"En esa sencillez profunda de Cervantes
es donde me siento más en mi casa"

Entrevista a Alonso Cueto


Carlos Gabriel Luna Escudero   pachacamac03@hotmail.com
y María Elvira Luna Escudero-Alie   literature_courses@yahoo.com


 

   
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Lima, Miraflores, 12 de julio de 2002

Carlos Gabriel Luna Escudero: Me pareció muy interesante lo que escribiste en tu novela: “Demonio del Mediodía” sobre Alan García, ¿tu opinión de Alan García ha cambiado?

Alonso Cueto: Bueno, o sea en realidad yo tengo una opinión de Alan García muy mala; pero esa opinión está ahí en plan personaje.

C.G.L.E.: Claro.

A.C: Claro que hay elementos de mi…..

C.G.L.E.: Pero en tu opinión, ¿entre el Alan García de cuando era Presidente y el de ahora, hay un cambio?

A.C.: No, yo lo que creo que ha pasado es que él se ha afinado, se ha refinado digamos, se ha hecho más complejo en las mismas estrategias de seducción y de…

C.G.L.E.: Tal vez se ha vuelto mejor actor y ahora está representando el papel del político maduro.

A.C.: Claro, y eso lo hace más peligroso que antes, o sea lo hace mucho más letal, ¿no?

María Elvira Luna Escudero-Alie: Claro que también sobre el personaje se menciona que es inteligente, que es bastante inteligente.

C.G.L.E.: Eso nadie lo duda.

A.C.: La capacidad que tiene él es la de alterar la visión de la realidad que uno tiene porque él es capaz de ir a una plaza y aunque las cosas estén en un estado desastroso provocar un clima de fervor tan grande que eso hace que la realidad parezca postergada por lo menos por unos días o por un tiempo. Él es un personaje esencialmente mediático, Toledo es un personaje que no es mediático, además a Toledo la gente lo oye hablar y le da ganas de cambiar de canal; pero Alan García es un personaje que se apodera del micrófono o de la pantalla de televisión y entonces cobra una dimensión. Su educación operática le permite hacer esto, porque él tiene una educación operática... La ópera lo ha ayudado mucho en eso y además todos los políticos hasta cierto punto, los políticos exitosos habrían podido ser buenos actores, o sea Belaúnde habría podido ser un buen actor, Alan García habría podido ser un buen actor, todos los políticos exitosos habrían podido ser buenos actores porque dominan el estrado; pero todos los personajes del siglo incluso Churchill habría podido ser un gran actor, Churchill también era un gran admirador del teatro.

C.G.: ¿Tú dices que Alan García en este sentido puede compararse con un Mussolini, un Hitler, por su capacidad histriónica y el dominio de escena, no?

A.C.: Por la capacidad que tienen de crear una realidad ficticia que imponen como verdadera a la gran masa a través de una relación profundamente hipnótica, ¿no?

C.G.: Exacto.

A.C.: Y eso es lo más comparable con Alan García, su capacidad de envenenar con una ilusión, ¿no? irreal absolutamente a la gran masa porque tiene, un amigo me decía, tiene una relación sexual con la masa, tiene una entrega, una convicción, una energía, una proyección…

C.G.: En ese punto lo ha superado al fundador.

M.E.L.E.A.: A Víctor Raúl Haya de la Torre.

A.C.: Porque Haya digamos era un señorito de la aristocracia trujillana que guardaba una serie de formas y en el fondo no era un político consumado, hay una visión de los apristas...

M.E.L.E.A.: Pero era un líder muy carismático, ¿no?

A.C.: Era muy carismático; pero por ejemplo se dice de los discursos de Haya en la Plaza de Acho de los años 30 que fueron impresionantes; pero no hay un registro de todo eso. Pero hay un mito digamos entre los apristas de que Haya nunca quiso ser realmente presidente, y que cada vez que él estuvo a punto de ser presidente él prefirió estar en la oposición que eso era mucho más adecuado a sus normas. Que había una cosa de temor ahí; pero Alan García en cambio no puede estar lejos del poder, yo creo que el poder es lo que realmente mueve a la gente a actuar en muchos casos ¿no?, porque el dinero es en realidad un síntoma del poder. La gente puede tener dinero; pero no le basta el dinero, quiere tener poder, quiere tener poder, porque el poder te ofrece una droga que es insustituible, el dinero te la da hasta cierto punto. Un caso “X” digamos, Genaro Delgado Parker vivía en Miami absolutamente satisfecho con sus propiedades, tenía un velero, tenía una casa, tenía de todo; pero es un hombre que necesita también tener el poder por eso se vino al Perú para tratar de recuperar su canal porque lo que quería él era eso, era el poder y no le bastaba el dinero. Yo creo que lo que mueve mucho a la gente es esa droga, es muy difícil para un presidente que termina dejar el poder y volver al llano y volver a la realidad que es terrible, terrible es volver, que te den una droga y después volver a la realidad.

M.E.L.E.A.: Y Alan García ha tenido bastante suerte de que la gente tenga poca memoria política en el Perú porque después de haberse escapado por los techos como se fue, como un criminal, y luego aparece y casi gana las elecciones.Tú dijiste Carlos Gabriel y otras personas también que Alan García pudo ganar y que a propósito hizo una mala campaña en la última semana.

C.G.L.E.: Pudo ganar; se abstuvo un poco durante la última semana; pero no quiso quedar como De La Rua, tal vez.

A.C.: Sí, pudo ganar. Bueno, ahora tampoco las tiene todas consigo ah, porque creo que ahora se está equivocando. Me parece que ahora comete el error de que aparece mucho en los medios, está todo el tiempo, la gente se puede cansar de él también, o sea está todo el tiempo, mañana y tarde dentro de programas, ayer también estuvo, aparece a cada rato. Puede ser que la gente busque algo…

C.G.L.E.: Perdón, estaba leyendo un libro sobre Jamal Abdel Nasser, es muy parecido en su poder carismático y su seducción de multitudes. El autor decía: “Expropia su mente, crea victorias falsas, hipnotiza a la nación entera “. Tú sabes que Jamal Abdel Nasser renunció públicamente cuando los israelíes derrotaron en La Guerra de los Seis Días; entonces quedó tan mal que renunció; pero automáticamente sus medios hicieron que la multitud le rogara volver al poder, y entonces por supuesto no se hizo de rogar y dijo “ya no renuncio”. Y después un periodista le pregunta; pero ¿qué hubiera pasado si Ud. realmente hubiera renunciado y si las masas no hubieran respondido? Y él respondió, es una respuesta increíble; “Yo puedo gobernar a Egipto como Fidel Castro gobierna a Cuba o como Franco gobierna a España; pero el poder no lo abandonaré nunca”. Todo estas líneas me recuerdan a Alan García, ¿no?

