Las repeticiones del discurso oral
como elementos delimitadores de unidades discursivas

Mª. Matilde Camacho Adarve

Grupo de Investigación ILSE / Universidad de Almería


 

   
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1. Introducción

Las repeticiones en el discurso oral realizan múltiples funciones, proveyendo cohesión, congruencia y desprendiendo una serie de connotaciones que configuran las relaciones socio-afectivas entre los hablantes [1]. Con ser un tema tan amplio, en este trabajo nos limitaremos a estudiar el vínculo entre repetición y unidad discursiva.

En primer lugar, se hace necesario señalar los casos en que las repeticiones no no delimitan unidad discursiva alguna. Partamos, para ello, de tres ejemplos del Corpus del Habla de Almería [2], resaltando las repeticiones en negrita y las unidades del discurso con el signo /:

i. /lo que pasa es que está subiendo mucho mucho mucho el nivel/

(04b-1AM)

ii. /todo el rato… ahí… detrás de - detrás de -detrás de todos los políticos ¡una vergüenza!/

(04C-2BH)

iii. Es mucho muchísimo mejor la canasta por por Internet// yo estuve como loco para acá y para allá ¡es que me recorrí Almería enterica! y vee -venga a preguntar sobre todo en los Blanes por la dichosa canasta/ que si tienen canastas y que cuánto vale la canasta ¡me pedían un huevo! ¡por una simple canasta casi mil euros!/ todos los precios así una pasta y eso ¡un dineral!/ y el nenico papá que quiero una canasta que no me da tiempo en el instituto que tener en la casa la canasta eeeh es mejor// pues nada que son caras/ pero en Internet me ha costado la mitad y me la trajeron la canastica de los demonios a los tres -a los dos días

(04 a -1CH)

Se puede apreciar que ninguna de las repeticiones se sitúan justamente entre una unidad y otra, dividida por el símbolo /. Y no lo hacen, en (i) porque las palabras aisladas repetidas consecutivamente, aun dotando de un efecto de intensificación o de esencialidad, éste no se logra interrelacionando fragmentos discursivos, sino palabras discursivas no diferentes, a la hora de explicar fenómenos textuales, a las palabras como las entidades gramaticales adverbio o lución adverbial; en el ejemplo que nos ocupa, el adverbio paulatinamente o el sufijo -ísimo obtendrían los mismos resultados discursivos que la repetición de mucho.

En el segundo caso (ii), precisamente la función que desempeñan esas repeticiones es la de completar o finalizar la expresión del enunciado, la de servir de relleno, suministrando una falsa fluidez discursiva, mientras se gana tiempo para procesar el resto del enunciado; las palabras “detrás de” se asimilarían, pues, a marcadores discursivos de relleno.

En el tercer caso, la repetición se utiliza a modo de recordatorio, caprichosamente distribuido, del referente que se trata -la canasta-, por lo que su aparición no se puede vincular a la expresión de otra unidad discursiva. Como en el segundo caso, también podríamos hablar de quasimarcador discursivo de correferencia (en su primera aparición, de tematización y en las sucesivas apariciones, de rematización).

Por otra parte, el hecho de establecer unidades discursivas es arriesgado y complejo por los desajustes entre la teoría y la práctica del discurso [3], dado que los criterios estructurales no resultan de fácil aplicación [4]. La delimitación o parcelación de las diferentes unidades discursivas relacionadas con las repeticiones es una consecuencia de las conjeturas que el analista hace a posteriori del proceso de producción del discurso, a pesar de que exista, como base teórica, una aportación psicolingüística. No se trata, exactamente, de que la repetición tenga la finalidad de parcelar unidades conformadas por palabras y se emplee por los hablantes con tal efecto delimitador, sino que el analista percibe, a veces, que ahí donde hay repetición, suele haber unidad discursiva.

A pesar de ello, podemos señalar que la unidad de procesamiento por excelencia es el enunciado, porque se procesa “de una vez” en la mente del hablante; el enunciado, según contingencias combinatorias de cada texto particular, se convertirá en macroacto, acto o microacto. Éste es, por tanto, un bloque discursivo con sentido lingüístico y contextual unitario que se construye en la mente de los hablantes como un conjunto simultáneo de conexiones nerviosas que forman nodos con múltiples microinformaciones lingüísticas y situacionales [5]. El texto completo se va conformando enunciado a enunciado, merced a sucesivas asociaciones y transformaciones combinatorias en macroactos, actos o microactos, que producen textura y sentido pragmático.

La secuencia será una unidad “prefabricada”, por así decir, sostenida por el criterio de homogeneidad de ese sentido pragmático, a la luz de todo el texto, examinado cuando se ha producido en su totalidad y suele estar configurada por un mayor número de enunciados -aunque no necesariamente-.

Además de las anteriores unidades, distinguiremos otras, siempre constituidas por las verdaderas unidades de procesamiento que hemos comentado (enunciados, etc.), por ser instrumentos auxiliares e inevitables para comprender la estructura del diálogo, en la toma de la palabra, como son los ya convencionales turnos, pares adyacentes e intercambios. Estas unidades se basan en la autoría de los enunciados y sus combinaciones.

Así las cosas, las unidades discursivas son un producto intelectual de la observación subordinado a la cohesión y a la coherencia que proporcionan inteligibilidad a los mensajes, y, por ende, proporcionan comunicación, única y genuina función del discurso. Respecto a la cohesión, sostenía Vuchinich (1977) que un turno “no totalmente cohesivo” es el que no guarda relación alguna con el tema que se desarrolla, un turno “parcialmente no cohesivo” es el que no encuentra ligazón inmediata con la macroproposición, idea a todas luces relacionada con la coherencia. Y nosotros añadimos que también el enunciado tiene que ser planeado, emitido y comprendido como una totalidad cohesionada y coherente. Por su parte, si el enunciado resulta acto, porque el texto se vaya ampliando y ese enunciado se incremente y, por tanto, quede incompleto, siempre desarrolla el tema por su condición de constituyente del nuevo enunciado al que pasa a pertenecer, lo cual es extensible al macroacto o al microacto.

No obstante lo anterior, sería conveniente hacer una serie de salvedades y puntualizaciones respecto a la falta de acuerdo actual en el uso de los términos:

1. Atendemos a fragmentos de discurso, independientemente de que éstos coincidan con unidades gramaticales.

2. Existen una serie de piezas lingüísticas como los marcadores del discurso, básicas a la hora de diferenciar unidades discursivas que, en no pocas ocasiones, coinciden con los nexos que establece la gramática. La diferencia, a nuestro entender, consiste en que la gramática se acoge al criterio básico de la existencia del verbo, en torno al cual todo se organiza, mientras en el discurso, nuestras unidades se establecen sobre criterios de sentido, independientes del verbo, sin, por ello, prescindir de su importancia pragmática. Opuesta manera de pensar presentan muchos analistas (Foolen, 1997), al diferenciar entre marcadores del discurso y conjunciones o nexos que vinculan proposiciones o conjuntos gramaticales mayores que la palabra aislada. Veamos un ejemplo:

(1) ¿Es que te crees todo lo que te cuenta? Porque yo, en absoluto ===> uso pragmático (marcador)

(2) Te crees todo lo que te cuenta porque eres muy ingenuo ========> uso sintáctico (preposición)

En realidad se trata del mismo uso argumentativo justificativo, que marca o señala a priori la inferencia que es obligatorio hacer sobre la operación lógico-lingüística a propósito de lo que se va expresar a continuación, pero en (1) hay elididas unas palabras que la Gramática no tiene en cuenta en muchas ocasiones [6] y otras palabras expresadas otras de difícil acoplamiento (“es que”):

Oración primera: ¿Es que te crees todo lo que te cuenta?

Oración segunda: [Te lo digo] porque yo, en absoluto [me lo creo]

Oración: Te crees todo lo que te cuenta porque eres muy ingenuo.

        a) Proposición principal: Te crees todo

             a.1.Proposición subordinada adjetiva: lo que te cuenta

                 Nexo: porque

        b) Proposición principal: [Te lo digo]

                 [Nexo: porque]

             b.1.Proposición subordinada causal: yo, en absoluto [me lo creo]

Con una visión pragmática o discursiva, las unidades, según nuestro parecer, serían:

(1) Enunciado: ¿Es que te crees todo lo que te cuenta? Porque yo, en absoluto

-Acto jerárquico principal de hipótesis: ¿Es que te crees todo lo que te cuenta? (al margen de que haya que inferir el contenido “no te creas todo lo que dice”)

-Acto jerárquico subordinado justificativo: Porque yo, en absoluto.

(2) Enunciado: Te crees todo lo que te cuenta porque eres muy ingenuo.

-Acto jerárquico asertivo principal: Te crees todo lo que te cuenta.

-Marcador discursivo de causalidad: porque

- Acto jerárquico subordinado justificativo: eres muy ingenuo

Otros ejemplos que se suelen aportar suelen parecerse a:

Le ha jugado una faena impresionante, para que le dé tanta confianza

Gramaticalmente, habría una oración compuesta por dos proposiciones, una de las cuales sería la principal (“Le ha jugado una faena impresionante”) y la otra, subordinada concesiva, interpretada como “a pesar de que le haya dado tanta confianza”, y nunca como adverbial final, por su preposición “para”.

Nuestra perspectiva discursiva distinguiría un enunciado con dos actos, uno de los cuales funcionaría como principal asertivo (“Le ha jugado una faena impresionante”) y el otro, como subordinado contraargumentativo (“para que...”).

Casualmente, las segmentaciones coinciden en un enfoque y en otro [7]. Téngase en cuenta que exactamente igual de abstractas son las dos intervenciones. Aparte de la cuestión contextual, de la que se puede hacer abstracción para el análisis, la diferencia estriba en la óptica “verbocéntrica”; ello, a pesar de las radicales declaraciones de Lyons (1969) referentes a que las oraciones nunca suceden en el habla:

As a grammatical unit, the sentence is an abstract entity in terms of which the linguist accounts for the distributional relations holding within utterances. In this sense of the term, utterances never consists of sentences, but one of more segments of speech (or written text) which can be put into correspondence with the sentences generated by the grammar (pág 176).

Somos partidarios de que el hecho lingüístico, la producción verbal es susceptible de análisis con diferentes puntos de vista que no supongan contradicción y que concilien:

1) El punto de vista textual discursivo, emancipado de la constricción oracional, o, si se prefiere del concepto de que toda la organización gire en torno al verbo, bien en bloques lingüísticos mayores o menores o iguales que la misma, es decir, extraoracional.

2) El punto de vista interactivo, que, en realidad, es una interpretación por parte del analista respecto a la incidencia del mensaje verbal en los comportamientos y actitudes de los participantes que lo llevan a relacionarse.

3) La perspectiva cognitiva, desde la que el analista intenta descifrar los mecanismos mentales de expresión y comprensión de los mensajes. No entraremos directamente en estos cometidos de las neurociencias y la Psicolingüística, aunque exista, de hecho un apoyo efectivo en los mismos (véase nota a pie número 4) .

Los fenómenos lingüísticos pueden observarse exclusivamente con (1), exclusivamente con (2), o, simultáneamente con (1) y (2), dependiendo de la elección de la exposición.

En resumen, para la división de las unidades del discurso, nos apoyamos en una óptica pragmática orientada hacia lo textual, atendiendo a la realidad de su procesamiento, que difiere de muchos aspectos de la Gramática y observa los diferentes discursos una vez producidos y concluidos.

Veamos, a continuación cuáles son esas unidades discursivas.

 

2. Unidades estructurales del diálogo

2.1. El intercambio

Un intercambio consiste en dos aportaciones al discurso, cada una a cargo de un hablante diferente. Aunque se produzcan diálogos con más de dos participantes, el intercambio siempre recogerá una relación recíproca en el hablar y en el escuchar, lo que indica que un emisor habla a un receptor, éste recoge el mensaje y se convierte en emisor, del cual el receptor es ahora el primer hablante. La secuencia o subsecuencia puede coincidir con el intercambio si en él se da la unidad temática.

¿Qué intercambios delimita la repetición?:

a) La pregunta eco. Al responder con una pregunta idéntica, o casi idéntica, en la forma, además de las connotaciones que el contenido acarrea, se está dejando patente, por parte del que la ha formulado, que ya puede pasar a hablar el primer hablante; esto, utilizando la terminología de los analistas de la conversación norteamericana, indica que el segundo hablante ha preparado un transition relevance place, o “lugar de transición relevante”, como momento oportuno, correcto, cortés e “institucionalizado” culturalmente para el cambio de locutor:

H1: ¿cómo te ha caído que no te llamara para lo de la Isa? ¿te has cabreado mucho? es que ya sé que lo sabes porque me lo han dicho ¿sabes?

H2: ¿cómo me ha caído que no te llamara para lo de la Isa? pues fatal/ bueno fatal… pues por una parte me ha dado igual y por otra no/ a ver/ a mí me lo dijo Ángeles […]

(08c-2CH)

b) El par adyacente [8]. Para su existencia se necesita la unidad “intervención” que veremos a continuación porque, a diferencia de la pregunta eco, éste siempre supone un hueco estructural que constriñe al segundo hablante en la elección de su respuesta; así, la variedad en el repertorio de posibles respuestas es limitadísima, en tanto en cuanto la selección está casi predeterminada y asentada culturalmente en los hablantes. El par adyacente consiste en dos aportaciones de diferentes hablantes que poseen un alto grado de convencionalismo: se expresan en casi todas las situaciones y por todos los hablantes de una comunidad lingüística con la misma forma. La primera parte del par, decíamos, condiciona a la segunda hasta el punto de que siempre se suele contestar lo mismo.

     Pues bien, la repetición señalará la existencia de un par adyacente cuando la segunda intervención sea idéntica formalmente respecto a la primera o con alguna ligera variación. Hay que añadir que los pares adyacentes pueden insertarse en el interior de secuencias, según su contenido temático, o bien coincidir con ellas, si no se expande más allá de los dos miembros del par. Pero, también, las subsecuencias pueden estar insertadas en un par adyacente cuya primera parte no es retórica, eso habrá que observarlo en fragmentos discursivos determinados. Téngase en cuenta que la secuencia se define por el contenido del discurso y el intercambio es una unidad estructural concebida, además, según la identidad de los participantes, por lo que, normalmente, se superponen e interrelacionan. A continuación presentamos ejemplos de marca, por la repetición, de pares adyacentes, explotados, usualmente, por los analistas americanos de la conversación:

i. Ofrecimiento (invitación)/rechazo:

     H1:¿nos vemos a las siete?

