Brenda Sánchez: On his Blindness: Borges, Milton y la ceguera

Anexo: Los poemas

ON HIS BLINDNESS

Indigno de los astros y del ave
Que surca el hondo azul, ahora secreto,
De esas líneas que son el alfabeto
Que ordenan otros y del mármol grave
Cuyo dintel mis ya gastados ojos
Pierden en su penumbra, de las rosas
Invisibles y de las silenciosas
Multitudes de oros y de rojos
Soy, pero no de las Mil Noches y Una
Que abren mares y auroras en mi sombra
Ni de Walt Whitman, ese Adán que nombra
Las criaturas que son bajo la luna,
Ni de los blancos dones del olvido
Ni del amor que espero y que no pido...

De: El oro de los tigres (1972)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo II.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 477



EL CIEGO

I

Lo han despojado del diverso mundo,
De los rostros, que son lo que eran antes.
De las cercanas calles, hoy distantes,
Y del cóncavo azul, ayer profundo.
De los libros le queda lo que deja
La memoria, esa forma del olvido
Que retiene el formato, no el sentido,
Y que los meros títulos refleja.
El desnivel acecha. Cada paso
Puede ser la caída. Soy el lento
Prisionero de un tiempo soñoliento
Que no marca su aurora ni su ocaso.
Es de noche. No hay otros. Con el verso
Debo labrar mi insípido universo.

De: El oro de los tigres (1972)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo II.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 476

De: La rosa profunda (1975)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo III.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 102



EL CIEGO

II

Desde mi nacimiento, que fue el noventa y nueve
De la cóncava parra y el aljibe profundo,
El tiempo minucioso, que en la memoria es breve,
Me fue hurtando las formas visibles de este mundo.
Los días y las noches limaron los perfiles
De las letras humanas y los rostros amados;
En vano interrogaron mis ojos agotados
Las vanas bibliotecas y los vanos atriles.
El azul y el bermejo son ahora una niebla
Y dos voces inútiles. El espejo que miro
Es una cosa gris. En el jardín aspiro,
Amigos, una lóbrega rosa de tiniebla.
Ahora solo perduran las formas amarillas
Y solo puedo ver para ver pesadillas.

De: El oro de los tigres (1972)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo II.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 476

De: La rosa profunda (1975) BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo III. San Pablo, Emecé, 1994. p. 102



UN CIEGO

No sé cuál es la cara que me mira
Cuando miro la cara del espejo;
No sé qué anciano acecha en su reflejo
Con silenciosa y ya cansada ira.
Lento en mi sombra, con la mano exploro
Mis invisibles rasgos. Un destello
Me alcanza. He vislumbrado tu cabello
Que es de ceniza o es aún de oro.
Repito que he perdido solamente
La vana superficie de las cosas.
El consuelo es de Milton y es valiente,
Pero pienso en las letras y en las rosas.
Pienso que si pudiera ver mi cara
Sabría quién soy en esta tarde rara.

De: La rosa profunda (1975)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo III.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 103



ON HIS BLINDNESS

Al cabo de los años me rodea
una terca neblina luminosa
que reduce las cosas a una cosa
sin forma ni color. Casi a una idea.
La vasta noche elemental y el día
lleno de gente son esa neblina
de luz dudosa y fiel que no declina
y que acecha en el alba. Yo querría
ver una cara alguna vez. Ignoro
la inexplorada enciclopedia, el goce
de los libros que mi mano reconoce,
las altas aves y las lunas de oro.
A los otros les queda el universo:
a mi penumbra, el hábito del verso.

De: Los conjurados (1985)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo III.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 480



SONNET 19

When I consider how my light is spent,
E're half my days in this dark world and wide,
And that one Talent which is death to hide
Lodg'd with me useless, though my Soul more bent
To serve therewith my Maker, and present
My true account, least he returning chide,
Doth God exact day-labour, light deny'd,
I fondly ask; but patience to prevent
That murmur, soon replies, God doth not need
Either man's work or his own gifts, who best
Bear his mild yoak, they serve him best, his State
Is kingly. Thousands at his bidding speed
And post o're Land and Ocean without rest:
They also serve who only stand and wait.

De: MILTON, John. The complete poetry of John Milton.
New York, Anchor, 1971. pp.242-243


Cuando pienso que mi luz se ha gastado
Y hay noche antes de promediar mi día
Y oculta y muerta esa moneda mía
Me hallo inepto, aunque mi alma se ha inclinado
Tras ello a servir a Dios y ha abjurado
De culpas por ganar Su Simpatía,
Pregunto: "¿Qué trabajo él mandaría
Si me niega luz?". Paciencia, apurado,
Replica: "No precisa el Hacedor
Servicios ni regalos. Quien mejor
Se unce al yugo más le sirve. Su causa
Es magna: si a su voz miles se alteran
Y recorren mar y tierra sin pausa,
También le sirve el que inmóvil espera."
(Traducción de Jorge Santiago Perednik)

De: MILTON, John. Poemas y ensayos políticos.
Bs. As., CEAL, 1982 p.15.


SONETO 19

Cuando pienso cómo mi luz se agota
Tan pronto en este oscuro y ancho mundo
Y ese talento que es la muerte esconder
Alojado en mí, inútil; aunque mi alma se ha inclinado
Para servir así a mi Creador, y presentarle
Mis culpas y ganar su aprecio
¿Qué trabajo el mandaría ya que me negó la luz?
Pregunto afectuosamente. Pero la paciencia, para prevenir
Ese murmullo, pronto responde: "Dios no necesita
Ni la obra del hombre ni sus dones: quienes mejor
Soporten su leve yugo mejor le sirven. Su mandato
Es noble; miles se apresuran a su llamada
Y recorren tierra y mar sin descanso.
Pero también le sirven quienes solo están de pie y esperan.



SONNET 22

Cyriack, this three years day these eyes, though clear
To outward view, of blemish or of spot;
Bereft of light, thir seeing have forgot,
Nor to thir idle orbs doth sight appear
Of Sun or Moon or Starre throughout the year,
Or man or woman. Yet I argue not
Against heav'ns hand or will, nor bate a jot
Of heart or hope; but still bear up and steer
Right onward. What supports me, dost thou ask?
The conscience, Friend, t' have lost them overply'd
In liberties defence, my noble task,
Of which all Europe talks from side to side.
This thought might lead me through the worlds vain mask
Content though blind, had I no better guide.

De: MILTON, John. The complete poetry of John Milton.
New York, Anchor, 1971. pp.245

SONETO 22

Ciriaco, este día que dura tres años, estos ojos limpios
De mancha o impureza, para mirar hacia fuera;
Privados de luz, han olvidado la visión,
Y no aparece para estos perezosos la vista
Del sol, o la luna o las estrellas a lo largo del año,
O el hombre o la mujer. Aún yo no razono
Contra la mano del Cielo o su voluntad, ni disminuyo una pizca
De corazón o de esperanza; mas todavía navego con viento a favor y llevo
El timón derecho hacia delante. ¿Qué me sostiene, preguntas tú?
La conciencia, amigo, de haberlos perdido navegando con viento en contra
En defensa de las libertades, mi noble misión,
De la que habla toda Europa de costa a costa.
Este pensamiento podría conducirme a través de la vana máscara del mundo;
Contento aunque ciego, no tengo mejor guía.


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© Brenda Sánchez 2002
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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