Mujeres, Dido, un válium y el informe Kinsey:
La evolución del feminismo en la poesía de Rosario Castellanos

Kimberly Louie

University of Nevada, Reno


 

   
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Los estudios feministas empiezan a surgir durante el siglo XIX y el principio del siglo XX debido a la necesidad de las mujeres de elevar su papel en las sociedades patriarcales y eliminar su posición oprimida. Las teorías feministas están divididas en dos etapas; la primera y la segunda ola. La primera ola es la teoría que pone énfasis en la reformación de lo social, político y económico (Selden 206). La segunda ola, que se desarrolla en los sesenta, por otra parte, continúa con la primera, pero pone énfasis también en la sexualidad no como una fuerza de opresión, sino que como algo para celebrar (Selden 211). La literatura feminista básicamente cabe en una o en las dos teorías. La poesía de Rosario Castellanos no es una excepción sino que es una representación de la literatura donde se ven los aspectos de las dos olas.

La autora nace en México DF en 1925 pero se traslada a Chiapas con su familia en el año siguiente. Es ahí que, a una edad joven, la autora toma conciencia del papel de la mujer en una sociedad patriarcal. Los temas generales de su obra incluyen la preocupación social, el indigenismo, la muerte, la desmitificación y el feminismo. Aunque la autora escribe prosa, novelas y poemas el enfoque aquí es el último. Así pues, el propósito de este ensayo es analizar tres poemas de Castellanos en etapas distintas para demostrar la evolución del feminismo en la poesía de la autora. Los tres poemas son los siguientes: “Lamentación de Dido” del libro Poemas (1953-55), “Válium 10” y “Kinsey Report” del libro Poesía no eres tú: Obra poética (1972). Cada poema tiene un tema diferente pero todos se relacionan con el concepto general del feminismo. El primer poema es la representación de la necesidad de la mujer de estar en relaciones de amor igualitario. El segundo poema ilustra la vida cotidiana de una mujer casada con hijos que al final no es feliz con la vida que ha elegido. Finalmente, el tercer poema revela la hipocresía de la caracterización de la conducta sexual de la mujer. De ahí y para empezar, es importante iniciar la búsqueda del feminismo desde el principio de la poesía de Castellanos.

El primer poema que se analizará es “Lamentación de Dido”, cuya figura central es la reina -matriarca- de Cartago. El poema es una representación del mito legendario, escrito desde la perspectiva de un hombre, Virgilio, que es quizás el más famoso de los que hablan de Dido. La gran diferencia entre el mito de Virgilio y Castellanos es la perspectiva de género de quien cuenta la historia. La autora implementa la voz poética de Dido, la cual refleja la perspectiva femenina. La primera estrofa del poema resume el mito tradicional: “Guardiana de las tumbas; botín para mi hermano, el de la / corva garra de gavilán” (Castellanos 60). Es el principio del mito legendario que representa el asesinato del esposo de Dido por el hermano de ella. Los versos siguen, “nave de airosas velas, nave graciosa, sacrificada al rayo de / las tempestades; / mujer que asienta por primera vez la planta del pie en / tierras desoladas” (Castellanos 60). Es la llegada de Dido a la tierra, la cual será Cartago. A continuación, “y es más tarde nodriza de naciones, nodriza que amamanta / con leche de sabiduría y de consejo” (Castellanos 60). Es una demostración de la capacidad de Dido de reinar sobre su tierra con razonamiento. Los últimos versos de esta estrofa terminan: “mujer siempre, y hasta el fin, que con el mismo pie de la / sagrada peregrinación / sube -arrastrando la oscura cauda de su memoria -hasta la / pira alzada del suicidio” (Castellanos 60). Los versos representan el final del mito tradicional cuando Dido sube a un cerro y se suicida hundiendo en el corazón la espada que le había regalado Eneas. Según el resumen del mito de Virgilio, “Thus has Dido been transfigured into a type of ‘window into eternity,’ or the materialization of what she represents in him and in the society of which she is a part: the woman weakened by love, obeying her emotions rather than her reason. Earthly raiment once shed, she lives on as a pitiful memory” (Knapp 132). Ahora bien, es evidente que, como consecuencia del mito legendario, el acto de suicidio ha representado la debilidad de la mujer en sus relaciones amorosas por varios siglos.

