La visión de los jóvenes en los medios de comunicación:
el Neng de Castefa como parodia de la subcultura dance.
El lenguaje juvenil masculino

Juan Gómez Capuz

Grupo Val.Es.Co. - Universitat de València


 

   
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0. INTRODUCCIÓN.

El Neng de Castefa, personaje del programa de Buenafuente en Antena 3 TV, se ha convertido en un verdadero fenómeno mediático: su latiguillo ¿qué passa neng? suena en casi todos los móviles, su imagen aparece en las portadas de las revistas y su figura tridimensional adorna casi la mitad de los automóviles de este país. Además, este personaje que parodia la subcultura dance, fiestera o maquinera de la periferia de las grandes ciudades es venerado casi como un ídolo por los jóvenes pertenecientes a esta cultura de ocio, los cuales ven en él a un portavoz de su manera de vivir. Ahora bien, como lingüista, considero que lo más significativo del personaje encarnado por el actor Edu Soto es la verosimilitud y riqueza del lenguaje de argot empleado; es cierto que se trata de un estereotipo sociológico y lingüístico, y su carácter paródico es innegable, pero el lenguaje empleado va mucho más lejos que los estereotipos limitados y planos de jóvenes pijos o marginales en las telecomedias al uso.

Por tanto, creemos que a partir de una muestra significativa de los usos lingüísticos del Neng de Castefa podemos llegar a conocer cuáles son los rasgos y tendencias actuales del argot juvenil en general y de la subcultura dance o fiestera en particular. En concreto, nuestro corpus está constituido por la transcripción de las intervenciones más significativas de este personaje en el programa de Buenafuente durante el período comprendido entre noviembre de 2005 y octubre de 2006. La transcripción escrita de estas intervenciones orales sigue de manera aproximada el método de transcripción del grupo Val.Es.Co (Valencia Español Coloquial), justificado teóricamente y aplicado a numerosas conversaciones coloquiales en A.Briz y Grupo Val.Es.Co (1995 y 2000). Entre los signos que hemos considerado pertinentes para reflejar algunos aspectos lingüísticos del habla del Neng destacan:

-la duplicación de la vocal para indicar alargamiento vocálico

-la escritura en mayúsculas para indicar tono de voz fuerte o enfático, ya que el Neng tiene la costumbre de hablar gritando, como si estuviera en la discoteca

-la cursiva para indicar estilo directo (muy frecuente en el lenguaje coloquial y el código restringido del Neng) o algún tipo de discurso repetido

-el guión para indicar interrupción y autocorrección

-los puntos suspensivos para indicar entonación suspendida.

 

1. LA VISIÓN DE LOS JÓVENES EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. EL NENG COMO ESTEREOTIPO LINGÜÍSTICO Y SOCIOLÓGICO.

Como hemos señalado, el personaje del Neng de Castefa es una parodia grotesca de un joven fiestero, adicto a las macrodiscotecas, los coches tuneados y las drogas de diseño; un joven del cinturón industrial barcelonés que quizá ni estudia ni trabaja pero se pasa todo el fin de semana de fiesta en las discotecas de los alrededores, donde aprovecha para ganar un dinerillo haciendo trapicheos (trapis ) con drogas de diseño: un ambiente, en suma, ya cotidiano en muchas zonas de España y reflejado en bastantes novelas juveniles (por ejemplo, Campos de fresas de Jordi Sierra i Fabra) pero apenas abordado en la series de televisión. En su esclarecedor artículo sobre la visión de los jóvenes en los medios de comunicación de masas, los sociólogos Avello y Muñoz (2002) señalan diversos aspectos de la visión que los medios de comunicación tienen de la juventud y viceversa, y comprobamos que muchos de esos aspectos serían aplicables al Neng como personaje:

-El Neng es la parodia grotesca de un joven fiestero llevado al extremo.

-Los jóvenes no son el sujeto del discurso social, sino su mero objeto e espectáculo y por ello el público del programa se ríe del Neng y no con el Neng;

-Los jóvenes están apartados de la palabra y por esta razón su lenguaje se confunde habitualmente con su acción: su forma de vestir y de moverse tienen más significado que sus palabras, algo muy claro en el caso del Neng, quien además intenta compensar su pobre lenguaje con abundancia de gestos y onomatopeyas, como veremos más adelante.

-Fuera del grupo o endogrupo (pandilla, peña, banda ), el joven es visto como un visitante irresponsable y ocasional de un mundo que no siente ni como solidario ni como suyo, con lo que el joven se convierte en estereotipo, como indican explícitamente Avello y Muñoz. En efecto, el Neng siempre irrumpe en el programa de Buenafuente sin ser llamado, de manera intempestiva, al son de una atronadora música trance y a veces entrando en el plató con su coche tuneado de manera tan alocada que en un episodio llegó a arrollar a un cámara y en otro a un cantautor que estaba actuando. Además, el joven es visto como un personaje catatónico y violento, como lo demuestran en el caso del Neng la forma compulsiva de moverse, propia de la pista de baile (que te dan, como ataques le reprocha en una ocasión Buenafuente) así como sus frecuentes amenazas a cualquier contertulio o al propio Buenafuente (que te meto, neng ). Por todo ello, el “adulto” Buenafuente marca las distancias y lo trata como si fuera un intruso (no lo considera amigo sino conocido, le pide que no le grite y no lo toque, y llega a decirle es que cuando creé este programa no pensé que surgirías TÚ ). La prueba más fehaciente del carácter de intruso, mero objeto de irrisión y atracción de feria que se le atribuye al Neng es que Buenafuente lo obliga a participar en situaciones comunicativas formales en las que se pone de manifiesto el código restringido y la escasa habilidad verbal del personaje: estas situaciones formales incluyen, por ejemplo, dar un noticiario, contar un cuento infantil, contar la historia de la Navidad, responder un test de inteligencia, responder un cuestionario de gustos personales y dar consejos a espectadores que llaman por teléfono. Para poner de manifiesto el contraste entre el personaje del Neng y estas situaciones comunicativas formales, las indicaremos entre paréntesis después del fragmento citado.

Como hemos visto en Avello y Muñoz, el Neng es un estereotipo, no sólo en su sentido sociológico y sociolingüístico, sino también en un sentido más amplio, cercano al estereotipo literario y teatral caracterizado por acumular en pocas frases una multitud de usos lingüísticos peculiares.Una clara prueba de ello es que el Neng no utiliza los recursos del lenguaje juvenil de manera estratégica en la conversación para conseguir efectos expresivos (como señala Zimmermann, 2002:153), sino que los acumula de forma caricaturesca, como si fuera una especie de enciclopedia andante del argot. En este sentido, Espín (2002: 73) habla de los estereotipos juveniles que salen en las telecomedias y Vigara (2002a: 234) señala el estereotipo de la “pija de teatro”, aunque frente a ellos creemos que el Neng es un poco más elaborado y fiel al modelo que la mayoría de éstos, a pesar de la fuerte carga paródica y grotesca que contiene. Espín (2002: 83) también señala que este estereotipo juvenil de los medios de comunicación utiliza un pseudoargot que curiosamente llega a influir en los jóvenes reales, lo cual demuestra el poder de difusión de modas lingüísticas que tienen los medios de comunicación y, en nuestra opinión, la existencia de un cierto fenómeno de retroalimentación entre el argot juvenil y los medios (en este sentido, merece la pena señalar que el diminutivo afectivo fiestuqui se ha generalizado entre los jóvenes por influencia del lenguaje del Neng).

Ahora bien, debemos matizar que el Neng no es un estereotipo de toda la juventud, sino que está claramente vinculado a una determinada subcultura juvenil, llamada dance en Gilbert y Pearson (2003), fiestero o bakala en Gamella y Alvarez (2002), maquineros o maquinorros en Feixa (2006: 141).

Por otra parte, y para complicar todavía más el análisis, aunque el Neng se identifica con la subcultura dance (Gamella y Alvarez, 2002: 129 y 139), también observamos en su lenguaje y comportamiento algunos elementos de la subcultura hip-hop (b.boys, hip-hop y raperos estudiados por Reyes y Vigara [2002: 183-189], sobre todo cuando saluda y habla con el Ñeñe, personaje que representa a un colega de su peña o endogrupo) e incluso, aunque parezca paradójico también hemos detectado algunos rasgos de los pijos (estudiados por Vigara 2002a, sobre todo en cuestión de gestos y elementos paralingüísticos, vocativos como churri, intensificadores como qué fuerte o que te cagas, expresiones identificadoras y algunas palabras clave como notas, clumpiarse ). Todo ello parece revelar cierta voluntad de integrar en el estereotipo elementos de diversas subculturas o tribus urbanas.

Por otra parte, tanto la subcultura dance como el grupo de amigos (pandilla, peña ) en los que se integra el Neng como estereotipo supone la fusión, un tanto ecléctica y libre, de dos ámbitos sociológicos señalados por Feixa (2006:10-11):

a) Por un lado, la tradición trasnacional, “representada por los estilos juveniles subculturales o tribus urbanas”, especialmente vigentes en grandes áreas urbanas (Feixa cita precisamente el área metropolitana de Barcelona, de la que procede el Neng), como es el caso de la subcultura dance o fiestera.

b) Por otro, la tradición local, “representada por las pandillas de barrio, compuestas a menudo por jóvenes proletarios provenientes de procesos migratorios anteriores (...) y por rutas de ocio por locales nocturnos”. En este sentido, Feixa (2006: 118) identifica las bandas juveniles con la segunda generación de emigrantes a zonas urbanas y, aunque los datos son difusos, tanto su forma de hablar -sin interferencias del catalán- como su procedencia de una ciudad dormitorio del cinturón industrial, Castelldefells, parecen indicar que el Neng pudiera ser hijo de inmigrantes castellanos o andaluces radicados en el área metropolitana de Barcelona. En el programa de Buenafuente, el Neng se halla desvinculado de su pandilla local y habla poco de ella. Ahora bien, en un par de programas aparece acompañado por otro actor que interpreta al personaje del Ñeñe, un colega suyo del barrio y de su pandilla (peña ), más marginal aún que el Neng, el cual evoca su difícil infancia y adolescencia en el barrio. En efecto, cuando ambos personajes se encuentran enfatizan el sentimiento de solidaridad y pertenencia al grupo (in group ) y sus vivencias en el barrio (ya que el Neng representa al chico de barrio al que la “fama” ha apartado momentáneamente de sus colegas):

(1) Neng: Tú y yo hemos salido de la calle, que tú lo sabes lo chungo que es salir de la calle, tío, y somos colegas de la calle, pero de verdad, neng, ¿sabes?, neng, que luego la peña te toma el pelo y no te respeta, neng, y tú y yo siempre de chinorris, ahí tío, luchando (...) y yo nunca voy a faltar a mis colegas, neng, siempre voy a estar con vosotros, siempre estoy aquí nombrando a Castefa, siempre estoy luchando por mi pueblo y por mi peña. Tú y yo somos colegas

Ñeñe: Y yo cuando no estabas siempre he dicho que eras el amo de la pista

Así pues, podemos concluir que el Neng pertenece a una subcultura juvenil obrera, establecida en la periferia del cinturón industrial de Barcelona y posee un nivel sociocultural medio-bajo caracterizado por rasgos típicos del código restringido de Bernstein (comentado por Catalá, 2002: 126-127 y 132):

a) uso simple y repetitivo de conjunciones: abundancia de y con valor ilativo y que con múltiples valores (causal, concesivo, etc);

b) órdenes breves: pírate, píllate un taxi, a callarse, a pararse, que te bajes .

c) número limitado de adjetivos (guapo, guay ) y adverbios, llegando incluso a la adverbialización de sustantivos (cantidad, mogollón, mazo )

d) excesiva frecuencia del estilo directo (marcado con cursiva en las transcripciones), aunque se trata de un recurso muy habitual en el lenguaje coloquial (Briz, 1998: 81-82)

e) afirmaciones formuladas como preguntas implícitas, como en los siguientes ejemplos:

(2) -Buenafuente: Hace tiempo que no te veía ¿Por dónde te has metido?

-Neng: ¿Te lo cuento o te lo explico, neng?

f)palabras cliché, tics interjectivos o fáticos, como ¿sabes?, ¿qué pasa?, neng, tío, fua, total, ¿eh?, o sea, pues, repetidos hasta la saciedad en los fragmentos que iremos viendo posteriormente y que analizaremos con detalle en §3.4.1.

Un aspecto en el que el personaje del Neng se torna especialmente caricaturesco es el de su escasa competencia léxica, visión extrema de la siempre comentada pobreza expresiva de los jóvenes (Catalá, 2002). En algunos diálogos con Buenafuente, el Neng tiene dudas sobre el significado o el uso de palabras del léxico básico como huérfano o cuñado :

(3) -Ha habido una movida tocha. Cuidado si os habéis puesto spoilers de Spoilarasa en el buga porque están defec- defec- averiados, averiados... que son una puta mierda, neng (situación formal: dando un informativo)

(4) -Había una vez una pava que era huérf-... que sus padres la habían palmao (...) Érase una vez una pava que era huérfana, que sus viejos la habían palmao (situación formal: contando un cuento infantil)

(5) -Neng: Mi amigo el Richi, neng... el novio de mi hermana... ehh mi... ¿mi cuñao es, no?

-Buenafuente: Sí

-Neng: Me hago un lío

(6) -Neng: A mí también me molaría e- e- enciparme d´eso

-Buenafuente: ¿Cómo?

-Neng: Enciparme... Enciparme, ¿no? neng y valerme de mí mismo

(7) -Buenafuente: ¿Sabes lo que es el mentón?

-Neng: No, me suena a... de menta, el aliento (situación formal: el Neng contesta diversas preguntas para que un dibujante haga el retrato robot de su chica ideal)

(8) -Buenafuente: Es una operación de gran calado social

-Neng: ¿De qué?

-Buenafuente: Que a la gente le interesas mucho

(9) -Neng: Mira, la churri del neng tiene que adaptarse a mi vida. Entonces he preparado unas pruebas para demostrar si somos ehh com- ehh si hay com- si hay competencia

-Buenafuente: Compatibilidad

-Neng: Comp-... si nos entendemos, neng

(10) -Neng: Yo le doy a todo lo que sea legal. Yo viagra, unos trapis...unas cositas...

-Buenafuente: Aditivos

-Neng: Adi- ¿qué?

-Buenafuente: Aditivos

-Neng: Bueno, pues si ahora se llama así

Para que se note más este código restringido del Neng como atracción de feria y objeto de burla, Buenafuente obliga al Neng a participar en situaciones comunicativas formales en las que se pone de manifiesto la escasa habilidad verbal del personaje. Algunas intervenciones del Neng son muy significativas en este sentido de mostrar su pobre capacidad expresiva, sobre todo cuando incluyen alguna secuencia narrativa o de historia en (11):

(11) -Y la Virgen flipó porque el Jose y ella... no sé si me entendéis, no se arrimaban mucho, ¿sabes?, y la Virgen le dijo tú lo flipas, ángel . Y entonces pasó una paloma volando y la Mari va y se queda embarazada. Yo desde que lo sé, neng, tío, a la que veo una paloma que pasa al lao de mi pava le digo pírate de aquí, neng . (...) Total, que pasan nueve meses y la Mari estaba con una barriga ahí potente, neng, ¿sabes? y dicen y ahora vámonos de viaje a Belén . Pues empiezan a caminar la Mari, el Jose, fua, toda la peña que siempre se te engancha (...) Y el Jose dice quiero una habitación, que soy el prota de todo esto (situación formal: contando la historia de la navidad)

En el siguiente fragmento (12) se combinan diversos recursos propios del código restringido como el estilo directo, la sintaxis elemental y ausencia de nexos (estás solo, llamas, pum, neng ), la abundancia de onomatopeyas (plim, pum ) sustitutivas de un enunciado (Briz, 1998: 102), los tics interjectivos y fáticos (neng, tío, ¿eh?, o sea ) y la escasa competencia léxica (no sabe qué significa recursos ), todo lo cual provoca las risas del público:

(12) -Buenafuente: ¿Te sientes solo alguna vez?

-Neng: No, neng, tío. Es que cuando me siento solo, neng, plim, ¿eh, Jenny, qué haces? pum, quedamos, plim, ¿sabes?... o al Johnny, ¿eh?, o sea... ¿y pa´qué se ha inventado el móvil, tío? Estás solo, llamas, pum, neng.

-Buenafuente: Recursos

-Neng: ¿Qué?

