La relación causativa en el lexicón naviero.
Análisis contrastivo desde Nebrija hasta 1726

M. M. Espejo Muriel

Universidad de Almería


 

   
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Palabras clave: Lexicografía, Sintaxis-Semántica, Transitividad, Diacronía.

 

I. Consideraciones generales

1. Uno de los fenómenos que está despertando gran curiosidad en las últimas décadas es el relacionado con el análisis de la causalidad y sus diferentes medios de expresión. La razón fundamental reside en el hecho de estar compuesta por un escenario complejo en el que interviene un “causante” o causador (agente) que provoca la acción, un “causado” (actor) que realiza la acción, y un objeto sobre el que repercute la transferencia de la acción. El esquema se puede representar de la siguiente manera:

AGENTE- ACTOR —> ACCIÓN —> OBJETO

Se trata de una construcción en la que participa un número determinado de miembros: unos con presencia exigida por los rasgos semánticos del verbo; otros que se incorporan de forma voluntaria por las necesidades discursivas, pragmáticas o comunicativas del informante; y, por último, algunos de los que se requieren pueden silenciarse sin que por ello se modifique la condensación semántica del enunciado.

Nos proponemos abordar, siguiendo los principios lógicos, un estudio léxico-sintáctico que permite descomponer las unidades léxicas en estructuras predicativas. Concretamente, nos vamos a ocupar de aquellos términos que aluden a la actividad naviera y que pertenecen al dominio de los nombres que designan unas tareas específicas. Es decir, de aquellas unidades que se insertan en un esquema causativo que está regido por un núcleo factitivo del tipo “hacer”.

Por ser una actividad que cobra gran importancia en nuestro entorno sociocultural, hemos fijado el periodo que comprende desde el s. XV hasta comienzos del XVIII. Para ello partimos de un corpus lexicográfico ofrecido por una figura excepcional del humanismo renacentista español: E. A. de Nebrija, no sólo por tratarse de un fiel testimonio de los acontecimientos históricos que se están produciendo, sino por ser uno de los pioneros que manifiesta una gran preocupación por la fijación de la lengua romance en su obra lexicográfica.

Nos ha parecido interesante contrastar la información obtenida con la de otros tratados que se reflejan un conocimiento directo con la experiencia naviera. Un buen ejemplo de ello lo constituye el compendio de tratados especializados que ha reunido L. Nieto y que se conoce como El Tesoro Léxicográfico del Español Marinero (TLEM). Consideramos que un análisis contrastivo de carácter histórico podrá aportar una rica información para conocer mejor funcionamiento de nuestra lengua, y así descubrir los intrincados mecanismos que inciden en el proceso dinámico de la causalidad.

2. Marco teórico

2.1. Partimos de la hipótesis de que en las unidades léxicas subyace un esquema predicativo en el que el verbo se constituye como el núcleo generador de una red de dependencias sintáctico-semánticas. El objetivo que perseguimos consiste en conocer el mayor o menor grado de proximidad o divergencia que se produce en las propiedades del léxico, para poder analizar las implicaciones formales que intervienen en el dinamismo lineal de la comunicación, de manera que será necesario partir de la interrelación entre los niveles sintáctico, semántico y pragmático-discursivo.

En este sentido, retomamos la noción de “Estructura Conceptual” de los eventos defendida por Jackendoff (1990), que se define como la representación mental del contenido semántico de una unidad léxica, de un sintagma o de una oración; de manera que cada unidad léxica está caracterizada por una ELC que se combina con otra ELC, dando lugar a una ELC compleja que representa el significado de unidades gramaticales superiores a la palabra. En estos términos, la “Estructura Actancial” (EAc) permite dar cuenta del número y tipo de argumentos lógicos que participan en el marco predicativo.

Una de las dimensiones que cobra gran fuerza en la actualidad la constituye el valor aspectual del predicado. Bajo esta denominación se engloba la oposición entre la acción tomada en su totalidad, acabada, o la acción sin límites, inacabada. Dicha corriente se inició en la concepción aristotélico-vendleriana (1957- 1967), y está basada en la distinción de cuatro grados de acción que pueden definirse de la siguiente manera:

- (E) Estados ( “status”) . Eventos que carecen de dinamismo y tienen duración sin final. No expresan un proceso en desarrollo, sino un estado de cosas. Implican ausencia de cambio o progreso en el tiempo y están constituidos por un evento simple: conocer, vigilar, observar.

-(A) Actividades (“activities”). Evento descriptivo de una acción en proceso, carece de fin intrínseco y tiene duración: navegar, leer.

- ( R) Realizaciones (“accomplishments”). Eventos con dinamismo, duración y final. Están orientados a una determinada meta: construir un barco, scribir una carta, correr dos kilómetros, caminar hasta el parque, etc. No son eventos prolongables porque están dirigidos hacia un fin inmediato, en cambio, son repetibles: hace las maletas sin cesar.

- (L) Logros (“achievements”). Se componen de predicados dinámicos, no homogéneos, que carecen de duración y que tienen final o delimitación. No constan de un proceso que culmina en un telos ´meta, fin`, sino del propio telos únicamente. Expresan un cambio de estado: entrar, salir, nacer, morir, golpear, pegar, dar. Pueden presentar lectura iterativa: ha llegado gente sin parar.

