ENTREVISTA A MARIO VARGAS LLOSA EN SANTANDER *

No volveré a participar nunca en política activa

María Elvira Luna Escudero-Alie
Harvard University


Hay más de 70 estudiantes de diferentes edades y nacionalidades esperando ansiosos la llegada del famoso escritor Vargas Llosa. Hay muchos estudiantes españoles, algunos mejicanos, colombianos, venezolanos, argentinos, cubanos, etc. y quizás mi madre y yo seamos las únicas peruanas en la clase. Algunos estudiantes ya lo conocen, para otros será la primera vez que verán en persona a su escritor favorito, al quizás próximo ganador del Premio Nobel de Literatura. A la hora exacta Mario Vargas Llosa, como siempre puntual y elegantísimo, ingresa al aula destinada para su curso magistral: Historia y ficción: Flora Tristán y Paul Gauguin, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en el Palacio de la Magdalena, frente al mar Cantábrico, en Santander.

Durante diez horas inolvidables, el 12 y el 13 de julio, Vargas Llosa, con la pasión por la literatura que lo caracteriza, comparte con nosotros el proceso de creación de una novela, la historia de Flora Tristán y la de su nieto el pintor Paul Gauguin, ambos protagonistas de la novela que está escribiendo ahora y que se llamará: El paraíso en la otra esquina. Todos quedamos embrujados por la magia de su palabra, por su increíble modestia después de tantos logros, por la amabilidad con que escucha los comentarios y responde las preguntas. Una bella estudiante canaria resume lo que todos estamos pensando: "¡Usted es un sabio !”, afirma admirada.

He tenido muchos profesores buenos en mi vida; pero ninguno se compara a Vargas Llosa. Fue mi profesor por primera vez en la primavera de 1994 en la Universidad Georgetown, en Washington DC., en realidad sólo por eso me matriculé ahí; para disfrutar del lujo de tener a Vargas Llosa de profesor. El curso fue sobre las obras de Julio Cortázar y fue desde todo punto de vista excelente. En el otoño de 1999, Vargas Llosa volvió a Georgetown y como yo ya había terminado los cursos del doctorado, asistí de oyente a su curso que fue sobre sus propias novelas políticas. Por supuesto que el curso fue excelente. Ahora en Santander mi buena estrella me acompaña y nuevamente puedo disfrutar de la dicha de tener frente a mí a un escritor de tan tremenda talla como profesor. Le pregunto si puede concederme una entrevista y generoso como es, me responde que sí....

¿Cuál ha sido la experiencia más gratificante y placentera que has tenido como escritor hasta el momento, y cuál ha sido la más desagradable, la que quisieras que no hubiera ocurrido?

Pues, la verdad es que he tenido muchas experiencias gratificantes, la verdad, cada vez que he iniciado un proyecto, escribir una novela, un ensayo, y lo he terminado, pues he sentido una gran satisfacción. Es una satisfacción por supuesto privada, íntima, pero al final creo que es lo que uno agradece más, ¿no?, el haber podido realmente terminar un proyecto narrativo que generalmente pues toma bastante tiempo, a veces, incluso varios años.

Bueno, experiencias ingratas he tenido también muchas en mi vida como todo el mundo; pero generalmente no han estado asociadas a la literatura sino más bien a la política. La política ha sido una actividad a la que desde luego yo no creo que ningún ciudadano de ningún país deba renunciar, creo que es una obligación participar en la vida política; pero al mismo tiempo, la política es muy ingrata, suele sacar lo peor de las gentes a luz, y eso lo comprobé justamente en los años que yo estuve pues embarcado en una aventura política donde digamos, supongo que les ocurre a todos los que viven una situación parecida a la mía... Fui objeto de muchos ataques, de campañas, que eran realmente, terriblemente injustas, y como no llevaba yo una preparación adecuada pues, resultaron experiencias que afortunadamente, por lo menos la gran mayoría de ellas he conseguido olvidar, ¿no?

Escribes como has dicho en muchas ocasiones, para exorcizar tus demonios, como una protesta, has dicho que el escritor es el que siempre critica, el rebelde. Como eres un escritor tan exitoso, prestigioso y muy prolífico, te pregunto, después de haber escrito un número tan grande de obras, ¿aún tienes más demonios que exorcizar? ¿La tarea del escritor es una tarea interminable ?