-Buenafuente: Tienes recursos

-Neng: Tengo una lista de teléfonos [risas del público]

Finalmente, también hemos advertido que, además de estar vinculado a una determinada subcultura juvenil (dance o fiestera) y a un nivel socio-cultural medio-bajo, el Neng es un estereotipo de un lenguaje juvenil marcadamente masculino y machista, caracterizado por la arrogancia propias de un macarra y el recurso fácil a la violencia (13-14), así como por la homofobia (15-16) y la visión de la mujer como mero objeto sexual (churri, piba ) en (17), según podemos ver en estos ejemplos:

(13) -Como me venga aquí con cadenas rollo venga, pírate, lo estampo, neng. (...) Igual salís los dos por patas esta noche (...) El pecho se me pone como un pichón cuando alguien me reta (situación formal: un ilusionista intenta hacer desaparecer al Neng)

(14) -¿Mi coeficiente intelectual? ¿Pa qué coño lo quieres saber tú eso, neng? (...) La inteligencia no se mide con un test. Se mide en la calle (situación formal: el Neng es sometido a un test de inteligencia)

(15) -O sea, el Neng es como un cowboy, pero no como esos del Oscar [alusión al filme Broeback Mountain, protagonizado por vaqueros gays]

(16) -A mí no me pongas más zapatos de travelo, no me mola nada (zapatos de plataforma)

(17) -Neng: Lo he pillado, lo del retrato robot. O sea, yo le digo quiero que tenga peras, y le dibuja unas peras (...) La nariz pequeña, que yo la tengo muy grande, que le vas a dar un muerdo, neng, y dices, fua, ¿a dónde voy?, neng, ¿sabes? eso pasa, neng

-Buenafuente: Pero sé un poco romántico, vas a dar un muerdo, ¿quieres besar a tu novia?

-Neng: Un pico, un be- beso con la lengua, neng. Y los labios gordos, que parezcan operaos, o sea, que digas, esta piba, neng, ¡qué morros! (situación formal: el Neng contesta diversas preguntas para que un dibujante haga el retrato robot de su chica ideal)

En este sentido, recordemos que la masculinidad y el machismo inherentes a la cultura dance desde su inicio son ejemplificados por Gilbert y Pearson (2003: 36) y Feixa (2006:98) con el personaje de Tony Manero de Fiebre del Sábado Noche, película que sirve de detonante de las diversas subculturas dance del mundo occidental. Sin embargo, también hemos advertido que este lenguaje tan masculino, machista y agresivo del Neng presenta curiosas semejanzas con el lenguaje juvenil masculino de los más diversos grupos socioculturales: sean medios-bajos como él (los b.boys y raperos, como señalan Reyes y Vigara [2002: 183] y Vigara [2002a: 203, n.9]), medios (Zimmermann [2002: 154 y 157] considera la conversación de unos jóvenes estudiantes valencianos grabada por el Grupo Val.Es.Co como ejemplo paradigmático del lenguaje juvenil coloquial masculino) o incluso altos o pijos (señalado por Vigara [2002a: 208] a propósito de la novela Historias del Kronen ). Por todo ello, Feixa (2006:29) concluye reconociendo que “las imágenes sociales predominantes de la juventud se hayan asociado insconcientemente a las de la juventud masculina”.

 

2. EL NENG COMO ESTEREOTIPO DE LA SUBCULTURA DANCE.

En su clarificador artículo sobre la “fiesta” y la subcultura dance, Gamella y Alvarez (2002) explican los elementos básicos de esta subcultura o estilo de vida en la sociedad español actual (la fiesta, música para bailar, multitud, forma de bailar, desfase horario, espacio festivo, rutas) y comentan las diversas tendencias musicales (acid-house, techno, trance, hardcore, dub, garage, ambient, hip-hop ). Seguiremos los aspectos de la subcultura dance y términos de la “fiesta” en Gamella y Alvarez, pero observamos que los tres primeros (la fiesta, la multitud y la forma de bailar y el tipo de música dance) están íntimamente relacionados en un todo que los engloba. En ese sentido, nos parece muy útil el modelo teórico elaborado por Feixa (2006:118-125), quien a partir de dos conceptos semióticos importantes en la sociología estructural (el concepto de bricolaje, tomado de Lévi-Strauss, el cual “sirve para comprender la manera en que objetos y símbolos inconexos son redordenados y recontextualizados para comunicar nuevos significados”; y el concepto de homología, el cual “remite a la simbiosis que se establece, para cada subcultura particular, entre los artefactos, el estilo y la identidad del grupo”) ofrece una visión integrada de los diversos elementos (lenguaje, música, estética, actividades focales y rutas de ocio) que conforman el “universo estilístico” de una determinada subcultura o estilo de vida, en este caso la subcultura dance, fiestera o maquinera . Como veremos en los siguientes apartados, el comportamiento y el lenguaje del Neng ilustran -con una clara carga paródica adicional- todos los aspectos de esta subcultura o estilo de vida

2.1. La fiesta o rave .

Gamella y Álvarez (2002: 134 y 141) la definen como una “fiesta salvaje”, en la que miles de jóvenes uniformados y sin individualidades (peña) se congregan en un espacio y bailan al son esa música dance sin ningún fin ulterior y en un clima emocionalmente cálido (también encontramos una caracterización similar en Feixa, 2006:98). El Neng habla de fiestuqui, con un sufijo -uqui poco usado, quizá tomado de los pijos o del propio lenguaje femenino (Vigara, 2002b: 246), aunque la influencia del Neng como fenómeno mediático ha propagado esa forma derivada entre los propios jóvenes. El Neng también emplea la forma derivada festival en alternancia con fiesta o el diminutivo fiestecita cuando intenta montar una rave en el propio plató del programa en (18):

(18) -La movida es que un día el príncipe del país se levantó un día así como resacón y dijo hoy voy a hacer una fiesta guapa con gogós, con Djs [díyeis], con movidas para flipar con los colegas . Pero [a la Jennycienta] la guarra de la madrastra no la dejó ir a la fiestuqui (situación formal: contando un cuento infantil)

(19) -Y toda la peña que estamos aquí, ¿qué?, que nos has cortado la fiesta, neng. Te pedimos si podemos montar una fiestecita y luego te lo dejamos igual. Luego si eso se apunta más peña, ¡qué festival nos vamos a montar, neng!

(20) -Bueno, total, que fueron para allí y montaron una fiestuqui para celebrar el acontecimiento. Total, que se pegaron diez días de fiesta

(21) -Cuando acabe esto me voy a pegar un festival (situación formal: dando un informativo)

Gamella y Álvarez añaden que la fiesta o rave es una experiencia total, dirigida a todos los sentidos, en la que colaboran la música, las luces y la multitud, y que puede llegar a provocar disociación o trance. Para conseguir que el Neng se relaje después de una situación tensa, Buenfuente le anima a imaginar una rave en pleno campo y el Neng va plasmando todos los elementos que suelen conformar una rave (la peña o multitud, la música, el DJ, las drogas):

(22) Buenafuente: Piensa en un campo verde, con flores, abierto... ¿sabes cuando el ordenador?

Neng: Una rave [reiv]

Buenafuente: Una rave [reiv]. Piensa en una rave [reiv]

Neng: Una rave [ráve] d´esas

Buenafuente: Una rave [ráve], aire limpio

Neng: Eso sí que mola, neng, tío, hostia, ahí la peña que se trae los tranformadores d´esos grandes y empieza a dar energía, neng (...) y pones ahí unos bafles d´aquí, neng [señalando una altura de 1,70] d´aquí, neng, bum, bum, y un DJ resident de un campo (...)

Buenafuente: ¿De qué estamos hablando ahora, de la rave [reiv]?

Neng: Una rave [ráve]

Buenafuente: vale, vale

Neng: Y la peña ahí con el aire fresco, y en el rave [ráve] ahí tomando... cosas [risas del público] y escuchando música, fua, neng

Por otra parte, Gamella y Álvarez también señalan que los jóvenes viven sólo con el objeto de llegar al fin de semana y vivir la fiesta, como si todo lo demás no importara, ya que participar en la fiesta les proporciona un sentido de libertad, desinhibición y placer que no encuentran en ninguna otra parte. De hecho, parece que si no salen un fin de semana pueden llegar a sufrir un síndrome de abstinencia parecido al de las drogas, como vemos en este fragmento del Neng:

(23) -A mí lo que me cuesta más es que este finde no he salido, no he podido salir y eso me ha jodido [por tener que cuidar de la perrita] Me la llevé al Imperio del Sonido y no la dejaban entrar, y digo qué, neng, de qué no voy a poder entrar con Lupita (...) Vale, ¿eh?, tío, pero por favor, quédatela este finde, que estoy loco por salir, ¿eh?, tío. Cuando salga este- este finde, voy a destrozar, es que no he salido, neng, tío, llevo tres días sin salir, tío.

En este sentido, Gilbert y Pearson (2003: 297 y 332) advierten que el dance sirve como simple “válvula de escape social, distracción y consuelo a una generación para la que las perspectivas de trabajo seguro y el aumento del nivel de vida parecen sombrías” y que además favorece “una perspectiva que observa los territorios de “trabajo” y “ocio” como totalmente separados y desvinculados. El ocio entendido como un lugar en el que invertir todas nuestras energías e interés, y el trabajo (o el estudio), como una región inmutable de experiencias negativas”: de hecho, sabemos que el Neng vive de fiesta en fiesta y que gana algún dinero haciendo trapicheos de pastillas, pero no sabemos si estudia o trabaja, y quizá nunca lo lleguemos a saber. Aunque esta forma de vida nos pueda parecer novedosa, desde una perspectiva sociológica Feixa (2006:40) nos recuerda que en la época del Bajo Imperio de Roma, a medida que aumentaban las formas de control sobre los jóvenes, estos se rebelaban en las bacanales, “conglomerado de diversas corrientes de protesta social, uniendo a jóvenes, mujeres y otros grupos marginados” y quizá no muy distintas de las raves y botellones actuales.

Por otro lado, y quizá en cierta conexión con lo anterior, Gilbert y Pearson (2003: 34) también destacan el carácter ritual y religioso del baile en los primeros modelos de la subcultura dance representados por el Tony Manero de Fiebre del Sábado Noche . Igualmente, Gilbert y Pearson (2003: 126-131, siguiendo a Gill, 1995) relacionan el éxtasis colectivo de la fiesta con la noción de jouissance de Roland Barthes, definido como “éxtasis, felicidad o trascendencia”. Ahora bien, como contrapartida al ritmo frenético y a la jouissance de la pista de baile, las macrodiscotecas también disponen de una zona más tranquila llamada zona chill-out . Según vemos en Gilbert y Pearson (2003: 179-180), se trata de espacios dispuestos para fumar, hablar, relajarse y para el descanso de los noctámbulos agotados por el baile y bañados por una música muy suave llamada ambient : el Neng relaciona este espacio con el final de la noche cuando va de bajón en el ejemplo (24) (Gilbert y Pearson señalan que esta música ambient servía para “apaciguar y relajar a los clientes que estaban bajo los efectos del MDMA y el LSD, acentuando sus efectos más regresivos”), pero también lo relaciona con adultos poco marchosos como Buenafuente, como en el ejemplo (25). Además, el bajón se combina con el verbo apalancarse (‘establecerse cómodamente en un lugar’ en Sanmartín, 1998, s.v. apalancar ):

(24) -Buenafuente: Te vas a ir allí a los cojines, super chill-out, como a ti te gusta

-Neng: Un chillout, neng, rollo bajón, mola

(25) -Buenafuente: Esto es un chill-out

-Neng: Ehhh tú estás en el ambiente ¿eh, neng? En el verano, el chill-out ahí para flipar, cenas, acabas de cenar y ya te apalancas ahí, tú estás estirado

2.2. La multitud y el ambiente.

Así pues, en un local oscuro y onírico, los fiesteros logran encontrarse a gusto consigo mismos en un ambiente de comunión casi místico: hay “buen ambiente”, muy “buen rollo” (acortado a veces en buenri ) y se logra ese éxtasis colectivo o jouissance entre la multitud (peña ). El Neng y su colega el Ñeñe describen ese buen rollo de la pista de baile:

(26) -Estás en la disco, qué buen rollo, neng, son las cuatro de la mañana y las cinco, neng, y esto no para, y llega un momento que dicen vayan saliendo de la sala, y una polla, que no quiero, neng, que no quiero .

(27) -Ñeñe: Yo y mi peña lo hemos visto este finde berreando en la Central, ¿sabes? tron. Estábamos de pastis y buenri. El Neng estaba con unas pavas comiéndole las orejas.

Gilbert y Pearson (2003: 334) observan que “la cultura dance casi siempre manifiesta una política particular de comunidad”, generalmente reflejada en la “colectividad extática de la pista de baile”. Buen reflejo de ese éxtasis colectivo es, sin duda, la forma de bailar, moviendo las manos y los brazos como si fueran gurus indios. Gilbert y Pearson (2003: 131-132) dicen que es un baile de movimientos repetitivos, sacudidas y espasmos, la agitación de un cuerpo que se descompone y posteriormente se reincopora a la pista de baile, y lo relacionan con las nociones de locura e infantilismo, claramente apreciables en el neng y reprochadas de manera constante por Buenafuente. En cuanto a la forma de bailar y de moverse que el personaje del Neng exagera y deforma en su parodia, destacan los siguientes gestos o movimientos:

-baila saltando con los brazos pegados al cuerpo;

-va dando pequeños botes;

-simula con las manos el movimiento del limpiaparabrisas del coche;

-mueve los brazos con las palmas de las manos extendidas pero con los dedos juntos;

-baila poniendo los brazos flexionados y moviéndolos hacia delante con las palmas de las manos extendidas, como los antiguos egipcios;

-baila con los brazos extendidos (la posición militar de cubrirse );

-se pone como si fuera un caguro.

En esa multitud o peña también se observa una clara uniformidad en vestidos y peinados (Gamella y Alvarez, 2003): pelo corto casi rapado, patillas, ropas holgadas, colores psicodélicos, gafas de espejo. Se trata, en suma, de un colectivo uniformado para vivir las mismas experiencias de éxtasis colectivo y comunión casi mística, como ocurría en las culturas primitivas, aunque algunos filósofos, como Jean-Luc Nancy (citado por Gilbert y Pearson, 2003: 182), llegan a hablar de la “lógica fascista de la inmersión total, la comunión que transforma las singularidades del individuo en una masa homogénea”.. No obstante, el Neng tiene cierta vocación de protagonismo dentro de ese colectivo uniformado, como si fuera una encarnación actual de Tony Manero, y lo manifiesta con la expresión tabuizada el puto amo, quizá tomada del hip-hop, los raperos y los b.boys :

(28) -Neng: Con la música a tope. Vaya subidón, yo soy el puto amo hoy, neng

(29) -Neng: Que lo he traído, neng [al perrito] pero le quería hacer una entrada así guay para que sienta el- el chucho también lo que es entrar al plató, tío, y decir, fua, soy el puto amo, neng

-Buenafuente: Como te pasa a ti cuando entras aquí

2.3. Música para bailar, necesaria para alcanzar ese éxtasis colectivo.

Gamella y Álvarez (2002) explican con detalle algunas de las tendencias de la música de baile y ofrecen un útil cuadro sinóptico (Reyes y Vigara [2002: 204-212] también ofrecen en su glosario del hip-hop algunas etimologías). El Neng habla en términos muy ambiguos de esos subestilos de la música dance. Menciona con frecuencia el progressive, tendencia reciente no recogida por los autores españoles o ingleses:

(30) -Me he preparado un cuento así un poco más movido, un poco más tuneado para nuestros amiguitos del progressive, la Jennycienta (situación formal: contando un cuento infantil)

(31) -Neng: Es que el hábitat del neng son los templos del progressive y mi churri tiene que entenderme mientras el subwoofer está a tope, neng

El Neng también alude al hip-hop, música afroamericana que se caracteriza por el recitado de discursos sobre un ritmo muy marcado:

(32) -Que me he traído a un colega, un DJ [díyi], el DJ [díyi] de la boca, que tú parece que estés escuchando a un tío pinchando discos (...) Este DJ [díyi] tiene repertorio, es la polla, neng (...) Es como el puto flautista de Hamelín, neng. Y venga hip-hop del bueno.

En un diálogo con David Bisbal (ejemplo 33), se menciona el trance, surgido en Alemania y que se caracteriza, según Gamella y Álvarez, por “los sonidos minimalistas, obsesivos y psicodélicos de secuenciadores y teclados”:

(33) -Neng: Oye, ¿por qué no haces un tema un poco progressive?

-Bisbal: Un poco ahí trance. A mí me encantaba la trance en Almería.

Ahora bien, lo importante es que todos los estilos musicales etiquetados como dance por Gilbert y Pearson (con la excepción del hip-hop ) tienen en común el hecho de no tener letra y dar más importancia al ritmo y a los bajos o graves que a la melodía (el Neng ensalza la función del subwoofer o altavoz de los graves): estos autores observan que este tipo de músicas, asociadas con la fiesta, el placer físico y el éxtasis han sido consideradas perjudiciales en toda la tradición filosófica occidental, desde Platón hasta nuestros días, pasando por Kant y Rousseau porque se trata de una música corporal, que pone de manifiesto la materialidad del sonido (el bajo y la percusión se identifican con lo que Barthes llamaba “el grano de la voz”), frente a la música melódica con letra, vista como experiencia mental y defendida por la filosofía idealista alemana del XIX.

