RAFAEL GUERRERO,
POETA VENEZOLANO DESCUBIERTO EN ESPAÑA

 

Pablo Mora
moraleja@telcel.net.ve
Profesor Titular, Jubilado, UNET
San Cristóbal, Táchira, Venezuela
www.poesia.org
www.poiesologia.com


 

Dio con la llaga de este tiempo infame
apenas pudo tropezar consigo
y en una rama lo encontró la muerte
P.M.

 

1. Marco histórico

"En la historia contemporánea, dos acontecimientos tuvieron un efecto profundamente perturbador sobre los pueblos españoles e hispanoamericanos: La Guerra Civil Española y la Revolución Cubana. Los dos hechos actuaron no sólo sobre la conciencia política de los escritores, sino también sobre su ideología moral y, por supuesto, sobre el sentido de la literatura y la responsabilidad de su ejercicio".1

Precisamente, a raíz de la revolución cubana, toma fuerza la generación del sesenta en las letras venezolanas. Generación que representa "la tentativa modernizante, universalizante, de ruptura más radical sufrida por la poesía venezolana".2 Guerrillas y literatura fueron una sola cosa. Objetivos literarios y metas políticas revolucionarias se confundieron. Entre escritores y guerrilleros se formó una alianza. Fusiles y versos diéronse la mano. Sin embargo, muy pronto, la derrota de la revolución guerrillera se hizo inevitable.

"La previó con lucidez uno de los poetas de aquella generación, Rafael Cadenas (1930), cuando escribió un poema que entonces penetró profundamente en el ánimo de la juventud combatiente. Este poema titulado Derrota (1962), tomaba de contrapié a la euforia revolucionaria y con lucidez despojada y precisa, expresaba el fracaso personal, pero esa confesión respondía al sentimiento más oculto de una generación que no pudo tomar el poder y bañarse en las luces del triunfo. De modo que Cadenas objetivó en su íntimo sentimiento de marginalidad consciente, de hombre alienado por una época oscura, de individuo solidario y enfermo de carencias, lo que sentían sus compañeros:

"que me creía predestinado para algo fuera de lo

/común y nada he logrado

que nunca usaré corbata

que no encuentro mi cuerpo

que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he

podido derribarme, barrer todo y crear en mi

dolencia, mi extravío una frescura nueva, y

obstinadamente me suicido al alcance de la mano..."3

Estamos de acuerdo con Juan Liscano en que mezclando lo cotidiano con lo absurdo y la confesión, Derrota desnudó por dentro a los hombres que pretendían hacer la revolución. Sea lo que sea, "el desgarramiento de un tiempo cruel y la búsqueda de una realidad del ser en sí, convirtieron su poesía, en la década del sesenta, en constante motivo de lectura y discusión de sus compañeros de generación, y también en una prueba decisiva de despojamiento verbalista, de parco trascendentalismo".4 Lo que hacía decir a Rafael Cordero: "Rafael Cadenas representa para nosotros la integridad poética más importante de la joven poesía del país."5

Nos demoramos en estos señalamientos, porque es dentro de este marco histórico literario venezolano, cuando surge la poesía de Rafael Guerrero (1938 - 1969), enmarcada en las experiencias de la Cueva Pictolírica del Estado Táchira, Venezuela. Grupo Literario que él fundara en el año 1963. Justamente allí lo conocimos entretenido en memorizar y enjuiciar la famosa Derrota de Cadenas a la luz del descontento o desconcierto nacional.

Rafael Guerrero, con una formación que pudiéramos llamar cuasi autodidacta, era un perfecto conocedor de la poesía nacional como latinoamericana, al igual que la europea de entonces. Era un asiduo lector de Vallejo y de Neruda; de los italianos Cesare Pavese y Giuseppe Ungaretti; del francés Arturo Rimbaud; del checoslovaco Rainer María Rilke; de los españoles Miguel Hernández, Rafael Alberti y Federico García Lorca; del ruso Mayakovsky y del norteamericano Walt Whitman, entre otros.

 

2. Marco ideológico

Con una rara erudición personal, inmerso en la historia o circunstancia, incurre en el campo de la poesía, y gracias a su acendrado compromiso social, en cuanto marxista consumado, opta por la poesía comprometida, entendida ésta como "una literatura que, sobre su finalidad característica, persigue otra: la de tocar, muy de cerca, la sensibilidad popular".6

En cuanto fundador de la Cueva Pictolírica, contribuye a renovar los cuadros culturales de su región, dentro de un movimiento que se caracterizó por la confrontación, la divulgación cultural y la producción literaria y pictórica. Así en los años sesenta da a conocer su obra poética a través del Diario El Centinela, donde semanalmente, junto con sus compañeros de vida literaria, recogía la cosecha de su creación artística.

