Pocho y la identidad del chicano

Daniel Gilden, PhD
University of Southern California


 

   
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La novela Pocho de José Antonio Villareal, aunque aparece en 1959, no es solamente uno de las primeras novelas que ayuda a fundar la literatura chicana, sino también un texto innovador, cuyos ideas y propuestas siguen vigentes hasta hoy en día, porque cuestionan las definiciones de la cultura en sí. Pocho adelanta el movimiento chicano con la descripción de la formación de la identidad chicana a través de la experiencia del inmigrante, pero al mismo tiempo plantea la imposibilidad de elegir tal identidad.

Se cuestiona el valor de identificarse con una cultura -la cultura mexicana en particular- porque la familia Rubio desprecia a su México desde las primeras páginas de la novela. Vemos una denuncia de la política corrupta en México, y de la imposibilidad de hacer una vida en ese país. Juan Rubio, un soldado revolucionario que luchó junto a Pancho Villa, abandona su país, frustrado por el final de la Revolución: “I was no longer young. It is a terrible thing to grow old in the midst of great futility” (15). Las traiciones y derrotas que ha sufrido lo han dejado muy amargado, y cuando reflexiona acerca de su país emite juicios devastadores: “In all of México, you will not find two men who are truly friends” (23). Cruza la frontera con su esposa y sus hijos, soñando volver un día a un México idealizado, pero cada día se aleja un poco más este sueño. Aunque nunca se adaptan totalmente a la vida en California, Juan Rubio y su familia se quedarán allí para siempre.

 

Richard Rubio y su desprecio para la cultura mexicana

La gran parte de la novela se enfoca en su hijo, Richard, el protagonista de Pocho. El gran panorama de la experiencia chicana en California que se presenta en Pocho -el trabajo en el campo, el sindicalismo, el racismo, las pandillas, la policía, la escuela- todo esto sirve como pretexto para que Ricard reflexione sobre la pregunta “¿quién soy?” y para que autodefina en términos más precisos. Desde el momento en que nace “near Brawley, in the Imperial Valley” (28) en California, Richard Rubio se identificará plenamente con los Estados Unidos, y nunca con México. Habla inglés, tiene maestros, amigos y hasta novias que son anglos. Cuando hay conflictos entre anglos y mexicanos, aún antes de entender bien la situación, Richard se pone al lado de los anglos. En una escena Richard es testigo de una discusión entre unos campesinos mexicanos que están exigiendo una mejor sueldo, y una norteamericana, rubia, que se opone a éstos:

In her blue denims and plaid skirt, her hair splashing yellow on her shoulders, her arms akimbo, she faced them, and to Richard she was the most beautiful thing she had ever seen. He did really not understand what was happening, but was in immediate sympathy with her. He moved to her side and aped her stance (53).

Aunque el amor puede ser un factor importante aquí -esta chica tendrá una amistad muy profunda con Richard después- su ingenuidad instintiva le perjudicará al final de la novela. Richard seguirá creyendo que los anglos lo han aceptado hasta que ciertas experiencias le revelen que no es así.

Richard, además, desprecia la “cultura” mexicana, pero no solamente porque él tiene un sentido de inferioridad frente a los anglos, sino por razones más lógicas y concretas. Ha estudiado la manera en que las tradiciones y costumbres de esta cultura le afecten a él, pero sobre todo la manera en que afectan a sus hermanas. Estas costumbres exigirán que él -un estudiante muy precoz- abandone los estudios sin terminar siquiera la escuela secundaria. Sus hermanas están en condiciones aun más peligrosas:

He could almost her his father say, … ‘Make nuns of all the females if that will make you happy-let the boy be, for he is on earth for other things!’ And Richard smiled that he would be spared that, at least. Then suddenly he felt a responsibility so heavy as to be a physical pressure, and first he became so sad that his lot was to dictate and that is parents believed so strongly in the destiny, and then he was angry that traditions could take a body and a soul … and mould it to a pattern (63).

Otro aspecto negativo para Richard es el machismo. La madre de Richard percibe la posibilidad, ya que está viviendo en los Estados Unidos, de crear una relación de igualdad con su esposo, pero el padre de Richard quiere imponer sus “costumbres mexicanas” y asumir el papel de padre dominador. Grita a su esposa y la golpea, y cuando no la puede controlar así, empieza a salir con otras mujeres. Richard odia la manera en que actúa su padre:

… he saw the demands of tradition, of culture … he was again aware of that dark, mysterious force, and was resolved that he would rise above it … And he know that he could never again be wholly Mexican (95).

