Lenguaje, punto de vista y tratamiento informativo:
el discurso de Cela

 

Luis Veres y Beatriz Guijarro
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad Cardenal Herrera-CEU


 

   
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Introducción.

El presente estudio pretende ser un análisis en el que se analizan las noticias que aparecieron publicadas sobre el II Congreso de la Lengua Española, celebrado en Valladolid el mes de octubre del pasado año 2001 y en concreto aquellas referidas a la repetición del discurso de Camilo José Cela1. Como se recordará dicho discurso ya había sido leído por el Nobel español en el anterior congreso de Zacatecas. “Aviso de la defensa del español” era su título y se publicó en un suplemento especial sobre el II Congreso de la Lengua el día 16 de octubre de 2001 en el periódico ABC.[Texto del discurso en el CVC]

El análisis intenta descifrar los distintos planteamientos informativos que se dieron en la prensa en relación con un personaje tan polémico, versátil y carismático como lo fue Camilo José Cela, sobre todo teniendo en cuenta el hecho de que Cela colaboró durante bastante tiempo en dos de los medios analizados, ABC y El Mundo, lo cual puede proporcionar conclusiones bastante satisfactorias sobre la predeterminada disposición para tratar favorable o desfavorablemente el noticioso acontecimiento. Aspectos como la lengua y el punto de vista, la consideración del texto periodístico como metáfora cognitiva, la connotación como procedimiento textual y los distintos medios utilizados para anclar el sentido de la noticia, especialmente el contenido presuposicional, con la finalidad de descifrar el significado resultante de la publicación de la noticia, nos pueden ser útiles a la hora de descubrir la distancia que separa a los distintos medios periodísticos en el diverso tratamiento informativo, y del mismo modo, para hallar los procedimientos mediante los cuales la noticia se convierte en espectáculo.2

 

Figura, fondo y frontera del mensaje informativo.

Toda noticia periodística otorga determinada importancia a una serie de elementos que se manifiestan en el titular y en el texto en un lugar preponderante. Según Ángel López, la noticia periodística mantiene una serie de correspondencias con el funcionamiento estructural de toda imagen y su esquema gestáltico y, a la vez, con la estructura oracional3. De este modo, la noticia presenta los mismos elementos que el esquema que en los años veinte defendieron los teóricos de la Gestalt para delimitar los elementos de la imagen4. Es decir, tanto el grueso de la noticia como las imágenes se configuran según reflejos de nuestra psicología que otorga un determinado punto de vista a la percepción de la realidad y que a la vez otorga importancia a los elementos utilizados tanto en la imagen como en el texto. Esos elementos son la figura, el fondo y la frontera, elementos emparentados con las funciones de sujeto, objeto directo y núcleo del predicado respectivamente. La figura se corresponde con la función del sujeto y es el elemento más importante que se pretende destacar. En una imagen sería el elemento que aparece en primer lugar. En la noticia de ABC el titular era el siguiente: “ Las críticas de Cela y el silencio de T. Obiang”. La figura es Camilo José Cela y se intenta transmitir sus palabras en la inauguración del II Congreso de la Lengua Española. La importancia de esas palabras reside en que fueron pronunciadas por Cela y no por otro. Se destacan unas palabras por la importancia que tiene la persona que las ha dicho, como ocurre en las noticias de declaraciones. Como fondo y como elemento secundario queda el propio congreso, porque el periodista no se centra en destacar otros acontecimientos de la jornada inaugural sino que, para él, la atención recae en el discurso pronunciado por Cela. La frontera estaría formada en su mayoría por verbos de acción, que implican una actividad ejercida por el sujeto, verbos como abrió, poner, hacer, etc., que acentúan el carácter dinámico de los hechos descritos.

Frente al tratamiento del asunto que ofrece este periódico nos encontramos con una situación muy diferente en el caso del diario El País. El titular aparecía redactado de este modo: “Latidos del universo lingüístico del español”. En este segundo caso podemos observar que se le resta importancia a la intervención de alguien en concreto, ya que se exponen todas las intervenciones de los congresistas dentro de la misma noticia, sin hacer preferencias sobre lo que dijo uno u otro de los conferenciantes. El intento de crear polémica y de provocar lo espectacular es inexistente.

La figura del mensaje ya no serían las palabras de Cela, sino el II Congreso de la Lengua Española. Como fondo, en este caso plural, nos toparíamos a todos los conferenciantes que intervinieron en el congreso: Cela, Miguel León Portilla, Mario Vargas Llosa, Fernando de la Rúa, Vicente Fox y el rey Juan Carlos. La frontera lingüística está compuesta por verbos de acción, ya que todo lo que se cuenta está realizado por unas personas concretas que son los que realizan esa acción, son verbos como: denunciar, pedir, destacar hacer, etc., verbos de difícil parangón con los utilizados por ABC.

Por su parte, en El M nos encontramos con figuras diferentes en el titular y en el cuerpo de la noticia. En el titular: “Cela critica a los que se avergüenzan del español y prefieren llamarlo castellano”. Se trata del mismo titular que aparece como noticia destacada en la portada del propio periódico. La figura es el propio Cela y el fondo son todos aquellos que no denominan a nuestra lengua español. La frontera está formada por un verbo de acción. Con esta estructura se consigue presentar un enfrentamiento polarizado que acentúa el carácter espectacular de los hechos. En cambio, en el cuerpo de la noticia nos damos cuenta de que la figura es el II Congreso de la Lengua y el fondo se compone de algunos de los participantes: Cela, el Rey, Vicente Fox y el expresidente argentino Fernando de la Rúa.

En cuarto lugar, en el periódico Levante. El Mercántil Valenciano, encontramos que la figura primaria del titular es diferente a la del cuerpo de la noticia. En el titular se lee “Cela rechaza la denominación de castellano”, de lo cual se entiende que el elemento principal en la posición de sujeto es el escritor y, por tanto, es el elemento que se quiere destacar. El fondo es “la denominación de castellano” y la frontera es el verbo “ rechaza”, verbo contundente por su significado. En contraposición a esto, en el cuerpo de la noticia, nos encontramos que la figura pasa a ser el II Congreso de la Lengua mientras que el fondo está formado por las distintas personas que inauguraron el congreso. Esta disparidad entre titular y el cuerpo de la noticia apunta a un intento de crear una mayor expectación, ya que el lector se interesa primero por el titular y después por el resto del artículo. Podemos ver el contraste entre el titular, donde se le da máxima importancia a la aportación de Cela y cómo en la noticia éste pasa a un segundo plano, siendo relegado por la figura del Rey, ya que Cela gana en cuestiones polémicas al monarca español.

Esta caracterización gestáltica de los titulares nos conduce a algunas impresiones. Como podemos ver, en todos los periódicos, a excepción de El País se hace referencia directa a Cela. En el de El Mundo y en el de Levante la figura primaria es Cela, elemento que estos periódicos quieren destacar sobre el congreso. En cambio ABC destaca como figura el discurso, pero a causa de que su autor es Cela. Por último, El País, se desmarca del resto mediante un titular metafórico que destaca el hecho de que el español sigue vivo, de ahí que se le dedique un congreso. La preponderancia que se le da al escritor en los casos mencionados pone de manifiesto el intento de espectacularización que desarrollan los titulares, frente a casos como el de El País que utilizan titulares menos llamativos.

Respecto al desarrollo de las noticias, en todos los periódicos, menos el ABC, la figura es el congreso y los fondos están constituidos por los demás participantes. En ABC la figura es el discurso de Cela y como fondo quedaría el congreso. No es desencaminado relacionar este hecho con la larga trayectoria del escritor de Padrón como articulista de este mismo periódico ni con el hecho de que esa noticia se convierte en publicidad para el mismo periódico y para el propio escritor.