Defendemos la hipótesis de que en determinadas unidades léxicas subyace una particular estructura “eventiva”, de manera que la variedad aspectual se convierte en el principal componente encargado de destacar una parte interna de la situación. Por las características que presentan, los eventos pueden reunir rasgos o unidades inferiores de naturaleza homogénea (descriptivos) o heterogénea (resultativos). Los primeros agrupan subcomponentes de proceso continuativo y durativo (estado y actividad). En cambio, los segundos, aunque representan un evento único dinámico que adquiere un final (realización o logro), puede descomponerse en un proceso causativo formado por una sucesión cronológica de eventos de distinta naturaleza.

Conocer la descomposición de los eventos dinámicos es otro de los aspectos en el que nos vamos a detener. Algunos estudiosos han manifestado su interés por profundizar en esta cuestión, como Pustejovsky (1995), quien se detuvo en el estudio de la composición de eventos en las expresiones resultantes que forman una realización o logro partiendo de una actividad + un proceso (golpeó el metal plano) o de un proceso + un estado (el río se congeló sólido), llegando a la conclusión de que las construcciones de resultado implican una composición de eventos, mientras que las descriptivas implican dos eventos independientes” o no homogéneos (Mendívil, 2003:14).

En cuanto a los participantes que configuran la red predicativa, podemos afirmar que la incorporación o ausencia de los miembros no depende exclusivamente de la sintaxis o de la semántica, sino de las necesidades comunicativas del informante, si bien es cierto que la presencia explícita o silente de los constituyentes puede alterar o transformar algunas propiedades sintáctico-semánticas del enunciado. En este sentido, abordamos en nuestro estudio la relevancia de la información aportada tanto por los elementos obligatorios como por los periféricos, al tiempo que nos detendremos en delimitar la función que desarrollan los constituyentes, así como las características formales que se emplean para representar dicho marco predicativo.

2.2. Entendemos por relación causal, aquélla que se produce cuando intervienen los siguientes constituyentes: uno que inicia o provoca la acción, otro que lleva a cabo esta acción, más un paciente que resulta afectado por la acción. Teniendo en cuenta que la proyección argumental es libre, en el sentido de que no está fijada por la semántica del predicado, algunos estudiosos se han ocupado de algunas cuestiones que vamos a tratar. En tales condiciones, podemos sostener que un verbo intransitivo o transitivo puede pasar a ser causativo mediante algún proceso morfológico o sintáctico, o semántico. Intentaremos delimitar la variación “tipológica” siguiendo la propuesta de Moreno Cabrera (1991: 480) basada en los siguientes criterios:

a) “Causación factitiva o causación permisiva”. En la primera, el causante adquiere la responsabilidad principal de la acción realizada por el causado: “le hice transgredir las leyes”; mientras que en la segunda, es el causado el que adquiere la responsabilidad principal de la acción instigada por el causante: “le permití transgredir las leyes”.

b) “Causación directa o indirecta”. La primera se produce cuando entre el causante y el causado existe una mayor relación que en la segunda: “el rey mató al bufón”- “el rey hizo matar al bufón”.

c) “Causación intelectiva”. El causante no origina un estado, un proceso o una acción en el causado, sino que lo imagina: “consideró que estaba en París”.

d) “Causación comitativa”. Se produce cuando una acción realizada por el causante produce otra acción similar realizada por el causado: “conversar”.

e) “Causación antirreflexiva”. El causante realiza una acción en vez del causado sobre éste: “calzar a otra persona”.

Con este planteamiento, examinaremos las correspondencias que se establecen entre las estructuras predicativas que se rigen por la necesidad de elegir un verbo con esquemas “actanciales” determinados y que divergen no sólo por el número de constituyentes, sino también por las propiedades sintáctico-semánticas que presentan.

Para evitar ambigüedades, utilizaremos el término “transitivo” para aquellos enunciados que están sujetos al esquema: Sujeto - Predicado - Objeto Directo.

Los “ditransitivos”, para aquellos verbos que tienen la propiedad de seleccionar dos argumentos internos: O. D. y O. I.

Los “inacusativos” (anticausativos o ergativos), cuando el objeto pasa a ser sujeto sintáctico pero no sujeto nocional.

 

II . Análisis del lexicón Nebrisense

Las muestras que hemos obtenido se reparten en estructuras que se componen de un solo predicado (predicación simple) que admiten un modelo con sujeto sintáctico agentivo (inergativo) o con sujeto sintáctico no agentivo (ergativo). Los primeros pueden aparecer en construcción transitiva o intransitiva, mientras que los segundos forman la construcción anticausativa o inacusativa.

a) Causalidad agentiva con esquema intransitivo

(1) Por el remador: remex, -igis (DL)

(2) Remador: remex, -igis (VE)

- Predicación. Estructura agentiva, inergativa, monoactancial. Implica un sujeto humano que realiza el control de la acción y que lleva implícito los rasgos semánticos del instrumento que se manipula. La ausencia del objeto no supone la variación del valor de verdad, en tanto que el objeto es un instrumento manipulado y controlado por el sujeto-actor animado.

- Dimensión temático-aspectual: verbo de movimiento referido a la ´manera de moverse‘. Evento descriptivo, homogéneo, representa una actividad en proceso, con duración y sin final. El movimiento se realiza sobre un punto desde el que parte un movimiento giratorio.

- Dimensión morfológica: nombre postverbal, con derivación sufijal -dor.

b) Esquemas agentivos transitivos:

i. C. D. oculto:

(3) El que mide: geometres, ae (VE)

- Predicación. Esquema transitivo biactancial que requiere dos participantes: el argumento externo sujeto humano individual y el objeto directo. La ausencia de este último no ofrece un enunciado incompleto semánticamente; como sostiene Gutiérrez Ordóñez: “la supresión del implemento no implica la anulación del valor de verdad de la estructura restante” (cfr. 2002: 256). Este complemento se silencia en un tipo de construcción transitiva cuyas propiedades semánticas requiere un objeto al que se transfiere la acción.

