Siglo XXI: entre lazarillos y quijotes.
Propuesta didáctica en torno a Lazarillo de Tormes
y Don Quijote de la Mancha

Alicia Brandou y Rosana Sosa


 

   
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ORIGEN DE ESTA PROPUESTA

Antes que nada debemos referirnos al origen mismo de esta propuesta; esta no surge de la teorización de nuevas tendencias, surge de la práctica misma y de un intento durante dos años de tallerizar el curso de 4º año, por considerar que el trabajo de taller enriquece hondamente al alumno (entendiendo por taller toda actividad participativa que mueva al grupo primero a la sensibilización y luego a la expresión de sus ideas en forma oral o escrita, o sea, todo tipo de situaciones que intenten relacionar el aprendizaje con el placer y la participación). Nace del asombro frente a la producción de textos realizados por nuestros alumnos -usando muchas veces como disparadores los textos del programa oficial-.

Durante dos años hemos compartido lecturas afines, composiciones musicales, fotos, artículos periodísticos, discursos políticos, películas, incluso preguntas concretas generadoras de profundas reflexiones de los alumnos. Teníamos dos opciones: guardar celosamente nuestra tarea. No trascendería las paredes de nuestras aulas, tampoco despertaría crítica. O exponerla, vencer todos los temores que eso nos produce y compartirla, no para que sea aprobada en forma unánime, pero sí, por lo menos para que genere el diálogo, tan democrático y tan válido. Solamente la apertura nos llevará a ser docentes mejores, para mejores alumnos. En definitiva creemos que el diálogo generado en la búsqueda de nuevas propuestas, nos permitirá superar el enclaustramiento espiritual, sin perecer en él como Lazarillo abandonado al crudo determinismo, ni evadirnos, como Don Quijote en la búsqueda de la utopía, de la casi siempre triste realidad del aula.

Paulo Freire nos dice:”El diálogo es la capacidad de la que dispongo, para abriéndome al pensar de los otros no perecer en el aislamiento”.

Estructuramos nuestro trabajo de la siguiente manera:

- origen de la propuesta

- ¿por qué la literatura aquí y ahora?

- revisión del rol docente

- el docente frente a los valores

- nuestro adolescente actual

- búsqueda de didácticas alternativas para textos clásicos

- lecturas correspondientes a cada unidad

- producciones literarias de los alumnos

- reflexión final

Para definir este trabajo diríamos que solo es una puesta en común.

 

¿PARA QUÉ LA LITERATURA AQUÍ Y AHORA?

Son pocas las veces en que el profesor de literatura dispone de tiempo real para, lejos del ajetreo cotidiano, plantearse la utilidad de su asignatura, la utilidad de su elección profesional. Pero son muchas las veces en que aún en forma inconsciente, experimenta nuevas técnicas, nuevos enfoques (originales a veces), en un intento desesperado de llegar a sus alumnos y así dotar de sentido a su curso.

No podemos plantearnos ¿para qué la literatura? sin rever algunas de las ideas planteadas por Guido Castillo en su artículo sobre “La utilidad de la literatura”. A continuación transcribimos algunas de sus ideas:

“...Hoy estamos tan convencidos de que podemos fabricarlo todo como de que podemos destruirlo todo: las ideas, la felicidad, el amor y el odio, el pasado y el porvenir, el recuerdo y la esperanza. Por eso los maestros y los educadores de la juventud, tienen la urgente y extraña responsabilidad de defender a los jóvenes contra ciertas formas de civilización y contra cierto tipo de conocimiento y de estilo vital que, en la práctica, se revelan como eficaces para mejorar la situación económica y social de quienes se adaptan a ellos. Siempre será más fácil sacar a la gente del analfabetismo que protegerla de algunos alfabetos útiles para la lucha por la vida, y mortales para la dignidad del hombre.

... La verdadera literatura, la auténtica poesía, nos enseña que el único modo de habitar en la tierra es habitar en el amor y que no se sabe estar en la verdad si no se sabe estar en el sueño. Lo que forma a un hombre no es sólo la conciencia de lo que tiene o puede tener, sino también el sentimiento de lo que no tiene y que no se puede asir. En la aparente distancia astral de la poesía está la suprema proximidad de todas las cosas. Ella parece sufrir la soledad de todo y en realidad nos dice que nunca podremos estar solos.

...Creo que era Víctor Hugo quien decía no saber hasta dónde el canto pertenece a la voz ni la voz al poeta. Nosotros profesores, debemos enseñarles a nuestros alumnos cómo se debe ver a un poeta para poder oírle la voz y cómo se debe oír la voz para escuchar el canto. Cuando estén encantados, puestos en el canto, verán su propio ser en carne y alma, oirán su corazón y en el fondo de su latido escucharán a todas las cosas, a la poesía misma, en su esencia más sublime...”

