Poesía en la Red

Alejandro Palma Castro
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
apalm1@uky.edu


 

Práctica de significación social en nuestra cultura, los poemas adaptan la tecnología a su estructura, lo que ha derivado en una retahíla de modos y estéticas que concluyen en piezas multimedia. A lo largo de este trabajo se hará un breve recuento de la variedad de textos poéticos desplegados a través de la Red los cuales, dadas las condiciones particulares que les imprime el ciberespacio, pueden considerarse en una primera instancia como poesía en la Red.

Aguirre Romero en su estudio práctico y completo sobre la incursión de la literatura en Internet establece una característica definidora del medio, “Internet es un medio artesanal y aficionado [subrayado del autor] por excelencia. Con esto queremos decir que aunque podamos encontrar espacios altamente sofisticados en su presentación, son siempre los contenidos los que le dan su razón de ser y éstos no provienen generalmente de instituciones o personas dedicadas profesionalmente a la comunicación”.1 Tomando este criterio como base, se vuelve evidente que mucha de la poesía que ocurre en la Red es elaborada por aficionados, en el sentido en que Octavio Paz en La otra voz. Poesía y fin de siglo, caracteriza al autor espontáneo de poemas, “movido por un legítimo pero vago deseo de expresarse, el aficionado carece de ese saber que da la lectura frecuente de la buena poesía. Ese saber no es sólo un conocimiento teórico sino una experiencia que se transforma en segunda naturaleza, es decir, es un saber hacer [subrayado del autor]” (108). Los tipos de poesía desplegada por la Red y escrita por aficionados son fácilmente identificables, ya que como dice Paz, se nota muchas veces la ingenuidad de las piezas, el abaratamiento de formulas poéticas y sobre todo la falta de lectura de poesía. Generalmente este tipo de páginas considera la poesía como una categoría más dentro de sus contenidos, son por decirlo de algún modo “suspirillos poéticos” que el creador del sitio ha querido compartir con sus visitantes.

Los sitios electrónicos que contienen tales poemas frecuentemente son páginas personales [home page] de algún individuo.

El empeño invertido en la elaboración de algunas páginas personales con poesía llega en ocasiones a ser sorprendente. No es cuestión únicamente de mostrar los poemas sino de crear una atmósfera en torno al texto con ayuda de programas de computación y gráficos. El sitio personal de Vilma Blond http://www.vilmablond.com se titula Amor, Poesía y Fantasía; en él su conformadora agrupa diversos materiales en torno al amor, desde dibujos de besos hasta sus composiciones poéticas. Presenta un diseño y ambientación muy de acuerdo con el contenido, lleno de flores, colores rosas, corazones, fotografías de corte softporn y una música suave. Una muestra del cuidado que tiene con algunos poemas se aprecia en “Mis deseos, esta noche...”2, una pieza aficionada en torno al deseo amoroso que se vigoriza al adaptarle un fondo musical y crear gráficos adecuados en torno al texto. Esta muestra elaborada da cuenta del interés por transmitir algo a través del poema y la imperiosa necesidad de la poesía. "http://www.vilmablond.com" se titula Amor, Poesía y Fantasía; en él su conformadora agrupa diversos materiales en torno al amor, desde dibujos de besos hasta sus composiciones poéticas. Presenta un diseño y ambientación muy de acuerdo con el contenido, lleno de flores, colores rosas, corazones, fotografías de corte softporn y una música suave. Una muestra del cuidado que tiene con algunos poemas se aprecia en “Mis deseos, esta noche...”, una pieza aficionada en torno al deseo amoroso que se vigoriza al adaptarle un fondo musical y crear gráficos adecuados en torno al texto. Esta muestra elaborada da cuenta del interés por transmitir algo a través del poema y la imperiosa necesidad de la poesía.

También se han desarrollado páginas que agrupan poemas de varios autores, por ejemplo la página PoemasRománticos.com3 que se especializa en composiciones de temática amorosa. En su portal de entrada han escrito una cita atribuida a Platón: “Al contacto con el amor, todos se vuelven poetas”. Bajo esta excusa, la página se dedica a un intercambio constante y nutrido de poemas originales de amor, un foro de poemas, envío de poemas y una sección de confesiones amorosas. La popularidad de páginas de este tipo, demuestra que la Red ha venido a satisfacer los deseos de expresión de una sociedad reprimida a la que se le ha dictaminado la ocupación de determinados espacios; la Red les brinda el medio legítimo para manifestar lo que por otras vías les ha sido vedado.