Así pues, lo importante es que la música define su identidad como grupo o estilo de vida, porque las subculturas juveniles tienden a ser subculturas musicales, como señalan diversos autores (Thornton 1995; Gamella y Álvarez, 2002:144; Feixa, 2006:122).

Por otra parte, como la música dance está puesta a un volumen tan alto, los jóvenes apenas pueden comunicarse por la palabra o lo hacen a gritos. Por ello, Buenafuente le recrimina con frecuencia al Neng que le hable a gritos, “como si aún estuviera en la discoteca”:

(34) -Buenafuente: ¿Por qué gritas tanto, neng, si estoy aquí?

(35) -Buenafuente: habla gritando, ¡y los gritos que me pega cada noche como si estuviera en la disco!

(36) -Neng: Hola, BUENAS NOCHES

-Buenafuente: Sin gritar

-Espectador al teléfono: Buenas noches

-Neng: Fua, un pavo, neng

-Buenafuente: Un pavo no, un señor (situación formal: consultorio radiofónico)

En el espacio festivo de la discoteca, destaca la figura del disc-jokey o DJ (pronunciado [díyei] o [díyi]: la primera forma es la más fiel a la pronunciación original inglesa) como verdadero sumo sacerdote de esta religión, sirviéndose del sampler (mezclas de una canción con otra) y el scratch (arañar los discos de vinilo para generar ese sonido tan característico) para pinchar discos de éxito o remezclas personales. El Neng también alude a la figura del DJ resident, el disc-jockey habitual de una discoteca y que goza de gran fama entre los adictos al dance :

(37) -Que me he traído a un colega, un DJ [díyi], el DJ [díyi] de la boca, que tú parece que estés escuchando a un tío pinchando discos (...) Este DJ [díyi] tiene repertorio, es la polla, neng (...) Y venga hip-hop del bueno.

(38) -Neng: Eso sí que mola, neng, tío, hostia, ahí la peña que se trae los tranformadores d´esos grandes y empieza a dar energía, neng (...) y pones ahí unos bafles d´aquí, d´aquí, neng, bum, bum, y un DJ [diyéi] resident de un campo

-Buenafuente: ¿Cómo va a ser un un DJ [diyéi] resident de un campo?

-Neng: Tú te vas a una disco, y allí hay el DJ [diyéi] resident de ese sitio, pues habrá uno ahí en el campo que se quede ahí pinchando, yo qué sé, neng, y ahí la peña con sus vasos de plástico para no dañar el medio ambiente

Como señalan Gamella y Alvarez (2002: 163-164), los anglicismos de este ámbito no se traducen y funcionan casi como xenismos que muestran el carácter internacional de esta subcultura y su dependencia respecto del idioma inglés. Incluso un hablante de tan escasa competencia léxica como el Neng parece dominar todo este vocabulario extranjero. En ese sentido, Buenfuente le reprocha que sus aficiones sean siempre “cosas extranjeras”:

(39) -Buenafuente: Mis tres aficiones

-Neng: El progressive

-Buenafuente: La segunda

-Neng: El tuning.

-Buenafuente: Tuning . Todo cosas extranjeras, ¿eh? Tuning . ¿Y la tercera?

-Neng: La disco, neng (situación formal: el Neng contesta una ficha personal en internet para encontrar novia)

2.4. Desfase horario.

Según indican Gamella y Alvarez (2002: 163-164), la fiesta, en tanto que actividad contrapuesta a la rutina diaria, requiere una ruptura con el tiempo ordinario. Lo ideal es una fiesta infinita (calco de non-stop party ), expresión que emplea el Neng como TI que compara con los efectos de la droga:

(40) -Estoy relajaado, neng [imitando la forma de hablar de una persona bajo los efectos del cannabis] Esto es una fiesta infinita (conexión telefónica con el Neng, que está en Jamaica de vacaciones)

Lo real es pasarse todo el fin de semana de fiesta, como indica Feixa (2006:98-99). Para ello se ha establecido una cadena de horarios de apertura y cierre de las discotecas que permiten bailar a “deshora” y es aquí donde surgen los after-hours, locales que abren cuando los demás cierran. El Neng, como parodia grotesca de un fiestero, lleva al límite su desfase horario, como podemos apreciar en muchas de sus intervenciones (41-44):

(41) -Neng: Para mí la noche de ayer aún es noche

-Buenafuente: Tú estás empalmando continuamente

-Neng: Continuamente. O sea, cuando vengo un día normal, ¿de dónde vengo?

-Buenafuente: No lo sé ni lo quiero saber

-Neng: De fiesta

-Buenafuente: De fiesta

-Neng: Cuando me voy de aquí, ¿a- de dónde voy?

-Buenafuente: ¿De fiesta?

-Neng: De fiesta. Entonces, la noche de fin de año, ¿eso qué es?

-Buenafuente: Una fiesta

-Neng: Eso, una fiesta, neng.

(42) -Estoy cansao, es que es raro, ¿no?, cuando pasas todo el día y tú te crees que es de noche, neng, y luego sales de una discoteca y dices fua, de noche otra vez, bueno, yo no lo entiendo, yo tengo como jet lag y todo cuando salgo

(43) -Tráfico no quiere que los novatos conduzcan de noche . Bueno, a mí la noticia me da igual porque yo siempre que vuelvo a casa ya es de día, neng, ¿entiendes o no, neng?

(44) -Una cosa es que duerma poco y a horas que no duermen otros, pero duermo en mi casa, neng, tío

Para poder aguantar toda la noche o todo el fin de semana (finde ) y que al fiestero no le dé un bajón (entendido como bajada de azúcar o glúcidos a causa del esfuerzo físico del baile, y no en su acepción relacionada con la droga), es importante salir de casa bien comidos o bien abastecerse de alimentos en locales que estén abiertos por la noche o por la mañana temprano, como los hornos o panaderías (en las zonas de marcha situadas en el casco viejo de algunas ciudades, como el Barrio del Carmen de Valencia, es habitual que los hornos estén abiertos toda la madrugada los fines de semana para “avituallamiento” de los fiesteros). Estos elementos aparecen de forma muy clara en diversas intervenciones del Neng:

(45) -Neng: He sufrido, neng, tío, por mi salud. ¿Sabes? Me- yo me cuido- me cuido y como para- antes de salir para que no me dé bajón

-Buenafuente: ¿Qué comes?

-Neng: Pues yo qué se... lo que me hace mi vieja, neng, ¿eh...? huevos fritos, ¿eh? que se lo curra la vieja, ¿sabes? Y yo aquí que he venido con el estómago vacío y tú me haces salir... fua, un poco más y me caigo.

(46) -Guay, ¡qué vidilla!, ¡esto es un regalo de los dioses, neng! Venga, que hoy no nos acostamos, neng. Venga, esos chavales, un aplauso pa´l horno de pan. Porque esto es la polla, neng, estos carnavales (en los carnavales de Tenerife el Neng se refiere a un horno que está abierto durante la noche)

(47) -A mí me molan las ensaimadas cuando estás de bajón, ¿sabes?, que te faltan los glúcidos

2.5. Espacio festivo.

Se trata de locales amplios y macrodiscotecas, generalmente aislados del espacio exterior, debido al desfase horario. Por eso, cuando el fiestero sale de ellos, no sabe qué hora es:

(48) -Estoy cansao, es que es raro, ¿no?, cuando pasas todo el día y tú te crees que es de noche, neng, y luego sales de una discoteca y dices fua, de noche otra vez, bueno, yo no lo entiendo, yo tengo como jet lag y todo cuando salgo

2.6. Desplazamientos.

Las rutas habituales son un elemento importante para conformar el estilo de una subcultura juvenil, como señala Feixa (2006: 124). La ruta de ocio habitual del Neng comprende las macrodiscotecas de la zona costera del cinturón industrial de Barcelona (Castelldefells, Gavà):

(49) -Porque tengo que ir a Gavà a hacerme unos trapis, neng

Un elemento de los desplazamientos que no tratan Gamella y Álvarez (2002), quizá por ser muy reciente, pero que resulta fundamental en el estilo de vida del Neng es el uso de automóviles utilitarios antiguos tuneados (anglicismo reciente que designa lo que tradicionalmente se llamaban automóviles trucados de las películas norteamericanas de estética californiana o sureña, tipo Dukes of Hazzard ). El sustantivo genérico es tuning y proviene del verbo inglés to tune up en el sentido de ‘to adjust (an engine) in (a car) to improve performance’ (Collins, 1991, s.v.tune ). El Neng alude con frecuencia a este ambiente pero se sirve de un vocabulario muy genérico y limitado en el que destacan, aparte de las palabras clave tuning y tuneado, los anglicismos específicos de ese ámbito subwoofer ‘altavoz para sonidos graves’ y spoiler ‘alerón’ o ‘dispositivo que se coloca en algunos automóviles para mejorar su adherencia cuando se circula a gran velocidad’ (Alvar Ezquerra, 1994, s.v.), término tomado del tecnolecto de la aeronáutica. Veamos algunos ejemplos:

(50) -Neng: ¿Una peli sobre el tuning? Pues no me habían dicho nada a mí ¿Qué peli es ésa, neng?

-Buenafuente: Igual estás un poco fuera del movimiento tuning

-Neng: ¿Qué pretendes? ¿enemistarte conmigo ahora o qué? Que te meto ¿Cómo voy a estar lejos del tuning? Lo vivo cada día, neng, cada día estoy metido en el tuning (...) Yo voy a una película de tuning de los coches, los subwoofers, los spoilers y esas cosas

(51) -Ha habido una movida tocha. Cuidado si os habéis puesto spoilers de Spoilarasa en el buga porque están defec- defec- averiados, averiados... que son una puta mierda, neng. O sea tú vas por una carretera y el spoiler te hace fua, neng, y se va a tomar por el culo, neng y tú llegas a Castefa y el spoiler está bailando en Valencia (situación formal: dando un informativo)

Como ocurre en el argot juvenil, el automóvil se convierte en buga, por antonomasia (Sanmartín [1998, s.v.] y Gómez Capuz [2001a: 203] señalan el posible origen inglés del término, a partir de la forma buggy ). El aprecio que siente el Neng por su buga tuneado le lleva a echarlo de menos tras haber pasado las vacaciones fuera de casa y a tratarlo como un amigo e incluso personificarlo mediante el empleo de la preposición a en función de Complemento Directo:

(52) -No estoy pisando cristales rotos de mi buga. Mi buga es mi amigo, neng

(53) -Tengo ganas de ver a mi buga, ¿sabes?, de notar su respaldo, su tapicería de cebras, ¿sabes? ¡Cómo te he echado de menos, neng!

2.7. Drogas.

Gilbert y Pearson (2003: 262-265) afirman que “es un hecho indiscutible que las “drogas” son fundamentales en la cultura del dance contemporáneo” y que músicas como el trance y el eurohouse refuerzan los efectos del éxtasis. En el ámbito español, Gamella y Álvarez (2002:153-156) señalan que los jóvenes que se pasan todo el fin de semana en las macrodiscotecas necesitan “productos psicoactivos” para poder aguantar despiertos y con marcha todo ese tiempo. Aunque advierten que la clave de la fiesta es el policonsumo de drogas (pastillas, alcohol, cannabis, LSD, cafeína), Gamella y Álvarez destacan que “la droga prototípica de la fiesta ha sido el éxtasis, que muchos sólo consumen en esas ocasiones”. Frente a otras drogas, el formato del éxtasis suele ser en forma de pastillas y además se ha generalizado la figura del joven camello que vende al por menor o trapichea con esas pastillas en los alrededores de las macrodiscotecas (aparece de forma muy clara en la novela juvenil Campos de fresas de Jordi Sierra i Fabra). El Neng hace pocas referencias directas a drogas para evitar que su personaje parezca una apología de las mismas y para evitar las regañinas del adulto Buenafuente, pero ciertos elementos que hemos comentado aparecen con cierta frecuencia en sus intervenciones:

a) Para empezar, queda bastante claro que el Neng, que por lo visto no trabaja en nada, sólo obtiene algunos ingresos trapicheando con pastillas de éxtasis cerca de las macrodiscotecas del cinturón industrial de Barcelona. La palabra trapicheo como indicadora de la acción queda acortada en trapi en la locución verbal hacerse unos trapis :

(54) -Porque tengo que ir a Gavà a hacerme unos trapis, neng

(55) -Tú y yo vamos a hacernos unos trapis

(56) -Y ahora te esperas, que me tengo que maquear para la jungla del asfalto, neng. Ahora sí que triunfo, neng. Tengo que hacer unos trapis, vale.

Esta palabra clave trapi designa en ocasiones, por metonimia, la droga en sí misma, generalmente en forma de pastillas, a lo que quizá no sea ajena la paronimia con la palabra tripi, otro tipo de droga, generalmente ácido:

(57) -Neng: Yo le doy a todo lo que sea legal. Yo viagra, unos trapis...unas cositas...

(58) -Tengo un problema. Lo que te quería decir es que tengo un marrón. Eso es lo que te quería decir [aparece entonces la perrita en el plató], que tenemos un marrón. He pasado de llevar trapis a llevar frankfurts en el bolsillo, neng, y no me dejan entrar con ella a la discoteca.

b) Como hemos señalado, el formato habitual del éxtasis se presenta en pastillas, palabra que también queda acortada en la forma pastis . Las pastillas/pastis y el ya comentado buen rollo/ambiente/comunión/jouissance experimentados por el colectivo de fiesteros en la discoteca constituyen la dualidad sagrada de esta subcultura dance, de manera que aparecen de manera coordinada como pastis y buenri en una intervención del Ñeñe, colega del Neng (cabría añadir que Pastis & Buenri es también el nombre de dos disc-jockeys muy conocidos en el ambientes de la subcultura dance de Barcelona):

(59) -Ñeñe: ¿Qué pasa, tron? (...) Lo que está contando el Neng es todo ful, ¿sabes?. Es un bulo que te cagas, tron. Yo y mi peña lo hemos visto este finde berreando en la Central, ¿sabes? tron. Estábamos de pastis y buenri. El Neng estaba con unas pavas comiéndole las orejas.

c) Las alusiones a la marihuana sólo se producen fuera de la ruta de ocio, cuando el Neng va de vacaciones a Egipto (donde es costumbre fumarla en un narguile) o Jamaica (donde está muy extendido su uso y vinculado con el reggae y la cultura rasta), y aun así se atenúan mediante el uso de eufemismos (cigarros de la risa, cigarritos, cositas ), elipsis (te da una... ) o la metáfora fiesta infinita :

(60) -Yo estaba allí fumando en la cachimba, con mi colega, y estoy ahí dándole... porque eso no es como un cigarro de la risa, y al cabo de tres caladitas, neng, te da una... (el Neng describe el vídeo en el que aparece fumando de un narguile en Egipto)

(61) -Estoy relajaado, neng [imitando la forma de hablar de una persona bajo los efectos del cannabis] Esto es una fiesta infinita (conexión telefónica con el Neng, que está en Jamaica de vacaciones)

(62) -Neng: A Jamaica con el Bob Marley, ahí hay cigarros de la risa, neng

-Buenafuente: Cállate

-Neng: Esos cigarritos, neng. ¿A qué- a qué nos llevas a Jamaica? ¿a que comamos pescao?

