Paca Arceo
Juantxu Herguera Casado
María Antonia Slocker Tenas

Entre amigos


Susana Pajares Tosca

Universidad Complutense de Madrid


Mañana no ha llegado es un juego literario que sus autores han querido compartir con los lectores invitándoles a sumarse al viaje que emprende su novela. (Puedes leer una reseña de esta obra pulsando aquí). Entre todos se imaginaron un siglo XXI muy parecido al nuestro en sus obsesiones, y lo poblaron de personajes extraños en busca de la esencia detrás de las cosas. Cada autor escribía unos folios que entregaba después al siguiente, obligado a continuar la historia desde donde el otro la hubiera dejado. Dicen haberse inspirado en los Cadáveres Exquisitos de los surrealistas, y ciertamente conservan el espíritu lúdico de aquellos experimentos.

Nos reunimos en una cervecería. Una entrevista a tres bandas parece algo temible, pero los tres amigos colaboran de un modo entusiasta, y apenas hay necesidad de preguntas que espoleen la conversación.

Especulo- Bartleby ha hecho una edición preciosa de vuestra novela, ¿habeis controlado todo el proceso?

María Antonia- Hemos hecho de todo: las correcciones, la edición, la portada, las maquetas... nos hemos pegado entre nosotros por los tipos de letra, uno lo quería más grande, otro más pequeño, en fin, un lío.

Paca- Esto ha sido un parto, mucho más trabajoso que escribir la novela.

María Antonia- Escribir la novela fue lo más divertido, tardamos más o menos un año, y aunque las correcciones nos llevaron unos meses, se hizo mucho más largo.

Juantxu- Escribir fue divertido, sí. Intercambiábamos un diskette, que cada uno podía tener en su casa como máximo una semana, y había que añadir de dos a cinco folios al texto. Luego le dábamos el diskette al siguiente y así. Seguíamos siempre el mismo orden rotativo.

María Antonia- El proceso estuvo lleno de sorpresas. A lo mejor tú escribes una cosa como de pasada, al siguiente le inspira muchísimo y cuando te llega todo de nuevo es una maravilla. Además es estupendo que no se te tenga que ocurrir todo, si te bloqueas lo dejas y se lo pasas al siguiente.

Paca- Sí, sí, a mí a veces me llegaba y yo pensaba, ¡cómo me lo ha dejado! A ver qué hago yo ahora...

Juantxu- Lo único frustrante de todo el proceso está siendo la distribución del libro. Existe demanda insatisfecha.

Paca- Es un milagro que hayamos vendido los que hemos vendido. Las editoriales grandes tienen su propia distribuidora y las pequeñas trabajan con un intermediario bastante inepto. Además las librerías imponen unos porcentajes que perjudican a las pequeñas. Ahora está en tres librerías y en todas las Crisol de Madrid. El día 26 de marzo la presentamos en Crisol Valencia, y el día 16 de abril en Crisol Barcelona. El lector de fuera la puede pedir a la editorial (bartleby@arrakis.es).

Especulo- ¿A qué obedece vuestra inspiración surrealista? ¿Quizá a que es más fácil integrar diversos contenidos sin tanta exigencia de coherencia global?

Paca- La verdad es que no nos lo planteamos así. En las tardes lluviosas de unas vacaciones en las que estuvimos los tres juntos, nos reuníamos en el apartamento y jugábamos con frases de un modo parecido al que hicieron los surrealistas cuando surgió la idea de los cadáveres exquisitos, que es parte de una frase en la que pusieron una palabra cada uno.

Juantxu- Empezamos jugando con poemas, frases cortas...

Paca- Exacto, y al cabo de los meses pensamos que podíamos hacer algo más largo siguiendo el mismo tipo de colaboración. De hecho, cuando nos llegaba la historia teníamos que proseguirla en el punto en el que el anterior la hubiera dejado. No es exactamente lo que hacían los surrealistas, que no veían lo que había hecho el anterior. Nosotros lo leíamos, porque si no es imposible que salga una historia con planteamiento, nudo y desenlace.

Juantxu- Al principio te leías todo, pero cuando ya llevábamos unas cien páginas no hacía falta, con leerte las diez últimas ya sabías por donde iba la historia. El resto lo tenías todo en la cabeza. No hemos parado en ningún momento hasta el final, y tampoco le hemos pedido a nadie que cambie algo de su trozo.

Paca- Pero cuidado, porque hay dos historias principales dentro de la novela, y hasta que confluyen había que mirar bastante atrás si el anterior había cambiado de historia.

Especulo- ¿Os habíais puesto de acuerdo con respecto al argumento o los personajes antes de que el primero de vosotros comenzara a escribir?

María Antonia- No. Y hemos llegado al acuerdo de no decir quién empezó.

Juantxu- Mucha gente insiste en que el primero es el que más influye en los demás, pero no estoy tan seguro.

María Antonia- Yo tampoco. Precisamente esta semana me he dedicado a mirar primeras frases de novelas y tampoco es para tanto. Quiero decir, hay frases preciosas, como la de Cien Años de Soledad, con la que ya sabes que van a matar a Buendía, pero nada más. Es decir, el argumento no está totalmente determinado.

Paca- En el caso de nuestra novela, con las dos historias principales, la segunda la puede empezar otro, así que la determinación del primero no está nada clara.

Especulo- Pero las dos historias se integran de modo bastante uniforme, yo en ningún momento noté los cambios de narrador.

María Antonia- Había que intentar hacer que todo fuera coherente. No puedes prever nada, tienes que tener libre la imaginación, y al mismo tiempo dejar que la historia te lleve. No puedes forzar la historia.

Paca- A veces recibías tu trozo y veías que lo que había hecho el anterior con un personaje que te habías inventado tú no tenía nada que ver con lo que tenías planeado.

Juantxu- Cuando empezamos yo pensaba siempre un poco más allá de mis folios, pero luego escribía de un modo mucho más puntual, sin preocuparme mucho del desarrollo, porque cuando volviera el diskette la historia iría por otro camino y tendría que pensar de nuevo para hacer otra cosa.

María Antonia- Ha sido muy estimulante, de hecho Paca y yo estamos haciendo otra cosa juntas.

Paca- Se lo propusimos a Juantxu, pero él ahora tiene mucho trabajo.

Juantxu- Ha sido una baja voluntaria, porque la experiencia ha sido muy positiva.

Paca, Juantxu y María Antonia el día de la presentación de su libro en Madrid

Especulo- ¿Por qué habeis elegido el siglo XXI? Aunque no dais muchos detalles concretos a mí me ha dado la impresión de que preveis una pérdida gradual de la humanidad de la gente.

Paca- No es un XXI del 2050, las cosas que contamos en la novela están pasando ahora. Es un siglo XXI muy cercano, y en realidad se trata más bien de la recuperación de los males del siglo XX. Hablamos de enfermedades que surgen en la época actual, y por eso hay una casa de salud dedicada a tratarlas. Cosas como enseñar a la gente a soñar pueden parecer caricaturescas, pero es que eso pasa en este momento. Ahora todos nos quejamos de que apenas tenemos contacto humano, incluso con los amigos, con los que sólo hablamos por teléfono o nos comunicamos por correo electrónico.

María Antonia- Ayer ví en las noticias que había un curso de risoterapia en un centro cultural en Hortaleza. Se habían agotado las plazas en tres minutos. La gente tiene necesidad de reirse.

Paca- Por ejemplo hay un personaje que es "el escuchador", y tiene mucho trabajo porque todo el mundo quiere contar sus cosas y que le escuchen...

María Antonia- Ese es Domingo Porlatarde, mi personaje favorito, y el de Juantxu.

Paca- El mío es Pablo Ablador.

Especulo- ¿Son vuestros personajes arquetipos? Ya jugais con roles fijos desde el propio nombre.

Todos- Sí.

María Antonia- De todas formas la novela tiene mucho de subconsciente. Estas reflexiones que hacemos ahora no las hacíamos cuando estábamos escribiendo el libro.

Paca- Los personajes y la novela reivindican la amistad, la lealtad. Una persona que se leyó el libro nos dijo que le parecía una defensa de la familia no tradicional. En esta sociedad la gente se suele rodear de los que están justo al lado por casualidad. No se hace un esfuerzo por buscar gente más afín, y todo se basa en encuentros esporádicos.

Especulo- ¿Qué es San Borondón y de dónde habeis sacado el nombre?

María Antonia- Me parece que San Borondón es una isla de Canarias. Existe, vamos. Hay una leyenda que nos contó un taxista a Paca y a mí en unas vacaciones.

Paca- Nos inventamos lo de que la isla aparecía y desaparecía cada trece años, pero la isla en sí existe.

Especulo- El cine es un tema muy importante en la novela...

Juantxu- Sí, en relación con los sueños.

Paca- El cine como terapia, y como posibilidad de que la gente juegue a ser el personaje que quiera.

Especulo- Bueno, esto existe ya en los juegos de ordenador sobre películas, o de simulación de entornos históricos, así que no podeis escapar de lo electrónico. De hecho, esta entrevista va a aparecer en una revista digital, y parece que la novela arremete bastante contra las nuevas tecnologías. Por ejemplo escribís: "Ariadna soportaba las secuelas del síndrome de la tecla. Dar a una tecla y conseguir lo que fuera: abrir una puerta, hablar con personas desde otro continente, una entrada para el teatro, dinero o información en distintos idiomas sobre cualquier tema: todo. Y eso había llevado a mucha gente a pensar que todo era todo. Lo mismo un caniche con pedigrí, un orgasmo o un éxtasis místico."

María Antonia- En principio no creo que esto sea negativo ni positivo, lo que pasa es que hay que adaptarse a la situación, dentro de unos años esto será como ir al cine para nosotros.

Paca- El problema está en que ahora mismo sólo nos hablan de Internet por todas partes, en el periódico, la televisión, los anuncios por la calle... Las empresas, lo que se vende, lo que puedes comprar. A mí me parece muy sospechoso, nos quieren llevar por un camino determinado.

Juantxu- Aparte de que el mundo está desequilibrado, ¿cuántos accesos a Internet hay en África?

diccionario ético...

María Antonia- No es normal que te lo dé todo una tecla y luego tengas que ir a un sitio a aprender a reirte, a bailar, a relacionarte, a dormir. Estas cosas deberían ser naturales.

Paca- Te venden que basta con la relación que uno tiene a través del correo electrónico o en el chat, y para mí esta relación es ficticia, porque yo creo que hay que tocarse.

María Antonia- En los países del norte hay una enfermedad de la piel que es de no tocarse.

Especulo- ¿Fantasía o realidad?

Juantxu- Las dos cosas. De hecho la fantasía es realidad. Sin una cierta dosis de fantasía no se puede vivir. Esto es más importante que la mayoría de las cosas que hacemos al cabo del día. Lo que tenemos en la cabeza es lo más poderoso: la fantasía, el deseo, es lo que nos mueve. La novela está llena de sueños, y los sueños no cumplen las leyes de la realidad.

Especulo- La fantasía pues como arma para transformar la realidad, igual que la risa o la ironía. Se agradece que los personajes sean capaces de reirse de sí mismos, hay demasiada gente por ahí que se toma demasiado en serio...

Paca- Claro, es mucho mejor usar estas armas que escribir un panfleto que se le caería a la gente de las manos.

Juantxu- Risa y transgresión, sí, pero con mucho respeto. Creemos que la novela es respetuosa y comprensiva. Excepto quizá con la gente obsesionada con los móviles. Con estos no tenemos compasión.

María Antonia- En relación con esto está el "Diccionario Ético Indispensable de Palabras Compuestas", que está por ahí en la novela.

Especulo- Es una especie de manifiesto, a veces no políticamente correcto, si lo lee Bill Clinton le da un síncope.

Paca- Pues me alegraría. En cuanto a la participación de la gente, en la última hoja invitamos a los lectores a que colaboren y todavía no han mandado nada. A mí me gustaría que alguien nos escribiera para decir: "yo estoy en ese viaje".

María Antonia- Así en una próxima edición podríamos sacar una lista de gente más larga.

Juantxu- Estamos pensando en llevar este experimento a la red pronto, para que participe más gente y se convierta en una obra más abierta.

Especulo- Estaremos esperando vuestro estreno digital. Muchas gracias por la entrevista.


© Susana Pajares Tosca 2000
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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