Poesía
Sociedad Anónima

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Pablo Mora


 

VI Encuentro de Escritores Colombo - Venezolanos
Cúcuta, Agosto, 1998

 

 

Jamás la canción tuvo punto final.
Víctor Valera Mora

No entiendo porqué escribo estos versos
si sé muy bien que otros los escribieron por mí.
Gustavo Pereira

Tampoco yo sé bien quién habla en mi conciencia.
Gabriel Celaya

Siento correr los ríos por mis venas
y galopan caballos por mi mano.
Carlos Castro Saavedra

 

Acto de Fe

Tenemos un capital en nuestras manos: la palabra, claro de tierra; el poema, alma de la tierra; la poesía, paso de la tierra. Crezcamos juntos. Crucemos el umbral de la nostalgia... Todos, todos juntos, ¡caminemos tras la nueva aurora en compañía! ¡Halemos al mundo! ¡Asombrémonos! Tendremos tiempo de llegar a ser un hombre... luego no habrá más qué hacer... Seamos accionistas de esta nueva, antigua, eterna Sociedad Anónima.

Poetas del mundo: tengamos un propósito y un por qué, si no queremos sucumbir. ¡Antes del Alma fue la Poesía! (Germán Pardo García).

 

La imaginación es más importante que los conocimientos. (Albert Einstein). El conocimiento de la vida psíquica consciente tiene su clave en la región del inconsciente. (C.G. Carus). El inconsciente es la raíz del ser humano... El hombre no puede permanecer mucho tiempo en el estado consciente; debe resumergirse en el inconsciente, porque allí vive la raíz de su ser. (J. W. Goethe). Lo que es más poderoso en el poeta, lo que insufla en sus obras un alma buena o mala, es el Inconsciente. (Jean-Paul).

La poesía es conocimiento por excelencia, incomparablemente: conocimiento - experiencia y conocimiento - emoción... conocimiento, germen de una obra. (Jacques Maritain). La poesía es un alma inaugurando una forma. (Pierre-Jean Jouve). Habrá de haber tiempo para la Poesía si no quieren pueblos y hombres sucumbir antes de tiempo. (Pablo Mora).

Las pruebas dadas por los poetas son sencillamente que la vida, que la muerte, que el sufrimiento y la miseria, el amor, la ira, el aburrimiento, la lasitud, el sacrificio, la soledad, lo desconocido, el misterio, la fatalidad, la suerte, la libertad existen. (Benjamín Fondane).

Los poetas son subversivos por naturaleza y culpables de querer extender el campo de la poesía a costa de la vía pública. (Gérard de Nerval). De los poetas, a pesar de todo, en la continuidad de los siglos, es posible y permitido esperar impulsos capaces de reubicar al hombre en el corazón del universo, de abstraerlo un segundo de su aventura disolvente, de recordarle que, para todo dolor y toda alegría externos a él, existe un lugar indefinidamente perfectible de resolución y eco. (André Breton).

La virtualidad del poema consiste en producir en el lector una conmoción de elementos de conciencia profunda igual o semejante a la que fue el punto de partida de la creación. (Dámaso Alonso).

El síntoma de un gran poeta es contarnos algo que nadie nos había contado, pero que no es nuevo para nosotros... Diríase que llevamos dentro, inadvertida, toda futura poesía, y que el poeta, al llegar, no hace más que subrayarnos, destacar a nuestros ojos lo que ya poseemos... Ello es que el descubrimiento lírico tiene para nosotros un sabor de reminiscencia, de cosa que supimos y habíamos olvidado... Todo gran poeta... nos plagia. (José Ortega y Gasset).

La poesía es hambre de realidad... El acto mediante el cual el hombre se funda y revela a sí mismo es la poesía... La poesía es metamorfosis, cambio, operación alquímica, y por eso colinda con la magia, la religión y otras tentativas para transformar al hombre y hacer de "éste" y de "aquél" ese "otro" que es él mismo... La poesía no es nada sino tiempo, ritmo perpetuamente creador...(Octavio Paz).

La poesía lírica es un territorio en el que cualquier afirmación se hace verdad... El poeta lírico no está obligado a demostrar nada; la única demostración es el patetismo de la vivencia... porque lírico es aquel que muestra su autorretrato al mundo, llevado por el deseo de que su rostro, pintado sobre la tela del verso, sea amado y endiosado. (Milan Kundera).

La poesía es un acto de fe, máxime en esta hora de vigilia creadora, cuando a fuego lento se decide la definitiva soledad del mundo... Al pie de la derrota y de la muerte, fundemos la razón mientras podamos. Saquemos a la calle nuestra furia. No olvidemos que somos subversivos. Alcemos la esperanza entre las manos. El triunfo acuartelado por ahora. ¿No es acaso la Poesía un puente de comprensión y solidaridad tendido de hombre a hombre, de pueblo a pueblo? (Pablo Mora).

Sonámbulos, sin fusiles, sin paz y sin silencio, con el asombro sólo de testigo, tomaremos el cielo por asalto, sacaremos un mundo de la nada, dejándolo a las órdenes del Sol, en manos del silencio de la Luna. (Pablo Mora).

 

La Palabra

"Comarca de utopía para morar"1. Errabundaje, trashumancia del hombre que mira hacia la estrella. Lucha al pie del hombre, diariamente, por saber para qué se hizo, para qué sirve la palabra; si sirve para algo la alegría, si creen las espigas en el hombre, si valen la vida, la palabra, todavía...2 La palabra Siempre3. En la punta del tiempo navegando. Cabalga que cabalga las tinieblas.