En otra faceta de páginas electrónicas dedicadas a la poesía se encuentran los talleres on-line de poesía o tutoriales para la escritura de poemas. Por supuesto la calidad de éstos varía mucho ya que cualquier persona puede elaborar su propio taller sin necesidad de más créditos que su ánimo. Un taller destacable es el que se aloja en la página dedicada a la redvista Prometeo, organizadora del Festival Internacional de Poesía en Medellín4. Este taller virtual se basa sobre todo en muchos de los preceptos esbozados por el grupo literario francés Oulipo. Los ejercicios textuales van desde la versificación de dedicatorias y ejercicios de escritura colectiva, hasta métodos más innovadores de práctica de la escritura como el spoonerismo. Lamentablemente el taller no se ha planteado la interacción entre participantes, pero ha sentado precedente, así como el sitio en su totalidad, como uno de los primeros talleres on-line en español.

Además de aprovechar el beneficio del hipertexto hay poemas que se han concebido como obras multimedia que involucran varios sentidos y muestran el acto de la lectura como algo más activo. Existen muchas obras originales multimedia, pero quiero llamar la atención hacia el trabajo del artista visual Aleuyar quien ha transformado algunos poemas de Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Xavier Villaurrutia, Octavio Paz y Eugenio Florit en un despliege activo de sus versos. Técnicamente el artificio se logra a través de la utilización de algunos programas ya escritos para desplegarse en la Red. Temáticamente se ha propuesto una nueva lectura a los poemas, ya que sus versos circulan simultáneamente, engrandeciéndose ante la totalidad de la pantalla y bajo cierto fondo musical; el poema no sólo salta de la hoja de papel, también se rescribe. Tal es como lo concibe su artífice, “investigar un poco en cómo decir el poema de otra forma, jugar con los scripts, los tiempos, los sonidos. Un homenaje a esos versos que siempre me han gustado, y de entre esos, los que mejor se adaptan, los que mejor inspiran nuevos movimientos”.5 Uno de los poemas que mejor funcionan de acuerdo a esta puesta multimedia es el de Oliverio Girondo que comienza con los versos “Se miran, se presienten...” y aparece en su libro Espantapájaros como el poema número 12. Precisamente el vertiginoso aparecer de los versos, uno sobre otro, y además en otro orden, refuerza la idea del encimamiento amoroso, que de por sí los verbos y el reflexivo ya cumplen (ver figs. 1.1, 1.2, 1.3 y 1.4). La opción de alterar su orden de aparición le confiere otra lectura que finalmente llegará a la misma conclusión que el poema escrito en la hoja de papel: “se entregan”. El fondo negro, el contraste con las letras blancas, su ennegrecimiento paulatino y el sonido crean un ambiente particular al leer el poema. Aleuyar habla de permutaciones en el poema, “es cierto que con ello se rompe la sucesión original, pero creo que ello no provoca una ruptura del poema, sino una re-lectura. Cuando leemos, podemos saltarnos frases, releer un verso anterior... A más con el clic a los gifs se introduce el azar, la participación, la interactividad... Estamos rompiendo el poema, pero no lo hacemos ilegible, lo recomponemos al mismo tiempo...”6

Figura 1.1Figura 1.2

Figura 1.3 Figura 1.4

Desde luego que la lectura de un poema compuesto por estos elementos se transforma radicalmente con respecto a la hoja de papel. Sin embargo aunque no se haga uso de apoyos multimedia, el sólo hecho de la pantalla sustituyendo al papel significa ya una apertura a nuevas lecturas ya que el aspecto visual se agudiza, tal como lo describe Clemente Padín,

La página digital pudiera ser infinita, la página del libro tiene medidas precisas. No hay bordes en la página digital. Los desplazamientos se efectúan en tres dimensiones: hacia arriba, abajo, derecha e izquierda, y también hacia atrás y adelante (gracias al zoom). El lector también interactúa moviéndose por la superficie a la manera de un "ojo táctil".7

Contar con una página infinita (y a la vez virtual) significa un cambio de paradigma en la literatura que abarca desde los espacios hasta la misma sintaxis, deteniéndose también en la reapropiación de formas diversas. Definitivamente el más tradicional de los poemas, un soneto por ejemplo, adquiere un matiz especial al desplegarse en la pantalla, entonces puede uno imaginarse el efecto que producen incursiones menos conservadoras. Tal es el caso de redondel8 de Romina Freschi.