     H2: nos vemos a las siete.

ii. Pregunta/ respuesta: el intercambio como para adyacente, y, en concreto, la repetición, desempeña una función mixta: por una parte, señala y establece el tema, y, por otra, segmenta el intercambio.

     E: ¿y si nos largamos a Polonia?/

     I: largarnos a Polonia es LO MEJOR ¡huyy! No se me había ocurrido pero yo encantada de la vida/ a ver si es mejor que cuando fuimos con los mandones.

(08c-2CH)

iii. Cierre/cierre: que, simultáneamente señala (pre)secuencia y par adyacente:

     H1: ¡Hasta luego!

     H2: ¡Hasta luego!

iv. Insulto / respuesta-insulto:

     H1: ¡AGRESIVO!

     H2: ¡AGRESIVA TÚ!

Como los ejemplos se pueden extender mucho; sólo señalaremos ahora como pares adyacentes más habituales los siguientes: jactancia/ aprobación o ridiculización; cumplido /aceptación -inadecuado- o rechazo -adecuado; aseveración /acuerdo o desacuerdo; llamada (o saludo) /respuesta; agradecimiento/ agradecimiento; petición/ aceptación o rechazo; apertura/ apertura; acusación / negación o confesión que, como en el caso del cierre, puede delimitar, además del par adyacente.

En ellos se puede apreciar con claridad una mezcolanza de criterios al definirlos que confluye, a nuestro entender en la confusión de aspectos interactivos y textuales.

2.2. La intervención o turno

Es ésta otra unidad cuyo criterio de conformación se apoya en primer término en la identidad del emisor que toma la palabra, lo que no indica que sea ajeno a ella el significado de las emisiones. La intervención se concibe como la aportación sin interrupción de un emisor al discurso. Pero ¿qué entendemos por “sin interrupción”? Para especificarlo, se hace necesario matizar una serie de cuestiones que precisen lo que es el turno, como “hueco” estructural dentro de lo que el hablante estima que es la coyuntura apropiada para que él se exprese. El lugar de transición relevante, decíamos, es una noción básica, desde el momento en que ahí se halla el punto de la conversación permitido por las normas e cortesía que están en los esquemas de los usuarios para el cambio de hablante: si se atenta contra éste, la interrupción estará garantizada.

Según Shegloff et alii, (1979), en los discursos dialógicos existen unas reglas tácitas para la selección de hablante, según las cuales todos los participantes saben intuitivamente cuándo tienen que intervenir, en virtud de selecciones [9] -que incluyen “autoselecciones”- y cesiones de turno de unos a otros “legisladas” por derechos y deberes que los hablantes contraen implícitamente. Algunas reglas dependen de otras: la selección del siguiente hablante ha de ser explícita por parte del que tiene el turno en su intervención, antes del lugar de transición relevante, a menos que quien habla señale su intención de seguir haciéndolo. Dicho de otra manera, todos saben cuándo tienen que tomar la palabra y cuándo deben dejarla, y ése es el punto idóneo para hacerlo: el “lugar de transición relevante” (Schegloff et alii, 1979: 12); otro asunto es que los participantes actúen a sabiendas de que están transgrediendo las normas. Pero todo en los discursos dialógicos está organizado por un “sistema de toma de turnos” tácito, por así decirlo, que evite el habla simultánea o solapamientos; lógicamente, la capacidad de adecuación a las normas discursivas dependerá de casos individuales o del colectivo a que el participante pertenezca; los niños o los discapacitados psíquicos, por ejemplo, no son totalmente competentes en el manejo del referido sistema porque interrumpen continuamente, no escuchan o repiten sin cesar.

Pero ¿cómo se sabe -se intuye, en realidad- cuál es ese lugar de transición relevante? Parece que, al menos en español, sabemos que “nos toca hablar” cuando percibimos en el sujeto que tiene la palabra la emisión de tonemas finales descendentes o ascendentes, según sea la finalización de la entonación enunciativa, exclamativa o interrogativa -las preguntas eco, como hemos dicho, invitan a participar y propician la selección del hablante siguiente centrado en el mismo tema, acompañados de una pausa final, más una compleción provisional sintáctico- semántica; y decimos “provisional” porque el discurso siempre es susceptible de sucesivas ampliaciones textuales, cuando la conversación se alarga. Todo esto, en caso de que no haya interrupción [10]. Desde ese punto de vista, la intervención estaría limitada por dicho lugar de transición relevante.

Lo cierto es que el hablante no suele equivocarse en la interpretación de los indicios que señalan el final de intervención, pero conviene indicar que no todos los silencios suponen límites de intervenciones; así, las pausas de duda no implica la evidencia de que se vaya a terminar la intervención, ya que esas pausas también sirven para estructurar el turno internamente; tampoco el silencio que sigue a un turno interrogativo, exclamativo o imperativo, si la aportación al discurso del que habla continúa inmediatamente, como no lo son las pausas de falta de compleción gramatical o pragmalingüística, ni las que provocan los contornos sostenidos de entonación, cuando se añade algo más en el turno. Hay que excluir, así mismo, el silencio del lapsus motivado por la realidad de la situación (hacer simultáneamente otra actividad, aparición de otra persona u objeto...). Cuando el silencio limita las intervenciones de diferentes hablantes, el turno, en principio, no se le asigna a ningún hablante, pero en el caso de la pausa interruptora, hay un cierto acuerdo en que suele durar menos de 2 segundos, sí se distinguen diferentes intervenciones. A pesar de todo, no es suficiente con medir su duración para saber qué pausa es cuál, habrá que echar mano de otros criterios. Pero, una cosa es que el hablante se confunda en el lugar de transición relevante, interpretando mal una pausa, porque éste crea que la intervención anterior funciona como bloque comunicativo compacto y contenga las características prosódicas oportunas, y otra muy distinta que al segundo hablante le traiga indiferente el hecho de que no “le toque” hablar porque quiera intervenir a toda costa; aquí hay que pensar en la interrupción [11] que impide al otro participante terminar de decir lo que empezó, ya aprovechando un alargamiento de fonema, ya aprovechando una pausa de vacilación, etc. o directamente, en solapamiento. En realidad el criterio clave para identificar la interrupción es la falta de compleción sintáctico- pragmática, siempre y cuando no se trate de un efecto deliberado de estilo. Al interrumpir, puede haber solapamiento o aprovechamiento de las pausas interiores de la intervención previa por parte del “usurpador” del turno.

Ciertas expresiones de asentimiento o “marcadores interactivos de acuerdo” (ahá, vale, ya, sí, de acuerdo, risas, repeticiones, etc.) no pueden estimarse como pertenecientes a intervenciones diferentes -ya sea respetándose el lugar de transición relevante, ya sea en solapamiento o con interrupción-, porque carecen de un contenido referencial; quiere esto decir que no sirven para avanzar en el tema porque no aportan nuevos elementos, ni tampoco lo reducen, varían o recuperan. Dichas expresiones han sido designadas, por parte de Weiner y Goodenough (1977) como “movimientos de pase”; a los que estos autores llegan apoyándose en una regla de continuación de tema que un participante que ya ha contribuido significativamente a dicho tema puede hacer una contribución adicional en el turno siguiente [12]. Obviamente, si un hablante renuncia a la oportunidad de hacer una contribución sustancial a la conversación, es decir, si realiza un “ pase de turno”, está renunciando a cogerlo y no se puede considerar como intervención propiamente dicha.

Los aspectos que hemos reseñado antes nos harán comprender más fácilmente qué relación tiene la repetición con la intervención. Para explicarlo, creemos necesario juzgar quién repite y a quién se repite. En las páginas siguientes veremos cómo la repetición tiene una vinculación íntima con la segmentación del discurso, y, en concreto, con la unidad “intervención” esbozada más arriba.

2.2.1. Repetición e intervención

¿En qué medida están relacionadas intervención y repetición?, ¿qué tienen que ver las repeticiones con los turnos a través del diálogo? Múltiple, ya que las heterorrepeticiones o repeticiones de las palabras ajenas sirven para los siguientes fines:

a) Hacer continuar la intervención previa del otro hablante, sin aportar ningún contenido de tipo semántico a la “matriz” del primer original (Tannen, 1989: 51):

     H1: Fue increíble/ verte allí como/ bueno entre esa gente tan ESPECIAL/ que no sabías lo que hacer por si dabas el cante/ la verdad / ¡A QUIÉN se le ocurre meternos el compromiso!/ La verdad que mereció un palizón el Joaquín ese.

     H2: Mereció un palizón.

     H1:¡Claro! porque tú no sabes la peña que se juntó allí. Por mucho que te cuente/ no te vas a hacer una idea/¡si es que podía hacer cualquier cosa con los nervios y todo el mundo/ todo el mundo pendiente ¡vaya!¡ qué pintas! ¡qué horror!

(Corpus del Habla de Almería)

     La contribución del segundo hablante no constituye una intervención, y coincidiría con los mencionados “pases de repetición” de Weiner y Goodenough (1977), entre las que se hallan las “respuestas espejo”. El papel que desempeña la reiteración aquí, además de mostrar apoyo y afinidad con H1, sería la de constituirse en índice de permiso para la continuación de la intervención anterior, a cargo de H1. Ahora bien, si un pase de repetición está seguido por otro pase de asentimiento, es posible que se pierda el hilo del tema y que no esté claro a partir de qué contenidos se construirá la nueva secuencia o subsecuencia, en la medida en que los participantes no sepan sobre qué seguir hablando. Obviamente, esta contingencia será más o menos recurrente según géneros [13]; en la entrevista, vg., este hecho se constata en pocas ocasiones, dado que los papeles de entrevistador e informante están preestablecidos y ambos saben que existe un guión -las baterías de preguntas- para seguir; en la conversación coloquial, es más habitual

     H1:¡Claro! pero es que tú no sabes la peña que se juntó allí. Por mucho que te cuente/ ¡si es que podía hablar de cualquier cosa con todo el mundo!/ ¡vaya! que de todo sabían, bueno, más de la cuenta/ y además de agradables de educados que eraan. En fin interesantísimo.

     H2: Interesantísimo. -> (pase de repetición)

     H1: ¡Vaya que sí! -> (pase de asentimiento)

     ¿? -> (lapsus)

(Corpus del Habla de Almería)

     El tema o subtema ya no puede sostenerse más. Las posibilidades de aparición de lapsus son altas, porque uno y otro -o más- hablantes no saben de qué van a hablar después, o no se deciden a hacerlo por muchos motivos que examinaremos en el siguiente capítulo. Y es que uno no puede estar guardando silencio indefinidamente porque retrasa también indefinidamente la progresión del turno. Un hablante debe terminar su turno, pero también está obligado a continuarlo en aras de la compleción discursiva; este hecho es el que motiva el ideal de que los hablantes produzcan los turnos sin pausas y lo más fluidamente posible, por eso parece evidente que el lapsus se da cuando una parte y después la otra u otras fallan en el ejercicio de sus opciones en el momento de hablar.

b) Intentar conseguir el turno para tomar de palabra (Norrick, 1987:249; Bazzanella 1993: 287). El emisor empieza a hablar haciendo caso omiso al contenido de la intervención que se está desarrollando en ese momento, y lo hace interrumpiendo de cualquiera de las formas indicadas páginas atrás. El que el fragmento repetido se tilde de intervención o pase de repetición depende de las emisiones de los otros participantes. En el siguiente ejemplo, el segundo hablante produce pases de repetición que pretenden hacerse con el turno y no lo consiguen, sobre todo porque, como señalaban Sacks, Schegloff Y Jefferson, (1978: 42), el sentido completo (la compleción) está directamente relacionado con la atribución del turno de palabra. Las palabras en negrita indican intento de coger el turno:

     E: La heroína/ y o el tripi mismo/ hay muchos casos de niños que se han muerto poor/ pooor consumir pastillas de esas/

     I: Por accidentes de tráfico/

     E: Por accidentes de tráfico/ todo lo que conlleva el consumir cualquier tipo de droga te produce/ pero claro/ por otra parte igual que se está legalizando el alcohol o está legalizado el tabaco/ no sé hasta qué puntoo/ igual si se legalizaran [...]

(02b-2B2M)

En el siguiente ejemplo, sí se puede hablar ya de intervención del otro hablante, ya que logra que el primer hablante lo escuche y terminar su intervención; por tanto, la repetición marca una cierta suavidad en el cambio de hablante, a pesar de que el “robo” ha sido consumado; la transición se ha efectuado tomando como credencial las palabras de primer participante:

     H1:A currar, ¿no?

     H2:¡Ahá!

     H1: Y luego/ por la tarde por ejemplo, si echas la siesta y/

     H2: Por la tarde por la/ por la tarde por la tarde dependee eh/ mi mujer y su hermana tienen un pequeño negocio/ un kiosco de frutos secos y golosinas/ yyy tiene el turno de trabajo/ cuando le toca a mi mujer voy a ayudarla un rato

(04b-2BH)

c) Recuperar la intervención que se había perdido, (Bazzanella, 1993). El mecanismo que se mueve es exactamente el anterior, con la única diferencia de que el personaje interruptor ha sido antes personaje interrumpido:

     H1:A currar, ¿no?

     H2:¡Aahá!

     H1: Y luego/ por la tarde por ejemplo, si echas la siesta y/

     H2: Por la tarde por la/ por la tarde por la tarde dependee eh/ mi mujer y su hermana tienen un pequeño negocio/ un kiosco de frutos secos y golosinas/ Y: tiene el turno de trabajo/ cuando le toca a mi mujer voy a ayudarla un rato/

     H1: Vale vas a ayudarla un rato pero si por la tarde echas por ejemplo la siesta y no aparece nadie por tu casa me refiero a nadie conocido quee/ por ejemplo se vaya a quedar/ a lo mejor no dejas nada preparado.

( 04b-2BH)

d) Intento de mantener el turno propio, (Bazzanella, 1993:287-291; Norrick, 1987:249). Ante lo que se intuye o se percibe que puede ser una privación de la palabra porque otro interrúmpale hablante repetirá. En el ejemplo que se presenta a continuación se puede apreciar:

     H1: Cógeme uno de Bach que es un momentito solemne grave y espirituaal/ Yo es que cuando estoy así/ pues no quiero más.

     H2: Ya como lo del espíritu puro ((risas)) pero que no se menea del sofá.

     H1: No te pases/ una cosa es una cosa y otra es otra ¿o es que estamos locos? que me apetece y [ y- y -y ¡joder!]

     H2:[ y ya está] pues cógelo que aquí parece que vamos a necesitar braguero para los quebrados [por los esfuerzos sobrehumanos ]

     H1:[¡claro por eso no lo haces tú!]/ mujer que me cojas el de Bach ¡ pues ya empezamos mal con la vagancia y eso!/ ¿No es una tontería? Pues ¡hala!¡ Cógelo tú!