Sin embargo, el mito todavía refleja la perspectiva masculina, que cambia en la segunda estrofa cuando se ve que es Dido la que va a contar la historia. Los versos dicen: “Tal es el relato de mis hechos. Dido mi nombre. Destinos / como el mío se han pronunciado desde la antigüedad con / palabras hermosas y nobilísimas” (Castellanos 60). Dido revela que sabe que su mito ha sido contado desde la antigüedad con tinta de hermosura. Como consecuencia del mito, Dido es legendario no sólo por su poder de reinar, sino también como el legado de la mujer abandonada por el hombre. Los últimos versos de la tercera estrofa terminan: “Dido, la abandonada, la que puso su corazón bajo el / hachazo de un adiós tremendo” (Castellanos 60). Es decir que Dido, después de la despedida de Eneas, continúa como símbolo de la mujer abandonada por el hombre.

Por consiguiente, Dido nos da la perspectiva femenina que no necesariamente rechaza la idea de la mujer abandonada, sino que demuestra las razones por las que tal etiqueta ha sido adscrita a ella. El poema sigue en más detalle sobre los acontecimientos del mito. Por ejemplo, la quinta y sexta estrofa representan las responsabilidades de Dido de día y noche. Las del día incluyen la responsabilidad de mandar la justicia, “con la balanza de la justicia entre mis manos / y pesé las acciones y declaré mi consentimiento para / algunas -las más graves. // Esto era en el día”. Seguido por la noche: “Durante la noche no la copa de festín, / Sino los ojos acechando en la oscuridad, la inteligencia / batiendo la selva intrincada de los textos” (Castellanos 62). Es evidente que los días eran para reinar y las noches para estudiar. Un poco después, el poema sigue con la llegada de Eneas a Cartago y la explicación del amor que Dido tenía por él: “Lo amé con mi ceguera de raíz, con mi soterramiento de / raíz, con mi lenta fidelidad de raíz” seguido por “Era su mirada lo que así me cubría de florecimiento repentinos” (Castellanos 66). Es evidente que Dido lo amaba ciegamente y que la mirada de Eneas era suficiente para capturar su corazón.

Es ahí cuando la gran líder de Cartago cambia de una mujer de sabiduría a una sin razonamiento. La estrofa 18 nos revela: “Ah los que aman apuran tósigos mortales. Y el veneno / enardeciendo su sangre, nublando sus ojos, / trastornando su juicio” (Castellanos 66). El amor que Dido tiene para Eneas es un veneno en su vida porque ha causado la pérdida de su visión y sabiduría. Y es Eneas que no la ama recíprocamente y que se va de Cartago un poco después. Cerca del final del poema, Dido nos dice: “Pero el hombre está sujeto durante un plazo menor a la / embriaguez. / […] / Eneas partió” (Castellanos 66). El hecho de que Eneas no la amaba igualmente, le permitió a él irse de Cartago dejando a Dido sola con los recuerdos de un amor perdido. Al final del poema, a diferencia del mito tradicional, Dido no se suicida, sino que sigue viviendo como representación de la mujer que se lamenta. La última estrofa dice: “Ah, sería preferible morir. Pero yo sé que para mí no hay / muerte. / Porque el dolor -¿y qué otra cosa soy más que dolor? -me / ha hecho eterna” (Castellanos 70). El cambio que hace Castellanos ahí significa que Dido no tenía que suicidarse para seguir como la representación de la mujer dolorida por el amor, sino que el acto mismo de amar ciegamente a Eneas fue suficiente para trasladar su leyenda de mujer poderosa a una que se lamenta.

Por consiguiente, el propósito de Castellanos es invocar una búsqueda por parte de la mujer hacia sí misma para revelar que el amor es, de veras, entre dos personas. El amor que Dido sentía hacia Eneas no era entre iguales porque Dido lo amaba más que él. Es evidente que el mensaje del poema es demostrar la debilidad de la mujer para que los demás tomen conciencia del papel de la mujer en sus relaciones amorosas [1]. Si Dido pudiera haber visto que Eneas no la amaba recíprocamente ella no habría perdido su inmensa capacidad de razonar y nunca habría sido el legado de la mujer dolorida o que se lamenta.