Para la época en que aparece Rafael Guerrero, se encontraba en pleno estallido la revolución cubana y la experiencia guerrillera en Venezuela estaba en total apogeo. Se cernía sobre Venezuela una esperanza revolucionaria. La poesía se pudo al servicio de la revolución, aparentemente en cierne. La littérature engagée, comprometida, el compromiso pregonado por Sartre para la literatura, fue el credo, la divisa de Guerrero. Sabía perfectamente que para Sartre "la palabra escritor no vale tanto como artista creador, sino como 'soldado', como combatiente. En este sentido, lo que produce su pluma no es obra artística, sino arma de lucha con el valor de un mensaje y aspiración de convertirse en rectora de su tiempo".7

Una de las características de la obra de Rafael Guerrero fue su honda y responsable laboriosidad en la tarea creadora. Revisaba y revisaba incansablemente sus versos, sus composiciones, por el sólo temor de que estuviera repitiendo alguna idea ajena, proveniente de sus múltiples lecturas. Al máximo trituraba y trituraba sus versos, hasta hacerlos verdaderamente suyos, originales. Sabía que lo que dejara de escribir, otros mañana lo complementarían; así como él pudiera estar completando lo que otros dejaron ayer, dentro de un verdadero provisionalismo poético, relevo, colectivo creador o como no cesaría de llamarlo atinadamente Gabriel Celaya: Poesía, Sociedad Anónima.

Poeta de profundas convicciones políticas y humanísticas, con verdadero espacio o marco ideológico, convirtióse, sin proponérselo, en un auténtico maestro para quienes recorrieron en su compañía un trayecto fundamental de su existencia, al amparo de la vieja Cueva Pictolírica, dentro de múltiples afinidades electivas, influencias compartidas, rechazadas o asimiladas.

Cuando él dice:

Canto al acero del fusil

Materia ciclópea del arado.

Al metal de azuladas resonancias proletarias,

constructor de cohetes y tractores

para defender el mundo conquistado.

...Al metal de azuladas resonancias proletarias,

con timbre de sudor y de combate.

lo hace con plena conciencia de estar cantándole al arma fecunda de la revolución.

Refiriéndose a uno de sus compañeros de ruta, aclara, clarifica:

Aquí estamos

con tus palabras y las nuestras

Palabras que tienen filo de navajas

Aceros

para cortar la maleza de la tierra

Como tractores

para cavar

muy hondo

Hondamente

la tierra

en busca de su frescura

que haga germinar

la semilla del hombre

En estos versos vuelve reiteradamente a la causa y razón de la revolución, que veía radicarse en Venezuela. A diario buscaba la fuerza que hiciera germinar la verdadera semilla del hombre nuevo, entre los suyos.

En su breve obra poética, Rafael Guerrero tuvo ocasión de incursionar en la doliente vida de su comunidad inmediata, incorporándose al análisis del entorno social que lo circundaba, de una manera responsable. Bastaría recordar su poema Frontera, donde recoge las peripecias de su dolida tierra, la frontera occidental venezolana, donde rebota alegre la pobreza. Por cierto que antes de que optara, en 1969, por poner término a su vida, acribillado por su tiempo y sus circunstancias, tenía proyectado recorrer, con sus amigos, las aldeas y caseríos vecinos, en busca de vivencias para configurar un ensayo poético, que hablara de las contingencias, penurias, vicisitudes de los habitantes de Los Andes. Lo que delata claramente su afán por consubstanciarse con lo concreto, con la vivencia concreta que apuntalara su creación.

Si bien tenemos referencia, a través del testimonio del catedrático Horacio Cárdenas, de que ya para la década del cuarenta en San Cristóbal, en el Táchira - la jurisdicción natural de Guerrero - figuras como la de César Vallejo fueron reconocidas en el medio; no es menos cierto que fue sólo a través de la llegada de la Cueva Pictolírica, en la década del sesenta, cuando se le rinde homenaje a tan extraordinario peruano, al tiempo que se estudia la más reciente poesía latinoamericana de entonces. Testimonio de ello es la Página Literaria dedicada a Vallejo, bajo el nombre de INTENTO A VALLEJO, del jueves 15 de abril de 1965, en el Diario El Centinela, cuyo nombre coincidía con uno de los poemas antológicos con que Rafael Guerrero abría fuegos, en ese homenaje.