     H2:¡Esfuerzos sobrehumanos de picar piedra esfuerzos sobrehumanos de picar piedra!¡ Qué vagancia ni qué/] (H2 ha logrado mantener la intervención anterior repitiendo lo que no se pudo entender bien a causa del solapamiento de H1 y lograr su compleción informativa)

     H1:[ ¿Pero qué] trabajo te cuesta cogerlo/ que es que lo tienes ahí mismo?

(Corpus del Habla de Almería)

Obsérvese otra muestra del corpus:

     E: ¿Conoces a alguno ooo?

     I: ¿Algún moro?/ Si conozco algún moro/ He conocido a algún árabe/ el ginecólogo mío es libio ¿o no?/ ¿palestino?/ Sé que es de un país africano pero ahora mismo no caigo/[pero vamos

     E: (Solapamiento interruptor) ((      ))]

     I:(recuperación de intervención) pero vamos quee y en ese sentido me da exactamente igual mientras sea un buen profesional no me importa su raza/ ni su religión claro.

(03b 2AM)

En las autorrepeticiones monológicas, un emisor repite un segmento que él ya ha expresado anteriormente en el interior de su intervención procurando evitar -y, por consiguiente, desatendiendo los intentos de intervenciones interruptoras- que su expresión quede incompleta. De modo que, uno se repite a sí mismo dentro de su turno de palabra, y con ello la repetición se convierte en marca de protección de la intervención propia, en tanto el hablante intenta mantener su intervención repitiendo algo para no dejar pausa que dé la oportunidad al intruso para exponer la suya; no es obligatorio que se estén produciendo solapamientos, basta con que el hablante sospeche o tema que alguien pueda “colarse”:

¿A la playa?/ por eso te digo lo de las fechas porque/ porque/ en verano por ejemplo te gusta ir a la playa ¿no?.// la playa con el calor pues te invita -te invita - te invita a/ acercarte a ella.// En verano la -la zona de -la zona de -la zona de la -la zona de la provincia los pueblos de Almería son muy calurosos/ y entonces pues se inteenta/ se acerca uno a la playa ¿no?

(04b-2BH)

En la intervención anterior, parece bastante innegable el intento del hablante de no “soltar” la intervención, ya que en fragmentos anteriores -que no reproducimos por razones de economía- el robo de la palabra se produce continuamente.

Finalmente, el papel de las autorrepeticiones dialógicas -es decir, el papel de las repeticiones en que se reproduce parte del discurso propio, pero en diferentes intervenciones-, coincide con el de las heterorrepeticiones, también como marca de intento de conseguir la intervención. Si adjetivamos este tipo de fragmentos discursivos como “dialógicos”, es por la única razón de que uno de los hablantes -el segundo- habla al mismo tiempo y tiene una identidad distinta al primero, pero a todos los efectos, los intentos de intervenciones del segundo son sólo eso: intentos o pases de autorrepetición; desde el punto de vista estructural, estas porciones discursivas no se diferencian en nada, salvo en su distribución, de las monológicas, porque sólo entendemos una única unidad, una única intervención:

     H1: Vosotros hacéis lo que os da la gana [y de la forma que queréis]

     H2: [En absoluto]

     H1: porque ¡ sí! ¡claro! !hombree por supuesto!/ lo pasáis por el Consejo y os dedicáis aa MANIPULAR [a la gente]

     H2: [En absoluto para nada perooo]

     H1: y les dais la información que os vieene bien/ la que no NO]/Así quee/mejor lo decís por las claras y no metéis la pila de embustes que metéis//¡Si es que al final vais a conseguir lo mismo y vais a quedar mejor

(Corpus del Habla de Almería)

Como podemos observar en el diálogo anterior, de nuevo actúa la interrupción para introducir la propia intervención. Dependiendo de las características pragmáticas, el turno se consigue robar o no: la intervención del sujeto interruptor se logrará imponer si se da la circunstancia de que el otro participante la tenga en cuenta y deje inacabada la suya; si existe más de un participante, será suficiente que cualquiera responda a la intervención interruptora. En esta situación, la emisión solapada e interruptora “en absoluto” no logra convertirse en intervención porque es continuamente obviada por el primer hablante, quien, por el contrario sí logra articular la suya; pero sí se erige en marcador de intento de consecución de turno; los pases de repetición del segundo hablante son los que trazan la pretensión de adueñarse del turno, y, simultáneamente no obstaculizan.

e) Marca de recuperación de la intervención. Como decíamos antes, la intervención se puede recuperar o no; será diferente sólo el hecho de que lo repetido es un fragmento de discurso de ese mismo hablante, y no de otro:

     H2: Así que en verano como no tengo un duro tengo que ir a donde les dé la gana a ellos y nada más que quieren ir a la Alpujarra// lo que pasa es que con mis padres

     H1: (interrupción en turno encadenado que supone robo) Mira yo conozco los pueblos de la Alpujarra no intensamente pero sí que conozco algunos/ y sobre todo sí que conozco algunos/ y sobre todo sí me gusta la Alpujarra “granaína”//

    H2: (interrupción aprovechando pausa, pero no consigue terminar la intervención) Yo con mis padres/[! menudo rollo!]

     H1: (interrupción con solapamiento)[Y entonces] la Alpujarra “granaína”/ la zona de Trevélez de/

    H2: (nuevo intento con autorrepetición con ayuda prosódica que no consigue recuperación de turno) Pues yo con yo CON CON MIS PADRES

    H1: (nuevo encadenamiento que hace proseguir su intervención) de Pampaneira// Toda esa zona es maravillosa/ el problema lo negativo/

     H2: (otra interrupción autorrepetitiva mediante turno encadenado que no consigue nada) Es que es que yo con mis padres puees/

     H1: (interrupción aprovechando pausa que logra completar la intervención) ¡Claro!/ pues la carretera de esa Alpujarraa/ que es muy peligrosa/ Hay que tener mucho cuidado con las curvas con el/ coche /con la circulación// Pero es una zona maravillosa.

(04b-1BH)

f) Marca de protección de la intervención propia. Referido al discurso dialógico, sí es de aplicación todo lo que se ha comentado a propósito del discurso monológico. En la siguiente muestra, aparece este tipo de repeticiones relativas a la limitación de la intervención:

     H1: Eh/ por ejemplo me parece que todos los entrenadores tienen una cara quee//

     H2: ¿Javier Clemente?// Pues es una persona quee/ con bastantes conocimientos y buenos conocimientos del tema futbolístico/ pero es una persona que tiene muchos enemigos a nivel nacional y eso nunca es bueno para un seleccionador nacional/ nunca es bueno para un entrenador//Y lo ha[pagado al final]

     H1: (interrupción que usa el solapamiento con el fin de expresar su intervención)[¡Hombre qué me dices de] cómo la caga?

     H2: (interrupción autorrepetitiva en turno encadenado que protege su intervención anterior) ¿Javier Clemente Javier Clemente lo ha pagado al final y y y Camacho es un hombre/

    H1: (nueva interrupción antes de conclusión de intervención previa) (((      )))

     H2: (interrupción autorrepetitiva que protege su intervención anterior) y -y -y Camacho es un hombre ante todo/ tozudo// Imprime carácter transmite rabia al jugador/ y eso como está el fútbol como está el deporte / ees muy importaante/ y ya tuvo éxito/ y creo que lo seguirá teniendo.

(04 a -1CH)

 

3. Unidades de sentido pragmalingüístico

3.1. La secuencia

Se suele decir que la unidad máxima en el discurso es la secuencia porque ésta está determinada por la unidad temática que exige una estructura jerárquica coherente, es decir, por tener un cierto sentido unificado más completo que el del enunciado. Como veremos más adelante, no parece que no haya de ser siempre así xq enunciado y secuencia, a veces, pueden coincidir.

Una secuencia en el discurso, ya dialógico, ya monológico, responde a la pregunta ¿de qué se está hablando?, pregunta que incluye todos los efectos ilocutivos y perlocutivos del significado. Por consiguiente, para delimitar esta unidad habrá que remitirse a las nociones de tema y rema discursivos y a la posibilidad de establecimiento, respecto al hipertema, de secuencias, subsecuencias, sub-subsecuencias, y así sucesivamente; todas ellas coincidentes, necesariamente, con “temas” y “subtemas”, incluidos sus remas. [14]

A la secuencia, como unidad no le afecta que sea formalizada por uno, dos o más hablantes o que se construya en una intervención o varias; de hecho, puede coincidir con todas las unidades que desarrollaremos después porque el criterio para su existencia es de tipo semántico-pragmático y a posteriori, reiteramos, como fruto del ejercicio de análisis del analista. Pero, limitémonos ahora, a la relación entre la repetición y la segmentación de secuencias, como ya hizo Reichman (1978) observando que las repeticiones sirven para pasar de un “contexto” a otro, tras de una digresión.

3.1.1. La secuencia de apertura (prolegómenos al establecimiento del tema)

En la mayoría de los casos, las denominadas secuencias de apertura o pre-secuencias que enmarcan la conversación, provocan que el diálogo se inicie con arreglo a fórmulas estereotipadas, muchas de las cuales exigen repetición por parte del segundo hablante. En el siguiente ejemplo, los paréntesis indican las actividades textuales temático-ilocutivas:

    (Saludo)----> H1: Buenos días

    (Respuesta)--> H2: Buenos días

    (Comienzo del tema)--> H1: ¿Podría decirme qué opina usted de la inmigración?

El principio de este fragmento de diálogo coincide con uno de los “pares adyacentes” de Shegloff (1977), el de “saludo/ respuesta”, lo cual no es óbice para que la secuencia de apertura no pueda albergar otras expansiones entre un miembro del par y el otro, ni obliga a ceñirse rigurosamente a ese par, dado que son habituales las secuencias que incluyen referencias al otro hablante, como preguntas personales, o referencias externas a ambos seguidas por un tema de comienzo; las materias sobre las que se puede tratar en la secuencia de apertura siempre irán en consonancia con ciertas normas sociales, y las acciones preliminares consisten en intercambiar agradecimientos, presentarse unos a otros, hacer cumplidos, pedir disculpas... pero lo que nos interesa es que esa repetición señala que ahí hay una secuencia de apertura, y el contenido que, a pesar de ella se desarrolle, será el que nos indique que tal secuencia empezaba. Comparemos la apertura anterior con la siguiente -igualmente secuencia de apertura-, que alberga más prolegómenos para el comienzo del tema:

     (Saludo)----> H1: Buenos días

     (Respuesta)----> H2: Buenos días

     (Comienzo de tema)----> H1: ¿Podría decirme qué opina usted de la inmigración?

     (Saludo)----> H1: Buenos días

     (Respuesta)---->H2: Buenos días.

     (Referencia a H2)---->H1:Perdone, ¿tiene un momento?

     (Respuesta)---->H2: ¡Hombre! si no tardamos mucho...

     (Referencia metalingüística)---->H1: Bueno/ puede extenderse un poquito, pero me haría un favor.

     (Respuesta)---->H2: En fin/ venga , empieza a preguntar.

    (Comienzo de tema)----> H1: ¿A qué se dedica usted?

En los dos casos, la repetición señala que existe una secuencia de apertura, y que de forma más o menos inmediata se establecerá un tema: ésa es su función de segmentación o delimitadora, siempre en el seno de la secuencia.

En el monólogo, esta secuencia -sin repetición- funciona como introductoria del tema y es designada como “subsecuencia de prefacio”, según los analistas de la conversación norteamericanos.

3.1.2. Las secuencias “de desarrollo” o cuerpo. Secuencias o subsecuencias narrativas, expositivas o argumentativas: tema subordinado (desarrollo del tema)

Trátese del tipo de texto que se trate, salvo mínimas excepciones, lo más habitual es que una secuencia responda a la estructura de apertura, desarrollo y cierre. Las secuencias “de cuerpo” con arreglo a la linealidad discursiva son las auténticas portadoras del significado de la materia del discurso. Es muy conocido que la tipología textual abarca la argumentación, narración y descripción, con todos los híbridos imaginables. De ello nos ocuparemos ahora.

3.1.2.1. Las secuencias expositivas o narrativas

En estas secuencias de desarrollo hallamos tres subsecciones: la secuencia de prefacio que hemos reflejado en el punto 3.1.1, que, en el discurso dialógico, se puede desarrollar en un mínimo de dos turnos-; el contenido principal, plasmado en episodios o asertos, en forma de temas y subtemas; y la de cierre de la narración o del diálogo, que examinaremos más tarde. El papel que la repetición desempeña en las secuencias narrativas o expositivas, monológicas o dialógicas [15], no siempre es “segmentador”, porque, en muchas ocasiones, se distribuye irregularmente respecto a las unidades del discurso, proporcionando la urdimbre cohesiva y coherente respecto a los referentes [16]; sin embargo, en las secuencias que funcionan como expansiones laterales -“subsecuencias laterales”-, la repetición está especializada en delimitar subsecuencias en el cambio de tema, mediante los marcadores digresivos de ida y de vuelta, ya que el tema se abandona momentánea o definitivamente utilizando una repetición (se parte de él para cambiarlo), o se retoma de nuevo, utilizando repeticiones de palabras del tema o subtema anterior. Este hecho nos vuelve a llevar a profundizar en las repeticiones digresivas y relacionarlas directamente con las llamadas “secuencias de reparación”.

3.1.2.2. Las secuencias de reparación

Las repeticiones pueden actuar como marcadores discursivos de digresión porque, más allá de repetir su referente, señala que se va a cambiar de tema. Adelantamos que el marco natural de estos procesos es la secuencia porque su entidad viene dada por la homogeneidad temático-ilocutiva

Respecto a estas secuencias de reparación, diremos que, desde una perspectiva textual, centran, anclan o ubican el tema. Precisamente sobre la progresión temática referencial, Remler (1978) observó que se producían secuencias de reparación cuando hablante y oyente compartían las identidades de los referentes, pero no acababan de conectar ciertas partes significativas con el resto de los temas y subtemas de la estructura general del sentido de la conversación; aunque la casuística que desarrolla es muy amplia, por extenderse a la interacción, nos hacemos eco de la digresión, a propósito de la que surge la “secuencia de reparación de estructura informativa”, originada por la ausencia de ligazón aparente entre el tema parcial y la macroestructura temática. Si vinculamos estas ideas con las de Jefferson, obtenemos que las repeticiones coincidirían con la demostración del “problema” de encaje en la estructura temática, o sea, con la exhibición de la necesidad de “reparación”.

