Cultura mexicana light

Francisco Manzo-Robledo

Associate Prof. Spanish
Foreign Languages and Cultures
Washington State University


 

   
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Literature may be an artifact, a product of social consciousness, a world vision; but it is also an industry.
Terry Eagleton (59)

A diario, en los ghettos del burlesque capitalino se prodigan escenas que a un porfirista o a un ruizcortinista los hubiesen conducido al éxtasis del infarto masivo: la progresiva “invisibilización social” del desnudo y el ascenso del hambre sexual al centro del espectáculo. Como estaba desnuda, no me fijé muy bien en ella.
Carlos Monsiváis (247)

 

Cultura “Light" es un término que todavía debe ser explicado, y en el proceso, ser justificado. El término deriva de o puede ser que sea incluido en otras dos designaciones comúnmente permutables: cultura de masas y cultura popular (sin mencionar cultura folclórica). Como este ensayo explicará, hay ciertas características que le permiten a uno distinguir la una de la otra. En el curso de mi discusión de este término hay otras consideraciones que necesitan ser contempladas aunque de manera superficial para no divagar lejos del asunto principal. Esto se hace necesario para tratar algunas preguntas paralelas, de esta manera quedará sin obstrucción en dónde se sitúa mi punto de vista. Para ayudar en la discusión, se citan varios ejemplos de los medios masivos de comunicación mexicanos en general.

Por ejemplo, la existencia de un sistema llamado "patriarcal" es para mucha gente un modelo de la ilusión, para otros ésta es tan clara como el que vendrá siempre un nuevo día. En general, no se pone mucho caso a este sistema y algunas veces se juzga imaginado por una sección marginal de la sociedad: intelectuales que persiguen los fantasmas de últimas revoluciones donde el culpar al sistema por los problemas de la sociedad era más bien la norma que la excepción.

¿Qué es el patriarcado? ¿Cómo se conforma? ¿Dónde se reúnen los miembros de tal fraternidad para decidir líneas de acción? ¿Quién está a cargo de él? Estas preguntas parecen ser muy elementales, y así, no dignas de una respuesta formal. Esta percepción, desafortunadamente, se convierte en una tapa velada. Sin respuestas definidas, la existencia de un sistema patriarcal se puede entonces ignorar. Se deja como una posibilidad alejada, algo así como oír hablar sobre un grupo guerrillero en un país extranjero lejos de nosotros, donde esa distancia proporciona un sentido de agradable seguridad. La carencia del adorno en estas preguntas retóricas, realmente encubre lo difícil que es producir respuestas a toda prueba. Para hacerlo se requieren funciones fuera de nuestra comprensión total, localizadas en un espacio virtual donde, con todo el conocimiento posible, ninguna pregunta queda sin contestar.

La tecnología ha permitido observar de cerca el crecimiento de una planta desde la semilla a su madurez. Si esto se pudiera hacer con la sociedad, es concebible, quizás, precisar cuándo y cómo el patriarcado se siembra, su evolución, sus métodos de persuasión y continuidad. Por otra parte, acercándose de un lado más pragmático, uno podría decir que el patriarcado está compuesto por todos nosotros. Tomamos parte en él, conscientes o no, y con un diverso grado de participación por el hecho de vivir y de aceptar la vida "tal como es/debe ser", en nuestro actual orden político, ideológico y económico. ¿Cómo uno se convierte en parte de él? Actuando de la manera que lo hacemos cada día; en la toma de decisiones y ejecución de acciones; de la manera que procedemos y reaccionamos a diferente contextos en nuestra y la vida de otros.Todos los comportamientos se han formado según el acto-espacio de la sociedad, el espacio de la acción permitido a cada uno según las reglas de la misma. La participación colectiva, a su vez, solidifica la existencia del patriarcado y de sus derivaciones más polémicas: un sistema social para los hombres y por los hombres; la marca, el control y la opresión del/a "otro/a" se basa en diferencias fuera de una norma "aceptada", tales como género, la orientación sexual, posición social, y de la creencias. Por ejemplo, Joyce Brothers observa cómo las mujeres se volvieron, para los hombres, un objeto en necesidad de protección:

Es como si en la prehistoria la madre Naturaleza hubiera buscado la manera más eficaz de proteger a las madres y sus niños. Sin alguien que proporcionara el alimento y defensa a la madre y al niño, estaban a la misericordia de bestias salvajes y varones rapaces… La fuente obvia de protección y provisiones eran el varón. ¿Pero cómo mantenerlo alrededor? La solución de la madre Naturaleza fue el sexo. Sexo a la orden, por así decirlo. La disponibilidad sexual, día a día, de la mujer, creó lo que los científicos llamaron el enlace de pareja y la mayoría de nosotros llamamos amor. Nació así la familia nuclear .
(Joyce Brothers, cit. en Mariana Valverde, 49)

Si esto es verdad, ¿cómo las mujeres podían distinguir un depredador de un protector? Hoy, en la sociedad mexicana, la carencia de oportunidades de educación y trabajo para muchas mujeres las hace susceptibles a este tipo de dominación bajo la fachada de la protección y, no hay duda, ésta es una derivación del sistema patriarcal.

