Gertrudis Gómez de Avellaneda en la prensa española del siglo XIX

Edith Checa (*)


 

   

Indice

  • Gertrudis Gómez de Avellaneda

  • Colaboraciones de Avellaneda en la prensa española del siglo XIX

  • Colaboraciones de Avellaneda en el periódico "La América" durante los años 1857 a 1863

  • Artículos y poemas de otros autores en "La América" referidos a Gertrudis Gómez de Avellaneda.

  • Bibliografía

 

Gertrudis Gómez de Avellaneda

En el siglo XIX también se intentó frustrar el ascenso de la mujer a la cultura. Los talentos femeninos tuvieron que luchar con fuerzas para hacerse un sitio en la literatura, en la prensa, en las artes, en todos los ámbitos en general. Las mujeres necesitaron demostrar que tenían cosas importantes que decir, y que podían hacerlo. Lo lograron empleando buenas armas: tesón, creatividad, audacia... algunas incluso tuvieron que simular ser hombres para conseguir publicar. Gertrudis Gómez de Avellaneda, dado su carisma, su personalidad, su belleza física y su pasión desbordante, provocó tal fascinación entre hombres y mujeres que no necesitó más que ser ella misma para lograrlo.

Avellaneda llega a España con poco más de veinte años en un momento en el que las niñas, las jóvenes, eran educadas en sus casas o en conventos. No sería hasta 1857 con la Ley de Moyano cuando se impuso la creación de escuelas mixtas (García de la Concha 1997, XXXIV), pero para entonces Gertrudis ya era una mujer de cuarenta y tres años. Por sus numerosas autobiografías y cartas se sabe que su educación se basó ante todo en las buenas lecturas de grandes escritores como Victor Hugo, Lamartine, Byron... (Cotarelo y Mori, 1930, pag 5).

En Puerto Principe, actual Camagüey, nació el 23 de marzo de 1814, la niña Tula quien creció mimada por todos y leyendo en "el cuarto de los libros". Lo comenta así en el "cuadernillo" (Lorenzo Cruz Fuentes, 1907) de memorias que escribe durante su estancia en Sevilla, en 1839 "para complacer la curiosidad de su amigo, el joven estudiante de Derecho don Ignacio Cepeda y Alcalde, bajo la condición de que después de leído fuese destruido por el fuego" (Zalzibar-Martinez de Cabrera. 1979. Ondina Montoya, pag 111). Pero Ignacio Cepeda no lo destruyó, sí quizás un poco el corazón de ella.

También creció pensando en el teatro, interpretando y escribiendo teatro "Mi gran placer y única afición por aquella época era representar tragedias con otras muchachas de mi edad... Mi familia llegó a concebir temores, y mi madre me prohibió terminantemente volver a tomar en mis manos ninguna obra dramática. Pero ¿de qué serviría aquella privación? No habiendo tragedias que leer, yo comencé a crearlas" (Bravo- Villasante.1967)

Al llegar a Sevilla en 1838 es cuando conoce a Ignacio de Cepeda quien será el gran amor de su vida, a pesar de ser un hombre indeciso y temeroso, aburrido, que nunca quiso casarse con ella. Durante dieciséis años mantuvo una interesante correspondencia con él, pero terminó cuando Cepeda se casó con doña María Cordova y Govantes quien a su vez publicó las cartas tras la muerte de su marido. Gracias a esas cartas sabemos gran parte de la historia de Tula, por ejemplo que en una visita a Cádiz conoce a los redactores del periódico literario "La Aureola" donde publica algunos versos bajo el seudónimo de "La Peregrina"

En 1841 publica dos libros: "Poesías" y su famosa, pionera y analizadísima novela "Sab". Durante toda su vida cultivó todos los géneros, escribió un total de diecinueve obras de teatro que se estrenaron la mayoría en Madrid y tuvieron bastante éxito; nueve novelas, incluida "Sab" y reedita dos veces sus poesías para sus "Obras completas". Publica poemas sueltos y artículos en la prensa (Figarola-Caneda, 1929; Simón Palmer, 1991)

En su obra, sobre todo en su poesía, "El amor es su tema fundamental, y sus versos eróticos son de extrema y apasionada sinceridad, en la que funde la expresión robusta con una intensa nota subjetiva de ternura y nostalgia." (Alborg 1982)

En 1844 conoce al poeta Gabriel García Tassara. Entre ellos nace una relación que se basa en el amor, los celos, el orgullo, el temor. Tassara desea conquistarla para ser más que toda la corte de hombres que la asedian, pero tampoco quiere casarse con ella. Está enfadado por la arrogancia y la coquetería de Tula, escribe versos que nos hacen ver que le reprocha su egolatría, ligereza y frivolidad. Pero Avellaneda se rinde a ese hombre y poco después casi la destroza. Tula está embarazada y soltera, en un Madrid de mediados del siglo XIX, y en su amarga soledad y pesimismo viendo lo que se le viene encima escribe "Adiós a la lira", es una despedida de la poesía. Piensa que es su final como escritora. Pero no será así.