A.C.: Porque además viven en unas sociedades sin padres, ahora uno de los problemas de los peruanos, sobre todo de los peruanos pobres es la ausencia del padre, entonces en la medida en que estos líderes se inventan una figura paternal que también Belaúnde fue; pero que Toledo no es, que Fujimori llegó a ser hasta cierto modo…

M.E.L.E.A: Toledo no es, pero trata de serlo también un poco, ¿no?

A.C.: Sí; pero la ausencia del padre es muy importante en los sectores populares, desde la falta del padre porque en esos sectores muchas veces los padres abandonan, se recurre a la madre justamente porque no hay padres hasta por razones sociales y culturales de la imagen de un padre que te va a dar, un padre dadivoso, ¿no? Un estado que va a ofrecer, que va a subir sueldos, que va a repartir comida, esas cosas.

C.G.L.E.: De ahí viene el título: “El señor que siembra” de la novela de Asturias.

A.C.: Claro, y bueno en esas sociedades funciona mucho más la imagen de una figura patriarcal, dadivosa y todo, entonces eso también es muy complicado.

C.C.L.E.: Sí, de hecho.

M.E.L.E.A.: Bueno, yo tengo varias preguntas más. Como tú haces muchas cosas, te dedicas a muchas cosas, quería tener una idea de cómo organizas tu tiempo, o sea más o menos cuántas horas al día o a la semana te dedicas a escribir ficción, cuántas a la labor periodística y a la pedagógica, si tienes una disciplina digamos…

A.C.: Tengo un horario de trabajo para las novelas básicamente que es empezar desde las 7:00am, 7:30 am y trabajar hasta, bueno 11:00 am o 12:00 pm y a esa hora voy al periódico y lo que me parece tan importante como el trabajo de escribir realmente es el trabajo de convivir con la historia y con los personajes el resto del día, es decir que cuando no estoy escribiendo o no estoy, bueno en una actividad urgente, me interesa mucho convivir digamos interiormente con los personajes, imaginar cómo son, qué piensan, y a qué le tienen miedo, en las circunstancias en que estoy escribiendo sobre ellos, qué están sintiendo o pensando o queriendo, ¿no? Y me parece que en la medida en que un escritor pueda reproducir interiormente la respiración de los personajes, puede lograr que al día siguiente esa energía, ¿no? se traslade a la palabra. Lo que me parece que define una buena obra es la consistencia, ¿no?, la realidad de un personaje.

M.E.L.E.A.: Y esta pregunta se relaciona un poco con lo que has dicho, si tuvieras la posibilidad, la opción de dedicarte sólo a la labor creativa, a escribir ficción, ¿te gustaría hacerlo o siempre necesitarías…..

A.C.: Sí me gustaría hacerlo, ahora sí me parece que un escritor también recibe estímulos y experiencias de los lugares donde va, de la gente que conoce, de los sitios en los que está, ¿no?

M.E.L.E.A.: Sí, sobre todo un escritor de ficción realista, digamos ¿no?

A.C.: Sí, me parece muy importante también que tenga un contacto con la manera como habla la gente, ¿no? Julio Ramón Ribeyro, cuando vivía en París de vez en cuando reunía a un grupo de peruanos en su casa para conversar y lo que le interesaba más eran las muletillas que usaban, los coloquialismos que usaban, las maneras que tenían de conversar, pues, ¿no? porque esos eran los materiales que él podía luego usar después en los cuentos. Él había vivido tantos años en París que había perdido la memoria a veces de cómo hablan los peruanos y a mí siempre me ha preocupado mucho, siempre es muy importante y una de las labores más difíciles en una obra es lograr reproducir por escrito el color del lenguaje oral.

M.E.L.E.A.:¿Cuándo empezaste a escribir ? ¿Recibiste apoyo de tu familia, de profesores, amigos?

Sí, recibí mucho apoyo de mi familia porque mi padre era un hombre muy culto, había en la biblioteca de mi casa muchos libros, entonces…mi padre fue un poeta de joven, después se dedicó a la filosofía, a la educación…

C.G.L.E.: Y a la política también, ¿no?

A.C.: Sí, a la política al final, sí.

M.E.L.E.A: Sí, tu padre era un intelectual.

A.C.: Entonces, yo siempre tenía los libros a la mano. Mi padre era un gran aficionado a las novelas de espadachines, de mosqueteros, leí mucho “Los tres mosqueteros”, y también muchas novelas de aventuras de Rider Haggard: “Las minas del Rey Salomón”, “Tarzán”, y tuve una infancia muy enfermiza, vivía mucho tiempo metido en la cama y eso alentó la vocación por la lectura. Cuando uno es joven uno tiene una gran voracidad hacia todo, en esa época leía libros en horas, en dos o tres horas, cosa que ahora es imposible hacerlo.

C.G.L.E.: ¿No eras deportista de chico ?

A.C.: Sí; pero…todavía soy. Pero básicamente digamos mi recuerdo de la infancia es haber estado metido en la cama siempre con alguna enfermedad, tuve todas y por eso es que ahora no tengo ninguna porque ya estoy vacunado contra todas. Y pero digamos en una familia muy feliz y de mucho apoyo.

C.G.L.E.: Esas largas horas en cama anuncian...

A.C.: El lugar de la lectura claro, el lugar de la imaginación en primer lugar, y el lugar de la lectura. Recuerdo haber leído, haber terminado de leer Miguel Strogoff a las 2:00 am cuando tenía 15 años y haber empezado a esa hora a leerla desde la primera página y haberla terminado a las 6:00 am.

C.G.L.E.: Hay personas que comienzan su voracidad por la lectura cuando ocurre algún tipo de enfermedad.

A.C.: Sí; yo no, no te podría decir, no lo recuerdo; pero sí está muy vinculado.

M.E.L.E.A.: En la presentación del libro de Vargas Llosa: ‘’La fiesta del chivo” en la U. de Lima, hace 2 años, tú dijiste entre otras cosas que sentías a los personajes de “La fiesta del chivo”, más próximos, más reales que a muchas personas de carne y hueso, ¿podrías explicar más esto y decirme también si te pasa igual con todos los personajes de tus novelas, cuentos, y tu obra de

teatro ?

A.C.: Sí, generalmente cuando termino un libro los personajes de mis libros ya escritos desaparecen por un tiempo de la consciencia que tengo porque son reemplazados por los libros que estoy escribiendo, ¿no?; pero creo que cuando un novelista tiene a varios personajes en una historia, lo que ocurre es que hay un lado de uno y un aspecto desde tu personalidad y una faceta de tu personalidad que se inscribe en uno de esos personajes, o sea que digamos si tú tienes….creo que todos los escritores tienen que tener una múltiple personalidad, una personalidad múltiple porque a la hora en que van tratando de dar vida a alguno de los personajes pues van dándole una de esas personalidades a uno de esos personajes, que también pueden tener personalidades múltiples, ¿no? Y entonces, de lo que se trata es de repartir ¿no? características e identidades, maneras de ser a cada uno de los personajes para lo cual tú tienes que tener algo de cada uno de ellos, y hacer jugar esas distintas identidades en una historia ¿no? que corresponden a distintas identidades dentro de ti al mismo tiempo, y en ese sentido sí los siento muy próximos, ¿no? pero enfin esa es una decisión de los lectores, una cosa que los lectores tendrán que decir.

