Divagaciones de una internauta
Algunas reflexiones sobre el uso y abuso de la Internet
en la enseñanza del E/LE*

Rosalie Sitman
rsitman@post.tau.ac.il
Universidad de Tel Aviv



Que quieres ser popular y "progre", dices... Pues nada más fácil. Aprende html y escribe tu propia página en la Internet. Verás cómo tus estudiantes te miran de otra manera y en un abrir y cerrar de ojos te conviertes en una celebridad. ¿Se te secó el cerebro y no se te ocurre nada original para hacer en clase? No lo pienses dos veces. Empieza a navegar por el ciberespacio y en un dos por tres tendrás a tu disposición un sinfín de textos, ejercicios, lecciones enteras y cursos completos. ¿Que no tienen nada que ver con lo que se supone que debes enseñar? Si eso no importa; se ven tan bonitos y atractivos, a pesar de uno que otro error que quizás se haya escapado por ahí. Total, cualquier zutano y mengano puede abrir su propia sede cibernética. Pero no te inquietes, basta con que hayas sacado los materiales de la Internet. Porque claro, en los tiempos que corren, todo lo que esté relacionado con la Internet vale. Su aura mágica confiere legitimidad hasta a los proyectos más descabellados. De modo que anda, no te quedes atrás y zambúllete tú también...

Efectivamente, Internet es la doncella solicitada del momento. Vivimos en un mundo en el que los vertiginosos avances tecnológicos y el abaratamiento y consiguiente popularización de los microordenadores han hecho de la Internet un lugar común en el hogar, en el trabajo y en el aula. Ubicua, anárquica, arrolladora, la red ha invadido incluso los ámbitos más recónditos de nuestra existencia. Ya no hay vuelta atrás. A mí, francamente, me asusta. No por su naturaleza misma, pues soy la primera en reconocer el gran potencial educativo y las muchas ventajas derivadas de la aplicación cuerda y sensata de nuevas tecnologías al aprendizaje de lenguas, particularmente de lenguas extranjeras en el extranjero, es decir en un país donde se habla un idioma distinto al de la lengua meta, tema que trataré más adelante. Lo que me preocupa es la aceptación ciega de la telaraña informática simplemente por virtud de tratarse del fenómeno Internet. Temo que la popularidad del mismo nos ha hecho perder de vista ciertas consideraciones que considero fundamentales al proceso de enseñanza en general, y del aprendizaje de idiomas en particular: el por qué y para qué detrás de todas nuestras decisiones como docentes.

El reto, entonces, es evitar dejarnos encandilar por la novedad o los atractivos aparentes del medio y saber aprovechar la Internet como un recurso didáctico más y una herramienta entre tantas otras para el desarrollo y la práctica de las cuatro destrezas comunicativas. Por lo tanto, debemos juzgar la Internet de acuerdo con los mismos criterios de utilidad y rentabilidad que utilizamos para evaluar otros materiales de apoyo, y someterla a un riguroso escrutinio antes de tomar una decisión en cuanto a su uso y aprovechamiento. Dicho de otra forma, no es simplemente cosa de dejarse arrastrar por la corriente, sino que hay que examinar hasta qué punto la utilización de la red se conjuga con nuestra filosofía pedagógica y en qué medida se ajusta a nuestros objetivos y a las necesidades de nuestros estudiantes. Solamente si su contenido responde a los criterios didácticos del momento, se justifica su integración en la enseñanza como un soporte útil. Porque es muy posible que otros recursos con características semejantes, como los CD-ROM, por ejemplo, cumplan perfectamente con nuestros requisitos, en cuyo caso no se justificaría el uso de la Internet para el proceso enseñanza-aprendizaje. Bien dice Mar Cruz Piñol (1997) que la Internet debe considerarse como un complemento y en ningún momento como un sustituto de la clase preparada por el profesor. Por lo menos en el aula, la decisión final es nuestra; fuera de ella, los estudiantes decidirán por sí mismos cómo aprovechan este recurso.

El hecho es que los avances de la tecnología informática y su accesibilidad han afectado muchas esferas de la educación y cambiado para siempre la fisonomía del aprendizaje de lenguas. Más recientemente, la expansión de la Internet en particular ha promovido el desarrollo de la ELAO, la enseñanza de lenguas asistida por ordenador (Peterson, 1997), y demás industrias de la lengua. Arrarte y Llisterri (1997) han documentado los logros obtenidos hasta el momento en el terreno del E/LE, sobre todo en España. Asimismo, el extenso uso de la red por un número cada vez más mayor de profesores y estudiantes como un medio de comunicación y un recurso educativo dentro y fuera del aula ha desembocado en la creación de centros de idiomas equipados con las instalaciones más novedosas en multimedia didáctica; por ejemplo, en la universidad de Tel Aviv (Israel) y en la de Turkku (Finlandia). Todo esto me ha llevado a reflexionar sobre el impacto del fenómeno Internet en el ámbito específico del E/LE y su conjugación con las tendencias y los paradigmas actuales de enseñanza y aprendizaje de lenguas. A continuación compartiré algunas de estas reflexiones y examinaré ciertos usos prácticos de la Internet relevantes al aprendizaje de idiomas dentro y fuera del aula, tanto desde el punto de vista del profesor como del estudiante, con especial énfasis en su aplicación a la enseñanza de lenguas a distancia: es decir, en el extranjero o en situaciones extremas de prolongada ausencia física del aula. Me centraré específicamente en el uso de los mecanismos asíncronos de la Internet (el correo electrónico y, en menor medida, las páginas-web), partiendo del marco teórico que entiende el aprendizaje de lenguas extranjeras como participación periférica legítima (Lave y Wenger, 1991).

Características del medio y consideraciones didácticas generales

Como sabemos, se trata fundamentalmente de una telaraña de redes informáticas interconectadas por la que circula y en la que se almacena un inagotable caudal de información continuamente actualizada, a la que se accede por medio de un microordenador multimedia equipado con ciertos dispositivos que hacen posible llevar a cabo las distintas operaciones. Básicamente, la Internet es un entorno en el que convergen imagen, sonido y texto con medios de entablar contacto a distancia con otros usuarios. Es decir, desempeña una función doble: por un lado actúa como un canal de información y por otro como un canal de comunicación.

En primer lugar, como informante, nos permite el acceso no lineal mediante enlaces a páginas de información textual, sonora y audiovisual almacenadas en formato hipertexto en el ciberespacio. Esta posibilidad de acceder por hipersalto a información de diversa índole potencia el autoaprendizaje, ya que es el usuario quien fija sus objetivos y determina su camino, no la red (Tejada, 1997). Al mismo tiempo, aumenta la rapidez con que pueden llevarse a cabo las tareas encomendadas o asumidas. Sin embargo, el hipersalto también tiene sus desventajas. La lectura no secuencial no es fácil (Soria Pastor, 1996), y menos para un estudiante inexperto en la lengua meta y sin estrategias compensatorias ni experiencia con el contexto cultural (Bueno, 1997). Así, por ejemplo, un estudiante de nivel elemental que de pronto se encuentra cara a cara con material mucho más difícil que los textos cortos, generalmente con imágenes, a que está acostumbrado, puede sentirse muy desorientado. Este cambio brusco es lo que Kramsch (1985) llama un desfase injusto. Por otra parte, sin el ‘filtro’ del profesor, la inmensidad misma de la información disponible y la dificultad del idioma puede apabullar al internauta y reducir su motivación. En general, yo diría que esta actividad es adecuada para estudiantes en niveles más avanzados.