Las secuencias de reparación tienen su razón de ser en la existencia de un obstáculo de cualquier índole en la comunicación y suponen una expansión del par adyacente, de tal modo que, en caso de que el problema sea señalado por el otro hablante, se emitirán secuencias heteroiniciadas; por eso hay que considerarlas, más bien, secuencias colaterales que suelen ir "incrustadas" en el par adyacente. Si el obstáculo es concebido por el emisor -sobre su propia actuación lingüística-, la reparación se insertará dentro de su propio turno y expresará una secuencia autoiniciada por la conciencia de "haber metido la pata" o evitar "meterla". Los "problemas" suelen crearse a partir de la violación de alguna regla conversacional, como, por ejemplo, si lo que se dice no es cierto, no se tienen pruebas, no se es todo lo claro u ordenado en la exposición de lo que se debiera, se habla más tiempo de lo permitido por las reglas implícitas de las conversación, no se es cortés con las otras u otra persona, etc; por ello, la reparación intenta enmendar el hecho de haber dicho algo de lo que el hablante se arrepiente, arrepentimiento extensible a las violaciones del sistema en la toma de la palabra. En el monólogo, la reparación corre a cargo del mismo hablante, con autorrepeticiones

La verdad es que se metía buenos vasos de vino/ y digo buenos por decir algo/ porque con la desgracia del alcoholismo que tenía encima es como para no emplear esa palabra

(04b-2AH)

- Fuente de posible ambigüedad o inadecuación: “buenos”.

- Digresión y reparación enlazada con repetición: “ y digo buenos por decir algo/ porque con la desgracia del alcoholismo que tenía encima es como para no emplear esa palabra “

En el siguiente caso, no aparece explícito el problema, sino que el emisor pasa directamente a la “reparación”, repitiendo el segmento problemático y expandiendo una subsecuencia lateral de explicación o aclaración proveedora de la desambiguación que resulta digresiva.

A mí lo que me pasa es que no soporto a la (fuente de posible incomprensión) gente hondilla / ( autorrepetición previsora de la petición de enmienda que funciona como marcador digresivo y preventivo de reparación) gente hondilla no te lo tomes a mal/(reparación) me refiero a los que se callan como “mujos” cuando tienen que dar la cara que nunca han roto un plato y que luego le sienta mal un montón de cosas y tú ni te entera/ te -te -te vienen con el rollo de la amistad [...]

(03b 2BH)

¡Ah!/ y en el Guadalete lo mismo/ me faltó nada más que ser comandante/ todos los destinos me los llevé hasta que un día me arrestaron [y me pusieron de (fuente de posible incomprensión) capitán de jardines // (autorrepetición previsora de la petición de enmienda que función como marcador digresivo) capitán de jardines (reparación) que era para limpiar los retretes/// estuve de cocinero// y esto es verdad/ estando yo de cocinero (...)]

(03b 2CH)

Las anteriores digresiones desencadenadas a partir de las autorrepeticiones “gente hondilla” y “capitán de jardines” se presentan otras veces en el discurso como heterorrepeticiones digresivas de reparación , si es el oyente el que pide explicaciones tácita o explícitamente; Fornel (1997) se refiere a las secuencias «canónicas» de las preguntas eco, en francés, en los siguientes términos:

Les questions-échos sont organisées séquentiellement en trois tours adjacents : (i) un tour de parole qui contient l’élément qui va être répété dans le tour de parole suivant (ii) une question-écho qui répète un élément du tour précédent […](iii) un morphème d’acquiescement par le locuteur qui a pris le tour en (i), orienté dans le même sens que la question-écho(pág. 106).

Pero, otra forma de "reparar" una inadecuación conversacional ajena es formular una pregunta que conlleve un turno adicional. He aquí muestras de secuencias laterales provocadas por repeticiones de reparación, que son heterorreparaciones digresivas desencadenadas por la protesta implícita en forma ecoica:

     H1: vete ahora mismo y vas y lo descambias que como pase tiempo ya dicen que hace más de quince días y que no quieren saber nada que no te lo à expresión problemática que contiene el segmento que se repetirá en el turno siguiente.

     H2: ¿Cómo que vete ahora mismo y vas y lo descambias si es ¡TU-YO!? -> pregunta eco que repite elementos del turno anterior (petición de reparación)

     H1: mujer ya lo sé/ pero como me tengo que ir a lo de Metalmería pues no me va a dar tiempo -> reparación y digresión que Fornel no incluye.

     H2: ¡Ah bueno -> expresión de conformidad ante la reparación de H2, no del primer hablante

(Corpus del Habla de Almería)

Y aún otra muestra, en la que se percibe la unidad de sentido pragmático en cada secuencia:

    H1: Aunque algunos digan que son unos pobreticos ((      )) ellos mismos se se autoexcluyen de de muchos sitios y yo creo que los estamos dejando hacer demasiadas cosas pero bueno ((      )) si hablo si hablas con gente dicen que es que es una postura racista dice no no no es una postura racista/ yo cuando un señor venga bien y que lo veas bien en un sitio pues por qué no lo vas a acoger bien a acoger bien

     H2: ¿por qué no lo vas a acoger bien? (heterorrepetición que obliga a contestar a H!) Igual que tú has querido a -a acoger al perrillo ese que nos encontramos abandonado…que daba una lástima/ desde luego es que los animales no te gustan nada/ ahí se ven los sentimientos que tienes ¡dejar al pobre perrillo! A mí no me gustó nada eso! ¡y eso que te lo dije!

     H1: lo que decía/ que a mí me acogieron perfectamente allí en Bruselas yo nací allí en Bruselas (autorrepetición dialógica que obvia la protesta de H2 y de su intento digresivo) y he estado perfectamente y no tengo ninguna queja de Bruselas/ ahora un tío que se que no está bien en el sitio donde está que crea nada más que problemas yo no no lo veo bien/ si estás si estás aquí en un país te tienes que adaptar a ese país si quieres si no quédate en tu país.

(Corpus del Habla de Almería)

Veamos cuántas secuencias divide la repetición:

Secuencia primera

     H1: Aunque algunos digan que son unos pobreticos ((      )) ellos mismos se se autoexcluyen de de muchos sitios y yo creo que los estamos dejando hacer demasiadas cosas pero bueno ((      )) si hablo si hablas con gente dicen que es que es una postura racista dice no no no es una postura racista// yo cuado un señor venga bien y que lo veas bien en un sitio pues por qué no lo vas a acoger bien a acoger bien/

Secuencia segunda (digresión vía falsa repetición)

     H2: ¿por qué no lo vas a acoger bien? Igual que tú has querido a -a acoger al perrillo ese que nos encontramos abandonado…que daba una lástima// desde luego es que los animales no te gustan nada/ ahí se ven los sentimientos que tienes ¡dejar al pobre perrillo!/ a mí no me gustó nada eso! ¡y eso que te lo dije!

Vuelta a secuencia primera

     H1: a lo que iba/ a mí me acogieron perfectamente allí en Bruselas yo nací allí en Bruselas y he estado perfectamente y no tengo ninguna queja de Bruselas// ahora un tío que se -que no está bien en el sitio donde está que crea nada más que problemas yo no no lo veo bien/ si estás si estás aquí en un país te tienes que adaptar a ese país si quieres si no quédate en tu país /

(Corpus del Habla de Almería)

Esta clase de secuencia puede dar lugar a que, por un lado, la interrogación parcial formulada por el segundo hablante sustituya parte de la pregunta original ignorada, con lo que se trataría de una heterorrepetición en forma de pregunta eco parcial, que, a su vez, obligaría al primer hablante a reintroducir el tema “autorrepitiéndose” en ese segmento, tal reintroducción puede llegar a desencadenar una especie de repetición en cascada [17]:

     I: Afición pues eso/ a jugar al dominó y a jugar al pablo -> expresión problemática por desconocida

     E: ¿A jugar al qué?-> petición de reparación con repetición

     I: Al pablo un juego de cartas que hay que se juega entre cuatro o seis hombres o entre seis/ [...]-> reparación con nueva repetición y digresión

(Corpus del Habla de Almería)

     H1: ¿Has repasado los logaritmos neperianos? -> expresión problemática por desconocida

     H2: ¿Que si he repasado los logaritmos qué? -> petición de reparación con repetición

     H1: Los logaritmos neperianos sí si los llevábamos en el tema seis...¿es que no fuiste a clase la semana pasada? -> reparación con nueva repetición y digresión)

(Corpus del Habla de Almería)

Cuando el nuevo tema, en caso de digresiones totales, no tiene relación con el hipertema, también puede aparecer una repetición como marcador delimitador de secuencias, en los casos en que no exista un marcador convencional del tipo de “por cierto”, “a propósito”, etc. o una pausa:

Secuencia I (tema: la inseguridad de los viajes a Italia)

     H1: ¿a Italia no te gustaría ir?

    H2: sí/ lo que ocurre es que últimamente me han dicho que hay tantísimos chorizos/ El otro día llegó una señora a la oficina que que con la cara destrozada porque le habían arrancado una mochila que llevaba en la espalda/ y le habían arrastrado por el suelo[y al marido le habían

    H1: en Italia]

    H2: allí / y al marido el día antes le habían quitado la cartera también/ y entonces/ hombre Italia es un sitio que debe ser muy bonito/ la gente muy parecida a nosotros/ y tal /pero no sé/ muy caro.

Secuencia II (tema: la reunión de unos amigos)

     H1: Muy caro muy caro ¿Cuándo va a venir la gente del club? porque hace siglos que no nos reunimos para ver/ bueno para ver/ lo de// pues para vernos y pasar los vídeos [...] ¡Ay que ver qué tardes hemos echado nosotros con la juerga de los vídeos ¿no?/ Pues se me está ocurriendo que tú llamas a Paco y a Inma y que ellos también llamen a [...]

(02b- 2BM)

3.1.2.3. Las secuencias argumentativas

Estas secuencias suelen desarrollar pares adyacentes. Su razón de ser consiste siempre en convencer a otro hablante, bien porque este último discrepe con el oyente o porque no esté lo suficientemente instalado en el punto de vista desde el que se argumenta. La secuencia se efectúa como pre-secuencia o post-secuencia, esto es, como subtema o subsecuencia del rechazo. Si el afán que tiene el hablante es polémico, la susodicha secuencia puede desarrollarse a partir del contraste que utiliza la repetición, por lo que repetirá el fragmento que le interese con términos de polaridad negativa agregada. También pueden desarrollarse como amplificación o expansión a secas, en el caso de que se argumente sin afán polémico, entonces aparecerá una expansión lateral de secuencia expositiva o narrativa. En esta variedad, como en las anteriores, la repetición está especializada en delimitar subsecuencias en el cambio de tema, en el sentido de que éste se retoma de nuevo o se parte de él para cambiarlo, como ya reflejamos en la variación temática de la digresión. He aquí un ejemplo de discrepancia con pares adyacentes y términos de polaridad negativa:

Secuencia argumentativa

     H1: el sistema educativo actual es bueno/ lo que pasa es que la gente/ los profesores no han llegado a entender el espíritu de la ley/ han seguido con costumbres antiguas/ no han sabido cambiar el chip y se les ha ido de las manos.

     H2: el sistema educativo actual no es bueno es pésimo/ pero estos tíos son de una soberbia que te mueres y no han sido capaces de reconocerlo y siguen erre que erre ¿cómo se puede culpar a los profesores cuando se les ha quitado toda la autoridad? ¡poor favor con la demagogia y el topicazo!

     […]

(Corpus del Habla de Almería)

3.1.3. Las secuencias de cierre (fin de secuencia)

Completan e invierten el proceso de las secuencias de apertura, porque indican que el tema ha concluido. Ello, con las limitaciones oportunas en cuanto a secuencia, subsecuencia, sub-subsecuencia, etc., lo que indica que no se ha de identificar como cierre definitivo del texto, ya que, las secuencias de cierre tienen múltiples variantes.

En las secuencias de cierre final absoluto, como veíamos en las de apertura absoluta (pre-secuencias), el par adyacente ecoico [18], ahora de “cierre/ cierre” de la etnometodología, puede ser el artífice del fin del texto. Así que, en las circunstancias en que esto sea así, la repetición está señalando final de secuencia y, por tanto, de tema:

     H1: Bien pues/ hemos terminado hasta la vista.

     H2: Hasta la vista.

Desde un punto de vista estructural, la despedida, la respuesta y el cierre de tema (de iniciación para las secuencias de apertura) son fijos, y las desviaciones, variables.

    

4. Unidades de procesamiento

4.1. El enunciado

Para Goodwin (1981: 7-8), el enunciado es una “ actual stream of speech” con toda la producción vocal implicada, incluidas respiraciones, pausas, risas y algunos marcadores de vacilación (eeh, mmm, etc). Estas unidades discursivas, excepto en casos de interrupción, son constitutivas de diferentes intervenciones. El criterio diferenciador del enunciado respecto a otras unidades consiste en que éste conforma, -desde el punto de vista de la emisión, e idealmente de la recepción- un conjunto determinado de palabras como un todo concluso, o provisionalmente concluso teniendo en cuenta que la información se puede ampliar paulatinamente y que el enunciado no suele coincidir con la totalidad del fragmento discursivo. Por esta razón, el establecimiento de un enunciado siempre dependerá del co-texto, en la perspectiva textual y del contexto. El conjunto de palabras que en un texto constituyen un enunciado, pueden ser en otro texto un acto dentro de otro enunciado mayor, a su vez, secuencia… porque las unidades del discurso siempre se configuran dependiendo de una totalidad discursiva determinada, de ahí su naturaleza pragmática o de lenguaje en uso. Recordemos la secuencia narrativa de la canasta:

Es mucho muchísimo mejor la canasta por por Internet// yo estuve como loco para acá y para allá ¡es que me recorrí Almería enterica! y vee -venga a preguntar sobre todo en los Blanes por la dichosa canasta/ que si tienen canastas y que cuánto vale la canasta ¡me pedían un huevo! ¡por una simple canasta casi mil euros!/ todos los precios así una pasta y eso ¡un dineral!/ y el nenico papá que quiero una canasta que no me da tiempo en el instituto que tener en la casa la canasta eeeh es mejor// pues nada que son caras/ pero en Internet me ha costado la mitad y me la trajeron la canastica de los demonios a los tres -a los dos días

(04 a -1CH)

El texto está dividido en tres enunciados, pero si lo consideramos a la luz de la intervención anterior y responde a la pregunta de “¿en qué sitio salen más baratas las canastas de baloncesto? es inevitable incluirlo en una secuencia, como todo concluso que cobra sentido respecto al co-texto anterior; independientemente de que coincida con la unidad de la conversación intercambio.