M.E.L.E.A.:¿Quiénes son tus padres literarios? ¿A quiénes reconoces como tus mayores influencias literarias?

Eh… mira, a mí siempre me ha interesado mucho la obra de Henry James porque me parece que es uno de los ejemplos más acabados que hay de la literatura occidental. Hay una inmersión en la consciencia, una presentación de la complejidad de la consciencia presentada en una narración de acontecimientos que sin dejar de lado esa exploración ¿no? de la consciencia también es capaz de ofrecer historias con intriga, expectativa, desarrollo ¿no?

Me parece que al margen de esto una de las cosas que uno tiene que recordar más es que una obra no debe renunciar a ser entretenida, tiene que ser muchas otras cosas, tiene que ser profunda, reveladora, explorativa; pero también tiene que tener expectativa y entretenimiento, no puede renunciar al entretenimiento. Y en ese sentido James me parece, me sigue pareciendo que es uno de los escritores que más lejos llegó ¿no? en esa dualidad entre la presentación de lo externo y lo interno, de lo objetivo y lo subjetivo, y encontrar los canales de comunicación entre el mundo exterior y el mundo interior de los personajes, ¿no? Ahora, también digamos me interesa, siempre me ha interesado especialmente un autor, o dos autores que son en cierto modo el extremo opuesto a esta presentación de la épica de la consciencia de James, que son Dickens y Víctor Hugo que digamos a su vez son capaces de ofrecer eso mismo que James ofrece que es la vida a borbotones que aparece en las novelas ¿no? Pero enfin trato de leer cada año a Cervantes, las novelas ejemplares o fragmentos del Quijote, y tal vez digamos en esa sencillez profunda de Cervantes es donde me siento más en mi casa, ¿no?.

M.E.L.E.A.: Continuando con esto, ¿y Onetti? porque tú hiciste tu tesis doctoral sobre Onetti, ¿no?

A.C.: Sí, Onetti me interesa muchísimo, especialmente los cuentos de Onetti, porque en Onetti me parece que hay una definición ¿no? bueno una exploración, una presentación acabada de la intensidad de los hombres silenciosos, de la profunda locura escondida que hay detrás del opaco, del reservado, del solitario, ¿no? y todo eso también en una historia contada, en una historia desarrollada; pero al mismo tiempo en una exploración de qué cosa es lo que hay detrás del que vive en el segundo escalón, en las esquinas, en los rincones de la existencia, y me parece que ningún autor logró ofrecer de una manera tan viva, tal vez sincera ¿no? en cierto modo…

M.E.L.E.A.: Y Cortázar ¿no? porque también escribe sobre esos personajes.

A.C.: Sí, y porque Cortázar no existiría sin los cuentos de Onetti, o sea hay una línea directa que va desde Onetti hasta Cortázar. De hecho, “Un sueño realizado” es un precursor de muchos personajes de Cortázar, la mujer de “Un sueño realizado es un personaje cortazariano, ¿no?, claro.

C.G.L.E.: Mario Vargas Llosa siempre habla de sus “demonios interiores” como un acicate para su producción, incluso hay quienes afirman en general que los escritores o las gentes que enfin tienen algún reconocimiento y todo eso, algo horrible les pasó en su pasado, es un lugar común ¿no? porque hay una fractura en una temprana infancia, ahora bien, sin embargo en Vargas Llosa eso es muy claro; pero en ti parece lo contrario, ¿no? tienes una vida muy plácida, muy...

A.C.: No, no, no, no, claro, yo he dicho que en mi familia tuve un apoyo; pero yo sí creo que la literatura sí nace de una ruptura con el mundo hasta cierto punto, ¿no? y eso, bueno, puede ser más o menos consciente, ¿no? ; pero pienso que si mi padre no hubiera muerto a la edad….digamos en la situación en que yo estaba cuando él murió y la razón de su muerte pienso que yo no hubiera, tal vez no hubiera escrito como he escrito, sobre los temas que he escrito, es una convicción que tengo. Cuando él murió yo tenía 14 años y él era como una….a esa edad a los 14 años un padre es como un puente con el mundo, es una vía de relación con el mundo y entonces el hecho de que esa vía de relación se cortara tan drásticamente, tan abruptamente y el duelo que fue un…. Digamos el duelo en términos psicoanalíticos ¿no? que fue tan largo, la pérdida del centro, a pesar de la generosidad y de la inteligencia de mi madre ¿no? que lo suplió en muchos sentidos, es una experiencia que para un joven puede parecer digamos dura; pero no traumática; pero que en mi caso fue muy traumática por razones que no entiendo a explicar; pero que subsisten ¿no?, de hecho incluso en la obra de teatro tú ves que el tema fundamental es la muerte de su padre, y sí pienso que esa muerte en cierto modo fue mi primera revelación ¿no? de que la realidad no correspondía a esa ilusión de armonías mutuas que yo había vivido hasta entonces, en cierto modo fue una expulsión del Paraíso como yo lo había imaginado, como me lo habían presentado, en cierto modo.

C.G.L.E.: Si mal no recuerdo, Tolstoy llegó a afirmar: “una familia feliz no produce novelistas”. ¿Tú dirías que es tanto así?

A.C.: [risas] Sí, pero….lo que pasa es que yo creo que hoy en día nadie es completamente feliz, a no ser que bueno que se tenga un grado de inconsciencia… creo que hoy día digamos la consciencia de los dramas humanos, de los dramas propios, de los dramas ajenos, de los dramas cercanos, y las dificultades de la vida y el hecho de que... yo creo que la idea de felicidad corresponde a una época en la cual las distintas clases sociales están completamente separadas y claro el mundo digamos, está hasta cierto punto mundo resignado a su propia suerte porque los aristócratas digamos nacían por generaciones en un estado de autosuficiencia, de automantenimiento y el mundo no cambiaba para ellos, hasta la Revolución Francesa, ¿no? y la gente más pobre también; pero en la medida en que tú tienes hoy en día en una sociedad expectativas de cambio, que puedes mejorar tu situación, entonces la felicidad que se supone que es una idea de la gente satisfecha, ya no es posible porque siempre hay una posibilidad de un cambio, una posibilidad de una mejora, entonces siempre hay un tirarse adelante lo cual no te lleva a un reposo que es el reposo feliz, sino a una ansiedad que es la ansiedad de la búsqueda.