Con la ayuda de ‘navegadores’ (browsers) y programas de búsqueda (search engines), es posible navegar por el ciberespacio en busca de todo tipo de información y hasta podemos encontrar cursos completos de idiomas o lecciones y ejercicios preparados de antemano por profesores para sus alumnos. ¡Ojo! Los materiales comerciales no siempre son elaborados por profesionales de la lengua y muchas veces carecen de valor didáctico. En cuanto a los materiales confeccionados por otros profesores, no debe olvidarse que éstos los diseñaron ‘a su horma’, de acuerdo con sus necesidades, y que ellas no necesariamente se ajustarán a las nuestras.

De la misma manera podemos consultar las ediciones en línea de algunos periódicos (El País, en España [http://www.elpais.es/], o Clarín, de Argentina [http://www.clarin.com/]) o publicaciones informáticas (los diccionarios electrónicos, como el Anaya, ofrecen un mundo de posibilidades [http://www3.anaya.es/diccionario/diccionar.htm] ), acceder a importantes bases de datos como los catálogos de bibliotecas, o mantenernos al día escuchando las noticias transmitidas en directo por diversas cadenas de radio y televisión [http://www.rne.es]. Claro que hay que tener una noción mínima de lo que se quiere. ¿Qué diría Borges? En cierto sentido, es como si su "Biblioteca de Babel" fuese ya una realidad... Huelga señalar el gran potencial didáctico de esta macro-medioteca para la ejercitación de la comprensión lectora y auditiva y como nutrida fuente de materiales de apoyo o material complementario auténtico. La otra gran ventaja es que en cualquier momento estos materiales pueden integrarse con otras herramientas como procesadores de textos, correctores ortográficos o gestores de correo electrónico y ser aprovechados de distintas maneras para desarrollar y ejercitar diversas estrategias y destrezas de aprendizaje. Por estos motivos, en el caso de los profesores de E/LE que se encuentran lejos de un país de habla hispana y con difícil acceso a materiales auténticos, la Internet constituye un inapreciable manantial de materia prima lingüística auténtica para la elaboración de materiales didácticos.

Pero, ¿por qué limitarnos a recabar información solamente? Con una pequeña inversión de esfuerzo (aprender html), cada uno de nosotros puede confeccionar su propia página-web y transmitir la información que desee. Para la enseñanza-aprendizaje de idiomas, esta función es ideal para la realización de ambiciosos proyectos de colaboración en el marco del enfoque por tareas, amén de la ejercitación de la expresión escrita. A mí como docente, personalmente me atrae la posibilidad de aprovechar este medio para elaborar una especie de tablero de anuncios a través del cual los estudiantes pueden mantenerse al tanto de todas las minucias pertinentes al curso: fechas importantes, currículo, deberes, resúmenes de lecciones, ejercicios, etc. Además de ahorrar tiempo, nos libera del tedio de atender a una serie de detalles administrativos durante la clase. Mucho más importante son las posibilidades que nos ofrece de reintroducción y reactivación de los puntos principales tratados en clase, que ayudan a un estudiante forzado a ausentarse a seguir por lo menos el hilo del programa y no quedar irremediablemente rezagado, y a la vez suponen una verdadera descarga laboral para el profesor. Esto es de particular trascendencia en un país como Israel, donde circunstancias fuera del control del entorno educativo (el servicio militar en las reservas) imponen a los estudiantes ausencias prolongadas del aula, por las que no deben ser penalizados. De modo que cuando vuelve el estudiante, el profesor a menudo debe dedicar mucho tiempo y esfuerzo a ayudarle a recuperar el material perdido. Actualmente se están explorando también las posibilidades de aprovechar la multiplicidad y flexibilidad del medio para organizar cursos a distancia para niños sometidos a largos períodos de hospitalización.

En cuanto a su papel como interlocutor, Internet nos ofrece la posibilidad de establecer comunicación sincrónica o asincrónica con personas a miles de kilómetros de distancia y en un horario diferente. Dicho de otra forma, la Internet rompe las barreras de tiempo y espacio y permite que nos comuniquemos a nuestro antojo con usuarios en cualquier rincón del mundo: es decir, reorganiza la interacción comunicativa entre las personas (Picó, 1997). Todo esto no podía sino cambiar nuestro concepto de interactividad, extendiendo los límites de la misma (y de la educación en general) fuera de los confines del aula (Cole y Griffin, 1987) hasta la intimidad del hogar, por ejemplo, desde donde, arropado en el manto protector de su entorno privado, el estudiante puede conectarse con su profesor, con sus pares, con hablantes nativos o expertos no nativos en la lengua meta. Y si lo prefiere, en el anonimato absoluto. Porque la gran ventaja de la comunicación por Internet es que nos permite asumir la identidad virtual que queramos y modificarla según se nos dé la gana; eres lo que escribes (o dices), sin ningún detalle paralingüistico que te pueda delatar. Aunque tengo muchas reservas respecto a este aspecto, debo reconocer que las posibilidades de intimidad o de anonimato que ofrece el medio pueden surtir un efecto positivo, ayudando a estudiantes a vencer la timidez o el miedo al ridículo en clase al proporcionarles un entorno con menos presiones y distintas posibilidades de interacción y comunicación. Diversos estudios han demostrado que estos factores parecen conducir al aumento de la expresión escrita y favorecer el trabajo cooperativo (Bump, 1990). Por su parte, la Internet le brinda al profesor la oportunidad de dedicar más tiempo a estudiantes que lo necesiten y la flexibilidad de dirigirlos a distancia, facilitando así el trabajo individual y su progreso. En un país con poco acceso a exponentes correctos de la lengua, estas consideraciones cobran aún más peso.

No obstante, para los profesores de lenguas lo más significativo es el hecho de que, a diferencia de otros recursos de ELAO que crean la ilusión de comunicación real pero de facto no hacen más que simular artificialmente la interacción humana en base a materiales y mecanismos preprogramados, la Internet efectivamente la hace posible y es más, a través de la comprensión y la expresión oral y escrita en la lengua meta. Por medio de los distintos mecanismos --síncronos y asíncronos-- de la Internet, el estudiante de idiomas puede entrar en contacto más o menos instantáneo con numerosas comunidades virtuales de hablantes nativos o expertos no nativos en la lengua meta y al mismo tiempo verse expuesto a miles de muestras del uso del lenguaje fresco y vivo, con errores y todo. Es decir, se trata de un discurso auténtico.