- Dimensión temático-aspectual: verbo de movimiento que expresa medición. Se compone de un evento homogéneo, descriptivo, de acción en proceso, con continuidad y sin final (actividad).

ii. Objeto directo con referencia pronominal

(4) Cillero el que lo guarda: cellarius (VE)

(5) Cillero el que lo guarda: cellarius ii (VR)

-Predicación. Construcción ditransitiva o triactancial. Se actualiza el O. D. mediante un clítico pronominal átono que refleja una concordancia en género y número con el lexema introductor romance “cillero. En cambio, se oculta el O. I. sin impedir la comprensión del enunciado. Lleva sujeto humano, individual, agentivo.

- Dimensión temático-aspectual: evento homogéneo, de estado, sin dinamismo y con duración (estado). Expresa vigilancia o percepción sensorial.

iii. Objeto directo explícito sin preposición.

(6) Por el que hizo las naves a Paris: harmonides (DL)

(7) El que guarda la flota: classarius -ij (DL).

- Predicación. Esquema biactancial transitivo. Presenta sujeto individual, agentivo, humano, cuya acción repercute sobre un objeto inanimado. En las dos muestras que hemos recogido el objeto directo adquiere la propiedad de objeto inanimado que va determinado y que se refiere a un nombre colectivo incontable, ya sea singular: la flota, o pl: las naves. En ambos casos se puede actualizar un tercer argumento en función de O. I., con los rasgos ´animado` y que se perfilan nítidamente en (6) transformándose en una construcción ditransitiva.

- Entrada (6): el beneficiario o CInd 2 no argumental no repercute sobre el mismo agente-actor sino en otro sujeto humano individual (Gutiérrez, 1999). La presencia de los dos tipos de argumentos le aporta la propiedad de la delimitación de la acción, de manera que se convierte en un verbo delimitado, o acotado en su proceso (´”télico”).

Debemos destacar el proceso de comunicación inferencial que se produce en la adaptación del lema: “harmonides” a la construcción romance, por haber seleccionado una de las cualidades de dicho sujeto.

- Dimensión temático-aspectual (6): verbo de construcción que necesita el apoyo de un argumental interno en función de objeto directo. Este constituyente será el encargado de concretar el valor semántico del verbo. Está formado por un evento heterogéneo, dinámico, que expresa una acción continuativa que alcanza un final o delimitación (realización). Evento con valor aspectual perfectivo.

- Entrada (7): construcción transitiva triactancial. Se actualiza en el discurso tanto el argumento externo: sujeto agentivo, humano, individual, como el argumento interno en función de O. D. como objeto inanimado, no contable. Permite silenciar el O. I.

- Dimensión temático-aspectual (7): evento homogéneo, descriptivo, de estado, con duración y sin final. Expresa vigilancia o percepción sensorial.

iv. Objeto directo preposicional.

(8) Por medidor del mundo: cosmometres, ae (DL)

(9) Por el defendedor: defensor, -oris (DL)

(10) Defendedor del combate: propugnator (VE)

(11) Por el sacador como de agua: haustor, -oris (DL)

- Predicación: los diferentes modelos que hemos seleccionado tienen en común la particularidad de ser nombres deverbales que comparten la misma derivación sufijal “-dor” (< lat. TOREM) de carácter agentivo En dicha construcción se alternan las variantes preposicionales: “de, del” junto con la adverbial “como” que indican una falsa relación de pertenencia o de proximidad.

- Entrada (8): verbo de medición que aparece en construcción transitiva, biactancial. Evento homogéneo, descriptivo, de acción continuada, sin dinamismo y sin final.

- Entradas (9, 10): evento homogéneo, descriptivo, de actividad en proceso, con duración y sin final. Presenta la posibilidad de actualizar o silenciar el O.D., ya que se encuentra involucrado en los rasgos semánticos del predicado. Esta peculiaridad se ha presentado en los verbos que expresan cambio de estado o de emoción: “defender + O. D. (hum.) + Causa (circunstancial)”.

- Entrada (11): construcción transitiva preposicional que se realiza con un verbo de movimiento o ´manera de moverse´. Lleva un adjunto interno obligatorio en función de O. D. como nombre inanimado, singular, no contable.

Evento heterogéneo, dinámico y complejo (logro) que admite la descomposición en varios subeventos: un primer grado como actividad incoativa que comienza la acción tomada desde un punto de origen, al que le sigue un segundo grado de realización que parte de la situación iniciada en el subevento anterior para transforme en un evento que alcanza el final o la terminación del movimiento. Adquiere matiz continuativo o reiterativo.

v. Adición de participantes:

(12) Vencedor. La del vencedor por mar: navalis corona (DL)

(13) Por el vencedor: victor, -is (DL)

(14) Vencedor: victor, -oris, superator -oris (VR)

- Predicación: la inclusión de participantes en este contexto se hace necesaria en (12) para poder delimitar la restricción semántica de los lemas. Se reproducen estructuras agentivas transitivas formadas por verbos que expresan emoción o cambio de estado.

Se compone de un modelo triactancial que está formado por un verbo que expresa cambio de estado o emoción. Se realiza como una construcción inergativa, intransitiva. El argumento externo está formado por un sujeto humano agentivo individual. Los valores semánticos del predicado permiten silenciar tanto el objeto directo como la causa o la fuerza provocadora de la acción. En cambio, se actualiza o se incorpora un complemento periférico circunstancial locativo que cumple una función relevante, convirtiéndose en argumental, por restringir su aplicación a un campo determinado de la realidad (vid. 12).