En abril de 1845 tiene a su hija Maria, o Brenilde como la llama ella. Nace muy enferma y muere con siete meses de edad. Durante ese tiempo de desesperanza escribe de nuevo a Cepeda: "Envejecida a los treinta años, siento que me cabrá la suerte de sobrevivirme a mí propia, si en un momento de absoluto fastidio no salgo de súbito de este mundo tan pequeño, tan insignificante para dar felicidad, y tan grande y tan fecundo para llenarse y verter amarguras."

Son escalofriantes las cartas escritas por Tula a Tassara para pedirle que vea a su hija antes de que muera, para que la niña pueda sentir el calor de su padre antes de cerrar los ojos para siempre. Brenilde muere sin que su padre la conozca.

En 1845 se casa con Pedro Sabater, quien muere pocos meses después en Burdeos. En esa misma ciudad se retira en un convento durante una temporada.

Meses después regresa a Madrid y se casa con Diego Verdugo que es herido durante el estreno de su obra "Baltasar" en 1858. Se marchan a Cuba, Norteamérica y Francia donde muere Verdugo en 1863.

Tula regresa a Sevilla y luego a Madrid, donde, tras fallecer su amigo Nicasio Gallego, es propuesta para ingresar en la Academia de la Lengua. No lo logró.

Regresa a Sevilla y muere el 1 de febrero de 1873.

 

Colaboraciones de Avellaneda en la Prensa Española del Siglo XIX

Gertrudis comienza a publicar nada más llegar a España. En 1838 sale a la luz un poema en el periódico de Sevilla "El Cisne". A partir de entonces publica esporádicamente en periódicos de Granada, alguno otro más de Sevilla, Málaga, Alicante, la Habana y sobre todo en varios periódicos de Madrid. La mayor parte de sus colaboraciones son poemas sueltos y, a pesar de los veinticinco periódicos en los que colaboró a lo largo de su vida, podemos decir que no es muy extensa su producción en prensa porque, si analizamos la información recogida por Simón Palmer en "Escritoras españolas del siglo XIX", exceptuando tres periódicos, la media de colaboraciones es una en cada publicación.

Ante esto debo decir que en mi sencilla investigación he encontrado algunos trabajos de Gertrudis de los que no se hace eco Simón Palmer, es de suponer que por no haberlos visto en su revisión de los periódicos. Destaco el interesante artículo "Capacidad de las mujeres para el gobierno" publicado en marzo de 1850 en el número 57, página 457, del periódico "El trono y la nobleza". También destaco dos poemas hallados en "La América", tampoco recogidos por Simón Palmer, son: "El recuerdo importuno" y "A la vista del Niágara".

Si lo que nos interesa es la cantidad de trabajos publicados en prensa podemos destacar tan solo tres periódicos:

  • "Semanario Pintoresco Español": Es en el que más creaciones publica y sin embargo tan solo aparecen trece colaboraciones durante siete años, desde 1845 a 1851. La mayoría de estas colaboraciones son poemas sueltos. Podemos destacar la novela corta "Dolores".

  • En "La Alhambra", de Granada, publica nueve poemas a lo largo de dos años.

  • En "La América" publica tan solo siete trabajos (según Simón Palmer) desde 1857 a 1863. Quien suscribe este trabajo ha encontrado dos colaboraciones más durante los mismos años. En total, nueve.

 

Colaboraciones de Avellaneda En "La América"

-De 1857 a 1863

El periódico quincenal "La América. Crónica hispano-americana" se crea en Madrid 1857 y perdura hasta 1886. La Imprenta que los saca es "La tutelar". A partir del 24 de febrero de 1858 saca un encuadernado "El Belén". A partir del 21 de enero de 1860 comienza acompañado de entregas sin regularidad: "Boletín de ultramar". Mas tarde se incluirán manifiestos del partido progresista.

Se publica los días 8 y 24 de cada mes. Su director y propietario fue Eduardo Asquerino. Colaboran Bretón de los Herreros y Campoamor entre otros.

En "La América" se encuentran colaboraciones de todos los autores interesantes de la época entre los que puede destacarse a Bécquer. "Ocupó lugar importante la literatura alemana con estudios y traducciones, y también la de otros países, sobre todo la norteamericana y la inglesa" (Alborg 1982)

Las nueve colaboraciones encontradas las clasificamos por género:

  1. Poema: "A Dios" "Tú, que le dices a la hojosa rama..."

  2. Fecha: 24 de abril 1857.

    En este poema Gertrudis le implora a Dios para que borre de su mente la memoria de tanta aberración y consiga hacer de su poesía un himno a la Gloria.