En muchos sentidos, entonces, vemos que la Internet se conjuga perfectamente con algunos de los presupuestos teóricos comúnmente reconocidos en el ámbito de la adquisición de lenguas. La Internet proporciona un entorno conducente al aprendizaje de lenguas porque propicia algunas de las condiciones claves para su adquisición, tales como: a) el diálogo social que enfatizan los constructivistas como Vygotsky (Picó, 1997); b) el baño de inmersión en la lengua meta (Oller, 1996) a través de materiales auténticos (Little, et al.,1989); c) la posibilidad de experimentar con y en la lengua meta por medio de actividades comunicativas relevantes (Van Patten, 1991); d) el contexto sociocultural imprescindible para la competencia comunicativa en la lengua meta a través de esquemas de interacción compartidos (Miquel, 1997); la participación periférica legítima del aprendiz en las actividades de la comunidad de hablantes o practicantes de la lengua meta (Lave y Wenger, 1991). Este último punto es particularmente significativo en el contexto de la enseñanza-aprendizaje de una lengua extranjera en un país donde se habla un idioma distinto al de la lengua meta y con escasas posibilidades de contacto con manifestaciones de la misma. Dentro de este marco, la utilidad del correo electrónico y otros mecanismos de comunicación asíncrona por Internet adquiere singular importancia en el proceso de enseñanza-aprendizaje del E/LE.

La participación periférica legítima y el E/LE

La conceptualización del proceso de aprendizaje de una lengua extranjera en términos de participación periférica legítima me parece bastante adecuado cuando se trata de enseñar una lengua --en mi caso, el español-- en un país en el que la L1 es completamente distinta y donde las oportunidades de entrar en contacto con la lengua meta son remotas. En estas circunstancias, según la teoría de Lave y Wegner, la lengua meta se aprende a través de la participación (interacción) directa (legítima), aunque limitada (periférica), del aprendiz en las actividades de la comunidad de practicantes de la lengua (no nativos en este caso) y no por la internalización o ejercitación de input impartido por otros más expertos. Dicho de otra forma, el aprendiz adquiere competencia comunicativa por la improvisación e interacción con otros aprendices y practicantes más expertos en la lengua meta mientras toma parte en actividades productivas de la comunidad dentro de la medida que se lo permiten sus conocimientos y destrezas. Su participación se irá haciendo cada vez más central, según aumenten sus conocimientos. Es decir, se enfatiza la naturaleza social del aprendizaje más allá del uso limitado de la lengua en el aula (Zhao, 1996). En este sentido, la posibilidad de comunicarse en español con otras comunidades virtuales de practicantes del español (aprendices, nativos o expertos) por medio de Internet vendría a ser una forma de participación periférica legítima para mis estudiantes de español en Israel. Además de una tarea auténtica y un factor motivador muy valioso.

La Internet y el E/LE ‘en el extranjero’

En plena era de globalización, la Internet nos ‘trae el mundo hispanohablante a casa’. Esto es muy importante para quienes trabajamos con el español en un país extranjero. En primer lugar, porque nos da acceso a comunidades de practicantes que nos serían inaccesibles de otra manera. Así, por lo menos, los estudiantes de E/LE pueden entrar en contacto directo con manifestaciones auténticas de la lengua y la cultura españolas a pesar de la distancia. Y gracias al correo electrónico, no están limitados a observarlas ‘en acción’ desde lejos, sino que pueden participar activamente en los intercambios desde el confort de su poltrona.

La realidad para un profesor de E/LE en el extranjero es muy diferente a la de otro en un país hispanohablante. La naturaleza del trabajo, la receptividad por parte de los estudiantes, el ritmo de los cursos, las prioridades, todo es distinto (Ángel García, 1996). En primer lugar, el estudiante extranjero que va a España para estudiar el idioma está altamente motivado y aspira a alcanzar la competencia comunicativa, mientras que el estudiante de español en un país extranjero necesita aprobar un examen. Envuelto en el contexto todo del idioma --la calle, las compras, el ocio, las relaciones sociales, los estudios, el trabajo--, el extranjero en España se ve obligado a aprender el idioma porque tiene necesidad de dominar la lengua y los códigos del país del que forma parte en ese momento. Además, el contacto diario con el mundo en derredor que discurre en español influye mucho en el ritmo de aprendizaje. No se puede comparar con los logros de un estudiante que se ve expuesto --a regañadientes-- a unas escasas cuatro horas semanales de español y punto. Porque claro, el aula de E/LE en el extranjero es un reducto hispano intermitente rodeado por un entorno en el que nada es hispano. Y por lo tanto cada semana al profesor le es mucho más difícil recuperar la atención del estudiante y reintroducir y reactivar los conocimientos, ampliar el vocabulario, transmitir los códigos culturales (él mismo no siempre los conoce). Por eso el correo electrónico desempeña un papel clave. Al permitir un contacto más regular y frecuente con la lengua y la cultura meta, éstas se hacen más verdaderas, más reales para el estudiante de E/LE, a veces incluso hasta el punto que este último mejora su actitud hacia las mismas (Picó, 1997).

El correo electrónico o "emilio" para los amigos

De todas las funciones de la Internet, no se lo suele relacionar con la didáctica de las lenguas per se. Lo utilizamos simplemente, sin prestarle mayor atención. Sin embargo, aplicado sobre todo al aprendizaje de una lengua extranjera fuera del aula, su repercusión es enorme. Las palabras claves son: el asincronismo, la interactividad y el binomio anonimato/intimidad. Se trata básicamente de una relación epistolar informática, pero mucho más veloz y eficiente que el correo ordinario, que permite la distribución de un mismo mensaje a todo un grupo, si se desea. El intercambio de mensajes hasta puede llegar a ser casi instantáneo, en el supuesto de que el emisor y el receptor estén utilizando el medio al mismo tiempo. De todos modos, la naturaleza interactiva del correo electrónico parece exigir una reacción inmediata y el feeback no suele tardar.

El gran valor de este medio para los profesores y los estudiantes de lenguas extranjeras es que nos proporciona un canal de comunicación real con hablantes nativos o expertos, o ‘aficionados’ o simples aprendices de la lengua meta, y no un simulacro de comunicación forzada en el entorno artificial de la clase de idiomas y la práctica controlada por máquinas preprogramadas. No sólo nos pone en contacto con personas de todas las capas sociales, sino que además es impredecible; es decir, no tenemos ningún control sobre las respuestas de nuestros interlocutores. Por un lado nos permite establecer relaciones humanas a distancia con incontables cibernautas ‘como nosotros’ al mismo tiempo, a través de listas de distribución (listservs), grupos de noticias (newsgroups) y foros de debates. Para los profesores, la participación en estos foros es una buena oportunidad para actualizarse e intercambiar ideas con colegas de todas partes del mundo; para los estudiantes, una oportunidad para observar ‘de cerca’ la interacción de los distintos contribuyentes. Desde lejos, ellos pueden seguir un debate ‘en vivo’ durante todo un período e ir hilvanando los diversos hilos de la discusión. Así negocian el significado, desarrollan sus facultades críticas y a la vez aprenden las estrategias y el vocabulario relacionado con la argumentación.