El tercer aspecto de la cultura mexicana contra el cual lucha Richard es la religión. Como más del noventa por ciento de los mexicanos son católicos, Richard identifica el catolicismo con lo mexicano. Y siendo ateo, rechaza ambos:

No, mamá. You go to your church and light the candles to your God. I am finished with such things … I have left the Church … I find I am through believing … I no longer believe in God (172).

El último aspecto de la cultura mexicana es el pandillerismo. El pandillerismo, casi inexistente en México cuando se escribió Pocho, ya formaba un elemento imprescindible de la “cultura” de los inmigrantes mexicanos en California, desgraciadamente. Los amigos italianos, japoneses e irlandeses de Richard no pertenecen a ninguna pandilla, pero los poco mexicanos que Richard conoce sí están en pandillas. Richard se niega a integrarse a estos mexicanos que están destruyendo su vida en estas pandillas, y el protagonista vuelve a unirse a su grupo “internacional”.

En resumen, en lugar de entender “México” como la música, la literatura y la historia de ese país, Richard lo ve a través de las cosas concretas que lo rodean y que forman su concepto de lo mexicano: el machismo, la religión y las pandillas. Para su padre, ser mexicano es ser machista. Para su mamá significa practicar el catolicismo. Y los adolescentes mexicanos que él conoce se distinguen de los demás adolescentes por ser pandilleros. Debido a esta crítica tan fuere de la comunidad chicana, Ramón Saldívar ha dicho que “Pocho has always been somewhat of an embarrassment to Chicanos” (65).

 

Richard Rubio y su (breve) afirmación de lo norteamericano

Rechazada la cultura mexicana, nuestro protagonista afirma su identidad norteamericana, incluso cuando lo quieren identificar como mexicano:

“How about it, kid?” asked the man. “I’m living ya the chance of your life-it’s the only way people of your nationality can get ahead.”

“I’m an American,” said Richard (106).

Mira a otros mexicanos como desconocidos: “these people were a strange lot to him” (149). En otro momento dice, “I am a Pocho” (165) con la intención de distinguirse de los mexicanos “auténticos”. Cuando su padre le habla en español, Richard le contesta: “But this is America, Father … if we live in this country, we must live like Americans” (133). El narrador confirma el hecho de que Richard ha intentado asimilarse por completo a la sociedad norteamericana:

… although he was a producto of two cultures, he was an American and felt a deep love for his home town and its surroundings (129).

Solamente al final de la novela Richard se resigna a aceptar la identidad mexicana-pero sólo hasta cierto punto-frente al racismo. Este racismo se había visto primero en la escuela, con las expectativas bajas que le tenían los maestros:

… And the advisor in the high school, who had insisted he take automechanics or welding or some shop course, so that he could have a trade and be in a position to be a good citizen, because he was a Mexican (108).

Pero Richard no se identifica plenamente con lo mexicano hasta que la policía lo discrimine abiertamente por ser mexicano:

One evening changed all that for him, and now he knew that he would never forget what had happened tonight, and the impression would make him distrust … Now, for the first time in his life, he felt discriminated against (163).

En la siguiente escena, por primera vez en su vida, Richard acepta su identidad mexicana, en una conversación con su padre:

“…Only that, promise me-that you will be true unto yourself, unto what you honestly believe is right. And, if it does stand in your way, do note ever forget that you are Mexican…”

“I could never forget that!” said Richard (169).

La cuestión de la identidad se resuelve, entonces, de manera bastante pesimista. No se puede “elegir” una identidad; uno sólo llega a reconocer su identidad cuando se siente marginado por otro grupo. Richard no quería ser mexicano, pero los anglos lo obligaron a sentirse mexicano.

 

Richard Rubio: ¿adolescente o adulto?

Richard es un adolescente-tiene apenas dieciséis años cuando termina la novela-y varios críticos han decidido enfocarse precisamente en su aspecto joven. Identifican Pocho como un Bildungsroman, o novela de formación, e indican que la ruptura que hace Richard con su cultura está basada en el conflicto entre dos generaciones, pues muchos adolescentes intentan acabar con las tradiciones de sus padres. Lupe Cárdenas explica:

“This evolution or ‘coming of age,’ which occurs simultaneously at the psychological and biological levels, will terminate in a complete separation/alienation from his family (130).

Quizá la adolescencia es el único momento en que muchos están dispuestos a cambiar o a contemplar grandes cambios en la vida. Entonces Villareal ha creado una situación más verosímil al poner un adolescente en el papel del protagonista que lucha con su identidad (al igual que muchas películas de Hollywood que colocan a un adolescente, y no un adulto, en un papel semejante). Pero Richard no rechaza lo mexicano por cuestiones generacionales, ni mucho menos para confrontar a sus padres. Al contrario, se siente muy unido a ellos y no los quiere hacer daño. No se rebela por ser adolescente, sino por razones más profundas que ya he mencionado arriba.