Haciendo honor a la verdad, transcribimos el párrafo en el que Horacio Cárdenas refiérese a su encuentro con Vallejo.

En esa época (1939 - 1943) se publicaban en San Cristóbal, en algunas páginas literarias, poemas de corte modernista, muy influidos por los versos millonarios de palabras y colores de Rubén Darío y Guillermo Valencia; abandonar tanta tristeza y nostalgia de doncellas y palacios exóticos, buscar de manera radical, en cambio, las vivencias del hombre de nuestra tierra, fueron entre otras las metas que exigíamos a los noveles poetas de nuestra generación. En muchas tertulias improvisadas en la Plaza Bolívar asediábamos con nuestros argumentos a muchos buenos y viejos amigos que profesaban una casi idolatría por los versos de Guillermo Valencia. En esos días cayó en nuestras manos el libro "Los Heraldos Negros" de César Vallejo y la poesía de ese peruano con su carga de angustias, con su radical soledad y estupor ante la vida y el cosmos, nos sacudió profundamente. Escuchábamos en sus palabras un grito atormentado que intentaba expresar de manera universal la esencia del hombre indoamericano. Con su desmirriada y taciturna persona, con su costal de huesos y nostalgias de sus serranías peruanas, con su voz mestiza que intentaba rebelarse ante las injusticias de la sociedad, Vallejo significó el descubrimiento de un auténtico poeta de la tierra de América".8

Lamentablemente, esa angustia por la desgarradura del hombre latinoamericano y su tristumbre cotidiana, esa pasión por expresar nuestra esencia y por rebelarse ante tanta injusticia junta, en la provincia de marras, hubo de esperar más de dos décadas (1965) para que la voz de un cantor auténtico, Rafael Guerrero, las hiciera presentes, vivas, desgarradoras.

Pruebas de ello son su CANTO AL ACERO, su ODA A USA, sus poemas FRONTERA o INTENTO A VALLEJO, que anexamos en respectiva antología, donde aparecen de cuerpo entero las injusticias de nuestras patrias, el descalabro de nuestras angustias y la encarnación de una revolución que todavía aguarda en el camino.

 

3. Marco psicológico

Yendo de su visión del mundo a las afinidades electivas, a las influencias recibidas por Rafael Guerrero, no podríamos dejar de mencionar al propio Vallejo, a Neruda, a Mayakovsky, a Whitman. Aunque queremos referirnos particularmente a Rilke.

En ambos autores, tanto en el checoslovaco como en el nuestro, "la idea... no está descartada, sino, cuanto más, condicionada a que ella responda, en el poema, a las necesidades de una vivencia concreta".9

Estamos conscientes que entre uno y otro autor - así lo testimonian las frecuentes lecturas que de Rilke hiciera Rafael Guerrero - tejióse una vida paralela, en donde una constante vital los asediaba continuamente con particular carácter patológico: "el sentimiento de la propia disgregación, de la propia dispersión, en un estado donde la personalidad no se siente consigo, donde el poeta tiene que asumir el doloroso trabajo de recuperar una identidad que él siente escindida o enajenada. Es ese sentimiento, creemos, el que explica en gran parte su continuo desasimiento y sus fugas ante las posibilidades de fijar su vida"10 y el que determinó, sin lugar a dudas, la fuga final de la existencia de Guerrero.

Tal disgregación personal la manifiesta, valiéndose de Vallejo como protagonista, en su INTENTO A VALLEJO:

... intento entonces en atestiguar de cada célula, de cada hueso la legalidad de su existencia... intento desmentir los decires de mi sangre disfrazada de decires... intento en encontrar otro párrafo. De añadirme a otro párrafo a continuación del punto final de mi ataúd... intento no de llanto ni sollozo intento de borrar la pena la familia de penas abatidas intento...11

Al igual que Rilke, Guerrero ha podido suscribir la famosa carta del checoslovaco, cuando éste refiere que le era imposible "conseguir aquel sentimiento de realidad, aquella igualdad que anhelo tanto: la de ser real entre otros seres reales."12

Por la tanta angustia cotidiana tal vez Guerrero un día pensó:

Ahora debería morir

en este instante.

de repente

darle descanso a mi

sangre fatigada

a mis articulaciones.

si pudiera como un niño

desarmar mi osamenta

y dejar el juguete

de mi estatura

abandonado en un rincón.