Hoy día todo el mundo está buscando algo, entonces eso hace que la felicidad sea muy utópica, ¿no? y yo creo que las novelas lo que hacen es dar cuenta de eso que busca la gente que a lo mejor no sabe exactamente qué es; pero sí hay una necesidad de buscar algo que no tienes, algo que te falta y que no sabes lo que es a lo mejor; pero a lo que estás tratando de llegar. En todo caso, nadie está o muy poca gente está conforme con su situación, incluso la gente más aparentemente satisfecha. Y hay un grado de incertidumbre tan grande, ninguna ideología hoy día te explica el mundo, ningún sistema de ideas o de religión te dice: “las cosas son así por esta razón y el futuro va a ser así”, el futuro es totalmente impredescible y estamos amenazados por terroristas en todos los países del mundo, no hay un país que sea refugio del mundo. Entonces, lo único que nos queda creo yo es convertir eso, estar juntos digamos y contar nuestras historias y esperar que otras personas reconozcan en esas historias que contamos algo que también les pasa a ellos, o sea si tú escribes un relato o escribes una obra de teatro, bueno tú lo que esperas es que haya alguien que lea o que vea eso y que diga o que se diga que no está tan solo porque el que escribió esa historia también siente lo mismo o le ha pasado lo mismo, o está hablando de gente a la que le pasa lo mismo que a esos lectores y yo creo que esa es la razón por la que uno escribe, por la que uno lee; para no sentirse que es el único a quien le pasan o que siente estas cosas, ¿no?

M.E.L.E.A.: Además de “Un encuentro casual” que dicho sea de paso está muy bien, ¿has escrito otras obras de teatro?

A.C.: No, no, no.

M.E.L.E.A.: ¿Estás contento con la puesta en escena y la dirección de Alonso Alegría?

A.C.: Sí, me gustó mucho la puesta en escena, los actores además estaban muy muy bien. Esa es una obra que escribí hace unos años.

M.E.L.E.A.: Cuando yo fui el teatro estaba lleno y a la gente le gustó mucho la obra y aplaudieron muchísimo, los actores tuvieron que salir dos, tres veces.

A.C.: Fuiste un domingo seguramente.

C.G.L.E.: Tu obra como la de Vargas Llosa, enfin, está destinada a un público más o menos culto…

A.C.: Sí, claro.

C.G.L.E.: Pero cuando tú dices que buscas que la gente se reconozca, eso también se podría decir por ejemplo de digamos la literatura popular, por decirte de Corín Tellado, las telenovelas, ¿no? De hecho la gente se reconoce y por eso las ve.

A.C.: Sí, sí claro.

C.G.L.E.: Pero o sea eso para ti obviamente significa un mundo aparte que no te interesa para nada.

A.C.: No, sí me interesa, me interesa mucho, me interesan las telenovelas, me interesan todas las formas de la literatura popular y además me parece que en el siglo XIX muchas obras importantísimas como Dickens, o como también Víctor Hugo eran obras populares. Las novelas de Dickens se consumían a nivel popular, ¿no? Cuando llegaban por episodios en los barcos de Londres a Boston, los estivadores del puerto de Boston le preguntaban a los marineros “¿ya murió la pequeña Dora ?” O sea querían saber qué había pasado en el siguiente capítulo de la novela que estaban ellos trayendo. O sea estaban trayendo los ejemplares de la revista donde salían en serie estas novelas.

C.G.L.E.: Hay una diferencia de hecho en ciertas telenovelas que pueden tener un buen guionista y las espantosas que...

A.C.: Sí, sí, claro.

M.E.L.E.A.: Como esa telenovela de “Betty la fea”, que la escribió un escritor conocido de Colombia o Venezuela, ¿no?

A.C.: Lo que pasa con la literatura popular, por lo menos con alguna, es que piensan demasiado en qué temas van a tener éxito para el lector y entonces subordinan todo al mercado del éxito. Y no son escritores que expresan sinceramente o realmente lo que ellos sienten o piensan o cómo reaccionan frente a la vida o cómo ven el mundo. Entonces eso es lo que la hace a veces, falsa, hueca, intrascendente, ¿no? muchas veces, es es el problema de la literatura popular.

C.G.L.E.: Así como las telenovelas mexicanas o venezolanas, ¿no?

A.C.: Claro, o que repiten lugares comunes, ¿no?.

M.E.L.E.A.: Y son cuentos como los cuentos de hadas, ¿no?

A.C.: Sí, pero lo que me parece importante rescatar del género popular es que cuida la intriga, cuida la expectativa y ese es un ingrediente que sí hay que tener en cuenta.

M.E.L.E.A.: Pero a veces todas esas telenovelas tienen un mismo final ¿no? la buena tiene que ser siempre buena.

A.C.: Sí, tiene que ser una mujer absolutamente buena contra una muy mala y un hombre en el medio por el que se disputan, ¿no?

M.E.L.E.A.: Sí, hay una división totalmente maniquea.

M.E.L.E.A.: Después de leer :”El tigre blanco”, ‘’Deseo de noche”, “El vuelo de la ceniza”, el cuento: “Pálido cielo”. Tuve la certeza de que de cada uno de estos textos podría surgir una buena película, que son obras muy cinematográficas. ¿Tienes algunos planes para llevar al cine alguna de tus obras?

A.C.: Hubo dos intentos de llevar “Deseo de noche” al cine, uno de un director uruguayo y otro proyecto que tuvo alguna vez Manuel Delgado Parker; pero que se frustraron, no se desarrollaron; pero sí es una posibilidad. También hubo un intento de hacer una mini-serie sobre “Deseo de noche”.

M.E.L.E.A.: Sí, y estaría muy bien, ¿no ? Y dime, te gusta mucho el género policial, no ? Y no es un género que se cultiva mucho en el Perú, ¿no?

A.C.: Sí, sí me gusta mucho el género policial porque es un género muy actual que está muy ligado a la vida limeña, me parece atractivo el personaje del detective siempre ¿no? ahora yo he querido crear detectives no convencionales, detectives problematizados, incluso hay una historia hasta cierto punto policial en: “Lo que me contaron de Cecilia”, que es un cuento que está en el libro: “Pálido Cielo”; pero el detective es un tímido, romántico, iluso, ¿no? y finalmente desentraña el crimen, no, no es un detective, es un periodista, bueno pero es el que desentraña el crimen. Pero me interesa la literatura policial en la medida en que también está muy vinculada a la novela de amor, a la novela romántica, ¿no?. Me parece que toda historia de amor como en “Deseo de noche” es una historia de suspenso, toda relación de amor, o sea toda forma de convivencia hasta cierto punto es una historia de suspenso porque uno…, digamos es una gran aventura convivir con alguien, estar con alguien todos los días; pero esa convivencia es un proceso en el que uno tiene que poner tanto de sí ¿no? y al mismo tiempo hay una incertidumbre siempre, ¿no? tú nunca sabes cómo va a seguir la relación dentro de un tiempo, ¿no? Entonces siempre hay un grado de suspenso y hasta de miedo, ¿no? tú a veces tienes miedo de que tu pareja vaya en otra dirección o deje de querer. Eso me parece que lo descubrió para el mundo Hitchcok, ¿No? porque todas las novelas de suspenso eran historias de amor ¿no ? Todas las historias como Vértigo, o Notorious ¿no? grandes historias de amor.

