Aproximación a El arpa y la sombra

Pablo Mora

Profesor Titular, Jubilado, UNET
San Cristóbal, Táchira, Venezuela
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Tu non dimandi
che spiriti son questi che tu vedi?

DANTE, Inferno, IV

 

Estructura

Ciertamente, la aventura acompaña al hombre en el tiempo y en el espacio. Caracteriza el eterno trajín humano. En el caso de la historia de la literatura, contamos con la aventura como evocación y canto de la grandeza y la debilidad humanas, como exaltación de la astucia, como posibilidad de trascender la realidad, como trascendencia histórica.

De la grandilocuencia extraordinaria de un Homero o la realidad fantástica de Cervantes, pasando por la mitología del mundo griego y el misterio oculto de la ciencia-ficción, llegamos a la novela histórica.

Reparemos un instante en los valores de “El arpa y la sombra” (1979) de Alejo Carpentier (1904-1980). Publicada en México un año antes de su muerte, representa el último eslabón en la narrativa carpenteriana, girando toda la construcción literaria en torno a la figura de Cristóbal Colón.

Partiendo del intento de canonización, santificación del Almirante, la obra se estructura como un tríptico. En la primera parte, “El arpa”, protagonizada por el papa Pío IX, se señalan las razones que permitieron abrir el expediente, se plantea el tema de las relaciones entre el Viejo y el Nuevo Continente, subrayándose la magna empresa que sorprendió al mundo. En un ingente juego de perspectivas, protagonizado por Colón y Dieguito -indio llevado a España- aparece claramente la visión europea de América así como la visión americana de Europa.

En la segunda, “La mano”, en torno a la historia del descubrimiento, tenemos la autobiografía de Colón, quien a través de un alucinante monólogo al filo de su muerte, evoca su pasado: la aventura de un ser valeroso, intrigante, intuitivo, impulsado por la ambición. Por la suya propiamente dicha y por las aspiraciones expansionistas de la Corona española.

En la tercera, “La sombra”, tornan las elucubraciones entre Papas y Abogados del Diablo ante el proceso de canonización de Colón, el Gran Almirante, quien divaga en la incertidumbre de si será valorado por el cúmulo y la grandeza de sus hazañas:

Si podía ser considerado como un héroe sublime o como un simple ser humano sujeto a todas las flaquezas… si, en lo adelante, merecería estatuas con laudatorio epígrafe…El Invisible quería saber si en aquel lugar se había reservado algún sitio a los pocos huesos que le quedaban…

 

Humor, historia, poesía

En función de los valores principales de “El arpa y la sombra”, hemos de estar de acuerdo en que humor, historia y poesía se combinan magistralmente. A partir de una sólida base documental, norma permanente del autor, fiel a la historia junto a sus tantas desviaciones altamente poéticas, regala al mundo una obra maestra, donde el suelo americano, salpicado de finísimo humor, al interior de lo real maravilloso, viene a ser el escenario en el que Carpentier apuntala la madurez de su universo imaginativo.

La historia de un hombre y de un tiempo, de dos mundos, envueltos en los pormenores del humor, la historia y la poesía. La vileza y probidad del hombre y de los tiempos. La dignidad y la indignidad exaltadas por la poesía.

Así, en tratándose de un santo, éste ha de contar con la suficiente universalidad:

un santo de ecuménico culto, un santo de renombre ilimitado, un santo de una envergadura planetaria, incontrovertible, tan enorme que mucho más gigante que el legendario Coloso de Rodas, tuviese un pie asentado en esta orilla del Continente y el otro en los finisterres europeos, abarcando con la mirada, por sobre el Atlántico, la extensión de ambos hemisferios… Un San Cristóbal, Christo-phoros, Porteador de Cristo, conocido por todos, admirado por los pueblos, universal en sus obras, universal en su prestigio.