-Buenafuente: Nooo, no

-Neng: Pues a fumar cigarritos, neng

d) Los efectos de la droga (normalmente éxtasis u otras sustancias estimulantes como el speed, y en menor medida la marihuana o el alcohol) son descritos en términos de subidón (sensación inicial fuerte de los efectos de la droga o cuando se alcanza el punto álgido de su efecto; es forma derivada calcada de la expresión inglesa to get high según F.Rodríguez, 1994: 149) y bajón (fase final de los efectos de una droga, cuando desciende bruscamente su efecto y el individuo experimenta sopor, cansancio, golpe de calor y otros efectos secundarios nocivos; también es calco de la expresión inglesa to get down ). En el caso de las drogas alucinógenas como el LSD, el efecto es designado mediante el término metafórico viaje (calco semántico del inglés trip como indica F.Rodríguez, 1994: 149), que en ocasiones se puede convertir en un “mal viaje” que genera alucinaciones traumáticas, paranoia o incluso la muerte. Todos éstos son términos que también han pasado al lenguaje coloquial, al igual que el anglicismo flipar, cuyo perfil semántico es bastante ambiguo, como demostramos en un trabajo anterior (Gómez Capuz, 2001a: 121-128): a partir del significado genérico del modelo inglés to flip (out) ‘to lose control’, en español flipar y sus derivados (flipada, flipante ) han asumido connotaciones positivas aunque genéricas, de manera que suele adoptar los significados de ‘gustar’, ‘cautivar’, ‘entusiasmarse’, ‘maravillarse’, ‘asombrarse’, ‘extrañarse’, aunque de aquí se puede pasar a connotaciones negativas del tipo ‘estupefacción’, ‘enfado’ y los propios valores literales de ‘estar bajo los efectos de la droga’ o ‘razonar de manera deficiente’. Como veremos más adelante, el Neng suele emplear subidón/bajón/flipar para referirse a otras realidades diferentes a las drogas, mediante un recurso llamado “centros de expansión semántica” (§3.3.). No obstante, pensamos que subidón, bajón, viaje y flipar conservan su signficado originario relativo a las drogas en los siguientes fragmentos:

(63) -Le ha dado un mal viaje de algo y le ha quedao la paranoia de que al perro lo han drogado con prozac. A mí también me ha pasado, me han dado malos viajes (situación formal: consultorio radiofónico)

(64) -Fua, esto es la flipada, cómo me mola la cachimba. Tengo un subidón, ándres, fua, ¡qué flipe! (el Neng fumando de un narguile en Egipto)

Por otra parte, la expresión jergal tener mono (calco fraseológico de to have a monkey on one´s back, según indica F.Rodríguez, 1994: 150-151) designa el síndrome de abstinencia de quien se ve privado de una droga. Aunque este término ha pasado al lenguaje coloquial para designar algún tipo de nostalgia (así lo emplea el adulto Buenafuente en el siguiente fragmento 65), el Neng lo siente como un término más tabuizado y revela su verdadero significado mediante una alusión indirecta:

(65) -Buenafuente: Llevaba varios días sin verte y tenía mono

-Neng: ¡Qué guay, tío! Yo también tenía mono... de otras cosas, neng

 

3. EL NENG COMO ESTEREOTIPO DEL ARGOT JUVENIL ACTUAL.

3.1. Comunicación no verbal, onomatopeyas y elementos paralingüísticos.

a) Como indicaban Avello y Muñoz (2002: 42) al principio de este trabajo, los jóvenes están apartados de la palabra y por esta razón su lenguaje se confunde habitualmente con su acción. En el caso del Neng como estereotipo y parodia televisiva de un joven vinculado a una subcultura urbana, esta característica se refleja en la relevancia comunicativa y grupal que adquieren sus gestos, con lo que intenta compensar una competencia léxica bastante deficiente. En este sentido, recordemos que Gamella y Alvarez (2002: 131 y 151-153) indican que los miembros de la subcultura dance se tocan mucho entre ellos. Los gestos más significativos son aquellos que expresan solidaridad y saludo con un miembro del grupo:

-El Neng saluda a su colega el Ñeñe haciendo chocar los nudillos con las manos cerradas y estrechando las manos con los brazos flexionados, como si fueran a hacer un pulso: se trata de un saludo más propio de ciertas tribus urbanas cercanas al hip-hop, raperos y la marginalidad.

-El Neng saluda a un DJ amigo suyo haciendo chocar los puños con las manos cerradas y los brazos flexionados, y también haciendo chocar las palmas de las manos; en este caso la proximidad al saludo típico de los raperos es evidente, ya que luego dice que este DJ suele poner música hip-hop y además Reyes y Vigara (2002: 212) mencionan un saludo similar como típico de los raperos.

En algunas ocasiones los gestos son reforzados por elementos verbales deícticos (ahí, así ) que indican dimensiones físicas de altura o tamaño y que revelan la inmediatez del lenguaje coloquial y el código restringido en el que se mueve el Neng:

(66) -Buenafuente: Un tío como tú tiene que ir con perro

-Neng: Ahí está, neng, tío, un perraco ahí, tío [hace gesto de forzudo con los brazos para indicar que desea tener un perro grande y violento]

b) Como complemento de los gestos, hemos advertido la elevada frecuencia de aparición de onomatopeyas y sonidos imitativos en las intervenciones del Neng. Se trata, nuevamente, de un recurso típico del lenguaje coloquial y también indicador de la escasa competencia léxica de que dispone el personaje, a la vez que también revela un cierto infantilismo psíquico y la influencia del lenguaje de los cómics:

1. Con mucha diferencia, la onomatopeya más utilizada por el Neng es fua, la cual expresa diversos matices positivos como sorpresa, énfasis, exageración, agrado, diversión, pero también algunos negativos como enfado y agresión: en el fondo, se trata más bien de un simple tic interjectivo indicador del código restringido del personaje. Esta forma fua parece imitar en el habla del Neng el sonido de un brazo o una pierna cortando el aire, quizá inspirado en su forma violenta de bailar, quizá procedente de los cómics o de las películas de artes marciales, las favoritas del Neng (las pelis chinas de hostias ):

-La onomatopeya fua parece tener matices positivos, ponderativos o intensificadores de sorpresa, énfasis, exageración, agrado o diversión en los siguientes usos.

(67) -Fua, esto es la flipada, cómo me mola la cachimba. Tengo un subidón, ándres, fua, ¡qué flipe! (el Neng fumando de un narguile en Egipto)

(68) -Neng: Y la peña ahí con el aire fresco, y en el rave [ráve] ahí tomando... cosas [risas del público] y escuchando música, fua, neng

(69) -Neng: Todo esto de aquí ¿va a estar lleno de pibas?

-Buenafuente: Sí, claro que sí

-Neng: Fua, neng, tío, fua, neng, tío

(70) -Neng: Que lo he traído, neng [al perrito] pero le quería hacer una entrada así guay para que sienta el- el chucho también lo que es entrar al plató, tío, y decir, fua, soy el puto amo, neng

-La onomatopeya fua también parece tener, aunque con menor frecuencia, matices negativos de enfado, agresión y acción violenta en los siguientes usos:

(71) -Neng: ¿Qué le ha pasao a mi buga?

-Buenafuente: Nada, una tontería, que lo cogió uno del equipo

-Neng: Fua, neng, dame nombres y apellidos, tío... la casa no hace falta para no meterte a tí en marrones, pero ya lo averiguaré yo

(72) -Y yo aquí que he venido con el estómago vacío y tú me haces salir... fua, un poco más y me caigo.

2. La onomatopeya bum se usa para imitar los sonidos graves de los altavoces de graves o subwoofers de la discoteca y también va acompañada por elementos verbales deícticos (d´aquí ):

(73) -Neng: Eso sí que mola, neng, tío, hostia, ahí la peña que se trae los tranformadores d´esos grandes y empieza a dar energía, neng (...) y pones ahí unos bafles d´aquí, neng [señalando una altura de 1,70] d´aquí, neng, bum, bum, y un DJ [diyéi] resident de un campo

3.Las onomatopeyas plim y pum se emplean en un contexto más interesante en (74), porque van acompañadas de gestos y llegan a sustituir a un enunciado verbal completo: aquí se ve claramente cómo en el lenguaje juvenil actual la acción, el gesto, el puro sonido o la imagen (p.ej. emoticonos) son más “comunicativos” que el propio lenguaje verbal (este fenómeno lo constatan Briz [1998: 102] en el lenguaje coloquial general y Vigara [2002a: 231] en el lenguaje de las pijas). Plim va acompañada del gesto que muestra la palma de la mano extendida y los dedos índice y meñique muy separados, como imitando un teléfono y sustituye al enunciado “llamo por teléfono a alguien”, mientras que pum parece indicar la acción de colgar o interrumpir la llamada telefónica:

(74) -Buenafuente: ¿Te sientes solo alguna vez?

-Neng: No, neng, tío. Es que cuando me siento solo, neng, plim [la palma de la mano extendida y los dedos índice y meñique muy separados, como imitando un teléfono], ¿eh, Jenny, qué haces? pum, quedamos, plim, ¿sabes?... o al Johnny, ¿eh?, o sea... ¿y pa´qué se ha inventado el móvil, tío? Estás solo, llamas, pum, neng.

Por otro lado, dentro del nivel fónico podemos indicar que el Neng utiliza algunos elementos paralingüísticos, algunos de ellos cercanos al lenguaje pijo (Vigara, 2002a: 222-223):

-Arrastra mucho las s, sobre todo a final de palabra: Andresss

-Cierta nasalización y velarización: neng como deformación del vocativo catalán nen .

-Alarga las vocales y relaja las consonantes para simular estar bajo los efectos de la droga en Jamaica: Estoy relajaado, neng .

Finalmente, merece la pena destacar que el Neng se dirija a Buenafuente con su nombre de pila en castellano pero modificando su patrón acentual para acercarlo al típico del inglés (Gómez Capuz, 2001b: 67-68 y 2004: 43), de forma que siempre pronuncia [ándres] en lugar de [andrés], lo cual está en consonancia con los nombres ingleses de sus colegas (la Jenny, el Johnny, el Richi la Angie ).

3.2. Nivel morfológivo y formación de palabras.

Veremos de forma muy somera los principales recursos de formación de palabras utilizados por el neng, tomando como referencia los estudios sobre el lenguaje juvenil de Casado (1985) y (2002: 58-60), Gómez Capuz y Rodríguez (2002: 281-282) y Herrero (1989).

3.2.1. Derivación y sufijación expresiva.

Al estudiar la morfología del lenguaje juvenil, G.Herrero (1989: 183-184) practica la siguiente distinción:

a)Cuando la palabra es sentida por el grupo como término propio e identificativo, ya no hace falta otra señal indicativa y se deriva con sufijos de la lengua general: porro > porrete, porrero .

b)Cuando la palabra no es propia del grupo, hay una tendencia a imprimir la marca del grupo, y por ello sus derivados adoptan sufijos propios de este grupo, como -ata, -aca, -eta : bocata .

Sin embargo, esta distinción, quizá efectiva en los años ochenta, no se cumple hoy en día en el lenguaje juvenil:

a) Por un lado, encontramos en algunas intervenciones del Neng la tendencia a deformar derivados formados con sufijos “normales” mediante la adición parasitaria de sufijos propios de la lengua juvenil para darle al discurso un tono más moderno y “enrollado”, sobre todo cuando se ve obligado a participar en situaciones comunicativas formales en las que no se siente a gusto. Así, el Neng transforma el derivado pescadores en pescatas por analogía con otros nombres de oficio (segurata ) y ordenador se convierte en ordenata ; también llama la atención el derivado diminutivo -uqui en fotuqui, originado en el lenguaje de los pijos o el lenguaje femenino:

(75) -Cambiamos de tema, neng, porque sigue la huelga de los pescatas (...) los pescatas se están enrollando muy guapo y se han tuneado los barcos (situación formal: dando un informativo)

(76) -Neng: Que yo no lo he hecho, neng, que quede claro, que lo ha hecho el Richi, que no sabe con los ordenatas y dice que curra en el banco

(77) -Buenafuente: Me has mandao unas fotuquis, que dices tú

-Neng: Te he mandao unas fotuquis por el mail

b) Por otro lado, encontramos algún caso en el que palabras clave de la subcultura dance adoptan un sufijo propio del grupo como si fuera una marca redundante. Es el caso del diminutivo afectivo fiestuqui, con el sufijo pijo/femenino -uqui, y que se convierte en palabra-clave del estilo de vida del Neng (aunque alterna con derivados normales como fiestecita ):

(78) -Pero [a la Jennycienta] la guarra de la madrastra no la dejó ir a la fiestuqui (situación formal: contando un cuento infantil)

(79) -Bueno, total, que fueron para allí y montaron una fiestuqui para celebrar el acontecimiento. (situación formal: contando un cuento de navidad)

c) No obstante, en algunos casos, palabras pertenecientes a los centros de interés del Neng (fiesta y música de baile, drogas y coches tuneados) funcionan con sufijos de la lengua general, con lo que sí se cumple la regla formulada por Herrero. Así, la palabra-clave fiesta también genera el diminutivo afectivo fiestecita y rollo el diminutivo afectivo rollete . De todas maneras, recordemos que algunos de esos diminutivos tienen valor eufemístico cuando se refieren a las drogas (cositas, cigarritos ):

(80) -Te pedimos si podemos montar una fiestecita y luego te lo dejamos igual.

(81) -Dos llamadas del mundo exterior. Aquí estamos en nuestro clima, en nuestro rollete (situación formal: consultorio radiofónico)

(82) -Neng: Yo le doy a todo lo que sea legal. Yo viagra, unos trapis...unas cositas...

(83) -Neng: Esos cigarritos, neng. ¿A qué- a qué nos llevas a Jamaica? ¿a que comamos pescao?

-Buenafuente: Nooo, no

-Neng: Pues a fumar cigarritos, neng

3.2.2. Acortamientos.

Para M.Casado Velarde (1985), se dan dos tipos de acortamiento en español actual:

1. El acortamiento tradicional se da por apócope de palabras largas, produciendo formas bisílabas, con algunos casos de dislocación acentual para favorecer el esquema acentual paroxítono y donde se mantiene la forma final aunque sea poco frecuente en español o deje en suspenso el género (caso de la terminación -i ): es el caso de cole, cine, moto . A este modelo corresponderían formas acortadas como trapis (< trapicheos ) y pastis (< pastillas ).

2. Según Casado Velarde, los acortamientos propios del argot juvenil se caracterizan por diversos rasgos: la forma apocopada suele ser trisílaba; la vocal final pasa a ser -a -incluso en sustantivos masculinos- por atracción de sufijos propios del lenguaje juvenil como -ata, -aca, -eta ; el corte del apócope no se produce necesariamente en la frontera silábica; suelen ser formas de carácter lúdico y expresivo, y sobre todo índices de la identidad generacional del hablante. De ahí surgen formas como anfeta, majara, masoca, okupa, paraca, sudaca, gasofa . El ejemplo más claro de este nuevo tipo de acortamientos es la conversión de su pueblo Castelldefells en Castefa, por analogía con formas como gasolinero > gasofa :

(84) -Neng: Y yo nunca voy a faltar a mis colegas, neng, siempre voy a estar con vosotros, siempre estoy aquí nombrando a Castefa, siempre estoy luchando por mi pueblo y por mi peña.

Sin embargo, otras muchas formas acortadas presentes en el lenguaje del Neng están mucho más cerca de los acortamientos lúdicos del lenguaje juvenil que de las formas tradicionales aunque no cumplan todos los requisitos señalados por Casado Velarde. Lo importante es que se trata de acortamientos que afectan a sintagmas o palabras compuestas y que por tanto combinan la aglutinación con la elipsis (recurso analizado por Vigara [2002a: 232] al estudiar el lenguaje pijo) y además se convierten en palabras clave del estilo de vida de la subcultura dance. Se trata de las formas finde (formada por aglutinación y elipsis del sintagma fin de semana ) y buenri (formada también por aglutinación y elipsis de la colocación buen rollo ) e incluso las antes citadas trapis (<trapicheos ), pastis (<pastillas ) y tron (<tronco ) en cuanto palabras clave de la subcultura dance:

(85) -A mí lo que me cuesta más es que este finde no he salido, no he podido salir y eso me ha jodido [por tener que cuidar de la perrita] Me la llevé al Imperio del Sonido y no la dejaban entrar, y digo qué, neng, de qué no voy a poder entrar con Lupita (...) Vale, ¿eh?, tío, pero por favor, quédatela este finde, que estoy loco por salir, ¿eh?, tío. Cuando salga este- este finde, voy a destrozar, es que no he salido, neng, tío, llevo tres días sin salir, tío.

(86) -Ñeñe: ¿Qué pasa, tron? (...) Lo que está contando el Neng es todo ful, ¿sabes?. Es un bulo que te cagas, tron. Yo y mi peña lo hemos visto este finde berreando en la Central, ¿sabes? tron. Estábamos de pastis y buenri.

3.3. Nivel léxico-semántico.

Como indica F. Rodríguez (2002: 34-35), siguiendo a Halliday (1982), las contraculturas pretenden configurar, a pequeña escala, una especie de antisociedad; para ello, el método de expresión más adecuado es un antilenguaje, una variedad lingüística enfrentada al lenguaje estándar. Para configurar este antilenguaje, las diversas contraculturas o subculturas se sirven de una amplia serie de recursos expresivos que aplicaremos a la subcultura dance representada por el Neng siguiendo el modelo de análisis aplicado por F.Rodríguez (2002) al argot juvenil actual y por Gómez Capuz y Rodríguez (2002) al lenguaje de los soldados.