Por otra parte, también podemos extender el contacto humano y la I nteractividad del aula fuera de la misma y reanudarlos en la intimidad del hogar, en la lengua meta, y quizás con mayor motivación. Lejos de las presiones sociales y los confines de tiempo y espacio del aula, el correo electrónico proporciona un ‘espacio libre’ para la experimentación con la lengua meta, bajo el control del estudiante mismo y por lo tanto conducente al autoaprendizaje (Cooper y Selfe, 1990): ‘eres quien dices que eres y participas si quieres’, sería una consigna apropiada para describir el medio. Parece que esta combinación de un entorno user friendly fuera del aula con la posibilidad de mantener el anonimato propicia la participación periférica legítima que mencionamos antes y resulta en el aumento de la producción escrita del estudiante. Es muy distinto escribir para ejercitar las estructuras gramaticales q ue hacerlo cuando se precisa para entablar un diálogo auténtico con todo un mundo virtual de habla hispana, más aún cuando se cuenta con la posibilidad de retroalimentación inmediata.

En otras palabras, la naturaleza social y dinámica del correo electrónico alimenta el deseo de comunicación en el estudiante y lo induce a participar activamente, sin sujetarlo a límites de tiempo y espacio. (Curiosamente, da la impresión de que la intimidad del medio produce una tendencia a la informalidad.) El estudiante queda en plena libertad de acción para leer y escribir a su gusto y antojo. Pero la gran ventaja es la oportunidad que le ofrece el medio para reflexionar y organizar sus pensamientos antes de ponerse manos a la obra y luego la posibilidad de revisar y corregir su redacción cuantas veces quiera y sin que nadie sepa, ambos lujos de que no suele disponer en el aula. Y todos sabemos lo difícil que es expresarse en una lengua cuando pensamos en otra. De modo que el correo electrónico le ofrece al estudiante un medio idóneo para integrar y ejercitar distintas estrategias y destrezas, y en esta forma desarrollar la competencia gramatical, comunicativa y discursiva en la lengua meta.

Otra función muy importante del correo electrónico es la de mediador cultural, en el sentido que nos permite entrar en contacto con las distintas variedades y registros de la lengua y de la cultura meta a través de la interacción con sus hablantes. Esto es de gran utilidad en el extranjero, cuando no se tiene ocasión de observar y aprender por ósmosis los códigos paralingüísticos, tan importantes para la comunicación. El medio se presta para llevar a cabo tareas de orientación intercultural que nos permiten ganar entrada a ese mundo de conocimientos compartidos por los hablantes que de otra forma nos está vedado. Así se pueden evitar muchos malentendidos. Siempre podemos enviar un mensaje preguntando cómo se celebra la Semana Santa en Málaga o el Día de los Muertos en México, o dónde poner los codos a la hora de sentarnos a la mesa... Por otra parte, la heterogeneidad de las respuestas nos ofrece una rica muestra del mosaico de dialectos y subculturas que conforman el mundo hispanoamericano (Sitman y Lerner, 1994) y precluye la supremacía de una variedad sobre otra.

En fin, no cabe duda de que el potencial del medio para el aprendizaje de lenguas es enorme, sobre todo cuando se lo conjuga con el hipersalto por las páginas-web y los demás mecanismos síncronos. Sin embargo, a pesar del obvio atractivo que supone la simultaneidad de estos últimos, su aplicación requiere una gran inversión de recursos humanos y técnicos que los hace menos rentables en el aula. Al menos por ahora.

Una pequeña acotación sobre la comunicación sincrónica

Los mecanismos sincrónicos de Internet requieren que tanto el emisor como el receptor de la comunicación realicen la acción al mismo tiempo. Las tertulias cibernéticas, la charla en IRC (Internet Relay Chat), los MOOs (programas de enseñanza a distancia basados en la técnica de la realidad virtual) y la vídeo conferencia son las utilidades más comunes de este tipo. Ahora bien. Es verdad que pocas satisfacciones se comparan a la sensación de logro que experimenta el estudiante de un idioma extranjero que consigue mantener una ‘conversación virtual’ en vivo y en directo en la lengua meta y recibe feedback instantáneo. Sin embargo, las circunstancias externas no siempre justifican la implementación de estos mecanismos en el aula: por empezar, el costo suele ser bastante elevado; se necesita contar con un buen equipo, además de asesoramiento técnico disponible in situ y obviamente un profesor preparado y con un mínimo de experiencia con el medio. Tampoco faltan los imprevistos. ¿Qué pasa si no es posible encontrar interlocutores disponibles a la misma hora? Y si se produce un apagón, ¿qué hacemos? A veces la conectividad es tan lerda que no se puede mantener una comunicación simultánea; sin el elemento de espontaneidad, el ejercicio pierde su razón de ser y se vuelve poco rentable. Por otra parte, la calidad del sonido informático todavía dista mucho de ser óptima. En general, yo diría que la aplicación de estos mecanismos se justifica más en instituciones dotadas de una red informática local (Intranet), bastante comunes en las universidades de los Estados Unidos, que disponen de mayores recursos humanos y tecnológicos.

Internet y el momento pedagógico actual

El momento actual se caracteriza por el predominio de los enfoques y los métodos comunicativos, centrados en el protagonismo del estudiante y el desarrollo del autoaprendizaje por medio de tareas comunicativas interactivas. Estas perspectivas ponen el énfasis en el logro de la competencia comunicativa y la negociación del significado (Barson, et al., 1993) a partir de la adecuación de las programaciones y los contenidos a las necesidades situacionales del aprendiz y la participación activa del mismo en el proceso enseñanza-aprendizaje (Mora, 1996). El razonamiento detrás de este enfoque vendría a ser el siguiente: impulsado por la necesidad de comunicarse en la lengua meta (en una situación interactiva, ya sea con hablantes nativos o expertos en la lengua meta, según las circunstancias), el estudiante va desarrollando estrategias múltiples (de aprendizaje) que le permiten adquirir los conocimientos (el sistema linguístico formal) y desarrollar las destrezas (de producción oral u escrita o de comprensión auditiva o lectora) que, a su vez, hacen posible la comunicación en la lengua meta (la capacidad de uso o adquisición de la lengua extranjera).

En la clase de idiomas extranjeros, especialmente en el aula equipada con comunicación tecnológicamente mediatizada (Picó, 1997), la aplicación de los enfoques comunicativos-cooperativos en conjunto con las nuevas tecnologías ha modificado radicalmente los roles tradicionales del profesor y el estudiante. Básicamente, el énfasis se ha desplazado del profesor como promotor y emisor de la enseñanza, centrada en contenidos, materiales o recursos didácticos previamente establecidos, al estudiante, ahora activamente en control de su propio proceso de aprendizaje, de acuerdo con sus necesidades e intereses, en un entorno que propicia las oportunidades de comunicación interactiva y la realización de tareas cooperativas y el trabajo de grupo mucho más allá de los confines del aula misma (Shneiderman, 1997). Lejos de quedar relegado a un segundo plano, el profesor asume diferentes funciones: entre las más importantes, es el encargado de facilitar el acceso a la información a través de materiales auténticos y de promover la utilización e integración de distintas estrategias y destrezas de aprendizaje y de comunicación por medio de la organización de diversas actividades comunicativas (posibilitadoras y finales) que satisfagan a un tiempo las necesidades comunicativas del estudiante (los contenidos) y el objetivo final de la competencia comunicativa, es decir, el dominio y la capacidad de uso de la lengua meta (Martín Peris, 1992) y de la competencia sociolingüística o familiaridad con los códigos de la cultura meta (Miquel, 1995).