Nos parece muy válida su propuesta, pero frente a los cambios vertiginosos de nuestro tiempo no podemos desconocer que las materias de corte humanista tienden a desaparecer o tal vez a apagarse en los currículos existentes. En un sistema mecanicista, en un mundo cada vez más globalizado estas materias para muchos poco aportan. Necesitaríamos una revisión urgente de nuestros programas, tan extensos, y por tan extensos a veces tan superfluos; pero más que una revisión de programas es una búsqueda de nuevos objetivos, de objetivos más humanizados, más críticos frente a este milenio amenazante. Podemos muchos estar en esa búsqueda, pero mientras no aunemos fuerzas, mientras no abandonemos esa especie de individualismo elitista que nos aqueja y nos impide compartir solidariamente con nuestro colega más cercano, mientras no busquemos junto al mismo alumnado un nuevo paradigma, estamos cooperando a desmoronar nuestra materia: la literatura. Si nuestra materia desaparece de los currículos estaremos perdiendo nosotros una excelente herramienta humanizadora que sí le sirve al joven para superar la crisis de valores de este siglo, realizar una nueva lectura del mundo y contar con elementos para enfrentar los grandes “huecos vitales” que se han generado. Si no abordamos nuevos enfoques estamos formando un círculo cada día más selecto, más elitista, y estamos negando a la gran masa estudiantil, un espacio de reflexión sobre nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro, sobre nuestros fracasos, pero sobre todo, nuestra esperanza. Un serio análisis de los textos nos lleva a todas esas reflexiones.

No debemos justificar nuestros fracasos diarios en el desinterés característico del joven. Un docente que se llame a sí mismo progresista debe buscar las causas de ese desinterés, y la causa muchas veces somos nosotros, malos intermediarios que no sabemos “enamorar” al joven.

Tomando algún término de Roland Barthes diríamos que el acto de enseñar literatura no debe ser un acto frígido, pasivo, sino un acto comprometido, entre otras cosas, con el placer.

 

REVISIÓN DEL ROL DOCENTE.

Muchas son las nuevas corrientes pedagógicas que inspiradas en el humanismo han salido a la búsqueda de un nuevo paradigma. Difícil tarea. La actual política educativa no ofrece una respuesta válida al desencanto posmoderno. El tono pragmático en lugar de brindar una respuesta, refuerza el desencantamiento.

Existe un doble discurso, por un lado se habla de un proyecto educativo democrático, pero si analizamos los actuales contenidos programáticos vemos que ellos no solo no apuntan a un papel integrador, formador de seres humanos reflexivos, sino que tienden a incrementar la desigualdad y la exclusión.

Muchos son los docentes que conscientes de la dimensión de la crisis actual, buscan en forma solitaria respuestas que doten de sentido a su labor, para evitar que “la escuela media se convierta en tierra de nadie y de nada”como nos dice Adriana Puiggrós cuando plantea la problemática de las fronteras educativas en el fin de siglo.

Los planteos educativos no pueden sustraerse del contexto social en que se sitúan, por eso la búsqueda de un nuevo paradigma necesitaría situarse en la perspectiva de la transformación social y cultural. Es necesario tomar conciencia que al cambiar aceleradamente nuestra sociedad entran en crisis nuestras instituciones y también nuestros métodos -hasta ahora válidos- entran a caducar, a añejarse no acompañando dichos cambios. Frente a la crisis se deben crear nuevas propuestas, propuestas participativas, que posibiliten una evolución hacia una sociedad más humana, más solidaria, más crítica. En ese sentido ”la escolarización” -al decir de Giroux- debe ser asumida como forma de política cultural”, en el sentido que “se puede reconstruir como parte de un discurso de oposición y esperanza”.

Más allá de todas las críticas que levantan los métodos tradicionales, teóricamente ya superados, hoy el profesor, principal ejecutor del proyecto educativo, agobiado por la frustración, al igual que sus alumnos, se convierte en un mero recipiente, en un sujeto pasivo, triste vocero de un discurso único, como parte de un sistema reproductivista.

Pero Paulo Freire en su libro “Pedagogía de la esperanza” nos recuerda que enseñar es un acto creador, un acto crítico y no mecánico.

En nuestra materia sería objetivo primordial fomentar una actitud crítica y comprensiva del educando frente al texto, de esta forma el joven se estaría habilitando para en un futuro cercano realizar una lectura diferente de su situación personal y social. Solamente una postura reflexiva y creadora frente al mundo le permitirá ser constructor de una realidad mejor. Y nosotros debemos habilitarlo para ello.

El docente debe hacer que los textos cobren vida y si alguna vez fuimos capaces de experimentar el placer del texto, ese instante mágico en que autor y lector se funden en un abrazo trascendiendo fronteras, ahí debe estar orientada nuestra materia, buscar junto al alumno la forma de experimentar el increíble placer de la lectura.

Cuántas veces vimos al docente de literatura, abandonarse al placer del texto, al deleite único de la lectura en un espacio diferente al de sus alumnos; pero ese placer solitario nada tiene que ver con la práctica del aula.

Nos dice Barthes “la escritura es la ciencia de los goces de la lectura”. Pero sabemos nosotros que la enseñanza de la literatura es la formación de buenos lectores y estos solo pueden existir si experimentan el deleite y si además han vivido “ese momento de libertad”, escapando “a las fuerzas de alienación o de opresión”, como dijera Sartre.

 

EL DOCENTE FRENTE A LOS VALORES.