(AHORA)

La disgregación personal que caracterizara al poeta ciertamente encubría un estado patológico, apenas perceptible en los períodos creadores como acontecía a Rilke. Tratábase de una tácita neurosis a la que, catárticamente, el poeta sabía hallarle escape en su creación, transformándola en canto vivo, denuncia latigante o dulce sublimación.

La caducidad de lo humano, tema fundamental en la obra de Rilke, surge directamente del sentimiento de su propia caducidad. Igualmente parece acontecer en nuestro poeta. En ambos creadores, tal caducidad asume la forma peculiarísima y aún patológica de una verdadera afección de la personalidad. Se diría que es "la conciencia de estar sometido, en todo presente, a una disgregación, consunción o escisión la que vuelve prácticamente inasible cualquier esencia personal que se pretenda rescatada o al margen de esa permanente evaporación..."13

De esta realidad podrían señalarse múltiples testimonios en Guerrero. Baste uno de ellos:

ahora debería morir

ahora hecho de humo

sosegado

y ascender como la niebla

para humedecer la luz del día.

(AHORA)

Versos estos semejantes a los de Rilke, cuando dice:

Ahora sería el tiempo de que los dioses

salieran de las casas habitadas...

Y derribaran una a una las paredes

de mi casa...14

Seguro que sabíase Guerrero de memoria la Segunda Elegía de Rilke:

Pues para nosotros sentir es diluirnos.

¡Ay! Nos exhalamos y nos disipamos.

... Ojalá nosotros también encontráramos

siquiera una escasa, duradera y pura porción de lo humano...

O que se recreó con el parecido pensamiento de Einstein:

A mí me basta con sentir el misterio de la eternidad de la vida, ser consciente y tener el presentimiento de la admirable construcción de todo lo que es, luchar activamente por alcanzar una parcela, por mínima que sea, de la razón que se manifiesta en la naturaleza.

 

4. Conclusión

Finalmente, hacemos referencia a las apreciaciones críticas que difundiera en nuestra prensa local José Manuel Castañón, desde su España, donde enjuicia suficientemente la obra de Rafael Guerrero.

Castañón, crítico hispano, trashumante, vallejiano a tiempo completo, guerrillero suelto de la cultura, está de acuerdo en que bien merece que se reúnan sus poemas en libro, por sentirlo tan logrado como malogrado a los treinta y un años en que puso fin a su vida, para dejarnos, como bien lo apunta su compañero Rubén Darío Becerra, "una poesía de gran aliento social, de extraordinaria profundidad de sentimiento."

Rafael Guerrero - agrega Castañón - no quiso apurar el cáliz del gran poeta andino al que canta - César Vallejo -, vivir siempre, siempre con su muerte querida y su café y viendo los castaños frondosos de París. El joven poeta tachirense, prefirió - y hay que respetarlo, porque el suicidio es el acto más serio de la vida, para Albert Camus -, quitarse la vida sin jactancia... Los poemas de Rafael Guerrero, que mejores cosas pudiera darnos de seguir apurando el cáliz de la vida, ya los puse en manos de jóvenes editores, universitarios, de mi devoción para ver si se animan a editar los poemas aparecidos en La Nación, y otros que me envíe Mora a lo que con grato sacrificio yo contribuiría, para dar a conocer al poeta suicida, por el efecto que me contagió, dándomelo a conocer - porque el poeta morirá de vida, pero no de tiempo - el bueno de Pablo Mora. La "Oda a U.S.A" es profética, si pensamos en el papel que actualmente protagoniza la política yanqui frente a la pequeña Nicaragua de Rubén Darío. Un poema logrado, ya lo dije en mi "Pasión por Vallejo" es el mejor estímulo a la emoción narrativa.

Justamente el poeta Rafael Guerrero dice en su "Oda a U. S. A.", pero sin odiar a su pueblo: porque "no quisiéramos que nuestras manos/ en vez de acariciar la vida/...tengan que cerrarse en puño/ para golpearos!"15

Por todo ello, es por lo que creemos que, a 32 años de la muerte de Rafael Guerrero, es tiempo ya de que su obra poética sea editada. Dada su recia tessitura, su relevante testimonio y compromiso social, bien vale la pena el esfuerzo para responder por una edición príncipe que, sin duda alguna, honraría la poesía regional y nacional.

 

5. Selección poética

INTENTO A VALLEJO

intento ir a tu palabra tan llena de nosotros

irme con ella por las calles. Desnudar los seres y las cosas

y darles la vestidura de su estatura americana. Sorprendo

un instante de un eco suyo que resuena como anegado pleamar

un poco de tu perfil.