De entre las vetas poéticas de la obra, entresacamos ésta, avalada justamente por la vívida imagen del oro:

Me temblaban las manos. Alterado, sudoroso, empecinado, fuera de goznes, atropellando esos hombres a preguntas gesticuladas, traté de saber de dónde venía ese oro, cómo lo conseguían, dónde yacía, cómo lo extraían, cómo lo labraban, puesto que, al parecer, no tenían herramientas, ni conocían el crisol. Y palpaba el metal, lo sopesaba, lo mordía, lo probaba, lo probaba secándole la saliva con un pañuelo para mirarlo al sol; examinarlo en la luz del sol, hacerlo relumbrar en la luz del sol, tirando del oro, poniéndomelo en la palma de la mano, comprobando que era oro, oro cabal, oro verdadero, oro de ley.

 

Luces y sombras

Afincado en principios estéticos y vivenciales, Carpentier representa uno de los mayores escritores iberoamericanos que contribuyó a la renovación de la narrativa y del arte contemporáneo, relacionando el ayer con el presente, más allá y más acá del tiempo, en estruendosa trasposición y sinérgica conjugación de planos. El tiempo convencional no cuenta, sino la ruptura violentamente creativa. Con la mira puesta en el mejor juego literario, crea gigantescas realidades nuevas.

“El arpa y la sombra” y toda la obra carpenteriana, al dar origen a una insuperable ficción literaria, funda la novela histórica en el ámbito de la literatura hispanoamericana.

Cuando nos presenta al héroe… quien, al caer la noche, conocería los misterios de la muerte, como había conocido en vida los misterios de un más allá geográfico… Carpentier hace alarde del singular triángulo humor-historia-poesía en que cabalga toda su creación.

Alejo Carpentier, uno de los grandes renovadores del género narrativo, dueño de una esclarecedora visión y de un concepto nuevo del lenguaje, con “El arpa y la sombra”, haciéndose eco de lejanos tiempos y lugares, resucita la novela histórica, donde el hecho fidedigno se ve revestido, alimentado por impresiones de alto contenido irónico y de fehaciente demostración de uno de los mayores vuelos poéticos de todas las eras literarias. Al tiempo que contribuye a reconstruir una época, nos hace asistir a la vida y desenlace del alma de un ser humano -grandeza y pequeñez del ser de polvo-.

El clímax de la obra se da en la portentosa y cruel salida final, del juicio de canonización del Gran Almirante, cuando éste asiste como espíritu incorpóreo e invisible al rendimiento de cuentas histórico-vivenciales.

Figura bien alejada del santo que necesitaba Pío IX como enlace entre dos mundos, para elevar el catolicismo a un nivel realmente universal, Colón aparece como hombre de luces y sombras, engañador, para conseguir sus propósitos, su insaciable sed de oro, a como diera lugar.

 

Claroscuro

Definitivamente, “El arpa y la sombra” (1979) constituye una obra en la que la maestría narrativa y el dominio de la creatividad brillan con intenso fervor. La figura protagónica es válido pretexto para explorar los matices y claroscuros de una persona así como de un tiempo y una realidad circundante.

Ya decía José Martí: “Es preciso ser a la vez el hombre de su época y de su pueblo, pero hay que ser ante todo el hombre de su pueblo.” Al propio Carpentier le impresionaba el decir de Montaigne: “No hay mejor destino para el hombre que el desempeñar cabalmente su oficio de Hombre.”

En el arpa cuando resuena, hay tres cosas: el arte, la mano y la cuerda. En el hombre, el cuerpo, el alma y la sombra. (Epígrafe).

Arte, mano y cuerda, cuerpo, alma y sombra. Arpa y sombra, lo celeste, lo lumínico, el claroscuro del hombre y de sus tiempos, el humano oficio. Lo dionisíaco y lo apolíneo, de mano con el hombre, con el tiempo. El tiempo y el hombre queriendo conocerse, identificarse, defenderse. La altura y la bajeza humanas, temporales, de mano con el hombre, en claroscuro eterno.

Colón, cobijado desde su infancia por el saber sagrado y el pagano, de cara al esplendor de lo maravilloso, a la conjugación de lo real y lo fantástico, declara, así, sus preferencias:

aunque, para decir la verdad, más me fiaba en mi particular acierto en repertoriar el olor de las brisas, descifrar el lenguaje de las nubes e interpretar los tornasoles del agua que en guiarme por cálculos y aparatos.