Actualmente mucho se habla de valores, se ensalzan o se habla de la carencia de los mismos. Parece que olvidamos que ellos son inherentes al hombre y que están instalados

en él desde que este existe. Mucho se polemiza sobre el tema pero, de pronto no deberíamos hablar tanto. Los valores no se dicen, no se hablan, se hacen, se accionan.

Se dice que estamos frente a una cultura de los anti-valores, por que muchos de nosotros sentimos que aquellos valores considerados primarios: justicia, respeto, solidaridad, han caído en desuso y se intentan sustituir; al dolernos esa especie de ausencia nos sentimos incapaces de trasmitirlos.

Nuestro sistema educativo muchas veces trasmite valores que no compartimos: el individualismo y la competencia como medios para alcanzar el éxito. Frente a esta contradicción nos paralizamos, generándose un “hueco vital” que sí lo trasmitimos, y el joven se queda solo, carente de modelos cercanos que propongan metas diferentes a las fomentadas por los grandes medios que manejan nuestra cultura.

No perdimos nuestros valores, ellos están en nosotros, pero la vorágine de estos nuevos tiempos nos ha hecho perderlos de vista. Nuestra tarea es reencontrarnos con ellos y no seguir llorando posibles perdidas.

Los valores no se dialogan, primero se respiran, después se viven y a partir de ahí se comunican; y en nuestra asignatura se redescubren en cada texto.

 

NUESTRO ADOLESCENTE ACTUAL.

¿Cómo trabajar con nuestros adolescentes?¿Cómo trabajar en un mundo que se dice postmoderno?. Al que lo han caracterizado entre otras cosas por la crisis de valores, la muerte de las ideologías, la vida light, un mundo globalizado, con manifestaciones de violencia cada vez más devastadoras.

Nuestros adolescentes “sufren”el mundo adulto, quien lo ha dejado “huérfano” en esa carrera por la búsqueda de la “eterna juventud”, propuesta como ideal en ese “adolescentizarse” continuo, que en última instancia, condena a los jóvenes al vacío.

El adolescente está marcado por el escepticismo y el cinismo; la rebeldía se ha sustituido por el silencio. Se habla pero no se comunica nada y, quizás, como dice Obiols, “este hablar sin comunicarse tenga relación con el descreimiento en la palabra que surge como rasgo de la post-modernidad” y que se refleja día a día cuando vemos en las aulas que ni siquiera se plantea el eterno interrogante” ¿Y la literatura para qué sirve?”, sino que nos miran pasivamente a veces hasta en forma compasiva, sin ganas de cuestionar y uno se siente “flotar” en esa “planicie infinita” de indiferencia, en esa “muerte en vida del sentimiento”, al decir de Konrad Lorenz. Mientras que la palabra sigue siendo instrumento de poder para quienes necesitan que todo siga como está y mientras sentimos que la palabra ha perdido su magia redentora en la utopía en que todos y cada uno de nosotros alguna vez como docentes de literatura soñamos.

¿Cómo romper el silencio ante el cual no se reacciona? ¿Qué hacer como docente adulto en este caos generado por nosotros mismos?

Quizás uno de los primeros pasos ha de ser sustituir alguna de las frases comunes como “los jóvenes no quieren nada”, por una actitud profundamente crítica con respecto a la sociedad, a la pedagogía, a nuestro rol docente y por una búsqueda inacabable de caminos a través de los cuales el texto vuelva a lograr una verdadera comunicación, un diálogo válido, donde la palabra sea capaz de generar un espacio y no continuar siendo cómplices del silencio.

 

BÚSQUEDA DE DIDÁCTICAS ALTERNATIVAS PARA TEXTOS CLÁSICOS.

Encontramos útil abordar el tema de Lazarillo e inmediatamente después Don Quijote, por las similitudes y diferencias que el alumno puede encontrar entre ellos. Después de realizar la lectura comprensiva de ambos textos, dedicamos tiempo al trabajo grupal de reflexión comparando ambos, permitiendo que se iluminen entre sí, pero sobre todo permitiendo que los textos nos interroguen sobre nuestro hoy, sobre nuestras circunstancias. No quedarnos en la simple lectura, no tener como objetivo solamente el reconocimiento de los recursos literarios, ir más allá, plantear otros objetivos , más amplios, más trascendentes, más humanos. Analizar los temas presentes en ambos contextos: poder, injusticia social, marginación, racismo, xenofobia, determinismo en uno; el amor, el idealismo, el delirio, la utopía en el otro. De esa forma. el alumno apreciará la vigencia de ambos textos, tan distantes y tan contemporáneos, y adoptará una posición crítica frente a ellos, y también una posición creativa al pensar en salidas alternativas del hombre cuando las circunstancias le son adversas.

Paulo Freire en su libro “Pedagogía de la esperanza”, en una especie de clasificación de los tipos docentes valora positivamente la tarea de aquel docente que frente a los estudiantes de un curso se pone en relación con un tema, con un contenido, con un autor haciendo objeto de dicho análisis un texto del autor que lo ocupa o un texto extracurricular. Este docente lo que hace es testimoniar a los estudiantes cómo estudia, cómo se aproxima a un tema determinado, cómo piensa críticamente, cabe a los educandos tener o crear y desarrollar la capacidad crítica de acompañar el movimiento que el profesor realiza en su aproximación al tema.