    "Sus repetidas desilusiones le inspiraron también versos sarcásticos, de rara energía y amargura, y le llevaron asimismo a cultivar la lírica religiosa, el anhelo de la divinidad como un refugio frente al fracaso de sus pasiones" (Alborg, 1982)

  3. Poema: "Plegaria" "Salve, ¡Oh Dios! Porque me agito en vano..."

  4. Fecha: 8 de septiembre 1857.

    Este poema es una plegaria a Dios para ser preservado de la corrupción general. Habla de las terribles injusticias y de la maldad de los hombres.

    Pero como dice Ricardo Navas (1982) cuando el escritor se dirige a Dios "lo hace en busca de consuelo, de apoyo en su dolor o su soledad "pero emplea tal retoricismo en la invocación que suena a falsa. Más parece una imitación de Lamartine, un ejercicio literario, que un grito desgarrado del alma. Así les ocurre a Arolas o a la Avellaneda. No hay profundidad ni sinceridad. Por el contrario, la duda, la falta de fe, cobra a veces tonos lacerantes."

  5. Poema: "A Magdalena" "Es la vida mar voluble..."

  6. Fecha: 8 de mayo 1860

    La vida es engañosa como el mar tranquilo que luego se enfurece, o la corona de flores llena de espinas. En este poema desea a Magdalena que nada ni nadie la engañe.

  7. Poema: "Himno" Para la inauguración de la gran estatua de Cristobal Colon en la Villa de Cárdenas.

  8. Fecha: 27 de enero 1863

  9. Poema: (Sin firmar, pero adjudicado por Simón Palmer a Gertrudis) "Al general Castilla"

  10. Fecha: 8 de mayo de 1860

  11. Poema: (No señalado por Simón Palmer) "El recuerdo importuno" "¿Serás del alma eterna compañera..."

  12. Fecha: 27 de octubre 1864

    En este poema habla sobre la duración intensa del recuerdo cuando las cosas tan sólo son un instante "cual ráfaga ligera"

    Como buena romántica Tula invierte el orden en su aproximación a la realidad. En vez de acercarse observando la realidad y sintiéndola, es decir de afuera adentro, lo hace a la inversa, desde su mundo interno atormentado siente el exterior. Aunque habría que preguntarse si Tula, con su carácter y personalidad tan arrolladora, sentiría de forma trágica la vida si no hubiera tenido episodios tan desgarradores como tuvo.

  13. Poema: (No señalado por Simón Palmer) "A vista del Niágara" "Oh Ser Omnipotente..."

  14. Fecha: 13 de septiembre 1868

    En este poema Gertrudis llora dolida ante el Niagara por la pérdida de su esposo y por el proyecto nunca cumplido de contemplarlo juntos. "¿Por qué no calma mi amargura extrema/ tan grandioso espectáculo?.. El sol mismo, / ciñéndole del iris la diadema,/ reviste magníficos cambiantes/ el inmenso raudal que huye al abismo/ derrumbándose en ondas de diamantes."

    "Tula y Verdugo habían acariciado la idea de visitar juntos las cataratas del Niágara. Ahora pesarosa las contempla sin él... En el poema ensalza el poderío de Estados Unidos, sus ideas de libertad y sus instituciones: ¡Feliz aquel que debe a la fortuna / tener en la región privilegiada, / ¡que tan tarde conozco, alegre cuna! ..." (Florinda Alzaga. Intensidad y Vanguardia).

  15. Artículo "Luisa Molina"

  16. 24 de mayo 1857.

    Habla sobre una muchacha de cuba, pobre, "de existencia oscura, ignorada, humilde" y que sin embargo es una poeta a la que Gertrudis intenta dar a conocer y sobre todo animar publicando su nombre y sus poemas en el periódico. Según Tula, para ser poeta no son necesarios "los conocimientos especulativos, las contradictorias teorías, los flotantes sistemas de los hombres" simplemente "Dios solo hace al poeta dándole privilegiadamente la preciosa facultad de sentir y gozar la belleza en todas sus relaciones y armonías; de inspirarse por ella y de reproducirla bajo formas nuevas y admirables que no están sujetas al frío análisis ni a las deducciones del raciocinio".

    En cuanto a este artículo cabe destacar el manuscrito faccisilado en el que podemos leer el final de su puño y letra.