Las herramientas para la solidificación del patriarcado son múltiples. En todo momento en nuestra vida de cada día, uno puede encontrar los medios para lograr tal dominación. Sin embargo, la carencia de conciencia en el lado del participante hace al patriarcado impermeable, parte de la vida, una cosa del diario y "normal". Refiriéndose a esto, Kenneth Plummer trae a colación la existencia de lo que él llama una "realidad objetiva" para garantizar la protección del status quo, y atestiguar la condenación apropiada a, entre otras cosas, la orientación sexual. Las tradiciones, la familia, la religión y el género equipan algunas de esas validaciones:

… proporcionando patrones rutinarios sexualidad con su mera existencia ;[ por ejemplo: ] el sistema legal y normativo, proporcionando declaraciones explícitas sobre cómo la gente debe comportarse sexualmente; imaginarios, proporcionando los retratos que de control de la sexualidad "normal" y la "aberrante"; sistemas de creencia - actitudes y opiniones - que proporcionan pistas en cuanto a `lo que todos piensan acerca de la sexualidad; y lenguaje - proporcionando una retórica que con su mera existencia le da estructura al mundo. Todas estas instituciones son acompañadas por legitimaciones- implícitas y explícitas - sacadas de la teología, filosofía, historia, ciencia, sabiduría popular y así sucesivamente, que sirven para justificar el orden existente, y para hacerlo ver como 'sensible' y `lógico'". (Plummer, 48)

Debe tenerse presente que uno de los propósitos del patriarcado es la dominación masculina de la sociedad, de otra forma serias contradicciones pueden presentarse: ¿Cómo es posible que un ala conservadora del patriarcado intenta imponer los llamados "valores familiares", mientras que otra intenta ganar la aceptación para la existencia de casas de prostitución, de bares, etcétera? Un somero vistazo sugeriría que estas dos alas están funcionando una contra la otra. Sin embargo, ambos segmentos están intentando formar el comportamiento de la sociedad y ambas instrumentalizan a la mujer objetivamente: por un lado como criatura procreadora desprovista de iguales derechos, una marioneta de su propio cuerpo; por otro lado, como objeto de explotación, el espectáculo y el placer del hombre. En el epigrama de Monsivais al inicio del ensayo, de alguna manera, se refiere a este cambio en la percepción de la desnudez en Ciudad de México, en los llamados "table-bar", centros de prostitución disfrazados, algo así también sucede en otras ciudades mexicanas urbanas :Guadalajara, Monterrey, para no mencionar ciudades de la frontera norte con los Estados Unidos de Norteamérica tales como Tijuana, Nogales, El paso o Ciudad Juárez, y otras, donde la prostitución siempre ha sido la atracción turística principal: la búsqueda del paraíso perdido en donde la mujer proporciona el platillo principal. Este paraíso como el lugar utópico de la libertad, riqueza y belleza, tiene una gran tradición desde el denominado "Nuevo Mundo". De las crónicas de Cristóbal Colón, uno percibe su deseo de encontrar tal lugar cuando describe a los habitantes de las tierras "nuevas": "Ellos andaban todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres, aunque no vide más de una farto moza . Y todos los que yo vi eran todos mancebos, que ninguno vide de edad de más de treinta años: muy bien hechos, de muy fermosos cuerpos y muy buenas caras… " (30). Esta tradición ha continuado con el tiempo. Hoy, uno puede encontrar en la Internet las proclamas siguientes:

"El 'Dragon de Oro' en la intersección de Londres e Insurgentes, es un gran club de strip. Sin cobro de admisión, una coca = 25 pesos, cada tercer baile completamente desnuda, aproximadamente15 muchachas, se sirve alcohol. Pero lo mejor son los bailes completamente desnudas con contacto en el regazo por 50 Pesos (acaricia por donde quieras, chupa sus pezones etc.). También es interesante observar los bailes a tu alrededor. Muchas de las muchachas caminan alrededor semidesnudas y la atmósfera es absolutamente relajada. 2 muchachas se me acercaron y ofrecieron una noche de sexo con las dos de ellas por $400 dólares. Mientras negociaban, me tocaron por todas partes. El sexo se lleva acabo en un hotel a una cuadra de distancia." (http://smutland.com/guest/prostitution/Mexico-City.txt.html. March 1/98)

Otro

Guadalajara a menudo llamada "la Ciudad de las Rosas", "la Ciudad de las Fuentes" y "la Ciudad Amistosa". Para los viajeros gay, también es conocida como una de la ciudad más gay al sur de la frontera [de los EUA], con muchos llamándola "el San Francisco de México”....Guadalajara tiene una de las más grandes, y excitantes escenas gay de México, con varios bares y las casas de baño por la ciudad que están en acción sin parar... Una reciente adición a la escena gay en Guadalajara es el Arizona's Sallon (Av. La Paz 1985), que es un bar de estripers que sin duda, tiene los mejores bailarines eróticos masculinos en la ciudad. Los bailarines tienen un trato cercano y personal con los clientes -- se permite tocar. Esto es un espectáculo que no debes perder!"(http://www.donpato.simplenet.com/gdl/. Marzo de 1/98).

