Espéculo

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Teixeira Coelho

Diccionario crítico
de política cultural:
cultura e imaginario

       

 

 

Un vistazo al bosque de la política cultural

Jaime Muñoz Vargas
Universidad Iberoamericana Torreón (México)

Mirado desde la multidisciplinariedad, cualquier fenómeno se torna inagotable y genera un bosque de conceptos. Eso pasa con lo que entendemos por cultura, palabra definida y vuelta a definir de manera inagotable. De una buena parte de esa polifuncional capacidad de adaptación que tiene tal expresión da cuenta, solventemente, el Diccionario crítico de política cultural: cultura e imaginario preparado por un equipo de especialistas que encabezó el doctor Teixeira Coelho, coordinador del Observatorio y del área de enseñanza e investigación en acción cultural de la Escuela de Comunicaciones y Artes de la Universidad de São Paulo, Brasil. Es una obra donde por fuerza confluyen varias disciplinas dada la dificultad que supone definir los conceptos vinculados a lo que se ha dado en llamar, todavía de manera incierta aunque cada vez más firme, política cultural.

En su introducción, el doctor Coelho ubica con detalle lo que debe entender el lector por el concepto matriz encerrado en todo el diccionario. Si las definiciones existentes de política cultural son todavía vagas, vale la pena preguntarse, entonces, en dónde estamos parados, cuál es la terminología con la que se debe trabajar para obtener, de allí, un mejor entendimiento teórico:

Cuando se habla de cultura, de política cultural, ¿de qué se está hablando exactamente? ¿El modo como los artistas entienden el arte es el mismo que el de programas de política cultural? ¿Y un término como público en política cultural tiene el mismo sentido que adquiere en los estudios de historia o en los cálculos probabilísticos de los productores cinematográficos? ¿El sistema de producción cultural qué parentescos guarda exactamente con el sistema de producción tal como la economía y la economía política lo consideran? Las discrepancias -e, incluso antes, las vacilaciones- proliferan. Aun más cuando el vocabulario de la política cultural recurre a términos al parecer poco comunes, aquellos usados cotidianamente y que son en apariencia transparentes para la lectura apresurada y distraída.

De donde se saca que la finalidad de este trabajo es buscar, en la medida de lo posible -que a veces puede ser mucho aunque se trate de la escurridiza definición terminológica en un campo relativamente inexplorado-, un punto de acuerdo respecto de las palabras que pueblan el campo semántico de lo cultural en tanto manifestación de un quehacer humano peculiar gobernado desde la administración pública o privada para lograr determinados efectos en, también, un determinado público. Establecer, fijar esa cartografía verbal será pertinente -urgente, más bien- para estandarizar el vocabulario de los acercamientos críticos que se desarrollen en torno a tal fenómeno, dado que

¿El círculo universitario exige, para reconocer la condición científica de una disciplina, una cierta convergencia de visiones: lo que estoy viendo es lo mismo que tú estas viendo, aunque no estemos de acuerdo en cuanto a su origen, constitución y finalidad? ¿Llamamos ese algo con el mismo nombre o estaremos recurriendo a un único nombre para designar cosas diferentes? Es necesario (sic) algún ancla nocional. (...) Si un campo de estudios puede ser abarcado por un diccionario es porque ya se constituye en un dominio de derecho propio: ésa es la creencia que circula en los medios especializados.

El reto de articular un diccionario como éste, donde se trabaja como ya apreciamos con una materia todavía difusa y volátil, consistió en acopiar, primero, la bibliografía disponible, que no es poca. Luego fue menester localizar aquellos conceptos que por su reiterado uso permitieran ser considerados parte de la masa lexicográfica al uso en el campo de, como dice Coelho, la “ciencia de la organización de las estructuras culturales”. La tarea ha sido complicada, dado que en la mayoría de los casos “los términos están allí”, asentados tangiblemente en decenas de documentos, pero “los conceptos no”, lo que ha tornado obligatoria y fatigosa la labor de reconstrucción semántica.

La estrategia seguida en la confección de este diccionario trazó amplias rutas pesquisatorias: se buscaron documentos visceralmente vinculados con el tema, desde libros a informes técnicos hasta leyes y tratados de carácter filosófico, todo con el fin de dar con las acepciones de lo cultural entendido como fenómeno operado (promovido u obstaculizado) desde la institucionalidad.

El doctor Coelho parte de la certeza marxista en la que se percibe al hecho cultural como apéndice indivorciable del sistema productivo (producción-distribución-intercambio-consumo):

... la cultura es hoy claramente un producto al que se llega mediante un conjunto de operaciones bien definidas por el sistema de producción económico general. Es lo que sucede con el cine y también con la literatura y la música o, en una escala menor pero no diversa, con las artes plásticas y el teatro. Una película y un libro pueden tener un valor propio y ser signos notables de un grupo; no por eso dejan de ser productos económicos oriundos de un sistema de producción materialmente bien definido.

El Diccionario... está organizado formalmente, luego de los bocetos introductorios, con un índice de entradas, las entradas y un índice de términos. La sección correspondiente a las definiciones no se queda en la pura acepción breve y sucinta; en la mayoría de los casos, por no decir que en todos, cada término es abordado de manera exhaustiva, casi ensayística. Además, los usuarios no especializados encontrarán, al principio y al final de cada entrada, una lista de términos relacionados y las referencias hemero y bibliográficas que pueden servir para ampliar el sentido de lo allí esbozado, lo que hace de éste un libro imprescindible no sólo en el campo académico, sino también en el relacionado con aquellas instancias donde se administra y se difunde el trabajo cultural.

Libros de referencia como éste son, por útiles, bienvenidos y apreciables, de esos que en verdad sí sacan de apuros. Importa tenerlo.

 

    7/03/2003


 El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero23/dicciona.html



Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2003