Nos interesa de Lázaro su profunda y conmovedora actualidad en este momento en que las imágenes de pobreza conviven con nosotros día a día.

Desde el parto en soledad, con ese árbol genealógico raleado, en esa niñez tan pobre material y afectivamente, con esos adultos tan perversos, en un mundo en el que el hambre es su principal maestro, qué otra cosa que sobrevivir le queda, anulando los afectos y los ideales más espirituales. Así, encuentra como única salida el adaptarse, el conformarse, el sumirse en un pantano del que a él le es imposible salir.

No viendo, uno se hace cómplice. Ver y ayudar a ver , compartir miradas, ante esta realidad , entendemos que es parte de nuestra tarea docente.

Nos interesa del Quijote esa otra salida ante la realidad, que con su tediosa cotidianeidad trata de alienarlo. No se somete, se resiste y así surge la utopía en el delirio. Evadirse, crear un mundo propio, son opciones seductoras pero peligrosas. Se hace imperiosa esa necesidad en jóvenes y adultos, encontrando salidas diversas, no siempre positivas, en una sociedad que poco o nada ofrece. En ese sentido, se hace necesario trabajar los valores que surgen de ambos textos, desde nuestra óptica humanista.

El desafío: instalarse en la búsqueda, sin renunciar, creando, construyendo...

Y es parte de ese desafío el enfrentarse a esas fronteras donde se articulan las diferencias socio-culturales, esa gama tan amplia y dispar a la que nos referimos cuando hablamos de “nuestros alumnos”, y más aún si adoptamos el concepto de alfabetización crítica que maneja Giroux, entendiéndolo como “nuevos modos de leer el pasado como medio de reivindicar poder, voz y sentido de valía”. Se siente necesario crear oportunidades a través de sus voces reivindicadas como uno de los elementos que componen el mundo como texto, junto con los libros convencionales, el arte, la cultura popular y su propia experiencia..

De ahí surge otro desafío: llevar al aula textos que, por su temática, su léxico, su actualidad, generen la seducción necesaria para motivar a esos lectores potenciales.

A continuación presentamos algunos de los textos que hemos compartido con nuestros alumnos. Nos parece oportuno mencionar también la gratificante tarea que fue trabajar con algunas secuencias de la película brasileña“Estación Central”estableciendo un paralelismo entre su protagonista y Lázaro y mencionar también el uso de algunos video-clips relacionados con la evasión por entender que el mundo de la imagen tan cercano al joven sirve de soporte al texto.

Presentamos una selección de tres textos referidos a Lazarillo y cinco a Don Quijote de la Mancha con algunos trabajos realizados por los alumnos.

 

LAZARILLO DE TORMES

LECTURA 1. Elegimos ésta lectura por entender que ayuda a la captación del mundo del desposeído. Ambos son testimonios vitales (la autobiografía fingida y el autorretrato) de un yo marcado por las carencias y el desarraigo. Nos parece interesante el rastreo del uso del posesivo en ambos textos, el posesivo (“mi viuda madre”,”el triste de mi padrastro”...) es característico del lenguaje del desposeído, del marginado, que también necesita marcar su posesión, su propiedad, y por ello le otorga una carga afectiva inusual.

 

AUTORRETRATO

¡QUÉ LÁSTIMA!

¡Qué lástima
que yo no pueda cantar a los poetas que hoy cantan!
¡Qué lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!
¡Qué lástima
que yo no tenga una patria!
Se que la historia es la misma, la misma siempre, que
pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza
a otra raza,
como pasan
esas tormentas de estío desde ésta a aquélla comarca.
¡Qué lástima que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña
de la estepa castellana
y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada;
pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
y mi juventud, una juventud sombría, en la Montaña.
Después ... ya no he vuelto a echar el ancla,
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa
rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa!,
¡Qué lástima
que yo no tenga una casa!,
una casa solariega y blasonada,
una casa
en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla.
¡Qué lástima
que yo no tenga un abuelo que ganara una batalla
retratado con una mano cruzada
en el pecho, y la otra en el puño de la espada!
Y, ¡qué lástima
que yo no tenga siquiera una espada!
Porque ... ¿qué voy a cantar si no tengo ni una patria
ni una tierra provinciana
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
¡Qué voy a cantar si soy un paria
qué apenas tiene una capa?
..........................................
                LEÓN FELIPE.
                Antología rota.

 

Algunos temas trabajados vinculando ambos textos

- Similitudes entre ambos.

-Coincidencias y diferencias de los dos mundos, el del yo lírico y el del protagonista de la narración.

-Elementos del mundo exterior que han marcado más al yo lírico y a nuestro protagonista.

-Postura frente a la historia que nos aporta la composición poética de León Felipe.

-Derechos inalienables del hombre a los que hace referencia León Felipe.

-Reflexión sobre ambas posturas frente a la vida.

 

LECTURA 2.

BALANCE ANUAL DE UNICEF

“Si pudiera prometeros de buena fe una infancia como la que yo tuve, lo haría. Si pudiera prometeros que cada uno de vuestros días ha de ser un día de aprendizaje y desarrollo lo haría. Si pudiera prometeros que nada -ni la guerra, ni la pobreza, ni la injusticia- os privara de vuestros padres y madres, vuestro nombre, vuestro derecho a una buena infancia y a que esa infancia os conduzca a una vida plena y fructífera, lo prometería.