[Vargas Llosa se ríe resueltamente]

Bueno, no en el caso de todos los escritores, hay escritores que de pronto callan, entonces me imagino que ese silencio de alguna manera significa que han acomodado su relación con el mundo, con su tiempo, con sus contemporáneos puesto que ya no necesitan expresar esa disidencia que expresa un escritor escribiendo, seguramente un artista también componiendo o pintando, ¿no? No es mi caso, por lo menos no lo es hasta ahora, tengo muchos proyectos, incluso el convencimiento de que tengo muchos más proyectos que tiempo para poder realizarlos, y creo que eso es lo que me mantiene en una disposición para poder seguir trabajando. Mi idea de la muerte en vida sería justamente la de no tener ya proyectos ni ambicioness en relación con mi vocación.

Alguna vez dijiste que el teatro había sido tu primer amor literario ¿piensas volver a él ?

Pues sí, tengo siempre proyectos, como te decía, más proyectos que tiempo para culminarlos, y entre ellos desde luego aparece el teatro que fue efectivamente mi primer amor, lo primero que escribí más o menos en serio, cuando era todavía muy joven fue una obra de teatro y he escrito varias veces teatro, y nunca me han faltado proyectos para el teatro. Me gusta mucho el género, es una forma muy distinta a la narrativa, y después de haber pasado mucho tiempo escribiendo una novela, es como refrescante, ¿no? intentar una obra de teatro. Tengo un proyecto al que le doy vueltas hace bastante tiempo, y probablemente después que termine esta novela, pues escriba una obra de teatro.

Si García Márquez diera algunos pasos para reestablecer la amistad interrumpida entre ustedes, ¿cómo reaccionarías tú ?

Bueno, eso pertenece al dominio de lo privado, ya no tiene nada que ver con la vida pública o la vida literaria de un escritor, y eso pues, creo que mejor lo dejamos de lado.

Parece que te interesan o conmueven los personajes muy idealistas, quizás fanáticos en tus novelas y obras de teatro. Estoy pensando en Mayta, Aldo Brunelli, el Conseileiro, el mismo Zavalita, Pantaleón, Lituma, La Chunga, por mencionar algunos y ahora la misma Flora Tristán y también Paul Gauguin. ¿Cómo eliges a tus personajes, o son ellos los que te eligen a ti ?

Pues yo creo que un autor más es elegido por ciertos temas o por ciertos personajes que los elige libremente. Digamos, ser elegido por ellos puede dar una idea falsa, tal vez de lo que quiero decir; pero mi impresión es que no es gratuita la elección de un tema para escribir. Creo que cuando elige escribir sobre determinado asunto, es porque de alguna manera ese asunto ha tocado una fibra íntima muy importante o porque se relaciona con alguna problemática que para uno es sustancial, o porque viene a llenar un vacío, o porque hay como un reconocimiento con ese tema, con ese personaje de algo que uno sin saber lo andaba buscando desde antes. Por lo menos en mi caso, cada vez que he elegido, entre comillas, un tema he tenido esa sensación, de que ese tema lo he elegido en realidad porque ese tema ya me había elegido a mí de antemano.

Detrás de un gran hombre, hay siempre una gran mujer, como dice el proverbio; esto me parece muy cierto en el caso tuyo con respecto a Patricia. ¿Quisieras comentar al respecto?

Sin ninguna duda, la verdad es que a mí me ha ayudado extraordinariamente mi mujer, desde que nos casamos hace ya treinta y pico de años, ella pues ha sido una colaboradora en muchísimos sentidos; pero quizás sobre todo facilitándome la vida para que yo pueda dedicar lo mejor de mi tiempo a escribir y a leer. Eso ha significado que ella asuma la responsabilidad de las tareas más ingratas, es decir de todas las cuestiones prácticas desde la administración de la casa, la organización de los viajes, y quizá lo más importante de todo, la administración de mi tiempo, defendiendo mi tiempo contra los compromisos que a veces son abrumadores, para que yo pueda escribir. La verdad, yo no tengo palabras para agradecerle a Patricia ese tipo de ayuda.

¿Qué es lo que más admiras de un sistema de gobierno, de una cultura y de una persona?