Históricamente, los hombres han colocado a la mujer en el mismo corazón de acontecimientos importantes, concediéndoles la culpabilidad principal: Eva, Dalila, Salomé, entre otras en la Biblia; La Cava, seducida por Don Rodrigo en España; Doña Marina, "la Malinche" en México; Monica Lewinsky en los Estados Unidos. Esto, de alguna manera, ha servido para apoyar el estereotipo de la mujer como encarnadora del mal y así también crear la necesidad de policía y control por el hombre.

Por años, el estudio de una cultura extranjera fue restringido al estudio de obras clásicas literarias. Hoy, los investigadores en esta área concluyen que la cultura es un asunto tan complejo que su estudio requiere una gama de materiales representativos encontrados en diversas partes de la sociedad. Más importante, esto sirve para evitar la concentración única en las manifestaciones culturales de la élite. Para producir un estudio de la cultura mexicana (así como de cualquier otro país) se requiere observar diversas áreas de la producción cultural. México es un país muy rico en folklore. El arte popular (David Foster 1), ha cerrado el círculo, erosionado y asimilado por el Arte (desde el romanticismo) y hoy en día en la edad moderna, por la industria (el interés económico) que entra con la producción, la promoción y la distribución del arte: cultura masificada. Dentro de esta producción masiva uno encuentra esos productos culturales que, bajo el subterfugio del profesionalismo y utilización de las tecnologías más últimas, presenten más que un mensaje subconsciente que se consumirá rápidamente sin preguntarse qué se está proponiendo realmente. Nadie argumentará contra la existencia de una cierta clase de arte en periódicos, revistas, películas, deportes, libros cómicos, literatura, e incluso competencias almidonadas de belleza, o cualquier otro producto de la cultura masiva, todas tiene un lugar en la cultura mexicana. La pregunta es: ¿Por qué se convierten en parte de una cultura llamada "Light"?

Si uno observa las diversas maneras de propagar la ideología patriarcal en la era moderna, entonces hay una necesidad de prestar atención a varios ejes paralelos que se generan particularmente en medios de comunicación masiva: prensa escrita, radio, t.v., y en esta última década, la Internet. De la misma manera, esto es también verdad para la utilización de competencias para promover el falso nacionalismo y honrarlo: competencias de belleza y del deporte. Además, uno necesita considerar arquetipos culturales mexicanos bien conocidos: machismo y marianismo.

La actual situación sociocultural en México comenzó a tomar forma en los acontecimientos que siguieron la consolidación de la Revolución Mexicana de 1910. Los resultados de los movimientos de la posguerra son más notables en la administración de Miguel Alemán Valdez (Sayula, México:1902-83), presidente de México en el período de 1946-1952. En este tiempo la "urbanización" de México se inició a pasos nunca antes experimentados. Colocándonos lejos de las subdivisiones sociales comunes (alta, media y baja), la escala social, la pirámide social mexicana, está como sigue: en la parte superior la aristocracia mexicana (alguna de ellas no todavía recuperadas de sus problemas con la incautación durante la Revolución Mexicana), el nuevo bourgeoisie rico y los políticos ricos, y los inversionistas extranjeros. En la parte central, una clase media, más baja cada vez y mayor, que intenta aprovechar las nuevas oportunidades educativas; finalmente, la clase más baja, la mayoría del mexicano (incluyendo al campesinado rural de quienes el gobierno alejó su atención) que intenta sobrevivir las condiciones en su país 'renovado'.

Como producto de la nueva "modernidad" de México, nacen las oportunidades para los inversionistas, consolidándose el dominio del capitalista en las áreas vitales de la economía; una de las más importantes: productos de la cultura masiva. En México los conglomerados como Televisa S.A., Televisión Azteca, y Organización Mexicana editorial (OEM) dominan actualmente el mercado del espectáculo televisivo y editorial. El lema "oficial " para el objetivo de los medios de comunicación es "Servir al país" y "El compromiso con México". Sin embargo, esto no significa que la ganancia económica y la difusión de la ideología se tire por la ventana en la industria muy lucrativa de la comunicación en masa.

Un producto para la consumición masiva tiene una característica general que permite al productor oportunidades de cómo, dónde y para quién va a ser producida; en general, estos productos tienen un blanco definido en los estratos sociales mexicanos. En la actividad inclusiva de crear significado, uno puede distinguir a dos grupos principales: los que producen para prolongar la ideología hegemónica (consientes o no) y los que están contra ella, quienes pueden o no ser afectados por el beneficio material en el proceso, y es el público en general, con su aceptación o su rechazo, los que aseguran la longevidad de esos productos y el éxito de sus productores. Los productos más acertados tienen la capacidad de transformarse para satisfacer el siempre cambiante gusto del público.