 

perfil peruano del perú

de venezuela de cuba

 

intento entonces en atestiguar de cada célula, de cada hueso

la legalidad de su existencia. Verificar la solidez de cada

paso quebrado en arcos desiguales.

 

intento desmentir los decires de mi sangre disfrazada de

decires. Las voces que de oídas engañan cada instante y que

como un alcohol de mala ley enturbian la ebriedad de vida

y muerte de que somos prueba.

 

intento refugiarme en mi piel y sus arrugas, en la vastedad

abrasiva de su abrazo. En su hambre de superficie que sostiene

a duras penas su edad, de hambre una vez, de hambre siempre,

de mi siempre.

 

intento cegarle las pupilas a la luz para que sin paisajes la

pueda conducir nuestra mirada y descubrir qué hay de nosotros

en cada uno de nosotros y esculcar en la sombra para saber qué

roba de nosotros.

 

intento encontrar otro párrafo. De añadirme a otro párrafo

a continuación del punto final de mi ataúd.

 

intento de camarada para denunciar lo que esté falsificado

y con los metales nuestros en piezas encontradas fundir el

metal de nuestro propio grito su acerada consistencia.

 

intento

intento no de llanto ni sollozo intento de borrar la pena

la familia de penas abatidas intento.

 

ODA A U.S.A.

United States. Testimonio

1965

Cualquier año de este siglo

USA.

Cohetes espaciales

y negros apaleados.

 

USA.

Desgraciadamente Walt Whitman

Y fósforo asesino en Viet Nam

De tal manera

que venimos a decirte:

Déjanos en paz!

Guarda tus bombas asesinas

USA guarda tu mundo para USA.

United       States Carnicería

Lava tu alma de matarife

déjanos soñar

no pesadillas

sino sueños!

 

Somos jóvenes

Millones de jóvenes

Con una novia

y una canción

en el recuerdo.

 

Porque tú United States

nos robas el derecho a vivir

Y para recobrar lo que nos pertenece

ya empezamos a empuñar fusiles

por culpa de tu instinto

homicida!

 

USA Vete!

Lía tu fardo de miseria

o te echaremos.

Te largaremos

No vamos a permitir

que sigas

destruyendo nuestras vidas

saqueando nuestra tierra.

 

USA

 

       John y Jane

a orilla de cualquiera de tus ríos

o del mar

Unidos para el amor

para la vida

Y al mismo instante

en cualquier parte de la Unión

Unidos Ku Klux Klan

crucificando un hombre de color

 

USA

Sangriento y tramposo

inquilino de nuestra geografía

que has hecho inhabitable

por la ponzoña que destilas

Alimaña!

 

Eso

eres

USA

Y así te conocemos

Ni te podemos

decir:

USA      eres un matón de siete suelas

No sabes ni siquiera de la dignidad del matón

que no utiliza golpes bajos y cobardes

 

Por eso te decimos

Yanki go home

Vete o te echaremos

No quisiéramos que nuestras manos

en vez de acariciar la vida

De construir en el campo

en el taller

en la escuela

el futuro

tengan que cerrarse en puño

para golpearos!

 

CANTO AL ACERO

Canto al acero del fusil

materia ciclópea del arado

 

Al metal de azuladas resonancias proletarias.

Constructor de cohetes y tractores

para defender el mundo conquistado.

 

Canto al metal de ígneos resplandores

que forja nuestro corazón y nuestro pensamiento.

 

Al metal con temple de amor

y barricada.

Para ganar el mundo que florece

solidario y terrestre en otras latitudes.

 

Al metal de azuladas resonancias proletarias,

con timbre de sudor y de combate.

 

FRONTERA

Frontera:

la línea más oscura de los mapas

O la línea de puntos en suspenso

de unas palabras que no se han pronunciado

O que ahora son murmullo grito ahogado

que los labios no han aprendido a deletrear!

 

Frontera:

línea divisoria

del hambre y del dolor humano

llamándose extranjero mutuamente

 

Y de ambos lados

las aduanas verificando la pobreza de los pobres

con la etiqueta de la humillación

 

Si tú eres pobre y vives por ejemplo aquí

que pudo ser allá

has de llevar a fuego la marca de la alcabala

La línea oscura hendiéndote la frente

los puntos sucesivos en la boca trémula

 

Oh! pobre Oh! paria

de aquí o allá

extranjero sólo del mundo justo

que aún no existe

Si tú eres pobre y vives

por ejemplo aquí

que pudo ser allá

 

Si eres rico

nada de esto te sucede

No te nombran injuriosamente

te llaman turista - y te sonríes -

repito

si eres pobre

y tu pobreza es limítrofe

Ah!