3.3.1. Cambio semántico: metáfora.

1. La metáfora, como recurso expresivo básico de las contraculturas y el argot, suele emplearse para denominar, de manera críptica, ciertas áreas temáticas o conceptos que son centrales en la actividad de los jóvenes o que constituyen sus principales formas de evasión, como la música moderna, las drogas, los coches o el sexo, según hemos visto anteriormente en el modelo de Gamella y Álvarez (2002). En estas metáforas, el término real (TR) corresponde a dichos ámbitos de la música, la droga y el sexo, mientras que el término imaginario (TI) que los designa en función de alguna similitud o analogía está tomado de la realidad cotidiana. Como se trata de designar una serie muy limitada de conceptos centrales o conceptos-eje de esa subcultura, el resultado es que un solo concepto (TR) es designado por un elevado número de metáforas que acaban funcionando como sinónimos: a ese fenómeno se le denomina centros de atracción sinonímica o sobrelexicalización de ciertas áreas centrales a la actividad de los jóvenes, como vemos en en Rodríguez (2002: 35-42), Gómez Capuz y Rodríguez (2002: 272-277) y Catalá (2002: 131). Además, las palabras del lenguaje cotidiano que actúan como TI de la metáfora no son neutras: Rodríguez (2002: 37-38 y 49-50) incide en la desublimación y el carácter degradatorio de estas metáforas, mientras que Casado Velarde (1989) y (2002: 61-65) insiste en su carácter cosificador, animalizador y falto de valores. Veamos algunos ejemplos en lenguaje del Neng como reflejo del lenguaje juvenil actual:

-Droga. Para referirse a la droga, el Neng utiliza algunas metáforas vegetales y animales bastante generalizadas, como hierba para aludir a la marihuana o cannabis, camello para referirse al intermediario o pequeño traficante y mono para el síndrome de abstinencia, así como metáforas del viaje para referirse a los efectos de la droga (subidón, bajón, mal viaje ). Además, aprovecha a veces el doble valor, literal y metafórico, de estos términos para hacer juegos de palabras:

(87) -Le ha dado un mal viaje de algo y le ha quedao la paranoia de que al perro lo han drogado con prozac. A mí también me ha pasado, me han dado malos viajes (situación formal: consultorio radiofónico)

(88) -Buenafuente: Llevaba varios días sin verte y tenía mono

-Neng: ¡Qué guay, tío! Yo también tenía mono... de otras cosas, neng

(89) -El caballo este está tuneao [es un camello] (...) A los camellos los tienes que tener siempre contentitos... yo sé lo que me digo (señala a un camello de Egipto, pero juega con el doble sentido)

(90) -Fui al Dakar allí con los camellos y las hierbas (...) ¿Dónde voy a estar? Donde hay hierba del camello (se refiere al rally París-Dakar, pero juega con el doble sentido)

-Al hablar de las necesidades fisiológicas, como comer y dormir, el Neng pone de manifiesto el carácter cosificador y animalizador de las metáforas del argot juvenil actual, por lo cual habla de sobar(se) para ‘dormir’ y denomina a la cama con la metáfora sobre, por la analogía de una cama bien hecha con la parte posterior de un sobre de cartas o porque la persona se mete dentro, como la carta:

(91) -La comunicación existe cuando una habla y el otro escucha... y el que escucha antes hablaba... y yo no he dicho nada aún, es que ¿qué rollo tienes? (...) Cómo no se va a sobar el perro si me sobo yo y todo. Me sobo cuando habla (situación formal: consultorio radiofónico)

(92) -Ahora, a dormir. Yo persona en el sobre, tú perro en los cojines, neng

-Ese carácter cosificador y animalizador también es muy claro cuando habla de las mujeres (recuérdese el machismo del Neng y su visión de la mujer como objeto sexual) y de las partes del cuerpo humano, empleando términos propios de los animales como morros ‘labios’, jeta ‘cara’, patas ‘piernas’ o con metáforas vegetales como peras ‘senos’:

(93) -Neng: Ese es un bulas, que te voy a romper los morros. Es el típico rajao (...) Me descojono en tu puta jeta, neng (careo con un colega, el Ñeñe)

(94) -Neng: Lo he pillado, lo del retrato robot. O sea, yo le digo quiero que tenga peras, y le dibuja unas peras (...) Y los labios gordos, que parezcan operaos, o sea, que digas, esta piba, neng, ¡qué morros! (situación formal: el Neng contesta diversas preguntas para que un dibujante haga el retrato robot de su chica ideal)

-Esa visión cosificadora, animalizadora y machista también se extiende a las relaciones personales, de manera que a un beso romántico el Neng lo denomina pico o muerdo (como si el chico y la chica se estuvieran mordiendo mutuamente; Sanmartín, 1998, s.v. lo define como ‘mordisco afectuoso’):

(95) -Neng: La nariz pequeña, que yo la tengo muy grande, que le vas a dar un muerdo, neng, y dices, fua, ¿a dónde voy?, neng, ¿sabes? Eso pasa, neng

-Buenafuente: Pero sé un poco romántico, vas a dar un muerdo, ¿quieres besar a tu novia?

-Neng: Un pico, un be- beso con la lengua, neng (situación formal: el Neng contesta diversas preguntas para que un dibujante haga el retrato robot de su chica ideal)

-Los tipos humanos ajenos al grupo son designados mediante metáforas degradatorias, y así los padres se convierten siempre en los viejos o mis viejos :

(96) -Érase una vez una pava que era huérfana, que sus viejos la habían palmao (situación formal: contando un cuento infantil)

(97) -Neng: Me- yo me cuido- me cuido y como para- antes de salir para que no me dé bajón

-Buenafuente: ¿Qué comes?

-Neng: Pues yo qué se... lo que me hace mi vieja, neng, ¿eh...? huevos fritos, ¿eh? que se lo curra la vieja, ¿sabes?

2. El recurso metafórico complementario se denomina centros de expansión semántica, y es explicado por Catalá (2002: 131) y Rodríguez (2002: 42): los temas que constituyen los centros de interés de un individuo o grupo se convierten en metáforas (TI) para designar otras realidades cotidianas (TR). Estos autores parecen indicar que este recurso suele ser menos frecuente que la metáfora basada en los centros de atracción vistos arriba, pero hemos comprobado que en el lenguaje del Neng se convierte en un recurso muy productivo. Así pues, en estas metáforas basadas en los centros de expansion, el Neng utiliza con frecuencia términos de la subcultura dance, de las drogas de diseño y de los coches tuneados -que son los únicos centros de interés en su vida- como términos imaginarios (TI) que le permiten referirse a realidades cotidianas, entendidas éstas como términos reales (TR). Como vive de fiesta en fiesta, el Neng llega a confundir la realidad (a la que a veces llama mundo exterior ) y la ficción de su vida fiestera, de manera que interpreta las realidades de la vida cotidiana e incluso las de otras épocas en términos de música dance, drogas de diseño y coches tuneados, de ahí que sean tan frecuentes en su habla los centros de expansión semántica. En ese sentido, se podría decir el Neng es un personaje un poco quijotesco (de hecho, la analogía con don Quijote se podría extender al hecho de que el ingenioso hidalgo fue un pionero del tuning : la armadura y armas antiguas reutilizadas en un atuendo demodé y la bacía de barbero tuneada como yelmo de Mambrino son comparables al viejo Renault 4L tuneado del Neng). Veamos algunos ejemplos de esos centros de expansión semántica:

a) El Neng extiende la sensación de comunión, clima emocionalmente cálido y buen rollo de la pista de baile y el ambiente de la peña o endogrupo a otras realidades de la vida cotidiana (mundo exterior ), sean de relación profesional, amistad o amor:

(98) -Dos llamadas del mundo exterior. Aquí estamos en nuestro clima, en nuestro rollete (situación formal: consultorio radiofónico)

(99) -Yo vengo aquí a recibir los problemas de la peña (situación formal: consultorio radiofónico)

(100) -Estoy bien, pero no me mola que me ocultes información. Vete a Granada, que le vas a dar un muñeco a una pibita que es fan tuya . Porque hay buen rollo y te conozco, neng.

(101) -Buenafuente: Pero la relación va bien, ¿no?

-Neng: Eh, ándres, no me des la brasa, pavo. Sí, buen rollito todo, no te preocupes (conexión telefónica con el Neng, que está en Jamaica de vacaciones)

b) El Neng utiliza términos propios de los efectos de las drogas (flipar, flipante, subidón, bajón, mal rollo ) como metáforas para referirse a la alteración de los sentimientos y estados de ánimo, los comportamientos extraños (cuando alude a las maniobras del ilusionista que lo intenta hacer desaparecer), la música de suspense o incluso a estados físicos no inducidos por drogas:

(102) -Si tú lo flipas así. Le dio un subidón al notas con los sentimientos. Eso es un toque mío, porque si no el cuento no me flipa por ningún lao (situación formal: contando un cuento infantil)

(103) -La música d´esta flipante (situación formal: un ilusionista intenta hacer desaparecer al Neng y suena música de suspense)

(104) -El Copperfield se pone así [gesto reflexivo] y se lo flipa (situación formal: un ilusionista intenta hacer desaparecer al Neng)

(105) -(Buenafuente le echa un spray de perfume/colonia muy fuerte en la cara) No me he desmayao en una discoteca en mi puta vida y me voy a tumbar aquí, neng, tío. Huele muy mal, tío, te lo juro. Me lo has metido en toda la flapa. Te lo juro que estoy de bajón total, pero voy a llegar a la discoteca (...) Me da un mal rollo la colonia esta, ¿eh? me va a dar un bajón así que cuando yo veo que no controlo ya, ¿eh? ya, tío, me pongo nervioso.

c) El Neng utiliza el adjetivo tuneao para referirse a un objeto o animal modificado o diferente a otro:

(107) -El caballo este está tuneao [es un camello] (señala a un camello de Egipto)

d) En situaciones comunicativas formales, el Neng utiliza términos de la subcultura dance (enrollarse ) y del tuning (tuneado ) para referirse a una noticia sobre unos pescadores que han colocado pancartas reivindicativas en sus barcos en (108):

(108) -Cambiamos de tema, neng, porque sigue la huelga de los pescatas (...) los pescatas se están enrollando muy guapo y y se han tuneado los barcos (situación formal: dando un informativo)

e) Como caso extremo, clara muestra de su carácter grotesco y paródico, el Neng llega a utilizar los términos básicos de la música de baile (DJ, gogó, fiesta, fiestuqui ), las drogas (resacón, flipar, flipada, bajón, trapis, enganchan ), los coches tuneados (carroza tuneada, spoilers, llantas ) y el argot juvenil (movida, colegas, peña ) como metáforas que ilustran la forma de vida de otras épocas, como ocurre en las situaciones formales donde cuenta el cuento de la Jennycienta (109) o cuando relata la historia del nacimiento de Jesús en Navidad (110):

(109) -La movida es que un día el príncipe del país se levantó un día así como resacón y dijo hoy voy a hacer una fiesta guapa con gogós, con DJs [díyeis], con movidas para flipar con los colegas . Pero [a la Jennycienta] la guarra de la madrastra no la dejó ir a la fiestuqui (...) Total, que esto que llega una flipada de éstas, un hada madrina y le dice ¿por qué estás de bajón? (...) y entonces la pava tocó con la varita una calabaza y la convirtió en una carroza tuneada, con sus alerones, con sus spoilers, con sus llantas guapas (situación formal: contando el cuento infantil de la Jennycienta)

(110) -Y la Virgen flipó porque el Jose y ella... no sé si me entendéis, no se arrimaban mucho, ¿sabes?, y la Virgen le dijo lo flipas, ángel . Y entonces pasó una paloma volando y la Mari va y se queda embarazada. (...) Total, que pasan nueve meses y la Mari estaba con una barriga ahí potente, neng, ¿sabes? y dicen y ahora vámonos de viaje a Belén . Pues empiezan a caminar la Mari, el Jose, fua, toda la peña que siempre se te engancha (...) Y el Jose dice quiero una habitación, que soy el prota de todo esto (...) Venga, pastores, haced cosas, unos trapis o algo, neng (situación formal: contando el nacimiento de Jesus en Navidad)

En ocasiones, estos términos rebasan la mera expansión semántica y acaban convirtiéndose en verdaderas palabras comodines, aplicables a cualquier realidad o situación, como ocurre con las palabras movida ‘barullo, pelea, fiesta’ (Sanmartín, 1998, s.v.), enrollarse, rollo/rollete/rollito ‘asunto’ (Carbonell, 2000, s.v.) usado además como primer elemento de aposiciones especificativas como rollo bajón, tema ‘asunto, relacionado normalmente con sexo’ y concepto ‘asunto’:

(111) -Ha habido una movida tocha. Cuidado si os habéis puesto spoilers de Spoilarasa en el buga porque están defec- defec- averiados, averiados... que son una puta mierda, neng. (situación formal: dando un informativo)

(112) -La movida es que un día el príncipe del país se levantó un día así como resacón y dijo hoy voy a hacer una fiesta guapa con gogós, con Djs [díyeis], con movidas para flipar con los colegas .(situación formal: contando un cuento infantil)

(113) -Soy una persona, y si vas a conocer a una churri, ahí que no es de discoteca, que dices pues ¿a ver que pasa? y pum, conoces a una. No. Es que la movida es que voy a conocer a una churri, ese es el concepto, ¿no?

(114) -La comunicación existe cuando una habla y el otro escucha... y el que escucha antes hablaba... y yo no he dicho nada aún, es que ¿qué rollo tienes? (situación formal: consultorio radiofónico)

(115) -Como me venga aquí con cadenas rollo venga, pírate, lo estampo, neng (situación formal: un ilusionista intenta hacer desaparecer al Neng)

(116) -Tú no vas a soltar prenda. Si este es el rollito que llevas, me piro

(117) -¿Mi coeficiente intelectual? ¿Pa qué coño lo quieres saber tú eso, neng? Tú te levantas y dices a ver el Neng qué puto coeficiente tiene en la cabeza (...) Si a ti te hace feliz, si es tu rollete. (situación formal: el Neng es sometido a un test de inteligencia)

(118) -Buenafuente: Te vas a ir allí a los cojines, super chill-out, como a ti te gusta

-Neng: Un chillout, neng, rollo bajón, mola

(119) -Neng: Por favor, llenar el formulario para que yo vaya mirando ya el tema [tema=chica que le interesa] Todo eso es el tema que llevo yo [tema=rasgos de la chica que le interesa] (situación formal: el Neng contesta una ficha personal en internet para encontrar novia)

(120) -Llevo un rato observándote. Veo que te mueves que te cagas. ¿Dónde vamos luego, tía? (...) ¿Cómo sigo dominando el tema, eh, neng? (trata de ligar con una chica)

3. Categorización y fórmulas de tratamiento . El Neng categoriza a las personas sin prestar atención a los matices, mediante un recurso cercano a la antonomasia. Así, todo hombre es un pavo ; toda mujer, sobre todo joven, una piba, pava o churri ; todo músico es un DJ ; todo coche, un buga . Por su parte, él mismo se considera persona porque tiene sentimientos. El Neng tiene tan asumida esa manera de categorizar los seres humanos que la sigue empleando incluso en las situaciones comunicativas formales en que es obligado a participar:

(121) -Espectador al teléfono: Buenas noches

-Neng: Fua, un pavo, neng

-Buenafuente: Un pavo no, un señor (situación formal: consultorio radiofónico)

(122) -Neng: Hola, buenas noches

-Espectadora al teléfono: Hola, ¿qué tal estás?

-Neng: Fua, una piba, neng (situación formal: consultorio radiofónico)

(123) -Había una vez una pava que era huérf-... que sus padres la habían palmao (...) Érase una vez una pava que era huérfana, que sus viejos la habían palmao (situación formal: contando un cuento infantil)

(124) -Buenafuente: ¿Preparado para conocer a la mujer de tu vida? (...)

-Neng: Es una churri...ya estamos yendo para toda la vida, así se empieza mal, ándres

(125) -Buenafuente: Y necesitas un músico que te acompañe

-Neng: ¿Un DJ [díyi]? ¿No tenéis DJ [díyei] en este programa? Eso es un error, ándres

(126) -Ha habido una movida tocha. Cuidado si os habéis puesto spoilers de Spoilarasa en el buga porque están defec- defec- averiados, averiados... (situación formal: dando un informativo)

(127) -Venga, que yo soy persona porque tengo sentimientos, tío, Neng

(128) -Neng: Pero yo no soy un muñequito, neng, yo soy el que viene aquí y no los muñequitos

-Buenafuente: Eres persona

-Neng: Soy persona y vengo aquí a estar contigo

Este recurso de categorización parece estar influido por sus fórmulas de tratamiento habituales, explicadas en Rodríguez (2002: 47-48) para el argot juvenil.

a) El Neng utiliza con mucha frecuencia, y además juntos, casi como tic verbal fático (Vigara, 1992: 252), los vocativos tío y neng (procede del sustantivo catalán nen, deformado en neng por velarización de la n final, y se trata del vocativo típico entre jóvenes catalanes):

(129) -Venga, que yo soy persona porque tengo sentimientos, tío, Neng

(130) -Buen rollo, tío, neng (situación formal: consultorio radiofónico)

(131) -(Buenafuente le echa un spray de perfume/colonia muy fuerte en la cara) No me he desmayao en una discoteca en mi puta vida y me voy a tumbar aquí, neng, tío. Huele muy mal, tío, te lo juro.