Así pues, ¿qué es entonces cultura light? Este término, como corolario, tiene características que permiten tomar ventaja de la generación "light", que lo familiariza en la sociedad mexicana, con la nueva terminología de los años noventa: "Coca-Cola light", "Pepsi-Cola light", "Crema light", "Leche light", etcétera. Lo light se convierte en light, pierde lo extranjero. Paz Flores ha tomado este término para su libro La cultura light o cómo sobrevivir entre zombis, monstruos y locos urbanos. Flores se acerca a la cultura light desde una visión nietzscheana y desde un punto de vista materialista; en este respeto, mi acercamiento aquí sería más similar a los conceptos de Gramsci. En la colección de ensayos, Flores discute diversas partes de la cultura mexicana de una manera general. Dice: "Cultura Light es un término arbitrario, me lo saqué de la manga como cuando los prestidigitadores extraen un conejo de las chisteras o como un tahúr tramposo se saca una carta de la manga…" (9). Dejando de lado la (in)conveniencia de usar un término ya de por sí cargado de connotación ideológica, adoptándolo directamente del inglés, lo que en sí mismo es una manifestación de qué tan light la cultura mexicana puede ser, definitivamente esto no lo define. Así entonces, no queda claro lo que el título abarca. Sin embargo, algunas personas tendrían por lo menos una somera idea de lo que es referida por él, la mayoría no. La idea general no es hacer una diferenciación clara entre lo que, como tradición, se ha llamado Culture (con C) —la cultura que viene de la clase social alta, de la élite— y de la que se llama generalmente, algunas veces de una manera peyorativa, "cultura popular", la cultura que viene de la parte inferior, de la mayoría. Esto también se identifica con el tipo de cultura producido para las masas, que, a priori, condiciona una respuesta predeterminada de sus audiencias; ésos a quienes el producto total se dirige y se tratan como consumidores no como participantes en una experiencia cultural.

En su ensayo Gilberto Giménez explica que cuando uno habla de la cultura popular, significa "...reconocer que existe una expresividad propia de las clases llamadas populares en la producción de formas simbólicas, sea en el ámbito del lenguaje y del discurso, sea en el de la producción estética, sea en el de la estilización de la vida festiva y cotidiana" (15). El problema principal con esto es que tal expresión es incontables veces plantada en las clases sociales donde se asimila, bajo la pretensión de que así es la "vida diaria".

Un producto de la "cultura light" puede o no aprovecharse de "expresiones" de las clases sociales populares. No obstante, esto no es totalmente exacto para la cultura light. Siendo una cultura para las masas, la cultura light no viene de las clases populares. El autor del producto tiene el poder (económico, político) de distribuirla, y toma ventaja para imponerla sobre las masas más susceptibles, las menos educadas en la percepción subliminal profunda. Este producto está cargado con un mensaje implícito de rapidez, género, orientación económica y se sirve al consumidor, sin marcas indicadoras sobre lo que el mensaje significa. Es más que apenas un mensaje subliminal, porque "muestra" la vida como es en el mundo light. El producto se sirve para su consumo, se asume y se internaliza, como si no hubiera un mensaje, con excepción apenas de vivir la vida como venga. Además, como Williams lo ha puesto:

Lo Popular era visto desde el punto de vista de la gente, y no desde el de los que buscaban favores y dominio sobre ella. Aún así, el sentido anterior no ha muerto. La cultura popular no fue identificada por la gente sino por otros, y todavía lleva dos sentidos antiguos: trabajos de categoría inferior (literatura popular, prensa popular vs. la prensa de la calidad); y trabajo hecho deliberadamente para ganar el favor (periodismo popular vs. periodismo democrático, o entretenimiento popular); así como el sentido moderno de bien-visto por mucha gente, con quien, por supuesto, en muchos casos, los sentidos anteriores se traslapan. El sentido reciente de cultura popular hecha por la propia gente, es diferente de todos esos; a menudo se lo desplaza al pasado como cultura folclor popular pero esto es también un importante énfasis moderno . (cit. en Strinati, 2)

Realmente, la "cultura light" también va más allá de lo que Williams señala. "Cultura light" es una parte de la cultura popular (por lo tanto, muchos de sus consumidores están allí y se dirige a ese sector). Es un producto de la cultura de masas, pero aquí el significado producido llega a ser aún más superficial. Debido a esta trivialidad, parece de hecho más atractivo al consumidor que generalmente no se preocupa por significados e interpretaciones ocultas. La "cultura light" refiere tanto a esos productos que han demostrado ser de aceptación popular en la cultura y los cuáles son consumidos por las masas. Durante este proceso, el mensaje oculto ayuda a formar su ideología bajo pretensión de un serio y profesional producto y que está ahí como una cierta ayuda en la vida del consumidor. Esta última observación puede estar parcialmente equivocada porque el producto podría ser muy profesional en su producción y distribución pero no en su honestidad; por el contrario, el mensaje evidente se convierte en uno de rapidez y de la aplicación fácil a un mundo muy complicado. En el mundo figurado por la "cultura light", los problemas difíciles de la vida son solucionados con zapatos tenis Nike o Adidas, ropa Polo, usando Paco Raban, bebiendo Coca-Cola o Pepsi-Cola, comiendo Gansitos Marinela o en un McDonalds, leyendo la edición española del Times o Buen Hogar, consumiendo cerveza Budweiser, o la mexicana alegría de Carta Blanca, Tecate o XX, mientras se mira un juego del fútbol y se fuman cigarrillos Raleigh o Marlborough. Las mujeres por supuesto deben ser rubias, delgadas y bien preparadas. Pero las que no lo son, no deben desesperarse, la ayuda está siempre disponible: El pelo se tiña con Revlon, se cautiva al hombre con los perfumes de Chanel, y con los productos de la belleza de Elizabeth Arden, y, para una sonrisa perfectamente blanca está la crema dental de Colgate que proporcionará también una sonrisa brillante. En este mundo, uno es un héroe nacional poniendo una bola en la meta del enemigo, y todo el mexicano debe seguir ese ejemplo: el esmero y dedicación del héroe a una causa noble (el equipo entero = la nación). Aún más, las mujeres deben ser madres modelo o madres en entrenamiento; sacrificarse por la familia o por la nación entera siendo una reina de la belleza en la Miss Universe Pageant, vistiendo un traje indígena (no importa si no tiene ni una pista del significad del vestido). El producto de la "cultura light " se idea revestido con un significado. Puesto que no es evidente, el producto llega a ser muy atractivo y realiza con eficacia el propósito conjetural.