Como hemos visto, la Internet calza estupendamente dentro de este contexto educativo: la naturaleza interactiva del medio permite el intercambio de información multimedia actualizada en directo y fácil acceso a todo tipo de input linguístico y de materiales auténticos, idóneos para el aprendizaje autónomo y el enfoque por tareas; incluso para la formación profesional. ¡Y sin tener que desplazarse físicamente! Pero la gran contribución de Internet es que proporciona un entorno que acerca el mundo del aula (de lenguas) a la realidad de la comunicación auténtica en lugar de crear una situación artificial de simulación comunicativa. Al romper los límites del tiempo y el espacio, la Internet cambia las pautas relacionales y hace posible una nueva forma de comunicación interpersonal, de colaboración formal e informal, de diálogo, que se extiende y continúa fuera de los confines del aula. A diferencia de la ELAO, cuyo énfasis recae en el proceso de enseñanza asistida por ordenador y la práctica controlada, la Internet incentiva el proceso de aprendizaje (Higgins, 1988). Los protagonistas son los estudiantes y en el trasfondo, los profesores que dirigen la función detrás de las bambalinas. Por eso, a los que temen la ‘deshumanización’ del aula, les digo: ¡no hay cuidado! Sin los profesores y los estudiantes, las máquinas no son nada. Que yo sepa, todavía no han aprendido a andar solas...

 

LECTURAS COMPLEMENTARIAS

Los fragmentos a continuación, extraídos de tres publicaciones profesionales sobre E/LE, nos proporcionan una muestra del interés que ha suscitado el fenómeno Internet en el último tiempo. (Destaco en cursivas los aspectos más interesantes.)

Inés Soria Pastor: "La enseñanza del español asistida por ORDENADOR", Frecuencia-L, 1: 36-40.

       

(...) la característica principal del ordenador es, posiblemente, su increíble versatilidad, que lo convierte en un poderoso instrumento con gran capacidad de adaptación.

(...) Tradicionalmente, en las clases de idiomas la función de informante la ha desempeñado el profesor gracias a su conocimiento de la lengua en cuestión, y con la ayuda de diccionarios y gramáticas para los aspectos lingüísticos. Pero los diccionarios no siempre están a mano y las gramáticas no pueden exponer de forma explícita todo el conjunto de conocimientos que supone hablar una lengua tal y como lo hace un nativo. Por supuesto, el ordenador tampoco puede ofrecer al estudiante esa información explícita; lo que sí puede hacer de forma simple y rápida es proporcionarle miles de muestras reales de lengua, a partir de las cuales él mismo pueda inducir las reglas y las excepciones del sistema lingüístico, la freceuencia de uso de determinados términos y su adecuación al registro que se esté utilizando.

Los corpus lingüísticos informatizados son otra fuente de información inapreciable. Por un lado, el disponer de muestras de lengua "real" odenadas y clasificadas permite al profesor obtener inmediatamente ejemplos sobre los temas que se están tratando en clase; por otro lado, permite a los estudiantes investigar sobre determinados aspectos de la lengua y contrastar sus intuiciones con modelos auténticos.

(...) disponer de diferentes productos comercializados en CD-ROM como enciclopedias generales o de determinados temas (de cine, de música, del cuerpo humano), guías de viaje, libros intercativos, etc., supone poder acercar a nuestros estudiantes no sólo al español como sistema lingüístico, sino también a sus sonidos, a la cultura que transmite, a las gentes que lo hablan.

El continuo abaratamiento de mos microordenadores y la mejora de sus prestaciones está teniendo como consecuencia la paulatina introducción de los ordenadores en el hogar. El número de estudiantes que dispone de un ordenador personal es cada vez mayor y suponemos que esta tendencia de crecimiento se mantendrá.

Este hecho puede condicionar de forma positiva el trabajo de profesores y alumnos, dotándolo de una mayor flexibilidad. Por un lado, existe la posibilidad de que el profesor ofrezca a sus estudiantes ejercicios interactivos individualizados, es decir, preparados especialmente de acuerdo a sus necesidades, para que ellos los realicen cuando tengan oportunidad; la corrección de dichos ejercicios es inmediata y la lleva a cabo el propio programa, lo que supone una descarga importante para el profesor. En esta modalidad, el profesor dirige el trabajo de los estudiantes pero a distancia, y puede ser una forma de potenciar y facilitar el trabajo individual de los alumnos.

Quizá en un futuro no muy lejano, los centros de idiomas tengan en cuenta estas posibilidades para el desarrollo del trabajo individual de los alumnos y la clase de español pase a denominarse "clase de comunicación en español". Por supuesto, para que esta idea se haga realidad es necesario que se desarrollen métodos de español adecuados y flexibles capaces de dar cuenta de ls necesidades de los estudiantes. En este sentido, creemos que el desarrollo de sistemas expertos que aprovechen las posibilidades que brinda el hipertexto y el hipermedia puede desempeñar un papel fundamental. El hipertexto puede definirse como una forma de organización de la información que permite al usuario una lectura no lineal, es decir, "navegar" por el texto. Funcionalmente consiste en nodos de información que están conectados, lo que permite al lector seguir diferentes caminos en su lectura basados en asociaciones semánticas.

Hipermedia consiste en la combinación de imagen y sonido en el hipertexto; se trata de un sistema informático que permite relaciones interactivas, y por lo tanto no lineales, de información, la cual puede ser presentada de múltiples formas: texto, gráficos estáticos y animados, partes de películas, sonidos y música...

Las posibilidades en la enseñanza de lenguas de la multimedia interactiva, es decir, de los sistemas multimedia basados en el ordenador que incluyen hipermedia e hipertexto, son muy grandes. Sin embargo hay que tener en cuenta que la característica principal de estos sistemas, la lectura no secuencial, puede provocar la desorientación del usuario-alumno.

Si tenemos en cuenta el desarrollo que están alcanzando las redes de comunicación entre ordenadores y las posibles transformaciones que traerá consigo su uso generalizado, no resulta descabellado considerar que pronto surgirá una oferta de cursos "a distancia" a través del ordenador.

Esta situación hipotética pero no absurda supondría una modificación sustancial de las relaciones entre profesores y estudiantes, no sólo de lenguas sino de cualquier materia. Los estudiantes podrían llevar a cabo en su casa de forma individual una gran parte de las actividades que normalmente se realizan en las aulas. Pero no debemos considerar esta posibilidad como una amenaza a la figura del profesor, puesto que, para bien o para mal, en nuestro campo, la enseñanza de lenguas, resulta absolutamente imprescindible el contacto humano.

Por último, cabe señalar que todas las posibilidades que hemos presentado de utilización del ordenador en el proceso de enseñanza-aprendizaje del E/LE sólo serán factibles si los profesionales aceptamos el reto de incorporar las nuevas tecnologías a nuestro quehacer cotidiano...


Mar Cruz Piñol: "La World Wide Web en la clase de E/LE", Frecuencia-L, 4: 47-51.

       

En los ultimos años hemos asistido a la eclosión de algo hasta hace poco reservado para las minorías: la Internet. Este nuevo medio de comunicación, en estos momentos, es noticia en el mundo entero, y puede emplearse como apoyo en el aprendizaje.