- Dimensión temático-aspectual: evento heterogéneo, expresa dinamismo, con duración y con final (realización). El circunstancial locativo alcanza el valor de argumental por delimitar el proceso eventivo.

vi. Alternancia anticausativa en construcción no agentiva

(15) Al que se le quebró nave: naufragus, -a , -um (DL)

(16) Quebrador de nave assi: naufragus, -a, -um (VE)

(17) Quebrantador de nave assi: naufragus, -a, -um (VR)

-Predicación: el esquema anticausativo se construye con sujeto sintáctico no agentivo que funciona como objeto afectado en la construcción transitiva activa. Se suele emplear con verbos que expresan cambio de estado o emoción. En dicho escenario participan tres componentes básicos: la fuerza provocadora, la acción y el objeto afectado. Ej.:

Fuerza provocadora o causa real (origen o fuente) + acción + objeto o meta. + objeto afectado (humano).

La forma pronominal átona “se” anula la presencia del agente real. El objeto afectado se expresa en el enunciado como nombre inanimado, incontable: la nave.

Se incorpora la presencia del argumental interno (O. I.), o sujeto sobre el que recae la acción mediante el refuerzo del pronominal átono: “le”.

- Predicación: el lema latino “naufragus” se traduce como una estructura de relativo (15) o como nombre deverbal con proceso de sufijación: -dor (16, 17). En caso de que el autor, realizara conscientemente este cambio (16,17), no podemos asegurar que intentara reflejar una acción en la que el propio sujeto fuera el agente y controlador de la situación, puesto que se trata de una adición sufijal que se añade a predicados que requieren argumento externo agentivo; más bien, nos inclinamos por una actuación no intencionada por parte del copista, y , en consecuencia, no habría que concederle mayor importancia al fenómeno.

- Dimensión aspectual: se refleja una adecuada correspondencia de la entrada latina al romance en la selección (15). Se trata de una construcción inacusativa, ergativa, en la que el objeto directo pasa a ser el sujeto sintáctico de la activa. Evento heterogéneo, dinámico (“logro”), en el que participan dos subcomponentes: el primero se encuentra en una situación descriptiva estática, pero en el proceso de transmisión de fuerza al pasar al segundo subevento, se produce un desplazamiento del objeto, que determina un cambio de estado, alcanzándose así el punto terminal de la acción. Este hecho implica que el cambio no sea gradual, sino que adquiere una limitación y final, aunque una vez adquirido este final, puede seguir prolongándose la situación alcanzada.

Siguiendo los tipos de variaciones establecidas por Moreno Cabrera (2000) y Conti Jiménez (2004), podemos concluir que se ha producido un desplazamiento diatético de doble naturaleza: “nuclear” y “polar”. “Nuclear” por cuanto el papel asociado al sujeto pasa al objeto directo y, “polar”, por cubrir el cambio del sujeto asociado al objeto indirecto.

 

III. Análisis tipológico del léxico recopilado en el TLEM

Hay que tener en cuenta que no todas las entradas han permitido la descomposición en un esquema oracional, en unos casos porque se ofrece un contenido referencial opaco, en otros, porque el giro parafrástico empleado en la definición obligaba a realizar una lectura de los semas de forma virtual.

La causatividad se presenta con una estructura más compleja que en la obra de Nebrija. Aunque se compone exclusivamente de modelos agentivos (intransitivos o transitivos), ofrece la particularidad de que el tipo de predicación puede ser tanto simple como compleja. Es decir, la estructura predicativa puede estar configurada sólo por un núcleo (simple) o por la combinación de varios que van a compartir los miembros participantes.

a ) Predicación simple: construcción agentiva intransitiva:

(18) Tercerol: Moya 1564: al postrero (remero).

(19) Navegante: Avello 1673: significa el que navega por la mar, porque, aunque también comprende a los que navegan por los ríos, lo primero es más propio y a quien compete este nombre.

(20) Mareante: Avello 1673: ... mareantes son llamados assí todos lo que navegan y en especial los que tienen exercicio en los navíos.

- Predicación: los núcleos expresan el desplazamiento de un proceso en movimiento. Las estructuras admiten una doble interpretación: a) con un componente argumental externo animado que actúa como agente controlador; b) también se puede aludir a un sujeto pasivo o paciente sobre el que recae la acción del verbo. En este caso, se produce una variación diatética de tipo nuclear, por la cual el sujeto no representa el auténtico agente o fuerza provocadora, sino que se convierte en objeto afectado.

- Dimensión temático-aspectual: esquema monoactancial, formado por un evento descriptivo, estático, homogéneo, con carácter continuativo y sin final.

- “Remar” (18). Evento homogéneo de actividad. La acción predicativa describe el movimiento que ejerce un sujeto en una polaridad espacial sobre un eje horizontal: anterior o posterior. Las propiedades semánticas del verbo exigen un objeto instrumental.

- “Navegar” (19, 20). Predicado de movimiento que aparece en construcción intransitiva. Designa la dirección del movimiento o la manera de moverse. El sujeto puede realizar el papel de agente controlador de la acción (19, 20), o bien, puede (19) dejar de actuar como sujeto agentivo y convertirse sólo en sujeto pasivo de la acción. Los núcleos verbales definen un evento homogéneo, con duración, sin final y con carácter frecuentativo (actividad).