El hambre a sueldo de uniformes

robando el harapo sin insignias de los parias!

 

Porque aquí

que pudo ser allá

el país de los 3000 millones de dólares

tiene que confiscarle al pobre

la manutención equilibrada

de sus funcionarios

 

Deben los pobres

cubrir el presupuesto de beneficencia

Y en el nombre de la filantropía oficial

subvencionada por el despojo

se le confisca al pobre

el mendrugo

el harapo

y las lágrimas

para que los pobres del hospicio

de la cárcel y del ancianato

se mueran también de hambre

y no lloren sin embargo!

 

Trapos estampados

arroz papas azúcar zapatos

se acumulan en las oficinas de la aduana

(Y quién diría!

Todo un mundo de dolor

anónimo humillado

sin cielo que lo ampare)

 

Los trapos

de la mujer que comercia con telas

y muestra a veces su mercadería

como una enagua multicolor escalonada

debajo de la falda

para no convertirse en prostituta

 

Los víveres de los hambrientos

los zapatos para el hijo

Y al frente el llanto de las madres pobres

Y al frente la risa y la burla de los funcionarios

 

Si tú eres pobre

Y tu pobreza es limítrofe...

ah!

 

AHORA

ahora debería morir

en este instante

de repente

darle descanso a mi

sangre fatigada

a mis articulaciones.

si pudiera como un niño

desarmar mi osamenta

y dejar el juguete

de mi estatura

abandonado en un rincón.

ahora debiera morir

ahora hecho de humo

sosegado

y ascender como la niebla

para humedecer la luz del día.

 

ODA A LA GRUTA

Nosotros que no tenemos

Nada

Tenemos algo que nadie más posee

Nosotros que no tenemos

hogar

ni amor

y ni futuro

Te tenemos a Ti

Oh Gruta

Clara y luminosa!

 

Eres Todo Nosotros

y nosotros te construimos

Eres como la paz

que llevamos dentro

y que nos quieren negar

 

Y nos hicimos el propósito

de resguardar

Nuestra única

Y última heredad

 

Esta Gruta

De toda violencia

De toda muerte

porque quizá

así moriría

lo que aún no hemos

enterrado

 

Oh Gruta!

Gruta

clara

y luminosa!

 

NOTAS

[1] ALTAMIRANO, Carlos: Poesía Social del Siglo XX. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1971, p. 8.

[2] LISCANO, Juan: Poesía Actual Venezolana. En: Papel Literario de El Nacional, Caracas, 24.1º.82, p. 1.

[3] Idem.

[4] Idem.

[5] CORDERO, Rafael: Reflexiones sobre Nuestra Joven Poesía. En: Papel Literario de El Nacional, Caracas, 27.07.65, p. 3.

[6] PAREDES, Pedro Pablo: Literatura Comprometida. En: Diario Vanguardia, San Cristóbal, Táchira, Venezuela, marzo, 1965.

[7] CASTAGNINO, Raúl H.: ¿Qué es literatura? Buenos Aires, Editorial Nova, 1972, p. 158.

[8] CÁRDENAS, Horacio: Testimonio del "Liceo Simón Bolívar". En: Revista "Logos", Tercera etapa, Año XI, enero-marzo 1966, No 36, Editorial Arte, Caracas, pp. 110.

[9] RILKE, Rainer María: Elegías de Duino - Sonetos a Orfeo. Córdoba (Argentina), Ediciones Assandri, 1956, p. 16.

[10] Ibídem, p. 21.

[11] GUERRERO, Rafael: Intento a Vallejo. En: Diario El Centinela, San Cristóbal, Táchira, Venezuela, 15.04.65.

[12] Rilke, op. cit, p. 21

[13] Ibídem, p. 24.

[14] JACCOTTET, Philippe: Rilke por sí mismo. Caracas, Monte Ávila Editores, 1974, pp. 128 - 129.

[15] CASTAÑÓN, José Manuel: Con tu Táchira y Contigo Pablo Mora. En: Diario La Nación, San Cristóbal, Táchira, Venezuela, lunes 11 de agosto de 1986, p. 4.

 

© Pablo Mora 2002
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero20/guerrero.html