Es innegable que la cultura mexicana ha sido influenciada por su proximidad a las fuentes de diversas culturas, como sucede a muchas naciones. Amilcar Cabral, en su ensayo "National Liberation and Culture", nos recuerda sobre el valor de la cultura como factor de la resistencia a la dominación extranjera (53). La influencia a México viene de un vecino con un gran alcance: los EE.UU., y aunque algunos dicen que cada influencia 'del otro lado' es entonces mexicanizada hasta el núcleo, el mezclado, lo extranjero (¿y lo light?) del resultado sigue siendo muy evidente. Así mientras que Anaheim tiene Disneyland, la ciudad de México tenía su Reino Aventura (ahora bajo diferente nombre), una tierra de fantasías y de sueños, en donde la generación joven y no tan joven, comparte los mismos sueños y espera en enormes líneas, par pagar por los juegos de diversiones con un costo monetario muy arriba, de hecho, al salario mínimo nacional.

En los cuentos de cómicos, Superman, el héroe indestructible del capitalismo de los EE.UU., atrae al mexicano. En el proceso, sin embargo, llega a ser evidente que el héroe, aunque abroga a las masas, es demasiado extranjero. Ni siquiera es nativo de los EE.UU. Entonces, los poderes del mercado vienen así en ayuda del confuso, intentando cerrar la brecha y al mismo tiempo se incorpora a la competencia en el mercado se que crean contrapartes mexicanas. Batman y Robin, el dúo dinámico, aunque también extranjero, muestra la característica muy mexicana de la camaradería, de compadres, y del socio-erotismo ausente en la sociedad anglosajona; además, estando enmascarados añaden al elemento del misterio. Otros héroes con orígenes más plausibles, en distintas épocas, nacen: Kaliman (programas de radio, diarios y cuentos semanales), hombre poderoso y misterioso; por cierto no muy macho que digamos: a pesar de que se le rinden todas las mujeres, con ninguna llega a nada de nada, "es lo malo de la filosofía indo-oriental", diría cualquier mexicano. Andrés Garcia "Chanoc" (películas y cuentos semanales; ahora aparece en telenovelas bajo diferentes personajes, siempre como galán); EL Santo (lucha libre, películas, revistas, y cuentos semanales); Roberto Gómez Bolaños "Chespirito" con su mejor personaje El Chavo del ocho, el Chapulín Colorado, y otros (TV, un producto de Televisa; películas). Durante la época de oro supuesta de las películas mexicanas (1940-50's) y después de ella, varios actores de la comedia aparecen, por ejemplo Mario Moreno Cantinflas (contraparte de Charles Chaplin), Tintán Valdez (con un uso bien-ensayado y divertido de palabras inglesas en sus diálogos en español), Viruta y Capulina (las contrapartes de Lawrence and Harvey) y muchos más. Por supuesto, la materia seria de la comedia está también presente con los prototipos macho de cantantes/actores: Pedro Infante, Jorge Negrete, Luis y Antonio Aguilar, por ejemplo. Actrices femeninas: Libertad Lamarque (Argentina), eternamente actuando como la mujer del sufrimiento, mujer subordinada que paga respeto al patriarcado; María Félix, como David W. Foster dijo una vez, "Una mujer, haciéndola de hombre, haciéndola de mujer", una mujer muy macha, y otras más.

Mientras Superman, Chaplin, y Laurel and Hardy tiene sus admiradores en gente de la clase media y alta, Kaliman, Chanoc, Cantinflas, Tintán, Viruta y Capulina, Chavo del ocho, El Santo, Pedro Infante, et al., abroga más a las clases más bajas, y a ella es a donde se dirige el negocio. La admiración por lo extranjero podría incluso tomarse como medida de "sofisticación". Mientras que alguien en la clase alta ve en Chanoc al perdedor idealista, las clases más bajas lo consideran como a alguien a quien emular, sobre todo los hombres, y el príncipe a esperar de algunas mujeres emparentadas y convencidas con el patriarcado. Si… solamente existiría tal mundo, podrían vivir una fantasía, aunque fuera por un momento. Todo eso se convierte en una parte importante en una lucha diaria por sobrevivir.