Pero solo os prometeré lo que sé que puedo entregaros. Contáis con mi palabra de que seguiré aprovechando todo lo que aprendí en mi infancia y desde entonces para proteger vuestros derechos. Cada día me esforzaré todo lo posible por apoyaros a medida que vais creciendo. Os pediré vuestras opiniones y trataré de oír vuestras voces, así como trataré de que otros también las oigan”.

Estas expresiones corresponden a Nelson Mandela, ex presidente de Sudáfrica, laureado con el premio Nobel, e introducen el informe de UNICEF. Mandela y su esposa, ex ministra de educación en Mozambique, presiden la Alianza Mundial a favor de la infancia.

 

LECTURA 3. Elegimos los derechos del niño como lectura complementaria porque, aunque no existan dudas sobre su legitimidad, aún no se ha instrumentado la eficacia de su cumplimiento. Muchos de nuestros niños, hoy como en el pasado, siguen sin contar con la protección y las garantías necesarias.

Trabajamos especialmente el derecho al nombre. En Lazarillo es tan grande el determinismo que la sociedad le impone un nombre “a mí me llaman Lázaro de Tormes”. En el mundo en que esta inmerso Lázaro el hombre esta amarrado por su historia, por su clase social. En el mundo de Don Quijote, el héroe posee la capacidad de transformación necesaria para romper con el determinismo y así apuntar a la libertad., por eso puede modificar su nombre e imponerlo a la sociedad “...y al cabo se vino a llamar Don Quijote...”. Son dos posturas diferentes frente a la identidad.

 

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO.

Principio 2- El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y Servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios para que pueda desarrollarse física, mental, moral., espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad....

Principio 3- El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y una nacionalidad.

Principio 6- El niño para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre...

PROMULGADA POR LA
ASAMBLEA GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS,
GINEBRA, 20 DE NOVIEMBRE DE 1959.

 

TALLER DE ESCRITURA.

PRODUCCIONES LITERARIAS DE LOS ALUMNOS.

Deseamos plantear la diferencia que entendemos existe entre talleres literarios y talleres de escritura. El taller literario tiene como objetivo la producción y el perfeccionamiento. El taller de escritura solo busca que el alumno se exprese a través de la escritura, que exteriorice sus sentimientos en un texto propio y que tome conciencia que él también es un creador. ¿Por qué esta salvedad? Porque leeremos textos que no tienen una sola corrección, que son una especie de borradores, estos textos surgieron así, a veces en 10´ de clase.

Los textos de nuestros alumnos surgen de talleres realizados en clase de literatura. Dichos trabajos provienen de dos liceos públicos, el No. 35, en el centro de Montevideo y el No. 11, ubicado en el Cerro.

Después de las lecturas realizadas todos coincidimos en que Lázaro trasciende su triste corporeidad para transformarse en símbolo de la infancia maltratada.

Careciendo de un retrato de Lázaro proporcionado por el texto, proponemos armarlo con los alumnos caracterizando a nuestro héroe desde todo punto de vista: características físicas y emocionales, actitud ante la vida., pero partiendo de la premisa de que Lázaro es el producto de su historia, la consecuencia de un proceso de aprendizaje, en definitiva es lo que se le ha permitido ser.

 

Comentario personal.

La siguiente novela, resalta la injusticia y el determinismo dictaminado por la sociedad y la economía. Me parece muy correcta su difusión porque aún hoy en día nos deja muchísimas reflexiones morales, y por supuesto enseñanzas. Hasta podríamos decir que nos acerca a la realidad cotidiana, quizás no de la inmovilidad social, pero sí de la discriminación social...
    LORENA GALARZA. 4º1. Liceo 11.

 

El sin derechos
el sin afectos
el niño de la calle
tan solo, sin techo
y sin abrigo
simplemente
sin derechos.
    MATÍAS COBELLI.
    4ª 8. Liceo 35.

 

LÁGRIMAS EN TUS OJOS.

En la orilla del río te vi parir
en donde tú no sabías que estaba allí.
Te vi cómo crecías, te vi cómo pensabas
y luchabas contra la nada,
porque la vida es eso,
es la nada, es el vacío en ese niño.
Solamente tú debes construir ese algo
que cambie tu cara
y borre tus lágrimas
     MAXIMILIANO MELIÁN.
    4ª8. Liceo 35.

 

Solitario como un galpón
Apartado de una casa
Recibiendo lo que no sirve
Y sin ninguna esperanza
Su única familia es la madre naturaleza
Lo acompaña su hermana luna
Por las noches en vela
Su hermano sol en el día
Golpeando duro en él la vida
Conocedor de las calles
Sabihondo como nadie
Solo en eso tiene consuelo
Cuando alguien se acerca a preguntarle.
    MAXIMILIANO OLIVERA.
    Liceo 11.

 

Llegó al mundo mirando al cielo
sin fortuna, ni destino.
Recuerda su infancia por sus oídos,
solo recuerda momentos mal vividos
y los cambios de trabajo que ha tenido.
Solo tristezas ha vivido,
y su alegría en sueños ha visto
yendo por la vida con sueños sin destino.
    MAURICIO ARIAS.
    4º 8. Liceo 35.

