Xelo Candel: A destiempo

 

 

POR SI ACASO

Me encontraréis en esos cafetines
repletos de viejas fotografías
que cubren de memoria las paredes,

en los pequeños cines de barrio
donde pasan películas subtituladas
que narran historias de ángeles caídos,
en las salas de espera de los aeropuertos
donde cada mirada es una tarde.

Porque he dejado en suspenso el mundo,
como en un teatro vacío
en el que se abren y cierran las puertas,
con ese gesto casi inútil
de querer negar lo que se esconde.

Porque he dejado en suspenso el mundo
con el mismo cinismo que usa el destino
para cambiar sus cartas de lugar.

Me encontraréis por la calle, simplemente,
allí donde nace nuestro no ser ya más,
porque la vida, como casi todo,
cuenta siempre con sus límites
y la respuesta final suele ser un riesgo.

 

HISTORIAS COMUNES

Nadie regresa indemne del dolor,
sin memoria ni tierra de por medio,
sin grietas ni triviales miserias.

Nadie regresa sin venir del todo,
dejando la nostalgia de otras suertes atrás,
de otras vidas ya dispersas.

Nadie es profeta en su pasado,
ni reconoce en su propio destino
los jardines borrados, las estatuas,

la ceniza de amores antiguos,
borrados ya los rostros y los nombres
y hasta la obstinación brutal

de conmemorar cada nuevo enero,
de regresar al verano anónimo
y a los atardeceres piadosos.

Brota la memoria de aquellos días
y es mayor el dolor al comprobar
que todas las historias se repiten,

son cenizas de una misma gloria,
voces de una misma luz arrojada,
palabras perdidas y reencontradas,

luces de un mismo dios interminable
al que sólo el índice de los mares responderá,
si la noche es propicia.

 

LA LUNA POR CALLAO

Vano es cualquier otro peregrinaje.

Cada calle, cada barrio y plaza
lleva herido el mismo nombre,
sólo hay una dimensión en los mares,
sólo hay un océano en las brújulas,
sólo una dirección en los mapas,
ya no existe forma de alejarse
y el olvido es un consuelo
impropio de los más valientes.

 

A DESTIEMPO

A destiempo se abre la distancia,
sombra a sombra, quietamente esperando,
saltándose la escala de los mapas
y el viraje erróneo de los mares.

A destiempo llega la tristeza,
huésped fluvial que abriga la arena.
A destiempo, la memoria y la ausencia
con todo su esplendor otoñal.

Inoportunas llegan con su breve
rumor de voces, dejando a la vida
avanzar sin esperar nada a cambio,
con el preciso color del invierno.

Atrás quedaron las luces recientes
hoy ya remotas, la nieve anterior,
lo que se espera y nunca vuelve,
lo que una vez llegó y ya se ha ido.

 


   

A destiempo, Gobierno de Aragón, Zaragoza, 2004, 80 pp. ISBN: 84-96223-38-8

   

Xelo Candel. Nació en Carcaixent (Valencia). Es doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia y actualmente trabaja como profesora en Saint Louis University (Madrid campus). Ha publicado la separata Los comediantes (Valencia) y ha participado en las antologías Interactions (Londres) y Nunca te dije que el amor fuera esto (Valencia). A destiempo, con el que obtuvo el «Premio de Poesía Miguel Labordeta» en 2002, es su primer libro de poemas.

 

© Xelo Candel 2004-2006

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero33/xcandel.html