Richard es adolescente, pero eso no importa: es un chico que posee una inteligencia y una sensibilidad que la gran mayoría de los adultos no tienen. Por eso se equivoca Thomas Vallejos al afirmar, “Villareal’s anti-hero emerges from the his experiences in a state of confusion, not enlightenment” (6). Todo lo contrario: Richard “is able to use the concept of chaos as a means to clarify his sense of self” (“Narrative of Survival,” 66). Destruidas las posibilidades para aceptar tanto la cultura de sus padres como la de los norteamericanos, Richard construye sus propias ideas, empezando con un “blank page” (“Narrative of Survival,” 67). Y el rechazo de ambas culturas es resultado de un individualismo admirable:

Never-no, never-will I allow myself to become part of a group-to become classified, to lose my individuality (152).

Como dice Saldívar, “Among the various options of absolute value to be posed in the course of the novel … Richard will consistently choose not to choose. Herein lies Richard’s generic difference” (62).

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La única contradicción en la actuación de Richard es su decisión de Richard es su decisión de ingresar por voluntad propia en el ejército estadounidense al final de la novela. ¿Cómo explicar su adhesión simbólica a un país que él acaba de identificar como racista? Richard entiende perfectamente lo que una guerra significa para los chicanos: que muchos de ellos morirán en el combate, peleando sin disfrutar los beneficios del triunfo. Las últimas palabras de la novela “and suddenly he knew that for him there would never be a coming back” (187) sugieren, además, que Richard también morirá. Y como explica Saldívar:

But even if Richard does not here embrace a literal death, he welcomes a figural one: the death of the child he was, at the mercy of random historical forces and of determinant social codes (67).

La única explicación que yo puedo ofrecer es que Richard había decidido hacer cualquier cosa para escaparse de su familia, que en ese momento está en total ruptura y caos:

There was nothing to be done now except run away from the insidious tragedy of such an existence. And it came to him that it was all very wrong, somehow, that he should think of himself at this time. All very wrong that he should use the war, a thing he did not believe in, to serve his personal problem (186).

Entonces, la decisión de entrar en el ejército no es resultado de ninguna ideología política ni sociológica, de hecho, Richard se arrepienta enseguida de su decisión errada.

 

Conclusión

Hemos visto cómo Pocho critica a la sociedad norteamericana, pero que propone una crítica aún más fuerte a la cultura de los mexicanos. Los pocos críticos que han escrito sobre esta novela no han logrado entender esta doble-crítica. Rodríguez ha identificado la siguiente pregunta central en Pocho: “how do Chicanos come to terms with their cultural tradition in a society that discourages them from asking who they are?” (14, Shrill of Ethnicity). Yo diría que la pregunta es, más bien: “How do Chicanos come to terms with their cultural traditions when those traditions are entirely negative?” Esta pregunta responde más al sentido de “embarrassment” del que habla Saldívar, pues la novela solamente trata los aspectos negativos de la cultura mexicana.

Sin embargo, hay que acercarnos a esta novela desde la perspectiva del individuo que está luchando contra las fuerzas represoras tanto de la sociedad norteamericana como las de la sociedad mexicana. En este sentido Villareal adelantó a los teóricos actuales como Homi Bhabha que cuestionan el valor de la cultura en sí. En The Location of Culture, Bhabha plantea lo problemático de definir la cultura como estática y fija cuando existen individuos-como nuestro Richard-que se ubican en el “intersticio” entre dos culturas, y cuyas vidas se ven amenazadas por las reglas o las normas de ambas culturas.

18 de agosto, 2003

 

Bibliografía

Bhabha, Homi. The Location of Culture. Routledge: London, 1994.

Cárdenas, Lupe. “Growing up Chicano: Crisis time in three contemporary Chicano novels”. Confluencia: Revista Hispánica de Cultura y Literatura. Niwot, Vol. 3, no. 1. Otoño 1987, p. 129-36.

Rodríguez, Joe. “The Chicano Novel and the North American Narrative of Survival”. Denver Quarterly. Denver, CO. Vol. 16, no. 3. Otoño 1989, p. 63-70.

Saldívar, Ramón. Chicano Narrative: the Dialectics of Difference. University of Wisconsin Press, 1990.

Vallejos, Thomas. “Ritual Process and the Family in the Chicano Novel”. MELUS: The Journal of the Society for the Study of Mult-Ethnic Literature Literature of the United States. Amherst, MA. Volume 10, no. 4. Invierno 1983, p. 5-16.

Villareal, José Antonio. Pocho. Doubleday Press: New York, 1959.

 

© 2003
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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