 

El texto como metáfora orientacional.

A la hora de percibir el mundo, el hombre es un ser asimétrico pues su sistema de percepción actúa concentrando las funciones superiores en la cabeza y el sentido de la vista en la parte anterior a la misma. La especie humana tiende a privilegiar lo que está arriba sobre lo de abajo y lo de delante sobre lo de detrás. Con esta afirmación se pone de manifiesto que los hombres estamos sujetos a algunas predeterminaciones psicológicas a partir de las cuales juzgamos muchos de los acontecimientos de la más próxima realidad, sistematizándolos mediante el lenguaje con usos metafóricos de la más variada índole. Esto quiere decir que el lenguaje ordinario no traduce la totalidad del campo conceptual y en muchas ocasiones los seres humanos nos vemos obligados a utilizar, para cubrir estas carencias, los recursos metafóricos5. La metáfora ha sido entendida tradicionalmente como “una figura por medio de la cual se transporta, por así decir, el significado propio de una palabra a otro significado que solamente le conviene en virtud de una comparación que reside en la mente”6. Este tipo denominado metáfora estructural no es el único tipo de metáfora, ya que como señalan Lakoff y Johnson, la metáfora ayuda a traducir la experiencia humana allí donde las posibilidades del lenguaje no son capaces de llegar, de manera que “los valores más fundamentales en una cultura serán coherentes con la estructura metafórica de los conceptos fundamentales en la misma”7. Por ello existe un tipo de metáforas “que no estructura un concepto en términos de otro, sino que organiza un sistema global de conceptos con relación a otro”8. Ese tipo de metáforas son las denominadas metáforas orientacionales, que contribuyen a traducir nuestra experiencia cultural de acuerdo con la asimetría psicológica de nuestra mente. Por ello el hombre tiende a considerar que lo feliz está arriba y lo triste está abajo en enunciados como “me siento alto” o “estoy hundido”; que lo consciente está arriba mientras que lo inconsciente está abajo en enunciados como “levanta, despierta” o “cayó dormido”; que la salud está arriba, mientras que la enfermedad está debajo en enunciados como “está en la cima de su salud” o “cayó enfermo”. Todo este tipo de ejemplos se podría extender a ámbitos como el de la cantidad, el status, lo positivo o la virtud, que estarían traducidos en el lenguaje con una orientación hacia arriba, mientras que los sentidos contrarios lo estarían hacia abajo9.

El texto periodístico también puede ser entendido en términos de metáfora orientacional, ya que las noticias más importantes se sitúan en las primeras páginas y, a su vez, reciben mayor relevancia las colocadas en las páginas impares que las situadas en las páginas pares10. Del mismo modo apunta Corzo Toral cuando explica el grado de atención de una noticia en relación con su situación en la página. Las noticias de la parte superior izquierda captan la atención un 28%, las de la derecha un 33% y las inferiores llaman menos la atención del lector ya que sus porcentajes son del 16% y 23% respectivamente11.

Basándonos en estas explicaciones vemos cómo la noticia que estamos comentando ocupa la parte inferior de dos páginas, por tanto ocupa la parte que menos capta la atención del lector, aunque en este caso la noticia se ve reforzada porque va acompañada de una fotografía y, además, la noticia va encuadrada. Ello ayuda a que llame más la atención.

En relación con el tema que nos ocupa, este aspecto también muestra peculiaridades interesantes. ABC situó en la parte superior izquierda y a cuatro columnas el discurso que el Rey había dado en el mismo congreso el día anterior, igual que Cela, por tanto la noticia más destacable en la jornada inaugural para dicho diario fueron las palabras del monarca. Así lo muestra también su portada, en donde en la parte inferior y con un recuadro aparecía este titular: “El Rey dice en el II Congreso de la Lengua Española que el español fortalece cada vez más nuestra posición en el mundo”. A su vez, en el interior del periódico, en la sección llamada “imágenes” en donde podemos encontrar las noticias más destacadas del día, aparecía como noticia destacada el discurso del Rey y podíamos encontrar dos fotografías en color, una del monarca en el momento en el que leía su discurso y la otra en la visita que hicieron él y la Reina para ver los retratos escultóricos hechos en su honor. Por tanto, para ABC, lo más importante era destacar los acontecimientos relacionados con la Familia Real de acuerdo con su ideario monárquico. Hay que tener en cuenta que al discurso de Cela este mismo periódico ya le había dedicado el día anterior una página entera del suplemento especial sobre el congreso y en consecuencia sus lectores ya conocían dicho discurso, por lo cual no hacía falta destacarlo más. Sin embargo, se insiste en la página impar, pues todos los contenidos también hacen referencia al congreso. En este caso se habla de los invitados y del próximo congreso en el 2004. ABC realizó un seguimiento muy amplio del congreso en comparación con otros diarios.

En El País la noticia ocupa toda una página par y, además, en la portada también se destaca dicho congreso y aparece una fotografía en color de algunas de las personas presentes en Valladolid, concretamente los Reyes de España, la Infanta Elena y el presidente guineano Teodoro Obiang entre otros. En el titular de la portada se alude a las palabras del Rey en su discurso : “ El Rey resalta el valor de la lengua española como herramienta de cohesión”; además, se hace un breve resumen cronológico de todas las intervenciones que se amplía después en las páginas de cultura.

La fotografía que acompaña a la noticia ocupa un espacio bastante amplio y en ella podemos ver a Mario Vargas Llosa en un momento de su discurso y a su lado una mesa con algunas de las personas más importantes que presenciaron el acto atendiendo con aparente interés al escritor. Sin embargo, del polémico discurso de Cela no aparece una sola palabra.

En El Mundo, tanto la portada como las páginas de cultura, destaca la relevancia que adquiere el congreso, ya que además de ser una de las noticias destacadas en primera página, en el interior nos encontramos varias páginas que cuentan lo sucedido. La noticia ocupa una página par entera que se ocupa de las palabras de Cela en dicho congreso. La tipografía utilizada para el titular es bastante grande consiguiendo la atención del lector, al igual que la fotografía, más grande de lo habitual.

Todos los periódicos coincidieron en la importancia del acontecimiento, pero fue ABC el que al situar la noticia en las páginas impares lo destacó de manera mucho más intensa y en el interior le dedicó varias páginas relatando, por separado, al contrario que los demás periódicos, la intervención de todos los conferenciantes. Todos los periódicos, a excepción de El País remarcan en el titular la intervención de Cela, pero sólo ABC dedica una noticia exclusivamente a relatar su discurso, el resto de diarios remarca su intervención destacando el dato polémico de la misma y abreviando las intervenciones del Rey, Vargas Llosa y los demás protagonistas.

Frente a esta unificación de criterios, Levante le dio una importancia mínima: en su portada no aparece y para referirse a él sólo se utiliza media página mientras que otros periódicos además de situarlo en la portada en el interior le dedicaban varias páginas. Las razones de este descarte informativo se pueden encontrar en el carácter local del medio, el cual intenta diferenciarse de los periódicos de tirada nacional. También su interés por la cultura y la literatura local, de acuerdo con su ideario ecléctico, debieron facilitar esta renuncia.

 

Connotaciones.

También en el desarrollo de los textos encontramos algunos aspectos relacionados con la connotación expresiva que pueden aclarar los posicionamientos de cada medio al encarar la noticia del discurso de Cela.