El enunciado es una unidad cognitiva porque el hablante, en la planificación o en la recepción, procesa, como conjunto unificado en forma de nodos interconectados, una serie de microinformaciones de índole lingüístico-textual y contextual [19], por tanto, conlleva un cierto grado de compleción significativa pragmática, más o menos transitorio, a juicio de oyente y hablante. Por supuesto, el hablante puede considerar un bloque de palabras como enunciado y emitirlo así, aunque el receptor no comparta esto: ahí surgiría el malentendido; pero esto es otra cuestión. Un enunciado es incompatible con la sensación por parte del oyente de que falta algo por decir; ante expresiones del tipo de “bueno ¿y qué?”, o “sigue”, cabe pensar que ahí hay un enunciado frustrado.

Lo habitual será que en cada intervención exista como mínimo un enunciado, pero tampoco es insólito que el enunciado se complete en más de un turno, tal y como hemos venido comentando en el punto anterior; si esto sucede, todas esas “semiintervenciones” habrán de ser clasificadas como una sola, bajo la forma de autorrepeticiones o heterorrepeticiones dialógicas:

     H1: te estoy diciendo que estaría muy bien [lo dee] (enunciado incompleto)

     H2: [¡déja]me que ahora estoy en otra cosa!

     H1: que estaría muy bien lo dee -lo de irnos el puente a la sierra ¿no? (compleción del enunciado que el primer hablante comenzó en otro turno)

     H2: ¡oye! pues sí pues podríamos ir pensándolo.

(Corpus del Habla de Almería)

El enunciado “te estoy diciendo que estaría muy bien lo de irnos el puente a la sierra” se ha realizado en dos turnos [20] que conforman una sola intervención y, simultáneamente, un solo enunciado; la primera intervención ha quedado suspendida hasta su compleción posterior. Volvemos a reiterar que la diferencia entre intervención y pase de turno es que lo que se dice tenga repercusión en los demás hablantes o no la tenga; dicho de otro modo, si el segundo hablante hubiera hecho caso omiso a las palabras del primer hablante, el fragmento “Te estoy diciendo que estaría muy bien lo dee / que estaría muy bien lo de: lo de irnos el puente a la sierra ¿no?” no constituiría una intervención, sino un conjunto fragmentario de palabras que no ha logrado su su fin comunicativo, por esa razón, el significado semántico- pragmático es básico a la hora de distinguir un enunciado.

Hay, además, elementos palpables, formales de segmentación tales como su compleción sintáctica, tonemas, marcadores del discurso pausas, normalmente de más de 170/180 cs [21]. Pero, lo más importantes es que está formado por una palabra o un conjunto de palabras con un cierto sentido “completo” momentáneo. La definición de enunciado es difícil porque no se pueden argüir criterios que remitan a una fórmula canónica e inalterable; sin embargo, y paradójicamente, todos los hablantes saben cuándo queda satisfecha su necesidad comunicativa momentánea o definitivamente y cuándo “le han contado más de una cosa”. Cabría aventurar que es posible que tengamos esa sensación de totalidad momentáneamente concluida como emisores, y también como receptores, ante la unicidad cognitiva referida antes, observémoslo en la siguiente intervención:

(primer enunciado) siempre positivo nunca negativo porque no hay nada mejor que hablar divertir/ entretener/ provocar una sonrisa sana que revierten positivamente en ti y en los demás// (segundo enunciado) provocar una sonrisa no se consigue para nada con el continuo cotilleo y descrédito de los que te rodean/ montando pollos y pensando sistemáticamente mal de todo el mundo/ eso te aísla a la larga

(10a/ H-3-A)

El tema común es las diferentes actitudes, pero existen dos bloques pragmáticos: el primero sostiene la parte positiva, y el segundo, la actitud negativa; entre ambos se da una pausa que se aprecia larga [22] que demuestra el segundo tramo de procesamiento; ambos son enunciados.

A pesar de las evidencias mentalistas que tenemos del enunciado, el analista no se puede introducir en la mente de los hablantes y ha de resignarse a recorrer el camino inverso, una vez completo el texto. Tendrá, entonces, que seguir la pista de la progresión temático-ilocutiva y diferenciar, en progresivos ejercicios de abstracción, cuáles son las ideas principales y cuáles las secundarias, con conciencia de qué elemento temático es el permanente y qué predicaciones secundarias se han hecho a propósito del mismo; los enunciados serían una especie de vehículos “provisionales” que permitirían distinguir la información “de un tirón” que se va proveyendo paulatinamente sobre algo permanente. Por ejemplo, tras una conferencia, se puede llegar a la conclusión de que el conferenciante ha estado disertando sobre un tema determinado, del que ha defendido unas ideas a, b, c... n, apoyándose en los argumentos x, y, z... n; pero esto sólo se puede discriminar idea a idea, enunciado a enunciado; en todo caso, porque ese receptor ha llegado a esa percepción de la conferencia a partir de las ideas que existen en el interior de cada enunciado, que son las que las conforman, hasta el final del discurso, ello, gracias a que en los textos existe una jerarquía lógico-lingüística y pragmática que posibilita que entendamos una línea de razonamientos y proyecciones ilocutivo-perlocutivas con forma lingüística.

En fin, limitándonos a la relación que tiene la repetición con el enunciado, diremos que ésta también segmenta enunciados. En monólogos, ya lo hemos observado en el ejemplo de arriba; en diálogos, en forma de heterorrepeticiones. Por simple lógica, la repetición, aunque con novedad semántica o discursiva, siempre remite a lo ya dicho, o, mejor, siempre opera a partir del fragmento original dada su naturaleza reformuladora [23], y lo hace siguiendo un mecanismo que consiste en que los hablantes inician unas estructuras pragmalingüísticas completadas mediante la repetición, sea por el mismo, sea por diferente hablante. De manera que la repetición consigue distinguir un enunciado de otro. Adviértase en el siguiente ejemplo relacionado con procesos de contraargumentación cómo la heterorrepetición coincide con principio de intervención:

Secuencia

     H1: (Enunciado coincidente con intervención: Es que Alberto es muy generoso/ Mira/ el otro día no le importó quedarse con los niños hasta más tarde del mediodía para explicarles las dudas que tenían.

     H2: (Enunciado coincidente con intervención) Sí/ que Alberto es muy generoso/ Pues yo le dije que si me podía llevar a Almería y me metió el tío un rollazo de que tenía que recoger a no sé quién en La Cañada/ y luego lo vio una pila de gente solo en el coche.

(04c-2AM)

En estas circunstancias “contraargumentativas” siempre se darán diferentes rematizaciones del mismo tema por parte de cada uno de los hablantes. La repetición delimitaría intervenciones y enunciados, pero sólo porque coinciden ambas unidades, no porque el fenómeno reiterativo tenga intrínsecamente esa naturaleza. En el ejemplo de arriba, el segmento “que Alberto es muy generoso” se encarga de parcelar un enunciado respecto a otro, los cuales, a su vez, son intervenciones de introducción de contraargumentación.

Además de ello, la autorrepetición o heterorrepetición dialógica que indica vuelta al tema tras digresión también marcará diferentes enunciados de manera inmediata y respecto al bloque anterior, pudiendo coincidir o no las unidades enunciado, intervención, e incluso secuencia, tal y como sucede en el ejemplo presentado para las secuencias. Recordemos el siguiente diálogo:

    H1: Aunque algunos digan que son unos pobreticos ((      )) ellos mismos se se autoexcluyen de de muchos sitios y yo creo que los estamos dejando hacer demasiadas cosas pero bueno ((      )) si hablo si hablas con gente dicen que es que es una postura racista dice no no no es una postura racista/ yo cuando un señor venga bien y que lo veas bien en un sitio pues por qué no lo vas a acoger bien a acoger bien

     H2: ¿por qué no lo vas a acoger bien? Igual que tú has querido a -a acoger al perrillo ese que nos encontramos abandonado…que daba una lástima/ desde luego es que los animales no te gustan nada/ ahí se ven los sentimientos que tienes ¡dejar al pobre perrillo! A mí no me gustó nada eso! ¡y eso que te lo dije!

     H1: lo que decía/ que a mí me acogieron perfectamente allí en Bruselas yo nací allí en Bruselas y he estado perfectamente y no tengo ninguna queja de Bruselas/ ahora un tío que se que no está bien en el sitio donde está que crea nada más que problemas yo no no lo veo bien/ si estás si estás aquí en un país te tienes que adaptar a ese país si quieres si no quédate en tu país

(04 a -1CH)

Secuencia primera

     H1: (Enunciado primero)Aunque algunos digan que son unos pobreticos ((      )) ellos mismos se se autoexcluyen de de muchos sitios y yo creo que los estamos dejando hacer demasiadas cosas pero bueno ((      )) si hablo si hablas con gente dicen que es que es una postura racista dice no no no es una postura racista// (Enunciado segundo) yo cuado un señor venga bien y que lo veas bien en un sitio pues por qué no lo vas a acoger bien a acoger bien/

Secuencia segunda (digresión vía falsa repetición)

     H2: (Enunciado primero)¿por qué no lo vas a acoger bien? Igual que tú has querido a -a acoger al perrillo ese que nos encontramos abandonado…que daba una lástima// (Enunciado segundo)desde luego es que los animales no te gustan nada/ ahí se ven los sentimientos que tienes ¡dejar al pobre perrillo!/ a mí no me gustó nada eso! ¡y eso que te lo dije!

Vuelta a secuencia primera

     H1: (Enunciado primero) a lo que iba/ a mí me acogieron perfectamente allí en Bruselas yo nací allí en Bruselas y he estado perfectamente y no tengo ninguna queja de Bruselas// ( Enunciado segundo) ahora un tío que se -que no está bien en el sitio donde está que crea nada más que problemas yo no no lo veo bien/ si estás si estás aquí en un país te tienes que adaptar a ese país si quieres si no quédate en tu país /

(Corpus del Habla de Almería)

Conviene, finalmente, no confundir el enunciado con las nociones de tema y rema. En este sentido diremos que el tema se distribuye irregularmente en cada enunciado, ya que, unas veces, el enunciado coincide únicamente con el rema, otras veces con tema + rema, y casi nunca, curiosamente - en discursos monológicos-, sólo con el tema. La razón es que en el discurso monológico el tema siempre está en desarrollo y hay que “extraerlo”, en un ejercicio de abstracción; el referente o referentes que están en expansión no suelen venir expresados como un todo significativo aislado de la información adicional:

Enunciado

    Estás estás descartando Málaga Sevilla Cádiz/ y -y bueno/ un dejillo especial que tienen los de Jaén también/ pues tampoco lo tenemos nosotros es que no sé explicarte el dejillo en qué va pero vamos/ como tampoco lo tenemos entonces la gente que ha viajado un poquito pues ya va descartando ¿no?/

(10-2BH)

Aquí, el tema es la forma de hablar, que se concreta en todas las palabras que aparecen en negrita y que se formalizan mediante repeticiones y proformas. Adviértase que nunca aparece aislado de los diferentes remas, y que la proporción de aparición explícita del tema es amplia: en un solo enunciado aparecen cuatro palabras -en negrita- que coinciden con el tema del discurso.

Por el contrario, en el discurso dialógico, y coincidente con la función de establecimiento del tema, la aportación de un hablante puede constituir un enunciado que, a su vez sea el tema sin el rema (en el ejemplo de arriba y en el de abajo, los remas corresponden a todo lo que no se presenta en negrita); esto se da mucho en forma interrogativa:

     (Enunciado y T) H1: ¿Eres ecologista?

     (Enunciado y T) H2: Pues sí soy me gusta mucho la ecología // (enciende el televisor) me gusta observaar la naturaleza cuando vamos de acampadaa recogemos la basuraa la llevamos al contenedor más próximo / intento pues mantener limpio el campo

(04 a -1CH)

Esto tiene bastante relación con la idea de compleción, ya que en el diálogo hay que contar con más de un hablante, y, por consiguiente, tiene que existir un cierto acuerdo respecto a lo que se va a tratar, mientras que en el monólogo, uno puede perfectamente decir “voy a hablar de...”, pero esa emisión aislada no puede convertirse en intervención

4.2. El acto

Nuestra idea de acto se aparta del acto de habla, tal y como se entiende en el modo clásico, porque para su demarcación no es relevante el poder ilocutivo que encierre que, a nuestro juicio, se asentaría más bien en el enunciado, sino el hecho de poseer, como el enunciado, homogeneidad pragmática incompleta respecto a a otra unidad superior. Los actos existen en el interior del enunciado como bloques lingüísticos que contraen vínculos de tipo lógico-semántico y que originan una trabazón mayor entre sus componentes, sin logran la compleción provisional de sentido. Lógicamente, si lo que, en un principio se concibe como enunciado por ser unidad sincrónica de procesamiento, se hace relativo porque se añade más texto, no es difícil que éste pase a la categoría de acto, en virtud de su nueva falta de compleción. En el apartado anterior veíamos una muestra de repeticiones que delimitaban enunciados (págs. 34- 38). Veamos ahora cómo pasan a la categoría de actos dentro de los enunciado porque se vinculan a él. En estos casos, las repeticiones necesitan de su modelo para que se dé una incidencia significativa en el mensaje, debido a su naturaleza reformuladora. Entre un acto y otro se produce una operación lógico-lingüística que escribimos en cursiva y que, en el discurso suelen ser privativas de estas unidades, al margen de su transformación:

-Concreción: (un solo enunciado)

     I: (Primer acto) me viene con los suspensos/ (Segundo acto) los temidos suspensos/ (Tercer acto) los malditos suspensos/

(04b-2BH)

-Enumeración (un solo enunciado)

     [...] / (Primer acto) te encanta cuando te vienen a consultar/ (Segundo acto) te encanta cuando se te acercan a saludarte/ (Tercer acto) te encanta cuando se acuerdan de ti/ (Cuarto acto) te encanta cuando te reconocen todo lo que les has enseñado/ (Quinto acto) te encanta cuando te encanta cuando quieren ser como tú...]

(05c-1AM)

-Esencialidad (un solo enunciado):

     [...] (Primer acto) tú tráeme tabaco/ (Segundo acto) pero tabaco tabaco y nada de bajo en nicotina

(05c-1AM)

-Generalización: (un solo enunciado)

     [...] es un tío que está siempre pendiente de todo/ ¡esos tíos son un chollo para casarse con ellos!

