EL DEBATE SOBRE LA LENGUA VASCA
EN LOS PERIÓDICOS MADRILEÑOS
A COMIENZOS DEL SIGLO XIX

Carlota del Amo
Universidad Complutense de Madrid


   


1. ANTECEDENTES

El año de 1791 es un momento clave para el periodismo español: el 24 de febrero de este año, Floridablanca dicta un decreto por el cual se suprimen todos los periódicos que se publican hasta ese momento en España por el temor de que lleguen a nuestro país noticias de los acontecimientos revolucionarios que están teniendo lugar en Francia y se produzca el contagio. Esta supresión total exceptúa tres periódicos: El Mercurio Histórico y Político, La Gaceta de Madrid, ambos de carácter oficial, y el Diario de Madrid, prohibiendo a este último tratar temas políticos, fueran de la clase que fueran.

Esta supresión, que en principio es negativa, sirvió sin embargo para que la llamada "prensa ilustrada", cuya aspiración era divulgar los "conocimientos útiles", apareciese con gran vigor.

En 1792 se empieza a autorizar la publicación de periódicos como El Correo Mercantil de España y sus Indias, El Diario de los nuevos descubrimientos de todas las ciencias físicas o El Memorial Literario. Aunque estos diarios tenían muchas limitaciones, ocuparon el vacío periodístico dejado tras el decreto de Floridablanca.

Estos periódicos solían tener comentarios históricos y científicos, colaboraciones literarias (se publican en ellos críticas, reseñas, y anuncios de obras que acaban de salir), y en algunos casos también había noticias locales, de economía y comercio, como en El Diario de Madrid. Además, todos ellos incluían cartas de sus lectores, que en algunas ocasiones ellos mismos inventaban, de tal forma que el diálogo social se hacía más vivo.

De esta manera se propició un circuito de comunicación para las ideas, ya que como dice Inmaculada Urzainqui "la frecuente colaboración de los lectores, auspiciada y estimulada por los propios periodistas, favoreció extraordinariamente el diálogo social y cultural" (1995, 13l).

Los periódicos se convirtieron en foros informativos y en orientadores de la opinión pública. Y como tales todo el mundo quería participar en ellos y dar su opinión para conseguir sus adeptos y poner a los lectores a favor de su causa.

En otro de los periódicos surgidos en este momento, El Regañón General (1803-1804), dice su redactor en el Prospecto hablando de los periódicos y de la participación en ellos del público lector:

la misma ligereza con que tratan las materias hacen que se muevan disputas, que se rectifiquen las cosas opinables, que se analicen las cuestiones.

Tribunas como El Memorial Literario, El Diario de Madrid, Las Variedades de Ciencias, Literatura y Artes o La Minerva ventilaron cuestiones de todo tipo. De esta forma una de las peculiaridades del primer tercio del siglo XIX es el incontable número de polémicas suscitadas en los diarios, bien entre distintas publicaciones —los redactores de unos y otros se enfrascaban en debates que parecian no terminar nunca—, o bien entre los lectores de un mismo periódico, caso de las cartas entre D.A.C.B. y Juan Maza que aquí vamos a ver.

Estas polémicas también siguieron después de la invasión napoleónica, pero la diferencia entre las polémicas y debates suscitados hasta 1808 y las que aparecen después de 1808 es que las primeras eran, sobre todo, de tipo erudito, artístico o literario, mientras que la segundas eran ya de tipo político.

En un artículo que bajo el título "Los Periódicos" aparece en el Diario de Madrid del 21 de mayo de 1806 dice Don Lunar (seudónimo del autor del artículo):

encontraremos que a cada discurso inserto en los Diarios Españoles les toca una impugnacion, y otra defensa de mayores tamaños que los mismos discursos.

 

2. DOS BANDOS EN EL DEBATE

Hemos delimitado aquí la polémica sobre el vascoiberismo al año 1806 aunque en los años anteriores también hubo debates en la prensa sobre este tema. Los periódicos que intervienen en este momento son El Memorial Literario y El Diario de Madrid, ya que en ellos se publican las versiones de los partidarios y detractores del vascoiberismo, y La Minerva, donde encontramos las claves de dicho debate.