M.E.L.E.A.: Viridiana ¿no?

A.C.: .

M.E.L.E.A..:Viviste en Austin cuando estudiaste el doctorado, ¿no?

A.C.: Sí, sí.

M.E.L.E.A.: ¿Has vivido en otra ciudad americana ?, porque pareces conocer muy bien Nueva Orleans, por ejemplo.

A.C.: No, fui a Nueva Orleans, fui especialmente para hacer la novela, conozco California y Nueva York; pero no conozco mucho. Viví de chico en Washington, eso sí.

M.E.L.E.A.: ¿En la capital ?

A.C.: Sí.

M.E.L.E.A.: ¿Por qué le dedicaste el cuento: ‘’Pálido cielo” a Vargas Llosa? Porque se lo pregunté también a él cuando estaba haciendo un trabajo comparativo y él no sabía…

A.C.: {risas}

M.E.L.E.A.: Me dijo: “No, no sé por qué me lo dedicó; pero el cuento me gustó mucho”. Y me dijo que lo más le gustó fue el elemento sorpresa ¿no? que es un cuento que parece que va a ser una cosa y termina en algo totalmente distinto. Y yo pensé que a lo mejor se lo habías dedicado porque él escribió: “Historia de Mayta” y que un poco se relaciona….

A.C.: Bueno, primero por una razón personal, de amistad, de admiración, y segundo porque claro, él escribrió: ”Historia de Mayta” y también porque…..

M.E.L.E.A.: Y también donó $25,000 dólares a Ayacucho, a los niños huérfanos por el terrorismo, ¿no?

A.C.: Sí, y él es un gran lector de novelas de terroristas, él es un gran lector como yo, un gran admirador de: “El agente secreto” de Conrad, que es una novela de la cual me habló mucho. Es un terrorista que camina por las calles de Londres, también es un tipo opaco totalmente; pero muy dominado por su mujer que camina arrebosado de granadas debajo de su abrigo en Londres, ¿no?

M.E.L.E.A.: En tu novela: “Demonio del mediodía”, hay una presentación muy exacta del marco político de la década del 90, ¿has pensado escribir una novela política, ya que manejas muy bien el tema, te interesa la política ?

A.C: Me interesa la política y me parece sin embargo que no me interesan tanto las vidas de los políticos sino las condiciones que se crean ¿no?, que la política crea para la gente común y corriente. O sea, me interesa cómo vive la gente en la época de un gobernante o un régimen ¿no?, y en el libro que estoy escribiendo ahora que es una novela sobre los últimos años de Fujimori y Montesinos, que se llama: “Grandes miradas”, lo que me interesa es eso, ¿no? O sea, aparecen varias veces Fujimori y Montesinos; pero lo que me interesa básicamente es cómo vive la gente, cómo vivía la gente que estaba vinculada a escenas del gobierno; pero que no era del gobierno ¿no? en estos años, cómo vivía una chica, bueno una chica que es una periodista, un juez, la novia del juez, lo que me interesa es el destino de esas gentes. En general me interesa mucho la gente común y corriente, ¿no? la vulnerabilidad que hay detrás de la gente sencilla, que no tiene grandes aspiraciones; pero que quiere sobrevivir, no quiere cambiar el mundo; pero quiere digamos resistir en el mundo.

M.E.L.E.A.: Ahora te cuento una anécdota, cuando justo estaba conversando con Mario Vargas Llosa sobre el cuento tuyo; “Pálido Cielo” y su novela: “Historia de Mayta”, le comenté que en una época unos amigos y yo íbamos al frente, donde vivía tu mamá, a un círculo de estudios dirigido por tu hermano Marcos, creo que cuando tú estabas en Estados Unidos. Era un círculo para volverse trostkista y...

A.C.: ¿Tú eras trostkista también ?

M.E.L.E.A.: No, no era; pero estaba en ese círculo de estudios para ver si después de las lecturas nos convertíamos, y la verdad es que casi nadie se convirtió; pero el caso es que cuando le estaba contando esto a Mario, él creyó que estaba hablando de ti y no de tu hermano Marcos.

A.C. : {Risas}

M.E.L.E.A.: Entonces dijo: “¿Cómo, cómo, qué me estás diciendo Elvira, que Cueto era trostkista?, no sabía, a ver cuéntame, cuéntame.

A.C.: {risas} Estaba preocupado, ja, ja.

M.E.L.E.A.: Luego le aclaré que se trataba de tu hermano, y no de ti. Tú has dicho que te importa mucho el tema de la familia, ¿no? ¿Podrías explicar más por qué?

A.C.: A mí la familia me interesa mucho porque me parece que cuando los seres humanos nacen, nacen inscritos en una red de obligaciones, de relaciones, ¿no? que en cierto modo forman un destino, o sea, el padre, la madre, los hermanos, los tíos, ¿no? forman una red alrededor de los niños que no solamente ofrece una versión del mundo y una versión de las relaciones humanas, ¿no? sino que también establecen un código de conductas al que uno accede o rechaza y que se mantiene para siempre. Es decir, uno nunca puede realmente apartarse de esta comunidad porque incluso cuando uno rompe con la familia, uno se define por haber roto con la familia, o sea cuando tienes gente que no se habla con su hermano, que no se habla con su padre, no se habla con su madre, no se habla con su hijo; pero se definen por eso.

Entonces lo que me parece fascinante es cómo el destino ¿no? de un individuo está siempre de una u otra manera atado al destino de una pequeña comunidad que es la comunidad de la familia, y cómo en el mundo latino eso es especialmente interesante porque las lealtades y los compromisos intrafamiliares, dentro de la familia ¿no? crean una especie de norma de protección o de solidaridad obligatoria ¿no?. Y cómo eso se convierte en normas mucho más importantes que las de la convivencia social. Una vez se vio cómo en Estados Unidos, un hermano había denunciado a su hermano por la muerte de la esposa, eso habría sido mucho más difícil en una familia latina, en una familia latina el hermano no va a denunciar a su hermano, o sea hay unas obligaciones hacia la familia; pero la razón que dieron en este caso fue que si había cometido un crimen tenía que denunciarlo, por más que fuera su hermano.