La inclusión de participantes periféricos (19, 20) no aportan valor argumental a la estructura actancial del predicado, sólo cumplen en el discurso una función meramente retórica.

b) Predicación simple: construcción agentiva transitiva:

La construcción oracional pueda estar formada por un solo predicado , esto es, predicación simple, o por la conjunción de varios (predicación compleja). Tanto en un caso como en otro, los eventos no homogéneos o heterogéneos pueden descomponerse en otras unidades subeventivas inferiores que inciden en el desarrollo de la acción.

i. Predicación simple: esquema agentivo transitivo con objeto directo explícito

(21) Fabricador: Avello 1673: f. de vageles o el que hace navíos se dice fornidor, por un capítulo del ‘Consulado de mar’, y por una ley del derecho común se llama naupreo y goza entre otras inmunidades de relevación de oficios, tutelas y otras cargas (…).

(22) Naupreo: Avello 1673; v. fabricador.

(23) Fornidor: Avello 1673: v. fabricador.

(24) Carpintero: Chaves 1538: (…) vn c. que sepa hazer naos y barcos, y debe llevar todas las herramientas que son necesarias para hazer vna nao y vn barco, y llevar la clavazón que en ello se suele gastar...

- Predicación. Las variantes están formadas por modelos biactanciales que expresan construcción:

Aportan una realización instrumental con el rasgo + material. La entrada dominante: fabricador (21, 24) lleva un verbo de semasia amplia: hacer, que necesita el apoyo semántico del objeto directo para completar su significación, de manera que, al ir acompañado del elemento nominal navío puede ser sustituido por un verbo de construcción. Designa una acción terminativa, con carácter delimitado y frecuentativo. El argumento interno en función de objeto directo se actualiza en la estructura superficial con carácter locativo. Se presenta como nombre común, no animado, incontable, plural sin determinante y con valor locativo.

- Evento de descriptivo, heterogéneo, de actividad, con duración y final. La delimitación o meta del proceso viene dada por la presencia del objeto directo: naves y barcos.

(25) Crocher: Moya 1564: es el que guarda la ropa.

(26) Posta: Avello 1673. v. centinela.

(27) Centinela: Avello 1673: centinelas y postas son los soldados en mar y tierra guardan el lugar en que son puestos y señalados, assí de día como de noche …

- Predicación: verbos de transferencia que expresan vigilancia o percepción con grado de posesión. Comparten la construcción transitiva formada por un verbo de posesión con duración del objeto poseído, además de adquirir la propiedad de ´vigilancia‘ o ´custodia‘ (Cano, p. 71). Por lo que se refiere al argumento externo, en el caso de (26), presenta la particularidad específica de ser un sujeto humano que puede ejercer su actividad tanto en las tareas del mar como en la tierra. Designa un evento transitivo, homogéneo, descriptivo (estado), con prolongación de la situación y sin final.

ii. Predicación simple: esquema agentivo con transitividad cognada:

(28) Artillero. Avello 1673: es el que tiene cuidado del ministerio de la artillería (…).

- Predicación: verbo de percepción física con posesión del objeto. El modelo que se ha empleado representa una transitividad preposicional regida por las peculiaridades semánticas del Objeto Directo: “cuidar de”, dando lugar a una explicación o paráfrasis que admite un CInd. animado y que puede silenciarse por ir referido a personas (Cano: 176-178). Supone un argumento externo con el rasgo animado, como agente voluntario y controlador de la acción. El argumento interno se introduce con la preposición “de” que no adquiere valor gramatical; a su vez, lleva un adjunto con un determinante introducido por la preposición “de” que completa el significado del objeto directo: “de la artillería”.

- Dimensión aspectual: evento descriptivo, homogéneo, de estado, con duración y sin final.

iii. Predicación compleja.

La relación causativa se representa por la combinación de dos núcleos. Observamos que tiene gran incidencia aquellos casos en los que la planificación ordenada de la secuencia determina el resultado final, de manera que si se modifica el orden de la actuación de los núcleos también se verá afectado el evento resultante.

(29) Bogabante. V. bogavante.
Bogavante. Moya 1564: bogavante, el primero remero // Avello 1673: bogabante llaman en la galera al que va en los primeros remos, que por otro nombre llaman espalder; y estos son los más diestros y privilegiados; v. espalder.

(30) Espalder: Moya 1564: espalderes, los remeros de popa. // Avello 1673: espalderes se llaman los remeros de popa en la galera, porque hacen espaldas a todos los demás y los gobiernan yendo al compás que ellos trahen el remo, dichos por otro nombre bogavantes, por vogar delante de todos; v. bogabante.

- Predicación: estado (E ) + actividad ( A )

- Evento 1 (E ). Describe la situación de origen en la que se encuentra el sujeto agentivo y realizador de la acción. Verbo de existencia. Evento homgéneo, descriptivo, de estado: ´el primero de la popa`.

- Evento 2 ( A). Evento homogéneo, descriptivo de actividad en proceso, con duración y sin final. Supone un desplazamiento con trayectoria en dirección espacial sobre un eje vertical que va desde un punto inferior a otro superior en sentido giratorio. Verbo intransitivo de manera de moverse que lleva incorporado en su lexema un objeto instrumental. Los participantes que se adjuntan no adquieren valor relevante.

(31) Arqueador: Avello 1673: es el que mide y arquea los navíos (…)

- Predicación: actividad ( A ) + realización ( R ).

Estructura biactancial, agentiva. Lleva sujeto humano controlador, individual. El O.D. aparece explícito como nombre común con rasgo no animado, plural, incontable, determinado: “los navíos”.