En el caso de ABC el periodista nombra repetidamente al escritor mediante giros perifrásticos que rehuyen la calificación neutra, basculando hacia connotaciones evidentemente positivas. De este modo, el periodista se encarga de destacar los premios más importantes que Cela obtuvo durante su vida y, al mismo tiempo, las novelas por las que la mayoría de la gente lo conoce. Así pues, se alude a él mediante las expresiones “el premio Nobel”, “el autor de La Colmena”, “el académico”, “el premio Cervantes y Príncipe de Asturias” o “el creador de La familia de Pascual Duarte”. Todo ello es cierto, sin ánimo de quitarle méritos al genial escritor gallego, pero también es verdad que es autor de otro libro titulado La cruz de San Andrés, libro que se vio envuelto en una polémica por plagio en mayo del año anterior y cuya resolución judicial, favorable a Cela, apareció semanas después de su muerte. El periodista habría podido hacer referencia a dicho título, pero no lo hizo con el fin de que las connotaciones hacia el escritor no fueran negativas. El periodista se encargó en esta noticia de buscar todo aquello que connotara positivamente el ámbito significativo del escritor. Del mismo modo se desvía la atención cuando el titular recoge sus críticas al presidente guineano Obiang, hecho que queda manifiesto nuevamente en el desarrollo del texto, en el cual podemos leer: “Al término del discurso todos los presentes rompieron en una sentida ovación, a excepción del presidente guineano, T. Obiang, quien pareció molesto con la mención sobre la pérdida del español en el país que gobierna”. La inclinación de connotaciones positivas hacia Cela es evidente, cayendo las furias del tratamiento informativo hacia Obiang.

A su vez, los verbos utilizados para referirse a las palabras del escritor transmiten seguridad: “hacer un llamamiento”, “aseguró”, “afirmó”, etc.

También la fotografía que acompaña a la noticia tiene connotaciones positivas hacia Cela, ya que en ella, además de aparecer el escritor con su mujer, podemos ver a la también escritora Ana María Matute, célebre novelista galardonada con el premio Nadal y que fue compañera de generación y amiga suya. Por contigüidad se produce una transferencia sémica según la cual actúa la metonimia, de modo que su disposición es nuevamente favorable para el escritor de Padrón. En esa misma fotografía aparece como fondo un gran número de personas esperando la llegada de los conferenciantes que ponen de relieve la expectación que suscitaba el acto. Así pues, todas las connotaciones que podemos encontrar en relación con esta noticia en ABC son positivas y por tanto favorables al escritor gallego. Habría que tener en cuenta el carácter conservador del periódico, los méritos literarios de Cela y la amistad que le unía al director de ABC y el hecho de que Cela fuera colaborador del periódico durante varios años.

Esta noticia aparece en página impar, por lo que el lector tiene más posibilidades de verla y a esto hay que añadirle que el espacio que ocupa es mayor al habitual por lo que también destaca sobre las otras, aunque el periódico considera que no es la noticia de cultura más importante del día, ya que en primer lugar se destaca una noticia sobre el español en Internet.

No muy diferentes fueron las connotaciones del contenido de la noticia del día siguiente. Siguen siendo positivas para el escritor. De entrada, en el lead nos encontramos con las primeras connotaciones positivas, pues se dice : “Cela ha metido el dedo en la llaga” lo que nos indica que, para el diario, el escritor criticó en su discurso aquello que era criticable y lo hizo correctamente. Después el diario se encarga de relatar las opiniones sobre el tema de diferentes personas que “ casualmente” casi todas ellas están a favor de lo que opinaba CJC. Las primeras palabras destacadas son las de G. Cabrera Infante que dice estar “absolutamente de acuerdo con las palabras de Cela” y le siguen las opiniones de otros como el último premio Cervantes. A. Mutis dice que “nunca había estado más de acuerdo con Cela...”. Fernando R. Lafuente , A. Monterroso , H.V. Rial y A. Rossi también dicen estar de acuerdo con Cela. Sólo Vargas Llosa y Juan Marsé no afirman directamente que están de acuerdo con el escritor gallego. Por lo tanto, vemos que ABC se encarga de resaltar palabras de escritores que están a favor de Cela, por lo que connotan positivamente hacia él, ya que si otros escritores prestigiosos están de acuerdo con lo que dijo es porque tendría razón.

También connotan positivamente al escritor las fotografías que aparecen junto a la información, porque en ellas podemos ver por separado Cabrera Infante, M. Vargas Llosa, A. Mutis y A. Monterroso, escritores hispanoamericanos reconocidos. En conjunto connota positivamente el hecho de que escritores hispanoamericanos estén de acuerdo con las palabras del escritor español porque ello muestra que sus opiniones sobre las denominación del idioma están generalizadas entre otros escritores reconocidos y que además no son españoles. Por lo tanto, aunque en apariencia nos parezca una noticia objetiva, ya que sólo se encarga de citar las distintas opiniones sobre algo, esas opiniones están buscadas para que las palabras de Cela adquieran más veracidad para el lector, es decir, para reforzarlas.

En muy diferentes términos califican a don Camilo en el diario El País. En él se califica su discurso “cuando menos, provocador” y al mismo tiempo de “sorprendente”. También se dice se dice que es un personaje que camina con dificultad, de manera que se reviste al Nobel de la apariencia de un anciano que suscita cierta simpatía, pero cuyas opiniones pueden parecer el resultado de la senilidad: “caminando con dificultad...”.

Los verbos que se utilizan para referirse a las palabras de Cela connotan negativamente al escritor que los que describen las aportaciones del ilustre hispanista León Portilla. Mientras que los referidos a Cela son verbos que suscitan cierta virulencia de modo contundente -denunciar, lamentar, y criticar- los dedicados a León Portilla proporcionan sentidos mucho más atenuados y serenos -hacer un llamamiento, lanzó, etc.-. Además se califica su discurso de “ brillante defensa”. Como podemos ver los verbos empleados para referirse al discurso de Cela son mucho más duros que los de cualquiera de los otros protagonistas: destacar, resaltar, afirmar, explicar, etc. Al terminar el texto que recoge la aportación de León Portilla, aparece una explícita comparación con el tono severo y duro de Cela: “ Más creativas y poéticas fueron las intervenciones de León Portilla”. Con esta aseveración de tipo valorativo se presupone que las palabras de Cela no poseían ninguna originalidad. Ya en el antetítulo podíamos observar como para este periódico las palabras de Cela no “pusieron los puntos sobre las íes”, tal y como lo asegura ABC, sino que califican al Nobel de “defender una visión nostálgica del idioma...”. Al mismo tiempo, se dice que “frente a esa postura se elevaron las voces de...”, expresión que pone de relieve en sentido metafórico la presuposición de que las palabras de Cela no llegaron a la altura esperada, de que su discurso fue el peor en comparación del de los demás congresistas en esa jornada inaugural del congreso.

Por otra parte, a diferencia de ABC, en El País no encontramos ninguna connotación positiva referida al escritor gallego. En este caso no aparece en la imagen que acompaña a la información, con lo cual se le resta protagonismo, es más, el texto manifiesta connotaciones negativas hacia Cela pero aporta significado positivo al congreso al desplazar la figura del mensaje informativo al fondo, ya que el congreso es lo que se destaca tanto en portada como en el interior. Para tratarse de una noticia puramente informativa nos encontramos con numerosos adjetivos valorativos lo que nos indica que el periodista ha sido algo tendencioso.