(132) -Neng: He sufrido, neng, tío, por mi salud. ¿Sabes? Me- yo me cuido- me cuido y como para- antes de salir para que no me dé bajón

(133) -Neng: Eso sí que mola, neng, tío, hostia, ahí la peña que se trae los tranformadores d´esos grandes y empieza a dar energía, neng

b) El término colega tiene en el Neng las connotaciones de miembro del grupo o peña (sobre todo cuando habla con el Ñeñe, un colega suyo del barrio y de su pandilla, más marginal aún que el Neng), aunque a veces lo utiliza para intentar establecer un vínculo más estrecho con el adulto Buenafuente en (136):

(134) -Neng: Tú y yo hemos salido de la calle, que tú lo sabes lo chungo que es salir de la calle, tío, y somos colegas de la calle, pero de verdad, neng, ¿sabes?, neng, que luego la peña te toma el pelo y no te respeta, neng, y tú y yo siempre de chinorris, ahí tío, luchando (...) y yo nunca voy a faltar a mis colegas, neng, siempre voy a estar con vosotros, siempre estoy aquí nombrando a Castefa, siempre estoy luchando por mi pueblo y por mi peña. Tú y yo somos colegas (habla con su amigo el Ñeñe)

(135) -Buenafuente: ¿Buscas chica para amistad, matrimonio o sexo?

-Neng: Matrimonio [risas del público]. Pa sexo ya las tengo, neng. Y p´amistad no lo quiero, neng, yo tengo colegas (situación formal: el Neng contesta una ficha personal en internet para encontrar novia)

(136) -Tú yo yo colegas, tío, neng (se dirige a Buenafuente)

c) El término jergal tronco, a veces acortado en tron, es utilizado por el Neng en un par de ocasiones, aunque se convierte en tic interjectivo típico de su colega el Ñeñe, el cual representa un estereotipo de joven todavía más marginal, de estética punky:

(137) -¡Eh! ¿qué pasa, neng? ¿cómo estás, tronco?

(138) -Ñeñe: ¿Qué pasa, tron? (...) Lo que está contando el Neng es todo ful, ¿sabes?. Es un bulo que te cagas, tron. Yo y mi peña lo hemos visto este finde berreando en la Central, ¿sabes? tron. Estábamos de pastis y buenri.

d) Para referirse a las mujeres, el Neng utiliza los términos jergales pava (de posible origen caló), piba (de origen argentino, como señala Sanmartín, 1998, s.v.) y churri (vinculado al lenguaje de los pijos, como sostiene Vigara, 2002a:230).

(139) -Venga, ya está bien, pírate, pava. Que te pires ya, que nos está dejando a ti y a mí como pringaos

(140) -Neng: Un pico, un be- beso con la lengua, neng. Y los labios gordos, que parezcan operaos, o sea, que digas, esta piba, neng, ¡qué morros!

(141) -Neng: Es que el hábitat del neng son los templos del progressive y mi churri tiene que entenderme mientras el subwoofer está a tope, neng

3.3.2. Cambio de registro: eufemismo y disfemismo.

Un aspecto muy llamativo del Neng como personaje televisivo es la especial “libertad” que tiene para utilizar un lenguaje fuertemente tabuizado y disfemístico, frente a los rígidos controles del lenguaje políticamente correcto en todas las cadenas de televisión (exceptuando los reality shows ). Quizá se trate de un componente de verosimilitud y espontaneidad del personaje, lo cual provoca las continuas e inútiles llamadas al orden por parte del Buenafuente, el adulto responsable. En todo caso, pensemos que el uso de tacos siempre ha sido bastante frecuente en el español coloquial, sobre todo masculino, y en el caso de los jóvenes se acentúa para poder cumplir funciones expresivas (estado de ánimo) y servir como elemento de transgresión de su antilenguaje particular.

El Neng utiliza las expresiones tabuizadas en contextos sintagmáticos muy diversos, los cuales se corresponden con los que ha señalado Gemma Herrero (2002: 83-85). Además, también presentan similitudes con el valor categorial de las palabras tabuizadas en el inglés norteamericano coloquial estudiado por Valenzuela y Rojo (2000), lo cual podría indicar la influencia del lenguaje fuertemente tabuizado de muchas películas norteamericanas (tipo Pulp Fiction con la saturación de fuck, fucking y similares) en los hábitos lingüísticos de los jóvenes españoles. En efecto, si seguimos el modelo de Gemma Herrero, encontramos que voces tabuizadas como puto/a, coño, mierda, hostia ocupan los siguientes contextos sintagmáticos:

1. El elemento tabuizado se inserta en el sintagma sin formar parte de su estructura, lo cual ocurre sobre todo con la formas tabuizadas coño y cojones :

(142) -¿Dónde estoy? El puto Copperfield... míralas las torres estas de punta, neng, ándres, tengo miedo, neng, ¿dónde coño me has dejao? (monólogo del Neng cuando figura que el ilusionista lo ha “transportado” a Egipto)

(143) -¿Mi coeficiente intelectual? ¿Pa qué coño lo quieres saber tú eso, neng? (situación formal: el Neng es sometido a un test de inteligencia)

(144) -A las doce la piba se vuelve a su casa y dice pues vaya mierda de fiesta . Y el príncipe coge la bota y dice pues voy a ir como un gilipollas por las casas a ver quién cojones ha perdido la bota esta (situación formal: contando un cuento infantil)

2. El elemento tabuizado se inserta en el sintagma adoptando la función de núcleo y relegando al verdadero sustantivo núcleo a la función de adyacente, lo cual sería un caso de discolocación sintáctica ligada a procesos de focalización:

(145) -Pero [a la Jennycienta] la guarra de la madrastra no la dejó ir a la fiestuqui (situación formal: contando un cuento infantil)

(146) -A las doce la piba se vuelve a su casa y dice pues vaya mierda de fiesta (situación formal: contando un cuento infantil)

(147) -Fua, tío, era el cabrón de Ney. Era un colega que le dije cuídame el coche, neng

3. El elemento tabuizado se integra en el sintagma adoptando la función de adyacente directo o adjetivo, fenómeno muy frecuente con el adjetivo puto/a (y que quizá funcione como el equivalente español del omnipresente fucking de las películas norteamericanas):

(148) -¿Mi coeficiente intelectual? ¿Pa qué coño lo quieres saber tú eso, neng? Tú te levantas y dices a ver el Neng qué puto coeficiente tiene en la cabeza (situación formal: el Neng es sometido a un test de inteligencia)

(149) -(Buenafuente le echa un spray de perfume/colonia muy fuerte en la cara) No me he desmayao en una discoteca en mi puta vida y me voy a tumbar aquí, neng, tío. Estoy como mareado por un puto perfume.

(150) -Neng: Yo nunca en mi puta vida, neng, en mi puta vida...

-Buenafuente: Habla bien, habla bien

-Neng: Vale. En mi vida [risas del público] nunca te voy a quitar, ehh, tu momento

4. El elemento tabuizado se integra en el sintagma adoptando la función de adyacente indirecto o complemento nominal (o más bien, locución adjetiva). Dicho elemento tabuizado desarrolla con cierta frecuencia connotaciones positivas y actúa como elemnto intensificador, como vemos en de puta madre y de cojones :

(151) -Pasa, pasa, que es una sala de puta madre

(152) -La Angie es lista de cojones

5. Por último, hemos registrado un contexto sintagmático no señalado por Herrero: se da cuando un elemento tabuizado modifica a otro elemento tabuizado y el verdadero núcleo del sintagma queda desplazado como complemento del nombre (focalización en 153) o incluso desaparece, lo cual se produce en la expresión tabuizada y redundante puta mierda (154):

(153) -(Buenafuente le echa un spray de perfume/colonia muy fuerte en la cara) No me he desmayao en una discoteca en mi puta vida y me voy a tumbar aquí, neng, tío. (...) Ya no me acuerdo de lo que hice ayer con la puta mierda del perfume (...)

(154) -Cuidado si os habéis puesto spoilers de Spoilarasa en el buga porque están defec- defec- averiados, averiados... que son una puta mierda, neng (situación formal: dando un informativo)

Finalmente, también encontramos con cierta frecuencia el recurso irónico consistente en el uso de insultos como vocativos cariñosos, como observan Rodríguez (2002: 48) y Zimmermann (2002: 150 y 152): el Neng utiliza con ese valor el sustantivo cabrón , el sintagma hijo de puta, el adjetivo puto, y a veces la palabra de connotaciones negativas notas . Se trata, en el fondo, de un recurso propio de un lenguaje juvenil muy masculino, incluso en niveles socioculturales medios y altos (los jóvenes valencianos de clase media analizados por Zimmermann, los pijos de Historias del Kronen citados por Vigara [2002a: 208]):

(155) -¡Qué cabrón el puto ándres! ¡Cómo se escaquea el cabrón! ¡Cómo se escaquea el notas! ¡Qué cabrón eres!

(156) -Míralo, es el puto Matrix (..) Qué hijo de puta, neng! ¡Ahí está mi Ñeñe! (se dirige a su amigo el Ñeñe y lo felicita haciendo chocar las palmas de las manos)

En relación con lo anterior, cabe destacar que la forma tabuizada es la polla se convierte con frecuencia en el lenguaje del Neng en un intensificador de carácter positivo, es decir, en un elogio con el significado de ‘esto es fantástico/fenomenal’:

(157) -Tu eres la polla aunque tengas la varicela

(158) -Guay, ¡qué vidilla!, ¡esto es un regalo de los dioses, neng! Venga, que hoy no nos acostamos, neng. Venga, esos chavales, un aplauso pa´l horno de pan. Porque esto es la polla, neng, estos carnavales (en los carnavales de Tenerife)

(159) -Este DJ [díyi] tiene repertorio, es la polla, neng (...) El micro funciona y comienza la marcha. Y venga hip-hop del bueno.

En cambio, la fórmula y una polla adquiere siempre un valor peyorativo de negación enfática:

(160) -Estás en la disco, qué buen rollo, neng, son las cuatro de la mañana y las cinco, neng, y esto no para, y llega un momento que dicen vayan saliendo de la sala, y una polla, que no quiero, neng, que no quiero.

Los eufemismos sólo aparecen cuando el Neng hace referencia a las drogas, mediante diminutivos y expresiones con connotaciones infantiles o inofensivas (cigarritos de la risa, pastis, cositas ), como ya vimos al hablar de las drogas en la subcultura dance (§2.7). También encontramos la palabra comodín tema y el verbo arrimarse, para referirse de manera eufemística a ciertas realidades tabuizadas, sobre todo a la ‘relación sexual’:

(161) -Las [chicas] que conozco son muy tralleras... que mola más, o sea... (...) Pero una señorita de bien, una tía guay, con la que después del tema te apetezca hablar.

(162) -Y la Virgen flipó porque el Jose y ella... no sé si me entendéis, no se arrimaban mucho, ¿sabes?, y la Virgen le dijo tú lo flipas, ángel . Y entonces pasó una paloma volando y la Mari va y se queda embarazada. (situación formal: contando la historia de la Navidad)

3.3.3. Cambio de código: influencia de otros argots y otras lenguas.

1. En primer lugar, debemos mencionar la palabras tomadas de sociolectos marginales, como los de la delincuencia, hampa, germanía y caló. El Neng utiliza algunas de ellas, aunque hay que señalar que muchas ya han entrado en el argot juvenil común y han perdido buena parte de sus connotaciones marginales. Otro actor que interpreta a un colega del Neng llamado el Ñeñe utiliza estas voces marginales con mayor profusión, reforzando el estereotipo -atenuado en el caso del Neng- de jóvenes de barrio marginal vinculados a actividades ilegales. Se trata de palabras como tocha ‘nariz (sustantivo)’ y ‘grande (adjetivo)’, flapa ‘cara’, marrones ‘problema, asunto desagradable o ilegal (argot de la delincuencia)’, pillar ‘conseguir droga’, churrimangar ‘robar (del caló)’, chungo ‘malo, enfermo, falso, problemático (del caló)’, (de) chinorris ‘niño (del caló)’, legal ‘digno de confianza, siga o no la ley calidad (argot de la delincuencia)’, ful ‘falso, de mala calidad (argot de la delincuencia)’, bulo ‘mentira, chisme’, bulas ‘persona que dice mentiras’, rajao ‘acobardado’, maquear ‘vestirse y arreglarse de una forma correcta’.

(163) -¿Qué te pasa en la tocha, tía? (a la esfinge de Gizeh)

(164) -Ha habido una movida tocha. Cuidado si os habéis puesto spoilers de Spoilarasa en el buga porque están defec- defec- averiados, averiados... que son una puta mierda, neng (situación formal: dando un informativo)

(165) -(Buenafuente le echa un spray de perfume/colonia muy fuerte en la cara) Huele muy mal, tío, te lo juro. Me lo has metido en toda la flapa.

(166) -Neng: ¿Qué le ha pasao a mi buga?

-Buenafuente: Nada, una tontería, que lo cogió uno del equipo

-Neng: Fua, neng, dame nombres y apellidos, tío... la casa no hace falta para no meterte a ti en marrones, pero ya lo averiguaré yo

(167) -Total, que un pastor dijo fua, la hierba que pillamos del campo no estaba buena, anda que no estaba buena, que os habéis quedado aquí flipados, neng. (situación formal: contando un cuento de navidad)

(168) -Buenafuente: ¿Tú no sabes la historia del Lute?

-Neng: Que churrimangaba

(169) -Neng: Tú y yo hemos salido de la calle, que tú lo sabes lo chungo que es salir de la calle, tío, y somos colegas de la calle, pero de verdad, neng, ¿sabes?, neng, que luego la peña te toma el pelo y no te respeta, neng, y tú y yo siempre de chinorris, ahí tío, luchando (...)

(170) -Yo lo veía a Perico [Delgado], te veía ahí de chinorris escalando los puertos de montaña ¿es chungo eso, no?

(171) -Pero una señorita de bien, una tía guay, con la que después del tema te apetezca hablar. A la peña le pasa, que acaban y dice venga, píllate un taxi . Yo eso no lo he hecho nunca, yo soy legal, neng, la acompaño yo a su casa

(172) -Ñeñe: Lo que está contando el Neng es todo ful, ¿sabes?. Es un bulo que te cagas, tron. Yo y mi peña lo hemos visto este finde berreando en la Central, ¿sabes? tron.

-Neng: Ese es un bulas, que te voy a romper los morros. Es el típico rajao (...) Me descojono en tu puta jeta, neng (careo con un colega, el Ñeñe)

(173) -Y ahora te esperas, que me tengo que maquear para la jungla del asfalto, neng. Ahora sí que triunfo, neng.

En ocasiones no se trata de palabras aisladas sino de modismos y unidades fraseológicas de sabor argótico, aunque muchas de ellas ya han entrado en el argot juvenil común e incluso en el lenguaje coloquial. Encontramos locuciones verbales como como dar la brasa ‘molestar, incordiar’, comerse un rosco ‘no tener éxito amoroso o sexual’, darle el punto a alguien ‘tener una ocurrencia o actuación repentina’ (quizá basado en punto ‘ocurrencia’ o dar un punto ‘alcanzar un estado de satisfacción tras el consumo de drogas’), írsele la flapa a alguien ‘perder los estribos’:

(174) -Buenafuente: Pero la relación va bien, ¿no?

-Neng: Eh, ándres, no me des la brasa, pavo. Sí, buen rollito todo, no te preocupes (conexión telefónica con el Neng, que está en Jamaica de vacaciones)

(175) -Buenafuente: ¿Eres romántico?

-Neng: Mucho, neng, descarao. Es que eso hay que ponerlo, porque si no no te comes un rosco, neng

(176) -Buenafuente: ¿Por qué has hecho eso? [ve cómo el Neng se pone a bailar de repente]

-Neng: Me ha dao el punto, neng

(177) -Se te va la flapa, tronco. ¿Tú te metes pirulas o qué comes? porque tú flipas un poco en el mundo, neng (situación formal: dando un informativo, simula hablar por teléfono con George W. Bush)

2. En segundo lugar, señalaremos las expresiones tomadas del lenguaje pijo estudiadas por Vigara (2002a: 226-234), las cuales, hasta cierto punto, como reconoce la propia autora, constituyen también muestras del argot juvenil común, sobre todo en la versión estereotipada y simplificada que de él ofrecen los medios de comunicación. En todo caso, es llamativa la abundancia de palabras y expresiones que el Neng utiliza y que Vigara adscribe al lenguaje pijo; por ello, ya indicamos al principio de este trabajo que el personaje del Neng revelaba cierta voluntad de integrar en el estereotipo elementos de diversas subculturas o tribus urbanas:

a) En la expresión del énfasis positivo y la hipérbole, el Neng utiliza intensificadores y expresiones propias de los pijos como que te cagas, de la hostia, guay, mazo, mogollón, a tope, qué fuerte, aunque muchas de ellas también son habituales en el argot juvenil común

(178) -La Jennycienta estaba buena que te cagas (situación formal: contando un cuento infantil)

(179) -Llevo un rato observándote. Veo que te mueves que te cagas. ¿Dónde vamos luego, tía? (...) ¿Cómo sigo dominando el tema, eh, neng?