Publicado originalmente en papel bajo el sello de la editorial Siesta en 1998, el poemario se vio limitado, a decir de la autora, debido al formato de la edición -libros de nueve por once centímetros-; "el efecto sobre la página es radicalmente distinto: no hay blancos".9 Cuando la redvista POESIA.COM lo editó íntegramente en su número trece, redondel encontró un formato más cercano a la concepción original de su autora. Además del juego con el espacio en blanco, la obra está escrita con puras mayúsculas a excepción del título que se encuentra en minúsculas. Asume una hibridez de géneros: raya entre un poemario compuesto por varias piezas independientes, ninguna de las cuales tiene otro encabezado, y el poema largo, además de tener un hilo narrativo y la recurrencia a personajes que aparentan una novela.

Este proceso de exteriorización para ensancharse mediante el poema obliga muchas veces a la asimilación del nuevo ambiente, de sus códigos y estructuras o incluso, a la creación respectiva de estos elementos. El poeta actual al enfrentarse a los medios electrónicos necesita comprenderlos e interiorizarlos, su obra refleja en qué medida éstos condicionan su labor o lo obligan a ampararse bajo diferentes derroteros. Recuérdese la celebración que de las máquinas hizo Filippo Tomasso Marinetti a través de su manifiesto futurista o más recientemente remítase al trabajo de John Cage, el cual, en palabras de Marjorie Perloff, “understood, at least as early as the fifties, that from now on poetry would have to position itself, not vis-á-vis the landscape or the city or this or that political event, but in relation to the media that, like it or not, occupy an increasingly large part of our verbal, visual and acoustic space”.10

Pese a que la Red está plagada de frustados intentos poéticos, la selección de lo que es un buen proyecto poético -pero una desafortunada edición electrónica- da cuenta de la particularidad del medio que a pesar de sus comodidades no deja de ser restrictivo para ciertos estilos literarios. El caso en cuestión es Metales pesados11 del poeta chileno Yanko González Cangas.

La propuesta poética de González Cangas es bastante llamativa y fresca dentro del ámbito de la poesía contemporánea en español. Su problema radica en que la solidez del libro, editado en papel por El Kultrún, se debilita en su edición electrónica que fue difundida por la redvista POESIA.COM. Muchos de los recursos utilizados en la escritura de los poemas se pierden en el espacio que ocupa en la Red ya que las características del medio no compaginan con la estructura de la obra. Una de las fallas principales radica en el recurso del hipertexto.

El poemario fue vertido a la pantalla tal cual apareció editado en El Kultrún; en un libro impreso en papel cada hoja representa un separador, para su diseño y diagramación se toma en cuenta esto y se distribuye el texto de tal manera que combine con la estructura de la página. En el formato impreso las citas van colocadas hasta la parte inferior de la hoja como notas a pie de página y el lector entiende que tienen otra jerarquía dentro de la totalidad del texto -en ocasiones se presentarán con letras más pequeñas- ; habituado el lector a estos procedimientos, sabe además que el texto principal es en cierta forma independiente a dichas anotaciones. El proceso de lectura en la pantalla altera dicha noción debido a la página infinita y el contenido del poema se combina en el espacio de manera distinta: lo que era información accesoria en el libro, ahora se ha vuelto parte íntegra del texto, la lectura se entorpece. La distribución de las notas a pie de página en el libro impreso resulta un recurso eficaz para acudir al hipertexto, sin embargo se vuelve obsoleta en la Red, ya que en su formato el hipertexto funciona a través del enlace activo que se vuelve un puente que promete cierta continuación temática entre dos textos, desconociéndose muchas veces lo que habrá después de dicho enlace. La interactividad que demanda el hipertexto varía según su espacio; en la versión electrónica de Metales pesados se ha anulado este recurso dejando los poemas a media lectura, haciendo necesaria su impresión para apreciar de forma más precisa la obra. Aún así la jerarquía de los espacios en la hoja de papel se perderá por la inexactitud de la impresión casera del poemario.

