude de unas pinturas prehistóricas en Zubialde, Alava, se sospecha de su descubridor, Ruiz, que por otra parte ha recibido una recompensa por su hallazgo. En el texto se rechaza la idea de que se haya acusado a Ruiz, aunque es un acontecimiento esperable a partir de la sospecha: aparece 'todavía'. Por otra parte, se anuncia que el juzgado está el lunes día 17 atendiendo los informes recibidos solo cuatro días antes, el jueves 14; median dos días de fiesta, el 15 de agosto, y el domingo 16. Frente a la idea generalizada de que los juzgados son lentos, se indica empleando 'ya' que el juzgado trabaja con los informes nada más recibirlos. No se trata de algo esperado y cuyo acontecer se confirma (como interpretan Urdiales 1973 y Girón 1991a y 1991b 'ya'), sino que precisamente se rechaza la inferencia legitimada por el conocimiento general acerca de los juzgados; en términos precisos, como veremos más adelante, 'ya' indica que hay una suposición al respecto, y esta suposición, a su vez, hace accesible la inferencia en cuanto a la razón de ser de la suposición.

    Otro ejemplo:

    Pregunta: Anguita dice que eso es ingenuo y voluntarista.

  • Respuesta: Más ingenuo y voluntarista todavía es llegar a pensar que [...]. [Entrevista a Alonso Puerta, 'El Mundo' 14.8.92: 8]
  • Contra la idea de que no habría nada más ingenuo y voluntarista, se presenta un caso de ingenuidad y voluntarismo mayores; con 'todavía' se rechaza esta idea al mismo tiempo que se introduce. Decir simplemente 'Más ingenuo y voluntarista es ...' no conllevaría este rechazo. En otras lenguas usos análogos (por ejemplo en alemán 'noch') reciben el nombre de aditivos. Veamos un ejemplo en que 'ya no' se usa para cortar el proceso aditivo marcado por 'más':

  • Perdone, pero ya no puedo más. ['El País', 15.8.92: 8. Carta al director]
  • Se podría haber escrito simplemente 'Perdone, pero no puedo más'. Usar 'ya' permite rechazar la idea de que el autor de la frase siguiera soportando las actuales circunstancias. Los hablantes suelen explicar 'todavía' como indicador de duración, de persistencia, y 'ya' como reforzador de la afirmación o negación expresada (véase por ejemplo la gramática de Sarmiento y Sánchez 1989: 180). En realidad, este 'ya' del ejemplo conecta esta situación de no poder más, de pasar al estado de no soportar las circunstancias, con la presentación de las circunstancias mismas en las oraciones siguientes de la carta al director. La idea que se supondría es que el hablante seguiría resistiendo: él expresa que ha cambiado a no resistir, y rechaza esta idea de que se supondría que seguiría resistiendo las circunstancias. La descripción de las circunstancias entra entonces como explicación de esa situación de no resistir más. En otros términos, mediante 'ya' se expresa que se ha producido un cambio, contra la suposición de que no se habría producido. Por eso, la oración con 'ya' puede servir de introducción a la presentación de las insoportables circunstancias, o como conclusión tras haberlas expuesto.

    Veamos otro ejemplo:

  • Desde entonces, el país ha hecho el mayor de los esfuerzos para crear las condiciones necesarias para conseguir una paz duradera con sus vecinos. Incluso ha tratado a diversos grupos del interior con ejemplar tolerancia. ['El País' 5.7.92: 13]
  • El autor del texto podría haber considerado el trato tolerante como una parte más del esfuerzo por la paz; sin embargo, la presenta como algo adicional que no se podría esperar, dada la magnitud del esfuerzo. En otros términos, considera el trato tolerante como algo que va más allá del esfuerzo máximo por la paz. (De paso podemos preguntarnos qué esfuerzo será este, si no incluye el trato tolerante.) Comprobamos así que, frente a la yuxtaposición, la presencia de un conector textual impone, en primer lugar, una determinada manera de relacionar la oración con las anteriores, y, en segundo lugar, una manera de evaluar epistémicamente esta relación. Ejemplo de lo primero: 'incluso', como 'también' y 'además', y, sin otra información adicional, como 'y', obliga a considerar la información como otro componente que, junto a la información anterior, constituye un todo. Ha habido el mayor de los esfuerzos y el trato interior tolerante; ambos constituyen el hecho descrito. Además, se valora el trato tolerante como el colmo, el máximo, respecto al esfuerzo por la paz. Más adelante precisaremos la base lingüística de esta interpretación, el funcionamiento que conduce a ella.

    Como en otras ocasiones, el conector 'incluso' encabeza la oración que conecta con la precedente (o las precedentes, en su caso). Cuando aparece en el interior de una oración, como en 'Estás hablando con cualquier ciudad, incluso con otro país', 'incluso' es un conector intraoracional: relaciona la información de su sintagma ('incluso con otro país') con la información de fuera de su sintagma ('Estás hablando con cualquier ciudad'). Al encabezar una oración, 'incluso' es un conector textual; hace manejar como información adicional lo que en el texto anterior aparece representado por la oración precedente. En otros términos, podríamos encontrar en el texto la oración 'El país incluso ha tratado a diversos grupos del interior con ejemplar tolerancia', sin que hubiera otra oración que explicitase que otras actuaciones se han producido además del trato tolerante. De hecho, en el texto del ejemplo no se detallan las acciones que han constituido ese esfuerzo que es el mayor de los esfuerzos. En otros términos, 'incluso', como 'ya', relaciona la información explicitada con otra que bien puede aparecer en oraciones anteriores, pero que también se puede introducir en el contexto de interpretación (como en 'Ha venido incluso Juan').

    Estos conectores, que llamo contextuales, se caracterizan por ser intraoracionales y por relacionar la información representada en la oración con otros datos, que sirven de contexto de interpretación, de información adicional que se emplea en la interpretación de la oración. Esta información adicional puede estar repetida, disponible en oraciones anteriores (con lo que los conectores pasan a ser extraoracionales, es decir, textuales), o puede ser introducida por el conector. En general, el conector sirve para relacionar la información de la oración con otra información que forma parte del contexto de interpretación. Me propongo examinar aquí el carácter de esta relación, para mostrar su naturaleza lingüística epistémica y evaluativa.

    2. Propiedades sintácticas

    2.1. Categoría sintáctica

    El adverbio presenta, como clase de palabra, el problema de su versatilidad combinatoria. Podemos encontrar sintagmas como 'muy rápidamente', 'muy altas', y también 'los muy hombres', es decir, combinaciones de 'muy' con un adverbio (caracterizado morfológicamente mediante -'mente'), con un adjetivo (caracterizado morfológicamente por la flexión en femenino plural), o con un sustantivo en el interior de un sintagma nominal (aunque se puedan plantear dudas sobre la categorización como sustantivo de 'hombres', dado que admite las construcciones características del adjetivo, como 'los más hombres', 'el más hombre de todos'). Lo que es común a todas las combinaciones es el carácter cuantificador de 'muy': a primera vista parece servir para indicar que la propiedad expresada por 'rápidamente', 'altas', 'hombres' se da en un alto grado. En realidad, estos modificadores permiten crear otra propiedad a partir de la descrita por la expresión que modifican. En el caso de 'muy', la nueva propiedad puede constituir un grado superior a la antigua ('muy altas' frente a 'altas'), pero no siempre ocurre así: 'muy hombres' no es un grado superior a 'hombres', si comparamos 'Los muy hombres resistieron' con 'Los hombres resistieron'; en un caso se está evaluando entre los varones a unos considerados como supuestos ejemplos de hombría, mientras que en el otro se habla de quienes son varones; la primera se podría continuar con 'y los menos hombres se entregaron', y la segunda con 'pero menos que las mujeres'. Naturalmente, con entonación enfática, en que 'hombres' es foco de la oración, 'Los HOMBRES resistieron', sí se trata de la misma propiedad de ser ejemplo de hombría que en 'Los muy hombres resistieron'. En otros términos, 'muy' es un focalizador, una marca de foco o énfasis.

    Se trata, pues, de una propiedad diferente, como 'casi lleno' frente a 'lleno'. 'Casi lleno' es una de las formas de no estar lleno, más que de estar lleno (cf. Moreno 1984), si tomamos 'lleno' como que los recipientes o bien están llenos o bien no lo están, diciendo 'repleto' en lugar de 'llenísimo' o de 'muy lleno'. Sin embargo, el significado de 'casi lleno' se construye composicionalmente, con 'casi' aplicado a 'lleno'. Por ejemplo en 'una hora escasa', es 'una' y no (cf. Bosque 1989: 144) el sintagma 'una hora' la expresión modificada mediante 'escasa', de modo que 'una escasa' permite construir un significado intuitivamente análogo a 'escasamente una'. Vemos así un ejemplo de la propiedad general de ocupar una posición sintáctica que no corresponde directamente a la posición ocupada en la estrutura semántica: 'una hora divertida' tiene estructura semántica diferente a la de 'una hora escasa', ya que 'escasa' desde el punto de vista semántico es un operador sobre el significado de 'una', mientras que 'divertida' expresa una propiedad de la entidad designada mediante 'hora'. En 'Carmen solo dio las buenas noches a Pedro', el significado de 'solo' se puede construir con 'las buenas noches' o con 'a Pedro', aunque la posición sintáctica es la misma (se trata de un ejemplo análogo al de Rooth (1992: 77) en inglés). En el caso de los conectores contextuales, su contribución semántica aparece estructurada de manera diferente al modo en que se combinan sintácticamente, como veremos.

    Del mismo modo, además de este posible desacuerdo entre posición sintáctica y semántica, los conectores se caracterizan por su capacidad de aplicarse a expresiones de categoría gramatical diversa. El ejemplo paradigmático es 'y', que conecta tanto cláusulas como sintagmas de otros tipos, nominales, adjetivales, etc. 'Todavía', 'ya', 'incluso' y otros conectores contextuales se pueden construir con expresiones de diferente categoría gramatical, y ello en relación con la estructura sintáctica de foco y fondo. (Véase el análisis de Rooth 1985, que propone definir una familia de operadores transcategoriales sobre la base del uso adclausal; cf. Rooth 1992.) Como ejemplo, se pueden comparar:

  • [...] hacían más vehemente en ella toda pasión, incluso la del amor. [Valera, cit. Cuervo 1911: n. 143]

    Incluso ha tratado a diversos grupos del interior con ejemplar tolerancia. [ejemplo citado arriba]

    Estás hablando con cualquier ciudad, incluso con otro país. [De un chiste de Gila en televisión, septiembre 1992]

    Nos hizo perder veinte años, quizá incluso setenta. [ejemplo citado arriba]

  • Como se puede observar, 'incluso' se construye con un sintagma nominal (del nivel que incluye determinante), con un sintagma verbal, o con un sintagma preposicional.