(180) -Buenafuente: Llevaba varios días sin verte y tenía mono

-Neng: ¡Qué guay, tío! Yo también tenía mono... de otras cosas, neng

(181) -Las [chicas] que conozco son muy tralleras... que mola más, o sea... (...) Pero una señorita de bien, una tía guay, con la que después del tema te apetezca hablar.

(182) -Yo creo que cuando conoces a muchas mujeres, aprendes un poquito de cada una de ellas... y yo he aprendido mazo este verano, neng. Un saludo aquí a todas las pibas.

(183) -Buenafuente: ¿No me digas que tus amigos no van a flipar cuando te vean así?

-Neng: Sí, van a flipar mogollón.

(184) -Neng: Es que el hábitat del neng son los templos del progressive y mi churri tiene que entenderme mientras el subwoofer está a tope, neng (...) Con la música a tope. Vaya subidón, yo soy el puto amo hoy, neng

(185) -Si a las tías les mola que les hagan reír, ¿cómo es que no tienes novia si tienes un programa de humor, tío? Es muy fuerte

(186) -¿No será el Dios perro mi Lupita y Dios me la ha encargado a mí? ¡Qué fuerte!

b) En relación con la anterior, el Neng se sirve en algunos casos de la fórmula de juramento te lo juro, recurso típico del lenguaje de los pijos (en términos pragmáticos, se trataría de la intensificación del enunciado mediante el uso de un verbo performativo, como comenta Briz 1998: 129):

(187) -(Buenafuente le echa un spray de perfume/colonia muy fuerte en la cara) No me he desmayao en una discoteca en mi puta vida y me voy a tumbar aquí, neng, tío. Huele muy mal, tío, te lo juro. Me lo has metido en toda la flapa. Te lo juro que estoy de bajón total, pero voy a llegar a la discoteca

(188) -Neng: Pues para ser feo no me va nada mal, ¿eh?, neng, tío. Yo cada fin de semana mojo, te lo juro, neng.

c) El Neng utiliza algunas metáforas características del lenguaje pijo, como notas ‘individuo pedante o que siempre dar la nota’ (aunque en el habla del Neng acaba siendo un término génerico y peyorativo para referirse a alguien) y columpio, derivado de columpiarse ‘pasarse con alguien’:

(189) -Fua, un momento, neng, o sea, pilláis que hay un notas ahí detrás escondido, neng, que tiene- pues le dan pasta por apretar un botón cuando tú haces una tontería de mierda, es flipante ¿eh? (situación formal: dando un informativo, se refiere al ingeniero de efectos especiales)

(190) -Que me he traído a un colega, un DJ [díyi], el DJ [díyi] de la boca, que tú parece que estés escuchando a un tío pinchando discos (...) Este DJ [díyi] tiene repertorio, es la polla, neng (...). Y venga hip-hop del bueno. La vecina la notas llama a la poli

(191) -A mí el último que me hizo eso, neng... (...) el que me tocó así (Buenafuente le ha tocado la nariz para burlarse de él), neng... mola, ¿eh? neng, pero tu acción ha sido un columpio

d) Como hemos señalado en apartados anteriores, el Neng utiliza apelativos cariñosos propios de los pijos (churri ) y salpica su lenguaje con frecuentes onomatopeyas (plim, pum, bum, plis plas ), recursos que Vigara también considera representativos de los pijos y, lo que es todavía más curioso, de las pijas, lo cual contrasta con el carácter masculino y machista del lenguaje del Neng.

3. Extranjerismos y anglicismos. En este apartado consistente en los préstamos externos Gómez Capuz, 2000: 148-154), de otra lengua, podemos distinguir los siguientes subgrupos:

a) Como señalaban Gamella y Alvarez (2002: 163-164), los anglicismos cercanos a los centros de interés de los jóvenes (música para bailar, coches tuneados, drogas) no se traducen y funcionan casi como xenismos que muestran el carácter internacional de esta subcultura y su dependencia respecto del idioma inglés. Por ello, incluso un hablante de tan escasa competencia léxica como el Neng parece dominar todo este vocabulario extranjero y lo pronuncia de manera bastante fiel al original inglés, aunque con algunas vacilaciones. Recordemos algunos de esos anglicismos ya explicados y comentados en §2:

-Música para bailar: rave [réiv] o [ráve], progressive [prógresif], trance [trans], hip-hop [jip-jop], DJ [díyei] o [díyi], DJ resident [díyei résident], gogó [gogó], subwoofers [subbúfers], con una pronunciación bastante fiel al modelo inglés excepto en la vacilación de rave como [réiv] (pronunciación inglesa) o [ráve] (pronunciación españolizada) y la deDJ como [díyei] (forma deletreada correcta) o como [díyi], forma aproximada que en rigor sería la forma deletreada de DG .

-Coches tuneados: tuning, tuneado, spoilers [espóilers], subwoofers .

-Drogas: como hemos visto en apartados anteriores, en el lenguaje de las drogas no son frecuentes los anglicismos patentes o integrales (con la excepción de flipar y sus derivados flipada, flipante ) sino los calcos léxicos y semánticos, sobre todo cuando aluden de manera críptica a los efectos de la droga (subidón es calco de to get high ; bajón es calco de to get down ; viaje es calco de trip ; pasado es calco del inglés to be passed out. ).

b) En cambio, el código restringido del Neng se hace evidente cuando se mencionan en la conversación anglicismos pertenecientes a otros tecnolectos que no forman parte de sus centros de interés. En este sentido, el Neng se aleja claramente del uso esnobista, empático y lúdico de los anglicismos que hacen los pijos educados en colegios bilingües (Vigara, 2002: 231-232): thank you, hello, well, weekend, fashion, dancing, my friends . El uso inadecuado o distanciado de los anglicismos por parte del Neng comprende los siguientes fenómenos:

-En ocasiones el Neng entiende y usa el término inglés pero lo acompaña de la marca autonímica d´ese, d´esos, típica del registro coloquial y que indica cierto distanciamiento respecto al término extranjero (Gómez Capuz, 2001a: 41 y 265). Además, lo pronuncia de forma deficiente y explica su significado a su manera, utilizando los centros de expansión semántica ya comentados:

(192) -Neng: Tengo el jet lag [yet lag] d´ese. Que tengo el jet lag [yes las], jet lag [yes la]

-Buenafuente: ¿Qué es el jet lag [yet lag]?

-Neng: Pues eso que viajas en el tiempo y te quedas flipado

(193) -Buenafuente: ¡Dame un abrazo, que es Navidad!

-Neng: Claro, neng, te deseo Merry Christmas [meri krismas] d´ese

-En otros casos, el Neng desconoce el significado o uso de anglicismos pertenecientes a tecnolectos que quedan fuera de sus centros de interés:

(194) -Buenafuente: Teniendo aquí a Perico, para mí sería un honor poder correr una etapa indoor cortita

-Neng: Pero indoor, ¿qué significa?

-Buenafuente: Ehhh, que no es outdoor...es igual

3.4. Niveles sintáctico y pragmático.

Por último, queremos aportar algunos datos sobre las estructuras sintácticas y recursos pragmáticos predominantes en el lenguaje del Neng y representativos del lenguaje juvenil y coloquial actual. Para ello hemos tomado como base el completo artículo de Herrero (2002) sobre la sintaxis del lenguaje juvenil, y lo hemos completado con las monografías, recientes pero ya clásicas, de Vigara (1992) y Briz (1998) sobre la sintaxis y la pragmática del español coloquial. Ahora bien, debemos recordar que el Neng es un estereotipo encarnado por un actor (Edu Soto) y quizá sea en los niveles sintáctico y pragmático donde más interfieran los hábitos lingüísticos idiolectales de dicho autor con los que imita del lenguaje juvenil coloquial, razón por la cual pensamos que los datos de estos dos niveles son, en cierto modo, menos representativos.

3.4.1. Conectores y tipos de enunciados.

1.Conectores y marcadores discursivos. A partir del amplio estudio que Briz (1998: 201-230) realiza de los conectores en la conversación coloquial, podemos señalar que los más frecuentes en el habla del Neng (¿o quizá en la del actor Edu Soto?) son los siguientes:

a)Entonces, y entonces y pues con valor continuativo (ilativo) o de reinicio negociador, muy frecuentes en secuencias de historia. Obsérvese también la tendencia del Neng a la sintaxis asindética (las comas y puntos suspensivos reemplazan a conjunciones más precisas, como estudia Vigara, 1992:121-122) en (195) y el predominio de los nexos vacíos y/que con cierto valor continuativo/ilativo en las secuencias de historia, como (196), (197) y (198):

(195) -Buenafuente: ¿Te sientes solo alguna vez?

-Neng: No, neng, tío. Es que cuando me siento solo, neng, plim, ¿eh, Jenny, qué haces? pum, quedamos, plim, ¿sabes?... o al Johnny, ¿eh?, o sea... ¿y pa´qué se ha inventado el móvil, tío? Estás solo, llamas, pum, neng.

(196)-Tráfico no quiere que los novatos conduzcan de noche . Bueno, a mí la noticia me da igual porque yo siempre que vuelvo a casa ya es de día, neng, ¿entiendes o no, neng? Entonces, si no quieren que hayan accidentes, que pongan señales que se entiendan, neng, porque yo no entiendo esos círculos con rayas que se lo han flipado, ¿sabes?, neng (situación formal: dando un informativo)

(197) -Y la Virgen flipó porque el Jose y ella... no sé si me entendéis, no se arrimaban mucho, ¿sabes?, y la Virgen le dijo tú lo flipas, ángel . Y entonces pasó una paloma volando y la Mari va y se queda embarazada. (...) Total, que pasan nueve meses y la Mari estaba con una barriga ahí potente, neng, ¿sabes? y dicen y ahora vámonos de viaje a Belén . Pues empiezan a caminar la Mari, el Jose, fua, toda la peña que siempre se te engancha (situación formal: contando la historia de la navidad)

(198) -Neng: Pues para ser feo no me va nada mal, ¿eh?, neng, tío. Yo cada fin de semana mojo, te lo juro, neng. Yo entro a la disco, neng, y ponen música y tal, y entro y ya y sale un poco la peña y dice ya está aquí, neng, y ¿sabes?, siempre controlando con las tías

(199) -Buenafuente: ¿Qué comes?

-Neng: Pues yo qué se... lo que me hace mi vieja, neng, ¿eh...? huevos fritos, ¿eh? que se lo curra la vieja, ¿sabes?

(200) -Neng: Tú te vas a una disco, y allí hay el DJ [diyéi] resident de ese sitio, pues habrá uno ahí en el campo que se quede ahí pinchando, yo qué sé, neng, y ahí la peña con sus vasos de plástico para no dañar el medio ambiente

b) En el habla del Neng total adopta casi siempre un cierto valor continuativo o ilativo ya que -como señala Briz- reformula todo un proceso argumentativo y permite al hablante avanzar en el discurso, sobre todo en las secuencias de historia (a veces va combinado con otros reformuladores como bueno y los nexos vacíos y/que ):

(201) -Y la Virgen flipó porque el Jose y ella... no sé si me entendéis, no se arrimaban mucho, ¿sabes?, y la Virgen le dijo tú lo flipas, ángel . Y entonces pasó una paloma volando y la Mari va y se queda embarazada. (...) Total, que pasan nueve meses y la Mari estaba con una barriga ahí potente, neng, ¿sabes? y dicen y ahora vámonos de viaje a Belén . Pues empiezan a caminar la Mari, el Jose, fua, toda la peña que siempre se te engancha (situación formal: contando la historia de la navidad)

(202) -La movida es que un día el príncipe del país se levantó un día así como resacón y dijo hoy voy a hacer una fiesta guapa con gogós, con Djs [díyeis], con movidas para flipar con los colegas . Pero [a la Jennycienta] la guarra de la madrastra no la dejó ir a la fiestuqui (...) Total, que esto que llega una flipada de éstas, un hada madrina y le dice ¿por qué estás de bajón? (...) y entonces la pava tocó con la varita una calabaza y la convirtió en una carroza tuneada, con sus alerones, con sus spoilers, con sus llantas guapas (situación formal: contando un cuento infantil)

(203) -(...) Total, que un pastor dijo fua, la hierba que pillamos del campo no estaba buena, anda que no estaba buena, que os habéis quedado aquí flipados, neng. Bueno, total, que fueron para allí y montaron una fiestuqui para celebrar el acontecimiento. Total, que se pegaron diez días de fiesta (situación formal: contando un cuento de navidad)

c) Bueno y o sea (Vigara [2002a:227] clasifica este último como típico del lenguaje pijo) son reformuladores o marcadores de progresión, “a través de los cuales el hablante (oyente) puede cambiar, recuperar, rectificar, precisar, explicar a modo de paráfrasis, reorientar, ya sea un tema, un acto o actos argumentativos, o incluso una actitud”. En el habla del Neng aparece con mucha frecuencia o sea, casi a modo de tic verbal (Vigara, 1992: 252):

(204) -Tráfico no quiere que los novatos conduzcan de noche . Bueno, a mí la noticia me da igual porque yo siempre que vuelvo a casa ya es de día, neng, ¿entiendes o no, neng? (situación formal: dando un informativo)

(205) -Neng: Anda que no he ligao yo con tu Bailar pegado

-Segio Dalma: Tú no puedes bailar pegado, tú te separas

-Neng: Bueno, al final final de la noche, cuando empieza el día, sí, neng, ahí me tranquilizo

(206) -Neng: Lo he pillado, lo del retrato robot. O sea, yo le digo quiero que tenga peras, y le dibuja unas peras (...) La nariz pequeña, que yo la tengo muy grande, que le vas a dar un muerdo, neng, y dices, fua, ¿a dónde voy?, neng, ¿sabes? Eso pasa, neng (...) Y los labios gordos, que parezcan operaos, o sea, que digas, esta piba, neng, ¡qué morros! (situación formal: el Neng contesta diversas preguntas para que un dibujante haga el retrato robot de su chica ideal)

(207) -Neng: La segunda prueba es la resistencia en el buga. O sea, el Neng es como un cowboy, pero no como esos del Oscar (...) Así que la próxima prueba del Neng consiste en aguantar lo máximo en un buga mecánico y ver quién tiene más aguante, ¿no?, o sea, ¿lo pillas o no, neng?

d) Algunos latiguillos, estimulantes y tics verbales como ¿eh?, ¿no?, ¿sabes?, ¿entiendes?, ¿...o qué? funcionan en el limitado lenguaje coloquial del Neng (y también en el de otros grupos juveniles, como los pijos, en Vigara [2002a:227]) como marcadores metadiscursivos de control de contacto, los cuales manifiestan la relación entre los participantes de la conversación y cumplen funciones expresivo-apelativa y fática, las cuales se concretan en el discurso como fórmulas autorreafirmativas de lo dicho por el hablante, como fórmulas fáticas para manetener el contacto o retardar la respuesta o, finalmente, como apelaciones para implicar al oyente:

(208) -Tráfico no quiere que los novatos conduzcan de noche . Bueno, a mí la noticia me da igual porque yo siempre que vuelvo a casa ya es de día, neng, ¿entiendes o no, neng? Entonces, si no quieren que hayan accidentes, que pongan señales que se entiendan, neng, porque yo no entiendo esos círculos con rayas que se lo han flipado, ¿sabes?, neng (situación formal: dando un informativo)

(209) -Y la Virgen flipó porque el Jose y ella... no sé si me entendéis, no se arrimaban mucho, ¿sabes?, y la Virgen le dijo tú lo flipas, ángel . (...) Total, que pasan nueve meses y la Mari estaba con una barriga ahí potente, neng, ¿sabes? y dicen y ahora vámonos de viaje a Belén . (situación formal: contando la historia de la navidad)

(210) -Buenafuente: ¿Qué comes?

-Neng: Pues yo qué se... lo que me hace mi vieja, neng, ¿eh...? huevos fritos, ¿eh? que se lo curra la vieja, ¿sabes? Y yo aquí que he venido con el estómago vacío y tú me haces salir... fua, un poco más y me caigo.

(211) -Neng: Pues para ser feo no me va nada mal, ¿eh?, neng, tío. Yo cada fin de semana mojo, te lo juro, neng. Yo entro a la disco, neng, y ponen música y tal, y entro y ya y sale un poco la peña y dice ya está aquí, neng, y ¿sabes?, siempre controlando con las tías

(212) -Buenafuente: ¿Te sientes solo alguna vez?

-Neng: No, neng, tío. Es que cuando me siento solo, neng, plim [la palma de la mano extendida y los dedos índice y meñique muy separados, como imitando un teléfono], ¿eh, Jenny, qué haces? pum, quedamos, plim, ¿sabes?... o al Johnny, ¿eh?, o sea... ¿y pa´qué se ha inventado el móvil, tío? Estás solo, llamas, pum, neng.