 

ANHELO DE REFUGIO.

Árbol perdido en el desierto.
Alegría sin sentido
que no encuentra refugio.
Letra perdida en el analfabetismo de un burro decidido.
Cama sin colchón que lastima la espalda.
El silencio se siente en las risas inventadas
de una alegría sin recursos.
Las piedras como bolitas.
Las alas cortadas de la felicidad.
La vida es un juego
que el desamparo no olvidó.
Imaginación sin límites
para alegrar el llanto.
Con un diario perdido
él puede formar un sol.
Abrigo en el invierno.
Un gol de alegría
bajo el sol de verano.
Un cajón, una casa
un trapito
un sol.
    PABLO IGUINI.
    Liceo 11.

 

Niño de origen humilde
que a pesar de tu pobreza
y de vivir trabajando
has dejado aquí tu huella.
Has nacido servidor
más que servidor, esclavo
pero tienes ilusiones para
el mundo mejorarlo.
Niño que vives en todos
aunque tal vez no lo sepamos
tu vida sirve de ejemplo
de un mundo mal funcionando.
    CINTIA BOLANI.
    4º 8. Liceo 35.

 

Niño pobre: cabeza baja, sin sueños, sin alegría.
Llorando vive su vida sin nada de compañía.
Esclavo de la tortura de ver el sol cada día.
Rehén de la sociedad. La culpa él no la tenía.
Nunca conoció el amor.
Por pobre sufrió la vida.
    AGUSTÍN CANALE.
    4ª8. Liceo 35.

 

Niño
triste niño de las aguas.
Niño
que apenas si tienes sombra
entre el pobre campo de migajas, vivas.
Niño
párate, corre y recuerda
que son tuyos tus ojos todavía.
    FEDERICO MELLO.
Liceo 35.

 

DON QUIJOTE DE LA MANCHA-. Como ya lo mencionamos, no descartamos el análisis de texto tradicional pero preferimos abordar este texto como una literatura de trasbordo, donde el personaje- símbolo mediante la fuerza poética de su imaginación abre sus ojos y su conciencia a ver y organizar el mundo como cree que debe ser y no como es. Por ello proponemos trabajar temas como el idealismo, la justicia, la locura y también la cordura. Esta novela puede considerarse una página literaria de los sueños del hombre, Don Quijote inventa la utopía y camina en la búsqueda de la realización de la misma. La vigencia radica en que el hombre no perdió la capacidad de soñar y aún camina en la búsqueda de la realización de sus sueños.

LECTURA 1.

YO ME VOY CON LOS LOCOS.

Yo me voy con los locos
a otra parte,
con la frente partida
de un solo pensamiento
la lengua doblada
en dos silencios
y por las dudas
mejor me guardo un salmo
en el bolsillo.

Se quedaron los otros (los que nunca fueron)
esos eran todos abogados procesados,
comerciantes en quiebra,
futuros diputados,
capitanes insolentes,
cirujanos extirpados,
maridos infieles.

Prefiero seguir siendo un buen vecino
un hijo que no reconoce padres
el que llega tarde por las noches
y no se sabe
si cree en los milagros
antes de acostarse.

Yo me quedo con los locos
sentado a las tres menos cuarto
debajo de la lluvia
un martes cualquiera.

Antes que irme con los otros
(los que nunca fueron)
los ignorantes que expulsaron
de su cuerpo a mi mano derecha.

Y por si alguno
pregunta por mí, arrepentido
que me fui con los locos.
Y que vuelvo tarde.

EDUARDO LUIS FERNÁNDEZ

 

LECTURA 2. En este caso recurrimos a la música por entender que no solo se conoce la realidad a través del pensar sino que es lo emocional, el sentir, lo que permite una comprensión más profunda y sutil de la vida.

BALADA PARA UN LOCO.

Las tardecitas
de Buenos Aires
tienen ese qué se yo ...
¿viste?

Salgo de mi casa,
por Arenales;
lo de siempre:
en la calle
y en mí.
Cuando, de repente
-de atrás de ese árbol-
¡se aparece él!

Mezcla rara
de penúltimo linyera
y de primer polizonte
en el viaje a Venus:
medio melón
en la cabeza,
las rayas de la camisa
pintadas en la piel,
dos medias suelas
clavadas en los pies,
¡y una banderita
de taxi libre
levantada en cada mano!

Parece que sólo yo
lo veo ...
porque él pasa
entre la gente,
y los maniquíes le guiñan,
los semáforos le dan
tres luces celestes,
y las naranjas
del frutero de la esquina
¡le tiran azahares!

Y así,
medio bailando
y medio volando,
se saca el melón,
me saluda,
me regala una banderita
y me dice:
“Ya se que estoy piantao, piantao, ¡piantao!
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor ... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!

Ya sé que estoy piantao, piantao, ¡piantao!
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste ...¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!
el loco berretín que tengo para vos:

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
Por la ribera de tu sábana vendré,
Con un poema y un trombón,
A develarte el corazón.

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré
Sobre el abismo de tu escote hasta sentir
Que enloquecí tu corazón de libertad,
¡ya vas a ver!...”