El periódico El Mundo muestra una fotografía muy similar a la de ABC. Como figura al pie de la fotografía nos encontramos con M. Castaño, Camilo José Cela y Ana María Matute. También se cita al príncipe Felipe aunque éste no aparece por ninguna parte. La foto adquiere un significado positivo para el escritor, reforzado con la presencia del nombre del príncipe, aunque éste no está presente. También actúa positivamente el fondo en donde podemos ver a personas esperando la llegada de los invitados, lo que indica en este caso concreto el afecto de esas personas por Cela y por Ana María Matute y nos muestra la popularidad que despiertan los dos.

El Mundo destaca mucho más la polémica sobre la repetición del discurso de Cela, ya que la noticia empieza diciendo: “CJC no estaba dispuesto a vivir el primer día del Congreso de la Lengua Española como cualquier otro día” y continúa diciendo “y no lo hizo porque su discurso de ayer provocó unos efectos cuyas dimensiones están todavía por ver...”. Al leer esta entrada el lector se siente interesado por la noticia motivado en parte por el carácter polémico del escritor. Más adelante se hace referencia a sus palabras con la expresión “por la calle de en medio y sin demasiadas sutilezas literarias...”, lo cual indica al lector que Cela fue directo y no se sirvió de recursos literarios que hicieran su discurso más retórico pero menos claro.

El periodista dice que Cela con su discurso “criticó, arremetió, advirtió...”, verbos que no se quedan en terreno neutral como el típico “dijo” o “explicó” sino que tienen un significado más rotundo y sobre todo más crítico con respecto a qué o a quienes se estaba refiriendo. También se califica su discurso de “encendido”. Tanto los verbos como el adjetivo superponen la valoración del personaje por encima de la información con el fin de crear una polémica que puede ampliar la noticia en días sucesivos. A este fin responden algunas expresiones que contribuyen al planteamiento narrativo de la noticia que acrecienta su carácter espectacular, expresiones como “CJC no se quedó ahí”, es decir, que el escritor aún fue más allá de los límites que previamente había sobrepasado. El periódico El Mundo ha tratado de seleccionar los hechos más polémicos de todo el discurso. Lo que realmente encontramos como crítica en este artículo está referido al congreso y no a Cela, de manera que a la hora de la crítica el congreso se convierte en figura, mientras que Cela pasa a ser fondo del mensaje. Así El Mundo señala que “este congreso organizado por instituciones académicas, como la Real Academia Española y el Instituto Cervantes, no es, al parecer, un foro destinado a hablar de ciencias humanas, como la lingüística, o de conceptos etéreos y tan inasibles como la cultura y el saber. Y sí de las estrategias, vías, formas e impedimentos a la hora de incorporar un idioma (el español) al ritmo de los tiempos. O sea al ritmo del dinero y sus flujos mundiales.” Ésta es la verdadera crítica con la que nos encontramos, la crítica tanto a la RAE como al Instituto Cervantes por permitir que en un congreso donde se tendrían que tratar temas culturales se le dé preferencia a la lengua siempre como valor mercantil.

El mismo periódico reforzó la cobertura de la noticia con la publicación ese mismo día de un artículo de opinión. El artículo se encontraba situado en la sección del diario llamada “impresiones” y hacía referencia también a la polémica tras las palabras de Cela. El artículo comienza con la frase hecha “genio y figura” con la que se quiere destacar al siempre polémico don Camilo cargándolo de cierto aire de personaje divertido con claro talante positivo12. A diferencia de las noticias comentadas anteriormente, se utilizan frases hechas y se realizan diversas críticas en relación con los temas planteados en el congreso. Además, se defiende a Cela, ya que dice que “no le faltan razones para criticar los errores y olvidos del Estado en la enseñanza del español en el exterior y su defensa en el interior”. Con este juicio se le da la razón a Cela ya que éste era firme defensor de la expresión español frente a la de castellano. También se crítica aquí de forma explícita el hecho de que se invitara en un congreso sobre la lengua española al presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang. En ABC como hemos analizado antes también se criticaba esta invitación pero de forma menos directa.

El artículo connotaría favorablemente la figura del escritor gallego. Al tratarse de un artículo de opinión no explica los hechos de la realidad sino que los interpreta y analiza, para a partir de ahí generar una opinión con la que se intenta de alguna forma convencer al lector mediante una serie de argumentos. La noticia viene acompañada de un dibujo con la letra Ñ que refuerza el apoyo incondicional a las críticas vertidas por Cela y por el congreso al destacar esta peculiaridad de la lengua española.

Al día siguiente, igual que la cobertura de ABC, El Mundo también trató de dar la opinión de otros escritores o filósofos sobre la polémica de la denominación del idioma. La figura de esta noticia es la polémica tras el discurso de Cela y los fondos son las personas que en este caso dan su opinión: Jon Juaristi, F. Rico, Soledad Puértolas etc. La frontera está formada por verbos de acción mayoritariamente, también aparecen verbos enunciativos como “decir”.

Atendiendo a la posición y el espacio que ocupa la noticia, se puede afirmar que, a pesar de no ser la noticia principal de cultura del día, aparece ocupando más de media página y en un lugar, la parte superior, en donde visualmente le llama más la atención al lector.

En El Mundo las personas consultadas para dar su opinión no son las mismas que en ABC, a excepción de Vargas Llosa, del que aquí se citan las fuentes de donde se han obtenido las declaraciones, la emisora Onda Cero, cosa que no se hacia ABC, aunque las declaraciones eran las mismas. En estas declaraciones podemos ver que algunos están a favor de CJC, como Lorenzo Silva, pero otros están en desacuerdo y prefieren la denominación de castellano, como José Antonio Marina. También hay opiniones neutrales. Aparentemente, esta noticia parece neutral pero si atendemos al contexto físico, veremos cómo el periódico no es tan objetivo como parece y que como todos los medios adopta un punto de vista.

Lo primero que le llama la atención al lector al abrir el diario por esta página es la foto en la que sí que aparece Cela y, a continuación, al bajar la vista, el anuncio sobre el Segundo Salón del Libro Teatral Español e Iberoamericano. El anuncio está situado horizontalmente, en la parte inferior de la página para que coincida con la foto, también situada en sentido horizontal y coincidiendo en medida con dicho anuncio. En él se cita “ libro teatral español”, no castellano. Mediante esta muestra se puede comprobar hacia qué lado de la polémica se decanta este diario, ya que, situando ese anuncio ahí de forma intencionada, se refuerza la idea de que la denominación correcta es la de español, puesto que el anuncio parece tener notoriedad y en él aparecen los emblemas de diferentes ministerios que colaboran en dicho salón. Por tanto, El Mundo nos transmite mediante este anuncio un mensaje subliminal.

Levante, por su parte, presenta grandes diferencias con el resto de medios a la hora de elegir el léxico. Mientras que el Rey “recordó”, “afirmó” o “señaló”, Cela “apostó”, “jugó”, “criticó”, “culpó” o “rechazó”. La diferencia es bastante clara: los verbos referidos al Rey hacen su discurso más creíble, puesto que son verbos de significación más o menos neutra, mientras que los referidos al escritor nos dan la impresión de que sus palabras fueron menos serias. En primer lugar, “apostó” y “jugó”, verbos de una contundencia mucho mayor, con la cual se rodea a la figura de Cela de cierta rigidez intelectual y anímica, aspectos que no redundan en nada positivo.

Las fotografías elegidas, sin embargo, aportan un significado positivo sobre la noticia, ya que en ellas aparecen los Reyes con gesto sonriente, lo que hace pensar al lector que el congreso fue algo entretenido, no como se pueda suponer por parte de la mayoría de los lectores que los congresos son actos aburridos y por tanto que no llaman su atención. Estas fotos le transmiten un sentido lúdico al congreso, significación que pasa por metonimia por continuidad a la noticia.