(04b-2BM)

Y así sucede con otras repeticiones que operan para conseguir contradicción, contraste, relieve o conclusión. Es, pues fácil llegar a la conclusión de que las autorrepeticiones monológicas también pueden segmentan “porciones” de enunciados, que podrán ser actos o como veremos, s, porque estas nociones son fexibles: lo que en un co-texto concreto configura un acto, en otro puede constituir un enunciado, y en un tercero, un microacto; también puede coincidir con la intervención o desarrollarse en dos intervenciones. Reparemos en algunos ejemplos en los que hay que presuponer una unicidad comunicativa parcial respecto a la globalidad del enunciado:

i. Enunciado con un solo acto:

¿Se puede saber dónde has dejado eeel -el el ordenador?

ii. Enunciado con dos actos:

(Primer acto de negación) no lo sé (Segundo acto de justificación) porque se me ha olvidado.

iii Enunciado con tres actos:

(Primer acto, aserción) lo que no se tenía que permitir es que existiera de que - de que existiera los traficantes de droga/ (Segundo acto justificativo) porque son en realidad los que, los que traen la droga/ los que deben de perseguir hasta/, ((Tercer acto consecutivo)/ o sea que, barco cualquier sospecha que se tenga de de los que trafican la cualquier droga deben, pues eso… deben de encarcelarlos y y no sacarlos de allí de la cárcel

Y así sucesivamente. El acto, en consecuencia, puede coincidir con el enunciado cuando exista una única totalidad informativa; aunque no sucede siempre así, como hemos ejemplificado arriba. Lo que sí resulta sistemático es el grado de independencia de cada segmento, al margen del marcador del discurso:

-“No lo sé”

-“se me ha olvidado”

-“Lo que no se tenía que permitir es que existiera/ de que, de que existiera los traficantes de droga.”

-“son en realidad los que, los que traen la droga/ los que deben de perseguir hasta/...”, etc.

Si estos actos se extrajeran del enunciado a que corresponden, se vulneraría la comentada unicidad informativa, por lo cual, resultan inseparables del mismo, sin menoscabo de que tales actos puedan convertirse en enunciados u otras unidades en un contexto distinto, como ya hemos indicado.

El acto suele estar acompañado de alguna información remática, aunque, como señálabamos para el enunciado, la cuestión de la progresión temática es independiente de él, a causa de su distribución caprichosa. Pero, entonces, ¿qué relaciones son las que contraen los actos entre sí? Dicho de otro modo, ¿en qué nos basamos para distinguir un acto?, ¿qué relaciones se dan entre un grupo de palabras y otro para que establezcamos o valoremos esa diferencia? La respuesta es idéntica a la del enunciado: conexión entre procesos de tipo lógico- lingüístico, que también tienen su proyección en las relaciones entre hablantes. He aquí otros ejemplos:

Intervención y enunciado

(Primer acto asertivo) lo saben las autoridades y lo sabe la policía / (Segundo acto de relieve) no creas que no saben ellos lo que se hace en Almería / (Tercer acto contraargumentativo): lo que pasa que cuando cogen a un delincuente lo meten allí en el ese y ya tiene un abogado yo y yo que ((      )) y no tengo abogado

Si la idea -dentro del enunciado- que se quiere aportar es concebida por el emisor como la más importante, desde el punto de vista de su razonamiento, el acto que la albergue será principal, mientras que la parte del enunciado que apoya dicha idea entendida como fundamental, será secundario o subordinado. En consecuencia, los actos pueden presentarse con un grado mayor o menor de vinculación de tipo lógico. ¿De qué depende esta relación? Parece probado que lo que nos interesa comunicar se puede expresar de muchos modos, pero si “colocamos” las palabras con arreglo a nuestros propios procesos de pensamiento, con el objetivo de dirigir al interlocutor hacia nuestras propias conclusiones, la unicidad temática estará garantizada por ese afán conclusivo. Las unidades en que se pueden segmentar los enunciados de tipo argumentativo -los actos-, tienen una ligazón mucho más fuerte cuando se organizan en torno a la argumentación. Hay que pensar, así mismo, que en el discurso siempre habrá una dependencia “hacia atrás”, en el sentido de que, en general, no se puede perder de vista nada de lo que se ha hablado previamente para “ubicar” lo que se va expresando progresivamente: de ahí esa dependencia retrospectiva de las últimas palabras emitidas respecto a las anteriores, cada una interactuando con las de su unidad discursiva correspondiente y, a su vez, con todas. Esto ya quedó suficientemente asentado con todos los estudios sobre coherencia y cohesión: lo último que se dice habrá de ser interpretado a la luz de lo anterior; los hablantes asignan valores significativos a los últimos fragmentos discursivos en función del co-texto previo. Pero entre ciertos actos, las relaciones que se mantienen son imposibles de suprimir de manera inmediata, para su procesamiento, en la linealidad discursiva porque están muy engarzados: hay que “volver atrás” para ver lo que indica el acto o actos argumentativos que conforman su enunciado y, así, entender el proceso lógico que acarrean, sin tener que revisarlo todo. Éstos son los actos jerárquicos, los cuales se hallan mucho más conexos que los actos cuya interpretación se realiza “hacia adelante”; por ejemplo, en el enunciado:

sí pero yo creo que al principio incrementaría mucho el incrementaría el número de drogadictos incrementaría y después retrocedería pero yo primero se incrementaría ((      ))

(04 a -1CH),

se pueden distinguir los siguientes actos:

-Acto 1.º subordinado: (ASERCIÓN) sí

-Acto 2.º principal: (CONTRAARGUMENTO) pero yo creo que al principio incrementaría mucho -l -incrementaría el número de drogadictos, incrementaría y después retrocedería

-Acto 3.º que se adhiere al principal (CONCRECIÓN Y REFUERZO): pero -o -primero se incrementaría ((      )) /

Lo más importante es la creencia del hablante de que el consumo de la droga aumentaría, en, los actos 2.º y 3.º, para cuya comprensión completa hay que volver al 1.º (“sí”) porque se realiza un contraargumento a partir de un aserto; así pues, el segundo acto será principal respecto al primero, del que resulta inseparable. El acto 3. º es, por naturaleza, progresivo o lineal, en tanto su significado de especificación no tiene por qué efectuar una operación “de ida y vuelta”, sino que su significado se “añade” al del acto anterior, lo que sucede es que, al servir de refuerzo argumentativo por la repetición, se convierte en jerárquico automáticamente. En este acto se advierte, pues, un uso argumentativo impropio, derivado de otra operación que sí lo es; por ello, se adjunta a anterior procedimiento contraargumentativo. Compárese este acto cuya función es concretar con tal uso discursivo con los siguientes actos de concreción “propia” delimitados por la repetición :

(1)

-Acto 1 asertivo: (sonido click linguoalveolar) me levanto muy temprano

-Acto 2 de concreción: me levanto sobre las cinco de la mañana

(06b-2CM)

(2)

-Acto 1 asertivo: enfoca da al trabajo

-Acto 2 de especificación: enfocado a lo, a lo que a ti te van a pedir en el futuro

(05c-1AM)

La jerarquía ha de ser interpretarla con arreglo a la linealidad del texto, y cada acto principal, respecto a sus subordinados inmediatos, hasta formar una más o menos compleja red de pensamiento, acorde con la progresión temática Volvamos a tomar fragmentos discursivos anteriores, obviando la secuencia digresiva y situémoslos en la jerarquía lógica, sin perder de vista el papel delimitador de las repeticiones:

Secuencia primera

     H1: (Enunciado primero)Aunque algunos digan que son unos pobreticos ((     )) ellos mismos se se autoexcluyen de de muchos sitios y yo creo que los estamos dejando hacer demasiadas cosas pero bueno ((      )) si hablo si hablas con gente dicen que es que es una postura racista dice no no no es una postura racista// Enunciado segundo) yo cuado un señor venga bien y que lo veas bien en un sitio pues por qué no lo vas a acoger bien a acoger bien/

- Enunciado primero:

-Acto 1 jerárquico principal asertivo: aunque algunos digan que son unos pobreticos ((      )) ellos mismos se se autoexcluyen de- de muchos sitios

-Acto 2 lineal de adición argumentativa que, por adhesión al anterior, funciona como principal: y yo creo que los estamos dejando hacer demasiadas cosas

-Acto 3 jerárquico subordinado de refuerzo argumentativo restrictivo: pero bueno ((      )) si hablo si hablas con gente dicen que es que es una postura racista dice no no no es una postura racista

-Enunciado segundo:

-Acto 1 jerárquico subordinado de hipótesis o condición: yo cuando un señor venga bien y que lo veas bien en un sitio

-Acto 2 jerárquico principal de consecuencia: pues por qué no lo vas a acoger bien, a acoger bien

Secuencia segunda (digresión vía falsa repetición)
(La obviamos ahora)

Vuelta a secuencia primera

     H1: (Enunciado primero, continuación del segundo de la primera secuencia) a lo que iba/ a mí me acogieron perfectamente allí en Bruselas yo nací allí en Bruselas y he estado perfectamente y no tengo ninguna queja de Bruselas// ( Enunciado segundo) ahora un tío que se -que no está bien en el sitio donde está que crea nada más que problemas yo no no lo veo bien/ si estás si estás aquí en un país te tienes que adaptar a ese país si quieres si no quédate en tu país /

(Corpus del Habla de Almería)

-Primer enunciado, continuación de enunciado segundo

- Continuación del acto anterior/ a mí me acogieron perfectamente allí en Bruselas yo nací allí en Bruselas y he estado perfectamente y no tengo ninguna queja de Bruselas

-Acto 2 jerárquico subordinado de oposición concesiva: ahora, un tío que se, que no está bien en el sitio donde está que crea nada más que problemas yo no no lo veo bien

-Acto 3 jerárquico principal de justificación: si estás -si estás aquí en un país te tienes que adaptar a ese país/ si quieres si no quédate en tu país /

En los actos jerárquicos retrospectivos e ineludibles en el procesamiento, las fusiones significativas contraen relaciones de argumentación “pura”, explícita, como en la muestra de abajo:

Enunciado

estás en lo que estás/ pero no estás en lo que estás

(a) Acto subordinado jerárquico asertivo-estás en lo que estás (Marcador contraargumentativo): pero

(b) Acto principal jerárquico contraargumentativo- no estás en lo que estás.

La información resultante de esta clase de acto asertivo (a), recalcamos, tiene que estar presente para su comprensión respecto al contraargumentativo (b), porque, de no ser así, el receptor perdería todo el hilo lógico de subordinar el contenido expresado en el fragmento original a la oposición que impone el segundo; lo que queda patente tras el marcador discursivo “pero”, es que el segundo acto opera sobre el primero y es el que va a prevalecer en el mensaje; de hecho, los marcadores del discurso argumentativos siempre delimitan actos jerárquicos, que se mostrarán interrelacionados por las instrucciones que emite el marcador, ya sea de hipótesis, justificación, consecuencia, oposición, adición, contraargumentación (contraste), conclusión o restricción, en todos los casos.

Sin embargo, hay otra clase de actos, los actos lineales, en los que no se da esa relación “argumentativa”, sino que ésta será de índole “progresiva”, ya que la información se desarrolla sin tener que volver atrás, teniendo en cuenta el último acto -dentro de las limitaciones a que nos referíamos páginas atrás-:

Enunciado

viene a las seis todos los días/ y viene ¡ con unas malas pulgas queee…!

(02b-1CM)

-Acto lineal asertivo:

viene a las seis todos los días

-Marcador articulador aditivo:

y

-Acto lineal aditivo-asertivo:

viene ¡ con unas malas pulgas queee…!

Lo que representaríamos así:

En las informaciones provenientes de los actos lineales no es lo más importante cómo se hayan “colocado” los contenidos desde un punto de vista lógico, sino que siempre hay que valorar lo último que se ha expresado, aunque, insistimos, cobren sentido interpretándose según las emisiones anteriores. No obstante, el acto lineal se “contaminará” del anterior, si éste es argumentativo; al tener una naturaleza aditiva, inmediatamente apoyará la línea argumentadora de su precedente, como hemos percibido en el acto tercero del ejemplo anterior (“pero yo, primero se incrementaría”), que implica una repetición exacta del anterior, con la innovación de la palabra “primero”; aunque de por sí la especificación no se considera argumentativa porque no entraría en jerarquía de dependencias de significado, si su modelo no lo hace - el acto segundo “pero yo creo que al principio incrementaría mucho -incrementaría el número de drogadictos incrementaría y después retrocedería”, es contraargumentativo, y éste acaba arrastrando al acto posterior lineal.

Así pues, en las ocasiones en que se desarrolle una argumentación con varios segmentos que se van añadiendo, iremos considerándolos, desde un plano teórico, lineales respecto al acto anterior, pero en conjunto jerárquicos, ya que se adhieren al primero de ellos que era argumentativo, como sucede en este otro enunciado:

Aunque se enfaden tanto cuando se les dice en el fondo saben que no llevan razón/ además de no llevar razón es que se les nota /y encima lo reconocen cuando hablan con alguno que se creen que le van a seguir el rollo/

(07b-2CH)

-Acto 1 jerárquico asertivo principal: Aunque se enfaden tanto cuando se les dice en el fondo saben que no llevan razón

-Acto 2 lineal de adición argumentativa: además de no llevar razón es que se les nota

-Acto 4 lineal de adición argumentativa: y encima lo reconocen cuando hablan con alguno que se creen que le van a seguir el rollo

Los actos enlazados por los marcadores “susceptibles de uso argumentativo” y por repeticiones nunca son de por sí lineales o jerárquicos; esta propiedad será adquirida en función del estatus que tenga su acto previo. Sólo alcanzamos a decir que preferentemente son lineales respecto al acto al que parafrasean, refuerzan, generalizan, aseveran, etc., aunque sean usados para argumentar. Y es que todos los actos lineales dejan como “huella lingüística” en el discurso los conectores lógico-lingüísticos de apertura discursiva, de desarrollo, de cambio de tema, así como rectificadores y de cierre discursivo, porque los textos son lineales, -se emiten linealmente-.