    2.2. Intercombinabilidad

    Una propiedad interesante de estos conectores es su capacidad de combinarse con otros conectores (observada por König 1991). Observemos el ejemplo siguiente, tomado de un programa de televisión en que quien lo dice, el personaje de Colón, y sus acompañantes están disfrazados (hinchados) de gordos descomunales: 'Estamos todos gordos, incluso ya ni cabemos en la carabela'. Podemos compararlo con la siguiente serie:

    No cabemos en la carabela. p

    Ni cabemos en la carabela. i(p)

    Ya ni cabemos en la carabela. y[i(p)]

    Incluso ya ni cabemos en la carabela. i(y[i(p)])

    He considerado 'Incluso no cabemos en la carabela' como equivalente a 'Ni cabemos en la carabela'. Se puede entender intuitivamente esta relación en virtud del carácter aditivo de los dos términos, 'incluso' y 'ni', teniendo en cuenta que 'ni' puede funcionar como equivalente a 'y no'. Cada expresión de la serie anterior resulta así de añadir a la anterior un conector, 'ni', 'ya', 'incluso'.

    Vamos a ver en primer lugar el ejemplo de 'hasta', 'incluso', 'aún', y sus correlatos negativos, 'ni', 'ni siquiera'.

    3. 'Incluso'

    3.1. Foco

    Aplicando el análisis de Ducrot del francés 'même' al español 'incluso' (cf. Garrido 1992a), su significado contendría instrucciones que Anscombre y Ducrot (1976) llaman "variables argumentativas"; por ejemplo, con 'Incluso Juan ha venido' se daría a entender que el hecho de que Juan haya venido apoya una determinada conclusión en mayor medida que si hubiera venido cualquier otra persona (Ducrot 1980: 12). Se trata de una estructura de foco y fondo, en el sentido que le da König (1991: 32): se establece una relación entre una expresión en foco, destacada, y un conjunto de alternativas (Jacobs 1983, Rooth 1992), que en el ejemplo son las otras personas que son susceptibles de venir. La expresión que constituye el fondo (en el ejemplo, 'ha venido') identifica una presuposición o un conjunto de presuposiciones (Jackendoff 1972), por ejemplo, la presuposición de que alguien ha venido.

    Podemos representar la estructura de fondo y foco como una proposición estructurada (Cresswell 1985) mediante el operador lambda. Se trata de un recurso para representar de manera distinta, con estructura distinta, el significado de las oraciones que tienen distinto foco (véase Garrido 1988). De manera intuitiva, el énfasis sobre 'Juan', la focalización marcada como cima melódica en 'JUAN ha venido' o en 'Ha venido JUAN', es semejante a la marca mediante la construcción 'Juan es quien ha venido' o 'Quien ha venido es Juan'. La estructura semántica de la expresión sin énfasis se representa mediante una constante, 'j', correspondiente a 'Juan', a la que se aplica un predicado, 'V', correspondiente a 'ha venido': 'V(j)', es decir, 'j' pertenece al conjunto 'V', o Juan pertenece al conjunto de los que han venido. A la inversa, podemos representar el conjunto de los que han venido como 'lambda x[V(x)]', es decir, el conjunto de los 'x' tales que 'x' pertenece al conjunto 'V'. A continuación podemos representar el hecho de que 'j' pertenece a dicho conjunto según la estructura ya empleada, de aplicar el predicado al argumento: '(lambda x[V(x)])(j)'. Para facilitar las cosas, convengamos en representar la proposición anterior simplemente como 'j'. Del mismo modo, 'No es Juan quien ha venido' tiene la estructura 'no[(lambda x[V(x)])(j)]', como 'Juan no ha venido' se representa mediante 'no[V(j)]'; abreviadamente, la representamos siguiendo la mencionada convención de notación como 'no(j)'.

    Si el foco de la oración fuera 'ha venido', marcado mediante entonación 'Juan HA VENIDO' o mediante la construcción 'Lo que ha hecho Juan es venir', la representación sería '(lambda P[P(j)])(V)', es decir, venir, 'V', pertenece al conjunto de las cosas que ha hecho Juan, 'lambda P[P(j)]'; abreviadamente, 'V'; 'no(V)' si se tratara de 'Lo que ha hecho Juan no es venir'. El conector 'incluso' se aplica a un foco diferente según que sea modificador del sintagma verbal o del sintagma nominal:

    Incluso Juan ha venido. i(j)

    Juan ha incluso venido. i(V)

    Las alternativas al foco son, en el primer caso, otras personas que pudieran venir; en el segundo caso, otras actuaciones de Juan. El fondo es, en el primer caso, el hecho de haber venido; en el segundo, Juan, que hace algo. Obtenemos el fondo sustituyendo la constante, 'j', 'V', por una variable, 'x', 'P', respectivamente; siguiendo las convenciones de notación, se trata de 'x', es decir, alguien ha venido, y 'P', es decir, algo que ha hecho Juan.

    Así pues, 'incluso' es un conector transcategorial, en el sentido de que se construye con un sintagma nominal en 'incluso Juan' y con un sintagma verbal en 'ha incluso venido'. Desde el punto de vista semántico, 'i' es un operador que da el argumento correspondiente a 'incluso Juan' a partir del argumento correspondiente a 'Juan', sea en representación mediante lambda o en notación abreviada:

    Ha venido incluso Juan.

    (lambda x[V(x)])(j) j

    (lambda x[V(x)])[i(j)] i(j)

    Además de ser un operador sobre argumentos, 'i' puede funcionar como operador sobre predicados (a la derecha aparece la abreviatura según convención):

    Juan ha incluso venido.

    (lambda P[P(j)])(V) V

    (lambda P[P(j)])[i(V)] i(V)

    Vamos a ver que su significado es constante, salvando las diferencias en cuanto al objeto al que se aplica.

    3.2. Presuposición

    Horn (1969) propone una oposición polar en inglés entre 'even' y 'only' (en español sería entre 'incluso' y 'solo'), de manera que 'Incluso Juan ha venido' implica 'Juan ha venido' y presupone 'No solo Juan ha venido' (como 'même' para Ducrot 1972: 140). Recordemos que la presuposición es un tipo particular de implicación, que se cumple aunque la primera proposición sea falsa (es decir, sea verdadera su negación), es decir, se cumple 'p -> q' y 'no(p) -> q', de modo que 'p' presupone a 'q', o, en otros términos, 'q' es una presuposición de 'p': 'Incluso Juan ha venido' implica que otros que no son Juan han venido; también 'No es verdad que incluso Juan ha venido' implica, igualmente, que otros que no son Juan han venido, luego esta idea es una presuposición de la proposición en cuestión.

    Para representar la presuposición de que otros han venido, además de Juan, empleo el operador 'o(j)', que, según la convención de notación anterior, se puede parafrasear como que quienes han venido han sido otros además de Juan. Así pues, 'incluso' conecta la proposición 'j' con la presuposición 'o(j)'. Además de por las relaciones de negación mencionadas, la presuposición (cf. König 1991: 54) se define mediante (Seuren 1985 y 1990) dos criterios: uno es la aceptabilidad de discurso ('Han venido otros y ha venido incluso Juan' vale como texto, pero 'No han venido otros y ha venido incluso Juan' no vale); el otro criterio es el compromiso epistémico (cf. Burton-Roberts 1989), dado que el hablante ni siquiera contempla la posibilidad de que se ponga en duda lo presupuesto (no vale 'Quizá hayan venido otros pero ha venido incluso Juan'). En el caso de 'Juan ha incluso venido', lo propuesto (implicado) es 'V' y lo presupuesto es 'o(V)', es decir, Juan ha hecho otras cosas además de venir.

    Teniendo definida la relación de presuposición como un tipo particular de implicación, la representaré mediante un operador epistémico 'presup(p)', que corresponde a las propiedades mencionadas. Así, al enunciar 'i(j)', el hablante presupone o considera como verdadero fuera de toda cuestión, como marco previo, 'o(j)', y afirma o propone 'j':

    i(j) -> presup[o(j)] & j

    3.3. Escalas argumentativas y pragmáticas

    Ducrot rechaza la tesis de Fillmore (1965) para el inglés 'even' según la cual en español 'Ha venido incluso Juan' habría la presuposición de que no se esperaba la venida de Juan; para Ducrot, la presuposición es que la venida de Juan es más significativa que la venida de cualquiera, ya que se puede decir 'No es sorprendente que incluso Juan haya venido', difícil de interpretar con la explicación de Fillmore; y es el contexto el que especifica en qué es más significativa la venida de Juan, según Ducrot (1972: 105, 107). Como hemos visto en 3.1, para Ducrot 'incluso' (francés 'même') introduce variables argumentativas.

    Fauconnier (1976: 262) ha refutado la hipótesis argumentativa con ejemplos análogos a 'Jorge ha bebido un poco de vino, un poco de coñac, un poco de ron, un poco de calvados, e incluso un poco de armañac', en que 'incluso' subraya la improbabilidad creciente de cada proposición, dada la precedente. La venida de Juan sería entonces el punto más bajo de una escala pragmática de improbabilidad introducida por 'incluso' (Fauconnier 1975: 364, para el inglés 'even'). Kay (1990: 73) propone la existencia de un espacio escalar (contexto compartido por hablante y oyente) en que las proposiciones están ordenadas según su informatividad: la proposición del texto ('Jorge ha bebido un poco de armañac') implica en este espacio escalar (es decir, es más informativa que) la proposición del contexto ('Jorge ha bebido un poco de vino, [...] y un poco de calvados'); el hecho de que el inglés 'even' (el español 'incluso') marque esta informatividad puede ser conversacionalmente relevante en una argumentación, según Kay (1990: 91).

    Horn (1971) propone integrar la noción de refutación de una expectativa en la forma lógica; según L. y F. Karttunen (1977) y Karttunen y Peters (1979), Juan sería el más improbable entre las personas en cuestión. Para König (1991), como para Kay (1990), el armañac del ejemplo no parece más improbable que los demás; además, indica König, es difícil de aceptar que las escalas de probabilidad sean tan importantes que estén fijadas léxicamente en tantas lenguas, mientras que sí es verosímil que las proposiciones estén ordenadas según su informatividad (implicación en un modelo escalar, es decir, pragmático, en interacción con la máxima de cantidad de Grice 1975) y que esta tendencia esté reflejada en oposiciones léxicas (König 1991: 70, 73). König aplica la propuesta de Jacobs (1983) de que los focalizadores (o partículas de foco) no solo introducen una escala sino que también determinan, en combinación con el resto de la expresión fuera de su alcance, una cota superior e inferior para cada escala, con la consiguiente valoración (König 1991: 44). En el caso del inglés 'even', König (1991: 69) propone, además de la presuposición de que otros han venido (en nuestro ejemplo), la implicatura convencional (véase este concepto en 3.5) de que Juan es el valor máximo de una escala, que puede definirse como un espacio escalar en el sentido de Kay.