La información que está situada en la parte inferior derecha, también se vería beneficiada por estas connotaciones. Una de las noticias trata sobre el español, y la otra sobre escritores finalistas para el premio Planeta del año 2001. Tampoco es casual que se aproveche dicha metonimia para el anuncio de la presentación del disco de una soprano, acto destinado a las minorías. De este modo, se publicita un acto lúdico que, al mismo tiempo revierte su significación sobre los hechos detallados en la noticia. Además nos encontramos con una aparente paradoja, ya que el anuncio esta escrito en catalán y la noticia que ocupa la mayor parte de la página habla sobre un congreso de lengua española. De este modo, se puede pensar que, al desarrollar la polémica sobre la denominación español-castellano, dicha polémica se puede extender a la discusión lingüística valenciano-catalán de tan tradicional cobertura en los medios valencianos, pues Cela, en su discurso, nombró el catalán para referirse a las otras lenguas que se hablan en la Península.

Al día siguiente, El Mundo publicó un artículo de Isabel Clara Simó titulado “El celo de Cela”. Se trata de un artículo muy crítico con el discurso que Cela había dado en Valladolid dos días antes. El artículo, en su título, no disimula sus intenciones de ganar la atención del lector. Mediante este juego de palabras, la escritora nos quiere expresar el interés extremado de Cela por denominar a nuestra lengua español y no castellano. Simó critica a Cela porque considera que le restó importancia a otras lenguas que también se hablan en la Península, lo cual molestó su sensibilidad nacionalista. También se critica al principio el congreso, a cómo se estaba tratando el tema de la lengua que ella calificó de “jolgorio”.

Se hace alusión a Fraga calificándolo irónicamente de “exministrísimo”. Al finalizar el primer párrafo observamos que la escritora se dirige directamente a Cela diciendo: “yo siempre lo llamo español, señor Cela”, detalles que alejan el artículo del periodismo expositivo.

El artículo está escrito en tono coloquial con frases como “va Cela y se me pone apocalíptico”. La escritora critica principalmente la parte del discurso en la que Cela decía: “tendremos que estar alerta para evitar que el español deje de ser la lengua común de los españoles” lo que a ella le parece inapropiado, pues señala que a lo que Cela se quería referir con esto era al hecho de que otras lenguas que se hablan en España, como el catalán, se quieran o se vayan a imponer frente al español. Simó considera este hecho exagerado, diciendo que el catalán “está haciendo ímprobos esfuerzos para sobrevivir”. Además ella piensa que la única lengua con la que tiene que competir el español es el inglés.

En el siguiente párrafo del artículo en tono irónico dice: “Ahora bien, lo que me acongoja de verdad es oír a un académico tan y tan sabio...” lo que nos deja entrever la opinión irónica con intenciones descalificadoras de la escritora hacia Cela.

Se critican también las palabras de Cela referidas a las características de nuestra lengua que califica de “digna, suficiente, firme y saludable, lozana y adecuada”, a lo cual Simó responde diciendo que todas las lenguas, hasta las menos conocidas, poseen esas características. Para finalizar la escritora dice que “le da en la nariz...”, otra expresión coloquial para añadir un matiz más de sospecha sobre el escritor Cela.

Observamos, además, que a lo largo de todo el artículo se emplea un vocabulario coloquial como “jolgorio”, “entuertos”, etc. Esta es una de las diferencias que existen entre el periodismo de opinión y el informativo, aparte de la aparición de recursos estilísticos como las ironías o personificaciones: “como si el catalán estuviera agazapado en la sombra esperando destruir al español, cuando bastante tiene haciendo ímprobos esfuerzos para sobrevivir, andando con muletas”. El juego de palabras del titular o también las metáforas que enjuician los hechos: el congreso aparece como “una ocasión de oro”.

Las connotaciones de esta noticia, que aparece en la parte derecha de la página de información que hemos comentado antes, son negativas tanto para el congreso como para CJC porque como hemos visto se critica a los dos. Por lo tanto, la noticia afectaría negativamente a la figura de Cela, pero por otra parte también podemos decir que esas connotaciones no afectarían a todos los lectores, puesto que la noticia está colocada en un lugar donde no llama la atención del lector y, además, se muestra sin destacado ni ladillos, de modo que se le resta importancia, pero con un titular polémico: “Español o castellano: un debate abierto”.

 

Primeras conclusiones.

Las informaciones más positivas para Cela aparecen en ABC porque las referencias que se hacen hacia él siempre destacan los premios más importantes con los que fue galardonado y también sus mejores novelas, se dejan de lado los datos polémicos. Además su discurso es calificado de correcto desde el punto de vista del medio y no se le tacha de conservador como en El País.

En El Mundo no se ensalza el discurso de Cela pero tampoco intentan desprestigiarlo. Se aprecia que para el diario las palabras de Cela no fueron demasiado acertadas, pero no se les hace una crítica dura sino que lo que se crítica realmente es la forma en que se trató un tema cultural, como es el uso de la lengua.

Tanto ABC como El Mundo buscan opiniones de diferentes escritores para contrastar sus argumentos con los que había dado Cela el día anterior. Por lo tanto, los dos medios seleccionan el mismo contenido y estructuran del mismo modo la noticia. Con el titular sucede lo mismo, mediante una oración disyuntiva los dos periódicos dicen lo mismo: ABC titula “Español o castellano: polémica para un congreso”, y El Mundo, “Español o castellano: un debate abierto”. De ese modo, encontramos la misma figura en las dos noticias, la polémica; pero los fondos son distintos ya que en cada uno de los diarios dan opinión personas distintas, condicionando su significado final.

Mediante las connotaciones nos damos cuenta que los dos periódicos defienden a Cela. ABC lo hace más directamente y El Mundo con una aparente neutralidad. El Mundo defiende al escritor, aunque es el único diario en el que podemos leer un artículo crítico sobre él, aunque lo desplaza a un espacio secundario. Cela fue colaborador de los dos diarios y amigo de sus directores, por lo cual se puede entender dicho tratamiento positivo y la ausencia de críticas.

Levante, por su parte, se centra en la polémica como así se especifica en algunas de las frases que encontramos en la noticia: “Cela jugó con la polémica al...”.

Pero el periódico en donde aparecen las connotaciones más negativas para el escritor es El País, en donde además de no destacar sus palabras en el titular, tampoco aparece en las fotografías lo que le resta importancia a su discurso por parte del lector, ya que si éste no se para a leer la entrada o el cuerpo de la noticia no sabe que Cela intervino en el congreso. También connota negativamente que se diga de otros discursos que fueron más “creativos y poéticos”, desprestigiando el de Cela.

 

El día después

Dos días después de la inauguración del congreso, se dio a conocer, a raíz de la publicación en un diario de Valladolid, la noticia de que el discurso de Cela en el II Congreso de la Lengua Española había sido un autoplagio pero cada uno trató la noticia de una forma muy distinta, lo cual corrobora las conclusiones extraídas anteriormente.

ABC destacó como figura de su cobertura al periódico de Valladolid en el que se publicó la noticia y el fondo es el contenido de la misma. En este caso en concreto, la noticia aparece en la primera página de cultura y además en página impar, lo que le da mayor importancia, pero, al mismo tiempo, sólo le dedica a la noticia una columna, mientras que a la información que aparece a su lado, se le dedican tres columnas. Además, el titular a tres columnas es mucho más grande. La noticia aparece sin destacado y sin ladillos.