Una vez esbozado el concepto de acto y su funcionamiento en el discurso, procederemos a reflexionar sobre las relaciones existentes entre actos y repetición ¿Podríamos aventurar que las repeticiones también tienen algún punto de conexión con lo que hemos explicado más arriba? A la luz de los ejemplos de arriba, es lícito concluir que la reiteración se comporta como los actos reformuladores porque entre un acto y otro se advierte una transformación pragmática; la propia reformulación abarcaría al resto de los procedimientos vistos en los ejemplos de arriba; esto significa que el segundo segmento aporta al primero -sin marcadores del discurso- refuerzo o adición argumentativa, contraargumentación, conclusión, restricción, concreción propia, enumeración, el “vestíbulo” para la compleción, rectificación y la digresión, relieve o insistencia propios, resumen, generalización, tematización o rematización y adición continuadora. De este modo, podemos afirmar sin ambages que, como en el caso de los enunciados, las repeticiones distinguen actos. Con esta afirmación ya podemos completar estas reflexiones apuntando que los actos, además de distinguirse por el significado, lo hacen por las pausas, nexos, marcadores del discurso y repeticiones. Distingamos otros ejemplos de repeticiones que segmentan actos:

(Acto jerárquico subordinado asertivo) y encima de la máquina dee tabaco me encontré una cartera (acto jerárquico principal de insistencia o relieve) me encontré una cartera/ /

(05b-2CH)

(Acto jerárquico asertivo) treinta y tantos años y (microacto lineal aditivo) cobro cincuenta y cuatro mil pesetas// (acto jerárquico justificativo subordinado) (( )) como he estado de autónomo muchos años trabajando por mi cuenta pintando en la calle (Acto lineal integrativo) luego en la droguería (acto jerárquico consecutivo subordinado) pues resulta quee después de treinta años cobro (cincuenta y cuatro mil pesetas (acto jerárquico consecutivo)

(04b-3CH)

(Acto jerárquico asertivo subordinado)[...]¡hombre!, siempre lo advierto que a esa máquina no pueden jugar (acto jerárquico contraargumentativo principal) pero claro ellos no me hacen caso (acto jerárquico conclusivo subordinado) y y la verdad que es uuna máquina que no trae nada bueno (acto lineal de generalización reforzativo) esas máquinas pues engañan y [...]

(04b-2BH)

Para concluir la exposición del acto discursivo, y con el objetivo de que las operaciones lógico-lingüísticas que origina la repetición queden lo suficientemente ilustradas y relacionadas con la delimitación de dichos actos, vamos a presentar una selección de ellos, realizada, la mayoría, entre los que han ido apareciendo a lo largo de nuestra exposición.

-Generalización y conclusión

     (Acto lineal asertivo subordinado)[...] vamos en aspectos generalees el barrio es yo creo que sería uno de los mejores de Almería (acto jerárquico justificativo subordinado) porque aparte de que tiene un montón de sucursales bancarias es un ((      )) única y ex -exclusivamente a la enseñanza (acto lineal de adición) hay además de que hay varios colegios de EGB (acto lineal digresivo) bueno ahora con eso de la LOGSE que yo no sé lo que es (acto jerárquico justificativo subordinado) porque no me lo han explicado muy bien (acto lineal aditivo) hay también varios institutos de FP/(acto jerárquico conclusivo principal) vamos en términos generales yo creo que es puede ser uno de los mejores barrios de Almería/.

-Tematización o rematización

Enunciado

     (acto lineal de tematización)[...]/ que es andaluz / (Acto lineal asertivo) sí reconocen que es andaluz

(07a-3AH)

Enunciado

     (Acto lineal de tematización) pero/ respecto a la norma/ ¿quién sigue más la norma? (Acto lineal de concreción) la norma de la Academia/ (Acto lineal de recapitulación) ¿quién sigue más la norma?/ (Acto lineal de concreción) ¿los jóvenes oo loos mayores?)

(02a-2 BH)

- Relieve persuasivo

Enunciado

(1) (Acto jerárquico subordinado asertivo) No si ya lo conocemos (Acto jerárquico principal reforzador) si a Eduardo ya lo conocemos

(07a-3AH)

Enunciado

(2) (Acto jerárquico subordinado negativo) sieeeempre molestando (Acto jerárquico principal de relieve o reforzador) siempre molestando

(07a-3AH)

Enunciado

(3) (Acto jerárquico subordinado asertivo): y digoo con al muleta te voy a dar/ (risas) (Acto jerárquico principal de relieve o reforzador) con la muleta te voy a dar un día digo

(05c-3CM)

-Resumen

Enunciado

(Acto lineal asertivo) lo más interesante en mi vida fue [larga exposición que obviamos...] (Acto lineal de resumen) eso ha sido lo más interesante de mi vida.

(06b-1CH)

Enunciado

(Acto jerárquico subordinado asertivo) ¡eh! me gusta oír músicaa y salir a la calle para relacionarme con la genteee (Acto jerárquico principal de resumen o conclusión)/ en fin que me gusta mucho oír música.

(06b-1CH)

-Concreción

Enunciado

(Macroacto jerárquico subordinado asertivo)(Acto lineal asertivo)[...] Es un barrio donde también tenía bastantes bastantes servicios/ (Acto lineal parafrástico) un barrio que tampocoo creo yo que falte de nada/ (Acto jerárquico principal de concreción enumeradora) ese barrio sí tiene su centro de la Seguridad Social tiene suus sus tiendas tiene sus ((      )) incluso tiene una cosa que [...]

(02b-2CH)

-Adición

Enunciado

(Acto lineal asertivo): Bueno eso/ mi barrio era el -el barrio de los Ángeles (Acto lineal integrativo aditivo) entonces era un barrio/ pues que se hizo en los años sesenta o así (Acto lineal integrativo aditivo) entonces era/ un barrio pues en el que se hicieron edificios edificios edificios porque...

(05c-1AM)

-Paráfrasis

Enunciado

(Acto jerárquico subordinado negativo o de negación) No mujer te estoy diciendo un negocio en el campo (Acto jerárquico principal parafrástico) o seaa tener una tienda en un pueblo ¿no?

(04b-1CH)

4. 3. El microacto

La misma dinámica por la que el enunciado podía pasar a ser acto acontece al acto cuando se convierte en microacto, de manera que es de aplicación todo lo que se ha dicho en los epígrafes 4.1 y 4.2, sabiendo que ahora tenemos en cuenta la sucesiva expansión temática que va conformando la estructura pragmática. Al analizar cualquier fragmento discursivo, advertimos que aun dentro de los actos siguen existiendo otras unidades menores, otros bloques de contenido aún más pequeños, con significado pero con menos carga semántica que los actos, de los que son constituyentes: los microactos, retomando la terminología de Rubattel (1987), aunque no el concepto; por esto, no se pueden entender como residuales, al ser su significado imprescindible para el acto. Los microactos aparecen en el discurso, es más, aparecen en el discurso sistemáticamente; de hecho, en las muestras que aportábamos antes como actos hemos podido reparar en que todavía quedan unidades comunicativas “inferiores” o más dependientes desde el punto de vista de la jerarquía conceptual o lógica, que no sino microactos:

-Acto de consecuencia

    dicen que es que es una postura racista -> microacto asertivo

    dice no, no, no es una postura racista -> microacto de contraste

-Acto de refuerzo argumentativo

     yo cuando un señor venga bien ->microacto asertivo

     que lo veas bien en un sitio ->microacto de adición

-Acto de consecuencia

     pues por qué no lo vas a acoger bien -> microacto asertivo

    a acoger bien -> microacto de insistencia persuasiva

-Acto de contraargumento

     ahora, un tío que se, ->microacto inacabado de contraargumentación que no está bien en el sitio donde está, ->microacto de rectificación

     que crea nada más que problemas -> microacto de adición

-Acto de enumeración usada argumentativamente

     Ese barrio sí tiene su centro de la Seguridad Social -> microacto asertivo

     tiene su-s -sus tiendas, -> microacto de enumeración

     tiene sus bares -> microacto de enumeración

     tienee incluso tiene una cosa que [...]-> microacto de enumeración

Acto

     [Entonces que] no te gusta, ->microacto asertivo

     no te gustan las capitales -> microacto de rectificación

Acto

     No no no no no me gusta nada -> microacto de negación

     no me gusta nada -> microacto de refuerzo o relieve

Acto

     Veo quee hablar de la palabra droga es hablar de la palabra

     SIDA -> microacto asertivo

     y hablar de la palabra muerte. -> microacto de relieve persuasivo

También hemos podido apreciar que, simultánemente, se ejecutan operaciones lógico-lingüísticas entre microacto y microacto: las mismas operaciones que se efectuaban entre actos. Ajustándonos a los microactos delimitados por la repetición, éstos no se pueden aislar de su matriz; así que, para saber el tipo de operación realizada, habrá que atender sólo a la matriz o sólo al segmento repetido.

La diferencia entre el microacto y el acto es de tipo asociativo, y , por consiguiente, radica en que aquél forma parte de uno de los actos del enunciado y es inseparable, a la hora de la comprensión, de dicho acto, el cual, a su vez, también es inseparable -bien de forma lineal, bien de forma jerárquica- del otro u otros que forman el enunciado. Por consiguiente, entre microacto y microacto también se da la linealidad y la jerárquía. Y es aquí donde encuentra su germen la referida jerarquía. En una ulterior instancia, este hecho viene a darnos la razón respecto a lo que hemos sostenido sobre la progresión temática, que va evolucionando de manera similar a las capas de una cebolla, desde la información simple hasta todo el texto; es bastante frecuente la coincidencia entre subsecuencias enunciados, actos, secuencias con subtemas, ya de temas, ya de subtemas. Por otra parte, también se puede comprobar que el microacto nunca coincide con el tema solo; siempre está acompañado de alguna información remática -aunque sea tema de subtema, sub-subtema, etc., en realidad se trata de tal información remática.

Veamos, a continuación, cómo en algunos actos la homogeneidad no está garantizada, en tanto entre bloque y bloque lingüístico existe algún proceso de los ya mencionados sin la independencia pragmática que posee el acto. Examinemos ciertos actos del referido enunciado.

Acto

“porque le dije que para qué la había dejado en el pub que pasara mañana por la tarde y que se la daría”

Se distinguen tres informaciones relacionadas:

i. porque le dije que para qué la había dejado en el pub”

ii. “que pasara mañana por la tarde”

iii. “y que se la daría”

Además de ello, entre (a), (b) y (c) se está realizando el mecanismo de enumeración.

Por ese motivo, parece lícito suponerlos microactos.

Acto

“y él decía que no que era el sueldo de de varios empleados que se los tenía quee dar por la mañana”, hallamos:

i. y él decía que no que era el sueldo de de varios empleados

ii. que se los tenía quee dar por la mañana”

Como en el caso anterior, la vinculación existente es de enumeración.

Si seguimos examinando este tipo de relaciones, concluimos que algo similar ocurre en estos casos:

(1) (microacto subordinado asertivo)es agradable el paseo por las tardes (microacto jerárquico principal de especificación) el paseo con los niños

(Acto jerárquico justificativo)[...] porque también hay gente que no tiene por qué ser estudiante (microacto jerárquico principal de especificación) no tiene por qué ser universitario

(Acto lineal de ejemplificación)/es decir aquí se va a hacer un parque (microacto: enumeración) aquí se va a hacer un edificio (microacto lineal: enumeración) aquí se va a hacer [...]

(2) [...]/ parece que/ se potencia mucho el el decir/ tienes que hacer de todo (microacto lineal, enumeración) tienes que hacer deporte / (microacto lineal, enumeración) tienes que… saber cocinar/ (microacto lineal, enumeración) tienes que que saber/ ir a cualquier sitio (microacto lineal, enumeración) tienes que ir al cine [...]

El microacto dependerá de la configuración del acto, y, como siempre, insistimos, del co-texto. En un enunciado como “quiero comerme esto porque tiene cáscara”, el acto jerárquico principal asertivo “quiero comerme esto” estaría vinculado al acto subordinado jerárquico “tiene cáscara” por medio del marcador justificativo “porque”. Si embargo, si el enunciado fuera el siguiente, la estructuración sería:

quiero comerme esto porque tiene cáspara, quiero decir, porque tiene cáscara

-Acto principal jerárquico asertivo: quiero comerme esto

     Marcador justificativo: porque

-Acto subordinado jerárquico justificativo: “tiene cáspara, quiero decir, porque tiene cáscara”;

          - Microacto subordinado asertivo: “tiene cáscara”

                        Marcador de rectificación:”digo”

          -Microacto principal rectificador: “porque tiene cáscara”

¿Por qué no entendemos dos actos en la rectificación? Porque el microacto justificativo queda anulado e invalidado -“hacia adelante”- por el rectificador, que sigue siendo justificativo, como bloque conformado con su acto; con lo cual, quedaría vacío de significado de ser apartado del mismo.

Los procedimientos que parecen señalar microactos en segmentos repetidos y que parecen ser específicos del mismo son los de concreción o especificación (enumeración y ejemplificación), rectificación, y generalización, cuando existe más de un segmento, e insistencia “argumentativa”, pero esto , en nigún momento quiere decir que no puedan desarrollar las demás operaciones lógico-lingüísticas; en procesos como, por ejemplo, los de paráfrasis propia, contraste y relieve, en las que pueden delimitar actos, en unos casos y microactos, en otros.

Partamos del enunciado que recoge Miche (1998), aplicando el sistema de clasificación de Roulet “estoy cansada porque he trabajado mucho, pero iré al cine porque tengo ganas de distraerme”; ésta delimita dos intervenciones (“estoy cansada porque he trabajado mucho”, por una parte, y “pero iré al cine porque tengo ganas de distraerme”), cada cual con sus actos principales (“estoy cansada” y “pero iré al cine”) y subordinados (“porque he trabajado mucho” y “porque tengo gana de distraerme”). Sin embargo, parece más oportuno presuponer cada intervención como acto, porque la intervención se concibe como la aportación ininterrupida de un hablante:

Acto subordinado jerárquico asertivo: estoy cansada porque he trabajado mucho

Marcador justificativo: pero

Acto principal jerárquico de contraargumento: iré al cine porque tengo ganas de distraerme.

Y cada acto como microacto:

Microacto principal jerárquico asertivo de (1): estoy cansada

Marcador de justificación:

Microacto subordinado jerárquico jerárquico justificativo: porque

Microacto subordinado jerárquico justificativo:he trabajado mucho

Marcador de contraargumento pero

Microacto principal jerárquico asertivo: iré al cine

Marcador de justificación porque

Microacto subordinadolineal de justificación: tengo ganas de distraerme”.

Veamos otra serie de enunciados en los que se aprecian microactos con claridad:

Enunciado

-Acto 1 asertivo jerárquico subordinado: yo sé que hay dos o tres (microacto lineal de concreción) dos o tres asociaciones que no sé si se preocuparán o no

-Acto 2 jerárquico contraargumentativo principal: pero yo sé que hay algo (microacto lineal de concreción inacabado) hay algo de microacto lineal de rectificación: que son bastantes activos me han dicho.