Yanko González Cangas va estructurando en el poemario una subcultura particular fundamentada a través del lenguaje y la realidad que nombran. En el libro impreso, el universo de Metales pesados fluye en términos foucaltianos sin problema, es decir, la espacialidad interior de la obra va desplegándose ante las circunstancias y la caterva de seres que la habitan; todo se consolida dentro del volumen del libro que “sustituye al espacio de la retórica”12 como en el poema “Todas las esquinas tienen polvos que volar” (figura 1.5).

Figura 1.5

Este poema funciona como una estructura cerrada que tiende a la apertura a través de la nota a pie de página en su último verso. La figura espacial del poema es circular debido al vuelo, el encuentro, girar, la repetición fónica, el cierre y la interiorización en el último verso “ESTE TEXTO?”. El corte a dicha circularidad viene dado por el último verso y la cita a Céline (nombre de pluma de L. F. Destouches) quien nuevamente acude al círculo al comparar la literatura con la figura del yoyo. Sin embargo cuando él confiesa que no lo sabe jugar, rompe con dicha circularidad por medio de la contradicción que nulifica cualquier reciprocidad; además remitirse a Céline sugiere la provocación y una problemática ideológica que descarta la congruencia en un sistema circular. La página del libro se profundiza y se hace interminable mediante el juego que expone volver a leer el texto que se contiene en el significante “ESTE TEXTO?” Sin embargo, el signo de interrogación y la cita nos obligan a interrumpir la circularidad infinita. El libro-literatura se traspasa a través de un ejercicio espacial que nos remite a la intertextualidad, en un verso que puede contener exactamente el mismo texto del que forma parte. Se lamenta el hecho de que un enlace activo no existiera en “ESTE TEXTO?” para hacer más efectiva la técnica del poema.

Lo figurado en la obra de González Cangas atenta contra la tensión a la cual la sujeta el libro-literatura, su actitud contestataria radica en esbozar al poema como herramienta liberadora. Al traspasar los versos a la Red la tensión no tiene sentido porque se trata del simulacro de un libro neutralizado por el espacio particular que provee Internet; lo que hacía el poema ahora lo hace este espacio, tal y como ocurre con la realidad virtual frente a la cinematografía según lo describe Román Gubern:

[…] la RV desaparece la figura y la función del narrador, tanto como desaparece la figura y la función de público unificado. Y con ello se replantea brutalmente el conflicto entre sensorialidad y narratividad, entre mímesis y diégesis, entre percepción y estructura. Como se replantean no menos agudamente la función y tareas del espectador en relación con el espectáculo y con la fabulación representada. (172)

Una propuesta literaria que se propone la emancipación de los espacios cerrados a través del poema resulta incongruente en el ciberespacio que se plantea sin aparentes restricciones; sería tarea del poeta reformular su instrumento de liberación para adaptarlo al particular sistema cerrado que propone Internet. Pese a la deformación de Metales pesados en su versión en la Red, la ventaja indiscutible es que el libro se ha difundido por un amplio territorio. Sin esta tecnología de comunicación, la propuesta poética de Yanko González Cangas no hubiera pasado más allá de Chile, y los alcances de su ámbito literario, por un largo tiempo. La ventaja de poder consultar el poemario accediendo a la redvista POESIA.COM, brinda la oportunidad de establecer un diálogo no sólo con sus similares chilenos sino con cualquier lector de poesía en español.

Es indiscutible la necesidad expresiva que satisfacen las publicaciones de poemas en la Red. Parece que la “libre expresión” ha cobrado un sentido figurado y la Red se ha vuelto una especie de retrete público a través del cual nos constituimos plenamente como seres humanos. La muestra de sitios relacionados con la poesía y poemas es inmensa y variada pero en todos ellos permea la necesidad de decir algo, autoafianzarse como individuos, la realidad es insuficiente y requieren de la virtualidad del “hogar”; Deleuze y Guattari dirían con toda seguridad que la culpa de este consuelo virtual la tienen las prácticas opresoras y sistemáticas del capitalismo. Quién sabe. Lo único cierto es que Internet representa un alivio para tantos individuos que no cuentan con un medio particular de expresión. La literatura como institución enclavada en nuestras estructuras sociales es un reflejo a escala de los mecanismos de opresión que nos regulan. Los diversos sitios electrónicos dedicados a la poesía han venido a destensar dicha rigidez haciendo la función de una alternativa viable; el hecho de que un profesionista de la informática pueda convertirse en regulador de una macrocomunidad poética de varios matices, conduce a reflexionar sobre la tarea que están desempeñando las instituciones culturales.