 

Manifiesto sobre lo real maravilloso

Es en El reino de este mundo donde Carpentier adelanta su manifiesto sobre lo real maravilloso fincado en el gran acervo de magia que signa su obra, rubricada por El arpa y la sombra, alrededorizada por el binomio simbiosis-mestizaje, engendrada en cósmico barroquismo.

Lo sorprendentemente real, la entraña americana, la novedad, el indecible asombro de cada paso, cada hombre y cada historia del Continente, es lo que lleva a Carpentier a preguntarse: “¿Pero qué es la historia de América toda sino una crónica de lo real maravilloso?", respondiendo con clara y tajante definición:

Lo maravilloso comienza a serlo de manera inequívoca cuando surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad, de una ampliación de las escalas y categorías de la realidad, percibidas con particular intensidad en virtud de una exaltación del espíritu que lo conduce a un modo de “estado límite”.

 

Protagonismo histórico

Entre pasión, historia y antropología, el espacio accede a la experiencia, abre paso al tiempo acumulado, frondoso, individual y colectivo; pone en escena el protagonismo del entero Occidente frente al inmenso, eterno drama de la historia universal.

La pasión por América constituye el fundamento histórico-político de la obra carpenteriana en función de la emancipación de nuestro Nuevo Mundo tras la utopía paradisíaca de la justicia escondida en un mundo mágico que, revelado, pasa a ser el gran tablado natural y humano -ecuménico- colmado de protagonismo histórico, donde se descifra y decide el mundo por venir como

el lugar de encuentro de Colón con los nativos, el eje de expansión de la conquista española por el Nuevo Mundo, el centro irradiador de la problemática política, racial y antropológica que la conquista de América significó en la historia de Occidente. (Irlemar Chiampi).

Ganado por el tiempo y por la gloria, Colón respondió por uno de los grandes transbordos de la historia, del que surgió un Orbe Nuevo camino de la libertad y la utopía a medida del homo universalis.

 

Vínculo fundante

Desde la solariega casona genovesa -la más probable según los historiadores- donde se supone naciera el Gran Almirante, cada peregrino evocará al ilustre cubano que -desde las ventanuras del azul, desde las polvaredas de sus sueños- tuviera a bien examinar, radiografiar y enaltecer la obra de un marino que fue capaz de dar con una raza noble que a gritos reta y acusa al orbe, ama, sufre y espera un mundo con conciencia e identidad, donde todo actor humano y todo pueblo cuenten y sean capaces de desempeñar su propio papel en unidad de propósitos y anhelos, lejos de toda forma hegemónica imperial, donde antes que falsos centros soberanos o discursos ajenos se reconozca la presencia de cada periferia a modo de vínculo fundante en el que todo eco humano quepa, toda voz se sienta en el concierto creador en diálogo ecuménico, oceánico, de significativa libertad e historia, en cuanto “madre de la verdad, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir” según nos lo señala don Miguel de Cervantes Saavedra.

 

Hundirse hurgarse ser sentirse serse

Desde los vericuetos de su mundo adánico-agónico -prometeico-, con el Almirante, pareciera que Carpentier nos advirtiese:

rasgando la neblina cruzando mares invocando orillas inasibles capeando turbias confusiones remando entre el timón enfurecido un sueño de la insomne lumbre que nos crea vaso de muerte vuelo humo el aliento que nos cruza orfandad hilo alianza arpa y sombra exactamente enigma

de la sombra a la pena de la pena al sollozo del sollozo al sueño de la nada a la vida de la vida a la muerte de la muerte al misterio en este barro todavía desenfrenado incontrolable imprevisible el trueno atómico nos cobija acompaña sobresalta partitura elemental vórtice de energía esplendoroso movimiento onda esférica espiralada intercambio simétrico compartida sinergia de la edad del Sol edad del paisaje deshilvanando sueños a la mar línea unidimensional inserta en rizos bucles unificación del cosmos