Ah, yo admiro mucho la libertad, creo que la libertad es absolutamente fundamental para que una vida sea realmente vivible, para que una persona pueda desarrollar sus potencialidades, elegir el tipo de vida que quiere tener de acuerdo a su vocación, a sus inclinaciones. Naturalmente cuando hablamos de libertad pues no podemos olvidar la legalidad sin la cual la libertad se vuelve libertinaje. Yo creo que esa combinación armónica de libertad y legalidad es el motor de la civilización, creo que son las sociedades que han sabido armonizar mejor la libertad y ese orden que es la legalidad, las que han avanzado más tanto en el campo económico como en el campo institucional y como en lo que es el reconocimiento de los Derechos Humanos, y las que han creado mejores oportunidades para sus ciudadanos. Desde luego la sociedad perfecta no existe, creo que ese sistema que es el sistema democrático es siempre perfectible; pero indudablemente dentro de todos los sistemas que ha conocido la historia es el que ha avanzado más, es el que ha ido digamos más lejos en la lucha contra la violencia, contra la injusticia, contra la opresión ¿no?

Ahora que Montesinos está preso en el Callao y que a Fujimori le esperan muchos juicios, ¿te sientes de alguna manera reivindicado contra esos comentarios malintecionados e infantiles que argüían que tus críticas a la dictadura de Montesinos y Fujimori eran parcializadas, que de alguna manera respirabas por la herida al no haber recibido más votos que Fujimori?

Bueno, en cierta forma sí, desde luego durante muchos años en el Perú pues quienes criticábamos a la dictadura éramos una minoría, porque había una enorme cantidad de peruanos que estaba completamente enajenada con la idea de que este hombre fuerte, este ser autoritario iba a resolver todos los problemas. Yo creo que ahora la sociedad peruana pues ha comprobado, y de una manera realmente trágica, las consecuencias de abrir los brazos a un dictador. Nunca en la historia del Perú ha habido una corrupción tan grande como la de estos años y también creo que los peruanos ven con espanto todos los crímenes, las injusticias que se han cometido. Lo que hay que desear es que esta lección perdure en la memoria de los peruanos, y que esta vez se decidan realmente a defender el sistema democrático que estamos recuperando para que no vuelva a vivir el Perú una crisis como la de hoy.

En la presentación de La fiesta del chivo, en mayo del año pasado, en la Universidad de Lima, hiciste unas premoniciones políticas que ahora se han cumplido. Dijiste que se descubrirían todos los fraudes y las violaciones de derechos humanos efectuados por la dictadura de Montesinos y Fujimori. Dijiste también que cuando todo se descubriera, Montesinos huiría; pero no por mucho tiempo, porque no tendría a dónde ir, que Fujimori se iría al Japón. Después de comprobar que tu visión política fue muy lúcida, no sientes que tienes una vena política, ¿no te gustaría volver a participar activamente en política?

No, no volveré a participar nunca en política activa. Voy a seguir participando en política como escritor, como intelectual, escribiendo sobre temas políticos, ejercitando la crítica cuando crea que es conveniente, sí creo que esta es una actividad que además forma parte de la vida de un escritor, de un intelectual; pero dar el salto como lo hice transitoriamente a la política activa, no lo volveré a hacer.

Con el triunfo presidencial de Alejandro Toledo, ¿cómo ves el futuro del Perú?

Pues con cierto optimismo, me parece que el triunfo de Toledo de alguna manera representa el triunfo de la resistencia a la dictadura, era el candidato que realmente creció gracias a su resolución para criticar al régimen, para denunciar sus crímenes, sus robos. Y creo que eligiéndolo los peruanos han elegido justamente la moralización, la voluntad de sanción a los que han cometido crímenes y robos, que repito no tienen precedentes en nuestra historia. Vamos a ver, creo que la tarea es inmensa, la de reconstruir la democracia, la de levantar la economía, y que para eso va a ser indispensable que no sólo Toledo y quienes han ganado las elecciones se movilicen y actúen sino que cuenten con una colaboración también de las otras fuerzas políticas, creo que esa colaboración es indispensable para que el Perú salga por fin de esta crisis terrible en la que lo ha sumido ¿no? diez años de gobierno autoritario.

-Muchísimas gracias, Mario.

[*] Esta entrevista se realizó el 13 de julio de 2001 y se publicó por primera vez en Librusa. Agencia Internacional de Noticias Literarias, el 24 de enero del año en curso.

 

© María Elvira Luna Escudero-Alie 2002
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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