    3.4. Expectativa

    Modificando la idea de Fillmore de rechazo de una expectativa ("infracción de una expectativa"; Fillmore 1965: 67), me propongo mostrar que no son necesarias escalas (argumentativas o pragmáticas) para explicar el significado de 'incluso', volviendo al mismo tiempo a emplear las ideas de Horn y de Karttunen y Peters (cf. Garrido 1992a). Se trata de lo siguiente: siempre que se enuncia 'Ha venido incluso Juan' hay la suposición de que, habiendo venido otros, Juan no ha venido. Esta suposición puede estar compartida por hablante y oyente, puede ser parte del conocimiento general accesible por defecto (de Juan siempre se supone una cosa así), o puede atribuírsela el hablante al oyente. Por último, puede ocurrir que pertenezca solo a las creencias del hablante, y sea comunicada de esta manera al oyente; o incluso (cf. la "acomodación pragmática" en Kay 1990) puede ser introducida por el hablante solo para poder rechazarla, como también ocurre con 'ya': recuérdese el ejemplo francés de Martin (1983) que en español sería '¡Ya estáis aquí!, dicho a los invitados que se presentan antes de tiempo. En otros términos, está siempre presente la incertidumbre de punto de vista acerca de quién mantiene esa suposición. Kay (1990) y König (1991) señalan esta incertidumbre en casos en que la claúsula con 'incluso' o 'hasta' está subordinada a un verbo de dicción o de creencia: 'Juan cree que hasta Pedro puede ser elocuente'; puede ser el hablante o puede ser Juan quien introduzca el rechazo de la suposición. Nótese que se introduce además motivo para la suposición rechazada: el enunciado es insultante, aunque se diga que Pedro puede ser elocuente. La existencia de la suposición, aunque rechazada, hace inferir que hay un motivo para ella. El motivo solo se conoce de modo inferencial, es decir, pragmático.

    En segundo lugar, llamar expectativa (por ejemplo, en Garrido 1992b) a esta suposición puede hacer pensar en una creencia fuerte, sostenida con certeza. En el caso de 'ya' o de sus correlatos en otras lenguas, se emplea con frecuencia este término: confirmación de algo esperado por el hablante (Urdiales 1973 y Girón 1991a y 1991b); mundo de expectativa del hablante (Hoepelman y Rohrer 1981); universo contrafáctico (Martin 1983); presuposición modal (Steube 1980); situación alternativa (Vandeweghe 1979, Löbner 1989 y 1990, Van der Auwera 1991a); expectativa que pertenece al universo comunicativo de interpretación propio del hablante y oyente (Vandeweghe 1986); el oyente se imagina lo contrario (Metzeltin 1990); contraexpectativa (Abraham 1980). Por ello puede ser útil, para evitar malentendidos, emplear otro término, el de suposición (según me han hecho pensar ciertas observaciones críticas, entre ellas las que agradezco a W. Vandeweghe), empleado originariamente (en Garrido 1991b) junto al de expectativa.

    3.5. Suposición contextual

    En sintonía con el análisis de Blakemore (1987: 75; 1988: 186) como aplicación del de Sperber y Wilson (1986), se puede considerar esta información propia de 'incluso' como una restricción sobre el contexto de interpretación, o, según propone König para los usos modales, como una instrucción metapragmática de interpretación (König 1991: 58, 178, 188). El significado de 'incluso' contiene la instrucción de buscar o de introducir en el modelo del texto una cierta información que justificaría ese dato; al mismo tiempo, el dato queda contradicho. En este sentido, se puede afirmar que el significado de 'incluso' afecta a una información pragmática, que está gestionada por la interacción entre dato supuesto y rechazo de este dato. Esta interacción entre la suposición y su rechazo forma parte del significado de 'incluso'; el dato concreto relacionado con la suposición, sin embargo, no es constante, sino que depende del contexto de enunciación. En el ejemplo, hay que buscar el dato (pragmático) de por qué se piensa que Juan no ha venido cuando se acepta o se parte de la base de que otros sí han venido; y el dato de que Juan no ha venido cuando los otros lo han hecho queda contradicho.

    Se trata, pues, de un dato epistémico (referido al conocimiento que tiene alguien acerca de algo, no simplemente referido a algo) del contexto de interpretación, es decir, un dato perteneciente al conjunto de premisas necesarias para interpretar una expresión. Puede denominarse suposición, pero no en el sentido del término de que no haya fundamento para creerla, sino en el sentido de que es el punto de partida de un razonamiento, de que es una hipótesis. Es una contribución constante y no inferencial a la información representada en la expresión: en este sentido es de naturaleza semántica, y no pragmática.

    Este tipo de información puede ser considerada como implicatura convencional, como la define Grice (1975: 44) para 'therefore' ('luego' en la traducción española, p.515): no contribuye a las condiciones veritativas de la expresión, pero con ella el hablante se compromete con la idea de que un hecho es consecuencia del otro. Kempson (1975) y Karttunen y Peters (1979) emplean el concepto de implicatura convencional para analizar 'even'; como observa Levinson (1979 y 1983: 3.2.3), la implicatura convencional relaciona la expresión con el contexto (es deíctica), primordialmente expresa actitudes, es difícil establecer de dónde proviene, y, sobre todo, es central en la lengua (tanto en los conectores como en las fórmulas de tratamiento, como 'tú'/'usted'), aunque en realidad supone admitir el fracaso de la semántica veritativo-condicional en la tarea de dar cuenta de todo el significado convencional de las expresiones. König (1991: 57) emplea este concepto en su análisis.

    Como hemos visto en ejemplos anteriores, la información en cuestión expresa una actitud ('Ya no puedo más', 'Incluso ha tratado a diversos grupos del interior con ejemplar tolerancia'), pero la actitud afecta al modo de procesar la información representada, al valor epistémico que tiene para el hablante (frente al oyente, al conocimiento compartido o al conocimiento general, o al del propio hablante), y a la relación que se debe establecer entre esa información y otra a la que se alude introduciéndola en el contexto o recuperándola del contexto. Se trata de una función crucial, puesto que sirve para crear relaciones textuales, y para determinar cómo se configuran los dominios cognoscitivos que constituyen al hablante y al oyente. Además, una vez que se es consciente de su existencia, se observa casi por todas partes (en donde haya texto, es decir, secuencia de oraciones caracterizadas en cuanto al contexto accesible o por acceder por parte del hablante y del oyente).

    3.6. Objeciones

    Este elemento es tan natural en una conversación que se tiende a darlo por supuesto. En el caso de 'todavía', como veremos, hay una suposición contextual de que se ha producido un cambio, y, frente a esa suposición, se afirma que persiste la situación sin cambio. Löbner (1989: 176-177) considera esa "posibilidad de una fase negativa" posterior como "solo una restricción pragmática. Se deriva de la máxima de dar la posibilidad de que una oración pueda ser falsa". Veamos un ejemplo (sugerido por una observación crítica que agradezco a E. König):

    ¿Dónde está Paco? Wo ist der Fritz?

    Sigue durmiendo. Er schläft weiter.

    Todavía está durmiendo. Er schläft noch.

    Ambas respuestas presuponen que antes Paco estaba durmiendo. Como señala Vandeweghe (1990: 148) para un caso análogo en holandés, la pregunta sin el operador carece de "perspectividad". Es la respuesta con 'todavía' la que introduce la valoración. Con 'sigue durmiendo' se afirma (implica) que está durmiendo; con 'todavía' se añade una cierta valoración epistémica (que puede dar lugar a inferencias en interacción con el contexto): se introduce el dato de que se supone que ha dejado de dormir y se rechaza este dato. Este dato puede conectar con circunstancias de la situación, como que es tarde para estar durmiendo, o como que los demás se han despertado tras acostarse todos muy tarde, etc., o con circunstancias descritas por enunciados precedentes (es decir, es un conector contextual). Lo importante es que hay una expresión alternativa ('sigue durmiendo', 'weiter') que, al carecer de esta información, hace ver que existe en el caso de 'todavía' y de 'noch'. Con 'Sigue durmiendo' ya se da la posibilidad de que no siga durmiendo; 'todavía' añade algo sobre esa posibilidad, y es que sea una suposición que alguien tiene acerca de la situación de Paco (o de Fritz).

    Queda la conocida objeción de que se puede construir una oración en que explícitamente se afirme que el resultado era de esperar, de Ducrot (1972: 105) para 'même' frente a Fillmore (1965), de Löbner (1989: 176) para 'schon' y 'noch' frente a Hoepelman y Rohrer (1981), de Van der Auwera (1991b: 163, n.4) para yidis 'shoyn': 'Como era de esperar, ha venido incluso Juan'. Sin embargo, la paradoja se resuelve: se trata de diferentes puntos de vista, o criterios. Se puede efectivamente contradecir cualquier cosa: Lyons (1977: 10.5, 418) observa que 'Está casado y no está casado' se interpreta plausiblemente como 'Desde un punto de vista (o en ciertos aspectos) está casado y desde otro punto de vista (o en otros aspectos) no está casado: por ejemplo, lo está en un país pero no en otro en que hay diferentes requisitos para reconocer un matrimonio. Para Escandell (1990: 933) se trata de "variables de situación o de sentido", utilizadas en una "estrategia" de interpretación. La clave puede estar más bien en la instrucción correspondiente a 'y' de que se integren las dos proposiciones en una unidad coherente (Garrido 1991a), de modo que se lleve a cabo la normal estructuración del significado léxico para integrarlo en unidades superiores: siempre que se incorpora un significado léxico a una unidad superior, compleja, el significado léxico experimenta una reorganización, más o menos marcada. Así, el significado de 'recordar' se adapta la integrarse en la unidad compleja, de modo que se dé la acepción no causativa, en 'Recuerdo mi infancia', o la causativa, de hacer recordar, en 'Esta casa me recuerda a mi infancia' (Garrido 1986).

    En conclusión, el significado se construye composicionalmente según diferentes estrategias. El ejemplo anterior de 'Como era de esperar, ha venido incluso Juan' es, pues, análogo a 'Como era de esperar, sucedió lo inesperado', o 'Todos nos esperamos que ocurra lo que no nos esperamos', o 'Siempre ocurre lo inesperado': se manifiesta un grado de certeza acerca de algo que, a su vez, tiene un grado diferente de certeza: son posibles varias capas epistémicas que rodean un dato.

