Espéculo

  Reseñas, críticas y novedades

 

 

       

Erasto Antonio Espino Barahona

“Panamá en la memoria de los mares”
o la escritura de la identidad

 


 

Encuentros y seducciones

La poesía te escoge, no la escoges.
 
Te acoge, como un tibio vientre de mujer
en el centro del amor.
Todo lo da en el acto de saber
que todo le debe ser quitado.

No trama, teje para otros. A veces con dolor.

Su principal virtud consiste
en maltratarte lo gratuito.

Acosar la turbiedad de tus días, es su oficio.

Manuel Orestes Nieto
(Poeta de utilidad pública, canto I)

  Así es la poesía: esencial, original y primigenia. Así es su llamado: radical, visceral, inapelable, telúrico. Es difícil evadir su seducción. Es imposible escapar de su apuesta.

Se vale de mecanismos diversos para que aquellos a quienes elige no puedan evadirla. Manuel Orestes Nieto –el autor del poemario Panamá en la memoria de los mares, publicado en 1983- sucumbió; tanto como Erasto Espino cuando decidió analizar su obra sumergiéndose en ella, sin traicionarla, sin limitarla a la mesa de disección. Así sucumbe el lector cuando elige esta apuesta, cuando esta apuesta lo elige. La poesía contagia de maneras diversas.

Para Manuel Orestes Nieto, la poesía posibilita convertir su patria en un tú femenino con el que dialoga, con el que trasciende una relación intelectual que, en cambio, alcanza visos afectivos: es su amada, su niña, su mujer con quien se relaciona entrañable y afectivamente. No sólo la conoce, sino que la entiende desde su propia piel; la sufre, la vibra.

Este conocimiento favorece un acercamiento que, siendo poético, apela a la historia –desde la metáfora y la analogía- para evidenciar los recursos que han permitido a Panamá construir y mantener su identidad. Es un contacto íntimo que descubre, desde una mirada esperanzada por el futuro, la naturaleza de esa mujer-patria y los hitos de la vida nacional.

Es comprensible. Para Manuel Orestes Nieto la poesía “no es sólo un instrumento capaz de penetrar la realidad con toda su fuerza y el vigor de sus mismas posibilidades, sino que es capaz de asumir esa misma realidad recreándola y mostrándola en su más viva efervescencia” Nieto, Manuel Orestes, Enemigos nuestros de cada día (Acercamiento poético a una realidad histórica), Panamá, USMA, tesis de grado, p.17, citado por el autor..

Una propuesta semejante entiende, como lo hacen los autores contemporáneos, que la literatura y, con ella, la poesía –esencia sin ambages- no puede ser ornamental, entabla un compromiso radical e incluso peligroso con la realidad, tanto para el autor como para el lector mismo quienes encuentran comprometidas su interpretación y su presencia en el mundo que ya no serán iguales.

Una seducción semejante en la que de nuevo fue la poesía quien escogió, es evidente en la propuesta crítica que esboza Erasto Antonio Espino, el autor de “Panamá en la memoria de los mares” o la escritura de la identidad. No es azar su decisión, su preferencia por la obra de un poeta como eje de su análisis para rememorar con él a esa mujer-patria, la amante compartida, tanto como la poesía misma.

Su compromiso con la poesía le permite preferir sobre el canon de la literatura panameña una apuesta poética que, por su género, se conecta íntimamente con la raíz de ese sentimiento nacional, lo devela, lo descubre.

Erasto Espino trasciende la tradición del crítico frío y distante y, en lugar de dar cuenta puramente intelectual de la obra que analiza, se asombra con ella, se inquieta, construye un espacio propicio para “converger con el autor en un espacio de sentido común, al experimentar el texto como lugar de entendimiento real con el otro” (p. 217).

Manuel Orestes Nieto reconoció a Erasto, en la última entrevista que compartieron, la sensación de haber sido “abierto de tajo” en la lectura crítica que se ofrece en “Panamá en la memoria de los mares” o la escritura de la identidad. Un encuentro de tales dimensiones entre ambos es posible sólo cuando la lectura crítica combina el rigor y la limpieza de la interpretación con la sensibilidad que articula la lectura y enriquece la escritura misma para penetrar y recorrer los intersticios de la obra poética.

Erasto Espino devela los móviles de su reflexión en las páginas finales de su estudio: “La pretensión ha sido la de aferrar ese sentido único original (…) Entender al otro en su propuesta textual, hacerme dúctil a un ethos poético palpitante en los versos era la actitud ética que orientó la labor interpretativa”(p.214). Y lo logra.

Su lectura de Manuel Orestes Nieto no es la del simple telonero –tan asiduo a los ambientillos intelectuales-. Por el contrario, es aguda, directa. Si como crítico Erasto entiende que un texto demanda encontrarse con un lector receptivo y cómplice, es coherente con ese llamado, su crítica transparenta esta complicidad que es también la clave desde la que acepta la convocatoria a la que lo invita la poesía.

Mónica Montes
Instituto de Humanidades
Universidad de La Sabana (Colombia)


 El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero25/panama.html



Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2003