Evento 1 ( A): ´medir. Verbo de medición, transitivo que requiere un objeto afectado. Evento homogéneo, descriptivo de actividad, con duración y sin final (A).

Evento 2 (R ): ´arquear‘. Verbo transitivo de movimiento. Evento heterogéneo, dinámico, presenta duración y final. La delimitación del evento se consigue con el adjunto argumental interno en función de objeto directo: los navíos.

(32) Proveedor : V. probeedor.
Probeedor. Avello 1673: ... terrestre o naval es vn oficio o puesto a quien toca prevenir y comprar los mantenimientos para la armada o exército,

- Predicación: estado (E ) + logro ( L) . Se manifiesta de forma explícita el C.D. con el rasgo no animado, plural, incontable, con determinante: los mantenimientos. El argumental interno beneficiario aparece como nombre colectivo, animado, va a en singular y se introduce con la preposición “para”.

Evento 1 (E ): “prevenir”. Evento homogéneo, descriptivo, de estado. Se construye con un esquema transitivo con régimen preposicional. Requiere la presencia de un arg. int. O. D., con rasgo animado + sintagma preposicional introducido con la prep. “de”: ´prevenir a alguien de algo‘.

Evento 2 (L): “comprar”. Incluye una doble transitividad de un verbo de posesión: ´comprar algo a alguien‘. Indica una actividad por parte del sujeto para llegar a tener algo, al tiempo que designa un tipo de adquisición impuesta socialmente (Cano, p. 114). Evento heterogéneo, dinámico, con final inmediato (logro).

(33) Armero: Avello 1673: aunque es el que cuida de las armas y armerías, también significa con más propiedad, el artífice que las hace (…)

- Predicación: estado (E ) + realización (R ). Transitividad cognada por estar implícito en el lexema nominal rasgos semánticos del O. D. Designa una acción en proceso de realización factitiva con función iterativa. El argumento interno (O. D.) va explícito como nombre común, plural, determinado: las armas. El argumental C. Ind. puede ocultarse en el enunciado por ser poseedor del rasgo + animado.

Evento 1 ( E): ´cuidar‘. Verbo ditransitivo. Evento homogéneo, de estado. Indica la percepción del objeto con cierto grado de posesión.

Evento 2 (R ): ´fabricar‘. Representa una actividad en proceso, pero la aparición del objeto directo involucrado le confiere la delimitación de la acción. Se convierte en un verbo télico, con objeto cognado en el lexema verbal. Evento heterogéneo, dinámico con duración y final. Admite la presencia del argumental interno en función de O. I. con el rasgo animado.

(34) Morete: Derrotero 1614: es el que pesa y bazía el agua de la bomba.

(35) Morterete. G. Palacio 1587: es el que pessa y vazía el agua en la bomba...

- Predicación: los eventos comparten tanto el argumental externo como sujeto agentivo humano individual, como el interno obligatorio en función de O. D., no animado, incontable, aparece en singular con determinante: el agua. Alcanza valor argumental el complemento locativo de origen: en la bomba.

Evento 1 (R ): ´pesar‘. Verbo tr. de movimiento. Evento heterogéneo, dinámico, semelfactitivo, con final inmediato.

Evento 2 (R): ´vaciar‘. Verbo tr. de movimiento. Evento heterogéneo, de actividad o acción en proceso, con cierto grado de duración y con final.

Otro grupo de entradas nos demuestra que la ordenación secuencial de los eventos no afecta al resultado final de la construcción predicativa. Esta situación se ha producido con los verbos de transferencia que comparten un primer evento con valor aspectual homogéneo de estado:

(36) Lemán: ´guía`( E) + ´enseña`( E) .

(37) Alguacil: ´guarda` ( E ) + ´asiste, entrega` (L)

(36) Lemán. Poza 1585: significa al que gya y enseña la entrada de vna canal o puerto.

(37) Alguacil ... Avello 1673: alguacil de el agua es el que guarda y asiste a dar las raciones a los marineros y passageros que van embarcados

- Predicación (36): comparten el argumental externo, como humano, individual, y el interno (O. D.): no animado, va en singular, con determinante y es delimitador del evento: la entrada de un canal. El arg. interno CInd. se oculta por referirse a personas.

- Dimensión aspectual (36): eventos descriptivos, homogéneos, de estado. Expresan transferencia de la acción y presentan una construcción ditransitiva: ´guiar + enseñar‘. Llevan implícito un valor de movimiento con desplazamiento y trayectoria, con valor deíctico espacial que desarrolla una acción delimitada por el C. D.

- (37) Dimensión temático-aspectual: está formada por núcleos de transferencia con estructura ditransitiva.

Evento 1 ( E): ´guardar`. Verbo estativo que implica una doble transitividad: ´guardar algo a alguien‘. Se recogen los dos argumentos internos: C.D. + CInd. Evento homogéneo, descriptivo, estativo, con duración y sin final.

Evento 2 (L ) : ´dar, entregar`. Verbo de transferencia que lleva implícito un agente humano, controlador, que se desprende de la propiedad poseída para cedérsela de forma voluntaria a un segundo actante con rasgo + animado: entregar. Evento dinámico, heterogéneo, con final inmediato (logro).

Los núcleos comparten el argumental O. D. (raciones): no animado, incontable; y el CInd. argumental expreso como animado, colectivo, plural, incontable, determinado con preposición: a los marineros y pasajeros.