Concurre enamorada, plena de todos sus tesoros, la profunda, callada, verdadera palabra... Viene, primero, pura, vestida de inocencia... Luego se va vistiendo de no sé qué ropajes... Llega a ser reina, fastuosa de tesoros.. Mas se va desnudando... Se queda con la túnica de su inocencia antigua... Y se quita la túnica, y aparece desnuda toda... ¡Oh pasión de mi vida, poesía desnuda, mía para siempre!...4 ¡Voz mía, agua de luz sencilla!... doncella tierna, hermosa... algo que anda por la calle... la medida justa del misterio humano... arma cargada de futuro... instrumento capaz de transformar el mundo... fondo de la propia vida... Intuir lo general en lo particular... Crear un poema como la naturaleza crea un árbol... Crear un sol que avance y fulja... En el bosque que sólo tú conoces, llama que corre, salta y se desliza... Jirón de prado, nube pura, sol perfecto, casa y universo y clarinada. Jungla de sueños, jaspes arrojados. Jaula de cristal, hembra jadeante. Juego de garza, junco en la alborada. Jovial esencia. Jubiloso asombro.... El hambre, el pan, la soledad, la pena... Insomne noche rebelada... Bandera del milagro, borde de la luz, torre de paz, lágrima del mar, espuma de la noche, temblor de espuma, piel de sol enfurecido. Piedra de los dioses, sueño de la piedra, piedra de los sueños... Claro arroyuelo...profética avecilla...fecunda entraña de la luz... ¿No me conoces? No soy luz ni tampoco noche. Crepúsculo; un engendro de verdad y mentira... bella mentira... Un injerto de desierto y luna... Venid, pues, acá todos... todos juntos, ¡oh hermanos!, caminemos tras la nueva aurora en compañía! ¡Así, alegres, vivamos sin zozobra! Sin pereza ni prisa, acompasados...sin prisa, sin reposo...como el tiempo que a ritmo se sujeta...5 ¡Sigue bogando ola avante! Que como no estanques en el fondo a la mar llegarás, ¡y allí una gota serás de su caudal maravilloso!... ¡Feliz aquel que ama, aquel que resiste la prueba que aflige y salva!... ¡Hala al mundo!... ¡Asómbrate! Lo más bello del hombre, el asombro....Asombrarse es lo mejor que tiene el hombre... Tendremos tiempo de llegar a ser un hombre...luego ya no habrá más qué hacer... Fulge, vacila y claridad esparce... Planta aquí tus pies firmes... Camina, pues, a lo largo de tu día terrenal... Sólo merece libertad y vida quien diariamente sabe conquistarlas... Aquí se cumple lo indescriptible, lo eterno femenino siempre arriba, con potente acicate nos aguija...6 ¡Antes del Alma fue la Poesía!...7 ¿Qué es Poesía? dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es Poesía? ¿Y tú me lo preguntas? ¡Poesía eres tú! (G.A. Bécquer).


El Poema

Un pedazo de pan para los pájaros. Un insomnio dispuesto a repartirse. Un doblez de la vida entre los hombres. Una comunión para la paz del ciego. Una sonrisa para la luz del niño. Un paréntesis a pleno día. Un alarido entre la guerra. Un papagayo que se asoma. O un postigo para ver a Dios, al diablo o al hermano.. El gas encendido de la estufa. El pie nomás en el estribo. Un sol extraño en la cocina. La imagen vegetal de la lechuga. Un alpargata recibiendo sol. Pliegue de ojos y de lágrimas. El mar retirado de la alcoba. Un estruendo, un grito, un estallido. Una luz de frecuencia sobrehumana. La furia de un enorme juramento. Un Chimborazo enamorando a Fanny. La sílaba final del viento. Lo más distinto a la llamada muerte.. Lo que más se parece a nuestra vida... Un paraíso perdido y rescatado. Violar la seminal palabra. Pensar que alguna vez hemos nacido o que estamos de regreso de la muerte. Mirarnos fijamente a los ojos cargados de electrones. Partir hacia nosotros a pesar de tanta cercanía... Pozo de luz, alba roja. Tímida caricia, rosa muda. Tiempo, gemido, fuga, ruina, rueda, paso. El alma de los hombres que se esfuma... Madrugada, selva verdiazul. Caminos, armonías, contrastes, formas, ritmos, colores, vibraciones, nidos... Reposo, calma, fuerza apaciguada... Ángulo, punto de fuga. Prueba, reto, desafío. Duelo, combate, provocación, libertad y transgresión.... Sed de viento, de maíz, de pan. Palabra, cosa, huella, sombra y pólvora. Casa y universo y barricada. Clara fundación, enigma desvelado. Idilio entre la noche inacabada. Risa loca, risa engatillada. Atropellada rabia...Peldaño del sueño, insomne camarada clandestino... Racimo, ramazón y ramalazo... Al pie del laberinto, música amenazada, lujuriosa... Arco iris alzado ante el abismo. Arpa, verdad, espejo, alta corona. Claro abismo. Torrente desbordándose. Pavor de la cisterna. Relámpago y arrullo. Una fuerza sorda detrás de la energía, libre en la claridad que la aprisiona. El paso de Mercurio adolescente. O Marte espantadísimo del hombre... Tú siempre solo, oculto, detrás de tu misterio mientras murmura alrededor la noche. Polvo de vivos nácares entre la luz disperso. Diadema de luceros. Dorada alondra de silencio... Fulgor acurrucado en nuestros pies. La cresta de un lucero que nos mira... Azul de eternidad en la belleza. Humano, tan simple como el tiempo... Poesía, Poesía, el dolor más antiguo de la tierra... Crezca en tus manos la raíz del hombre. La paz sea contigo hasta la guerra.

( Poesía, Sociedad Anónima).