Después de la declaración de que el amor es entre dos y que la mujer no tiene que ser sumisa en la relación, la autora, durante los siguientes 20 años, empieza a criticar los papeles que la mujer ha llenado dentro de la sociedad patriarcal. En el poema “Válium 10”, escrito en primera persona y dirigido a las mujeres en general, comunica el mensaje de que la vida cotidiana de la mujer que gira en torno a la familia, no es una vida feliz. La segunda estrofa de tres versos refleja la monotonía del día en la vida del yo poético: “El día se convierte en una sucesión / de hechos incoherentes, de funciones / que vas desempeñando por inercia y por hábito” (Castellanos 110). La vida es así porque ella tiene que existir para todos los demás.

El poema sigue con la noción de que es la mujer la que acepta su papel dentro y fuera de la casa. La aceptación es evidente en el primer verso de la tercera estrofa: “Y lo vives”, seguido por todo lo que ella hace: “Y dictas el oficio / a quienes corresponde. Y das la clase / […] / Y vigilas (oh, sólo por encima) / la marcha de la casa” (Castellanos 110). Ella no sólo trabaja sino que también cuida la casa y los hijos que corren por todas partes por sus intereses distintos. Después de trabajar y asegurarse de que la familia está bien, la mujer tiene que repasar, cotidianamente, el menú y los gastos de la semana. El poema sigue indicando que ella todavía va a tener tiempo, “…para desmaquillarte / y ponerte la crema nutritiva y aún leer / algunas líneas antes de consumir la lámpara” (Castellanos 110). Son las cosas estereotípicas de la mujer como la necesidad de pintarse la cara con los cosméticos [2]. Es en la sexta estrofa donde se ve que este tipo de vida no es necesariamente el mejor porque la mujer queda en la penumbra pensando en todo lo que ha perdido. Los versos dicen: “Y ya en la oscuridad, en el umbral del sueño, / echas de menos lo que se ha perdido” (Castellano 112). Es decir, que ella es consciente de que existen otras posibilidades de vida. Es al final del poema cuando es evidente cómo se relaciona con el título porque dice:

Y deletreas el nombre del Caos. Y no puedes
dormir si no destapas
el frasco de pastillas y si no tragas una
en la que se condensa,
químicamente pura, la ordenación del mundo (Castellanos 112).

Es obvio que para dormir y seguir viviendo cada día de esta manera, la mujer tiene que tomar la pastilla válium que rebaja la ansiedad. Por consiguiente, el poema representa la noción de que la mujer que elija esta vida no es feliz porque ella no se está cuidando. Vive para los demás pero no ha perdido la conciencia de todo lo que habría podido disfrutar y realizar con otra vida. Es una representación de la necesidad de que la mujer tiene que darse cuenta de que hay otras posibilidades de vivir y una denuncia del papel que ella ha elegido.

La vida cotidiana no es la única denuncia que Castellanos hace en su poesía. El poema “Kinsey Report” demuestra la capacidad de la autora en burlarse del informe que Alfred Kinsey hizo sobre la conducta sexual del género femenino porque las estadísticas no reflejan el estado de la mujer mexicana en particular ni la realidad de la sexualidad de la mujer en general [3]. El poema, escrito en primera persona desde la perspectiva de seis voces distintas, es una representación de la conducta sexual descrita por el Dr. Kinsey en su informe: la casada, la divorciada, la soltera pero no virgen, la monja, la lesbiana y la solterona. Para el propósito de este ensayo analizaré solamente dos de las voces que reflejan el enfoque de Castellanos: darnos una versión irónica de un posible informe acerca de la sexualidad mexicana que le permite criticar acerbamente la sociedad [4]. En los primeros versos de la segunda parte del poema, el yo poético cuenta su historia, “Soltera sí. Pero no virgen. Tuve / un primo a los trece años” (Castellanos 152). Se ve inmediatamente que la voz es una mujer soltera pero no es virgen [5]. El poema sigue en un tono satírico para comunicar la hipocresía de la sociedad que dice que está bien si el hombre tiene relaciones sexuales con varias personas, pero si la mujer lo hace, se la caracteriza como una prostituta. En la tercera estrofa es evidente que ella solamente se siente como una prostituta porque los hombres la llaman así: “Que me negaran / el derecho a negarme cuando no tenía ganas / porque me habían fichado como puta”, seguido por, en la siguiente estrofa: “Y ni siquiera cobro” (Castellanos 152). Es decir, que cuando ella no quiere hacer el acto, los hombres no aceptan su derecho de negárselo porque la han caracterizado como prostituta aunque ella no hace el amor por dinero. Después, en la quinta estrofa, viene la pregunta “¿Que que por qué lo hago?” seguida por la respuesta: “Porque me siento sola. O me fastidio. // …estoy envejeciendo. / […] y prefiero una que otra cicatriz / a tener la memoria como un cofre vacío” (Castellanos 152). La única cosa que al yo poético le falta es sentir la vida amorosa porque ya sabe que no va a casarse y prefiere tener la experiencia de estar con alguien en vez de morir sin nunca sentirse al lado de otra persona. La crítica de Castellanos aquí, según Rojas, es que la representación de la mujer (y de la divorciada, la monja y la lesbiana) “Continúa la enajenación de la que creían huir eliminando al varón y siguen teniendo que responder ‘al que dirán’ social. Unas recurren a la burla como defensa, pero la mayoría recurre a la hipocresía: el disimulo, aparentar lo que no son ni sienten” (73). Es evidente que la autora ilustra la hipocresía de la sociedad que dice que la mujer tiene que ser así y que está bajo la crítica social, crítica que sólo pertenece a un género, al femenino, y no al otro.