    3.7. El operador de suposición en el contexto; 'incluso' frente a 'también'

    Se trata, pues, de una implicación sometida a una valoración epistémica: por ello defino el operador 'sup(p)' que convierte una proposición 'p' en otra proposición 'sup(p)' mantenida en el contexto de interpretación sea por el hablante, sea por el oyente, sea como conocimiento dado por supuesto en general, o particular de la situación, en los términos de variabilidad del punto de vista mencionados antes. La suposición en el caso de 'incluso' es que, en el ejemplo, habiendo venido otros Juan no habría venido; el dato de que han venido otros ya está representado en la presuposición 'o(j)', luego la representación de la suposición se puede abreviar a 'no(j)':

    i(j) -> presup[o(j)] & sup[no(j)] & j

    Como en el caso anterior, limitarse a la posibilidad de que la oración fuese falsa supondría decir simplemente 'Ha venido también Juan', que presupone que otros además de Juan han venido (de modo que conecta la información con otra del contexto), pero carece de la valoración epistémica propia de 'incluso':

    t(j) -> presup[o(j)] & j

    Comprobamos el carácter de presuposición de que otros que Juan han venido, 'o(j)', mediante los siguientes enunciados: 'No es verdad que también Juan haya venido' implica que 'Otros que Juan han venido'; no vale 'No han venido otros pero Juan también ha venido'; no vale 'Quizás hayan venido otros pero Juan también ha venido'.

    En cuanto a 'también', como observa König (1991: 64) para el alemán 'auch', es posible encontrar valoraciones, pero no dependen del conector contextual en sí, sino que resultan inferencialmente de la máxima de relación:

    Los ricos también lloran. (título de una fotonovela)

    Auch Riesen haben klein angefangen. (ejemplo de König)

    (También los gigantes han empezado -empiezan- en pequeño.)

    Los otros que lloran son los pobres; es de esperar que los pobres sufran, y se comunica que además de los otros, los ricos lloran. La gracia de la expresión consiste precisamente en no explicitar la valoración de que se pensaría que los ricos no lloraban y sin embargo sí sufren y lloran ('Incluso los ricos lloran', 'Hasta los ricos lloran'), y simplemente oponer los ricos a los demás. En un contexto en que se haya hablado de cómo sufren los pobres, la observación se hace relevante: no solo los pobres lloran, luego sufrir es simplemente humano, no depende de la riqueza. Nótese que no se trata de una escala con ordenación de varios elementos, sino solo de dos, los otros y el elemento que es foco de 'incluso', ni se trata de que (análisis de Kay 1990) la proposición del texto 'Los ricos lloran' implique en el espacio escalar la proposición del contexto 'Los pobres lloran', y no viceversa (la segunda implique la primera).

    En el análisis de Kay (1990), hay una escala (modelo escalar, incluso de varias dimensiones) en el contexto, pero solo dos valores que entran en juego, la proposición del texto, aquí 'j', y la del contexto, aquí 'o(j)'; en el modelo escalar, 'j' es más informativa que 'o(j)', hecho que, según Kay, puede ser utilizado para marcar que se trata de un argumento "todavía más fuerte": los "operadores pragmáticos como 'even'" se hacen relevantes (en el sentido de Grice) cuando se usan en una argumentación (Kay 1990: 91). Así pues, la escala no es necesaria, bastan los dos valores que cuentan. En el ejemplo del armañac, no se pone en relación el beber las otras con el hecho de beber armañac, en una escala en que las otras bebidas están ordenadas con respecto al armañac; se trata más bien del hecho de haber bebido armañac además de las otras en relación con haber bebido solo las otras, es decir, 'o(j) & j' frente a 'o(j) & no(j)'. En la representación de tal contraste, el dato 'o(j)' es común, no se pone en duda (de ahí que sea 'presup[o(j)]'); y se afirma 'j' en relación con 'no(j)' (es decir, frente a la suposición 'sup[no(j)]').

    La suposición introduce la evaluación: si se acepta 'o(j)', y hay la suposición de 'no(j)', entonces 'j' es algo más que 'o(j)', o bien 'j' aparece después de 'o(j)' en un proceso; de este modo, 'j' es más informativo que 'o(j)' en el sentido de Kay, o marca un punto más alto que 'o(j)' en el sentido de König.

    Esta suposición de no es una expresión de probabilidad absoluta, sino en relación con el contexto: König (1991: 55-56) observa que 'only' indica un valor bajo en una escala especificada en el contexto, mientras que 'even' indica un valor alto; König acepta por el momento que la escala sea de probabilidad ("likelihood"). En el ejemplo, dado que han venido otros y que algo hacía pensar que Juan no vendría, se comunica que, en el marco de este hecho y contra esta suposición, Juan ha venido. El hecho de su venida no era improbable, pero se suponía justamente lo contrario, que no vendría.

    3.8. 'Solo' y 'también'

    Por otra parte, 'solo' no es el correlato de 'incluso', sino de 'también': cf. 'Ha venido no solo Juan sino también Pedro', de modo que 'no solo ... sino también ...' constituye un conector complejo, al tiempo que nos sirve para comprobar que en 'Solo Juan ha venido' se presupone que Juan ha venido, y se afirma que no han venido otros:

    s(j) -> presup(j) & no[o(j)]

    La negación, por ejemplo 'Pero no fue sólo Franco. El pensamiento del Príncipe [...] era también claro [...]' (tomado de 'El País' 22.10.92: 13), o 'No solo Juan ha venido', mantiene la presuposición:

    no[s(j)] -> presup(j) & o(j)

    En el caso de 'También Pedro ha venido', como hemos visto, se presupone que otros han venido, y se afirma que ha venido Pedro:

    t(p) -> presup[o(p)] & p

    De este modo, 'No ha venido solo Juan, también ha venido Pedro' se representa como sigue:

    no[s(j)] & t(p) -> presup(j) & o(j) & presup[o(p)] & p

    Es decir, se presupone que ha venido Juan y que ha venido otro además de Pedro, y se afirma que ha venido otro además de Pedro y que ha venido Pedro. En el contexto, puede ocurrir que todo el universo de los que vienen esté constituido por Juan y Pedro, de modo que 'j <-> o(p)' y 'p <-> o(j)'. En este caso, con 'no solo' y 'también' se está presuponiendo lo mismo, que ha venido Juan, tanto en 'presup(j)' como en 'presup[o(p)]'; y se está afirmando lo mismo, que ha venido Pedro, tanto en 'o(j)' como en 'p'. Por ello en este contexto podemos simplificar la descripción:

    no[s(j)] & t(p) -> presup(j) & p

    3.9. Negación

    Si comparamos 'Tampoco los pobres lloran', o 'Los pobres no lloran tampoco', con 'Ni los pobres lloran' (o 'Hasta los pobres no lloran'; cf. 'Hasta los niños no lloran' dicho a alguien que muestra sus emociones llorando, por ejemplo), tenemos:

    Ni los probres lloran.

    Tampoco los pobres lloran.

    i[no(j)] -> presup[no(o[j])] & sup(j) & no(j)

    t[no(j)] -> presup[o(j)] & no(j)

    En el caso de 'ni', 'incluso ... no', aceptando que los otros no lloran, se rechaza el dato de que los pobres lloren. Las ulteriores valoraciones (por qué considerar que sí llorarían) se obtienen inferencialmente, es decir, son fenómenos pragmáticos. Con 'tampoco', o 'no ... tampoco', aceptando que otros no lloran, simplemente se afirma que los pobres no lloran.

    Casos como 'ni siquiera' (variante de un registro cuidado o formal) permiten deslindar el elemento de negación, 'ni', del otro, 'siquiera'. Esto ocurre en construcciones de polaridad negativa como la pregunta '¿Puede siquiera hablar francés?', o, más explícito en cuanto al foco '¿Puede hablar siquiera francés?' (cf. el ejemplo de König 1991: 74 'Can he even speak FRENCH?'). Se acepta que no habla otras lenguas y se pregunta si habla francés. Hay una expresión más acorde con el análisis propuesto: '¿No puede ni hablar francés?'. Con ella se acepta que no habla otras y se pregunta acerca de si no habla francés. La expresión más cercana a este significado es '¿Puede por lo menos hablar francés?': se acepta que no habla otras y se pregunta si habla francés. En 'Puede hablar como mucho francés', se acepta que habla francés y se rechaza que hable otras lenguas. Para representar su significado, empleamos 'f', que es una proposición estructurada semejante a 'Francés es lo que puede hablar'. Por otra parte, 'o(f)' representa la proposición semejante a 'Otras lenguas que francés es lo que puede hablar'). De este modo, obtenemos la siguiente representación:

    Puede hablar como mucho francés.

    cm(f) -> presup(f) & sup[o(f)] & no[o(f)]

    Con 'como mucho' se está cerca de un enunciado enfático como 'Nada de eso de que puede hablar otras lenguas'. Con 'por lo menos' se acepta que no habla otras lenguas pero se rechaza la idea de que además no hable francés:

    Por lo menos puede hablar francés.

    plm(f) -> presup[no(o[f])] & sup[no(f)] & f

    (Sobre los correspondientes términos ingleses 'at least' y 'at most', véase Hoeksema (1986) y König (1991: 195).) Nótese la diferencia entre 'hablar francés' y 'poder hablar francés': se trata de dominar esta lengua románica frente a solo ser capaz de usarla.

    3.10. 'Hasta', 'aun' e 'incluso'

    En cuanto a la relación entre 'hasta' e 'incluso', cabe notar diacrónicamente que 'incluso' se empleaba de manera análoga al actual 'incluido', es decir, concordante con un sintagma nominal; Cuervo (1911, n.143) observa que "en lo moderno" se usa como 'excepto', es decir, sin concordancia; compárese el primer ejemplo de Cuervo con el segundo:

  • En abrir el canal se emplearon nada menos que cuarenta mil ochocientos diez y ocho indios, inclusas mil seiscientas mujeres cocineras.

    La misma dureza de su carácter y la briosa inflexibilidad de su genio hacían más vehemente en ella toda pasión, incluso la del amor.

  • En ambos casos se podría emplear hoy 'incluyendo', sin la especial información denominada aquí suposición contextual. Si sustituimos 'inclusas' e 'incluso' por 'incluidas' e 'incluida', respectivamente, o por 'incluyendo', el carácter de la información léxica empleada permite inferir (pragmáticamente) la valoración expresada hoy mediante 'incluso': al hablar de tantos indios, mencionar una indias cocineras no es en principio esperable de la construcción de un canal, o, al referirse a todas las pasiones, es preciso aclarar que está incluida la del amor puesto que se lleva mal con la dureza e inflexibilidad que se le atribuyen a la mujer descrita. Del mismo modo, encontramos usos de 'hasta' que permiten entender el cambio: se pasa de indicar un límite o cota superior en una serie o progresión, característico de 'hasta', a indicar dicha cota o límite en casos en que sería de suponer que no se alcanzara. Así se llega a la indicación de algo que se añade en contra de la suposición de que no se pasaría de lo otro:

    Puedes comerte hasta tres pasteles.