En primer lugar, debemos destacar que no es necesario saber informática para acceder a la Internet. Los programas que permiten el acceso a la red son extremadamente sencillos: prácticamente todas las órdenes están representadas por iconos que se señalan con un simple movimiento de ratón. De este modo, cualquier persona sin ningún tipo de conocimientos informáticos puede atreverse a curiosear por la Internet.

El segundo punto que es preciso recordar es que, aunque aquí nos centraremos en el uso en el aula de la World Wide Web, ésta es sólo una puerta --pero, desde luego, la más espectacular-- de las muchas que abre la Internet. Otras utilidades, como el correo electrónico o los foros de debate a través de la red, pueden utilizarse también en las clases combinándolas con la Web o telaraña.

Asimismo, es importante insistir en que la World Wide Web debe ser considerada un complemento y no un sustituto de la clase preparada por el profesor. Del mismo modo que no es suficiente que los estudiantes vean durante una hora un vídeo en la lengua que estudian, no será suficiente que naveguen durante una hora a través de páginas Web en esa lengua. El trabajo del profesor de idiomas consistirá en combinar sus conocimientos lingüísticos y didácticos con los atractivos de la WWW, para elaborar un material de trabajo que permita alcanzar el objetivo principal: el aprendizaje de una lengua extranjera.

En la clase de idiomas, algunas veces, una imagen puede valer tanto como mil palabras. Por eso empleamos con frecuencia fotografías y dibujos en las clases, y por eso preferimos los manuales que ofrecen imágenes y colorido. Éste es también uno de los secretos del éxito de la WWW (...) junto con otro elemento igualmente esencial en las clases de idiomas: la actualidad de la información. Y es que prácticamente todo lo que se puede encontrar impreso se puede encontrar en la WWW --folletos turísticos, periódicos, revistas, libros, etc.--, y con la ventaja de que cada día se puede disponer, automáticamente, de una versión actualizada. Para el profesor y los estudiantes de español como L2 que no viven en un país hispanohablante, esto supone el acceso inmediato a una información diaria o periódica que, de otro modo, resulta bastante difícil conseguir; y los que se encuentren en un país de habla hispana podrán conseguir a través de la red material actual referente a otros países de la misma comunidad lingüística. De este modo convergen en la Web --acompañando al texto en la lengua meta-- tres factores cruciales para el aprendizaje de lenguas extranjeras: la información visual, el material actualizado y la novedad de un canal que, cuando menos, atraerá la atención del estudiante.

El formato empleado para la presentación de las páginas Web se denomina hipertexto. Esto significa que lo que se ve en la pantalla es algo más que texto. (...) los atractivos del hipertexto no terminan en la imagen que acompaña al texto, sino que existen también páginas Web con sonido. A través de la Internet se pude acceder en directo a las principales emisoras de radio desde cualquier lugar del mundo. Y decimos "en directo" porque nos parece especialmente importante el hecho de que el estudiante pueda ejercitar la comprensión auditiva escuchando noticias más recientes, en lugar de audiciones pregrabadas --a veces, muchos años antes (Cadena 100 (http://www.cadena100.es).

(...) Pero este nuevo canal de información es también un medio de comunicación y, por lo tanto, también permite al aprendiz de español como L2 ejercitar la expresión escrita y oral. A través de la WWW el estudiante podrá mantener tertulias --en español por supuesto-- con personas del mundo entero. Hay dos proyectos que emplean la Internet para establecer relciones humanas sin fronteras: los pen-pal y los moo.

Un pen-pal no es más que una relación epistolar. Todos sabemos la ilusión que produce recibir cartas, y la gran diferencia que existe entre escribir una redacción o escribir a un amigo. Una vez más, debemos recordar el valor de la motivación en el aprendizaje: no cabe duda de que el estudiante pondrá más interés en su composición escrita cuando sepa que alguien está esperando sus noticias (http://alberti.crs4.it/pen-pal/).

Por último, los moos son programas para la enseñanza a distancia de disciplinas específicas, basados en la técnica de la realidad virtual. (...) concretamente sobre el español como LE hay que destacar Mundo Hispano, coordinado por Lonnie Turbee, de la Universidad de Syracuse . La página principal de Mundo Hispano (http://web.syr.edu/~lmturbee/mundosp.html) conduce directamente a las direcciones necesarias para iniciar la conexión a este moo.

La WWW ofrece también muchas posibilidades en el marco del enfoque por tareas. En el ciberespacio los estudiantes pueden encontrar, por ejemplo, toda la información necesaria para preparar un viaje a España: medios de transporte, alojamientos, restaurantes, actividades para el tiempo libre, etc. Indicamos a continuación algunas direcciones que conducen a esta información:

http://www.renfe.es/

http://www.iberia.com/

http://www.fotocom.com/

http://www.barnaocio.es/


Germán Ruipérez: "La enseñanza de lenguas asistida por ordenador (ELAO)", Carabela, 42: 5- 25.

       

El gran boom de Internet ha afectado ya de manera directa al desarrollo de la ELAO, y más concretamente al aprendizaje del E/LE, pues la Web tiene ya en su fase inicial una serie de usos muy prácticos en el aprendizaje del E/LE. Los enumeraremos a continuación:

a) Fuente de información actualizada

Para el aprendizaje del E/LE, la Web se ha convertido ante todo en una inagotable fuente de información a un coste muy reducido, pues generalmente esa información es ofrecida de manera gratuita, por lo que el usuario sólo tiene que asumir los gastos de conexión. Como todas las universidades españolas, así como los centros de investigación, instituciones y empresas importantes de España, ofrecen todo tipo de información en la Web, los profesores de E/LE pueden incluso elaborar materiales propios basados en textos auténticos, gracias a que toda información que aparece en pantalla puede ser procesada posteriormente por el usuario de manera muy sencilla, tanto si se trata de textos como de gráficos, secuencias sonoras o vídeos.

Así, por ejemplo, una tendencia cada vez más generalizada por los docentes de E/LE en el extranjero es elaborar materiales basados en periódicos españoles como EL PAIS o EL MUNDO, que horas antes de distribuir la versión impresa ponen a disposición del internauta, y de manera gratuita, una versión electrónica en la Web, con el texto íntegro de las noticias más importantes.

Además, la Web permite el intercambio de información multimedia en directo:

--Cada vez son más frecuentes las emisoras de radio españolas --como por ejemplo la Cadena Cope (http://www.cope.es/)-- que pueden ser escuchadas a través de la Web, y donde al usuario sólo se le pide que disponga de un ordenador multimedia conectado a Internet.

--La retransmisión de vídeo en directo es ya una realidad en la Web, aunque las velocidades actuales en Internet sólo hacen posible una calidad mejorable de la imagen. Sin embargo, la videoconferencia entre usuarios conectados a la red es posible, y lo único que necesita un usuario que no sólo quiera ver imágenes de vídeo de terceros, sino emitir las suys propias, es disponer de una modesta cámara de vídeo, cuyo coste es equiparable a una unidad lectora de CD-ROM.

b) Acceso a diccionarios on line

Cualquier usuario de Internet puede acceder a diccionarios almacenados en ordenadores, que están siendo actualizados de manera constante, como es el caso del EURODICAUTOM (diccionario oficial de la Unión Europea): http://www2.echo.lu/edic.

c) Participación en teledebates textuales asíncronos entre especialistas, mediante los grupos de noticias y las listas de distribución, que se basan en el uso del correo electrónico.

d) Acceso directo a bibliotecas españolas.

e) Acceso a numerosas obras en formato electrónico.