(0 4-2BH)

Enunciado

- Acto 1 lineal de negación: hoy en día el que menos te crees se coge una raya (microacto lineal de enumeración) se fuma lo que sea (microacto lineal de enumeración)

- Acto 2 lineal aditivo asertivo: hoy en día vamos no me asusto de nada //

(02C-2CM)

Enunciado

Acto 1 jerárquico de aserción subordinado: que vayan a mojarse al retiro (microacto lineal de relieve) que que se vayan a la playa (microacto subordinado lineal de relieve) que se vayan donde quieran

-Acto 2 jerárquico contraargumentativo principal: pero por qué tienen que molestar a personas que viven allí toda la vida].

(10a-1bh)

Acto (obviamos el resto del enunciado)

(Microacto de aserción lineal) una persona puede ser de urbanismo cuando sepa lo que es una calle (microacto de enumeración lineal) lo que es una acera (microacto de enumeración lineal) lo que es una losa...

(05c-1ah)

Enunciado

-Acto 1 jerárquico subordinado asertivo: eh me tiro todo el día en el almacén y así vendiendo a mis clientes que son tenderos / (microacto de especificación) eh vendiendo sacos de patatas bolsas

-Acto 2 jerárquico principal de resumen 3: en fin y y y hasta las dos de la tarde

-Acto 3 lineal integrativo de ordenación temporal (microacto jerárquico principal asertivo inacabado) después paramos tres horillas para (microacto jerárquico justificativo subordinado incompleto) como madrugamos tanto (continuación y finalización del microacto anterior) para echarnos un ratillo

-Acto 4 lineal integrativo de ordenación temporal: y después empezamos a las cinco de la tarde

Es muy importante tener en cuenta que en el discurso no hay nada inamovible y estático; en consecuencia, cualquiera de estos microactos pueden constituirse en actos en otro contexto. Sin embargo, para enumeraciones, concreciones y el resto de procesos que hemos indicado antes, es obligatorio pensar en microacto, por su falta de compleción significativa implícita.

4.4. El macroacto

Esta unidad discursiva siempre se incluye como parte de un enunciado y está obligatoriamente compuesta por actos que funcionan unitariamente y que, a su vez, podrán incluir, obviamente, microactos. A diferencia de las unidades anteriores, más versátiles, el macroacto no puede mutar en otra unidad por su condición de conjunto de actos. Son habituales los macroactos formados por actos lineales en operaciones de tematización, enumeración, adición, digresión, exclusión e intensificación por la linealidad funcional entre ellos. Presentamos un primer ejemplo, en el que la repetición diferencia el acto del macroacto (subrayada) y los diferentes microactos:

Enunciado

tiene un puesto gordo en la empresa que no le ha costado mucho tiempo/ no le ha costado mucho tiempo porque es el típico que siempre está dispuesto a colaborar/ y que siempre está dispuesto a echar más horas que nadie/ que siempre está dispuesto a reciclarse/ y que siempre está dispuesto a dejarse la piel y porque tiene así unnn encaaanto personal queee…

A. Acto jerárquico subordinado asertivo

tiene un puesto gordo en la empresa que no le ha costado mucho tiempo/

B. Macroacto jerárquico principal de justificación

B.1. Acto lineal 1

No le ha costado mucho tiempo porque es el típico que siempre está dispuesto a colaborar/ y que siempre está dispuesto a echar más horas que nadie/ que siempre está dispuesto a reciclarse/ y que siempre está dispuesto a dejarse la piel

- Microacto lineal 1: es el típico que siempre está dispuesto a colaborar

-Microacto lineal 2: y que siempre está dispuesto a echar más horas que nadie

-Microacto lineal 3: que siempre está dispuesto a reciclarse

-Microacto lineal 4: y que siempre está dispuesto a dejarse la piel

B. 2. Acto lineal aditivo 2

y porque tiene así unnn encaaanto personal que…

Veámoslo representado en un gráfico:

 

En la siguiente muestra, también la repetición marca la diferencia entre macroacto y acto (subrayada), así como entre microactos:

Enunciado

yo hoy en día yo no sé a qué va la gente a una discotecaa o a qué van a las cuatro calles/ si no es nada más que a ver cuándo podemos pillar el pedo -el más grande que) (( )) que se pueda ser y el y lo más rápido// e ir a la discoteca o a las cuatro calles eso es una pena/ eso es una pena

A. Macroacto lineal asertivo

-Acto 1 jerárquico subordinado asertivo: (microacto lineal de negación) yo hoy en día yo no sé a qué va la gente a una discotecaaa/ (microacto lineal aditivo) o a qué van a las cuatro calles/

-Acto 2 jerárquico principal de restricción: (microacto asertivo) si no es nada más que a ver cuándo podemos pillar el pedo (microacto-concreción el más grande que) ((      )) (microacto incompleto) -que se pueda ser y el y lo más rápido (microacto de concreción)/

B. Acto lineal aditivo

Microacto asertivo) y eso es una pena (microacto de relieve) eso es una pena

(01b-3ch)

En otros casos, no hay repetición segmentadora de macroactos:

Enunciado

la fiesta que hacen en -la fiesta del barrio/ pero bueno eso es una fiesta más bien para los niños para los mayores// lo que pasa es que viene la noria viene las atracciones -cuatro atracciones que vienen y los niños pues se entusiasman con eso

-A. Macroacto 1 jerárquico subordinado asertivo:

          -Acto 1 jerárquico subordinado asertivo: (Microacto subordinado asertivo) la fiesta que hacen en (Acto principal de concreción): la fiesta del barrio

          -Acto 2 principal de concreción principal: (Microacto lineal asertivo) pero bueno eso es una fiesta más bien para los niños (microacto lineal de enumeración) para los mayores

-B. Acto 2 jerárquico principal de justificación:

         lo que pasa es que viene la noria (microacto lineal de enumeración) viene las atracciones (microacto lineal de concreción) cuatro atracciones que vienen-Acto 4 lineal de adición: y los niños pues se entusiasman con eso

(10a-2AM)

Finalmente, analicemos otra muestra del corpus y establezcamos todas sus unidades:

Enunciado

El sábado por la tarde terminamos/ el sábado a las dos de la tarde terminamos/ y como también abre el Alcampo y abre el Copo los domingos pues también hay que ir a servirles/ los domingos por la mañana hay que ir a servirles patatas.

(04b-2BH)

A. Acto jerárquico subordinado asertivo

el sábado por la tarde terminamos/ el sábado a las dos de la tarde terminamos/

         - A.1. Microacto jerárquico subordinado asertivo:

El sábado por la tarde terminamos

         -A.2. Microacto jerárquico principal de concreción:

el sábado a las dos de la tarde terminamos/

B. Macroacto jerárquico principal contraargumnetativo

y como también abre el Alcampo y abre el Copo los domingos pues también hay que ir a servirles/ los domingos por la mañana hay que ir a servirles patatas

         - Marcador discursivo contraargumentativo, equivalente a “aunque”:

y

         - B.1. Acto jerárquico subordinado de justificación

                  -Marcador discursivo de justificación:

como

también abre el Alcampo y abre el Copo los domingos

         - B.2. Acto jerárquico principal de consecuencia

                  -Marcador discursivo de consecuencia:

pues

         también hay que ir a servirles/ los domingos por la mañana hay que ir a servirles patatas.

                   -B.2.1.Microacto jerárquico subordinado asertivo:

         también hay que ir a servirles

                   -B.2.2.Microacto jerárquico principal de concreción:

         / los domingos por la mañana hay que ir a servirles patatas

Veámoslo esquematizado en un gráfico:

 

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Notas:

[1] Camacho Adarve (2001, 2003, 2005).

[2] Este Corpus se ha elaborado por el grupo de investigación ILSE, de Almería, bajo la dirección del profesor Cortés Rodríguez. La transcripción que hemos seguido en los ejemplos, ha resultado más fácil prescindir de la transcripción fonética en favor de la norma ortográfica, dado que los aspectos dialectales se han desestimado. He aquí todos los signos empleados:

: .............................. Cambio de hablante.

H1........................... Intervención de un participante identificado como primer hablante.

H2………………….Intervención de un participante identificado como segundo hablante.

Hn…………………. Intervención de un participante identificado como cualquier hablante sucesivo (el número cambiará en función del orden de intervención)

- ..............................Reinicios sin pausa, autocorrecciones, vacilaciones.

[ ..............................Lugar donde se inicia un solapamiento o superposición de habla

] ..............................Final de habla simultánea.

/ .............................. Pausa corta, inferior al medio segundo.

// ............................. Pausa entre medio segundo y un segundo.

/// ............................ Pausa de un segundo o más.

(4”)......................... Lapso o intervalo de más de un segundo, en el que se indica el tiempo.

AHORA..................Pronunciación marcada o enfática.

a-ho-ra ……………Silabeo consciente.

((luego))................ Transcripción dudosa.

(( )) .................Fragmento indescifrable.

((.....)) .................... Interrupciones en la grabación.

(risas)..................... Elementos no lingüísticos significativos para la comprensión de la situación.

aaa...........................Alargamientos vocálicos.

nnn ..........................Alargamientos consonánticos.

... .......................... Suspensión voluntaria.

¡! ............................. Entonación exclamativa.

¿? ............................ Entonación interrogativa.

[3] Cortés y Camacho (2003).

[4] En ningún caso se podrán concebir las unidades del discurso estructuralmente -en la línea de Lévi-Strauss-, ya que sus componentes son heterogéneos. En cuanto a la “recursividad”, funciona de manera distinta: a veces, las unidades que creíamos mayores coinciden con las que pensábamos que eran más reducidas, e incluso pueden incluirse en ellas. El resultado es la existencia de una multiplicidad de variantes que hay que aplicar en cada fragmento discursivo concreto, aunque, si seguimos unos criterios sencillos, las dificultades serán menores.

[5] No es nuestro cometido ahora pormenorizar sobre los fundamentos epistemológicos y científicos en que nos apoyamos para sostener nuestro punto de vista. Baste decir que hemos seguido las aportaciones computacionales y conexionistas de investigadores como Fletcher, Hummel y Marsolek, 1990; Hummel y Holyoak, 1997, 2003; Holyoak y Hummel 2000; así como Kroger, Holyoak y. Hummel, 2004, han desarrollado programas informáticos en los que el ordenador, una vez introducidos los datos manualmente, se comporta como la mente humana e incluso han logrado, en virtud de ciertos algoritmos, que la máquina actúe de modo pragmático, realizando inferencias de modo autónomo.

[6] No nos referimos a la Gramática Generativo-transformacional.

[7] Las conjunciones se pueden concebir en sus funciones de vinculación exactamente igual en un análisis discursivo que gramatical; la interpretación es la misma, salvo en la naturaleza de las unidades que relacionan.

[8] Recordemos que fue utilizado por Norrick (1987) para desplegar todas las funciones de la heterorrepetición.

[9] Un hablante puede hacer una pregunta para seleccionar al participante siguiente, que ha de contestar verbal o paraverbalmente. Una pregunta no formulada se puede usar para lo mismo si la materia de la cuestión que se trata coincide con la materia mencionada por el hablante anterior.

[10] Habría una serie de hechos objetivos, según Duncan y Fiske, (1977), para el inglés, que indican que un hablante quiere ceder el turno a otro: (1) entonación ascendente o descendente al final del segmento, (2) pronunciación lenta y pausada, arrastrada, paralingüística al final de la sílaba tónica de la oración, (3) relajación de la posición de las manos o final de los gestos de manos, (4), uso de ciertos marcadores como "you know"..., (5) aumento del volumen con caída de tensión en combinación con una secuencia sociocéntrica, (6), compleción gramatical de las oraciones.

[11] Hay muchos estudios sobre la interrupción. Algunas posturas que creemos más representativas son las de Sacks, Shegloff y Jefferson (1978), quienes definen la interrupción como una violación del mecanismo del cambio de turno. La cuestión nuclear reside en el "lugar de transición relevante": si el segundo hablante empieza a hablar en ese momento idóneo para la transición entre hablantes, eso es una interrupción; además, el que interrumpe lo hace a sabiendas de que está "cortando" al primero, y, en consecuencia, infringe el derecho del primero a continuar su discurso; el solapamiento, sin embargo, es valorado como el resultado del fallo de ese sistema. Casi todas las definiciones se basan en ésta.

[12] Duncan (1973) añade a la noción de turno de pase, además de repeticiones, expresiones de acuerdo ("yeah") y peticiones de clarificación, las terminaciones del oyente a lo que dice el hablante .

[13] Cortés y Camacho (2003)

[14] Para la progresión temática , Camacho Adarve, 2001 (en línea)

[15] Nuestra idea de la secuencia narrativa no se limita al monólogo, en la medida en que dos o más hablantes pueden ir desarrollando un tema común explícito e implícito perfectamente extraíble y aislable.

[16] En secuencias narrativas salvaguarda el hilo conductor proveyendo recuerdos del tema, pero los límites entre unidades discursivas se dan en bloques más pequeños que más adelante se especificarán.

[17] Estas repeticiones, dentro de las preguntas eco, son denominadas por Dumitrescu (1996:410) “recapitulativas parciales”; en ellas, el oyente reproduce en forma interrogativa un turno conversacional previo, introduciendo, al mismo tiempo, en su repetición un elemento interrogativo que sustituye al bloque lingüístico que no ha oído o no ha entendido bien en el enunciado de su interlocutor. Su entonación es ascendente, y lo que se impone es repetir el segmento provocador de la pregunta.

[18] Las secuencias de cierre tienen múltiples variantes; las desviaciones respecto al escueto par adyacente suelen ser un resumen, una justificación, expresiones de buenos deseos, etc.

[19] Para las cuestiones cognitivas, Cortés y Camacho (2005), en prensa.

[20] De los que el primero está inacabado por el solapamiento; por tanto, es indiferente considerarlo como un solo turno “en dos intentos”; por ello, entendemos dos turnos y una sola intervención.

[21] La cuestión de las pausas requeriría un estudio más profundo. Es cierto que las pausas mayores suelen delimitar los enunciados, pero, dependiendo de las necesidades comunicativas en general y expresivas en particular, muchas veces, pausas de vacilación son mayores que las que se dan entre enunciado y enunciado, o bien que entre enunciados apenas haya pausa. Nosotros comentamos la generalidad, pero insistimos en que hay que valorar los tres criterios referidos más arriba (compleción sintáctica, semántica y fónica)

[22] Insistimos en que los estudios de la prosodia quedan injustamente relegados en este trabajo.

[23] Camacho Adarve (2005)

[24] Esta unidad ya había sido prevista por Goodwin (1981:8): “The utterance can, however, be divided into subsections in terms of units appropriate to its own level of organization.

[25] Es entendido como una aseveración de la negación del entrevistado.

[26] Es decir, en su base hay razones discursivas, de co-texto

 

© Mª. Matilde Camacho Adarve 2005

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero30/disoral.html