  17. Articulo "La mujer"

  18. Fecha 8 de marzo de 1862

    En este artículo pretende "echar una mirada sobre los antecedentes de la mujer respecto a la religión; esto es, al papel que le ha cabido representar en al augusto drama de las relaciones de Dios con la humanidad cabida y regenerada."

    Gertrudis habla de que no niegan la supremacía física del hombre, incluso la mayor potencia intelectual, pero nadie puede quitarle a la mujer la supremacía en los afectos. La maternidad ciñe la aureola del sacrificio en la mujer y Tula rechaza que ésta sea el sexo débil de la creación. Intenta demostrar que en la historia la mujer ha sido la más fuerte en todo. Desde Eva, la madre culpable o María, la madre santísima, "ofreciendo igualmente al cielo abundante tributo de maternales dolores. Vemos ahora a María y a Magdalena, a la Virgen sin mancha y a la cortesana arrepentida, ofreciendo igualmente a la admiración del mundo el sublime ejemplo del heroísmo del amor."

    Las mujeres, a pesar de no ser educadas para sufrir fatigas, afrontar peligros, defender intereses públicos y conquistar laureles cívicos son capaces de tener el valor y la energía suficiente para disputarle al sexo fuerte cualquier cosa. "En las naciones en que es honrada la mujer, en que su influencia domina en la sociedad, allí de seguro hallareis civilización, progreso, vida pública.... En los países en que la mujer está envilecida, no vive nada que sea grande: la servidumbre, la barbarie, la ruina moral es el destino inevitable a que se hallan condenados."

 

Artículos y poemas de otros autores en "La América" referidos a Gertrudis Gómez de Avellaneda:

  1. Análisis de la poesía de Avellaneda en "La Galería de Poetisas" publicada en "La América" por Carolina Coronado.

  2. Fechas: 24 de marzo 1861
    8 de abril 1861

    En estos artículos Carolina trata sobre la definición que hacen de Avellaneda como poeta, definición tomada del libro escrito por Ferrer del Río en el que dice que Avellaneda no es poetisa sino poeta. Carolina considera que esa opinión ha dado la vuelta por todas las universidades y que Gertrudis, fascinada por la opinión, en cierto modo ha comenzado a creerse hombre. No en vano ha utilizado el nombre de Felipe Escalada como seudónimo para triunfar en un certamen e intentar conseguir plaza de académico.

    Cómo es posible –se pregunta Carolina- que ahora que ha aparecido un astro luminoso en la poesía de nuestro sexo nos lo quieran quitar.

    Carolina Coronado intenta demostrar que Tula es poetisa y también poeta. Para demostrarlo habla de la facilidad con que los escritores de textos teatrales son capaces de meterse en el papel de un hombre o una mujer y sacar los sentimientos de cada uno. De la misma forma Gertrudis escribe sus obras de teatro y también su poesía. Unas veces es hombre y otras, mujer. Carolina analiza varios poemas que se publican uno tras otro con el siguiente título "La Avellaneda poetisa" o " La Avellaneda poeta" y coloca poemas como "Contemplación" en el apartado de poetisa y "A Francia" en el apartado de poeta. Así hasta siete poemas.

    En el artículo siguiente, publicado el 8 de abril de 1861, Carolina continúa con el análisis de la Tula poeta o poetisa y esta vez nos indica que leamos tanto su poesía lírica como su poesía dramática y nos deleita con fragmentos de la obra "Alfonso Munio"

  3. Poema a la Coronación de la Señora Doña Gertrudis por el Liceo Artístico y Literario de la Habana.

  4. Fecha: 24 de julio de 1860

    Firmado por Ramón de las Palmas "poeta cubano, autor de un libro de poemas titulado "Aves de paso". El poeta dictó esta composición durante una grave enfermedad."

 

Bibliografía

  • "Escritoras españolas del siglo XIX" Simón Palmer

  • "Homenaje a Gertrudis Gómez de Avellaneda" Memorias del Simposio en el centenario de su muerte. Zaldívar y Martínez-Cabrera 1979

  • "Una vida romántica.-La Avellaneda" Bravo Villasante 1967

  • "La Avellaneda: intensidad y vanguardia" Florinda Álzaga

  • "Historia de la literatura española" Alborg 1982

  • "Historia de la literatura española. Siglo XIX" García de la Concha 1997

  • "Historia de la literatura española" D.L. Shaw

  • "Estudios sobre Gertrudis Gómez de Avellaneda: (La reina mora de Camagüey) 1996


(*) Edith Checa. Periodista. Redactora-locutora "Informativo Universitario UNED" (y microespacio "Rincón literario: tus poemas por las ondas")

Publicaciones: "El color del albero" (novela) Nostrum 2000


 

© Edith Checa 2001
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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