Existen dos bandos, el de los partidarios del vascoiberismo o de la antigua unidad lingüística de la España de nuestros ancestros, bando en el militaba Juan Maza y al que pertenecían los autores de diferentes libros que citaremos más tarde y que defendían estas teorías con un espíritu más romántico y erudito que auténticamente crítico; y el de los detractores de esta idea y defensores de que los fenicios fueron los que trajeron la escritura a España, liderado por D.A.C.B., que además era gran amigo de este tipo de disputas.

Ni el nombre de Juan Maza ni las iniciales D.A.C.B. pertenecían a los escritores de estas cartas, pero también es una característica de la época utilizar un seudónimo o iniciales falsas para firmar las cartas que se envían a los periódicos. Además, el señor D.A.C.B., de quien también sabemos por otros artículos que era un "Antiquario", le debían de gustar este tipo de discusiones, pues no solo participa en esta polémica sino que también aparece en otras muchas del momento y, por ejemplo, mantiene una disputa con los mismos redactores del Memorial Literario en 1808, periódico en el que, por otra parte, tiene publicados gran número de artículos.

 

3. LA POLÉMICA SOBRE EL VASCOIBERISMO

La polémica sobre el vascoiberismo comienza a consecuencia de la publicación de dos libros. Uno es el Alfabeto de la lengua primitiva en España y explicación de sus más antiguos momentos de inscripciones y medallas de Juan Bautista de Erro y Aspiroz, cuya reseña aparece en la Gaceta de Madrid del 4 de febrero de 1806.

En este libro Erro pretende demostrar que las inscripciones que hay en los fragmentos más antiguos de lápidas y medallas que se encuentran diseminados por toda España:

manifiestan en sus diferentes inscripciones una incontestable prueba de que la lengua vascongada fué algun tiempo la universal de España, y el idioma en que están escritos estos antiquísimos monumentos.

Erro y Aspiroz había seguido para escribir su libro los pasos de Pedro Pablo de Astarloa quien había publicado tres años antes, en 1803, su Apología de la lengua bascongada o ensayo crítico filosófico de su perfección y antigüedad sobre todas las que se conocen.

Astarloa era un apologista del vascuence en lengua castellana. En su libro sostenía que el euskera fue la primera lengua de la humanidad y trató de demostrar su perfección y antigüedad.

En el Plan de la Apología de la lengua bascongada Astarloa pretende corroborar los argumentos de todos aquellos escritores que hasta ese momento habían intentado demostrar que el euskera fue la primera lengua que se habló en España, escritores como Ohienart, Garibay, Larramendi... Pero él va más allá, y pretende demostrar que la lengua vascongada fue formada por el mismo Dios en la confusión de la Torre de Babilonia. Este será uno de los puntos más utilizados por los detractores de esta teoría para atacar el vascoiberismo, como veremos más adelante.

Astarloa también pretende corroborar, utilizando para ello las voces del idioma, su antigüedad:

"se hará ver por la extraordinaria perfección del Bascuence ser la única lengua digna de ser comunicada por Dios al primer hombre."

Julio Caro Baroja encuentra la diferencia fundamental entre Erro y Astarloa en que "si en Astarloa hay misticismo y espíritu piadoso, mezclado con argumentos científicos más o menos sólidos, en Erro parece faltar casi en absoluto la idea del método en las investigaciones, suponiendo sus obras un retroceso con respecto a los intentos de lectura anteriores, en lo que cabe hallar ya la identificación de algunos caracteres del alfabeto monumental más conocido" (1982, 20).

A estos dos libros se une otro cuyo anuncio había aparecido en la Gaceta de Madrid el 19 de julio de 1805, Triunfo de la Semana-HispanoVascongada y del vascuence contra varios censores filosóficos enmascarados, en tres cartas dirigidas á los literatos Españoles de Tomás de Sorreguieta.

No hemos de olvidar, para poder entender la postura de los apologistas, el estado de los estudios sobre la historia de la lengua que había en este momento. Entre los siglos XVI y XVIII se concebió la idea de que había existido un idioma único que en sucesivas disgregaciones había producido las lenguas modernas, esta idea sólo se pudo afrontar desde el punto de vista cristiano. La Biblia exigía un idioma generador y su búsqueda supuso el estudio por parte de muchos eruditos que querían "investir de abolengo divino a la lengua por la cual la palabra de Dios se comunicó a los hombres" (Lázaro Carreter, 1985: 110).

Teniendo pues un idioma único engendrador del resto había que explicar la diversidad de lenguas y se hacía echando mano a la Torre de Babel, sobre ella los escritores de los siglos citados concentraron también su imaginación desbordada, dispuestos a darle una interpretación, en su criterio verosimil y hasta científica" (Lázaro Carreter, 1985: 11 l).

Es aquí precisamente donde aparecen los apologistas vascos, no sólo Erro, Astarloa o Sorreguieta sino también el Padre Larramendi, anterior a ellos, que dotó al vascuence de todas las perfecciones en El imposible vencido. Arte de la lengua vascongada (1729):

El vascuence fue la lengua formada por sólo el ingenio de Dios, que, como infinitamente perspicaz, se la imprimió a los primeros padres del vascuence tan bella, tan ingeniosa, tan filosófica, consiguiente, cortés, dulcísima, y con otras prendas propias de una lengua de tan honrado principio.

En el Diccionario Trilingüe vuelve a afirmarse en estas convicciones y busca el origen del vasco en la Torre de Babel

y si no fue lengua del Paraíso, no perdió esta prerrogativa por falta de mérito, pues no cede a la hebrea en la energía, en la viveza, en la fecundidad y en otras prendas propias del más calificado lenguaje.

Entre los detractores de las obras de los apologistas vascos nos encontramos con el Cura de Montuenga que en 1806 escribe el libro titulado Censura crítica del alfabeto primitivo de España, y pretendidos monumentos literarios del vascuence y cuya reseña aparece en La Minerva.

Por lo tanto podemos apreciar que a comienzos de 1806 nos encontramos con un gran número de libros donde los apologistas vascos pretendían demostrar que su lengua fue la que hablaron Adán y Eva y que supervivió a la mezcla de lenguas de Babel y que por ello "fueron objeto de ataques vigorosos por parte de algunos de otras regiones de España, que ante todo se sentían ofendidos en su amor propio, y lo que debía ser discusión científica y académica se convirtió en pleito de campanarios" (Caro Baroja, 1982:16).

Y no sólo de campanarios sino también de periódicos y diarios.

 

4. LA POLEMICA VISTA POR LA MINERVA

La primera pista para seguir esta polémica la podemos encontrar en una crítica que La Minerva publica a mediados de 1806 bajo el título de "Estado actual de nuestra literatura, ó la guerra de los diosezuelos del moderno parnaso español. Capitulo l".

En ella el redactor de La Minerva, imagino que Pedro María Olive, pues era quien la publicaba, para poner al lector en antecedentes, le previene:

Para mayor inteligencia de este discurso conviene tener presentes los números publicados desde principio del año, del Memorial Literario, y principalmente los Diarios de Madrid.

En este artículo critica Olive a los "vascones" su "chistosa manía" de que la lengua que hablan es la que habló Adan y considera que la discusión entre Juan Maza y D.A.C.B. lo único que consigue es fastidiar a los demás que leen los diarios. En el artículo dice que Juan Maza y D.A.C.B.

muelense el uno al otro con cartas y mas cartas, muelen al público, y llegarán á moler hasta á las piedras de la calle, y en tanto defiendese mi Maza con desvergüenzas, que á falta de razones son excelentes armas de combate Diario.

 

5. LAS CARTAS EN EL DIARIO DE MADRID

La primera carta la encontramos en el Diario del 23 de enero de 1806, es una carta de Juan Maza dirigida a D.A.C.B.

En ella Maza defiende a los apologistas vascos de los ataques que están recibiendo por sus obras, ataques a los que D.A.C.B. ya debía de haber contribuido antes por lo que se desprende de estas líneas:

Yo creía de buena fe que vmd. estaba escamado de meterse con Bascongados desde que temiendo el nublado que le amenazaba de resultas de otra produccion de feliz memoria muy semejantes á esta, pidió quartel, y se le concedió generosamente; pero ya veo que como en vmd. la costumbre de escribir Diarios ha pasado a ser una segunda naturaleza, ha vuelto al vómito dando contra los Bascongados, que sin duda lo tiene vmd. impaciente...

La respuesta de D.A.C.B. no tarda en llegar; el 1 de febrero aparece en la primera página del Diario. En ella advierte que lo que le resulta chocante en esta discusión es la afirmación de que fueran unos filósofos los que hubieran inventado el bascuence, "como si fuera un arte, una ciencia, un sistema", y que algunos quieran hacer creer a los lectores que este idioma se hablase antes del diluvio universal, como dice Astarloa en su Apología de la lengua bascongada.

D.A.C.B. termina su carta no sólo negando que el vascuence fuese una lengua que se habló en los principios en Ibero sino que niega la propia lengua ya que para que el euskera que se hablaba a comienzos del siglo XIX en el País Vasco:

pueda ser el mismo que habló Adan y Eva quando pecó, ó bien el mismo que fué inventado por los filosofos antediluvianos; es preciso que para que llegase en su ser, é intacto ó inalterado, á nuestros tiempos, y se hablase ahora tal qual fué inventado; es preciso digo que Noe y su familia hubiesen hablado este mismo bascuence, y por conseqüencia totalmente adherente, tambien en el tiempo en el que se verificó la confusion de lenguas, se hablaría el mismo bascuence; pero es así que mando el Criador expresamente que se confundiesen las lenguas, y se confundieron como de fe; luego se confundio el bascuence; luego no existe; luego no es posible que yo lo crea...

Esta carta termina dejando el debate sobre el vascoiberismo abierto a cualquiera que quiera tomar parte en él:

...y así dexo este punto al Sr. Juan Maza que lo defina, ó quien quisiere, ó bien el que tuviese permiso para defenderlo. Yo del señor Juan Maza muy atento servidor...

Desde el 1 de febrero hasta el mes de marzo no vuelve a aparecer otra carta sobre el tema, sin embargo, D.A.C.B. continua su respuesta a Juan Maza el 5 y 6 de marzo de 1806. Ahora la polémica toma otro sentido, pues acaba de salir la obra de Erro, que se une a las de Astarloa y Sorreguieta.

Juan Maza ya había avisado en una de las cartas anteriores a su interlocutor de que iba a salir una obra que "le enseñará á vmd. la Numismática".

El Sr. Antiquario D.A.C.B., tras ver el Alfabeto de Erro y leerlo atentamente, haciendo incluso un estracto de la obra, dice haber hallado una "prueba infalible" para demostrar que lo que dice no es cierto. Esta prueba se basa en una mala interpretación del texto del Génesis que según D.A.C.B. es una mala interpretación de las escrituras, pues no eran exactamente monedas con lo que pagaban, sino "pedazos de metal que hacían sus veces" y a los que dan el nombre de pesos. Por ello pregunta D.A.C.II. a Maza y al autor del Alfabeto: "¿quién les ha enseñado á Vmds. á deducir y a interpretar la sagrada Escritura?"

Según el "Antiquario" la moneda más antigua que se conoce "es la de Carano Rey de Macedonia, con busto e inscripcion 794 años antes de N.S.J.C".

D.A.C.B. considera que el argumento no es sólido y que no se puede considerar porque las medallas celtiberas se puedan trascribir utilizando la lengua vasca, que esta es la lengua que hablaron Adan y Eva.

Juan Maza contesta al "Antiquario" el domingo 9 de marzo de 1806, tres días después. Titula la carta "Correccion fraterna de Juan Maza á D.A.C.B" y en ella reduce a dos puntos los "terribles argumentos" de D.A.C.B.

El primero á exponer como chocante á sus sentidos el que unos filósofos hubiesen enmendado el bascuence, y el segundo a manifestar que no pueden ser lenguas antediluvianas...

Maza asegura que las afirmaciones de los apologistas están afianzadas "en principios más solidos que a los que vmd. le parece" pero que hay que dejar que pase el tiempo para ver realizadas estas "verdades".

El 9 y 10 de abril hay otra "Contestacion de Juan Maza á las travesuras de ingenio de D.A.C.B." en las que vuelve sobre las cartas de 5 y 6 de marzo publicadas contra el Alfabeto de Erro. Maza, utilizando las palabras con las que el "Antiquario", pretendía demostrar que no había monedas, sino trozos de metal con los que se pagaba a peso, le pregunta a este dónde encuentra la deducción que se oponga a la Sagrada Escritura. También pregunta en qué lugar del "Alfabeto" dice Erro que los tejos de oro que se utilizaban en la época de Abraham eran los mismos que la "moneda sellada y acuñada con bustos e inscripciones, como lo son las medallas celtíberas de que se intenta hablar".

Según Maza, Erro ha querido demostrar todo lo contrario, es decir, que las medallas acuñadas que han ido apareciendo por la Peninsula Ibérica no tienen relación alguna con las cananeas o las fenicias y que lo que quiere demostrar es eso exactamente, que los vascongados no tuvieron ninguna relación con los fenicios. Así Erro dice en su obra, según transcribe el propio Maza, "lo cierto es que nuestras monedas vascongadas son absolutamente distintas de las fenicias con quien ninguna relacion tienen" y es esto justamente lo que convence de que

"los Españoles no recibieron el uso de las monedas de los Fenicios, y que la usaban desde una epoca anterior a la del arribo de esos extrangeros, pues a ser de otro modo parece increible el que nuestras monedas primitivas dexasen de llevar en sí algun signo de aquel origen con quien en nada convienen".

 

7. LOS ESTUDIOS DE D.A.C.B. EN EL MEMORIAL LITERARIO

El 14 de abril acaba la correspondencia en el Diario de Madrid entre el defensor de los apologistas, Juan Maza, y D.A.C.B. Sin embargo, este último, no contento con las opiniones que había vertido en el Diario de Madrid sobre los libros de Erro y Astarloa, comienza a publicar una serie de artículos sobre el mismo tema en el Memorial Literario.

El primero se titula "Opinion de D.A.C.B. sobre el invento de la escritura o arte de escribir" y se publica los días 20 y 30 de abril de 1806.

Comienza el artículo asegurando que todavía no se ha llegado a ninguna verdad

á pesar de tanto como se ha disertado en los Mercurios, Efemérides, Diarios, Minerva, Apologias de Bascuence y demas papeles públicos sobre la Lengua y Escritura Hispano-Bascongada, todavía no se adjudica á punto fixo, y con verdadera solidez (sin que predominen los caprichos y preocupaciones patrióticas) si se debe á esta nacion, ó á la Phenicia el invento del arte de escribir.

El autor diserta en él sobre el lugar de procedencia de la escritura y llega a la conclusión de que en España fue introducida por los fenicios, junto con su religión mitológica, y que ellos, a su vez, la aprendieron de los egipcios, con quienes tenían tratos comerciales y que fueron también los mismos fenicios quienes comunicaron el alfabeto a Grecia. Así se pregunta D.A.C.B.

¿podemos imaginarnos a los Hispano-Bascongados, sin haber ido á Egypto, ni haber sido iluminados inventasen el arte de leer y escribir? Antes que se los comunicasen los Fenicios que fueron los primeros que con sus largas navegaciones abordaron á España, formando Colonias é instituyéndose en sus ciencias.

D.A.C.B. vuelve a afirmar que el Alfabeto primitivo de España es el Fenicio Español, y que no fueron los Españoles-Bascongados los que enseñaron a los Fenicios a leer ni a escribir ni a grabar en bronce sellos, martillos o troqueles y medallas y que, por ello, no se puede admitir lo que están diciendo los autores vascos.

El artículo del día 30, que es la continuación del anterior, comienza diciendo

Señores editores: no me coge de nuevo el sistema que he visto reproducido en estos dias, y anunciado como nuevo original, de que los caractéres desconocidos de las medallas de España son anteriores á Moyses y aun á Abraham; y que tampoco son Fenicios, ni Púnicos, ni Griegos, ni de ninguna de las naciones que vinieron á poblar la España después del diluvio y confusion de lenguas...

concluyendo que todos estos estudios son una "quimera para divertirse y celebrarla en las tertulias y cafes".

El siguiente artículo sobre el tema aparece publicado publicado el 30 de mayo bajo el título "Sobre la invencion de la lengua Euscara, y confusion de lenguas". En él se pregunta el "Antiquario"

en qué año despues del mundo fué inventada la lengua euscara, y con qué motivo los filósofos Antediluvianos se determinaron a inventarla.

Para contestarse a estas preguntas sigue un artículo aparecido en el Mercurio de España de 15 de julio del año anterior en el que se dice

este idioma, según salió del bufete de estos filósofos, es precisamente el mismo (sin quitar ni poner una tilde) que habló Noe, que perseveró el arca en el diluvio, que hablaron los constructores de la Torre de Babel, y que ha llegado intacto á nosotros al cabo de siete mil años...

Para desengañar a los lectores de que esto fuera cierto y que la confusión de lenguas existió dice D.A.C.B. encontrar un medio sencillo

"váyase pues a tomar los ayres á Vizcaya, recorra las marinas, después los valles, luego las minas y montes, en seguida, acójase á los caserios, y sin detencion, á las poblaciones mayores, y verá que no solo tienen nueve dialectos principales, sino que los moradores de un parage no entienden á los del otro, y que los mismos Apologistas, aunque los debe uno considerar por hombres instruidos, no se entienden unos á otros. Vean Vmds. el diálogo de los dos Vizcaynos Apologistas, referido por el Misantropo de la Minerva, inserto en el mes de septiembre".

A los ataques mencionados hasta ahora de los detractores del vascoiberismo hacia esta teoría hay que añadir otro más que aparece en estas cartas una y otra vez y que también aparece en un largo artículo publicado en La Minerva como bien dice D.A.C.B., quien en una de las cartas del Diario de Madrid pregunta: "¿se entienden por ventura todos los Bascongados unos á otros en el día, ni con caracteres celtiberos, ni romanos, ni á la voz".

El último artículo sobre este tema de D.A.C.B. en El Memorial se publica el 20 de julio de 1806 bajo el título "Reflexiones sobre la formacion de un idioma perfecto", acaba este artículo con seis peticiones:

lº Que se señale la poblacion Bascongada donde se habló ab initio, y se habla ahora la lengua Euscara con mas propiedad y pureza (que es justo)
2º Que sepamos quál ha sido, y es la mejor Gramática Euscara (pido bien).
3º Quál su tratadito de raices y asonantes.
4º Que se nos diga quál es el mejor Diccionario Euscarano, con caractéres Euscaranos, y correspondencia Castellana; pero no al revés, esto es, Castellano con la correspondencia en Euscarano.
5º Que á punto fixo se expresen quáles medallas de las láminas del Señor Erro están en lengua Euscarana, y no en Griego, Peno ni Latín.
6º Que me sea lícito pedir respuesta categórica.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • ÁLVAREZ BARRIENTOS, J. LÓPEZ, F. y URZAINQUI, I., 1995. La República de las letras en la España del siglo XVIII. Madrid, CSIC.

  • CARO BAROJA, Julio, 1982. Sobre la lengua vasca y el Vasco-Iberismo. San Sebastián, Txertoa.

  • LÁZARO CARRETER, Fernando, 1985. Las ideas lingüísticas del siglo XVIII. Madrid, Crítica.


Este texto ha sido publicado con anterioridad en GARRIDO MEDINA, J. (ed.), Actas del Congreso La lengua y los Medios de Comunicación (tomo 2), Madrid, Dpto. de Filología Española III, Universidad Complutense de Madrid, 1999, pp. 602-611.


 

© Carlota del Amo 1999, 2001
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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