Y, así diciendo, el Loco me convida
A andar en su ilusión supersport,
Y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!

De Vieytes nos aplauden:”¡Viva! ¡Viva!”...
Los locos que inventaron el Amor;
Y un ángel y un soldado y una niña
Nos dan un valsecito bailador.

HORACIO FERRER.

 

LECTURA 3.

Diálogo entre Verónika y Zedka.

...”-Loco es quien vive en su mundo ... O sea, personas que son diferentes de las otras ... Ya debes de haber oído hablar de Einstein, diciendo que no había ni tiempo ni espacio, sino la unión de los dos. O de Colón, insistiendo en que al otro lado del mar no había un abismo, sino un continente... O de los Beatles, que hicieron una música diferente y se vistieron como personas totalmente fuera de su época. Todas esas personas -y millares de otras- también vivían en su mundo.

-Esta demente está diciendo cosas con sentido, pensó Verónica ...

-Una vez vi a una mujer con un vestido rojo, ojos vidriosos, andando por las calles de Ljubljana cuando el termómetro marcaba cinco grados bajo cero. Pensé que estaría borracha y fui a ayudarla, pero ella rechazó mi abrigo. Quizás en su mundo fuese verano; y su cuerpo estuviera caliente por el deseo de alguien a quien esperaba. Y aunque esa otra persona existiese apenas en su delirio, ella tiene el derecho de vivir y morir como quiera, ¿no crees?.

Verónica no sabía que decir, pero las palabras de aquella loca tenían sentido. ¿Quién sabe si no era la misma mujer que había visto semidesnuda en las calles de Ljubljana.”

Otro diálogo entre Verónika y Zedka.

“-Te contaré una historia -dijo Zedka.

“Un poderoso hechicero, queriendo destruir un reino colocó una poción mágica en un pozo del que todos sus habitantes bebían. Quien tomase de aquella agua, se volvería loco.

“A la mañana siguiente, toda la población bebió y todos enloquecieron menos el rey, que tenía un pozo para él y su familia, donde el hechicero no había conseguido entrar. Preocupado, intentó controlar a la población ordenando una serie de medidas de seguridad y de salud pública: pero los policías e inspectores habían bebido el agua envenenada, y juzgando absurdas las decisiones del rey, decidieron no respetarlas de manera alguna.

“Cuando los habitantes de aquel reino se enteraron del contenido de los decretos, quedaron convencidos de que el soberano había enloquecido y por eso disponía cosas sin sentido. A gritos fueron hasta el castillo exigiendo que renunciase.

“Desesperado, el rey se declaró dispuesto a dejar el trono, pero la reina lo impidió diciendo: Vamos ahora hasta la fuente y beberemos también. Así nos volveremos iguales a ellos.

“Y así lo hizo: el rey y la reina bebieron el agua de la locura y empezaron inmediatamente a decir cosas sin sentido. Al momento sus súbditos se arrepintieron: ahora que el rey estaba mostrando tanta sabiduría, ¿por qué no dejarle gobernar?.

“El país continuó en calma, aunque sus habitantes se comportasen de manera muy diferente de sus vecinos. Y el rey pudo gobernar hasta el fin de sus días.”

Diálogo entre Verónika y el siquiatra.

“- ...Aún no se sabe bien lo que pasa en el mundo de la locura: todo es nuevo, y los procesos cambian cada década. ... una persona que ya tiene una tendencia natural para ausentarse de este mundo, hasta que un hecho -grave o superficial, dependiendo de cada caso- hace que cree una realidad solo para él. ...

-Crear una realidad solo para él -repitió Verónica-. ¿Qué es la realidad?

-Es lo que la mayoría de las personas consideró que debía ser. No necesariamente lo mejor, ni lo más lógico, sino lo que se adaptó al deseo colectivo. ¿Usted ve lo que llevo alrededor del cuello?

-Una corbata.

-Muy bien. Su respuesta es lógica y coherente, propia de una persona absolutamente normal: “una corbata”.

“Un loco, sin embargo, diría que yo tengo alrededor del cuello una tela de colores, ridícula, inútil, atada de una manera muy complicada, que termina dificultando los movimientos de la cabeza y exigiendo un esfuerzo mayor para que el aire pueda penetrar en los pulmones. Si yo me distrajera estando cerca de un ventilador, podría morir estrangulado por esa tela.

“Si un loco me preguntara para que sirve una corbata, yo tendría que responderle: para absolutamente nada. Ni siquiera para adornar, porque hoy en día se ha tornado en símbolo de la esclavitud, del poder, del distanciamiento. La única utilidad de la corbata consiste en llegar a casa y poder sacárnosla, dándonos la sensación de que estamos libres de algo que no sabemos que es.

“¿Pero la sensación de alivio justifica la existencia de la corbata? No. Aun así, si yo pregunto a un loco y a una persona normal qué es eso, será considerado sano aquel que responda: “una corbata”. No importa quién dice la verdad, importa quién tiene razón.

-De donde usted dedujo que no estoy loca, pues di el nombre correcto a la tela de colores.”

(de la novela “Verónica decide morir” del escritor Paulo Coelho).

 

LECTURA 4.

