XI Concurso de Poesía
I.E.S. Antonio Lopez de Getafe
(III Edición Internacional)

 

     El pasado 10 de junio de 2006, la revista La sombra del membrillo organizó en la librería La Central (Museo de Arte Reina Sofía de Madrid) la entrega de premios de su XI Concurso de poesía. Los poemas premiados, que incluimos a continuación, aparecen publicados en el número 6 de la revista, que se presentó en el acto.

     Los participantes han enviado textos desde 23 provincias españolas (Albacete, Alicante, Almería, Barcelona, Cáceres, Cádiz, Ciudad Real, Córdoba, A Coruña, Huesca, Lugo, Madrid, Málaga, Murcia, Navarra, Ourense, Pontevedra, La Rioja, Salamanca, Segovia, Tarragona, Toledo, Valencia) y desde otros nueve países (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, México, Perú, Venezuela).

     El jurado, unido gracias al hada cibernética de Internet, estuvo compuesto por los poetas Luis Benítez y Jaro Godoy (desde Argentina); Sergio Esteban (desde Colombia), Elena Medel (desde Córdoba, España); Francisco Caro, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fernández Gonzalo, José Luis Gómez Toré, Ana Gorría, Luz Pichel y Belén Reyes (desde Madrid); los profesores Isabel Castells (desde Tenerife), Francisco Javier Capitán, José Gabriel Moya, Aránzazu Oteo (desde Madrid) y los colaboradores Alfredo Arias (Madrid), Pablo Escribano (Vietnam), Ashwini Ganeshan (India), Antonio J. Mialdea (poeta, editor, articulista: Córdoba, España), Norma Nava (pintora y poeta, Argentina), Gonzalo Suárez (ganador de la anterior edición) y Valentín Pérez (director de Cuadernos del Minotauro y Minotauro digital).

El resultado de la votación del jurado fue el siguiente:

Primer premio 12-14 años:
"Instrucciones para llegar al acantilado de las pesadillas" de Daniel Pecharromán (Instituto Ágora, Alcobendas, Madrid, España).

Mención especial 12-14 años:
"Alfonsina Storni, duerme" de Lucía Boldini (Colegio Nacional Dr. Arturo U. Illia, Mar del Plata, Argentina).
"Tiempo" de Samuel Cabrera Márquez (I.E.S. Villa del Prado, Villa del Prado, Madrid, España).
"A un compañero de clase" de Santiago Marelli (Colegio del Centenario, La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina).

Primer premio compartido 14-16 años:
"La luz no basta" de Luna Miguel (I.E.S. Alborán, Almería, España).
"Generación 90th" de Álvaro López Fernández (Colegio Pablo VI, Madrid, España).

Accésit 16-18 años:
"Hoy vino tu recuerdo a mi conciencia" de Miguel Alberto Lazo Madariaga (Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario, Palenque, Chiapas, México)

 

Primer premio 12-14 años

DANIEL PECHARROMÁN
(13 años, 2º de E.S.O., Instituto Ágora, Alcobendas, Madrid, España)

INSTRUCCIONES PARA LLEGAR
AL ACANTILADO DE LAS PESADILLAS

Cuando llegues al pueblo del fabricante de murciélagos
Y veas una catedral de latón labrado,
Y allá donde veas el claustro del anciano monje
Que equivocó la mermelada con la sangre de la viuda,
Tuerce violentamente a la derecha,
Quebrando la calle al revés en diagonal,
Y haciendo que los transeúntes recuerden una brecha pasada.
Después recoge del bosque cuatro vidrieras de ardillas,
Y cuélgalas sobre tomillo aún joven.
Diez meses después recoge los frutos de aquel clave
Que un día gris de julio olvidaste en el hotel de París
Y encontrarás el código del pentagrama de la memoria
De aquella mujer que te robó las gafas
Creyendo que mirabas al horizonte vacío.
Baja por el puente, lentamente, sin pensar
Y recorre con una regla la orilla de la laguna
Donde vivía gente cuando aún había crucigramas.
Por último, da tres vueltas andando la calle andada
Y recorre el reloj sin golpearte con las manecillas,
Siempre pensando en el trasgo que te quitó la corbata
Y colocó una serpiente bajo la cama inmóvil.