En los cuentos cómicos, la serie Blondie y Dagwood (1946) es un éxito en los EE.UU. Allí, Blondie representa un acercamiento refinado a la vida: una mujer que cambia según las condiciones de la posguerra en la sociedad anglosajona. Esta serie, intentando acercarse de una manera más apropiada a la sociedad mexicana, cambia a Lorenzo y Pepita en español, donde está el prototipo del macho Lorenzo. Sin embargo, este par vive en un suburbio muy extranjero a la sociedad mexicana, no hay mucha afinidad con el medio. Por lo mismo, de la mente de Gabriel Vargas (México:1918 -) un producto de la clase media baja, viene una versión mexicana, La Familia Burrón (1948): una familia urbana de una clase baja que vive en un vecindad, una vivienda multifamiliar de la clase popular más baja de los años cuarenta en la ciudad de México. La vida allí, aunque es difícil, está desprovista de preocupaciones sobre el futuro distante: ninguna preocupación sobre el "Seguro de Vida", las inversiones para la jubilación o para la Seguridad Social. Aquí, la implicación es de que, con los precios por los cielos de elevados para los entierros en México, es mucho más barato ocuparse de la lucha diaria en la ciudad urbana que pensar en morirse porque no hay dónde. La vida pasa un día a la vez, enriquecida por situaciones divertidas empaquetadas en un discurso popular donde abunda doble sentido y el doble discurso. La familia Burrón está compuesta del un mostachoide peluquero que trabaja honestamente, que lucha para resolver su responsabilidad como cabeza de la familia. Su esposa Borolas, una pelirroja, en una tergiversación de papeles y modelo de estereotipos, es obstinada, terca, chismosa, autoritaria, tramposa, y la mujer mandona que finge vivir como si fuera miembro de la aristocracia. La parte central dada a la señora Burrón tiene un precio: esta mujer está intentando jugar la parte de un hombre en la sociedad mexicana. Así ella se mete en apuros todo el tiempo y es el Sr. Burrón quien, al final, es obligado a arreglar las cosas. Él es el héroe, el protector de su mujer y la familia. Este es un claro ejemplo del por qué las mujeres, aunque sean muy divertidas, no deben salir de su acto-espacio: la sumisión, la reverencia al sistema patriarcal.

Desde épocas coloniales, los folletos y los periódicos sirven para aliviar dos problemas perennes en la Nueva España: la baja disponibilidad de libros y de su, relativamente, alto costo. En el presente, esta situación no ha cambiado mucho. Muy pocos escritores además de los famosos: Luis Spota (México D.F.:1925-85), Carlos Fuentes (Mexico:1928-), Octavio Paz (México:1914 -1998), Carlos Mosivais, etc., pueden presumir vivir de sus escrituras.

Los periódicos, como entidad total, se los considera ser un órgano de la moderación en un país democrático, una en el cual la gente pueda confiar para obtener una síntesis de lo qué está sucediendo no solamente en el país sino también en el mundo. Los periódicos y las revistas están en el negocio de la ganancia económica. En México, esto crea una línea fina entre la independencia y la servidumbre. Por muchos años, los periódicos en México han dependido de los subsidios dados al precio del papel, un material prima, controlado por el gobierno. Esto, conjuntamente con las cantidades extensas que los gobiernos (de ciudades, estados, o el federal) pagan por artículos que intentan probar su eficacia en el poder, hace a los periódicos muy vulnerables, más si el rotativo no tiene una amplia audiencia. Esto hace al lector cauteloso y a menudo incrédulo sobre los que aparece en esos periódicos. El caso más reciente se dio durante las elecciones presidenciales de1988. En este tiempo, la mayoría de los periódicos más grandes en Ciudad de México (y otros en ciudades más pequeñas): El Universal, Excelsior, El Heraldo de México- (que se distribuyen diariamente a todo el México), los más populares, imprimían artículos parciales al candidato Carlos Salinas de Gortari del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido oficial, partido siempre acusado de manejar las urnas, sin necesitarlo, pero que en esta elección se vio obligado al robo electoral con la anuencia implícita del partido ahora en el poder, el Partido Acción Nacional (PAN). En respuesta a esta intrusión flagrante del gobierno y de la pérdida de independencia de los periódicos, nacieron periódicos "independientes” como La Jornada y el Unomasuno. Anteriormente, durante la presidencia de Luís Echeverría (1971-77), la revista semanal Proceso vino como esfuerzo de proponer una vista más equilibrada de acontecimientos económicos y políticos importantes en México. Entre otras cosas, debido a esta falta de confianza, hay un segmento bastante grande de la población con interés intelectual que no se extiende al punto de pagar por un periódico. Alguna gente compra periódicos solamente si hay una historia impactante para leer, una situación resuelta siempre por la revista semanal con un formato de periódico policiaco, Alarma!, que se especializa en los más horribles e impactantes crímenes: asesinatos en masa, golpes a homosexuales, secuestros perversos, cada uno explicados en el estilo más detallado de un perito forense. Este tipo de periodismo sigue la ideología hegemónica: el crimen no paga; la disidencia sexual no debe ser tolerada porque atrae crimen. Además tal estilo ha sido seguido últimamente por programas de t.v. como Duro y Directo, la justicia en acción, mostrada a una audiencia nacional.