VENCIDOS.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá “quedo su ventura”
en la playa de Barcino, frente al mar.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado,
hazme un sitio en tu montura,
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar ...
     LEÓN FELIPE.
    Antología rota.

 

LECTURA 5.

Ella esta en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.
      EDUARDO GALEANO.
      Las palabras andantes.

 

TALLER DE ESCRITURA.

PRODUCCIONES LITERARIAS DE LOS ALUMNOS.

Los textos que transcribimos a continuación son aquellos donde entendemos que los alumnos después de reflexionar sobre ambos personajes: Lázaro y Don Quijote, elaboraron una salida alternativa del hombre entre el pesimismo y el delirio.

 

Cuando sale el sol
Un nuevo día comienza
De trabajo forzado al rayo del sol
Pasando la tarde en la calle
Y viendo a los niños jugar
El niño de la calle, imagina bajo el sol.

Sueña un sueño perdido, de verano
Donde él con sus amigos ... Imagina
Imagina el juego, la risa sin control
El viento en sus cabellos
Y con alegría gritando un gol.

De pronto un grito despampanante
Lo despierta de su vida mejor
Era su padre diciendo:
¡Trabaja! ¡qué acá, mando yo!

Triste y sin consuelo
Cuando ya cayó el sol
El niño vuelve a su “ casa”
Imaginando un día mejor
¡Quizás eso nunca pase!
Pero él la esperanza
La pierde cuando muera el sol.
    SOLEDAD BENÍTEZ.
    4º. 8. Liceo 35.

 

DE OJOS TRISTES
Y CARA SUCIA.
ABANDONADO EN
UN MUNDO
GRIS Y FRÍO,
VIVE Y SE FORMA
CON CADA HECHO
Y HAZAÑA EN SU VIDA.
SIN HISTORIA QUE CONTAR
Y TRATANDO DE IGNORAR
EL CRUEL Y ÁSPERO PRESENTE.
HACIENDOSE MALO O BUENO,
PERO HACIENDOSE EN SOLEDAD.
LLORANDO Y PIDIENDO A GRITOS
MIGAJAS DE ALGO QUE
SI BIEN NO CONOCE
SABE QUE NECESITA.
BUSCANDO SOLO, PERO
BUSCANDO ...
    VANIA ROLAND.
    4º. 8. Liceo 35.

 

La salida la busca uno mismo,
Siempre con el corazón,
Si la esperanza esta presente,
Esa salida se encontrará mejor.
    LORENA HERRERA.
    4º 8. Liceo 35

 

MUNDO ANTIGUO, MUNDO REAL
DIFERENCIAS IGUALES,
ACONTECIMIENTOS PARECIDOS.
¿QUÉ PREFIERO?
LA LOCURA O LA CONFORMIDAD,
BUSCARÉ OTRA SALIDA,
CREÓ QUE SERÁ, ... BUSCAR LA FELICIDAD.
    VANESA IDILLOV.
    4ª 8. Liceo 35.

 

REFLEXIÓN FINAL.

El postmodernismo nos exige asumir el rol docente desde otra óptica, abandonando la neutralidad, creando nuevas estrategias, pero sobre todo trasmitiendo al adolescente la esperanza, la clara esperanza de que entre todos podemos hacer que nuestra sociedad sea menos malvada, menos injusta, poco a poco más decente, más habitable.

Como nos dice Freire debemos evitar por un lado, caer en la ilusión quijotesca, que presta a la educación una fuerza que no tiene y también debemos evitar caer en el objetivismo tecnicista que nos quieren imponer.

Las carencias del sistema no nos motivan, pero no apostemos solamente al “gran cambio”, hagamos de nuestras aulas microcosmos democráticos, participativos, de reflexión y asumamos que somos constructores de cambios, que todos juntos, como seres históricos somos agentes transformadores. Debemos inventar nuevos sueños, nuevas utopías, debemos hacerlo porque existe la posibilidad de reinventar el mundo.

Para terminar con esta “puesta en común”hemos elegido estos versos de León Felipe:

Poesía,
tristeza honda y ambición del alma,
¡cuándo te darás a todos ... a todos,
al príncipe y al paria,
a todos ...
sin ritmo y sin palabras.

 

BIBLIOGRAFÍA.

ADRIANA PUIGGRÓS- “En los límites de la educación. Niños y jóvenes del fin de siglo”, Homo Sapiens Ed. 1999.

ALMA MARITANO - “Taller de escritura”. Ediciones Colihue. 1994.

GUIDO CASTILLO - “La utilidad de la literatura”. Anales del Instituto de Profesores “Artigas”. Año 1952. No. 2.

GUILLERMO OBIOLS Y SILVIA DI SEGNI DE OBIOLS -“Adolescencia, postmodernidad y escuela secundaria. La crisis de la enseñanza media”. Bs. As. Kapelusz. 1995.

HENRY A. GIROUX - “Cruzando límites”. Ediciones Paidós. 1997.

LUIS VILLORO -“El pensamiento moderno”. F. c. económica. México. 1992.

PAULO FREIRE - “Pedagogía de la esperanza”. Siglo veintiuno editores. 1993.

 

© Alicia Brandou y Rosana Sosa 2004
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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