La hipocresía de la sociedad está presente también en la sexta voz del poema, donde se ve la desmitificación de la ideología implementada por la cultura que refleja la noción de que la mujer joven sólo tiene que esperar la llegada de su príncipe. En el primer verso, el yo poético nos comunica: “Señorita. Si insisto. Señorita” seguido por la segunda estrofa donde nos dice: “Soy joven. Dicen que no fea” (Castellanos 156). De ahí es posible intuir que la mujer insiste en que la llamen señorita porque es joven todavía y no está casada. Los que dicen que no es fea son todos los demás que también han implementado la idea de que “Y un día vendrá el Príncipe Azul, porque se lo he rogado / […] / Entonces vamos a ser felices. Enamorados siempre” (Castellanos 156). Es evidente que el cuento de hadas está presente y que la aspiración de la joven es realizar este sueño. Según Gabriella de Beer, “And finally Castellanos ends her poem (Kinsey Report en general) with the young lady who awaits her ‘Prince Charming’ who will come one day and then they will live happily ever alter just like in the fairy tales” (14). Castellanos se burla implícitamente de esta representación para comunicar el mensaje de que la joven todavía no sabe que su sueño no es nada más que un cuento de hadas. Otra vez, se ve que la autora ha ilustrado que el amor es entre dos y que la mujer no tiene que esperar hasta que un hombre la rescate.

La tercera estrofa relata la visión de la joven hacia el hombre que la va a rescatar. Ella nos dice que va a ser la mujer más maravillosa de su vida porque tiene la ilusión de que ella puede cambiar los vicios del hombre, mantenerse siempre bonita, cuidar la casa perfecta, ser una buena madre, cocinera y nunca va a perder la paciencia. En otras palabras, es la idealización estereotípica de una buena mujer. Según Rojas, “Lo ridículo de esta situación se hace más evidente con la descripción grotesca del príncipe (borracho y mujeriego) de sus sueños, y las exageradas cualidades, que ella, como princesa, tendrá” (Castellanos 156). Es posible ver que la situación del poema es, de veras, algo para reírse porque son absurdas las descripciones que la joven tiene en mente. El poema concluye: “No, no he tenido novio. No, ninguno / todavía. Mañana” (Castellanos 156). Es decir, que a pesar de saber la realidad, ella espera a su príncipe todos los días porque ella cree que una mañana su vida será feliz. Castellanos quiere decir que este no es el caso. La mujer tiene que controlar su vida y nunca debe poner el énfasis en un sueño. Por consiguiente, está claro que Castellanos critica la sociedad y la noción de que la sexualidad de la mujer sea algo que pueda definirse en un informe. Es necesario que los estudios feministas intenten dar luz a la vida de la mujer para que ella pueda empezar de elevar su estado en las sociedades patriarcales.