 

III. Conclusiones

1) Modelos de causatividad:

La mayor parte de las entradas que se recogen en la obra de Nebrija alcanzan una relación causal de naturaleza factitiva, directa, no intelectiva. En menor medida se han realizado los modelos de causalidad comitativa: defendedor (9, 10), vencedor (12) y antirreflexiva: al que se le quebró la nave (15).

En el TLEM, la construcción de predicación simple se reparte en un tipo de causación factitiva, directa, no comitativa y no intelectiva, Para la relación antirreflexiva, vid. en (25, 26, 27 y 28). En cambio, los modelos de predicación compleja comprenden los tipos siguientes: causación factitiva, directa, no comitativa, intelectiva (32) y antirreflexiva (32).

2) La agentividad. En general predominan los modelos agentivos o inergativos con estructura transitiva. En menor medida, los intransitivos con sujeto instrumental (1, 2). En ambos casos, el sujeto actúa como humano individual que provoca y realiza la acción; también puede requerir un instrumento que va implícito en el lexema verbal, cuando este fenómeno se produce se han empleado verbos intransitivos de movimiento que implican un evento homogéneo de actividad: ´remar`( 1, 2).

Aunque los modelos no agentivos o anticausativos tienen menor representatividad, tenemos constancia de su empleo por la muestra recogida en Nebrija (15).

3) Cambios diabéticos. La construcción anticausativa cobra menos fuerza que los modelos agentivos, aún así, se ha registrado en Nebrija con un verbo de cambio de estado (15). En esta ocasión se compone de una fuerza provocadora o elemento causador que no se menciona y que es el responsable directo de la acción. En cambio, el papel sintáctico de sujeto se define como el objeto de la construcción activa: “ el agente (x) quebró la nave”. De manera que, el auténtico agente o fuerza provocadora se oculta por medio del pronominal “se” (15).

4) La estructura predicativa y valor aspectual:

En Nebrija se han utilizado los esquemas predicativos simples, es decir, los que están formados por un sólo núcleo. En cambio, en el TLEM los esquemas alcanzan mayor complejidad, al intervenir en la transmisión del proceso causativo la combinación de dos núcleos.

Analicemos detenidamente las diferencias:

a) En Nebrija se reparte de forma simétrica la función aspectual tanto de carácter homogéneo como heterogéneo. Los homogéneos o descriptivos en su mayoría recogen una acción en proceso (actividad), con carácter continuativo y sin final. Se expresa con verbos de movimiento (1,2), de medición (8) o cambio de estado (9, 10). En menor medida denotan una situación estática, con verbos de vigilancia (3, 4, 5 y 7).

Los heterogéneos o dinámicos admiten la descomposición en rasgos inferiores que contienen duración y final. Se construye con verbos de construcción (6) o con verbos de cambio de estado (12, 13, 14). Otros, alcanzan el final de forma inmediata: verbo de movimiento ( 11) o cambio de estado (15).

Destaca el carácter resultativo de la causalidad, es decir, con el ingrediente del rasgo de la finalidad del proceso. Vid. los eventos de “realización”: con verbos de cambio de estado (12, 13, 14); o con verbos de construcción (6). En los eventos de logro, el valor aspectual contiene rasgos semánticos que aportan escasa duración y final inmediato: con verbo de movimiento (11), o con verbos de cambio de estado (15).

b) Se presentan dos tipos de predicación en el TLEM:

b.1. La predicación simple. Un alto porcentaje de las entradas se compone de construcciones homogéneas o descriptivas (estado, actividad), el resto hace referencia a estructuras dinámicas o heterogéneas (realización). Los eventos homogéneos o descriptivos de estado expresan vigilancia o percepción (25, 26, 27); los de actividad se componen de verbos de movimiento (18, 19, 20). Por último, los dinámicos o heterogéneos se ajustan al modelo de “realización” y se lleva a cabo con verbos de ´construcción` (21, 22, 23, 24).

b.2. La predicación compleja y jerarquía de los componentes. En líneas generales, como sostuvo Croft (1991) y Langacker (1991) las cadenas causales son estructuras conceptuales complejas cuyos participantes están ordenados jerárquicamente en el proceso de transmisión de fuerza.

Podemos justificar la realización interna de los eventos, con una actuación próxima a los eventos compuestos. Como señala Mendívil (2003:15), uno puede expresarse en presente y el otro en pasado, o al menos pueden compartir un argumento, pero lo más importante - señala Mendívil- es que los dos denotan un evento único, de manera que el segundo delimita al primero.

Por los datos que hemos recogido, algunas muestras pueden ofrecer la situación contraria, esto es, cuando la transferencia de la acción no está sujeta a la secuencia lineal de la información. Cfr. con los verbos de transferencia en lemán (36), alguacil (37).

Ahora bien, la mayor representatividad viene dada por las combinaciones que siguen en la relación un orden jerárquico. Veamos los grados de alternancia que se han producido:

i) Combinaciones de eventos homogéneos o descriptivos:

- “Estado “ + “Actividad”: ´estar` + ´remar` (29, 30). Verbo de existencia y de movimiento.

ii.- Combinaciones de eventos heterogéneos o dinámicos:

- “ Realización” + “Realización”: ´pesar` + ´vaciar` (34, 35). Verbos de movimiento.

iii. Homogéneos + heterogéneos:

- Estado + Realización: ´cuidar` + ´hacer navíos`(33).

- Estado + Logro: ´prevenir` + comprar` (32).

- Actividad + Realización: ´medir`+ ´arquear` (31).

En este tipo de composición, se produce una ordenación temporal o jerárquica, de tal manera que, el primer núcleo designa un proceso continuativo, que va seguido de otro que concluye la acción, en el sentido de que delimita el evento final.