rasgadura de arpa quark gravitatorio de la misma cuerda sostén del mundo compleja realidad del universo zumbando entre sus límites lo místico científico unificado cósmica plegaria materia cósmica fluir de la energía el remolino del arroyo la ilusión maya azteca inca más allá de la luz la intangible eternidad generadora del tiempo multitud de hilos tendidos llamamiento de la antigua imagen la misma forma construida semejanza generalidad simplicidad planos de conciencia plano del ensueño la medida de la duración la duración real

peñas tristes milenios de lluvias danza de los árboles socavones del agua recobrada forma nostalgia del origen incontenible apremio reino milenario viaje por las edades maneras de seguir lejos debe estar el alba la claridad hechizada

tiempo de ruptura de búsqueda de pájaros centros regiones periferias instauraciones asechanzas vínculos trastornos reinos lealtades voces himnos ecos infantes calles puertos escrituras alfas laberintos mapas tierras profecías épocas tiempo de tomar camino de mirar actuar de guardar distancias de poner la sombra a un lado de tornar al arpa

helechos arborescentes rocas desnudas planetarias vértigo sideral de los abismos telúrica geometría alborozada albor de cierzos amanecidos un mirar hacia adentro de la selva y de las aguas abriendo el horizonte de las albas el estiércol solar de las mañanas la caída del fruto germinal verdecido de yedras minerales un desgarre de sombras tormentosas la tempestad de bosques y de tardes la festiva grandeza del preámbulo las voces inclementes de las sombras el antiguo camino de los hongos el claro aprendizaje del asombro pájaros sumergidos la sombra de los pájaros rayas desatadas llaves germinales puertas oceánicas los mojones de los mares grito de la tierra grito navegante celo primordial desgarradura goce sufrimiento camino de agua amable sosegado fluyente encontrado encandilado la tendida luz gateando entre las aguas

hijos del sol quemados por el sol a pesar de la tregua o la trinchera a pesar de los otros o nosotros los gigantes pespuntes los instantes de las ruinas las vueltas y revueltas las cárceles burdeles la esperanza el eclipse el escaño los lugares los rumores las brasas las ciudades las cúpulas iglesias y fachadas a pesar de lecciones selecciones de sombras sorpresas o de asombros de embalajes de enveses o reveses de vivencias de goces contingencias de cuentas soledades o disfraces misterio angustia enigma llanto apremio rayos trombas resacas y corrientes hallazgos llagaduras o soberbias espejos fondos flecos o trasfondos reinos ruletas cirios cofradías creencias esplendor rito oro pompas visiones documentos selvas crónicas imágenes campanas esquilones apariencias retornos desmesuras cristales rocas ruedas bailes soles brújulas signos luces reyes cortes intrigas travesías y demonios gritos sentires albas fogaradas intemperies delirios universos espigas migas ligas trashumancias suspensos intenciones y temblores barrancos hojarascas hojalatas abismos danzas hambres credenciales peldaños cuartos calles desvaríos amarras parpadeos marejadas horrores trampas máscaras cristales orejas sobres rastros rostros nombres regresos ramas remos ruidos ruedos mareas olas faros rayos anclas cordajes arrecifes alimañas espumas cirros algas islas tolvas a pesar de tener que competir partir andar luchar llegar vivir auscultarse encontrarse y aceptarse hundirse hurgarse ser sentirse serse

 

BIBLIOGRAFÍA

AA. VV.: “Alejo Carpentier ante la crítica”. Caracas, Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2005.

CARPENTIER, Alejo: “América, la imagen de una conjunción”. Barcelona, Anthropos Editorial, 2004.

_________________ “El arpa y la sombra”. México, Siglo XXI Editores, 18ª. ed. 1999.

_________________ “El reino de este mundo”. Caracas, Monte Ávila Editores Latinoamericana, 3ª. ed. 2004.

_________________ “Los pasos perdidos”. Caracas, Monte Ávila Editores Latinoamericana, 1998.

_________________ “Visión de América”. México, Editorial Océano de México, 1999.

 

© Pablo Mora 2007

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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