M.E.L.E.A.: Esa es la impresión que tuve cuando el hermano de Theodore Kaczynski, “the unibomber” lo denunció también. Bueno, había cometido un crimen, varios crímenes; pero igual me sorprendió que fuera el hermano ¿no?

A.C.: Dice Alberto Moravia que en el mundo latino, la familia es una conspiración contra la sociedad. Que lo que quiere hacer la familia latina es sacar lo que más pueda de la sociedad para favorecer a la familia……

M.E.L.E.A.: Es una mafia, en buena cuenta.

A.C.: Que corresponde un poco a lo que hicieron las mafias sicialianas en Estados Unidos.

C.G.L.E.: En el mundo latino por contraposición al mundo anglosajón.

A.C. : Ahora, yo no estoy tan seguro de esto ¿ah?; pero me parece que hay algo que es verdad. También creo que eso crea en el mundo latino muchas más protecciones contra el mundo exterior ¿no? y se ve que esas lealtades también tienen un lado muy favorable, muy positivo, que no se ve en el mundo anglosajón, a lo mejor ¿no? Pero en todo caso, lo que me interesa básicamente es que no hay nada que nos afecte más en nuestras vidas que esas relaciones familiares, las relaciones con los miembros de nuestra familia, y todo el teatro clásico griego es sobre una sola familia que son los atridas, ¿no? O sea, todas son relaciones familiares, Edipo es la historia de una familia, Antígona es la historia de una familia, y hay una frase de Tolstoy que dice que “el destino de toda familia siempre va a ser un destino trágico”. Pero hasta cierto punto es un misterio que no termina de resolverse porque las familias continúan y de una u otra manera te alcanzan siempre ¿no? por ejemplo, los padres muertos hasta cierto punto, siguen rigiendo la vida de los hijos, ¿no? después de muertos, y la muerte no es ningún obstáculo para que las familias sigan estando unidas.

M.E.L.E.A.: Después de haber vivido en Estados Unidos y en España, además del Perú ¿qué piensas del ambiente literario, aquí en Lima?

A.C.: Yo tengo muy buenos amigos aquí, escritores, críticos, profesores ¿no? lo que no hay en el Perú es un grupo de lectores solventes, me parece que hay muchos lectores, me parece que la gente quiere leer; pero digamos, por razones económicas no puede comprar los libros ¿no? No hay una red de bibliotecas, ningún estado peruano ha querido hacer esto ¿no? Me parece que hay condiciones dadas para que haya un ambiente literario mucho mejor del que hay. No hay bibliotecas, no hay muchas revistas literarias ¿no?

M.E.L.E.A.: Y los libros son caros acá, ¿no?

A.C.: Los libros son caros y bueno, no hay una ley de libros, el Perú y El Salvador, me parece que son los únicos dos países que no tienen ley de libros ¿no?, y eso es un desastre porque la lectura o la educación nunca es un tema electoral, nunca es un tema que los políticos asumen como una bandera porque justamente supone un proceso que toma muchos años y que no va a ayudar al gobierno en las próximas elecciones ¿no? Pero es un tema que nos compete a todos, ¿no?

M.E.L.E.A.: Bueno, ya un poco has dicho algo de tus proyectos y ¿estás escribiendo otra obra de teatro?

A.C.: No, no.

M.E.L.E.A.: O sea que vas a terminar una novela, estás terminándola ¿no?

A.C.: Sí, bueno no la voy a terminar en los próximos meses; pero sí estoy muy avanzado, y va a salir este libro ahora, ése sí está terminado.

M.E.L.E.A.: Es de novelas cortas.

A.C.: De novelas cortas, sí.

M.E.L.E.A.: En Estados Unidos hay ahora una tendencia a vincular los estudios literarios siempre con lo cultural, además de los estudios de género, ¿qué piensas de esto, ves la misma tendencia en España o aquí en el Perú ? Por ejemplo, te cuento una cosa, hay un ex-alumno de la U. Católica que debe haber terminado en el 90 y algo, luego hizo una maestría en algún otro lado y después un doctorado en la U. Georgetown en el Departamento de Castellano, Portugués y Estudios Culturales, y entonces su tesis fue sobre los cómicos ambulantes.

A.C.: Ajá, ¿quién, Víctor Vitch?

M.E.L.E.A.: Sí, precisamente.

A.C.: Sí, es muy buen tipo.

M.E.L.E.A.: Sí, yo estuve cuando defendió su tesis y lo hizo muy bien.

¿Hay esa tendencia también aquí, están vinculando la literatura siempre con lo cultural en general o no ? En España creo que todavía no está ocurriendo eso.

A.C.: Sí, él ha hecho un trabajo muy bueno, Víctor. Mira, yo creo que la principal obligación de los escritores, la principal razón por la que uno lee y escribe es para inventar mundos ¿no? ya que la realidad, digamos no nos es suficiente, para crear fantasías verosímiles y para que en esas fantasías, en esas ilusiones literarias, podamos conmovernos y a la vez reconocernos, reconocer algo de lo nuestro.

Todo lo que sea una consigna, un dogma, una programación de eso, me parece poco natural, me parece artificial, y me parece que tiende a distorsionar lo esencial de esto que te digo, sin embargo si lo que le nace a un escritor o una escritora es escribir sobre temas que pueden llamarse o femeninos, o culturales, o de género, o de multiculturalismo o de lo que sea, si lo que le nace es eso, si aquello en lo que cree, digamos en lo que es capaz de comprometerse es eso ¿no? no va a ser porque se lo ha programado interiormente sino porque le nace, porque siente que eso es, ya los profesores y los críticos pueden ponerle a eso el nombre que quieran ¿no? Pero lo que me parece fundamental es defender la autenticidad, la sinceridad, la transparencia y la necesidad de escribir sobre lo que te toca ¿no? y no de hacerlo en función de cualquier tipo de dogma. Los dogmas cambian, en una época, cuando yo empecé a leer Cien Años…. me acuerdo que algunos decían que Cien Años de Soledad , era una novela inválida porque daba una visión de la realidad demasiado fantasiosa de una realidad social terrible y que no colaboraba con la consciencia revolucionaria. Esa es una crítica que había en mi época, ahora hay otras críticas de otros tipos ¿no? Esas cosas cambian; pero tanto en esa época como hoy en día, la obra de Vargas Llosa, de García Márquez y de los grandes autores latinoamericanos va a ser válida no porque cumple con tales o cuales normas o programas ¿no? sino porque te ofrecen esa versión de la vida que es la de todos nosotros, y esos personajes, hombres o mujeres, ¿no?, o blancos o negros, o chinos que son los nuestros que son los que nos acompañan hasta hoy. Ahora claro, uno puede poner una serie de razones morales u objeciones; pero la moral tiene poco que ver con la literatura.