5) Función de los elementos constituyentes: ausencia, incorporación y acotación del proceso.

- Los argumentales en función de O. D. se pueden ocultar, en tanto que no modifican su estructura valencial (3). El argumental benefactivo también puede silenciarse puesto que se puede acceder por los rasgos semánticos del predicado.

Los complementos obligatorios (O.D.) delimitan el evento en construcciones agentivas transitivas del tipo: construir naves (6), medidor del mundo (8), defendedor del combate (10); o inacusativas: al que se le quebró la nave (15)

- Implementación: la incorporación del locativo adquiere función argumental en vencedor por mar (12).

- Algunos locativos que se incorporan inciden en la situación del sujeto, es decir, se convierten en un tipo de predicación secundaria que afecta al sujeto: alterando el valor aspectual del evento: (29 ) bogavante, (30) espalder.

- Se incorporan otros miembros circunstantes con función irrelevante por no aportar ningún contenido específico al enunciado predicativo, convirtiéndose así en rasgos retóricos o discursivos (30).

6) Dimensión morfosemántica

Cuando se recurre a los procesos de derivación, el procedimiento más empleado en Nebrija ha sido la sufijación postverbal: -dor (< lat. TOREM) que no modifica la valencia verbal y que afecta directamente al agente externo como elemento controlador de la acción.

En el TLEM se aumentan los procesos derivativos sufijales procedentes de las bases nominales deverbales: - dor (21, 23, 32) y -nte (19, 20). Ambos resaltan el papel agentivo del responsable de la acción; en cambio, por los rasgos semánticos del evento (19) queda sin definir el papel del sujeto implicado, ya puede tratarse de un agente responsable de la acción (´el que realiza la acción de navegar`) o puede convertirse en sujeto pasivo, es decir, como sujeto receptor de la acción ejercida por otro agente implicado que dirige y controla el evento.

7) Dimensión pragmática. El tiempo que utiliza el narrador en la escena incide en unas determinadas características que denotan un marco contextual próximo al emisor. Este fenómeno se ha producido en la Nebrija en la traducción del nombre griego “harmonides”, el cual ha sido sustituido por una perífrasis de relativo que apela a un hecho relevante de la propia historia del sujeto, estrechamente vinculado con las marcas socioculturales del individuo. Por un proceso de comunicación inferencial, se presenta la conclusión del evento en estado perfectivo para aludir a una acción que no se puede repetir y que cumple con un fin.

 

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Notas:

[1] Citamos a continuación las obras que han servido de consulta: DL: Nebrija, E. A. (1492), Diccionario Latino-Español, Salamanca, edit. G. Colón, Amadeu-Soberanas, reedic. de 1492, Barcelona, Puvill.; VE: Nebrija. E.A. (1495?), Vocabulario Español- Latino, Madrid, R.A.E., 1951. Edita Madrid, Arco/Libros, 1989; VR: Nebrija, E. A. (1526), Vocabulario de romance en latín, Sevilla, refundición de la edic. de 1495, edic. de G J. MacDonald, Madrid, Castalia, 1975. La información obtenida también ha sido contrastada con la obra de García Macho, M.L. (1996), El léxico castellano de los vocabularios de A. de Nebrija, 3 vols., Hildeshein. Olms-Weidmann.

[2] En ella se recoge el léxico especializado de la navegación procedente de los tratados navieros anteriores a 1726.

[3] Vendler (1957-1967). Para un acercamiento a las diferentes corrientes que existen en la actualidad y que se preocupan de la repercusión de las propiedades léxicas sobre la sintaxis y viceversa, recomiendo la clarificadora exposición que realiza Demonte (2002).

[4] Se ha realizado una extensa ampliación de la teoría, citaré los trabajos más representativos: vid.: Grimshaw (1990); Levin y Rappaport (1995); Hale y Keyser (1998); Pustejovsky (1995), Verkuyl (1993), etc. En español: Demonte (1994, 2002 ) , de Miguel (1992, 1999, 2004); Arche (2004), entre otros.

[5] Algunas de las aportaciones más recientes son fruto de Levin y Rappaport (1995) o Rappaport y Levin (2001).

[6] Constituye uno de los campos que ha recibido mayor atención. Vid. algunos trabajos referidos al español: Badía (1952), García Padrón (1988), Crego (1993), Demonte (1994), Cifuentes (1999) y Morimoto (2001: 46), para quien los verbos de desplazamiento (VVDD), a diferencia de los verbos de “manera de moverse”, se caracterizan por expresar un evento que conlleva una trayectoria con determinada orientación espacial .

[7] Pharies (2002), s.v.

[8] Para un estudio de carácter histórico referido al español puede consultarse la obra de Castillo Herrero (2004).

[9] Moreno Cabrera (2000: 565-566) propone tres tipos de variaciones diatéticas: “nuclear”, si el papel semántico asociado al sujeto pasa al objeto directo o viceversa; “desplazamiento polar”, si el papel semántico del sujeto pasa a asociarse al objeto indirecto o complemento circunstancial o viceversa; y el “desplazamiento marginal”, si el papel del objeto directo pasa a asociarse al objeto indirecto o complemento circunstancial o viceversa. Cfr. Conti Jiménez (2004: 100).

[10] Cfr. TLEM: buzo, halacuerda, page, capellán, guarda, escribano, auditor, proel, calafate-galafate y pagador. En Nebrija:: barquero, bodeguero, carpintero, etc.

 

© M. M. Espejo Muriel 2006

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero33/lnaviero.html