Razonablemente el motivo de la noticia era el autoplagio de Cela, pero las calificaciones del hecho son eufemísticas y no se le nombra con esta término, sino que se dice: “Según el rotativo, las palabras de Cela dichas en Valladolid coincidían...”. ABC intenta suavizar al máximo las connotaciones negativas que ya de por sí tiene la noticia, pues el hecho de que un Nobel repita un discurso no es un gesto muy enriquecedor para su obra. ABC señala que la noticia de la repetición del discurso de Cela es “inesperada” cosa que nos puede parecer un poco paradójica, pues el discurso de Zacatecas, al igual que el de Valladolid, se publicó en este diario. También se dice que la noticia podía parecer incrédula.

En el cuerpo de la noticia llama la atención un hecho. A Cela no se le destaca ningún dato de su profesión hasta la tercera mención. En el Libro de estilo de Abc, en el capítulo dedicado a las “Normas de redacción y estilo de Abc”, se dice que“ Siempre que se mencione por primera vez en una información a una persona, deberá hacerse con su nombre y apellido, e identificarla con el cargo, profesión edad u otra circunstancia personal oportuna o de valor informativo. En menciones sucesivas bastará con el apellido, cargo o circunstancia personal predominante, siempre que no se produzca confusión.”13 Según este precepto, ABC debería haber mencionado en la primera aparición del escritor, además de su nombre completo, cosa que hace, algo destacable de su labor como escritor, datos como su premio Nobel, por ejemplo, pero no lo hace hasta la tercera aparición. El hecho tiene una explicación: la persona que ha repetido el discurso es un Nobel, si esa mención se hiciera al principio de la noticia, el contraste sería mayor y desprestigiaría más al escritor; al hacerlo más adelante no se le da la misma importancia, ya que hay personas que leen las primeras líneas de las noticias puesto que se supone que contienen la información más importante, y no actúan del mismo modo con el resto de la noticia. ABC en este caso contradice una de sus normas, pero no es la única, ya que cuando hace alusión a las fuentes en esta noticia no las deja claras porque sólo se cita “un periódico de Valladolid” o “según el rotativo”, no diciendo directamente el nombre del medio, con lo que al lector las informaciones no le pueden parecer tan veraces como si se especificara el nombre. También de esta forma se desprestigia a ese medio, ya que se le quita relevancia. En el Libro de estilo de ABC se dice, sobre las referencias a las fuentes, que “Cuando la información provenga de una declaración pública o escrita, se mencionará claramente la fuente individual o colectiva cualificada para emitirla. La atribución de la fuente será lo más precisa posible.”14 ABC, con o sin intención, se salta una de sus normas para favorecer la imagen del escritor, al que, dentro de la negatividad de la noticia, también se le defiende, haciendo referencia a las declaraciones del director del Instituto Cervantes que se toma la repetición del discurso como algo que muestra que el escritor es un tradicionalista.

La foto que aparece en la página hace que el lector centre su atención en la noticia a la que acompaña y no en la referente a Cela lo que actúa positivamente sobre la figura del escritor, ya que su polémica no queda tan resaltada y, por tanto, su imagen se desprestigia en menor medida. El anuncio de la parte inferior también desplaza la atención del lector.

Por su parte, El País trata como figura a Cela porque es el sujeto del titular y toda la noticia gira en torno a él. En el fondo, quedaría el discurso.

El artículo lo encontramos en página par y acompañando a la noticia aparece una foto durante el discurso de Valladolid. La noticia ocupa cuatro columnas, lo que nos indica la importancia otorgada. También aparece en portada, lo que nos indica que este medio le da mucha relevancia al hecho de que Cela repitiera, no por segunda vez sino por tercera un discurso, porque, en este sentido, se añade un dato nuevo. Para ABC, el discurso repetido sólo se había escuchado antes en Zacatecas, mientras que El País en su titular indica que “Cela repitió su discurso de Zacatecas de 1997, que era igual a otro de 1992”. Con ello se acrecienta la polémica y todavía queda más desprestigiada la imagen del escritor. El titular citado es muy directo, acusa explícitamente a Cela de repetir un discurso tres veces, no como ocurría en ABC, el cual recurría a otras fuentes a las cuales no concedía demasiada verosimilitud: “Afirman que Cela repitió este año su discurso de Zacatecas´97”. Además en el subtítulo de esta noticia se especifica la cantidad de párrafos repetidos lo que nos indica que el periódico no quiere “ocultar” datos para beneficiar al escritor, manera de tratar la información muy diferente a la de ABC.

En El País se explica de dónde surgieron las informaciones, de el periódico “ El día de Valladolid”, dato con el que no se desacredita a ese medio y le facilita al lector la información exacta. Al leer la entrada de El País, al lector le quedan claros todos los datos ya que no se deja ninguno importante para el cuerpo. A su vez, se confecciona una entrada más extensa de lo que suele ser habitual para no dejarse nada que pudiera beneficiar al escritor al no llegar a ser leída la noticia completa.

Si leemos el cuerpo de la noticia observamos que se nombra dos veces a ABC para decir que este periódico había publicado los dos discursos y mediante estas citas lo que le plantea al lector es la cuestión de que si ABC sabía el contenido de esos dos discursos, ¿por qué ABC que tenía más a mano las fuentes no había sacado la noticia y lo había tenido que hacer un periódico de Valladolid?. Con esos datos se cuestiona la veracidad de su información, dejando al aire el favoritismo hacia el escritor. En el resto de la noticia se detallan las partes que el escritor repitió, incluso los pronombres que cambio y los sustantivos reiterados, y al igual que ABC se publican las declaraciones de Juaristi, que defendió a Cela. También se indica que Víctor García de La Concha, Director de la RAE, no quiso hacer declaraciones. El País añade la opinión de un catedrático que se toma esta repetición de discursos con humor.

Por tanto, las connotaciones para Cela en esta noticia son negativas, pero porque ya de por sí la noticia connotaría mal para cualquier escritor. Lo único que hace El País es relatar los datos a partir de unas fuentes y añadir la información de que el discurso era la tercera vez que se repetía, aunque, al final, mediante unas declaraciones se intenta añadirle al tema una matización intrascendente.

Con la foto en la que aparece Cela leyendo su discurso en Valladolid, el diario intenta llamar la atención del lector para que lea la noticia y se entere de la nueva polémica en la que Cela se ha visto envuelto. Por tanto, tras su lectura, la imagen de éste se ve desfavorecida, ya que peor que repetir un discurso dos veces es hacerlo tres.

El Mundo muestra como figura del texto a Cela por repetir tres veces el mismo discurso y como fondo quedaría el propio discurso. La noticia aparece en página impar y en la parte izquierda, se le da menor importancia que a la noticia que aparece a su lado, ya que a ésta se le dedican tres columnas y además se coloca una foto encima que, aunque no este relacionada con esa noticia, hace que visualmente el lector al verla en su parte superior las relacione.

Este periódico no cita al diario de Valladolid, que publicó primero la noticia, con lo que parece que sea el primer medio que desvela la noticia al igual que aparece al final de la información cuando se dice: “Información elaborada con el servicio de documentación del periódico” con lo que para una persona que sólo lee este medio parece que sea éste el que ha revelado la noticia y le resta importancia a “El día de Valladolid”.

Con el titular, parece que este medio en exclusiva haya obtenido las declaraciones de Víctor García de la Concha, colaborador de su suplemento El Cultural, cosa que no es cierta pues esas declaraciones de las que se hace referencia en el titular han sido obtenidas de RNE, y éstos a su vez aluden a fuentes que la emisora dio como obtenidas de “una conversación privada” por lo que no podríamos decir que esas declaraciones son totalmente fiables, ya que no son públicas y no sabemos si quien dijo eso sobre el director de la RAE era fiable o no. Tanto Cela como el Congreso tienen connotaciones negativas en esta noticia: el primero por repetir tres veces el mismo discurso y aquí sí que se hace referencia a ello como de autoplagio; y el segundo sale perjudicado por sus organizadores, ya que se dice de ellos que “Los responsables del Congreso de Valladolid conocían de antemano el contenido del discurso”, por lo que se les acusa directamente de haber dejado que Cela diera ese discurso y que por tanto, después se suscitase la polémica.

La parte que El Mundo destaca del discurso es el principio, donde vemos claramente la similitud entre los tres comienzos. También se dice lo que incorporó Cela a su discurso: “la supuesta vergüenza de algunos a llamar español al idioma prefiriéndole la acepción castellano”. Estas connotaciones negativas se intentan en cierto modo enmascarar poniendo la foto que acompaña a esta noticia a un lado, donde parece que este relacionada con otra noticia, ya que aunque aparece Cela a éste no se le ve con claridad. Por lo tanto no se puede relacionar a simple vista con la noticia referente al discurso de CJC.

Finalmente, el diario Levante destaca como figura de la noticia a Cela. Coincide la figura del titular con la del cuerpo. En el fondo encontramos el discurso repetido. La noticia aparece en página impar y en la parte superior, por lo que nos indica que el periódico le da mucha importancia a esta información. Aunque aparece en una posición que llama la atención, el periódico no considera que es la noticia de cultura más importante de ese día, pues se le daba más importancia a la inauguración de “La XII Mostra de Valencia”.

Las connotaciones con que nos encontramos afectan negativamente a CJC por una serie de razones. En la noticia se comentan varios datos polémicos sobre el escritor, como la acusación de plagio por su novela “ La cruz de San Andrés”, de modo que se le recuerda al lector un dato que, si éste desconocía, afecta de forma negativa al escritor, porque ya serían demasiadas repeticiones para un autor tan prestigioso.

En Levante también se citan directamente las fuentes de donde se ha extraído la información, incluso se cita el titular con el que apareció el día anterior la noticia en “El día de Valladolid” que era el siguiente: “El Nobel se repite”. Con estas especificaciones se intenta dar los datos más precisos al lector y decir las auténticas fuentes de la información.

Las connotaciones de la foto también afectan de forma negativa a Cela. En ella aparece acompañado de su segunda mujer, Marina Castaño, la cual no tiene buena imagen para una gran parte de la sociedad, según el tópico de desprestigiar a las mujeres que se casan con hombres de mucha más edad. Además Marina Castaño es vista, por una parte de los lectores como la manipuladora de los bienes de Cela y no como su pareja. Esta mala imagen, al aparecer junto a Cela pasa por metonimia por continuidad al escritor y, a su vez, a los hechos detallados en la noticia.

Lo único que mejora la imagen del escritor son las declaraciones de Juaristi, que intentan restarle importancia a los hechos, pero aparecen al final, a donde muchos lectores no llegan. Además esta transferencia sémica también afecta a la noticia colocada debajo de la repetición del discurso de Cela y al político que en ella aparece, Antonio Lis.

 

Nuevas conclusiones.

En tres de los cuatro periódicos analizados la figura es CJC, por lo cual las noticias se enfocan destacando que Cela fue quien repitió el discurso y sin intentar quitarle ninguna responsabilidad. El tratamiento informativo es muy diferente en ABC, en donde la figura es la información que apareció en un periódico de Valladolid sobre el autoplagio de Cela. Por lo que respecta a los fondos, en todos es el discurso de CJC, excepto en ABC. La frontera está formada en prácticamente todos los periódicos por verbos de acción que intentan agilizar el discurso y en ocasiones condicionar la información.

El periódico que mayor importancia da a la noticia es El País, pues le dedica un espacio en su portada, la página que es vista antes por el lector y en donde aparecen las noticias más importantes del día. En su interior también le dedica un espacio en donde también se consigue la atención del lector, porque está en la parte superior de la página y también porque se sitúa una fotografía del escritor, lo que favorece la recepción de la negatividad de los hechos. Levante sitúa la noticia en la parte superior y junto a una foto por lo que sus intenciones son similares. En estos dos periódicos son donde aparecen las connotaciones más negativas referidas al escritor.

El Mundo le intenta restar importancia a la noticia de Cela poniéndola a dos columnas frente a las tres de la noticia de su lado y situando la foto que la acompaña sobre la otra noticia.

Por último, ABC es el diario que le da menos importancia a la noticia pues sólo le dedica una columna. Utiliza una tipografía pequeña en su titular y no coloca foto, restando importancia a la negatividad de la repetición del discurso. Como señala Umberto Eco en determinadas ocasiones actúa como un precepto el “ponga la noticia incómoda donde nadie la espera ya”15. Este periódico no nos informa de todos los datos, ya que para este medio era la segunda vez que se repetía el discurso cuando realmente era la tercera. Al eliminar esos detalles, se favorece la imagen del escritor. Además se intenta desprestigiar al medio que descubrió el autoplagio de Cela no diciendo directamente su nombre y explicando que se trataba de una noticia “incrédula”.

El Mundo no defiende tan claramente al escritor, pero intenta, en cierto modo, quitarle parte de culpa diciendo que los organizadores del congreso sabían que ese discurso ya se había dicho antes y dejaron que se repitiera por tercera vez, por lo que se desplaza la responsabilidad de los acontecimientos. Se intenta dar la información como si fuese exclusiva cuando en realidad no fue así, sino que el día anterior había aparecido en un diario de Valladolid.

El País narra todos los hechos resumidos en el lead, por lo que el lector que sólo lee esta parte de la noticia por falta de tiempo le quedan claros todos los datos. El País muestra el titular más duro “Cela repitió su discurso de Zacatecas de 1997, que era igual a otro de 1992”. De todos los diarios comentados el que más espacio le dedica a esta información.

Levante es el que más negativamente connota sobre Cela, porque en el contexto físico así lo hace y en el contenido de la noticia también se dedican a resaltar datos polémicos.

 

Las explicaciones de Cela.

Tras el surgimiento del escándalo Camilo José Cela envió un comunicado a los medios de comunicación que se publicó el día 20 de octubre de 2001. En él explicaba las razones por las que había repetido su discurso, apoyándose en las palabras del premio Nobel de 1947 André Gide: “todo está ya dicho pero, como nadie atiende, hay que repetir todo cada mañana...”. El comunicado fue publicado prácticamente igual que fue recibido y no se añadió ningún dato nuevo. Pero la posición del artículo en cada medio puede explicar la relevancia y las intenciones que los distintos periódicos concedieron a dichas explicaciones.

ABC situó la noticia en página par y en la parte inferior izquierda, parte en la que menos fija su atención el lector. Con esta disposición ABC, al no destacar la noticia, posiblemente pretendía que se olvidara la polémica para que no se desprestigiara la imagen del Nobel. Además las palabras de Cela vienen acompañadas del discurso íntegro de Miguel Delibes, escritor unánimemente reconocido por sus valores literarios y humanos y su discurso se ve reforzado por una foto del propio escritor. Esta noticia connotaría positivamente a la de Cela a causa de la buena imagen pública del escritor vallisoletano. Estos valores positivos pasarían a unirse a la posible significación de las palabras de Cela por metonimia por contigüidad. Por tanto el tratamiento de ABC fue positivo para Cela.