M.E.L.E.A.: En “El Comercio” vi hace unas semanas que se publicó una entrevista a un escritor senegalés que vive en Estados Unidos, es nacionalizado americano, Mbarre Ngom Faye, y que dio una charla en la U. Ricardo Palma que justo fue el 4 de julio, a la que pensaba ir; pero lamentablemente no pude. Esta charla fue sobre la influencia de los autores de origen africano en la literatura hispánica, que es la cantera de investigación de una tendencia, la afro-hispánica, que tiene puntos muy interesantes, aunque no estoy de acuerdo con todos sus planteamientos. Por ejemplo hablan del poeta cubano Nicolás Guillén, y del Perú en Estados Unidos en estos grupos afro-hispánicos siempre comentan la influencia de la obra de Nicomedes Santa Cruz, al menos eso fue en una Conferencia en Misssouri a la que asistí con mi hermana Mati, y donde conocimos a dos buenos autores de Guinea Ecuatorial. Bueno, este profesor senegalés ha venido a investigar sobre otros autores peruanos, ha viajado a Chincha, a Ica, para ver un poco las raíces, y ha dicho que va a escribir tres libros sobre lo que ha encontrado, y me imagino que tendrá mucho material como para escribir tres libros ¿no?

A.C.: Acá hay también unas organizaciones de defensa de la cultura negra, que son interesantes. Francisco Coco, por ejemplo.

C.G.L.E.: No sería muy raro en Latinoamérica, en las familias burguesas. conservadoras sobre todo retrocediendo en el tiempo...

A.C.: La palabra conservador tiene muy mala connotación porque de alguna manera significa que quieres conservar...

C.G.L.E.: Claro, hoy en día ser conservador es distinto que serlo en la época de Riva Agüero, por ejemplo.

A.C.: Claro, lógico.

C.G.L.E.: Sin embargo, muchas familias tienen esa raíz ¿no? y en la época de Riva Agüero tenían esas ideas y han ido evolucionando hacia unas posiciones más liberales; pero digamos hay una tradición en esa línea. Tú vienes de ahí o sea, ¿no ? Digamos que en la época de Riva Agüero...

A.C.: Pero no, mi familia no viene de…..mi padre de joven estuvo en el Partido Rojo, de Vanguardia, y después evolucionó a unas posiciones mucho más abiertas ¿no? y él era muy amigo de José María Arguedas y ellos discutían mucho sobre política; para mi padre había muchas cosas que había que aprender de Estados Unidos, del mundo Occidental en general, Arguedas era mucho más cerrado.

C.G.L.E.: Yo he encontrado en una biblioteca proveniente de mis abuelos: obras completas de José Antonio Primo de Rivera, ese tipo de libros los vendían en La Librería Studium, Donoso Cortez, Menéndez y Pelayo, en esa línea, etc., en los años 30 eso era completamente normal. Estaba leyendo también una biografía sobre Fidel Castro que era fanático de la Falange Española, se sabía de memoria las obras completas de José Antonio Primo de Rivera…

A.C. Los discursos,

C.G.L.E.: Sí, y de Mussolini incluso. Él era el ídolo de los jesuítas de La Habana y lo educaban para ser un líder de derechas, y era un dirigente derechista, ahora bien, en la post-guerra obviamente, eso ya no tenía mucho sentido, entonces, un extremista como él, un amante del poder por el poder mismo fácilmente pasa de un extremo al otro.

A.C.: Lo que me parece interesante de lo que ha pasado en el Perú en los últimos años es que ese mundo en cierto modo ha desaparecido porque las vallas sociales ya no son tan rígidas, por ejemplo, hoy en día tú puedes ver en los últimos 10 años o 20 años, ¿no? puedes ver que hay mucha gente, o hay alguna gente digamos que ha tenido un origen social económico muy humilde, y que en base a esfuerzo, a tenacidad, a digamos astucia, ha logrado ascender económicamente, y ascender socialmente.

M.E.L.E.A.: Como el presidente Toledo.

A.C.: Incluso, como te digo la gente digamos de cincuenta y tantos años es la primera generación de eso, y en los años cincuenta se produjo una…

C.G.L.E.: Esas personas digamos, que muy bien, ascienden; pero siempre tienen cierta distancia por ejemplo con un Riva Agüero, ¿no?

A.C.: Claro; pero es un proceso que está en marcha, o sea que hay un conflicto todavía, ¿no? Porque mucha de esa gente ya no está integrada socialmente ¿no? del todo, sí ha logrado cierto poder… Fujimori es también un ejemplo de eso porque tuvo una infancia muy pobre. Muchos de esos empresarios tipo Pablo Paúcar o San Román, ¿no? o...

M.E.L.E.A.: Matilde Pinchi-Pinchi.

A.C.: Bueno, ésa es una sinvergüenza ¿no? Pero empresarios honestos ¿no? Por ejemplo ahora estas tiendas que se llaman Topi-tops que son tiendas de ropa, son de unos hermanos de Huancavelica o de Abancay, que empezaron vendiendo en la avenida Abancay en la vereda, de ambulantes, y que hoy tienen una cadena de tiendas y son riquísimos, e importan también a Estados Unidos, y a Ecuador, a Bolivia. Los domingos se reúnen, yo lo sé porque un cuñado mío trabaja ahí, se reúnen los hermanos con su madre que todavía no habla castellano, habla quechua y se visten de pocho, hojotas, se reúnen a almorzar, bueno, a estar juntos. Y todos ellos son empresarios de lo más prósperos; pero es gente que por ejemplo todavía no quiere aparecer en radio, en televisión; pero sí han logrado un despegue. Por primera vez creo que en el Perú ya no hay una consciencia de que si naces pobre tienes que morir pobre, o sea hoy por primera vez en el Perú hay la expectativa de que se puede mejorar, de que se puede cambiar la situación, y eso es un cambio absolutamente trascendental, absolutamente nuevo.

Y es lo que hace que sintamos que en los últimos años del siglo XX ha habido un desborde, una crisis, un conflicto por las expectativas que se crean que muchas veces no están resueltas, y entonces lo que quedan son las frustraciones. Sendero Luminoso por ejemplo, es un movimiento que se ha formado de eso porque Sendero no fue un movimiento tan popular, fue un movimiento de mucha gente de clase media-baja, muchos estudiantes…..

C.G.L.E.: Surandinos sobre todo.

A.C.: Sí; pero en Lima mucha gente que no era pobre también estaba vinculada a Sendero.

M.E.L.E.A.: Como Marisa Garrido Lecca ¿no?.

A.C.: Bueno; pero ése ya es el caso extremo.; pero el grueso era...

C.G.L.E.: ¿El típico senderista no era un surandino de baja clase media que odia al mismo tiempo a Lima y a los Andes ?

A.C.: Bueno no sé, no sé, yo no me he metido tanto en el fenómeno de Sendero; pero creo que era un fenómeno que en los años 70 fue consecuencia de esta frustración ante expectativas no resueltas de sobre todo los ambulantes y los senderistas ¿no? Los ambulantes, la versión más pacífica, los senderistas; la versión más violenta, y esto es consecuencia de un cambio en la sociedad.