En conclusión, el feminismo es evidente en la poesía de Castellanos. “Lamentación de Dido” es la representación del mito tradicional desde la perspectiva femenina. El mito de Castellanos sigue al original en cuanto a la historia de una mujer que pierde su razonamiento por el amor de un hombre. Al final, en vez de suicidarse como se ve en el mito tradicional, la mujer sigue viviendo como imagen de la lamentación de una mujer abandonada. Dido, el símbolo de la mujer en general, amaba a Eneas pero sin la reciprocidad que es necesaria en un amor igualitario. Castellanos nos da esta representación para comunicar el mensaje de que la mujer no tiene que amar más que el hombre porque si ella puede reinar exitosamente, también merece el amor verdadero entre dos. En “Válium 10” el feminismo está presente porque Castellanos expone la vida monótona de la esposa que no es feliz con su vida cotidiana. La única manera que ella ha encontrado para seguir viviendo así es tomando una pastilla que le permite dormir. La autora demuestra que la mujer tiene otras opciones de vida y no tiene que ser la mujer idealizada estereotípica de la sociedad patriarcal. Finalmente, el poema “Kinsey Report” es una crítica de la clasificación de la conducta sexual de la mujer. Con una manera irónica la autora se burla directamente e implícitamente de la hipocresía de la sociedad que ha decidido cómo la mujer es en términos de su sexualidad. Al final, el mensaje de Castellanos es que la mujer no tiene que seguir siendo una persona cuya identidad está formada por la sociedad patriarcal, sino que ella puede liberarse del estereotipo donde se presenta a la mujer que siempre ama más, es la esposa y madre perfecta y cuya sexualidad es tan simple que se puede definir. La vida femenina no es así y cuando la mujer toma conciencia de su papel en la sociedad, su estado puede cambiar e igualar al del hombre.

 

Obras Citadas

Beer, Gabriella de. “Feminism in the Poetry of Rosario Castellanos.” Meditation on the Threshold: A Bilingual Anthology of Poetry. Ed. and intro. Julian Palley. Tempe: Bilingual P, 1988. 7-16.

Castellanos, Rosario. Meditation on the Threshold: A Bilingual Anthology of Poetry. Ed. and intro. Julian Palley. Tempe: Bilingual P, 1988.

Gil Iriarte, María Luisa. Debe haber otro modo de ser humano y libre: el discurso feminista en Rosario Castellanos. España: U de Huelva, 1997.

Knapp, Bettina L. Women in Myth. Albany: State U of NY Press, 1997.

Rojas, Lourdes. “La indagación desmitificadora en la poesía de Rosario Castellanos.” Revista interamericana 12.1 (1982): 65-76.

Selden, Raman and Peter Widdowson, eds. A Reader’s Guide to Contemporary Literary Theory. 3rd ed. Lexington: The UP of Kentucky, 1993.

 

Notas:

[1] Según Lourdes Rojas, “Castellanos reflexiona sobre el amor y su dinámica, y, en la búsqueda de lo auténtico, también pone en cuestión el papel de la mujer en la relación amorosa. Según ella, el amor es una forma de acceso a la autenticidad” (76). El amor debe ser auténtico, el cual significa que es amor entre dos y cuando la mujer ama más al hombre que él a ella, el último se convierte en esclavo. El amor no debería ser una situación en que la mujer es esclavizada porque ella puede elegir a alguien que le ama igual. La crítica así es que Dido cae porque no buscó el amor igualitario.

[2] Se nota que Castellanos, en otros poemas, critica la literatura y las telenovelas que las mujeres leen y ven. Aunque no se cita exactamente el género de literatura, no creo que sea una mala interpretación intuir que ella lee algo que Castellanos normalmente critica.

[3] El Dr. Kinsey publicó dos estudios sobre el comportamiento sexual que creó sensación durante el tiempo: Sexual Behavior of the Human Male (1948) y Sexual Behavior of the Human Female (1953) (Beer 16).

[4] La primera voz, la casada, refleja algunas de las ideas presentadas en “Válium 10” porque es la mujer casada que no está contenta con su vida matrimonial. Ella ha perdido la belleza de su cuerpo y cuando tiene relaciones sexuales con su marido no quiere hacerlo porque está preocupada con otro embarazo. Es una representación de la realidad de algunas mujeres que están casadas pero no están en una relación amorosa de igualdad. Se relaciona con los primeros dos poemas por esta razón.

[5] Se nota también la relación con el primo que es típica de los países hispanoamericanos donde se ve varios ejemplos de experiencias sexuales con miembros de la familia.

 

© Kimberly Louie 2006

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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