 

Mención especial 12-14 años

LUCÍA BOLDINI
(9º año, Colegio Nacional Dr. Arturo U. Illia,
Mar del Plata, Argentina)

ALFONSINA STORNI, DUERME

Se hacen más grandes las heridas del corazón
cuando el viento que sopla en el alma
es como la brisa marina en la arena, repleta de calma,
y furor a la vez, en eterna pelea con la espuma de la ola
que sueña, que roba los tesoros del mar,
santo colchón de angustias y ensueños,
repleto de miedos, de tranquilidad
que brilla y se apaga, cual vela que ama
luchar en revancha, no extinguirse jamás, eres tú,
ola sagrada, con alma manchada de miseria y horror,
de gritos, lamentos, de risas y juegos, la ola que sufre,
de tanta presión, de espuma de elixir, de inalcanzable amor.
Que viva la vida, que sufra el dolor, ya no es necesario tal santo
colchón, se acabó su miseria, apaciguó su color, calmó la alegría,
sacrificó el corazón, entre cantos marinos, entre sueños de amor,
o bella habitación, de elegante dama, pintada de azul, con salitre lustrada,
descansa Alfonsina, encontraste la paz, tu dolor y tu angustia
ya no regresarán, dinos antes de irte, por qué nos dejarás
con tan dura incertidumbre nos vas a abandonar,
es que ya no nos quieres y por eso te vas,
desistes de la vida, la pena no valdrá,
que sueñen los sueños, de Alfonsina en el mar.

 

Mención especial 12-14 años

SANTIAGO MARELLI
(12 años, Colegio del Centenario, La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina)

A UN COMPAÑERO DE CLASE

Que el mármol de la sabiduría no aplaste
el verde temblor de tu curiosidad.
Después de todo aquí venimos a aprender,
que aprender es ignorar.
Que mastiques el pasto más amargo
de la plaza más dulce,
pensando que pese a todo
están los recreos,
la camaradería, los libros, las chicas,
a la sombra de un grillo
échate a dormir,
pero atento, ¡muy atento!,
que ningún animal te sorprenda
en la selva de vivir.
Que sólo te toque en la vida
lo que la vida toca:
el sol lamiéndote las manos,
una calle que lleve a todas partes.
Que el viento sea dulce entre tus plumas
y feliz, como si te hubieran dado un beso,
de tu mano nazcan panales.
Querido compañero de este barco
quieto en las aguas del hastío,
cuando unos dientes de rata
sientas en los huesos del alma
y el dolor sea demasiado,
en los remolinos de la sangre sabrás
que siempre estaré a tu lado.

 

Mención especial 12-14 años

SAMUEL CABRERA MÁRQUEZ
(13 años, 2º E.S.O., I.E.S. Villa del Prado, Villa del Prado, Madrid, España)

TIEMPO

El tiempo va pasando
lento y constante,
unas veces parece agitarse
y otras,
se divide en eternos segundos,
pero nunca se detiene.
Lo veo pasar
tras el cristal de mi ventana.
Siento que se va.
Percibo que se escapa
e impotente veo que se pierde
tornándose difusa sombra del pasado.
El tiempo pasa
y el olvido implacable
me roba
la alegría de un ayer,
suaves recuerdos
que no supe guardar.

 

Primer premio compartido 14-16 años

LUNA MIGUEL
(15 años, I.E.S. Alborán, Almería, España)

LA LUZ NO BASTA

"qué oscuro el borde de la luz
donde ya nada
reaparece"
JOSÉ ÁNGEL VALENTE

más allá de tu sombra
el rayo de luz marchita
arrastra párpados cansados
de ceguera
viento
y destierro
hacia el hondo borde
abismo

 

Primer premio compartido 14-16 años

ÁLVARO LÓPEZ FERNÁNDEZ
(15 AÑOS, 3º E.S.O., Colegio Pablo VI, Madrid, España)