Por su parte, El País introdujo el comunicado dentro de la noticia de la clausura del II Congreso de la Lengua Española, por lo cual también le intenta restar importancia. Sin embargo, al referirse a la polémica para enlazarlo con la publicación del comunicado del escritor, este medio señala: “...por la polémica del muy recurrente discurso en defensa del español pronunciado por CJC desde Sevilla hasta Valladolid.” El País se encarga de recordarnos la polémica de su discurso, pero sólo destaca la parte del comunicado en la que Cela dice que como nadie atiende hay que repetirlo todo cada mañana. Este diario no destaca que Cela se apoya en las palabras de otro premio Nobel, por lo que, mediante dicha omisión, su comunicado aparece en cierto modo vacío de contenido, sin revestirse del prestigio del escritor francés.

En El Mundo aparece la nota tal y como CJC la envió, sin destacar unas palabras u otras por lo que es en este sentido más objetivo. Pero el comunicado aparece remarcado, a modo de despiece de la noticia a la que acompaña, lo cual destaca las explicaciones de Cela por encima del resto. También se destacan las palabras de Delibes en la clausura del congreso que se califican de “humildes”. Por tanto, se puede establecer un contraste entre las palabras de Cela, polémicas primero por la denominación del idioma y polémicas después por ser la tercera vez que se podían escuchar en congresos diferentes, frente a las de Delibes, sencillas, en las que no critica, sino que trata de contar su experiencia literaria y su uso del idioma. El periódico no valora los hechos, pero al situar a Cela frente a Delibes establece ese contraste.

El periódico Levante no le da importancia a las palabras con las que Cela se defendió de las críticas que estaba recibiendo por numerosos medios de comunicación.

Todos los diarios, a excepción de El País, dejaron de seguir recordando la polémica para no perjudicar más la figura de nuestro último premio Nobel, ya que si hubieran querido, al igual que hicieron ABC y El Mundo, hubieran pedido opinión a diferentes escritores sobre la denominación del idioma y sobre que un premio Nobel repita tres veces el mismo discurso. Pero tal vez la figura del escritor hubiera salido demasiado desfavorecida por lo que mediante este tratamiento informativo se nos muestra el distinto punto de vista que manifestó cada medio. ABC y El Mundo intentaron que la imagen del escritor no se viera tan perjudicada, uno de forma más directa que el otro. El País es el único que ha manifestado sus reparos a la actitud del Nobel, lo cual puede justificarse mediante los repetidos rechazos a cualquier colaboración en el medio por parte del escritor gallego.

En general hemos podido ver mediante la consideración de la noticia como una metáfora orientacional la importancia que cada periódico concedía a los hechos. Se puede comprobar que aquellos periódicos con menor afinidad a Cela, El País y Levante se encargaban de destacar, incluso en portada, la repetición de su discurso. Por el contrario, aquellos diarios con los que Cela tenía buena relación, ABC y El Mundo, se encargaban más o menos evidentemente de defender al escritor, colocando la noticia el lugares donde el lector no centra su atención o aminorando su espacio. Por tanto, el periódico que defendió al escritor por encima de las dos polémicas fue ABC, el cual llegó a silenciar datos de la repetición del discurso, pues señalaba que era la segunda vez y no la tercera. En el lado opuesto se encuentran El País y Levante que destacan los datos más negativos para el escritor y otras polémicas en las que se había visto envuelto anteriormente.

Dicho tratamiento se repite en días sucesivos, incluso cuando ya la noticia no era la repetición del discurso, sino las explicaciones del escritor gallego. Por tanto, podemos ver cómo los distintos medios no pueden evitar manifestar su propio punto de vista a pesar de que todos ellos intenten presumir del mito de la imparcialidad. De este modo, se puede observar que la elección de las figuras y los fondos en el mensaje periodístico resulta de capital importancia a la hora de interpretar la información.

Indudablemente, como se señala en el Código de la UNESCO, “el primer compromiso del periodista es el respeto a la verdad” y “la adhesión del periodista a la realidad objetiva”. Ello implica plantear el problema en los términos que afectan al concepto de verdad16. Según la teoría de la correspondencia, iniciada ya en Aristóteles, la verdad es una característica de las proposiciones o enunciados. Si el estado de cosas descrito en una proposición se corresponde con el estado de cosas que se da en el mundo, la proposición es verdadera. Por ello, el informador deberá suministrar los hechos al público sin distorsión subjetiva. Pero dicha transmisión es imposible que se realice sin cierta interpretación, tal como señalan los estudios clásicos de la teoría de la Gestalt. Como precisa Jeffrey Ölen, es difícil que el periodista pueda explicar un conflicto absteniéndose de explicar el significado contextual que el lector desconoce17. Ante estos hechos, los artículos comentados intentan respetar la veracidad en la medida de lo posible. Pero el problema al que nos enfrentamos no es un problema de enunciados, sino un problema de enunciación. La colocación en una página de una noticia concreta no es un hecho casual, sino un acto deliberado y meditado durante bastante tiempo. Por ello el mito de la imparcialidad se destruye cuando un determinado medio publica el escándalo de la repetición del discurso de Cela en una posición preferente, mientras que las explicaciones del escritor, días después, aparecen en un lugar secundario. También se atentó contra la veracidad de los hechos al informar de manera tendenciosa, puesto que no se explicó un hecho tan simple como el que este tipo de repeticiones se da entre políticos, conferenciantes, escritores, profesores, etc. Y todo ello respondió a un fin: la creación de la noticia y la conversión de esta en un espectáculo público con el fin de atender a la captación de la audiencia, lo cual pone en tela de juicio la ética de algunos periódicos y la de sus informadores.

 

Notas:

[1] Los periódicos consultados, en su sección de Cultura, para la realización de este trabajo son: ABC, El País, El Mundo y Levante. El Mercantil Valenciano de los días 17, 18, 19, 20 y 25 del mes de octubre de 2001.

[2] Vid. Ángel López García, Escritura e información, Madrid, Cátedra, 1996.

[3] Ibídem., pp.31-45.

[4] Ángel López García, “Categorías y funciones en la percepción de la oración”, en F.Hernández Aparicio (ed.), Perspectivas sobre la oración, Universidad de Zaragoza, 1994, pp.185-201.

[5] Vid. Michel Le Guern, La metáfora y la metonimia, Madrid, Cátedra, 1976.

[6] DuMarsais, Tratado de los tropos, Madrid, Aznar, 1800, p.22.

[7] George Lakoff y Mark Jhonson, Metáforas de la vida cotidiana, Madrid, Cátedra, 1995, p.59.

[8] Ibídem, p.50.

[9] Ibídem, pp.51 y ss.

[10] Ángel López García, Escritura e información, ed., cit., p.70.

[11] J.L. Corzo Toral, Leer periódicos en clase, Madrid, Editorial Popular, 1986, pp. 66-69.

[12] Sobre este tipo de utilizaciones semánticas y el concepto de posicionamiento véase el libro de Geofrey Leech, Semántica, Madrid, Alianza Universidad, 1980, pp.78-82.

[13] ABC, Libro de estilo de ABC, Barcelona, Ariel, 2001, p.169.

[14] Ibídem, 179.

[15] Umberto Eco, “El televidente”, en La estrategia de la ilusión, Barcelona, Lumen, 1986, p.269.

[16] Vid. Miguel Catalán, “Acerca de las nociones de verdad y objetividad en la información”, en Comunicación y Estudios Universitarios, Valencia, Universidad Cardenal Herrera-CEU, nº7, 1997, pp. 139-145.

[17] Jeffrey Ölen, Ethics in Journalism, Prentice Hall: Englewood Cliffs, New Jersey, 1988, p.90.

 

© Luis Veres y Beatriz Guijarro 2002
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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