Para capturar audiencia, varias revistas se ocupan de una variedad de asuntos y diversos intereses, algunas han desaparecido bajo el peso de la competencia, el costo de los materiales, o el retiro de los subsidios y publicidad gubernamental: Siempre!, que sirve a la audiencia políticamente orientada, y ofrece una cierta variedad de puntos ideológicos; hay también una gran variedad de "historietas" [ panfletos ] para adultos, con aventuras sexuales que nunca cambian: las mujeres son el objeto del deseo y conquista de los hombres.

Una realidad del sentido económico común en México, así como en cualquier otro lugar, prescribe que si una revista no vende bien, cierra. Así, no importa que tan sofisticada o sencilla sea la revista, las ganancias económicas determinan la permanencia de la publicación, y la lucha por una audiencia llega a ser en última instancia feroz.

Uno podría discutir sobre la existencia "de revistas serias" y "lights". En el lado "serio" están las dirigidas a las clases alta y media, con un alto costo comparado al salario mínimo de la población (más o menos cuatro dólares/día), y que para muchos/as representan una muestra del mundo de la sofisticación o sobre todo de la "alta cultura extranjera": Buen Hogar, Newsweek, Tiempo, Architectural Digest, Reader's Digest (Selecciones), Cosmopolitan, McCalls, Eros, y, por otra parte, revistas sobre asuntos que impactan la sensitividad de cualquier ciudadano, asuntos policiacos, los marginales, absurdos tales como Alarma!, más descriptiva y gráfica que un reporte de policía.

La cultura mexicana por un lado, se jacta de la belleza de sus mujeres, pero el estándar doble está siempre presente. Aunque la belleza física no está ausente, la belleza en los concursos se mide con pesos y centavos. Las competencias como La Flor de Nochebuena [una de muchas de tal clase en México, que se lleva a cabo en la ciudad capital Chilpancingo del estado de Guerrero la víspera de Navidad] donde las concursantes aseguran un lugar según la cantidad de dinero recogida bajo su nombre. La joven que consigue la mayor cantidad de dinero es la reina, sin importar belleza o méritos intelectuales. El primer lugar recibe una entrada a la competencia de la belleza para la representación del estado. Después de ésa, si gana, va al nacional, y si vuelve a triunfar, se verá en la competición final en el desfile de la Ms. Universe. Éste es un sueño muy grande y costoso, que explica el porqué tan pocas ganadoras son en verdad representativas de las mujeres mexicanas. Cueste lo que cueste, en la sociedad mexicana, la creencia es que la belleza en mujeres se convierte en un activo grande, una salida posible a lugares más altos y mejores. Aquí es adonde los productos de "belleza" toman su fuerza para convencer a las mujeres de sus maravillas embotelladas, en una imitación pobre de la Lámpara de Aladino: una vez que se abre, viene, generalmente, la desilusión. Las competencias de belleza, además de ser un escaparate para las mujeres de la élite, degradan su propia persona reduciendo todo a las mediciones de sus piernas, cintura, pechos y el dinero, que por supuesto, no es incorrecto, según el sistema patriarcal mexicano.

El fútbol o balompié es el deporte de las masas, el único deporte con jerarquía de verdad mundial, atrae a millares de mexicanos, para practicarlo o para mirar cualquiera de los veintitantos equipos profesionales en México. El fútbol, como cualquier otro deporte profesional, responde a las inversiones económicas. De los equipos profesionales, solamente uno está enteramente compuesto por jugadores mexicanos: "Las chivas rayadas" del Guadalajara un club fundado por emigrantes franceses. América, Necaxa, y Atlante, pertenecen al consorcio de las comunicaciones Televisa el productor más grande de los programas de t.v. en América Latina; tres pertenecen a universidades (Universidad Nacional, UNAM, que pertenece a la universidad pública más grande de América latina, UNAM; Tigres de Nuevo León, que pertenece a la Universidad de Nuevo León, una universidad pública; y Tecos, que pertenecen a la Universidad Autónoma de Guadalajara, una universidad privada) y el resto pertenece a las empresas privadas. Como dice Juan Villoro , "…en el fút-bol siempre se disputa algo más” (145). Uno de los más viejos y más polémicos encuentros "clásicos" ocurre cada vez que se enfrentan el Guadalajara contra el América. Cuando esto sucede, a los ojos de un fanático nacionalista, el juego se ve como el encuentro de lo popular, el 'mexicano verdadero' contra la élite, lo extranjero (no importa que en muchas ocasiones en el equipo del América estén jugando por lo menos siete mexicanos), el representante del capital. ¿Cómo podría un mexicano irle al América? ¡Sería una blasfemia!, y la tal tiene nombre: malinchismo, gracias a la pobre de Doña Malitzin, o Doña Marina, la primera amante del conquistador Cortés, madre del primer mestizo, Martín; lo que es preferir lo extranjero a lo nacional . El orgullo por lo mexicano se amplía al equipo nacional. Cuando México fue expulsado de la copa del mundial Italia 90, debido al engaño sobre las edades de algunos jugadores en el equipo Menores-20 (denuncia puesta por la Federación del Fútbol de los EE.UU.;posteriormente los EE.UU. fue el equipo que sustituyó a México), según Villoro (145), en Italia no había carencia de anuncios con "México número uno". El 26 de junio, un día después de que el equipo mexicano empató contra Holanda en el mundial de Francia 98, el presidente mexicano Ernesto Zedillo, hablando por teléfono con algunos jugadores y el entrenador en jefe del equipo, dijo: "Con esa fuerza, con esa convicción, con ese carácter, es como debemos actuar todos los mexicanos". Como los marxistas decían "la religión es el opio de las masas", el fútbol no se queda muy atrás; el fútbol, no pocas veces, ha quitado la atención a problemas económicos y políticos serios en el país: la copa mundial México 70 ocurrió dos años después de la masacre en La plaza de las Tres Culturas - que se llevó a cabo días antes de la Olimpíada en México de 1968. Estos acontecimientos mundiales mostraron a México como un país amistoso, recibiendo al mundo con los brazos abiertos, las heridas de la opresión, la pobreza y discriminación quedaron escondidas bajo las mangas. La copa del mundo de 1982 fue concedida a México después de que Colombia renunciara en su comisión debido a las imposibilidades económicas. En la ceremonia de inauguración en el estadio Azteca, nadie tuvo peor recepción que el entonces presidente de México, Miguel de la Madrid Hurtado, un espectáculo nunca antes visto por tantos millones de televidentes; la maravilla de la t.v.! Pero para entonces, el fútbol tomó el control y la gente comió, durmió y despertó con los juegos de fútbol en sus pantallas de tv. Así entonces, el fútbol no es apenas un juego. En la mayoría de la gente hay una genuina creencia de representatividad y sufre, y se regocija con los resultados de cada encuentro. Si las elecciones políticas ocurrieran al día siguiente de una derrota, el partido en el poder sufriría con las consecuencias.