C.G.L.E.: Un cambio ¿no? hubo un cambio digamos en la magnitud del fenómeno, porque ¿no hubo siempre una cierta mobilidad incluso desde tiempos coloniales?

A.C.: Sí, siempre hubo una cierta mobilidad. Hubo una época en Lima, Lima ha cambiado mucho; pero hubo una época en Lima en la que tal tipo de gente, iba a tal barrio, Miraflores era el barrio de los blancos, y...

C.G.L.E.: Y ahí se creó San Borja.

A.C.: Claro, San Borja, Surco. Ahora en muchos restaurantes de lujo, como incluso: “La Rosa Naútica” hoy día hay gente que va manejando buenos carros ¿no? y son gentes que su familia no es de las típicas familias blancas que veías antes en los años cincuenta, ochenta, digamos, ¿no?

C.G.L.E.: Pero ahora eso es un fenómeno limeño digamos porque… qué sé yo, hace cincuenta años en el sur andino, la burguesía de Puno siempre fue más o menos cobriza. Es un fenómeno limeño, es un cambio en Lima, digamos.

M.E.L.E.A.: Pero la gente de Lima no es solamente de Lima, viene de todas partes.

A.C.: Claro, la gente de Lima ahora viene de todos lados, ahora Lima es la verdadera capital del Perú, en los últimos años. Es además una ciudad quechua-hablante, ¿no?

C.G.L.E.: Bueno, ya estamos hablando de un fenómeno mucho más amplio ¿no? Valcárcel decía en los años veinte: “El día que los indios desciendan sobre las ciudades y sobre la costa, la república de españoles, habrá terminado”. Y es un proceso que ya se cumplió.

A.C.: Obviamente tenía que pasar y eso también es un fenómeno muy interesante para un escritor, ¿no? o sea porque los escritores viven de los conflictos, de los contrastes, de los cruces.

C.G.L.E.: De hecho eso implica todo un replanteamiento completo de la nacionalidad peruana, cuando el Perú se independiza en el año 1824 (con la Batalla de Ayacucho), en el año 1821 (año oficial de la Independencia), el 10% hablaba castellano. Eso fue un fenómeno completamente criollo. El proyecto republicano era poblar el país con inmigrantes europeos, como en toda Latino- américa, como fue en Argentina, lo que es Uruguay. Ahora bien, eso no se pudo hacer y entonces, el pueblo andino que no tenía ni voz ni voto, sencillamente cada vez fue adquiriendo derechos, y como es la mayoría, hoy en día el Perú es un país casi completamente andino.

A.C.: Ahora, también lo andino ha cambiado porque tú ves que en los coliseos que hay en la Carretera Central hay uno o dos shows de música de huayno; pero en muchos primero fue la música chicha y después la technocumbia y eso, la integración andina también ha producido unos cambios en ese mundo ¿no?, por ejemplo con la música salsa y el huayno.

C.G.L.E.: En el siglo XIX, era normal en toda Latinoamérica, especialmente en un país como el Perú, ver a la población andina como un problema. El Perú oficial planteaba a los indios como un problema, “el problema indígena”, “la carga indígena”, y hasta el año 14 o 19 se planeaba la mejor forma de exterminarlos, se decía: “bueno, hay que hacer lo que hicieron los norteamericanos”, está en el Congreso. Podría decirse en pocas palabras y según la visión de la época, que en el siglo XIX, había un problema indígena; pero hoy en día se está yendo quizás al otro extremo, se podría hablar del problema indígena desde el punto de vista de la óptica de las mayorías al problema blanco, por así decirlo. Hay un cierto rechazo, cuando uno escucha a los dirigentes de Perú Posible preguntarse ¿cuál es el problema de este gobierno? Ellos lo dicen abiertamente.

A.C.: Mucho blanco.

C.G.L.E.: Hay demasiado blanco en el gobierno, dicen “el gringo Kuczynski”, un judío de apellido polaco para ellos es un gringo, “el gringo Dañino”, o sea todos son gringos según ellos, y eso también es una realidad tan notoria y que de hecho es un reflejo de la nueva sociedad que hay.

A.C.: Claro.

M.E.L.E.A.: Quería hacerte una pregunta sobre los escritores en general, no sólo latinoamericanos sino digamos iberoamericanos, post-boom, ¿cuáles son los mejores, los que quedarán ?

A.C.: No estoy muy al día en eso; pero hay un escritor español que me interesa mucho que es Javier Cercas, que ha escrito: ‘’Soldados de Salamina”, también ha escrito: “El Inquilino”, un escritor digamos con una vena testimonial, realista muy importante; pero no sabría decirte de los escritores latinoamericanos, parece que Bolaños es interesante.

M.E.L.E.A.: Y Fuguett, qué tal?

A.C.: No he leído nada de Fuguett, lo conozco; pero no lo he leído.

M.E.L.E.A.: Paz-Soldán también es muy bueno.

A.C.: Sí, Paz-Soldán es muy bueno, sobre todo los cuentos de Paz-Soldán. Jorge Franco Ramos es un escritor que me interesa también; pero no estoy muy al día.

C.G.L.E.: ¿Y tú eres muy amigo de Fernando Ampuero ?

A.C.: Sí, ahí en su libro “El enano” aparezco yo también.

C.G.L.E.: ¿Tú estás entre los que lo alentaron a escribir el libro ?

A.C.: No, él lo escribió y después nos contó que lo había escrito,

C.G.L.E.: ¿Y qué opinas del libro, de “El enano”?

A.C.: Mira, yo creo que es un libro que él necesitaba escribir como parte de una relación pues de rivalidad, de enemistad.

C.G.L.E.: A Hildebrant ¿lo conoces, lo has tratado ?

A.C.: No, no lo he tratado, o sea he estado con él dos veces; una vez porque me entrevistó en su programa y otra vez en una conversación breve.

M.E.L.E.A.: A mí el libro me pareció que trataba de algo muy personal y que no todo el mundo se había dado cuenta de la supuesta rivalidad entre ellos.

C.G.L.E.: Pero en el libro se indica que es la historia de una enemistad.

M.E.L.E.A.: Sí; pero de ahí a publicarlo cuando se trata de algo que ocurrió entre los dos solamente, no me parece necesario.

C.G.L.E.: Bueno, Alonso muchas gracias por tu tiempo, ya tenemos bastante material.

A.C.: Al contrario, muchas gracias a ustedes.

M.E.L.E.A.: Hasta la próxima vez, y fue un placer, y ya te enviaré un e-mail cuando transcriba la entrevista.

 

© Carlos Gabriel Luna Escudero y María Elvira Luna Escudero-Alie 2003
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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