(213) -Me vas a hacer desaparecer hola, pum, rollo, pum (...) ¿Que la peña quiere que me pire o qué? (situación formal: un ilusionista intenta hacer desaparecer al Neng)

(214) -¡Fua, qué movida, neng, ahí con el bajón o el subidón! ¿me estás vacilando o qué?

2. Enunciados apelativos directos. El lenguaje del Neng es, como ya hemos visto, directo y agresivo, como cabría esperar del lenguaje masculino de una subcultura urbana. Por ello, predominan en su discurso diversas fórmulas apelativas para indicar orden o mandato, mediante el uso del imperativo, que +subjuntivo (que pongan señales que se entiendan ), a +infinitivo (a pararse todo el mundo, a callarse ):

(215) -Me pongo ahí en medio, ¡a pararse todo el mundo!

(216) - Yo desde que lo sé, neng, tío, a la que veo una paloma que pasa al lao de mi pava le digo pírate de aquí, neng . (situación formal: contando un cuento de navidad)

(217) -Pues yo no lo veo tan diferente. Aquí no mojas no tú ni yo, o sea que a callarse, neng

(218) -Que me las enseñes, neng, que me las traigas

(219) -Buenafuente: Dímelo otra vez, ¿pueden salir ya?

-Neng: Que salgan ya. No te lo pregunto, te lo digo, que salgan ya, ¿pueden salir o no neng? ¿qué es esto?

(220) -Venga, ya está bien, pírate, pava. Que te pires ya, que nos está dejando a ti y a mí como pringaos

3.4.2. Estructuras del sintagma verbal y el sintagma nominal.

1. En el argot juvenil encontramos casos frecuentes de uso transitivo de verbos intransitivos, aunque como observa Herrero (2002: 77) este complemento directo suele ser un pronombre vacío de significado, con una mera función de acusativo interno que explicita el objeto del proceso. Esta transitivización la encontramos en el habla del Neng no sólo con el verbo currar (currárselo ) sino también con el verbo flipar (Vigara [2002a:227] ya constata el uso transitivo de flipar en el lenguaje pijo):

(221) -Buenafuente: ¿Qué comes?

-Neng: Pues yo qué se... lo que me hace mi vieja, neng, ¿eh...? huevos fritos, ¿eh? que se lo curra la vieja, ¿sabes?

(222) -Tráfico no quiere que los novatos conduzcan de noche . (...) Entonces, si no quieren que hayan accidentes, que pongan señales que se entiendan, neng, porque yo no entiendo esos círculos con rayas que se lo han flipado, ¿sabes?, neng (situación formal: dando un informativo)

(223) -Me vas a hacer desaparecer hola, pum, rollo, pum (...) Mira el Copperfield, cómo se maneja, neng, cómo lo flipa el ándres. (...) El Copperfield se pone así [gesto reflexivo] y se lo flipa (situación formal: un ilusionista intenta hacer desaparecer al Neng)

2. Como fenómeno inverso, quizá más frecuente, encontramos en el argot juvenil el uso de verbos originariamente transitivos en construcciones intransitivas. Herrero lo explica debido al cambio de significado (en nuestro corpus, destrozar sin CD adquiere el significado de ‘comportarse de manera alocada en la discoteca y ligar mucho’) o a la presencia de un incremento pronominal reflexivo (en nuestro corpus, sobarse ‘dormirse’ y apalancarse ‘establecerse cómodamente en un lugar’), pero en el caso del lenguaje del Neng aparece también otro factor: la elipsis del SN que normalmente funciona como complemento directo de ese verbo transitivo, de manera que meter una torta/una hostia a alguien (el uso coloquial de meter en lugar de dar lo comenta Briz, 1998:99) se convierten simplemente en meter (a alguien), verbo intransitivo con el valor de ‘pegar’, porque se presupone el complemento directo una torta/una hostia (pero se mantiene explícito el CI de persona), y así encontramos en nuestro corpus la frecuente fórmula de amenaza que te meto, neng . A la misma causa se debe el uso intransitivo esporádico de pinchar por elisión del CD discos, referido siempre a un DJ o disc-jockey. Veamos algunos ejemplos:

(224) -A mí lo que me cuesta más es que este finde no he salido, no he podido salir y eso me ha jodido [por tener que cuidar de la perrita] (...) Vale, ¿eh?, tío, pero por favor, quédatela este finde, que estoy loco por salir, ¿eh?, tío. Cuando salga este- este finde, voy a destrozar, es que no he salido, neng, tío, llevo tres días sin salir, tío.

(225) -La comunicación existe cuando una habla y el otro escucha... y el que escucha antes hablaba... y yo no he dicho nada aún, es que ¿qué rollo tienes? (...) Cómo no se va a sobar el perro si me sobo yo y todo. Me sobo cuando habla (situación formal: consultorio radiofónico)

(226) -Estoy aquí apalancándome un poco...que a mí me mola tu programa, pero avísame cuando yo tenga que hacer algo, porque yo aquí sentado tanto rato me da el bajón, yo soy activo, neng

(227) -Neng: Oye, a mí no me digas nada (...) Yo no insulto, neng; yo acciono y le meto a quien sea, pero no insulto

(228) -Buenafuente: Igual estás un poco fuera del movimiento tuning

-Neng: ¿Qué pretendes? ¿enemistarte conmigo ahora o qué? Que te meto ¿Cómo voy a estar lejos del tuning? Lo vivo cada día, neng, cada día estoy metido en el tuning

(229) -Neng: Tú te vas a una disco, y allí hay el DJ [diyéi] resident de ese sitio, pues habrá uno ahí en el campo que se quede ahí pinchando, yo qué sé, neng, y ahí la peña con sus vasos de plástico para no dañar el medio ambiente

3. Como reflejo de la expresividad y el énfasis funcional que domina el lenguaje coloquial (Vigara, 1992: 144-146), encontramos en el lenguaje del Neng numerosos casos de refuerzo pronominal de primera persona, tanto del singular (el yo del Neng) como del plural (el nosotros de la peña o pandilla) e incluso de segunda persona (el oyente) y tercera (alguien ajeno), aunque quizá no todos ellos entren en la socorrida fórmula del dativo ético:

(230) -Cambiamos de tema, neng, porque sigue la huelga de los pescatas (...) los pescatas se están enrollando muy guapo y y se han tuneado los barcos (situación formal: dando un informativo)

(231) -Neng: Qué no, que lo ha hecho el Richi, que yo le he dicho hazte ahí un videoclip ahí- de un villancico que le voy a flipar al ándres. Que yo no lo he hecho, neng, que quede claro, que lo ha hecho el richi, que no sabe con los ordenatas y dice que curra en el banco

(232) -Total, que un pastor dijo fua, la hierba que pillamos del campo no estaba buena, anda que no estaba buena, que os habéis quedado aquí flipados, neng. Bueno, total, que fueron para allí y montaron una fiestuqui para celebrar el acontecimiento. Total, que se pegaron diez días de fiesta (situación formal: contando un cuento de navidad)

(233) -Tú no vas a soltar prenda. Si este es el rollito que llevas, me piro

(234) -Que alguien los pare, que se me va la pinza y el informativo se va a la mierda, neng (situación formal: dando un informativo)

(235) -Eh, cómo te curras el cuento

(236) -Porque tengo que ir a Gavà a hacerme unos trapis, neng

4. En cuanto a los cambios categoriales, destaca en el lenguaje juvenil del Neng la fuerte tendencia a la adverbialización de adjetivos (rápido, guapo ) e incluso de sustantivos de carácter intensificador (cantidad, mogollón y mazo adquieren un valor adverbial intensificador similar al del adverbio mucho, como ya constataba Vigara [2002a: 227] en el lenguaje pijo):

(237) -Yo nunca había ligao tán rápido. Aquí hay mucho feeling

(238) -Cambiamos de tema, neng, porque sigue la huelga de los pescatas (...) los pescatas se están enrollando muy guapo y se han tuneado los barcos (situación formal: dando un informativo)

(239) -Neng: La de El Vaquilla, anda que no molaba, neng, molaba cantidad (situación formal: el Neng contesta una ficha personal en internet para encontrar novia)

(240) -Buenafuente: ¿No me digas que tus amigos no van a flipar cuando te vean así? [con un perrito pequeño en lugar del perro grande y agresivo que esperaba tener el Neng]

-Neng: Sí, van a flipar mogollón.

(241) -Yo creo que cuando conoces a muchas mujeres, aprendes un poquito de cada una de ellas... y yo he aprendido mazo este verano, neng. Un saludo aquí a todas las pibas.

6.Las alteraciones en la estructura del sintagma nominal debido a la inserción de palabras tabuizadas ya fueron estudiadas con detalle en §3.3.2.

3.4.3. Recursos de intensificación y atenuación.

Sin duda alguna, uno de los fenómenos más abundantes y llamativos en el habla del Neng de Castefa son los recursos de intensificación. El Neng intensifica todas las realidades, situaciones y personas que conoce. Su visión del mundo es claramente hiperbólica, lo que quizá sea una consecuencia directa de su condición de parodia grotesca y exagerada, aunque también podemos intuir que estos recursos de intensificación, aunque exagerados, son en el fondo un reflejo de los usos lingüísticos de la juventud actual. A lo largo de este trabajo hemos ido señalando el valor intensificador de numerosos recursos lingüísticos, desde onomatopeyas hasta expresiones propias del lenguaje de los pijos, pasando por las palabras tabuizadas. Es ahora el lugar apropiado para hacer una breve recopilación y síntesis de todos estos recursos intensificadores, tomando como referencia el amplio análisis que Briz (1998: 113-142) dedica a la intensificación como uno de los pilares del lenguaje coloquial actual. Entre los múltiples recursos que utiliza el Neng para intensificar los elementos de la realidad o del mensaje, encontramos los siguientes:

1. Como vimos en §3.1., la onomatopeya fua parece tener matices positivos, ponderativos o intensificadores de sorpresa, énfasis, exageración, agrado o diversión en numersos casos. En este sentido, recordemos que Briz (1998: 124, n.23) destaca el valor intensificador de ciertas onomatopeyas como zas, cataplum, zum, bah y bluf :

(242) -Neng: Que lo he traído, neng [al perrito] pero le quería hacer una entrada así guay para que sienta el- el chucho también lo que es entrar al plató, tío, y decir, fua, soy el puto amo, neng

(243) -Estoy cansao, es que es raro, ¿no?, cuando pasas todo el día y tú te crees que es de noche, neng, y luego sales de una discoteca y dices fua, de noche otra vez, bueno, yo no lo entiendo, yo tengo como jet lag y todo cuando salgo

2. Como vimos en §3.3.2, numerosas formas tabuizadas, habituales en el habla del Neng, cumplen un propósito intensificador e hiperbólico: es el caso de las expresiones tabuizadas de puta madre y de cojones cuando funcionan como complemento del nombre o del adjetivo (una sala de puta madre; la Angie es lista de cojones) y de las expresiones construidas con la palabra tabuizada polla, las cuales oscilan entre la intensificación de cualidades positivas (Porque esto es la polla, neng, estos carnavales; Este DJ [díyi] tiene repertorio, es la polla, neng ) y la negación enfática (y llega un momento que dicen vayan saliendo de la sala, y una polla, que no quiero, neng ).

3. El Neng utiliza con frecuencia diversos elementos intensificadores que Vigara (2002a: 226-234) adscribe al lenguaje pijo, según vimos en §3.3.3., aunque muchas de esas expresiones se han extendido por todo el argot juvenil común:

a) El Neng utiliza como intensificadores expresiones típicas de los pijos como que te cagas, de la hostia, guay, mazo, mogollón, a tope, qué fuerte vistas en los ejemplos 178-186.

b) El Neng también utiliza a aveces la fórmula de juramento te lo juro, recurso pragmático consistente en la intensificación del enunciado mediante el uso de un verbo performativo, como comenta Briz (1998: 129). Se trata de los ejemplos 187 y 188.

4. Algunas palabras de origen jergal pueden funcionar como adjetivos de carácter elativo o intensificador. Es el caso del adjetivo guapo, utilizado en el argot juvenil para referirse a cosas y situaciones y el término jergal tocha ‘grande’ (Ruiz, 2001, s.v.tocho, cha ) en la colocación movida tocha (esa misma colocación aparece en Historias del Kronen, citada por Ruiz ):

(244) -Qué guapo ha quedao lo del yayo con la voz de tuning (situación formal: dando un informativo)

(245) -Cambiamos de tema, neng, porque sigue la huelga de los pescatas (...) los pescatas se están enrollando muy guapo y y se han tuneado los barcos (situación formal: dando un informativo)

(246) -Ha habido una movida tocha. Cuidado si os habéis puesto spoilers de Spoilarasa en el buga porque están defec- defec- averiados, averiados... que son una puta mierda, neng. (situación formal: dando un informativo)

Son mucho menos frecuentes en el lenguaje del Neng los recursos de atenuación. El más importante es el adverbio como, cuyo empleo como atenuador en el lenguaje coloquial analizan con detalle Vigara (1992: 274-277), Briz (1998: 149) y Zimmermann (2002: 150), quien lo clasifica entre los marcadores de incertidumbre a semejanza de los hedges del inglés (kind of, sort of ). Veamos algunos ejemplos en los que como se antepone a un adjetivo (lo más frecuente) o incluso a un sustantivo o a toda una oración para atenuar su valor:

(247) -La movida es que un día el príncipe del país se levantó un día así como resacón y dijo hoy voy a hacer una fiesta guapa con gogós, con Djs [díyeis], con movidas para flipar con los colegas (situación formal: contando un cuento infantil)

(248) -(Buenafuente le echa un spray de perfume/colonia muy fuerte en la cara) Huele muy mal, tío, te lo juro. (...) Estoy como mareado por un puto perfume.

 

4.CONCLUSIONES.

Así pues, a partir de un amplio corpus de las intervenciones del personaje del Neng de Castefa en el programa de Buenafuente hemos podido inferir una serie de datos sobre su comportamiento sociológico o estilo de vida y también sobre sus usos lingüísticos. En todos ellos se aprecia un difícil equilibrio entre la descripción realista del lenguaje y la parodia grotesca propia de la visión de los jóvenes que tienen los medios de comunicación. Entre los rasgos lingüísticos podemos destacar el prodominio de la acción sobre la palabra (gestos y onomatopeyas que completan o sustitutyen a un enunciado), la importancia de la función apelativa y las órdenes como reflejo lingüístico de la chulería del personaje (vocativos, diversos recursos de la modalidad exhortativa), la abundancia de anglicismos, pero sólo los relativos a sus centros de interés (en especial, música dance y tuning), la escasa competencia lingüística en el ámbito del vocabulario (usa pocas palabras, muchos comodines y no entiende el significado o uso de muchas palabras que le dirige el adulto Buenafuente), y la pobreza de sus recursos sintácticos y pragmáticos (sintaxis asindética o predominio de los nexos vacíos y/que en las secuencias de historia, tendencia al empleo de algunos conectores con valor de comodín, como total ) y, sobre todo, la voluntad de explicar realidades del mundo exterior en términos de sus centros de interés (música dance, coches tuneados y drogas de diseño), los cuales se convierten en “centros de expansión semántica” que generan intervenciones, más que paródicas, verdaderamente surrealistas, donde se relatan cuentos medievales (La Cenicienta convertido en La Jennycienta ) o la historia sagrada de la Navidad como si fueran historias actuales donde las fiestas, las discotecas y las drogas son elementos imprescindibles. Aunque todo ello responde a un estereotipo paródico y grotesco de la subcultura dance, representativo de la visión que los medios de comunicación de masas tienen de los jóvenes, hay bastante de verdad por debajo de este estereotipo. En efecto, queremos poner de manifiesto que los hábitos sociales y lingüísticos del Neng de Castefa se corresponden con bastante claridad con la descripción sociológica de la subcultura dance que hacen Gamella y Álvarez (2002), así como con los datos lingüísticos sobre el argot juvenil actual en sus diversas tribus y subculturas que analizan Vigara (2002a, 2002b), Reyes y Vigara (2002), los datos léxicos aportados por los diccionarios de argot (Sanmartín 1998, Carbonell 2000, Ruiz 2001) e incluso las descripciones de los usos sintácticos y pragmáticos del español coloquial (Vigara 1992, Briz 1998, Herrero 2002). Por todo ello, tan sólo pretendemos que los datos obtenidos en este estudio sirvan de base y punto de partida para que sociólogos y sociolingüistas más metódicos comprueben, mediante historias de vida, encuestas y grabaciones a jóvenes reales vinculados a la subcultura dance, cuáles son los verdaderos hábitos sociales y lingüísticos de este amplio sector de la juventud actual.

 

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© Juan Gómez Capuz 2006

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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