Hay también una "literatura light", que en México aparece con más fuerza alrededor de los años ochenta. Este tipo de literatura no es fácil de definir tampoco, pero los críticos dicen que tiene varias características: ofrece "soluciones mágicas" a los problemas verdaderos, no tiene ninguna proyección, no tiene trascendencia, algunas veces es comparada con un momento de felicidad, una aventura amorosa vana. Mereciendo o no, se colocan a varios autores en este grupo: Laura Esquivel, Guadalupe Loaeza, Martha Cerda, Silvia Molina, Sara Sefchovich, Oscar de la Borbolla, Juan Villoro, Jorge Volpi, y José Palou (estos tres últimos se consideran al interior, la versión mexicana light del movimiento literario latinoamericano de los años 60 "El Boom", y para éstos, "El crack"). Aunque algunas de estas escrituras se perciben generalmente liberadas del sistema patriarchal , el hecho es que la escritura patriarcal sofoca cualquier otra clase, como Herner escribe:

Nuestro papel como lectores está en el sufrimiento con los actores e imaginado su felicidad futura como mejor podemos, puesto que la felicidad como tema no es comercial. Tampoco está en venta la vida diaria y mucho menos la intimidad amorosa. Sin embargo, hemos visto ya porqué son los valores morales: Son el epilogo de cada libro cómico en venta. Todo, o casi todo, se puede retratar, pero en al final lo que triunfa es la sagrada moralidad convencional que sostiene nuestro mundo. El adulterio trae muerte; la infidelidad femenina es particularmente imperdonable. La prostitución es poco aconsejable… (cit .en Foster 10)

La cultura mexicana light, discutiría, no es light (frívola) hablando ideológicamente. En lugar, diría, que esta cultura light es una tentativa muy seria de imponer, o por lo menos modificar en las mentes de la gente, la percepción que tiene sobre la vida diaria. Nadie negaría el intento mercantilista en todo esto, pero sobre todo, es el control del otro. La cultura light da, a propósito, una noción falsa sobre la vida, que el producto está haciéndola más fácil para todos nosotros, cuando de hecho se convierte en una herramienta más para la dominación. Por otra parte, puede suceder que cuando sale un producto, usando las mismas técnicas, denuncia el patriarcado, y después ese producto se podría etiquetar como frívolo y sin valor con una tentativa clara para derrotar tal crítica (lo cual sucedió por ejemplo con Como agua para chocolate de Laura Esquivel). Por estas razones, diría que la cultura mexicana light sería mejor descrita con un término más apropiado como por ejemplo cultura popular persuasiva subconsciente mexicana, algo que por supuesto nadie adoptará pero que de todas maneras describe más y mejor a la cultura mexicana light .

No considero agotada esta discusión, para que así fuera se requeriría una discusión mucho más profunda de los muchos temas tratados aquí. Como cualquier otra escritura en cultura, este ensayo carece de una de las partes más esenciales para aprender sobre una cultura: la inhabilidad de reproducir la experiencia de vivir en una cultura para apreciar el acto-espacio social donde vive la gente y en esta tentativa, la manera de entender diferencias ideológicas. Uno puede aprender algo sobre una cultura de los textos escritos, pero el mejor conocimiento viene por la experiencia misma.

 

Obras citadas

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© Francisco Manzo-Robledo 2005

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero31/cmlight.html