Marjorie Perloff en Radical Artífice muestra que el discurso poético es el recurso que hace frente a la abstracción del lenguaje impuesta por los medios masivos y su voraz mercantilismo; podríamos agregar que la desaparición y regeneración de dicho discurso en su espacio, a través de una maleabilidad camaleónica imprevisible, violará también los sistemas que intentan controlar nuestro lenguaje.

Después de esta odisea por la Red y sus espacios de poesía se puede concluir que no existe tal cosa como la poética que contenga al medio electrónico; su novedosa aparición e inestabilidad hacen de Internet un medio huidizo a nuestro rigor analítico, el género de la poesía se está rescribiendo de acuerdo a la particularidad del medio pero aún estamos en una fase inicial como para arrojar conclusiones definitivas. Cabría aquí incluir una reflexión de Walter Benjamin sobre la tendencia de la literatura en “The Author as Producer”, su idea de aprovechar los avances tecnológicos de los medios masivos de comunicación de un modo operativo más que informativo, aún continúa vigente; es cierto que éstos han enajenado en gran medida al individuo pero también la historia nos ha demostrado que una provechosa utilización de ellos puede conducirnos a la democratización de la cultura. Si establecer una poética de la Red es tarea imposible, queda como opción tomar este esquema de rasgos particulares de la poesía escrita en español existente en el ciberespacio para que confluyan en lo que debe ser su principal objetivo: no permitir que el hueco virtual que los ampara les sea arrebatado por el aparato de producción; sus propuestas poéticas deben revolucionar la Red para que se vuelva el medio representativo de la humanidad y no de una hegemonía. A pesar de la virtualidad de sus elementos ésta también es una resistencia.

 

Notas:

[1] Aguirre Romero, J.
http://www.ucm.es/info/especulo/numero6/lite_www.htm.

[2] Vilma Blond, "Mis deseos, esta noche...", Amor, Poesía y Fantasía, 21 enero 2001
http://www.vilmablond.com/vb/deseos.html

[3] PoemasRománticos.com, 27 nov. 2000
http://www.poemasromanticos.com.

[4] "Festival Internacional de Poesía de Medellín", Corporación de Arte y Poesía Prometeo, 18 nov. 2000
http://www.epm.net.co/VIIfestivalpoesia/.

[5] Aleuyar, "5 poemas en movimiento", 29 nov. 2000
http://ctv.es/USERS/jcgbad/fonema/index.htm.

[6] Aleuyar, correo electrónico al autor, 3 feb. 2001.

[7] Estos comentarios forman parte de una reflexión que el maestro Padín generosamente formuló a partir de mis cuestionamientos expresos que envíe por correo electrónico. Más documentación sobre la materia y temas afines se pueden encontrar en su libro La poesía experimental latinoamericana (1950-2000) del cual ya hay algunos capítulos en el siguiente sitio electrónico:
http://www.fut.es/~jbc/indice.htm.

[8] Romina Freschi, redondel (Buenos Aires: Siesta, 1998), POESIA.COM 13, 10 feb. 2001
http://www.poesia.com/n13/n13_it2.htm.

[9] Romina E. Freschi, "Re:Redondel", correo electrónico al autor, 1 mar. 2001.

[10] Marjorie Perloff, Radical Artifice. Writing Poetry in the Age of the Media (Chicago: The University of Chicago, 1991) xiii.

[11] Yanko González Cangas, Metales pesados (Valdivia: Kultrún, 1998), agosto 1999.
http://www.poesia.com/n9/n9_it01.htm.

[12] Michel Foucault, De lenguaje y literatura, introd. Ángel Gabilondo (Barcelona: Paidós, 1996) 79.

 

© Alejandro Palma 2002
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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