GENERATION 90th

Te propongo contarte una historia para no dormir.
La de uno que suspendió las oposiciones de príncipe azul.
La de uno que tiene el mono de no poderse fumar más esa droga de vivir.
La de uno que quiere columpiarse en unas nubes cada vez más estrechas donde quizá alguna angelita
quiera caerse para estar un ratito a su vera.
Siento desilusionarla pero, eh, el cielo puede esperar.
Todavía me necesitan en este almacén de casos perdidos donde seguiré intentando borrar del diccionario
por lo menos en mi vida la tercera persona del plural, y levar anclas de mi puerto de errores
con mis malas compañías.
Así que para todos aquellos que hagan cola en la oficina de quejas para aquel que haya repartido
los boletos de la suerte, les propongo un viaje de ida hacia ese mundo ideal aún por descubrir.
Y una entrada para meterse en el laberinto de la mente de ese vampiro que necesita una urgente
transfusión de una sangre más optimista que la suya, que ha presentado la baja voluntaria en ese rollo de seguir.
Y es que no ha encontrado un camino donde le hagan paseíllos de besos.
Y es que aún está intentando adivinar el final de este cuento, que no cree que acabe muy bien más
aún conociendo su historial de alergia a comprometerse, de demasiados bailes impagados por ese
miedo a tener las cosas claras, por no querer decir te quiero más veces de lo que sería prudente.
Y mientras tanto ahí sigue imaginando, hadas bailando a su alrededor, presentando solicitudes al
Sol para que le dé algún día una sesión, que haga que deje de soñar despierto pensando en lo que
podría haber sido esa noche.
Para cambiar ese rumbo desviado por el efecto alcohol que nos sabe cada vez más a poco en nuestro
rincón para locos por esta sociedad que intentarán que mañana no me pueda levantar.
Y es que ya no es como antes como cuando yo era un poeta.
Ahora se le hace un hueco a la soledad y no se brinda por el mañana sino por lo que eras.
Y es que los tiempos han cambiado y las viejas glorias están en busca y captura.
Y es que la vida está muy mal repartida y a mí me ha tocado jugar la partida en plena aventura veintiuna.
¿Y qué queréis si soy uno de los hijos no reconocidos de esta generación del noventa?
Sí, un proscrito de esta sociedad que no acepta que no se diga que las nuevas generaciones vienen pisando fuerte,
apuntando alto y soñando con cambiar el ayer.
Sí, aquellos que confirmaron eso de que no va bien,
aquellos que llaman a los pasajeros para coger el siguiente tren -de la fortuna- y llamar a las puertas del cielo.
Primos del desengaño sin secuelas.
Compañeros de copas de una inocencia que también se compadece de nosotros
cuando nos ven aparecer y tocar entre brindis las campanas
desde la una hasta las ocho, de la noche a la mañana.
Sobornando al tiempo para que las noches apaguen la luz de los días.
Uno de esos que no sabe ni de dioses ni de religión ni de vías,
que no está de acuerdo con nada, que ha jubilado ese rollo del ideal,
que ha dejado buscando en Internet un motivo para continuar.
Uno de esos que saben que sólo quieren aquello que les está prohibido desear.
Un halcón precoz que ha olvidado cómo se vuela.
Un alérgico del corazón,
desde el cual piensa ahora cuando escribe esta absurda canción
que nació como todas, de un querer y no poder,
de la resaca de una sobredosis de amor.
Uno de esos casanovas en paro y sin musa.
Uno con complejo de trapecista en eso de saltar sin red.
Uno de esos catetos sin hipotenusa.
Uno de esos que aún creen en esas tonterías del amor verdadero.
Uno de esos que alojaron al rock en una residencia de ancianos
y que despiertan cada día a un Sol demasiado acomodado
con su música a veinte revoluciones
que suena igual que esta letra,
trepando de tejado en tejado
gritando que ya es hora de que Morfeo se duerma
y salga la gente a la calle a corear con nosotros: eso de que viva mi generación.
Que puede que no sea la mejor, pero es la titular
en este juego, en este baile de máscaras de salón.
Y si no es verdad y es cierto que las cosas se ven mejor desde fuera,
supongo que alguna vez haremos inventario de recuerdos y nos reiremos de aquellos días de los que tanto nos quejábamos,
aquellos en los que de vez en cuando podíamos mandar esta existencia
más allá de unos vientos que ya maldijeron a esta sociedad
de poetas sin talento y talentos sin oportunidad,
oportunidades sin voz y voces sin buena letra.
Tengo una deuda de sangre con una idea
que anda paseándose por una mente
que se ríe de aquellos que no me creen cuando digo
eso de que nada es para siempre,
eso de que volveremos a cometer los mismos errores.
Me gustaría vernos tras unas cuantas primaveras, ya menos jóvenes, comprobar si siguen corriendo
los mismos principios por nuestras venas.
Me gustaría poder contratar un resguardo de sueños,
tener ganas de tenerlas,
querer volver a los nidos del pasado con billete de vuelta,
encontrar valor para volverla a decir cuanto significaba…

 

Accésit 16-18 años

MIGUEL ALBERTO LAZO MADARIAGA
(17 años, Tercer semestre de Bachillerato, Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario, Palenque, Chiapas, México)

HOY VINO TU RECUERDO A MI CONCIENCIA

Hoy vino tu recuerdo a visitarme,
después de tantos años de esta ausencia
hoy vino de un letargo a despertarme,
hoy vino tu recuerdo a mi conciencia.

Pudiese ser tan solo coincidencia,
que vuelva tu recuerdo a perturbarme,
que vuelvas nuevamente a ilusionarme,
y a motivar deseo en mi existencia.

No siento conmoción ni indiferencia,
tan solo, de nostalgia, un sentimiento,
y si es posible un poco de dolencia.

Ya sea que es destino o coincidencia,
hoy vino de repente al pensamiento,
hoy vino tu recuerdo a mi conciencia.

L.S.M.
20 de junio de 2005

 

© L.S.M. 2006

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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