    Hasta tres pollos se comió.

    Llegó a comerse tres pollos.

    Hasta se comió tres pollos.

    En los ejemplos que anteceden, la diferencia consiste en que en el último el foco de 'hasta' pasa a ser el sintagma verbal, de modo que la otra parte de la progresión pasa a ser otra actividad, por ejemplo, 'Se atiborró de verduras y hasta se comió tres pollos'.

    Otro ejemplo en que se aproximan 'hasta' y 'aun' (interpretado como 'incluso') es (RAE 1984, s.v. 'aun'):

    Te daré cien, y aun doscientos, si los necesitas.

    Te daré cien, y hasta doscientos, si los necesitas.

    Se puede entender la relación entre 'todavía' y 'aún' en ejemplos como:

    Después de todo lo que había comido todavía pidió postre.

    Después de todo lo que había comido aún pidió postre.

    A pesar de todo lo que había comido incluso pidió postre.

    Recordemos que 'aún' se suele considerar como equivalente de 'todavía'; para Girón (1991a: 22; 1991b: 148), 'aún' es un "sinónimo" o un "alomorfo" de 'todavía'. La Academia incluso establece que se distinga con la tilde, 'aún', el uso equivalente a 'todavía' del otro uso de 'aun', sin tilde, "con el significado de 'hasta, también, inclusive' (o 'siquiera', con negación)" (RAE 1984, s.v. 'aun'); por otra parte, 'aunque' es conjunción concesiva (como 'ya que' es causal). En los ejemplos, el acontecimiento de comer mucho precede al de pedir postre; en los tres se da la interpretación aditiva, es decir, se añade al primer estado de haber comido mucho el estado de pedir postre (el acontecimiento da lugar a un estado).

    En general, se trata de una adición en que el hecho anterior hace suponer que no se añadiría lo posterior. De esta relación pragmática (inferida en este contexto) se pasa a la indicación semántica, es decir, la suposición está exigida o introducida por el conector, con independencia de que el contexto la ofrezca (en cuyo caso se conecta con ella). El proceso de lexicalización tiene origen pragmático, pero la situación actual ya no es de carácter inferencial sino constante, es decir, se trata de información semántica, no obstante su carácter epistémico. Precisamente la diferencia entre 'incluso' e 'incluido' radica en que la suposición es de carácter pragmático (deducida a partir del contexto) en 'incluido' y de carácter semántico (independiente del contexto) en 'incluso':

    De pagarlo, hemos de pagarlo entre todos. Incluido el Rey.

    De pagarlo, hemos de pagarlo entre todos. Incluso el rey.

    En el primer ejemplo (tomado de 'El País' 16.10.92: 30), se habla de que también el rey debe contribuir a costear la adaptación a la Comunidad Europea; en el segundo ejemplo, además, se transmite la información de que haya algún dato que permita suponer que el rey no estuviera comprendido en esa totalidad, y se rechaza esta idea de que el rey estuviera excluido.

    3.11. Suposición y conexión contextuales

    Hay, pues, dos enfoques. En unos casos, esta información se considera implicatura convencional: como toda implicatura convencional, está ligada a la unidad léxica en cuestión, y por tanto es separable del resto de la expresión y no es anulable. Por ejemplo, se habla de implicatura convencional en el caso de 'pero': se puede separar la idea de contraste en 'pobre pero honrado' sustituyendo 'pero' por 'y', 'pobre y honrado'; siempre que se emplee 'pero', no hay modo de eliminar dicha idea de contraste. En otros casos, como hemos visto, se considera esta suposición rechazada como restricción pragmática sobre el contexto de interpretación.

    Sin embargo, hemos comprobado que este tipo de información resulta ser característico de las expresiones que ligan una información, explícita, con otra, contextual. Esta segunda información es una suposición mantenida en el contexto, por el hablante, el oyente, o compartida en virtud de conocimiento general o particular acerca de la situación, o introducida en el contexto precisamente por dichas expresiones. Por ejemplo, en 'Ha venido incluso Juan' hay una información explícita ('Ha venido Juan'), relacionada con otra contextual: la suposición de que, habiendo venido otros, Juan no ha venido. Esta conexión con una suposición del contexto permite además relacionar lo dicho con informaciones anteriores, explicitadas en oraciones precedentes (conexión textual) o en una parte precedente de la misma oración. La particular manera de conectar la idea expresada con la idea o el dato del contexto es diferente según la unidad léxica en cuestión, pero siempre interviene el juego entre presuposición, proposición, y suposición, representadas mediante los correspondientes operadores (dejando la proposición como opción no marcada, es decir, sin representar mediante un operador su carácter de proposición afirmada).

          
          

    4. 'Todavía' y 'ya'

    4.1. Operador proposicional

    Para el caso de 'todavía' y 'ya' en oraciones que describen estados, es posible aplicar el concepto de suposición contextual, en lugar del concepto de expectativa, como hemos visto (Garrido 1991b y 1992b). Puede tratarse de unidades sintácticas menores que la oración: 'no ya como actor de la escena política en lo inmediato, sino como bandera de futuro' ('El País' 16.7.92: 10). Empleamos un operador temporal, 'a(p)':

  • María vive aquí. p

    María vivía antes aquí. a(p)

    María no vivía aquí antes. a[no(p)]

    María ya vive aquí. y(p) -> a[no(p)] & p

  • María todavía vive aquí. t(p) -> a(p) & p

    Aplicando el análisis anterior, obtenemos (entre los muchos que han observado la existencia de este tipo de presuposiciones, Pottier (1969: 127) las menciona brevemente para 'todavía' y 'ya'):

    y[no(p)] -> presup[a(p)] & sup(p) & no(p)

    t(p) -> presup[a(p)] & sup[no(p)] & p

    y(p) -> presup(a[no(p)]) & sup[no(p)] & p

    t[no(p)] -> presup(a[no(p)]) & sup(p) & no(p)

    En realidad, en español se trata de un solo par de operadores: 'y[no(p)]' es la negación de 't(p)' y a la inversa, mientras que 'y(p)' es la negación de 't[no(p)' y a la inversa. Hay un solo 'todavía', que, aplicado a cláusulas negativas, comparte la presuposición 'a[no(p)]' de 'ya' aplicado a las mismas cláusulas pero sin la negación, teniendo valores opuestos a los de 'ya'. Aplicado a cláusulas sin negación, 'todavía' comparte la presuposición 'a(p)' de 'ya' construido con las mismas cláusulas, pero con negación, y presenta los valores opuestos en la proposición implicada y en la suposición refutada. Es decir, tenemos el par 'todavía no x' y 'ya x', y el par 'todavía x' y 'ya no x': hay un solo 'todavía' y un solo 'ya', construido con expresiones con o sin negación.

    Además de estas relaciones de negación, se han observado otras:

    La luz ya está encendida. y(p)

    No ocurre que la luz todavía no esté encendida. no[t[no(p)]]

    Si admitimos la equivalencia entre los dos ejemplos, la propuesta de Löbner (1989) para el alemán valdría para el español: 'todavía' y 'ya' serían operadores duales (cf. Barwise y Cooper 1981: 197), entendiéndose la dualidad, en los términos de Van der Auwera (1991a: 133), como negación externa de la negación interna:

    y(p) <-> no[t[no(p)]]

    La dificultad estriba en que la negación externa, es decir, la negación de alcance ancho, parece darse exclusivamente en los casos de negación metalingüística o interpretativa (Ducrot 1972: 38), que no mantiene las presuposiciones y que sirve para refutar un enunciado anterior (Horn 1988: 126); se da también en condicionales, con alcance ancho de verbos de juicio o dicción, y en preguntas, como en:

  • - ... se querrán./ - Pero ¿es que no se quieren ya?
  • [M. Unamuno, "La tía Tula", (1921: ch.1, 54; Madrid 1990)]

    En otros casos, 'No se quieren ya' corresponde a 'y[no(p)]', y la descripción directa (no metalingüística) se lleva a cabo mediante 'Pero ¿todavía no se quieren?', es decir, 't[no(p)]'; nótese el modo subjuntivo de 'no esté encendida' en el ejemplo (véase Garrido 1992b). La negación de 'y(p)' solo se puede lograr mediante 't[no(p)]', y no mediante una segunda negación, de alcance ancho; y lo mismo ocurre en alemán, con los correspondientes términos, como indica König (1991: 143). La razón de que 'y(p)' no sea equivalente a 'no[t[no(p)]]' probablemente sea que no son equivalentes 'sup[no(p)]' y 'no[...sup(p)...], además del mencionado problema del carácter metalingüístico de la negación de alcance ancho; lo mismo vale para las otras relaciones, como 'no[y(p)]' y 't[no(p)]', etc.

    Podemos explicar los hechos que han dado lugar al análisis de que hay una presuposición futura (Horn 1970, Doherty 1973, Muller 1975, Bosque 1980) como inferencias realizadas en el proceso de interpretación, según la acomodación pragmática ya mencionada, en 3.4: como observa Kay (1990: 70), es sabido que se consigue un efecto retórico cuando no hay razón para creer que el oyente dispone de la información contextual requerida. Por ejemplo:

    Todavía no eres más que nuestra tía; todavía no eres nuestra mamá.

    Se trata de un ejemplo adaptado de la citada novela de Unamuno, "La tía Tula", cap. 10, p.97, en que la niña le habla a su tía de su matrimonio con su cuñado viudo. La hablante introduce la suposición de cambio (de tía a madre) para rechazarla; pero la objeción solo es válida para el momento de la enunciación. Para rechazarla en el futuro, sería necesario decir 'Nunca serás nuestra mamá'; de acuerdo con la máxima de cantidad de Grice, el hablante deja abierta la posibilidad al emplear 'todavía no' en lugar de 'nunca', y de este modo obliga a inferir el futuro cambio. En términos más precisos, si hay en el contexto la suposición de cambio, el hablante se limita a rechazarla; si no existe, el hablante la introduce en el contexto, aunque la rechace para el momento de referencia temporal.

    Otros resultados del contraste entre la suposición y la proposición que la rechaza (ambas en conjunción con la presuposición) es que con 'ya' se puede producir una valoración de anticipación (el cambio ocurre antes de lo previsto), mientras que con 'todavía' hay una impresión de duración (el cambio no ocurre).