 

El Poeta

Esté el poeta por encima o no del pensador; enseñe lo que pueda salvar a los hombres o lo que pueda condenarlos; sea "lo perdurable la obra de los poetas" (Hölderlin); sea su misión mantener vivos en la memoria de la posteridad los "hechos de los hombres y de los dioses", su gloria... Sea que pretenda orientar, educar o hablar públicamente a la comunidad; que aparezca como el portavoz de la crítica posible; que exprese la intimidad humana misma; que incursione en el descubrimiento del cosmos o en los recovecos o rodeos del espíritu humano o persiga siempre la vigorosa armonía como hombre agonal que dirige su mirada sobre todo a quien alcanza la victoria... Sea que oriente el genio de su pueblo en la hora del destino; pretenda la capacidad de abarcar la unidad de todo lo humano; prepare el advenimiento del nuevo hombre, se refugie en las frivolidades cotidianas o finque la conciencia de su propia eternidad... Sea su obra suma y compendio de la aspiración humana hacia el bien (Werner Jaeger)... Sea testigo y "voyant par un long, inmense et raisonné dérèglement de tous les sens" - vidente mediante un largo, inmenso y razonado desorden de todos los sentidos - (Rimbaud) o vigilante creador en soledad sonora, en noche sosegada o soledad herida... Sea que mantenga en alto la dignidad de los hombres o la voz del futuro sin limitarse a vivir de las migajas del presente (Juan Nuño)... Sea reflejo de los prejuicios e ideales imperantes; reconozca o no la "verdad" o que somos la insomne lumbre que nos crea... "el amor que avanza, como liviana imagen... el vivo combate de la arteria encendida... la savia que brota por la herida del bosque... el césped ondulante donde mora el abrazo... el mismo que alzaba tiernamente la mano... el mismo que lleva la mitad de su cuerpo... la muerte y vida de su solo recuerdo... y dormido pregunta por el árbol del sueño..." (Juan Beroes)... el poeta verdadero infunde a los hombres un hambre ardorosa e insaciable de belleza, entusiasmo y libertad, convencido de que "si la poesía no sale tan natural como las hojas de un árbol, mejor que no salga jamás". (John Keats).


¿Por qué?

Por sinfronismo, por el deseo de que algún día, en alguna parte, alguien reviva nuestros sueños, alegrías, pesares, arrecheras, creencias y esperanzas. Por arte y juego, por jugar al adivino y proponerle adivinanzas o prepararle trampas al tiempo que se esconde en los pañuelos. Por evasión, a pesar de tanta horripilancia en la nariz o en la bragueta. Por ansia de inmortalidad, quedándonos bien sembrados aquí en la tierra como nuestro perro en el jardín. Donde nos oye, desde que el día amanece. Por compromiso, porque quien escribe debería ser un soldado armado para protegerse de la muerte con pistolas cargadas, capaces de hacer que cada hombre tuviese que inventar cada día su propio día, como a Sartre gustaba8.

 

POESIA, SOCIEDAD ANÓNIMA

Como yo no soy yo, represento a cualquiera
y le presto mi voz a quien aún no la tenga;
o repito otras voces que siento como mías
aunque, hasta sin querer, siempre de otra manera.

Parezco personal, mas digo lo sabido
por otros hace siglos. O quizás, ayer mismo.
Ojalá me repitan sin recordar quien fui
como ahora yo repito a un anónimo amigo.

¡Oh futuro perfecto! No hay otra permanencia
que la de ser un eco corregido por otros
que no sabrán mi nombre, ni - espero - mi aventura.
Tampoco yo sé bien quién habla en mi conciencia.

Si algún día un muchacho nos plagia sin saberlo
y en él, lo ya sabido, vuelve a ser un invento,
estaremos en él, invisibles, reales,
como otros, ahora en mí, son corazón de un ave.

Es eso, y no los versos guardados en los libros,
lo que, venciendo el tiempo, sin forma durará
en la obra colectiva y anónima, aún en ciernes,
transformando y creando conciencia impersonal.

Gabriel Celaya9


Razón Poética

Si razón tiene el psicólogo cuando observa que el valor personal equivale a la vivencia, sobre la experiencia, sobre la cronología, menos el factor azar (J.M. de La vega); no menos, Dilthey, para quien el proceso creador consiste en un "tránsito de la experiencia vivida a la experiencia poética".

La vivencia, en cuanto experiencia "vivida" o erlebnis es el punto de partida de todo acto creador por intermedio de la experiencia "poética". Base de toda verdadera poesía es la vivencia, la experiencia vivida. Experiencia que por más absurda, incoherente, contradictoria y aun demencial que sea, "para que salga a flote, alguien ha de aprehenderla y convertirla en palabra: la razón". Sin embargo, ¿dónde palpita la emoción?, ¿dónde, el conocimiento?

A pesar de lo difícil que es el deslinde fronterizo entre el "verum" y el "pulchrum", hemos de reconocer que la lucha por la expresión de la belleza, empresa laboriosa y dramática, es en mucho una tarea genuinamente intelectual, obra de la razón poética, entendida como razón de creación, en función de imaginación creadora. Puesto que si a ver vamos, "la realidad verdadera (razón) la entrega el poeta en la aparente sinrazón de su poesía" (L. B. Guerrero). Puesto que "hay tanto sentido en el no sentido, como no-sentido en lo que creemos tiene sentido". (Burgess).

El lenguaje, "vivienda del ser", nos lleva a pensar que la expresión poética es un asunto más que respetable, donde el núcleo de la expresión es la palabra misma, ya que "la operación poética es inseparable de la palabra". La Poesía es lenguaje, es un lenguaje, arte de la palabra. Experiencia de la palabra. Pensar, ser, crear. Pertenecer. "Pertenecer uno con otro". Retirarse. Cambio. Provocación. Salto. "Evento - provocación". (Heidegger). Hundirse, hurgarse, ser, sentirse, serse.

La poesía es evidencia de la facultad suprema del hombre: la inteligencia; efecto de la fuerza motriz de la razón. ¿Que el escritor no sabe crear? ¿Que el poeta no sabe pensar? Paz entre el pensador y el creador, el cantor.

Un soneto, por ejemplo, es una ecuación de valores estéticos, que hay que calcular, medir, construir, pulir y ejecutar. El ingenio verbal tiene que poseer la virtud de filtrarse por las entretelas del alma ajena y arrancarle estremecimientos hondos.. Formalmente, no es algo distinto de la física y de las matemáticas. Forjar una metáfora es, al fin y al cabo, tender un difícil puente entre lo inefable de nuestra soledad y la ajena. Alta ingeniería al servicio del corazón10.

"Nos resulta imposible tratar de elucidar el Misterio de lo Poético, su Enigma; y actuar conscientemente sobre el subconsciente del hombre por vía poética: será tarea futura de los ingenieros en emoción". (Roland Barthes). Por eso la crítica de los nuevos tiempos ha de ser la "Crítica de la Razón Poética", pues, "solamente la razón poética nos podrá rescatar el mundo que ha destruido la razón científica"11.

Dentro de una "metamorfosis del destino en poema", en el porvenir cada hombre será un poeta, gracias a la razón poética que anida en sus adentros, en su tristumbre y andadura.

 

Pensar Poético

El hombre, esa bestia paradójica, esa caña pensante, ese animal absurdo que necesita lógica, termina siempre por convencerse que cuando ya tiene respuestas a la vida, le cambian las preguntas. Eso se ha dicho y repetido. Y ¿acaso la vida no es ese construir una escalera que no nos lleve a ninguna parte? ¿Esa ilusión de encontrar otro insomne deambulando en alguna habitación cerrada para reconocer nuestra propia soledad y derrota?

Hoja de café llevada por la brisa, oyendo el chasquido de sus pasos, el estiércol envolvente, el hambre, la soledad, la pena, la amargura, la patria, el llanto, su quejido; el hombre, sentado sobre su estercolero, reconoce perfectamente que los poetas mienten demasiado; que saben demasiado poco y aprenden mal; así que tienen que recurrir a la mentira. Sin embargo, el hombre reconoce que hay muchas cosas entre el cielo y la tierra que sólo se imaginan los poetas. Y sobre todo por encima del cielo; pues todos los dioses son alegorías de poetas, ficciones de poetas. El hombre sabe perfectamente que el poeta extrae algo del pensador al encontrar una idea capital, y nos deja ávidos de ella; pasa revoloteando por encima de nuestra cabeza mostrando alas de mariposa, y sin embargo, se nos escapa.

Si se considera que toda acción de un hombre sirve de pretexto para otras acciones, decisiones y pensamientos, que todo lo que hace está anudado a lo que se hará, tendremos que reconocer como la verdadera inmortalidad existente la del movimiento. Máxime cuando hemos de convencernos que no importa que algo haya sido dicho; sino que lo diga todavía algún plagiario, con derecho y con orgullo de serlo.

Decimos todo esto al evocar a Von Baer cuando sostenía que la superioridad de los europeos sobre los asiáticos consistía en la capacidad de dar razón de cuanto creían. Pues, según el célebre naturalista, mientras Europa pensaba y criticaba; Asia no distinguía entre el pensamiento y la poesía, entre la razón y la imaginación. Es decir, le preocupaba lo mismo de Goethe: "la razón y la ciencia, las más elevadas de todas las fuerzas humanas".

Con todo, sabemos que el pensamiento lógico sólo se da en el vacío sensible y que la lógica formal, matemática formal, física matemática, son, en verdad, novedades en nada. En tanto, en buena lógica del pensar poético, en nada amengua la dignidad de nuestro propósito, el que éste sea más o menos realizable.

Sin duda más que ninguna otra actividad, la ciencia viene revolucionando no sólo nuestros conceptos acerca del Universo, tal como se percibe, se siente y se imagina desde nuestro planeta, parte infinitesimal del mismo; sino también los elementos que condicionan la evolución de nuestras vidas cotidianas. Pero la ciencia sólo entiende en los aspectos cuantitativos del conocer y del hacer, o sea, del Homo Faber. A su cargo, nadie lo discute, corre la tarea de crear los fundamentos materiales de una cultura distinta, como lo viene haciendo sin o casi sin saberlo desde el Siglo XVIII, y con suma complacencia en el actual. Mas ello no basta. En lo concerniente al establecimiento de una relación entre lo Uno y los muchos, y de éstos entre sí y en función del primero, base de toda sociedad integrada en una cultura, el lenguaje de los poetas puede - y debe - ser superior al de los científicos. Esto último no lo ha sostenido ningún lírico desmelenado, sino una de las lumbreras de la física atómica, Werner Heisenberg, Premio Nobel y demás.


Esto, porque la ciencia que pretende enseñarlo todo, termina en una hipótesis; la lucidez naufraga en metáforas y la incertidumbre se resuelve en obra de arte. Por aquello de que una idea, para que sea más que cierta, tiene que ser también bella.

 

Enigma Poético

¿Qué es la poesía? ¿Qué es el poeta? ¿El enigma poético? Eternas preguntas a las cuales la humanidad, los hombres, han intentado siempre dar una respuesta crítica, lógica, convincente. Según Abraham Moles, será tarea de los "ingenieros en emoción" delucidar el "misterio poético, que junto al mundo y la poesía misma constituyen parte de una idea que gira entre lo puesto o impuesto y lo sobrepuesto o dispuesto, entre lo racional y lo irracional del devenir humano.

Uno de los mayores escritores austríacos de nuestro siglo, Roberto Musil, es quien quizás haya aportado una de las mayores contribuciones, particularmente con su obra "El conocimiento del poeta" (1918), en relación a la poética, a la génesis poética y a la teoría del arte en general. Según Musil, el poeta se podría describir o definir como el hombre que más intensamente advierte la irremediable soledad del yo en el mundo y entre los hombres. Aquel que existencialmente oscila entre la hipersensibilidad y la individualidad, entre la simpatía y la antipatía, entre el odio y la incomprensión12.

Para comprender mejor la relación del poeta con el mundo, Musil contrapone la figura del poeta a la del hombre común racional. Perteneciente éste a la esfera que él denomina algo así como "razoidal", para referirse a la actividad racional propiamente dicha en contraposición a la experiencia vivida, a la vivencia inmediata o erlebnis. La esfera razoidal comprendería todo cuanto científicamente recayese en un sistema organizable en leyes y reglas, ante todo la naturaleza física, lo relacionable con la racionalidad sistemática y unívoca; todo aquello que aparece suficientemente estable y repetitivo, caracterizado por una cierta monotonía de los hechos. La esfera razoidal estaría dominada por el concepto de lo fijo que no toma en consideración la desviación13. El poeta perteneciente a la esfera no razoidal daría razón a Gérard Genette quien sostiene que la poesía es apartamiento de una norma, a partir de desviaciones características de un género específico de lenguaje, siendo la desviación, justamente, la que fundamentaría tal lenguaje. Y el apartamiento, su esencia: la ilusión, la utopía necesaria y "absurda".

Mientras la esfera razoidal pertenece al dominio de la "regla con excepciones"; la esfera no razoidal, al dominio de las excepciones sobre la regla, donde los hechos no se someten a las reglas, los eventos no se repiten, sino que son infinitamente variables e individuales. Se trata de la relación del individuo frente al mundo y frente a los otros individuos. Por lo demás, la idea poética posee, entonces, un significado ocasional, circunstancial, que se extingue si se lo separa de sus condiciones, connotaciones o contexto inmediato.

Mientras todo hombre busca lo cierto y siente satisfacción por sus incógnitas, ecuaciones y soluciones, la tarea del poeta, en el pensamiento musiliano, consiste en descubrir siempre nuevas soluciones, conexiones, constelaciones, variables, hasta llegar a inventar al hombre interior. Mientras la mayoría de los hombres encuentran y explican los hechos fuera de sí, el poeta los halla en sí mismo. Mientras unos encuentran series de experiencias concluidas; el poeta sólo se tropieza con experiencias inconclusas, insatisfechas. Mientras en unos la estructura del mundo explica su tarea, su "puesto en el cosmos"; en el poeta, son sus actitudes las que explican su rol, definen su misión. Se trataría de contraponer a la infinidad del objeto la infinidad de sus relaciones, dentro de un pathos metafísico un tanto falso14.

En medio de estas reflexiones, Musil termina por preguntarse si "el poeta debe ser un hijo de su tiempo o un procreador de los tiempos". Pregunta que daría pie para una gran reflexión y puntualización.

Con Ludovico Silva, nos preguntamos si la poesía no es un verdadero enigma cuyo misterio no se resuelve nunca. Si no está en su esencia el no revelarse. Si la poesía no es un objeto esencialmente enigmático, cuyo significado permanecerá por siempre oculto. Si la poesía cuyo enigma original se deja resolver de una manera definitiva deja de ser poesía o nunca lo fue. Si al contrario del problema matemático, que bien planteado tiene o debe tener su solución, el poema, mientras mejor planteado está, menos tiene solución. Si el elemento esencial de la poesía no es realmente el enigma, su propia oscuridad15.


Logos, Armonía, Ritmo

Decía Platón que se debía comenzar por la formación del alma, es decir, por la música, en su sentido más amplio, tono, ritmo, logos. Constituyendo la música y la poesía un mismo asunto, una misma palabra. El logos, la armonía y el ritmo una trinidad indisoluble, dentro del pensamiento helénico.

Era talmente importante la música para el griego que su acción educadora tenía el mismo rigor ponderativo que la matemática, de donde la música procedía de la consideración de las leyes numéricas del mundo sonoro. La armonía o relación de las partes con el todo, aludía a la suprema norma de la proporción, de los límites humanos.

Nietzsche pensaba que la música debía ser eterna, profunda como una tarde de octubre. Particular, exuberante y tierna. De tan astuta gracia como para que hiciera recordar a una linda mujercita. Nietzsche mismo, para quien lo que resonaba en él era lo que aprendía con su cuerpo, actuando la palabra, la imagen, el pensamiento, a la manera de un latigazo, cuando buscaba otra palabra para expresar el vocablo "música", no encontraba más que ésta: "Venecia". Por eso fue capaz de cantarle así: "Apoyado sobre el puente estaba solo y de pie en la larga noche. Llegaba hasta mí un canto lejano; gotas de oro rielaban en la faz temblorosa del agua. Góndolas, luces y músicas bogaban buscando el crepúsculo. Mi alma vibrante de arpa se cantaba a sí misma, invisiblemente conmovida, una canción de gondoleros, temblorosa de irisada beatitud. ¿Quién mi canto escucharía?".

Sostenía el autor del Ecce Homo que "el tono con que los jóvenes hablan, alaban, censuran, hacen versos, disgusta a las gentes de edad, porque es demasiado alto, y al mismo tiempo sordo e incierto... pues la mayor parte de lo que los jóvenes piensan no ha sido inspirado por su propia naturaleza, sino que es una resonancia, un eco de lo que se piensa, se dice, se alaba o se censura por los que le rodean... El tono de la edad más madura es preciso, breve, moderadamente levantado, pero como todo lo que es claramente articulado, alcanza muy lejos... La vejez, en fin, lleva en la voz cierta indulgencia y dulzura, y por decirlo así, almíbar: en algunos casos, a la verdad, la hace más áspera"16.

En otro acápite preguntábase: "¿De qué sirve en total la melodía? ¿Por qué no nos basta que nuestra vida se refleje apaciblemente en un lago profundo?". Y a renglón seguido exclamaba: "Es raro encontrar hoy un hombre que pueda vivir en eterna paz y gozo consigo mismo, aun entre la multitud, que diga como Goethe: "Lo mejor que existe es la calma profunda en que yo vivo y crezco a los ojos del mundo, adquiriendo lo que no sabría proporcionarme ni con el hierro ni con el fuego"17.


Las sonatas , las elegías, por patéticas, van con nuestras líneas, nuestras letras, nuestro encuentro, al enchufe que el Tiempo nos dispuso. Con la música, en medio de la música, con o sin trémolos, morendos, calderones, in crescendo o staccata. Con la suerte - declaración de estar vivos todavía entre las sombras de esta sombra que anochece.

Las sonatas, nuestros himnos, nuestros salmos, danza del alma entre las sombras de esa sombra que también es alma. De esa alma que es el alma de la música. ¡De esa alma de los ojos, Poesía!


Poiesología

Indudablemente que desde que caímos en cuenta que inventábamos o errábamos; que nos renovábamos o perecíamos, la creatividad es el signo y la clave de los nuevos tiempos.

En esta etapa de la humanidad en la que vivimos torturados por la técnica, por una razón que ha pretendido conquistarlo todo, sin conocerlo, necesitamos con urgencia la construcción de una Crítica de la Razón Poética, que sea capaz de rescatarnos el mundo abatido por la razón científica.

Para dar con los intríngulis, con el enigma de lo poético, máxime cuando todo hombre terminará por ser creador, poeta, en el devenir, necesitamos interrelacionar todo lo que hasta el presente el hombre ha hallado y dicho en torno al acto creador: desde los hallazgos de Aristóteles o de Quintiliano, pasando por los de Saussure y Boileau, hasta llegar a los de Jakobson, Vygotsky, Vossler, Gordon, Guilford, Carreter, Amado o Dámaso Alonso, entre nosotros.

Habrá que recopilar los distintos ámbitos de la Poética y las poéticas; los contextos de la estética; las innumerables construcciones de la semiología o semiótica; de la fonología y la lingüística; de la biónica y la bioingeniería; sobre todo de la creática, la sinéctica y la zetética, y de todas aquellas nuevas disciplinas encargadas de esclarecer el sentido del acto creador.

Habrá que reconocer las tantas Críticas de la Razón Pura, de la Razón Práctica, de la Razón Técnica, de la Razón Científica y, así, de todas las razones de las sinrazones o de las invenciones por el método de la locura, que el hombre ha fabricado hasta el momento, como buen arquitecto del mundo y su destino.

Habrá que tomar en consideración todos los triángulos trazados para explicar el signo o los signos: si se tiene razón de hablar de significante, significado y referente; de ciencia, técnica y tecnología o si no es que hace falta algún complemento que explique aquello de la invención, la creatividad, la imaginación: aquello de la sensibilidad, el asombro, el hallazgo, a partir de la serendipity o la posición de acecho que debe caracterizar el trasnocho, la "noche insomne" de todo pensador innovativo, de todo poeta.

Por ello, dedicados desde hace unos largos años, por no decir desde toda una vida, al estudio del acto poético, a la cuestión de la Poesía; yendo y viniendo por entre los vericuetos de sus cimientos y relámpagos a partir de los hallazgos que sobre la creatividad han logrado los grandes investigadores de la humanidad, en sus esfuerzos por explicar el fenómeno de la "creación", hemos llegado a la conclusión que ya es hora de ir pensando en la concepción de una nueva disciplina que, tal como lo expresaría Saussure, nosotros la llamaríamos Poiesología (del griego: poieo: hacer; poiesis: creación, creación espiritual). Disciplina que estudiaría los signos de la creatividad y las leyes que la regulan en relación con la naturaleza, el hombre y el arte; al interior de la ciencia, la técnica y la tecnología18.

Indudablemente que dentro del auge que hoy cobra la ciencia de lo artificial o la ciencia del diseño, tendríamos ocasión de establecer los deslindes o las convergencias o divergencias racionales entre actos y medios técnicos o "espirituales", propiamente dichos. A partir de un Humanismo Científico Integral, se apuntaría hacia un equilibrio explicativo entre lo pragmático y lo teórico; entre la ratio technica y la verdad o razón aletéutica.

Se trataría de ir dándole explicación a lo racional y lo irracional; a lo consonántico y lo vocálico; a lo sustantivo y lo residual; a lo sinestésico sensorial, a lo diacrónico y lo sincrónico; a lo espacial y lo temporal; a lo selectivo y lo combinatorio; a lo concomitante y lo divergente; a la contigüidad, la similitud, lo metafórico; al "sentido" y al "sin sentido"; a lo apolíneo y a lo dionisíaco o lúdico; de modo que a través de un complejo enfoque zetético o interdisciplinario, la Poiesología propuesta alcance sus objetivos, estudiando el fenómeno humano de la creatividad, su origen, crecimiento, variaciones, implicaciones y aplicaciones, a través de la interacción de lo artístico, lo eco-tecnocientífico y lo humanístico; lo atómico, holístico o gestáltico; en aras de una teoría, capaz de explicarnos plenamente el cúmulo de parámetros conceptuales que apuntalan las fuerzas conscientes e inconscientes y las reacciones y productos del fenómeno mismo de la creatividad.

Se trata, sin duda, de una proposición que requeriría de todo un equipo de investigación, si se quiere sistemáticamente llevarla a buen puerto. Sólo un programa de investigación inter-transdisciplinario "vasto y delicado", lograría decir qué es en sí la Poiesología, puesto que todavía no conocemos a plenitud sus alcances y limitantes, su real naturaleza: así como también nos corroboraría si tiene derecho a un espacio o no entre las ciencias humanas.

Ojalá la Poiesología amaneciera de verdad con el siglo por venir, cuando se espera que todo hombre sea capaz de responder por su ego-creación, co-creación y socio-creación, es decir, por el "sueño del futuro".


Poesía, Sociedad Anónima

Gabriel Celaya bien sabía que "la poesía no es - no puede ser - intemporal o, como suele decirse, un poco alegremente, eterna". Bien nos enseñó que había que apostar al ahora o nunca. En su guerra a muerte con la muerte, exigía cada cosa a su tiempo. Buen temporalista, buen madrugador, vio en su opción un testimonio inseparable de un aquí y un ahora. Creía más en la eficiencia expresiva que en la perfección estética, convencido como estuvo de que la Poesía es un instrumento para transformar el mundo, a pesar de sus detractores.

Su obra poética la concebía como un "pasar transindividual", "uno para el otro y en el otro... casi cortocircuito entre dos hombres que, más allá de cuanto pueda explicarse, vibran a una... Nuestra Poesía no es nuestra. La hacen a través nuestro mil asistencias, unas veces agradecidas, otras, inadvertidas. Nuestra deuda - la deuda de todos y de cada uno - es tan inmensa que mueve a rubor. Aunque nuestro señor yo tienda a olvidarlo, trabajamos en equipo con cuantos nos precedieron y nos acompañan"19.

De donde nos enorgullece cerrar filas en su POESÍA, SOCIEDAD ANÓNIMA que él entendiera así: "Como yo no soy yo, represento a cualquiera y le presto mi voz a quien aún no la tenga; o repito otras voces que siento como mías aunque, hasta sin querer, siempre de otra manera... ¡Oh futuro perfecto! No hay otra permanencia que la de ser un eco corregido por otros que no sabrán mi nombre, ni - espero - mi aventura. Tampoco yo sé bien quien habla en mi conciencia". "No entiendo porqué escribo estos versos si sé muy bien que otros los escribieron por mí", nos diría con Gustavo Pereira20.

En angelofanía perpetua, en azul de eternidad en la belleza, "sólo somos hombres, verdaderamente hombres, en tanto que vivimos inventándonos a nosotros mismos, realizando nuestro personaje o, mejor, nuestro personangel"21.

Su lema: "Atrévete a equivocarte", magistralmente lo explicaba: "Si algún día dejamos de buscar y acabamos por no querer sino lo que ya somos, será señal de que estamos maduros para la muerte". Su obra parte de una Función Uno: el yo aislado; hasta diluirse en una Función Ene: los otros, el colectivo; dentro de una Equis: el implacable e incomprensible orden de las leyes o reglamentos no humanos.. Se trata de un yo que responde a una transindividualización en pulsión inagotable de sociocreación22.

"Nada de lo que es humano - enfatizaba - debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro... Debe haber ideas... Debe haber calor animal... Retórica, descripciones y argumentos, y hasta política... La poesía no es neutral. Ningún hombre puede ser hoy neutral. Y un poeta es por de pronto un hombre...Para salvar la Poesía, como para salvar cuanto somos, lo que hay que transformar es la sociedad. Y a esto debemos consagrarnos con todo y, por de pronto, si damos en poetas, con la poesía como arma cargada de futuro"23. Así lo recordarán nuestra Soledad, nuestro Víctor o nuestro Alí o Alirio.

"Repitámoslo. Recémoslo: Nadie es nadie. Busquemos nuestra salvación en la obra común... No seamos poetas que aúllan como perros solitarios en la noche del crimen. Carguemos con el fardo y echémonos animosamente a los caminos matinales que ilumina la esperanza"24.

Con palabras de Ariosto: "Forse altri canterà con miglior plettro", culmina Cervantes la Primera Parte de su inmortal obra, afrontando en su presentimiento, la eterna incógnita de la originalidad, duración, continuidad e historicidad de la obra literaria.

"Tal vez la única historicidad de la poesía sea "esa continuidad profunda - no exenta de disensiones y hasta de rechazos - que, de siglo en siglo, a través de legados sin estricta ordenación cronológica, traspasa de poeta a poeta en fulgurantes tomas de conciencia de la incontenible y a menudo contradictoria expansión que echa los fundamentos y suscita las resurgencias de una solidaridad poética universal". ( Alfredo Silva Estrada).

El debate nos lo confirma cada aprendiz de poeta, llámese Pablo, Rafael, Gumersindo, Críspulo o como se llame, cuando lo vemos echar mano al verso aquel que lo inspiró en la tarde o, mejor, en que afinca sus pininos en el arte que lo llama. Nos lo confirman las nuevas formas intertextuales con que creadores y críticos apuntalan o definen, cada vez más, las modernas texturas en el obrar poético. Diríase, con Borges, La Pira y otros tantos, que sólo existe un poema y un poeta y hasta una sola palabra podríamos imaginar para los hombres y los libros que existen, existieron y existirán, más allá o más acá de nuestras fronteras.

De legado en legado, de préstamo en préstamo, de poeta en poeta, la Poesía teje en el mundo su continua profundidad en creciente solidaridad poética universal. De ahí que un mismo hombre, con una que otra diferencia o matiz de inspiración, converja en el otro, océano de por medio, con la misma angustia, con el mismo dolor a cuestas, para ver eidéticamente la misma gota de lluvia deshojada en la trinchera, en la vanguardia, en las barracas de la guerra cotidiana que lo envuelve.

 

Razón la de Gabriel Celaya al hablar de la Poesía como una Sociedad Anónima, integrada por los sueños, las tentativas y las análogas funciones del dinámico relevo generacional, en búsqueda de la belleza, "el lugar y la fórmula" del Vidente de las Vocales.

Es como si dijéramos que de época en época, mientras el hombre ha soñado y querido sentar la belleza en sus rodillas, entre investigación e investigación, siempre una hoja en blanco ha sido el testimonio mayor de los jalones de su inspiración, enhebrada en el espacio y el "testimonio en el tiempo del hombre que ha sido - haciéndose - y que va siendo", existiendo en la duración del universal poema.

Solidaridad poética universal o Sociedad Anónima Poética que explican por sí solas el recurso de un Denzil Romero cuando, como otros tantos, apela al clásico repertorio del Amor - y del amor de un Pedro Salinas - para que un Bolívar ambiente la antesala de un acto de amor con Manuelita. O para que un autor de la moderna narrativa latinoamericana pida prestados a las quenas de un Vallejo sus Heraldos Negros a modo de férvido homenaje.

Sociedad Anónima que para Gabriel Celaya significa alegría, alborozo, en orden a la obra colectiva en cierne, a la transformación y creación de la conciencia impersonal, al celebrar si algún día un muchacho, creyendo descubrir un verso, no hiciese sino repetir los suyos, tal como él repetía otras voces que sentía como suyas; mientras era un anónimo amigo quien hablaba en su conciencia.

Poesía, Sociedad Anónima, en cuanto solidaridad no sólo referida al presente sino también con trascendencia futura. Sociedad Anónima en cuanto somos una sola voz quienes escribimos ahora conjuntamente con los que escribieron antes de nosotros y con los que escribirán después. Entendiendo la Poesía como una especie de metalógica o metalenguaje o metaespiritualidad que está, como si dijéramos, dentro de la herencia de la especie. Es decir, poetas que nacemos poetas, y que en nuestros propios genes, genéticamente, deben estar los poetas que ya fueron, los poetas muertos, los poetas que viven y los que vivirán en una especie de herencia poética. En fin, Sociedad Anónima que significa la solidaridad humana que todos tenemos, la posición de humanidad solidaria ante la espiritualidad de la especie. (María Luisa Alonso).

Como lo apuntaría Lubio Cardozo: Julia Kristeva, en su libro Baktine, le mot, le dialogue et le roman (1967) dice "todo texto se construye como un mosaico de citas, todo texto es absorción y transformación de otros textos" y Roland Barthes en su Théorie du texte (1968) afirma: "Todo texto es un intertexto... otros textos están presentes en él, a niveles variables, bajo formas más o menos reconocibles: los textos de la cultura anterior y los de la cultura envolvente; todo texto es un tejido de citas pretéritas". Charles Grivel, por su parte, ratifica: "No hay texto que no sea intertexto. El primero siempre contiene ya la causa del segundo. Todo texto es segundo. Ch. Nodier: "Me atrevería a preguntarles: ¿qué libro no es pastiche, qué idea puede enorgullecerse hoy de nacer primera y típica?"... No hay texto que no sea repetición... Un texto es una reliquia de los discursos precedentemente formulados y conservados. Hay palabra por el hecho de que hubo palabra, abandono de esas palabras, rechazo - aunque sólo fuera por el envejecimiento... El autor es una "cámara de ecos", dice Barthes... El intertexto... remite a ese magma básico con que está lastrado el espíritu humano. Es decir, a los productos de todas las lecturas "cruzadas" de toda una vida (en una sociedad particular, en una particular Historia de esa sociedad)"25.

Sociedad Anónima que nos permite evocar a un Blas de Otero con los ojos abiertos a partir del cantar de amigo de sus propios versos. O a un Guillén a partir de su propia negritud métrica. Sociedad Poética que nos confirma que la existencia no es más que un plagio (Moravia) y que todos los poetas escriben las mismas cosas con uno que otro colorido: el del gran dolor en viaje en busca de un camino; el del Compañero de Viaje de ese ángel fieramente humano, personangel que Piedra sobre Piedra, a Sol y Sol, cultiva sus Almácigos, sus Somaris, sus Estoraques, sus Solecismos, sus Podas, sus Cantos, sus Visiones, sus Versos, sus Anversos, sus Reversos; sus Renuncias, sus Viajes, sus Nieblas, sus Aconteceres, sus Testigos; sus Estaciones, sus Recogimientos, sus Regresos, sus Historias, sus Vainas y otros poemas; sus Golpes ciegos, sus Distancias destruidas, sus Bla, Bla, Bla; sus Preparaciones para la muerte, sus Tergiversaciones, sus Duelos líricos, sus Noches desiertas; sus Marasmos, sus Coplas a la muerte, sus Salmos de los árboles; sus Solos de trompeta, sus Inadaptados o sus Eternidades sin teléfonos.

 

NOTAS

  1. Lubio Cardozo, Lugar de la palabra. Mérida, Vértice Editores, 1993. p. 74.
  2. Gustavo Pereira, Antología Poética. Caracas, Monte Ávila , 1994. p.140.
  3. Lubio Cardozo, Op.cit. p. 68.
  4. Juan Ramón Jiménez, Libros de Poesía. Madrid, Aguilar, 1959. p. 555.
  5. J. W. Goethe, Obras Completas. Tomo III, Madrid, Aguilar, 1958. p. 1088.
  6. J. W. Goethe, Obras Completas. Tomo II, Madrid, Aguilar, 1958, pp. 1305-1362
  7. Germán Pardo García, Apolo Pankrátor. México, Libros de México, S.A., 1977. p. 1181.
  8. Raúl H. Castagnino, ¿Qué es literatura? Buenos Aires, Editorial Nova, 1972. pp. 87-194.
  9. Gabriel Celaya, Itinerario Poético. Madrid, Ediciones Cátedra, 1976. pp. 142-143.
  10. Gonzalo Fernández de La Mora, La razón poética. En: Vanguardia Literaria, San Cristóbal, Táchira, Venezuela, 3-7-66. p. 1.
  11. Ludovico Silva, Enigma. En: Suplemento Cultural Diario Últimas Noticias, Caracas, 01-12-85. p. 7.
  12. Roberto Musil, La conoscenza del poeta. Milano, Sugar, 1979. p. 84.
  13. Ibidem. pp. 85-90.
  14. Idem.
  15. Ludovico Silva, Op. cit.
  16. Federico Nietzsche, Humano, demasiado humano. México, Editores Mexicanos Unidos, 1983. pp. 297-298.
  17. Ibidem. pp. 302-303.
  18. Francesco Casetti, Semiotica. Milano, Edizioni Accademia, 1977. pp. 177-47.
  19. Gabriel Celaya, Op. cit. pp. 24-25.
  20. Gustavo Pereira, Op. cit. p. 147.
  21. Gabriel Celaya, Op. cit. p. 19.
  22. Ibidem, pp. 20,30.
  23. Ibidem, p. 24.
  24. Ibidem, p. 27.
  25. Charles Grivel, Tesis preparatorias sobre los intertextos. En: Intertextualité. La Habana, UNEAC, Casa de Las Américas, Colección Criterios, 1997. Pp. 66-74.

Nota: En este texto se recoge Poeiosología, publicado por el autor en Espéculo nº 9.

© Pablo Mora 1998

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero10/poesiasa2.html