Conclusiones

No cabe ninguna duda de que la ELAO, a pesar de ser una disciplina reciente, está experimentando avances notables, y su utilidad en el aprendizaje del E/LE no se cuestiona, pues sus ventajas resultan evidentes:

a) Aumento de la motivación.

b) Fomento del proceso individual de aprendizaje.

c) Realimentación inmediata.

La capacidad del microordenador de ofrecer siempre una realimentación (feedback) inmediata es un factor muy positivo, pues en cuanto el alumno introduce una respuesta, el ordenador dice si es correcta o no, a diferencia de la clase tradicional, donde debe participar todo el colectivo de alumnos.

d) Descarga laboral para el docente.

e) Acceso no lineal a la información.

(...) De ahí que se pueda hablar como una gran ventaja de los microordenadores el acceso no lineal a la información, que permite una retroalimentación inmediata, pues de hecho, la búsqueda de una secuencia sonora o audiovisual, que en un magnetófono o magnetoscopio podría durar hasta varios minutos, en soporte informático se reduce a mínimas fracciones de segundo.

f) Nuevos tipos de ejercicios.

En resumen, son evidentes las grandes ventajas que ofrece el aprendizaje del E/LE con microordenador, y gracias además a dos fenómenos recientes de la microinformática que se encuentran actualmente en plena expansión...

a) Los multimedia interactivos.

La posibilidad de que el microordenador pueda asumir las funciones adicionales del magnetófono y magnetoscopio está provocando la desaparición paulatina del audiocassette y videocassette como soportes tradicionales de información sonora y audiovisual en los cursos de E/LE. En cambio se aprecia un aumento del CD-ROM como alternativa para almacenar dicha información mediante la creación de programas multimedia que integran información textual, sonora y audiovisual, y añaden además la interactividad propia del microordenador.

b) La Web de Internet.

Las posibilidades de intercambio de todo tipo de información multimedia por parte de la Web ya han empezado a cambiar las formas de aprendizaje del E/LE, a pesar de encontrarnos en la fase inicial de desarrollo. El fenómeno Internet, al igual que el fenómeno multimedia, son dos recursos que seguirán potenciando enormemente el uso del microordenador en el aprendizaje del E/LE, pues parecen haber sido creados a la medida para ese fin.

Por último, conviene destacar el hecho de que el papel del microordenador en el aprendizaje futuro del E/LE va a ser aún mucho más importante si se logran avances en el reconocimiento de voz (...) pues será posible la aparición de avanzadísimos sistemas de autoaprendizaje, donde las habilidades orales, tan descuidadas históricamente en la ELAO en general, pasarán a un primer plano, y numerosas tareas actuales del docente, especialmente en el aspecto oral, podrán ser asumidas por el microordenador.


Gerardo Arrarte y Joaquim Llisterri: "Industrias de la lengua y enseñanza del español como lengua extranjera", Carabela, 42: 27-38.

       

(...) las industrias de la lengua constituyen un campo orientado a facilitar el uso, y también el aprendizaje de la lengua recurriendo a técnicas desarrolladas conjuntamente por la lingüística y por la ingeniería. Tales técnicas suelen centrarse en el procesamiento de la lengua escrita o en el de la lengua hablada.

Los procesadores de texto son, sin duda, los programas informáticos de uso más extendido actualmente. (...) La escritura mediante ordenador facilita enormemente cualquier corrección en el texto y libera al usuario de gran parte de las preocupaciones relativas a la forma final del mismo. Quien escribe puede, así, concentrarse en el acto comunicativo que es la escritura, en el uso del lenguaje escrito como forma de expresión.

El uso del ordenador como útil de escritura presenta interesantes aplicaciones en el aula de idiomas. Por un lado, el almacenamiento en soporte informático de la producción escrita de los alumnos, así como los comentarios del profesor, ofrece a aquéllos no sólo la posibilidad de realizar fácilmente las oportunas correcciones, sino de consultar de forma fácil y rápida el trabajo de sus compañeros, incluso de cursos anteriores, que hayan realizado actividades de expresión escrita similares... Al quedar almacenados también los comentarios del profesor, éste puede ahorrarse las tediosas explicaciones relativas a cuestiones recurrentes, remitiendo a cada alumno, cuando lo estime oportuno, a los comentarios ya realizados sobre determinada cuestión. Por otro lado, la posibilidad de proyectar el texto en una pantalla al tiempo que está siendo creado o modificado, permite observar y comentar en el aula los procesos de escritura y llevar a cabo actividades colaborativas de expresión escrita.

Los correctores ortográficos forman ya parte de los procesadores de textos más comunes. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, su eficiencia resulta aún muy pobre.

En cuanto a los diversos diccionarios actualmente disponibles en soporte informático, (...) su interés para el estudiante resulta evidente, no sólo por la comodidad y rapidez con que pueden ser consultados, sino también por la gran versatilidad de sistemas de búsqueda que suelen presentar en comparación con los diccionarios impresos.

El corpus lingüístico como fuente de conocimiento de la lengua

Seguramente, la influencia más notable que las industrias de la lengua están teniendo actualmente en el campo de la didáctica de segundas lenguas se debe a la posibilidad de acceder a corpus lingüísticos.

El corpus lingüístico, diseñado con la intención de que constituya una muestra representativa del uso real de una lengua (o varias) en unas épocas determinadas, por parte de determinados grupos de hablantes y en determinadas situaciones, es la fuente ideal de materia prima para la elaboración de materiales didácticos. La posibilidad de acceder a los textos que lo componen de forma selectiva permite entresacar fragmentos que sirvan de modelo de uso de la lengua en una determinada modalidad y registro, en un área concreta de actividad o por parte de un personaje con cierto perfil de edad o sociocultural.

Gracias a ello, podemos romper con esa tendencia a usar un lenguaje más o menos artificial tan propia de muchos recursos para la enseñanza de lenguas y sustituirla por un uso de lenguaje fresco y vivo.

Pero, además, el corpus lingüístico puede servir como fuente directa de input lingüístico (...) para la rápida localización de ejemplos sobre el uso de una expresión o de una construcción determinada. Este último uso, sobre todo en niveles avanzados, brinda al profesor y al alumno material real que ilustre fenómenos concretos de la lengua y su uso en unas u otras situaciones. Para ello, resultan de especial utilidad los programas de concordancias, que buscan de forma rápida todas las apariciones de una palabra en un texto o conjunto de textos y las muestran en el contexto en que aparecen utilizadas.

Reflexión final

Conviene hacer una puntualización sobre un asunto algo trivial que no deja de aparecer de manera recurrente en los debates relacionados con el uso del ordenador en el aula. Se trata de la posibilidad de que éste desplace al profesor. Aunque se ha insistido a menudo en ello, no está de más señalar aquí que, en el entorno educativo, el ordenador no es más que una herramienta al servicio del profesor y del alumno.

Al igual que ha ocurrido hasta ahora con los libros o con las grabaciones de audio y vídeo, los programas informáticos sirven fundamentalmente, por un lado, para permitir al alumno un acceso más directo y versátil a la información y a los materiales didácticos, fomentando el propio control del proceso individual de aprendizaje y, por otro lado, para liberar al profesor de algunas de las tareas más repetitivas y tediosas, al tiempo que le permiten la creación, de forma más fácil, de materiales y actividades atractivos, eficaces y adaptados a sus necesidades y las de sus alumnos.

Si bien es cierto que, a lo largo de la historia y, especialmente, a partir de la revolución industrial, la máquina ha sustituido al hombre en numerosas tareas, resulta impensable que pueda hacerse cargo por sí sola de la gestión del desarrollo de los procesos cognitivos de las personas; mucho menos, si cabe, cuando se trata del aprendizaje de una lengua como código de comunicación entre humanos. Sí parece cierto, en cambio, que el advenimiento de la era de la información cambiará considerablemente el papel del profesor, quien deberá, por tanto, estar preparado para ser el protagonista activo de ese cambio.


Eliseo Picó: "Usos de Internet en el aula de E/LE", Carabela, 42: 107-121.

       

El ordenador como agente y el ordenador como medio: dos metáforas

Cole y Griffin (1987) atribuyen al uso tradicional de los ordenadores lo que ellos llaman la metáfora del ordenador como agente, en la que la relación ordenador-alumno se considera análoga a la de profesor-alumno. En esta metáfora el estudiante tiene una relación de-tú-a-tú con el ordenador. La interacción humana sólo se puede simular y se encuentra limitada a cuestiones preprogramadas. En este sentido, lo que los ordenadores han intentado hacer es ser un sustituto del profesor, mediante ejercicios mecánicos (drills), tutoriales, propuesta de materiales y corrección.

Estos autores proponen una segunda metáfora, a la que llaman la metáfora del ordenador como medio, en la que los ordenadores no reemplazan a las personas, sino que reorganizan la interacción comunicativa entre las personas. Los ordenadores son un medio de conectarse con individuos de otros mundos. Según Cole y Griffin, esta metáfora enfatiza el potencial de los ordenadores para reorganizar la instrucción en el aula y para posibilitar la ampliación de la educación más allá de los límites del aula (p. 45).

Identidad virtual

Internet permite que multipliquemos nuestra identidad y que la modifiquemos a nuestro antojo. (...) Tu nombre es un acrónimo inventado o una palabra sugerente que puede indicar tu género, tu edad, tu trasfondo cultural hispano y cómo te consideras a ti mismo... Pues bien, todo puede ser inventado. Todo puesto para sugerir, para atraer la atención del otro y entablar una comunicación...

Mecanismos sincrónicos y asíncronos

Una primera gran diferenciación entre los mecanismos de Internet son los sincrónicos y los asíncronos. Los mecanismos sincrónicos son los que exigen que los dos polos de la comunicación, emisor y receptor, se encuentren realizando la acción al mismo tiempo. El teléfono es una tecnología que ha sido durante mucho tiempo sincrónica.

El correo es una tecnología asincrónica. Alguien te envía una carta. Te llega días después y tú la contestas cuando puedes o quieres.

El contestador automático ha permitido un cierto asincronismo en la tecnología telefónica. Uno llega a casa, ve los mensajes que le han dejado y luego los contesta según le apetece.

Pues bien, en Internet tenemos una serie de mecanismos sincrónicos: la charla en IRC (Internet Relay Chat), los MUDs y MOOs, la telefonía mediante Internet, la vídeo conferencia (Cuseeme: pron.siyu,simi; te veo y me ves).

Otros mecanismos de Internet son asíncronos. En este sentido el correo electrónico funciona como el correo ordinario. Lo lees cuanto te apetece y lo contestas cuando quieres o puedes. Las páginas-web son también asíncronas. Están ahí permanentemente y las puedes ver siempre que te dé la gana (y el servidor esté en marcha).

Correo electrónico

Es una función asíncrona como el correo ordinario (denominado correo de caracol, snail-mail, entre los cibernautas, debido a su lentitud...)

Se trata de redactar un mensaje y enviarlo o de recibir un mensaje y contestarlo. El mecanismo es muy similar al del correo ordinario, sólo que más eficiente. A los pocos minutos le ha llegado al buzón del correo a la persona a quien va dirigido. Este mensaje puede llevar documentos adosados en forma de ficheros de texto, gráficos, fotos, etcétera. Para leer estos mensajes hay que tener unos programas. La mayoría de ellos está disponible de forma gratuita en la red. Otros hay que comprarlos.


Mar Cruz Piñol: "Guía para navegantes. La lengua española en Internet.", Carabela, 42: 147-152.

       

Esta lista es una invitación a los profesores de español como lengua extranjera que deseen empezar a "navegar" por la World Wide Web.

(...) puesto que las direcciones de páginas de hipertexto están sujetas a continuas modificaciones, pido disculpas si alguna de éstas hubiera sido modificada...

Buscadores en castellano

http://altavista.telia.com/cgi-bin/telia?country=es&lang=es

http://www.amarillas.com/

http://www.rediris.es/doc/buscadores.es.html

http://www.ole.es

La lengua española y la cultura de los países hispanohablantes

http://www.geocities.com/athens/acropolis/7409

http://lanic.utexas.edu/las.html

http://www.mcu.es/prado/index.html

http://www.el-castellano.com

Gramática, ortografía y norma

http://www.efe.es/vademecum

http://csgrs6k1.uwaterloo.ca/users/dmg/espanol/gramatica.html

Español como lengua extranjera

--Para el profesor

http://www.cervantes.es/internet/acad/forpro/fpesp01.html#Ref.:

http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero5/mcruz.htm

--Programas para aprender español

http://www.uncwil.edu/people/johanssonm/tqx/questionxchange.html

http://www.virtualsw.es/netmaster

Información sobre España

http://www.city.net/countries/spain

http://tuspain.com

http://gias720.dis.ulpgc.es/spain.html

http://www.docuweb.ca:80/SiSpain/home.html

Publicaciones

http://home.overnet.com.ar/idiomania/

http://www.hypergrafia.com/pendulo/

http://www.abaforum.es/is/melibea

http://www.ucm.es/OTROS/especulo/

http://www2.vanguardia.es/

http://www.abc.es

http://www.diarioelpais.com

Libros, librerías y editoriales

http://www.startel.com.ar/netxs./borges/

http://www.el-mundo.es/Quijote/index.html

http://www.uchile.cl/historia/MistralEsp.html

http://www.uchile.cl/www/NERUDA/neruda.html

http://www.ozu.com/ocio/libros/

http://www.ole.es/Paginas/Publicaciones_y_Periodismo/Libros/

http://www.libronet.es

http://www.publired.es./marcialpons/

http://www.las.es/cervantes/

http://www.quijote.com


BIBLIOGRAFIA

*Este artículo se publicó originalmente en el Boletín de la Asociación para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera, No. 18, mayo 1998, pp. 7-33.


© Rosalie Sitman 1998
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero10/sitman.html