    Tanto la presuposición como la suposición del contexto son datos que requiere la expresión para encajar en el contexto previo; son conexiones de la información aseverada con la información fuera de debate (presuposición) y con la información que se rechaza. Esta última sirve bien de conexión con una información que se tenía por acertada, bien introducción de tal información para refutarla. De ello se deduce la propiedad de que se pueda repetir (redundantemente) tanto la información presupuesta como la supuesta contextualmente.

    4.2. Foco cuantitativo

    En otras lenguas, el correlato de 'todavía' se emplea con foco cuantitativo (por ejemplo 'noch' en alemán); en español, 'solo' (que, recordemos, puede escribirse sin tilde; cf. RAE 1973: 140) se construye con 'todavía' y presenta dicha propiedad:

    Pedro todavía tiene cien libros.

    Pedro todavía tiene solo cien libros.

    En el primer caso, se puede entender tanto un proceso de aumento como de disminución; la opción no marcada, por defecto, es de disminución. En el segundo caso, se explicita la dirección de aumento, como en alemán con 'erst'. El uso de 'solo' invierte la dirección del cambio cuantitativo. La estructura sintáctica de la expresión con 'solo' puede ser (cf. König 1991: 27):

    [[solo cien]SCuantificador libros]SN

    En estos casos, como hemos visto, se establece una relación entre una expresión en foco (una expresión destacada) y un conjunto de alternativas, todo ello frente al fondo. Podemos por tanto representarla mediante lambda. Empecemos por 'Pedro tiene cien libros'. El predicado correspondiente a 'tiene' se representa como 'T'; los elementos relacionados mediante 'tiene', los dos argumentos de 'T', son 'p', 'Pedro', y 'c', 'cien libros'. La representación es, pues, 'T(p,c)'. Si añadimos 'solo', en primer lugar el segundo argumento, correspondiente al complemento directo, es 'solo cien libros'; lo representamos mediante 's(c)'. En segundo lugar, este complemento pasa a ser foco. Se trata de algo semejante a 'Lo que tiene Pedro es solo cien libros'. Empleamos una variable, 'y', y el operador lambda, para representar algo análogo a 'Lo que tiene Pedro es y'; añadimos que esta 'y' es 'solo cien libros', 's(c)':

    [lambda y [T(a,y)]] (s[c])

    Seguimos la misma convención de notación que antes: sustituimos toda la expresión con lambda por su abreviación 's(c)'. Así, 'Pedro tiene solo cien libros' queda representado como 's(c)'.

    El operador correspondiente a 'solo' aplicado a una cantidad se define como antes. Recordemos que 'Viene solo Juan' se representa como:

    s(j) -> presup(j) & no[o(j)]

    En el caso de una cantidad, como 'Pedro tiene solo cien libros', se presupone que se tiene la cantidad, y se niega que hay otra cantidad, es decir, que haya 'más de cien libros' en juego. Representamos esta negación de que haya más de cien libros por medio del operador 'm(c)'. En términos generales, representamos la cantidad mediante la variable 'x'. La representación de 'Pedro tiene solo cien libros', por consiguiente, es:

    s(x) -> presup(x) & no[m(x)]

    El operador 's(x)' permite, en construcción con 'todavía', dar cuenta de la orientación del cambio cuantitativo. Además de 'todavía solo', podemos decir 'Por ahora Pedro tiene solo cien libros'; lo mismo ocurre en inglés ('so far ... only...'); en neerlandés, se emplea 'nog maar' (cf. 'todavía solo'). En alemán se usa 'erst': König (1991: 115) menciona un ejemplo en alemán, 'Ich habe deinen Aufsatz erst flüchtig gelesen' (yo he tu artículo primero superficialmente leido; cf. 'Por ahora he leido tu artículo solo superficialmente'; König traduce al inglés con 'so far ... only ...') con 'erst', frente a la estrategia de combinar 'noch', 'todavía', y 'nur', 'solo', como en 'Noch habe ich deinen Aufsatz nur flüchtig gelesen', 'Todavía solo he leido tu artículo superficialmente'. Con 'solo', el cambio es de 'presup[a[s(x)]]' a 'sup[no[s(x)]]', es decir, de 's(x)' a 'no[s(x)]'; en paráfrasis, de solo cien a no solo cien, por ejemplo. El cambio va en la dirección del aumento, mientras que con 'todavía' hemos visto que, por defecto, se interpreta el cambio en la dirección de disminución.

    Ahora ya podemos representar la expresión con 'todavía solo cien', de manera análoga a la representación de 'todavía cien':

    t(x) -> presup[a(x)] & sup[no(x)] & x

    t[s(x)] -> presup[a[s(x)]] & sup[no[s(x)]] & s(x)

    Para el caso de 'ya' tenemos:

    Pedro ya tiene cien libros.

    y(x) -> presup(a[no(x)]) & sup[no(x)] & x

    Se ha producido el aumento de no tener cien a tener cien. En el caso de 'ya solo cien', se invierte la dirección del cambio, de no tener solo cien a tener solo cien:

    Pedro ya solo tiene cien libros.

    y[s(x)] -> presup(a[no(s[x])]) & sup[no(s[x])] & s(x)

    Así pues, en 't[s(x)]', el operador 's' permite invertir el cambio de disminución de 't(x)', 'todavía cien', a aumento, 'todavía solo cien'; en 'y[s(x)]', invierte la orientación, que pasa de aumento, 'ya cien', a disminución, 'ya solo cien'. Van der Auwera (1991b: 169-170) observa que la expresión en alemán 'nur noch' (cf. 'solo todavía'), regional 'nur mehr' (cf. 'solo más'), tiene su correlato en el español 'ya solo' y en el húngaro 'már csak' (cf. 'ya solo'); en yidis, observa Van der Auwera, se emplea 'shoyn nit mer vi' (cf. 'ya no más que'), como en 'Nor itster hot er shoyn nit mer vi tsvey kinderlekh', 'Pero ahora él tiene ya solo dos niñitos'.

    4.3. Foco temporal

    En el siguiente ejemplo el foco es una expresión temporal, con un predicado de acontecimiento, y no de estado:

    María vino hace ya tres días.

    El tiempo se trata como cantidad, medida hacia atrás. Y cuanto más tiempo, más atrás queda el hecho; piénsese en la construcción 'Hace tres días que vino María'. Empleemos las siguientes convenciones de notación que, como anteriormente, resultan de aplicar el operador lambda a una proposición con una variable temporal:

  • 't': el acontecimiento ocurre habiendo transcurrido la cantidad 't' de tiempo.

    'no(t)': el acontecimiento no ocurre habiendo transcurrido la cantidad 't'.

  • María vino hace tres días. t

    María no vino hace tres días. no(t)

    Con 'ya', el acontecimiento se adelanta con respecto a lo supuesto:

    María vino hace ya tres días.

    Además de afirmarse 't', se rechaza la suposición de que viniera más tarde. Es decir, 'no(t)' se interpreta como posterior a 't':

    y(t) -> sup[no(t)] & t

    Como en otros usos de 'ya', se pasa de una cantidad inferior a una cantidad superior.

    La relación entre 't' y 'no(t)' se puede invertir mediante 'solo':

    María vino hace solo tres días.

    Frente a la suposición de que hubiera venido hace más días, se afirma que ha venido hace solo tres. Recordemos la definición de 'solo cien libros', 's(x)', frente a 'más de cien libros', 'm(x)', desarrollada en 4.2:

    s(x) -> presup(x) & no[m(x)]

    Se presupone 'cien libros', y se afirma 'no más de cien libros'.

    Midiendo el tiempo, encontramos las mismas relaciones::

    s(t) -> presup(t) & no[m(t)]

    En 'Pasó solo tres días en la playa', se afirma que no pasó más de tres días, y se presupone que pasó tres. Se trata de una presuposición, como comprobamos en el caso de 'no solo tres días':

    no[s(t)] -> presup(t) & m(t)

    Esto vale cuando se está midiendo el tiempo, sin más, como en 'No pasó solo tres días en la playa', que presupone que pasó tres, y afirma que fueron más de tres. También vale en casos como 'No hace solo tres días que vino María', es decir, han pasado tres días desde que vino y han pasado más días. Pero cuando se sitúa un acontecimiento midiendo el tiempo hacia atrás, como en 'No vino hace solo tres días', no hay presuposición: no se acepta que ocurrió hace tres días, y se afirma que ocurrió hace más de tres días. Precisamente se rechaza que ocurriera hace tres días, y se afirma que ocurrió hace más de tres días. En 'Vino solo hace tres días', se rechaza que fuera hace más días, y se afirma que vino en ese momento. Empleamos 'no[a(t)]' en lugar de 'no[m(t)]', ya que midiendo el tiempo hacia atrás, más tiempo equivale a que el acontecimiento ocurre antes:

    s(t) -> t & no[a(t)]

    no[s(t)] -> no(t) & a(t)

    Ahora podemos representar 'María vino hace solo tres días':

    sup(no[s(t)]) & s(t)

    Recordando el valor de 's(t)', esta representación es equivalente a la de que se supone que es anterior a hace tres días y se afirma que no es anterior sino que ocurre hace tres días:

    sup[a(t)] & no[a(t)] & t

    Hay otra manera de expresar que en el momento 't' ha ocurrido algo, y afirmar que no ha ocurrido antes de ese momento:

    María no vino hasta hace tres días.

    En un ejemplo análogo en inglés, König (1991: 169) defiende el análisis de Kartunnen (1974) y observa que 'until' (español 'hasta') es un elemento de polaridad negativa y que significa lo mismo que 'before' (español 'antes'), salvo que tiene la presuposición de que ocurre un cambio (venir María) en el tiempo indicado (hace tres días). Recordemos (Bosque 1980: 20) que los términos de polaridad negativa son aquellas construcciones que requieren la presencia de una negación (sobre 'hasta', veáse también Bosque 1980: 145-156). En otros términos, el ejemplo equivaldría a 'María no vino antes de hace tres días', con la presuposición de que vino hace tres días.

    Sin embargo, no se trata de una presuposición, sino de una implicación simple, de modo que vale la representación anterior:

    María no vino hasta hace tres días.

    sup[a(t)] & no[a(t)] & t

    Esta expresión es equivalente a la propuesta para 'hace solo tres días':

    María no vino hasta hace tres días.

    María vino hace solo tres días

    sup(no[s(t)]) & s(t)

    Sí hay casos con 'hasta' en que no aparece la implicación 't'. Pensemos en 'Hasta hace tres días, María no había venido': hay un estado, no haber venido María, que se extendía desde antes hasta el momento de hace tres días (cf. Mittwoch 1977).

    Por último, con 'hasta' es posible expresar que no ha ocurrido antes un acontecimiento, empleando un punto (intervalo) en la escala temporal ('el lunes') en lugar de una medida hacia atrás ('hace tres días'):

    María no vino hasta el lunes.

    sup(no[s(t)]) & s(t)

    Del mismo modo, con 'ya' es posible tal indicación:

    María vino ya el lunes.

    y(t) -> sup[no(t)] & t

    Tanto con 'ya' como con 'hasta' la orientación está definida, por defecto en 'ya' (de 'no(t)' a 't' hay un aumento de cantidad), y por su naturaleza semántica léxica en 'hasta'. La diferencia entre sus otros usos y este es que se trata aquí de acontecimientos, no de estados (como serían 'El lunes María ya había venido' y 'Hasta el lunes María no había venido').

    Queda todavía otra cuestión. Si queremos mantener la semejanza con otros usos, podemos introducir una suposición referida a un momento anterior a la enunciación. Por ejemplo:

    María llegará ya el lunes.

    Antes se pensaba que llegaría después del lunes, y, en lugar de continuar siendo válida la suposición, se afirma que llega el lunes. Es necesario un operador temporal que sitúe esta suposición antes del momento de enunciación, sin afectar a la localización temporal del acontecimiento: se suponía que María no llegaría el lunes, 'A(sup[no(t)])'. Este operador está referido al tiempo de la enunciación, no al del acontecimiento, como ocurre con el operador temporal 'a(t)'.

    Podemos considerar la suposición como presuposición, ya que se trata de algo aceptado por los interlocutores como fuera de discusión. Apliquemos la prueba del discurso: es apropiado decir 'Pensábamos / pensabas / pensaba que María no vendría el lunes pero vendrá el lunes', y es inapropiado decir 'No creía yo que María viniera el lunes pero vendrá el lunes'. Además, decir que 'No es verdad que María venga el lunes' requiere aceptar que se suponía que vendría más tarde. Tendríamos así 'presup[A(sup[no(t)])]'; también podemos definir 'A[no(t)]' de modo que a partir de 'no(t)' se construya la suposición contextual de que anteriormente se pensara 'no(t)'. En general:

  • A(p): antes del tiempo de enunciación se aceptaba 'p' en el contexto de interpretación.
  • En el caso de 'María vino hace solo tres días', se rechaza un cambio de suposición: no hay que pensar que adelantara su llegada, pasando de la suposición anterior 'A[s(t)]' a la suposición actual 'sup[no(s[t])]'. Si fuera correcta esta última parte del análisis, las definiciones anteriores quedarían como sigue:

    María vino hace ya tres días.

    María vino ya el lunes.

    A[no(t)] & sup[no(t)] & t

    María vino hace solo tres días.

    María no vino hasta hace tres días.

    María no vino hasta el lunes.

    A[s(t)] & sup(no[s(t)]) & s(t)

    Las dos primeras corresponden a un operador de tipo 'y(t)', análogo a 'y(x)', de 'ya' con foco cuantitativo, mientras que en las tres últimas el operador es de tipo 't[s(t)]', análogo a 't[s(x)]', de 'todavía solo' con foco cuantitativo. Antes de acabar con las construcciones con foco temporal (4.4.3), necesitamos abordar otro enfoque.

    4.4. El análisis de la cuantificación de fase

    4.4.1. Perspectivas

    Para el alemán, Löbner (1989 y 1990) ha desarrollado un análisis según el cual los correlatos de 'ya' y 'todavía' (alemán 'schon' y 'noch') se pueden explicar como un caso más de cuantificación de fase. (En lo que sigue aplicaré al español siempre que sea posible la argumentación de Löbner, y representaré 'schon' mediante 'y(p)' y 'noch' mediante 't(p)'.) Esta cuantificación consiste en modificar las predicaciones de tipo sí-no atendiendo a la transición (destacándola, focalizándola) entre una fase positiva y una negativa (o viceversa) en una cierta escala. Löbner, como Vandeweghe (1979) para el holandés (neerlandés), emplea el término de perspectiva: 'y(p)' introduce la perspectiva de que tras una fase de 'no(p)' se introduce una fase de 'p', y, desde esta perspectiva, afirma que se da 'p' en el tiempo de referencia; 't(p)' afirma que se da 'p' en el tiempo de referencia desde la perspectiva inversa, de que tras una fase positiva de 'p' se introduce una fase negativa (Löbner 1989: 174-175).

    Löbner rechaza que esta perspectiva de que se producirá un cambio de 'p' a 'no(p)' sea parte de las condiciones veritativas, es decir, que sea componente del significado de 't(p)'; afirma que forma parte de una hipótesis acerca de cómo se producen las condiciones de verdad (Löbner 1989: 175). Sin embargo, el hecho es que en su definición de 't(p)' consiste en que los intervalos anteriores a 'p' no contienen una transición a 'no(p)' (Löbner 1989: 180). En otros términos, interviene el estado o fase posterior 'no(p)' aunque sea como estado rechazado (Garrido 1992b). No es lo mismo afirmar 'p' que afirmar 'no[no(p)]': se trata de proposiciones de diferente estructuración, que, como hemos visto, no encajan en el mismo contexto. En 't(p)', además de la presuposición 'a(p)' y la proposición 'p' (que juntas representan una continuación del estado descrito por 'p' en el tiempo de referencia de 'p'), hay la refutación de una suposición, 'sup[no(p)], como hemos visto en 3.4 y 3.6. No hay necesidad de una fase o estado de cosas posterior (pensemos en '¿Se ha marchado María? No, todavía vive aquí.') si empleamos la suposición de que habría habido un cambio, representado conjuntamente por la presuposición 'presup[a(p)]' y la suposición 'sup[no(p)]'. En lugar de "cuantificadores de fase" (Löbner) o "cuantificadores aspectuales" (Vandeweghe), con énfasis en el cambio de fase o en la realización o no de la transición, el enfoque y la denominación de "conectores contextuales" destaca la semejanza con otros operadores, como 'incluso' o 'pero', que gestionan epistémicamente información contextual y ligan la relacionan con la información explícita (por ejemplo, gestionan la suposición de un cambio y la relacionan con la afirmación explícita que rechaza tal cambio).

    4.4.2. Foco cuantitativo

    Löbner aplica su análisis a los casos de foco cuantativo y foco temporal. En el primer caso, compara el uso de 'schon' (cf. 'todavía') con 'erst' (cf. 'primero'; para Löbner (1990: 119), 'erst' tiene el significado básico de aparecer como primero, y por tanto antes de un contraste):

    Peter hat schon hundert Bücher. Pedro tiene ya cien libros.

    Peter hat erst hundert Bücher. Pedro por ahora tiene solo cien libros.

    En estos casos en que el numeral es el foco, hay una escala, según Löbner, con más valores (por ejemplo, dinero, número de páginas escritas, etc.). Hay un hecho sorprendente a primera vista para Löbner: mientras que los ejemplos anteriores implican un aumento, el siguiente implica una disminución (Löbner 1989: 191):

    Peter hat noch hundert Bücher. Pedro tiene todavía cien libros.

    Para Löbner (1989: 192) este último caso es el de alcance clausal; la perspectiva de aumento de 'erst' ('por ahora solo') se explica por ser el dual de 'schon' ('ya'), caracterizado por la perspectiva de aumento. Sin embargo, para Löbner, cuando 'noch' es dual (véase arriba, 4.1) de 'schon', tiene como interpretación por defecto la disminución, y 'schon' la de aumento. Löbner define 'schon' con foco cuantitativo análogamente al 'schon' con predicados de estados y 'erst' como 'noch'. Así pues, no parece clara la inversión de disminución a aumento en este último caso. La solución consiste en considerar 'schon' como 'y(x)', 'noch' como 't(x)', y 'erst' como 't[s(x)]', según han sido definidos anteriormente.

    Por último, queda una posibilidad:

    Peter hat nur noch hundert Bücher. Pedro ya solo tiene cien libros.

    En alemán no se usa el correlato de 'ya' sino el de 'todavía', y, además, con alcance estrecho, es decir, en el alcance de 'nur', 'solo'. Van der Auwera (1991a: 149) considera 'nur noch' como la versión restrictiva de 'noch'; con 'noch' se compara la cantidad con el futuro proyectado de menos que esa cantidad, de manera que se considera la cantidad como todavía buena; 'nur noch' compara la cantidad con la situación previa de más que esa cantidad, de modo que la situación se presenta como mala. Así pues, para Van der Auwera, 'schon' y 'nur noch' comparan la cantidad con su valor previo, mientras que 'erst' y 'noch' la comparan con el valor posterior, futuro. De manera análoga, Vandeweghe (1979: 115) observa que el holandés 'maar' ('solo') da lugar a una evaluación: en 'maar drie koeien', 'solo tres vacas', tres vacas son pocas vacas. La evaluación positiva se lleva a cabo con 'wel' (cf. alemán 'wohl'; Abrahams 1984): 'Die boer heeft wel drie koeien', 'Ese labrador tiene tres vacas', 'nada menos que tres vacas' (en inglés, según Vandeweghe, 'as many as', 'no less than').

    En lugar de valoraciones positivas o negativas, se trata de direcciones opuestas de cambio, como, por otra parte observa Vandeweghe (1979: 119) acerca del neerlandés: positivo para 'nog niet', 'nog maar', 'al' o su correlato de estilo formal 'reeds' (cf. 'todavía no', 'todavía solo', 'ya', respectivamente), negativo para 'nog', 'niet meer', 'maar ... meer' (cf. 'todavía', 'ya no', 'ya solo', respectivamente). Dos observaciones al margen: Vandeweghe indica que entre ciertos hablantes, 'nog maar' se usa en lugar de 'maar ... meer'; en segundo lugar, nótese que en holandés el correlato de 'ya' es 'meer' (cf. alemán 'mehr', español 'más') tanto en el caso de 'ya no' (cf. 'no ... más') como en el de 'ya solo' ('maar ... meer').

    Volviendo a la idea de las direcciones opuestas, las valoraciones son aspectos que se añaden a ellas. Según lo que sea, libros o enfermedades, aumentar será bueno o será malo (en el caso de los libros, si no hay espacio para guardarlos, su aumento es malo). En los términos anteriores, tenemos 'y(x)' para 'schon', 't(x)' para 'noch', y 't[s(x)]' para 'erst'. En el caso de 'nur noch' se presenta la situación de, por ejemplo, cien libros con una anterior en que había más libros, frente a la suposición de que siguiera habiendo más libros, o, en los términos anteriores, no solo cien libros. Se trata, así pues, de un correlato de 'schon', es decir, de un operador del tipo 'y[s(x)]', tal como ha sido definido antes. En español podemos emplear en estos casos 'todavía' explicitando léxicamente la dirección del cambio a disminución (igual que en inglés con 'have left' y 'only', o en holandés con 'over zijn' -ejemplos de Vandeweghe-, cf. alemán 'übrig sein'):

    A Pedro todavía le quedan cien libros.

    Peter has only a hundred books left. A Pedro le quedan solo cien libros.

    Er zijn nog dertig mensen in de zaal. Hay todavía treinta personas en la habitación.

    Er zijn nog dertig mensen over. Quedan todavía treinta personas.

    Es interesante observar que en alemán se ha escogido otra vía para expresar esta información: se emplea 'nur', 'solo', que explicita la disminución (no más de cien), y 'noch', con la dirección normal de que no se ha producido el cambio a menos (a menos todavía), es decir, de disminución.

    4.4.3. Foco temporal

    En los casos de foco temporal, Löbner (198: 193) propone que 'schon' y 'erst' son operadores duales, y explica el "sorprendente" hecho de que 'schon' contrasta con una fase posterior y 'erst' con una anterior considerando 'schon' como un operador del tipo 'noch' ('todavía'), con un posible cambio de 'T' a 'no-T' (en que el acontecimiento no ha ocurrido) y 'erst' como el correspondiente operador del tipo 'schon', con un cambio de 'no-T' a 'T':

    Sie kommt erst Montag. Ella no viene hasta el lunes.

    Sie kommt schon Montag. Ella viene ya el lunes.

    Para explicar 'schon' como operador de tipo 'noch' y el propio 'noch', que también es posible, Löbner (1989: 202) afirma que son equivalentes en cuanto a condiciones de verdad, salvo que con 'noch' 'T' incluye el tiempo de referencia del acontecimiento:

    Sie kommt noch Montag. Ella todavía viene el lunes.

    El análisis de Löbner tiene inconvenientes: hay dos operadores 'erst', uno del tipo 'todavía' con foco cuantitativo y otro del tipo 'ya' con foco temporal; e igualmente hay dos 'schon', uno de tipo 'ya' y otro de tipo 'todavía'. Además, no queda clara la diferencia entre 'erst' y 'noch', dado que ambos se consideran de tipo 'todavía'. Por ello parece aconsejable aplicar el análisis anterior, considerando 'erst' como operador 't[s(t)]' y 'schon' como 'y(t)'. Quedan así pendientes los casos de 'todavía el lunes' y 'noch Montag'.

    El español es aquí diferente del alemán: en español hay una interpretación del tiempo presente de la conjugación como futuro, mientras que en alemán no es necesaria: es posible la construcción en pasado (que, por cierto, plantea especiales dificultades a Löbner 1989: 201):

    Sie kam noch Montag.

    El correlato español 'Ella vino todavía el lunes' se entiende como que no dejó de venir el lunes, habiendo venido los días anteriores (es decir, interpretación habitual o frecuentativa del tiempo verbal). En alemán se trata más bien de 't(t)':

    t(t) -> A(t) & sup[no(t)] & t

    Es decir, antes se suponía que iba a llegar el lunes, y ahora, frente a la suposición de que no llegó el lunes, se afirma que llegó en la fecha del lunes. En español, son posibles construcciones como 'Todavía en 1992 se viaja en burro', con la expresión temporal como foco. Asunto diferente es la construcción con interpretación de futuro, como veremos a continuación.

    Hay que observar, además, que, como en otros casos, los acontecimientos pueden referirse a funciones de otro tipo, en lugar de las temporales (ejemplos alemanes de König 1991):

    Erst ein Mercedes würde ihn zufriedenstellen.

    Solo se conformaría con un Mercedes.

    Schon das Wort war ihm verhasst.

    La mera palabra ya le resultaba odiosa.

    (Nótese en el último ejemplo el foco marcado por 'mera'.) Los otros casos se pueden explicar, análogamente, mediante el análisis anterior en que se contradice una suposición contextual, frente al análisis mediante escalas pragmáticas (Fauconnier 1975) aplicado por König (1977: 183 y 188) y Bosque (1980:120), o secuencias (Vandeweghe 1979: 112) o trayectorias (Löbner 1989: 206-207 y 1990: 121ss.); véase Garrido (1991b: 24):

    Vera es todavía España e Itzea está ya en Francia.

    Juan es incluso más alto que Pedro.

    Juan es todavía más alto que Pedro.

    Con 'todavía', se trata de rechazar la suposición de que se habría producido un cambio: el cambio de España a Francia no se ha producido en Vera de Bidasoa (sí en Itzea). En 'todavía más alto', hay otros casos en que Juan es más alto, y el cambio de dejar de ser más alto no se produce con Pedro. Con 'incluso' se presenta una información semejante: además de otros casos de ser más alto, contra la suposición contraria, es más alto en este caso. Con diferentes enfoques ('incluso', 'todavía') se expresa una información semejante: ¿sería apropiado escribir en un caso 'aun', sin tilde, y en otro 'aún', con ella?:

    Juan es aún más alto que Pedro.

    4.5. Futuro

    Volvamos al caso con interpretación de futuro en español:

    María todavía viene el lunes.

    María ya no viene el lunes.

    Esta leña ya no arde.

    En lugar de hechos, son susceptibles de cambio las estimaciones acerca del futuro. En el último ejemplo (de Urdiales 1973: 170-171), si la interpretación del tiempo del verbo es de presente se trata del 'ya' analizado como 'y(p)' (la leña ha dejado de arder), pero si es de futuro se trata de que antes se creía que la leña iba a prender y ahora se piensa que no va a encenderse.

    Empleando un operador temporal de futuro, tenemos:

    t[f(p)] -> A[f(p)] & sup[no[f(p)]] & f(p)

    y[no[f(p)]] -> A[f(p)] & sup[f(p)] & no[f(p)]

    Usando 'ya' con un tiempo verbal de futuro explícito, el acontecimiento resulta situado más lejos en el futuro que con el verbo en presente de indicativo (cf. Bauhr 1989: 343, que observa que la forma 'ir a' más infinitivo en estos casos es muy poco frecuente); es el "futuro dilatorio" de 'ya hablaremos' dicho para eludir hablar en este momento, pero también el "voluntativo" (términos de Fernández Ramírez 1986: 303-304, pr. 49) de 'ya hablaremos' dicho para comunicar la amenaza de que en un futuro indeterminado se tratará la cuestión. Con el futuro perfecto, 'Ya habrá leido la carta', la interpretación de conjetura es obligatoria (Fernández Ramírez 1986: 304): '¡Ya vendrá!', '¡Ya lloverá!'. En alemán encontramos las cuatro posibilidades (Löbner traduce la primera al inglés como 'She'll come yet/eventually.'):

    Sie kommt noch. Todavía viene.

    Sie kommt nicht mehr. Ya no viene.

    Es wird schon regnen! ¡Ya lloverá!

    Sie kommt noch nicht. Todavía no viene.

    A menudo se considera a 'ya' como partícula enfática (Girón 1990a: 16, "modal-pragmática" para Bauhr 1989: 344). Es posible explicar este efecto mediante el análisis propuesto: en un contexto en que la suposición es 'sup[no[f(p)]]', se afirma 'f(p)', atribuyendo la suposición al oyente. Así, se dice '¡Ya la encontrarás!' a la persona desolada que ha perdido la llave. En holandés encontramos aquí la misma palabra, 'wel' (cf. 'bien'): 'Hij zal wel niet komen', 'Él seguro que no vendrá'; cf. alemán 'Er wird wohl nicht kommen', 'Seguramente él no vendrá' (es decir, no hay certeza). Un grado mayor de certeza en la atribución de la suposición al oyente conllevaría decir '¡Sí que lloverá!' en español y 'Es wird doch regnen' con 'doch' tónico en alemán. Incluso es posible 'Sie wird schon noch kommen' (ejemplo que agradezco a H. Olbertz), en español 'Ya verás como todavía viene'. Se emplea 'noch' o 'todavía' aplicado al futuro: el hecho se producirá, a pesar de la suposición en contrario. A la expresión con 'noch' o 'todavía' se le aplica 'schon' o 'ya', en el uso considerado modal, para rechazar una vez más la suposición de que ello no ocurrirá. A la inversa, 'Bueno, ya no vendrá' sirve para expresar el cambio en cuanto a la estimación del futuro: en vista de los acontecimientos, en contra de la anterior suposición, afirmamos que creemos que no vendrá, con tiempo verbal futuro de hipótesis, frente al presente de 'Esta leña ya no arde'.

    Observemos todavía otros ejemplos:

    Wir gewinnen noch. Todavía ganamos.

    En el ejemplo alemán, König (1991: 149) encuentra una ulterior propiedad semántica, la de que el hecho de ganar es sorprendente e inesperado en vista de los hechos precedentes; se trata del uso que acabamos de analizar. Encontramos así el camino para entender la interpretación concesiva (a pesar de lo anterior, vamos a ganar):

    ¿Todavía me lo preguntas?

    ¿Cómo es que todavía me lo preguntas?

    En otros términos, a pesar de que la situación haría pensar que no ibas a preguntármelo, tú me lo preguntas. En inglés, con 'yet', característico de posiciones de polaridad negativa (como la negación y la pregunta), se puede expresar un grado mayor de certeza (verosimilitud, compromiso epistémico) en la suposición contraria (ejemplo de Ladusaw 1979: 126) que con 'still' (ejemplo de König 1991: 149); recordemos que 'yet' es además un conector concesivo, como 'aun' en español:

    John could win the race yet.

    John could still win the race.

    Juan aún/todavía (a pesar de todo) podría ganar la carrera.

    El camino de la interpretación concesiva es la existencia de datos contextuales a partir de los cuales se concluye la suposición rechazada; los datos no se refutan, solo la suposición, como en 'Todavía viene', dicho frente a los datos que apoyan la suposición de que 'Ya no viene'.

    5. Conclusión

    Tanto 'incluso' como 'todavía' y 'ya' son conectores contextuales en el sentido de que, en construcción con expresiones de diferente categoría sintáctica, corresponden a operadores sobre proposiciones estructuradas que conectan una proposición con una suposición existente en el contexto o que introducen en él. De este modo, el estatuto de su información sigue siendo semántico, en el sentido de que es constante, al mismo tiempo que permite explicar no solo el acceso a información contextual, sino también el funcionamiento como conectores que contribuyen a la construcción del significado textual.

     

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    Este artículo fue publicado previamente en «Diálogos Hispánicos de Amsterdam» 12, 1993, 5-50


    © Joaquín Garrido Medina 1993, 1998
    Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

    El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero10/operador.html