La didáctica de la literatura en la era de la medialización

Dra. Isabella Leibrandt

Universidad de Navarra
ileibrandt@unav.es


 

   
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Resumen: El artículo presenta los postulados más destacados en la reflexión teórica didáctica de la literatura dando una visión internacional con ejemplos concretos para la enseñanza. Se vinculan las perspectivas pedagógicas con la didáctica de la literatura para ganar claridad sobre aspectos de la intervención didáctica que abarca la formación literaria, las competencias lectoras, los nuevos medios y currícula.
Palabras clave: didáctica de la literatura, modelos institucionales, conceptos pedagógicos, nuevas tecnologías, métodos participativos y productivos

 

 

Modelos y enfoques de la didáctica de la literatura

En el actualmente disponible número de publicaciones dedicadas a la didáctica de la literatura se perciben importantes reflexiones, críticas y cambios en cuanto a la integración de principios pedagógicos de orientación constructivista, así como los procedimientos y objetivos didácticos que quieren romper con métodos tradicionales de la enseñanza dando más protagonismo al alumno y lector.

Los aquí citados autores ponen de relieve su crítica acerca de la existente enseñanza de la literatura expresando de un modo explícito una actitud más acuciante en pro de la necesidad de cambios pedagógicos. Uno de ellos es el editor de esta revista, Joaquín Aguirre quién con su pregunta “¿para qué sirve la Literatura?” pone el dedo en la llaga en su artículo publicado en el número 21 [http://www.ucm.es/info/especulo/numero21/eliterat.html] de esta revista.

¿Qué justifica su inclusión en un programa educativo hoy en día? Si el aprendizaje de la Literatura se centra exclusivamente en poseer unos determinados conocimientos históricos sobre autores y textos y en la lectura de un número reducido de obras anualmente, respuesta que desgraciadamente es la que se da en la mayoría de los casos, no necesitamos ningún tipo de innovación tecnológica. Nos basta con lo que tenemos. Por el contrario si concebimos la Literatura como una actividad, sí podemos proceder a buscar nuevos caminos y las Nuevas Tecnologías pueden ayudarnos.

Aguirre presenta, con esta afirmación, una notable oposición a un procedimiento historicista en la enseñanza de la literatura en forma de transmisión de un conocimiento enciclopédico de nombres, fechas y títulos. El autor reclama de modo rotundo un cambio de mentalidad para una innovación educativa y propone partir de la cuestión ‘qué’ se debe enseñar para alcanzar el objetivo del ‘cómo’ se debe enseñar. Su postura coincide con los actuales principios pedagógicos de la enseñanza que deben centrarse en el alumno y ser, por tanto, activos:

Debemos pasar de un concepto de Literatura como adición de conocimientos estáticos a una idea de la Literatura como experiencia, es decir, como un espacio de experimentación dinámico. Para que esto suceda debemos cambiar nuestra mentalidad pedagógica y, volvemos al principio, pensar la Literatura desde el punto de vista de los que reciben la enseñanza.

Otras publicaciones de varios autores españoles (Serrano/Martínez: 1997; Mendoza Fillola: 1998/2003; Garrido: 2001/2004) permiten asimismo concebir un panorama del estado actual de la cuestión arrojando luz con sus críticas posiciones en cuanto a los aspectos más destacados en la actual enseñanza de la literatura. Sin duda, llama la atención que el campo de la didáctica de la literatura no ha evolucionado a igual paso como ha sucedido con otras didácticas específicas, así en el caso de la enseñanza de idiomas, la didáctica de los medios y otras, hacia una didáctica de la enseñanza de la literatura en la Filología Hispánica, una carrera de la cual gran parte de los licenciados se dedicarán a la enseñanza. Es precisamente esta situación paradójica la que lleva a Miguel Ángel Garrido (2001:18) a criticar el estado actual de los planes de estudio y destacar la carencia de una didáctica específica:

Y no deja de ser, entonces, paradójico, y aun contradictorio, que una carrera dispuesta a formar futuros docentes no haya previsto, en ninguno de sus sucesivos planes de estudio, ni una sola materia, siquiera optativa, que ya dentro de la especialidad hiciera reflexionar a los alumnos y, en su caso, futuros profesores, sobre una cuestión tan compleja y espinosa como la didáctica de la literatura.

A su vez, Antonio Mendoza Fillola en su introducción a la edición más reciente de la Didáctica de Lengua y la Literatura (2003) manifiesta también la razón de la didáctica como apoyo formativo para alcanzar un dominio y poder interactuar con adecuación, coherencia y precisión, destacando la importancia del área de lengua y literatura, el que “posiblemente tenga mayor repercusión en el contexto del sistema educativo y en el ámbito social, ya que la lengua es el recurso vehicular básico para la enseñanza y la transmisión de todo tipo de ideas y de contenidos”.

En consecuencia, a lo largo de las publicaciones los autores se plantean una serie de interrogantes: ¿cuáles son los enfoques recientes y las funciones de la didáctica de la literatura y de la lengua? ¿qué quiere y necesita saber un profesor de Lengua y Literatura en estos momentos? (Serrano/Martínez: 1997), ¿qué, cómo y para qué enseñar literatura? (Garrido: 2001), ¿para qué sirve la literatura, qué justifica su inclusión en un programa educativo hoy en día? (Romera: 1997), ¿qué es la didáctica de la lengua y la literatura? (Mendoza Fillola: 2003).

Joaquín Serrano y José Enrique Martínez en la Didáctica de la lengua y literatura (199: 8) reconocen que la función de la didáctica es el secreto de cómo hacer la clase. Su punto de partida es manifestar que es necesaria una didáctica específica para la enseñanza de la literatura: por un lado, tanto para la interacción estudiante - docente como para seleccionar, secuenciar y evaluar los objetivos y contenidos así como la elaboración de un material adecuado.

El cómo hacer la clase, el cómo trabajar los diversos aspectos de nuestra área es algo más que fundamental; el meollo de la didáctica, el quid del éxito, el secreto de la motivación, la piedra filosofal.

Miguel Ángel Garrido (2001: 319-320) contribuye a iluminar el camino de la enseñanza de la literatura coincidiendo en que: “el problema de la enseñanza de la literatura se desglosa, a su vez, en tres grandes preguntas, a saber: qué enseñar, cómo enseñar y para qué enseñar literatura”.

Este autor, como otros, se manifiesta contra un modelo histórico-positivista en el cual la literatura cumple, ante todo, la función de transmitir un saber enciclopédico: autor, fecha, lista de obras. Sus puntualizaciones además ayudan a aclarar la función de la didáctica de la literatura que abarca más aspectos que el puro ámbito de métodos y contenidos. Así, por ejemplo defiende también la importante función del fomento de la lectura y formación de lectores. En este sentido con sus palabras deseo llamar la atención sobre la ‘utilidad’ de la literatura en cuanto que puede y debe contribuir decisivamente a la formación de un espíritu crítico, una de las competencias tan reclamadas en la educación para la actual y futura sociedad.

En el ámbito de los métodos, o del cómo enseñar la disciplina, es evidente que habrá discrepancias lógicas según lo que se pretende con ella, si “Formar lectores” con espíritu crítico o más bien poner el acento en la conveniencia de utilizar la literatura como forma de interpretar la historia y la sociedad. Quiero decir que las tres cuestiones son interdependientes, como no podía ser de otra forma, y que, en buena medida, el enfoque didáctico de la disciplina va muy unido a lo que se crea que la Literatura es y para lo que sirve. Vaya por delante que aquí sólo pretendo exponer el estado de la cuestión y que, aunque es muy claro el partido que tomaré al respecto, no me considero en la obligación de bajar a la arena de las propuestas prácticas sino, más bien, de describir el problema tal y como se presenta actualmente en los distintos niveles de la enseñanza. (...) la misión del profesor (parangonable en buena medida a la del crítico en un contexto social diferente) es, fundamentalmente, la de actuar como intermediario entre el lector (estudiante) y el texto para que se produzca el apetecido, y deseable, docere aut delectare, que sólo puede ser fruto de la comprensión del mensaje, de la sucesiva y creciente revelación de lo que la obra ha codificado artísticamente.

Aparte de estos autores quiero recordar las opiniones de autores fuera de Europa que asimismo manifiestan su crítica con el estado de la didáctica de la literatura. Así, el artículo de Jorge Moreno Arteaga de Venezuela, publicado en esta revista en el número 31 http://www.ucm.es/info/especulo/numero31/didactic.html, llama la atención sobre la responsabilidad capital de las instituciones y los problemas implícitos en cuanto a la formación literaria adecuada de un profesorado que a su vez tiene la díficil tarea en convertir a niños y jóvenes en ‘verdaderos’ lectores.

En el número 23 [http://www.utp.edu.co/~chumanas/] de la revista colombiana ‘Ciencias Humanas’ María Victoria Alzate Piedrahita abarca la didáctica de la literatura como actividad comunicativa mencionando a la vez la importante incorporación pedagógica de los instrumentos multimedia en su fin complementario de palabra e imagen y otras potencialidades informativas.

Es por tanto evidente que estas posiciones teóricas critican el estado actual de la enseñanza de la literatura que vemos confirmadas probablemente no sólo por nuestras propias experiencias sino en la que nos relata vivamente el autor Antonio Muñoz Molina (1993: 51) quien con la siguiente descripción de una clase de ‘literatura’ nos sitúa frente a un cuadro de consternación:

Un profesor de cara avinagrada subía cansinamente a la tarima con una carpeta bajo el brazo, tomaba asiento con lentitud y desgana, abría la carpeta y comenzaba a adiestrarnos una retahíla de fechas de nacimiento, títulos de obras, características de diversa índole y fechas de defunción que era preciso copiar al pie de la letra, porque en caso de que no supiéramos el año de la muerte de Calderón de la Barca corríamos el peligro de suspender el examen.

Después de esta breve incursión en las diferentes posiciones frente al estado actual de la enseñanza de la literatura no cabe duda que es necesario insistir en la indispensable función de la didáctica de la literatura e intentar lograr cambios que mejoren la enseñanza. Las tres grandes preguntas que tenemos que contestar son el qué, cómo y para qué cada vez que nos enfrentamos a una disposición didáctica si la enseñanza de la literatura quiere ir al paso con los cambios sociales y pedagógicos.

En conexión con estas cuestiones percibimos además la importante laguna en la filología hispánica respecto a su inclusión en los currícula. La falta de investigaciones y de grupos de investigadores que traten de manera sistemática la enseñanza de la literatura en el nivel superior y no solo en el magisterio para los primeros niveles del sistema educativo observa también Ana Ester Eguinoa en su artículo publicado en la revista mexicana ‘Colección Pedagógica Universitaria’ número 31 [http://www.uv.mx/iie/coleccion/No_31_Coleccion.html].

Nuestro acercamiento a los diferentes interrogantes que influyen en la didáctica demuestran desde una visión internacional muestra que actualmente la enseñanza de la literatura está tomando nuevos rumbos gracias a las diversas aportaciones de campos como la pedagogía, sicología y teorías de la recepción comunicativa e interactiva que han supuesto una nueva concepción de esta disciplina científica, en la universidad española, sin embargo, “extremadamente joven, en fase de expansión, autodefinición y establecimiento” en su reconocimiento académico como la definen Mendoza Fillola y Cantero Serena (2003: 6):

Haciendo especial hincapié en los procesos de aprendizaje centrados en el alumno, la actividad cognitiva, comunicativa y de valoración estética, podemos observar que los nuevos métodos intentan alejarse de los esquemas tradicionales de la enseñanza en general y de la literatura en concreto basados en la transmisión de contenidos.

La obra de referencia más actualizada en este campo es, sin duda, la última edición coordinada por Mendoza Fillola (2003) de la Didáctica de la Lengua y la Literatura, ofreciendo una amplia introducción a este campo, explicitando las conexiones y la correlación entre la psicopedagogía, las aportaciones lingüísticas y literarias para desarrollar y aplicar las metodologías y actividades apropiadas en los procesos de adquisición, aprendizaje y desarrollo de habilidades de expresión y comprensión. Con particular referencia a este autor y sus publicaciones, podemos ofrecer este marco de referencia conceptual de la didáctica de la literatura, basado en supuestos teóricos que, aunque originariamente provienen de diversas disciplinas, la didáctica de la literatura ha desarrollado, aportando una nueva perspectiva, para generar una epistemología propia, y que podemos enunciar, muy sumariamente, del siguiente modo:

-una perspectiva literaria centrada en el lector, en su recepción del texto y en su goce estético, una perspectiva pedagógica centrada en el alumno (y no en los contenidos o en el profesor) así como una perspectiva psicológica centrada en los procesos cognitivos, de carácter constructivistas.

Observamos hasta aquí que, la didáctica de la literatura constituye un área de conocimiento nueva (en España desafortunadamente poco reconocida), esencialmente interdisciplinaria de intersección, en la que prima el interés por los procesos (comunicativos, cognitivos, de desarrollo, de adecuación), siendo sus objetivos primordiales la intervención: formar hablantes competentes y lectores eficaces, buenos redactores, individuos plenamente desarrollados y capaces de relacionarse con los demás.

Contrastando estas publicaciones del ámbito hispánico me gustaría aportar a modo de ejemplo la disciplina de la didáctica de la literatura en la filología germánica en Alemania donde esta especialidad forma una parte importante de los planes de estudio. Así por un lado, nos brinda la oportunidad de exponer su campo de actividades, por otro lado, también reflejará cómo ha ido evolucionando bajo la influencia de las nuevas tecnologías hacia una ