Esbozo de una Crítica de la Razón Poética

 

Pablo Mora
moraleja@telcel.net.ve
Profesor Titular, Jubilado, UNET (Venezuela)
htt://www.sitio.com/moraleja

 


  1. Poesía, enigma, filosofía
  2. Poética, estética y exoestética
  3. Poesía, arma cargada de futuro
  4. Poesía, magia y revolución
  5. Proyecto creador versus confabulación

 

  1. Poesía, enigma y filosofía
  2. Elemento esencial de la poesía artística o sermo artifex es el enigma. La palabra griega ainigma que es neutra, significaba lo que se deja entrever a través de una palabra oscura o mediante equívocos, como consta en autores tales como Esquilo (Prometeo 610), Sófocles (Edipo Rey 393) y Platón (Apología 27). En Esquilo, la expresión di ´anaigmaton significa "por enigmas, en términos oscuros". Esta enigmaticidad, esta oscuridad, es esencial al objeto poético y le es esencial a la poesía culta desde los tiempos más remotos. Enigma significa misterio por resolver. La poesía es un enigma cuyo misterio no se resuelve nunca. Está en su esencia el no resolverse. Un problema matemático es algo que bien planteado tiene o debe tener una solución. En cambio, un poema – y esto es extensible a cualquier obra artística – mientras mejor planteado está, menos tiene solución. Resulta verdaderamente penoso y desilusionante el afán de la moderna crítica llamada estructuralista por observar de un modo microscópico el contenido y la forma de los objetos poéticos, como si éstos pudieran ser considerados como piezas de laboratorio, como fragmentos de tejidos orgánicos, que pueden colorearse y clasificarse. Bajo el nombre de "estudio semiótico", se realizan unos descuartizamientos de la materia poética que eliminan de raíz todo el enigma y el misterio de que está compuesto en su más íntima esencia. Es decir, que en rigor esa crítica no trabaja sobre los poemas sino sobre las ruinas de la poesía. (Ludovico Silva).

    La poesía es un objeto esencialmente enigmático, que se resiste por su propia naturaleza a semejantes distorsiones. Que la poesía sea enigmática significa que la materia sonora del poema, está compuesta de signos cuyo significado permanecerá por siempre oculto. No hay manera de resolver el enigma. La poesía cuyo enigma original se deja resolver de una manera definitiva deja de ser poesía o nunca lo fue. Esencial al signo poético su conversión en símbolo, es decir, en una fórmula ritual que cada quien interpreta como quiere y puede. Por eso decía Valéry: "Mis versos tienen el sentido que se les dé". La poesía es el signo de los nuevos tiempos. Estamos en una etapa de la historia de la humanidad en la que el ser humano torturado por la técnica, por el consumo, por la guerra sin nombre, por una razón que ha querido conquistar el mundo sin atreverse a conocerlo en lo que tiene de enigmático, necesita de un modo urgente y dramático la construcción de una Crítica de la Razón Poética. Esta será la critica de los nuevos tiempos, la que habrá de salvarnos del desastre, pues solamente la razón poética puede rescatar para nosotros el mundo que ha destruido la razón científica. (Ludovico Silva).

    Hemos dado a la dialéctica la denominación de lógica de la ilusión. La razón, considerada como facultad de cierta forma lógica de conocimiento, es la facultad de inferir, esto es, de juzgar indirectamente. La razón es la facultad de los principios. Todo interés de la razón (el especulativo lo mismo que el pragmático) se concentra en las tres siguientes preguntas:

    1ª. ¿Qué puedo saber?

    2ª ¿Qué debo hacer?

    3ª ¿Qué puedo esperar? (Kant)

    A estas tres preguntas agrega Kant una cuarta: ¿Qué es el hombre? El hombre es sujeto del conocimiento, sujeto de la vida y de la acción. En el consecuente perfeccionamiento de ese trazado el mundo se presenta como un proyecto del hombre: el mundo sólo es en cuanto existe el hombre. El hombre es un ser cuya existencia se caracteriza por la producción práctica de la realidad humano – social, y por la reproducción espiritual de la realidad humana y de la realidad ajena al hombre, la realidad en general. La práctica es, en su esencia y generalidad, la revelación del secreto del hombre como ser onto – creador, como ser que crea la realidad (humano-social), y comprende y explica por ello la realidad (humana y no humana, a la realidad en su totalidad). El hombre sólo conoce en cuanto crea la realidad humano – social. La praxis del hombre no es una actividad práctica opuesta a la teoría, sino que es la determinación de la existencia humana como transformación de la realidad. Sólo conocemos el mundo, las cosas y los procesos espiritualmente. Sin la creación de la realidad humano-social no es posible siquiera la reproducción espiritual e intelectual de la realidad. Por cuanto (el hombre) crea el mundo humano, la realidad social objetiva, y es capaz de superar una situación dada, ciertas condiciones y premisas, puede comprender y explicar también el mundo no humano, el universo y la naturaleza. El acceso del hombre a los secretos de la naturaleza es posible sobre la base de la creación de la realidad humana. La técnica moderna, los laboratorios experimentales, los ciclotrones y los cohetes refutan la idea de que el conocimiento de la naturaleza se funde en la contemplación. (Karel Kosik).

    Por medio del trabajo el hombre se hace único ser del universo capaz de crear "la" realidad, con lo cual supera su origen natural, supera el encerramiento del mundo de la naturaleza. La obra de arte se vincula con los sentidos, con la totalidad posible de ellos, con los cuales el hombre captura o toca la realidad, y los sensibiliza, los afina, los "carga" de praxis histórico-social específica, aquella contenida en la obra, los humaniza en tanto las exigencias de la obra, en mayor o en menor grado, provocan una respuesta, un acto de la experiencia, un trabajo de recepción o producción que ya añade un acto de práctica al hombre por el cual él puede seguir créandose a sí mismo. (Joaquín Marta Sosa).

    Nada impropio nos parecería afirmar por vía de hipótesis que la aparición de la creatividad técnica, en cuanto tal, implica la existencia de una estructura sintáctica que – proyectada desde la vertiente del afán de poder como fuente ontogenética de la ratio technica – regula tanto la configuración como la dinámica de un conjunto de actividades y funciones inteligentes (valga decir: intencionales o realizadas de acuerdo con un proyecto impuesto por el hombre) cuya conexión e interdependencia constituyen lo que pudiéramos llamar un lenguaje. La noción de creatividad la hemos identificado con la capacidad técnica, cuidándonos sin embargo de que semejante característica no quede restringida al simple uso o fabricación de enseres, útiles o instrumentos ( homo faber ), sino que se extienda incluso desde la esfera noética y dianoética ( homo sapiens ) hasta las vertientes sentimentales y estéticas de su ejercitante. Crear significa trans-formar, trans-mutar y trans-sustanciar la alteridad colocándola al servicio de los fines de dominio ( interesados o desintersados ) que persigue el hombre. Lo que acontece es que (el hombre), al igual que cualquier otro ente del universo, pueda quedar transformado en una creatura más de la ratio technica , asumiendo la función y el papel de algo producido y manipulado de acuerdo con los planes y designios de ella misma… que el hombre se convierta en un objeto de dominio para el propio hombre. O expresado en otras palabras: que en lugar de ser tratado por sus semejantes como si fuera un fin en sí - donde resplandezca, como tal, la dignidad humana inspirando el máximo respeto – sea objetivado como un simple medio, utilizado y manipulado por otros cual si fuera un mero instrumento para lograr potestad y control sobre la vida. (Ernesto Mayz Vallenilla).

    La pugna contra la reificación del hombre encarna por esto la expresión de un humanismo, activo y combatiente, que no niega o se opone simplemente a la técnica como si ella representase al sumo mal para el hombre, sino que afirma y sostiene las posibilidades que le están dadas a éste – por obra de su originaria estructura ontológica – para superar y vencer la alienación que aquélla provoca. Semejante humanismo ha de partir de una expresa toma de conciencia de la situación y estructuras creadas por ella (la técnica), a la vez que, afincándose en los recursos y potencias del hombre, debe salvaguardar para él aquellas fuentes y fundamentos de donde brota la posibilidad de su afirmación como persona. El hombre, capaz de descubrir e interpretar las leyes que gobiernan el cosmos (Matemática, Física, Filosofía), de plasmar y crear obras llenas de sentido (Estética), el homo sapiens es, pues, ese hombre que se siente poseedor de la razón y hace de ella el centro de su ser. En tal sentido su condición de persona, como característica óntico-ontológica de su ser, nos debe llevar a destacar y a respetar en él lo que lo distingue de cualquier otro ente natural: su espíritu. (Ernesto Mayz Vallenilla)

     

    Sólo es necesario aquello que permite crear. Habrá de haber tiempo para la Poesía si no quieren pueblos y hombres sucumbir antes de tiempo. Poesía: creación – creación de creaciones – re – creación. Crear acción. Co – visión. Co – audición. Co – lección. Co – acción- Co – participación. Co – creación. Co – re –creación. En esta etapa de la humanidad en la que vivimos torturados por la técnica, por una razón que ha pretendido conquistarlo todo, sin conocerlo, necesitamos con urgencia la construcción de una Crítica de la Razón Poética, que sea capaz de rescatarnos el mundo que la razón científica ha destruido. Para dar con los intríngulis, con el enigma de lo poético, máxime cuando todo hombre terminará por ser creador, poeta, en el devenir, sin saber que siempre lo ha sido, necesitamos interrelacionar todo lo que hasta el presente el hombre ha hallado y dicho en torno al acto creador. Habrá que recopilar los distintos ámbitos de la Poética y las Poéticas; los contextos de la estética; las innumerables construcciones de la semiología o semiótica; de la fonología y la lingüística; sobre todo de la creática, la sinéctica y la zetética, y de todas aquellas nuevas disciplinas encargadas de esclarecer el sentido y razón del acto poético. Debemos ir pensando en la concepción de una nueva disciplina que, tal como lo expresaría Saussure, nosotros la llamaríamos Poiesología (del griego: poieo: hacer; poiesis: creación, creación espiritual). Disciplina que estudiaría los signos de la creatividad y las leyes que la regulan en relación con la naturaleza, el hombre y el arte; al interior de la ciencia, la técnica y la tecnología. (Pablo Mora).

     

  3. Poética. estética y exoestética
  4. Orígenes de la Poesía: En total, dos parecen haber sido las causas especiales del origen de la Poesía, y ambas naturales: 1) Ya desde niños es connatural a los hombres el reproducir imitativamente; y en esto se diferencia de los demás animales: en que es más imitador el hombre que todos ellos, y hace sus primeros pasos en el aprendizaje mediante imitación; 2) En que todos se complacen en las reproducciones imitativas. (Aristóteles). La sola función que han ejercido, desde un comienzo, los poetas nobles, ha sido enseñar lo que podía salvar a los hombres. En los juicios modernos no siempre se tiene en cuenta con la debida claridad la relación existente entre la crítica platónica de la poesía y la posición peculiar que el poeta ocupaba entre los griegos como educador de su pueblo. El espíritu de la poesía helénica es "trágico", porque profesa el encadenamiento de todo, aun de las supremas aspiraciones del hombre, con el gobierno de lo sobrehumano en todos los destinos mortales… La desdicha merecida o inmerecida, es la moira de los dioses para esta fe en una divinidad que es la causa de cuanto acontece, lo mismo lo bueno que lo malo… El poeta, según Platón, no es el hombre de saber en el sentido filosófico de la palabra, ni tampoco de verdadera opinión; su obra es el reflejo de los prejuicios e ideales imperantes, pero le falta verdadero arte de la medida sin el cual no es posible sobreponerse al engaño y a la apariencia. De todo esto concluye Platón que el poeta imitativo tiene una influencia mala sobre el alma del hombre, puesto que despierta, nutre, vigoriza en ella las fuerzas peores, matando en cambio el espíritu pensante, como los regentes que robustecen los elementos peores dentro del estado. Lo que reprocha al poeta imitativo es el "evocar un estado malo en el alma de cada individuo". Es una imagen tomada de la tan combatida práctica de los demagogos, los cuales se dedican a halagar a la multitud. El poeta incapacita al alma para distinguir lo importante de lo que no lo es, pues representa las mismas cosas unas veces como cosas grandes y otras veces como cosas pequeñas, según el fin que en cada caso persigue. Y esta relatividad es precisamente la que demuestra que el poeta crea ídolos y no reconoce la verdad. (Werner Jaeger).

     

    El poeta ofrenda todo el tesoro de sus días a la palabra. Sin arrepentimientos ni dudas, entrega su vida a ese misterio, a ese arcano. La herramienta magnífica, aunque sutil por cuanto va apenas hecha de sonidos, con la cual el hombre se acercó al mundo para romper su indiferencia y penetrar su espíritu, en el sentido de las cosas, para no existir extraño a la naturaleza, para intentar fusionarse con ésta, valga decir, retornar a ella en la entrega más pura de amor con el cosmos. Aunque conciencia del ser, derrotado sin embargo en su sed de tornar, entonces el poeta entendió cómo sólo era posible en la quimera, en ese espejismo creado de sueño y anhelo, la palabra. Pese al acercamiento quedaba, pues, la distancia del destierro. Ante la inexpugnabilidad del mundo y la expulsión definitiva de toda integración armónica en él – tal vez por su racionalidad, por su conciencia misma, o como lo dijo metafóricamente la Biblia, por probar el fruto del árbol de la ciencia - no surgía otro remedio, sino inventarle un universo alterno, el país de utopía, la comarca de la palabra preñada por la luz de los astros y la lámpara de la imaginación, y allí, en ese territorio, en ese cosmos de la palabra, el hombre pudo vivir, encarnaba la otra naturaleza, la inventada por él y dueño de ella. No obstante, sólo el poeta poseía el don extraño para construir ese mundo con la belleza y la esperanza. Y esa nueva dimensión, llámesela cultura, llámesela humanismo, su verdadero nombre significa, detrás de cualquier otro, la poesía. La medida de todo poeta la da su relación, su diálogo, su pasión, su capacidad de sacrificio por la palabra. Es una su cosmovisión de pequeño filósofo y una su estética, ambas centradas en ese orbe alterno a la realidad inabordable, en esa utopía levantada con la materia sagrada de la palabra y de los sueños, la poesía…Lo poético es el resultado de texné y creación. Para Longino lo poético detéctase al través de la sensación del éxtasis, del pasmo, de la admiración; lo poético significa lo sublime… El placer sería la naturaleza cognoscitiva de lo poético. En todo placer hay poesía… Bergson: lo poético signifícalo la relación dialéctica de la elasticidad frente a la rigidez, frente a lo inerte, frente a lo anquilosado, frente a lo conservador de la actividad humana; la gracia como rechazo de lo mecánico de la vida; la libertad connatural al hombre ante lo reaccionario, contra lo repetitivo, contra lo aburrido del mundo… Pero, ¿cuál es la naturaleza de lo poético? Está presente en la sensación de accionar la inteligencia y la imaginación. ¿Y cómo definirla? ¿El placer de tocar el misterio? ¿Sobrecogimiento? (Lubio Cardozo).

     

    La belleza pertenece a la forma, y toda forma tiene su origen en un movimiento que la traza: la forma no es más que movimiento registrado. Ahora bien, si nos preguntamos cuáles son los movimientos que describen formas bellas, encontraremos que son los movimientos graciosos: la belleza, decía Leonardo de Vinci, es la gracia petrificada. La cuestión consiste entonces en saber qué es la gracia… en todo lo que es gracioso vemos, sentimos, adivinamos una especie de abandono y como una condescendencia… Lo que caracteriza los signos del lenguaje humano no es tanto su generalidad cuanto su movilidad. El signo instintivo es un signo adherente, el signo inteligente es un signo móvil. (Bergson). Nos deleitamos en la melodía porque expresa disposiciones, y en el ritmo porque nos mueve de un modo regular. Cuando oímos "imitaciones", todos experimentamos sentimientos simpáticos. (Aristóteles). Las proposiciones poéticas se hacen con sentimientos de pasión y emoción. (Vico). Por medio del arte el hombre hace explícito para sí mismo lo que él es. El arte tiene que excitar nuestros sentidos, nuestros sentimientos, nuestras emociones. (Hegel). No hay ninguna clase de sentimientos que el arte no intente objetivar. (Ducasse).

    La poesía no es distracción, sino concentración; no sustituto de la vida, sino iluminación del ser; no claridad del entendimiento, sino verdad del sentimiento; en la poesía no importa la forma "bella", sino la forma "significativa"…. La primera pregunta, la pregunta por la posibilidad estética de una poesía, es y seguirá siendo siempre: ¿está plasmada o no?, ¿ha sido, en verdad, conjurado el hechizo? Pero cuando el lenguaje realmente ha dado el "sí", y cuando ha ocurrido el milagro del conjuro sin trampa, entonces sí que la poetizada actitud ante el ser, en cuanto tal, cobra vigor decisivo… La poesía ilumina no poco de aquella oculta profundidad esencial de nuestra Existencia (de ahí su verdad), y la ilumina directamente por la plasmación ( de ahí su belleza). Quien capte la verdad poética de manera racional viendo en ella una atractiva figuración de conceptos intelectuales, convertirá la poesía en algo sustituible. Quien considere la belleza poética desde un punto de vista exterior hará de la poesía algo superfluo. La verdadera poesía no es veraz en el sentido intelectual, ni es bella en el sentido de la artesanía, sino que por el hecho de "plasmar bellamente" es también una manera de apoderarse de la verdad. (Johannes Pfeiffer).

    En cuanto a la poesía del siglo veinte, y la poesía que espero que aparezca más o menos en las próximas décadas, se moverá, creo, en contra de la patraña, será más dura y más sana, estará "más cerca del hueso", como dice el señor Hewlett. Será lo más parecida al granito, su fuerza residirá en la verdad, en su poder de interpretación (desde luego, la fuerza poética siempre está ahí); quiero decir, que no intentará parecer feroz por el estruendo retórico y por la desordenada sobreabundancia lujosa, Tendremos menos adjetivos coloridos para acojinar los golpes y debilitar el impacto. Por lo menos en mi caso, así la quiero: austera, directa, libre de babosa emoción. (Ezra Pound).

    Verdad estética – Verdad lógica: Así es estéticamente cierto que el sol se hunde en el mar, aunque tal aserto sea falso objetiva y lógicamente. (Kant). Porque ese cielo azul que todos vemos/ ni es cielo ni es azul. Lástima grande/ que no sea verdad tanta belleza. (Lupercio Leonardo de Argensola). A mí me gusta la belleza, no la realidad. (Luis Arturo Mora Neuville). Conocimiento poético: Conocimiento instintivo, en bruto, rápido, que se adquiere de las cosas; no está tan lejos, como se cree, del conocimiento científico El poeta anota los pocos detalles de un hecho que bastarán para determinar en el lector la emoción específica de ese hecho… Y deja la minucia, que no conmueve. ( Jean Epstein ).

    Si toda verdadera filosofía es una concepción del Universo, toda verdadera poesía es asimismo una intuición del Universo… La poesía comprende a la filosofía dentro de su órbita, de ahí que toda verdadera filosofía es poesía; y la más profunda poesía es filosofía. Esta es la identificación etimológica y significativa de númen y noúmeno…. Silogismo poético, el soneto. Arquitectura. Y nunca con mayor razón, aquí, lo de razón de la sinrazón o verdad de la mentira, que es el arte… Razón de la sinrazón es poesía. Imágenes, palabras, metáforas, transfiguran la realidad inmediata, que es la realidad aparente. La realidad verdadera (razón) la entrega el poeta en la aparente sinrazón de su poesía. Pero cuidado de no identificar sinrazón con automatismo síquico. Si el hombre posee la razón es para que gobierne, encauce y aproveche en lo aprovechable el impulso desrazonado de los primeros materiales intuidos… Si se cree que el mundo que los sentidos transmiten es verdadero, entonces, poesía es sinrazón de la razón, mentira de la verdad. Pero la belleza de esa sinrazón y de esa mentira, será entonces la verdadera verdad. Belleza, verdad, justicia, bien, libertad, amor, son los nombres distintos de Dios sobre la tierra. Poesía es, en definitiva, un modo de conocer a Dios.. ( Luis Beltrán Guerrero ).

     

    Y sabremos los misterios de las cosas como si fuéramos espías de los dioses. (Shakespeare). Escribir es un destino y un destino es el azar… Escribir es masturbarse el corazón… Escritor es quien obedece y cumple la orden de rejuvenecer a Dios. (Gonzalo Araujo). Podemos hablar de saber poético, un saber que no es apropiador, un saber que es puro transcurrir de la experiencia… Por el saber ordinario comerciamos con las cosas. Las ordenamos o fragmentamos. En el saber poético que se da en la experiencia de revelación debemos deponer todo comercio, las palabras si acaso llegan, advienen después… En la experiencia de revelación la realidad se deja estar. Ella es la que dicta ahora la palabra, desde su vasto silencio… Poesía es atender a la realidad, el atender es un cuidar y un contemplar; y es un advertir. El poeta se ocupa de la atención. ( Hanni Ossott ).

    El principio mayor de la poética es que el lenguaje poético se define, respecto de la prosa, como un apartamiento de una norma; por lo tanto cabe definir la poética como una estilística de género, que estudia y mide las desviaciones características, no de un individuo, sino de un género de lenguaje, es decir, exactamente lo que Barthes propone llamar una escritura… Primer silogismo: la poesía es cada vez más apartamiento; ahora bien, la poesía está cada vez más próxima a su esencia; luego, su esencia es el apartamiento; segundo silogismo: la poesía es cada vez más apartamiento; ahora bien, el apartamiento es su esencia; luego, la poesía está cada vez más próxima a su esencia…. La poesía sería entonces, como dice Cohen antiprosa y reducción de la desviación: negación, rechazo, olvido, supresión de la desviación, de esa desviación que hace el lenguaje; ilusión, sueño, utopía necesaria y absurda de un lenguaje sin desviación, sin hiato, sin defecto. ( Gérard Genette ).

    La poesía es un sistema de mensaje semi-proyectivo; es un arte de comunicación, al menos implícita, en el que el creador, el poeta, pretende suscitar una resonancia en el espíritu y en la sensibilidad de los individuos que lo escucharán, a través del espacio y del tiempo, a lo lejos y más tarde… Sugiere más de lo que dice, y el lector o el oyente encuentra en ella, muy a menudo lo que él mismo aporta… Puede existir una teoría de la comunicación poética que constituya un campo de aplicación particular de la "Teoría de la Información". Resulta del análisis del mensaje global en cada nivel de nuestra percepción, según las dos actitudes de lo semántico y de lo estético del mensaje lingüístico y del mensaje sonoro… Nos resulta imposible tratar de elucidar el "misterio poético" y por consiguiente actuar conscientemente sobre el subconsciente del hombre por la vía poética: será tarea futura de los "ingenieros en emoción". (Abraham Moles).

    Para la ciencia estructural de la literatura es también característico el modo de examinar la relación entre la obra de la poesía y la vida. En oposición a las tendencias contemporáneas, que explican la obra como un reflejo directo de la vida del poeta, especialmente de su vida interior, la ciencia estructural de la literatura, en conformidad con su tesis del carácter sígnico de la obra de arte, se percata del hecho de que la relación entre la obra y la vida del poeta no posee el carácter de una dependencia unilateral, sino que se apoya en la correlación mutua… la vida constituye el polo opuesto de la creación del poeta, y la obra es a su vez un polo no realizado de la vida del poeta… Toda transformación de la estructura artística es provocada – motivada – de algún modo desde el exterior, ya sea directamente por la evolución de la sociedad o por el desarrollo de algunos de los ámbitos de la cultura – ciencia, economía, política, lenguaje, etc -, que, de un modo similar al arte, se apoyan en la convivencia social… El arte y la sociedad no mantienen una relación mecánica sino dialéctica. ( Jan Mukarosky ).

    Jean Cohen llega a identificar la "denotación" con la función cognitiva del lenguaje y la "connotación" con la función afectiva o emocional: "La respuesta emocional y la respuesta intelectual no se pueden dar al mismo tiempo. Estas son antitéticas, y para que surja la primera, es necesario que desaparezca la segunda". Así, aparte del hibridismo de una documentada "lógica afectiva", que impondría su norma a la frase poética, está la caracterización de la metáfora en poesía como paso del sentido nocional al sentido "emocional", o poético. ( Ignazio Ambrogio ).

     

    Exoestética: rama de la estética científica que estudia las relaciones y los valores estéticos en la realidad extraterrestre del planeta. ( Vasílica Rimmicelu ). Efectos de la exoestética sobre la humanidad ( dos alternativas ): 1) Es posible que el eventual exoarte complique y profundice la crisis actual del arte y las categorías humanísticas; que la humanidad sea invadida por nuevos criterios estéticos aún no verificados, que aumenten la confusión actual en el campo de los valores. 2) Pero también es posible que el exoarte ofrezca soluciones favorables al problema humano, que facilite una nueva conciencia del hombre derivada de su nueva posición en el universo, caso en el cual la primera consecuencia sería un ¿exohumanismo? ( Edgar Papu ).

    La poesía ha recorrido un largo camino que va desde la magia primitiva hasta la poesía "pura" de la hora presente. Urge retornar a la realidad desnuda de los seres con una mirada limpia e ingenua que no sea deliberado infantilismo sino pura complacencia con la circunstancia. Precisa, nada menos, la mirada nueva de un hombre nuevo, en un mundo renovado, depurado, renacido. Un nuevo Renacimiento distinto del anterior, más profundamente universal y humano en el que el hombre y su circunstancia se confundan en el canto unánime de la más honda y eterna poesía… La expresión en los no humanos es siempre manifestación del propio impulso vital; en el hombre se amplía esta manifestación con la expresión del impulso vital de los demás seres, del impulso cósmico. ¿Qué hace el poeta ante su circunstancia natural o cultural? Intuir la vida - que es movimiento - de las cosas por analogía con el propio sentimiento vital. Vida es acción, transformación, movimiento continuo que se produce a nuestra vista en todos los seres existentes y en las relaciones que entre éstos se producen. El poeta trata de expresar el ritmo vital, cósmico, y va a ello por dos vías: la de la afirmación de lo cotidiano - representación de lo aparente del movimiento vital - o la de la negación de ese mismo cotidiano - representación de lo esencial inaparente, inefable, del movimiento vital… Para algunos poetas satisfechos de su circunstancia o en lucha contra ella, denunciándola, lo cotidiano es lo inmediatamente circundante. Para otros, apoyados en su circunstancia pero no plenamente satisfechos de lo inmediato, lo cotidiano asume el aspecto de "cotidiano histórico", es decir, de actualización de un cotidiano anterior… Y así se va, por grados, en la negación de lo cotidiano hasta llegar a la negación total y a la creación de la palabra de un universo poético intemporal e inespacial donde la poesía "pura", sin compromisos inmediatos con la circunstancia, despojada de todo elemento extrapoético, pretende salvar de la tiranía de lo cotidiano al poeta…. De todas maneras el poeta es siempre el hombre en extrema tensión ante su circunstancia, que descubre y expresa el ritmo vital oculto a los ojos del hombre común… Por eso el poeta, aun el más alejado de su circunstancia, es siempre un creador, "pequeño dios", según el verso de Huidobro, que descubre y expresa el movimiento esencial, el ritmo vital que unifica en su danza cósmica "las almas y las estrellas"… No es el espejo quien debe guiar la mano: el devenir revolucionario de la humanidad habrá de ser quien guíe y determine el devenir estético. ( José Antonio Portuondo ).

    Soy desmesurado cósmico
    Las piedras las plantas las montañas
    Me saludan Las abejas Las ratas
    Los leones Las águilas
    Los astros los crepúsculos las albas
    Los ríos y las selvas me preguntan
    ¿Qué tal cómo está Ud.?
    Y mientras los astros y las olas tengan algo que decir
    Será por mi boca que hablarán los hombres
    Que yo caiga por el mundo a toda máquina
    Que yo corra por el universo toda estrella
    Que me hunda o que me eleve
    Lanzado sin piedad entre planetas y catástrofes
    Señor Dios si tú existes es a mí a quien lo debes
                                      (Vicente Huidobro)

    El escritor es agente de un "impulso trascendente", ese que lleva a alcanzar más allá del radio de acción de cada uno y de su situación inmediata, es un acto de conocimiento y de experiencia mediante el cual el hombre es capaz de superar los límites de una situación, y verla desde fuera, por así decirlo, con lo cual la dota de un nuevo horizonte… La situación del arte en el capitalismo es la de un centro alienado, afectado profundamente por las relaciones abstractas, duales y cosificadoras que dicho sistema impone. Pero su mismo carácter de producto humano, de convergencia específica de praxis humana, que es siempre transformadora, le otorga la posibilidad de ser foco de disidencias y, por tanto, posibilita su desalienación, realizada en su grado posible en la contribución que el trabajo artístico hace para entablar nuevas relaciones que permitan que su desarrollo alcanzado no se enerve ni limite… En el caso de Latinoamérica parece que es el escritor literario, el trabajador intelectual, quien seguirá jugando ese papel de nudo estético – social de la disidencia como uno de los síntomas del cambio social posible, de la desalienación de la historia del continente… El nuevo artista, el nuevo escritor, es el posible realizador, en quien debe realizarse en acto la musa social, épica, del nuevo arte. Se trata, en cierta manera, de esa categoría, señalada por primera vez por San Pablo y actualizada en los escritos de Ernesto "Ché" Guevara, del hombre nuevo como producido por y productor de la nueva sociedad; así, el arte nuevo es producido y producirá el artista nuevo, expresión regional de la nueva sociedad, el primero, y del hombre nuevo, el segundo… La literatura es tal porque permite desideologizar, como potencial posibilidad, la realidad social, quitarle las máscaras que en ella han puesto para oscurecer, entorpecer, deformar, nuestra vinculación y nuestro compromiso de operar en ella… Se trata de producir una literatura que reivindique el valor de los "lugares comunes" de nuestra realidad ( cárcel, falsificación de nuestra constitución y sus normas, la autoridad como represión, la violencia como expresión de lo cotidiano, las luchas contra todo ello, el amor en medio de esas condiciones, la angustia personal en tanto localización de las angustias sociales, etc. ). Esos lugares comunes se tornan peligrosos e insustituiblemente literarios puesto que descubren la calidad infrahumana de la organización social que los produce, comunican el mundo en su localización histórica–humana… Todo es poesía. Todo puede hacerse poesía. Los poetas somos quienes protegemos al pueblo con palabras. La poesía es el único modo de decir la verdad sobre la tierra. Desmentir a la AP, a la UPI, esa es también misión del poeta. Creo con Ho-Chi-Minh que en nuestros días los poemas deben ser de acero y los poetas guardias de asalto (Joaquín Marta Sosa, Ernesto Cardenal).

     

    Tirteo es una individualidad poética en el sentido actual. Es la expresión del sentir universal. Revela la convicción cierta de todo ciudadano consciente. De ahí que se exprese con frecuencia en la primera persona del plural: "¡Luchemos!" "¡Muramos!" No se trata de su yo subjetivo; sino del yo universal, "de la voz pública de la patria", como dijo Demóstenes. Quiere crear un pueblo, un estado de héroes. Desarrolla, del modo más penetrante, la esencia de la areté espartana. Surge, de pronto, el guía espiritual adecuado. La nueva areté ciudadana, que las circunstancias exigen, halla por primera vez su forma artística (Werner Jaeger ).

     

    El mundo es una idea, como la poesía, que gira entre lo puesto, lo impuesto, lo propuesto, lo sobrepuesto, lo repuesto y lo dispuesto. La poesía es un acto de fe (Pablo Mora). Si alguien pone en él (en el poema) sus propias esperanzas, las volverá a encontrar (Valéry).

    Crearemos al hombre
    Creeremos en el hombre
    Hasta de dos en dos armarnos
    Y amarnos hasta el fin
                                (Pablo Mora )

     

  5. Poesía, arma cargada de futuro
  6. El poeta será el maestro y no el discípulo de su época. El poeta sabe que la poesía es la forma emocional del conocimiento. En esto radica su compromiso o, si se prefiere, su función social. La poesía nos permite descubrir nuevos e insospechados aspectos de la realidad. "Dar una forma – nos dice Buber – es descubrir. Al crear descubro, introduzco una forma en el mundo. La palabra primordial es la que se pronuncia desde el ser entero. La poesía ha de cumplir, en la medida que lo sea, una función desalienante… podrá ser la expresión de la alienación, pero no estará alienada… Las palabras primordiales no significan cosas, sino que indican relaciones. La antropología literaria establece su punto de partida en el diálogo generador de la obra de arte. Pasar de la enajenante sociedad de consumo hacia un nuevo camino que intenta la posibilidad de que el Yo se cumpla en una sociedad de personas. Avanzar hacia la persona, lo único que queremos ser. El poeta está ahí para que el árbol no crezca torcido. (José Isaacson ).

    La palabra escritor no vale tanto como artista creador, sino como "soldado", como combatiente. Lo que produce su pluma no es obra artística, sino arma de lucha con el valor de un mensaje y aspiración de convertirse en rectora de su tiempo… El artista es un hombre que se sirve de las palabras como armas. Escribir es una empresa de combate porque el escritor tiene una "situación" en su época y cada apalabra es acción. Haga lo que hiciere está en el asunto marcado, comprometido hasta su retiro más íntimo. Escribir es una opción para revelar al mundo y especialmente a los demás hombres, para que éstos, ante el objeto así puesto al desnudo, asuman todas sus responsabilidades. Cada apalabra del escritor repercute y cada silencio también.. Es aquí mismo, mientras vivimos, donde los pleitos se ganan o pierden. La palabra poética es un microcosmos. Como dice Brice-Parain: Las palabras son "pistolas cargadas"… Escribimos por la necesidad de sentirnos esenciales en relación con el mundo… hay en el hombre conciencia de ser revelador del mundo… El escritor no prevé ni conjetura: proyecta… Sólo hay arte por y para los demás… Toda la obra literaria es un llamamiento… El escritor recurre a la libertad del lector para que ella colabore en la producción de la obra… La obra de arte se nos coloca como una tarea que hay que cumplir… No tiene finalidad. ( Kant ). Pero es en sí misma un fin… Se dirige a la libertad de los lectores y les exige que la hagan existir… El único tema es la libertad… Sólo se escribe a sus contemporáneos, a sus hermanos de raza y clase… a los hombres de su tiempo… Frente a una época y una sociedad, frente a un aquí y un ahora la literatura está comprometida. Tal es la razón de que no haya que escribir tanto: hay palabras-claves… Poco más o menos, la frase de Pascal: "Estamos embarcados". Cuidándose de los "perros guardianes" que se dedican a mantener la ideología… Todo libro es liberador… La obra escrita puede ser una condición esencial para la acción, es decir, el momento de la conciencia reflexiva… La función de un escritor es llamar pan al pan y vino al vino… devolver su dignidad al lenguaje… Sólo podremos salvaguardar la literatura emprendiendo la tarea de desengañar a nuestro público… Por la misma razón, el deber del escritor es tomar partido contra todas las injusticias, vengan de donde vengan… Solamente el presentimiento de la justicia permite indignarse contra una injusticia… No hay fines que elegir. Los fines se inventan. El hombre tiene que inventar cada día. ( Sartre ).

    La misión del poeta es inventar lo que no existe. El poeta aumenta el mundo, añadiendo a lo real, que ya está ahí por sí mismo, un irreal continente… Al poeta le es dado pensar fuera del tiempo porque piensa su propia vida que no es, fuera del tiempo, absolutamente nada… Diríase que llevamos dentro, inadvertida, toda futura poesía y que el poeta, al llegar, no hace más que subrayarnos, destacar a nuestros ojos lo que ya poseíamos. ( José Ortega y Gasset ).

    Por creación estética entendemos un modo de comunicar una visión crítica del mundo en que vivimos y la tentación sagrada de actuar sobre ese mundo para desconstruirlo y reconstruirlo de manera que se aproxime a las imágenes en las cuales quisiéramos mirarnos integralmente… Huidobro tenía y no tiene razón: el poeta es un pequeño dios, porque los dioses, por grandes o menguados que sean, crean de acuerdo a un plan y obedeciendo a la necesidad de poner en el vacío un doble que les responda; y, al mismo tiempo, el poeta no es un pequeño dios puesto que desde su íntimo misterio intenta ordenar lo que nunca tendrá orden y mover lo que, por fundamento, aspira a ser estático en su falsa perfección. ¿Es posible concebir una literatura sin ideología? ( Fernando Alegría ).

    La poesía es una fórmula de trascendimiento de la realidad… La poesía no es – no puede ser - intemporal o, como suele decirse, un poco alegremente, eterna. Hay que apostar al ahora o nunca… La eficacia expresiva me parece más importante que la perfección estética… La Poesía no es un fin en sí. La Poesía es un instrumento, entre nosotros, para transformar el mundo… Nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con el perdón de los poetas poetísimos. Debe haber ideas, aunque otra cosa crean los cantores acéfalos. Debe haber calor animal. Y debe haber retórica, descripciones y argumento, y hasta política. Un poema es una integración y no ese residuo que queda cuando en nombre de lo puro, lo eterno o lo bello, se practica un sistema de eclosiones. La Poesía no es neutral. Y un poeta es, por de pronto, un hombre. Tal es mi poesía: Poesía-herramienta / a la vez que latido de lo unánime y ciego. / Tal es, arma cargada de futuro expansivo / con que te apunto al pecho. ( Gabriel Celaya ).

    El verdadero creador resume las visiones del mundo, hasta su momento y ofrece otras. Al hacerlo se arriesga, desafía, revoluciona… Así ese individuo establece un compromiso único entre su vida, su obra y la realidad. No hay literatura que no sea comprometida. No hay autor que no pueda creer en su compromiso. ( José Balza ). El artista debe, ante todo, suscitar una nueva sensibilidad política en el hombre, una nueva materia política, en la naturaleza humana… Ello consiste, sobre todo, en remover, de modo oscuro, subconsciente y casi animal, la anatomía política del hombre, despertando en él la aptitud de engendrar y aflorar a su piel nuevas inquietudes y emociones cívicas (Vallejo. Yolanda Osuna).

    Escribir es co-leer, co-ver, co-oír, co-actuar, co-participar, co-.liberar, co-crear; co-realizar, co-proponer, co-disponer: co-elegir, convivir, sobrevivir. Mientras algo exista o el dolor exista, existirá la poesía. La poesía trata de algo falso en la medida en que es real (Pablo Mora).

     

  7. Poesía, magia y revolución
  8. La poesía contemporánea se mueve entre dos polos: por una parte, es una profunda afirmación de los valores mágicos; por la otra, una vocación revolucionaria. La tentativa revolucionaria se presenta como una recuperación de la conciencia enajenada y, asimismo, como la conquista que hace esa conciencia recobrada del mundo histórico y de la naturaleza… El poema funde al pueblo porque el poeta remonta la corriente del lenguaje y bebe en la fuente original. En el poema la sociedad se enfrenta con los fundamentos de su ser, con su palabra primera. Al proferir esa palabra original, el hombre se creó… La obra regresa a sus fuentes y se vuelve objeto de comunión. La relación entre el poeta y su pueblo es orgánica y espontánea… El decir del poeta encarna en la comunión poética. La poesía pone al hombre fuera de sí y, simultáneamente, lo hace regresar a su ser original: lo vuelve a sí. El hombre es su imagen: él mismo y aquel otro. A través de la frase que es ritmo, que es imagen, el hombre – ese perpetuo llegar a ser – es. La poesía es entrar en el ser. La poesía: búsqueda de los otros, descubrimiento de la otredad. El poeta escucha lo que dice el tiempo, aun si dice: nada. Poesía, momentánea reconciliación: ayer, hoy, mañana; aquí y allá; tú, yo, él, nosotros. Todo está presente: será presencia. El acto mediante el cual el hombre se funda y revela a sí mismo es la poesía (Octavio Paz).

    Mi callejero no hacer nada vive y se suelta por la
    variedad de la noche.
    La noche es una fiesta larga y sola.
    En mi secreto corazón yo me justifico y ensalzo:
    He atestiguado el mundo; he confesado la rareza del mundo.
    He cantado lo eterno: la clara luna volvedora y las
    mejillas que apetece el amor…
    He sido y soy…
    Aún están a mi lado, sin embargo, las calles y la luna.
    El agua sigue siendo dulce en mi boca y las estrofas
    no me niegan su gracia.
    Siento el pavor de la belleza; ¿quién se atreverá
    a condenarme si esta gran luna de mi soledad me perdona?
                                           (Jorge Luis Borges ).

     

    Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas.
    Esta penumbra es lenta y me duele…
    Mis amigos no tienen cara,
    las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años,
    las esquinas pueden ser otras,
    no hay letras en las páginas de los libros….
    Esos caminos fueron ecos y pasos,
    mujeres, hombres, agonías, resurrecciones,
    días y noches,
    entresueños y sueños,
    cada infinito instante del ayer
    y de los ayeres del mundo…
    Emerson y la nieve y tantas cosas.
    Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro,
    a mi álgebra y mi clave,
    a mi espejo.
    Pronto sabré quién soy.
                                        (Jorge Luis Borges )

    La verdad del arte empieza allí donde termina la verdad de la vida… El poeta crea fuera del mundo que existe el que debiera existir. La poesía es un desafío a la Razón, el único desafío que la razón puede aceptar, pues una crea su realidad en el mundo que ES y la otra en el que ESTÁ SIENDO… La vida de un poema depende de la duración de su carga eléctrica. Me pregunto si los habrá eternos… El poeta es un pequeño dios. Se trata, pues, de condensar el caos en diminutos planetas de emoción… La poesía es el vocablo virgen de todo prejuicio; el verbo creado y creador, la palabra recién nacida. Ella se desarrolla en el alba primera del mundo. Su precisión no consiste en denominar las cosas, sino en no alejarse del alba. ( Vicente Huidobro ).

     

    Frente a "una realidad mediatizada y traicionada por los supuestos instrumentos cognoscitivos", Cortázar propone una gnoseología poética (en el sentido romántico): videncia, revelación, misterio, incognocibilidad por vía analítico-discursiva: agnosticismo vitalista, demoníaco… Imposibilidad de eludir el condicionamiento histórico: "En lo más gratuito que pueda yo escribir asomará siempre una voluntad de contacto con el presente histórico del hombre". Historicismo tácito pero no determinismo histórico: partir de la determinación histórica para superarla… Conciencia conflictiva, desgarrada: como en todo intelectual actual: discordia inconciliable entre deseo y realidad, entre querencia, apetencia y posesión, entre lo buscado y lo dado, entre el anhelo de liberación, renovación, revolución y la resistencia atroz de un mundo cada vez más destructivo, más opresor, más inhabitable. El pago de la lucidez: desasosiego: el pago de la honradez: permanente desajuste. Proyecto utópico: "La revolución será permanente, contradictoria, imprevisible, o no será". ( Saúl Yurkievich - Cortázar ).

     

  9. Proyecto creador versus confabulación

  10. Ante el enigma y el misterio, se asume el reto, dentro de un campo intelectual – ámbito magnético, legitimado a partir de la tonalidad epocal, del pathos metafísico – social envolvente. Real integración lógica generacional, a partir del consciente e inconsciente cultural implícito en hábitos racionales que permitan fundar una concreta visión del mundo en el mejor espíritu del tiempo, con los mejores signos de la época. A la luz auroral de un nuevo siglo. Imaginación, acción, autonomía relativa de intelectual en aras de un Proyecto Creador, revolucionario, reconocido, sentido, a manera de creación individual, desindividualizada, colectiva, dentro de moldes ontológico – epistemológico – axiológicos que apuntalen un real humanismo socialista positivo, integral, científico – social: auténtico humanismo poético. Transformación social de un observador – investigador – participante – autor – testigo de mito y realidad, que advierte la necesidad de la transición histórico estructural: el llamado al cumplimiento de las cosas obvias aún no realizadas. Anticipación, denuncia, negación y proposición de vanguardia revolucionaria, afianzada en el mejor discurso científico, tecnológico, estético. Un hacerse a sí mismos, determinar lo que se va a hacer: el programa vital que va a construir el yo, el tú, el nosotros. Posibilidades de hacer y de ser, según las circunstancias. Invento de un Proyecto a tono con las exigencias del real necesario. Asirse a creencias y ciencias, a principios firmes, hasta hacerse factor de la historia, del progreso, con la máxima libertad consentida por la hora. Embarcarse. Vivir a fondo la experiencia. Ir siendo. Viviendo. Ir siendo seres en marcha. Para tomar posesión de nosotros mismos. De nuestros triunfos y avatares. Hasta crear la patria necesaria y nueva. El ámbito operacional de la victoria.

    Ante una lingüística que pretende distinguir la especificidad de lo poético en el plano de los significantes e imposibilitada de establecer la diferenciación de lo poético frente a otros discursos en lo relativo al significado, reconocer que opera mal con la pluralidad connotativa, con el discurso delirante, arbitrario o incoherente, con la omnipotencia imaginativa, con el poder de transformación, con la libertad y creatividad de lo poético, puesto que el signo poético no es reducible ni a ley ni a sistema, ni a matesis ni a esquematismo… Poiesis: visión, ritmo, pulsación, magma imaginario en un plasma verbal… tono, orquestación… Puede responder a una corazonada, a un impulso gnómico, a una propensión especulativa, a una decisión documental, a un estímulo icónico, a una voluntad de representación… Siempre epistema y artilugio, cosa significada por la palabra como cosa, lenguaje en sí y reflejo, mundo figurado… Única escritura capaz de poner en funcionamiento la extensión total de una lengua, la única capaz de recuperar todo lo inusual o de inventar lo que falta.

    Arte subversivo: violación de los límites de las ideologías represivas: develar lo que las cristalizaciones ideológicas ocultan: desobedecer el código social impuesto por un orden punitivo y censorio: desoír la razón de Estado: rebasar lo permisible: transgredir lo decible. Extrañamiento positivo, utopía concreta, pragmatismo utópico, realidad y creatividad: remoción de un status enmohecido. Salir del sistema de la causalidad natural, empírica, de lo probable: ingresar en lo maravilloso. Concepción mágica del mundo: visión de la realidad como irreductible, ineludiblemente misteriosa. Jugar con todo lo que brinca de esa fluctuante disponibilidad del mundo. Volver el verbo impulsivo, avasallador, disolver las palabras en un flujo expansivo, envolvente, encantatorio: un magma germinal donde el lenguaje recobra su poder genésico. En cuanto que escribir es un acto de amor, es masturbarse el corazón, orientarse hacia una trascendencia en cuyo término esté esperando el hombre: el mismo que eternamente nos espera en el espacio, que eternamente nos acusa, nos grita, nos reta, nos reclama, nos convida.

    Creer al hombre, en el hombre. Amar la nube, la máquina, el libro, la esperanza. Sobre todo amar al hombre. Armar de acero los cantos. De dos en dos armarnos y amarnos hasta el fin. Inventar el regreso del mundo después de su desaparición. Llevar una mirada de repuesto o comprar alguna en el mercado: inventar otra mirada. Y si aún faltare algo, inventar también otra forma más concreta del hombre. Abrir el oído al ojo o echarle ojo al oído. Despertar al silencio de la vida. Hacer silencio para darle paso a la luz. Colocar acento al tiempo antes de las palmadas de la muerte. Hundirse, hurgarse, ser, sentirse, serse. Dejarse ser, dejarse ser, ser, ser. Ser lámpara en la noche de la aldea. Escuchar el aplauso de los pájaros cuando revienta en diapasón el día a pesar del estruendo de las hambres. Tentar, medir, pulsar, darle tiempo al camino a que regrese. Saber de dónde nos sacó el hechizo y contar con la última embestida. Contar las cosas increíbles como si fueran reales y las reales, como si fuesen increíbles. Reconquistar nuestro origen. Reconocer que no hay quejido mayor que el del amor. Estar atento al parte de guerra. Saber que existen caminos que no hay que seguir, ciudades que no hay que asediar o atacar, ejércitos que no conviene hostigar, preguntas que no hay que contestar y hasta órdenes que no hay por qué cumplir. Saber lo estrictamente indispensable. Participar en el engaño, en el ardid, la situación o la apariencia. Llevar la astucia al máximo posible. Adaptarse a la situación, sobre todo a la situación ajena. Avanzar por caminos tan insólitos que nunca el adversario logre descubrir. Dar con el más vulnerable de los puntos. Batirse en retirada o perseguirla. Contar con la moral, el ánimo, el terreno, el clima, el mando, la ocasión y la doctrina. Descubrir el esquema general del enemigo. Como el agua, adaptarse a las formas nuevas. Usar ataques directos e indirectos. Pulsar la ventaja y desventaja de la hazaña. Protegerse del árbol que se agita, del pájaro que se espanta, del polvo alborotado, del llanto de la bandera en el contrario frente. Distinguir claramente entre terreno accesible, deleznable, angosto, accidentado, fronterizo, clave, convergente, difícil o mortal. Conocer al enemigo como a sí mismo para que nunca la victoria sea amenazada. Conocer las fuerzas naturales: el fuego, el risco, el agua por la escarpa. Contar con el agente secreto inevitable. Administrar pertrecho y proyectil. Adelantar, vivir, sobrevivir. Resistir hasta el último combate. Cuidar con tiento cada retirada. Huir de frente, atacar de retirada, volver caras, triunfar en la derrota. Ir entre escaramuza y sorpresivo encuentro halando la explosión del lauro. Rechazar la sentencia de la muerte. Asumir alto el triunfo de la vida. Blandiendo diapasones subversivos, llevar hasta la cima la bandera y desplegarla en rancho en cada aldea hasta colmar la lágrima del pueblo. Coronada la lucha, asegurar la militancia plena por la belleza y la verdad del hombre, como un golpe de amor en cada miedo, como un claro de tierra en la mirada de cada madre que se muera.

     

    ¿Poesía liberada o deliberada? ¿Confabulada? ¿Confabulación con la palabra? Que la indeterminación sea también conocimiento equívoca discontinuidad continuidad ¿garantía de verdad? La palabra ¿prueba de existencia? Deja que el texto respire un pensamiento azul y amarillo de cuatro pétalos no un pensamiento una visión las palabras chisporrotean vislumbres equilibrio ludibrio arbitrio de vidrio alivio briosa brasa brisa risa turbio libro broma cabe besa rima brota brega brinca diccionario visionario empiece por donde quiera que todo hombre es único perdónennos por habernos sentido excepcionales perdonen los otros la arrogancia y admítannos

     

    Sólo, entonces, así como la poesía fluye, eterna, en el espacio cósmico, palpitante, girará en el espacio blanco de la hoja y la esperanza. Sólo, entonces, mientras la lógica pretende explicar el mundo, será la Poesía la que se encargue de salvarlo. Sólo, entonces, la razón poética podrá rescatar para nosotros el mundo destruido por la razón científica, la razón técnica y la razón política. Sólo, entonces, "al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos en espléndidas ciudades". Y no se celebrará el funeral de la Poesía en el Año 2000. Puesto que habrá de haber tiempo para la Poesía, si no quieren los pueblos y los hombres sucumbir antes de la hora.

     

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© Pablo Mora 2000
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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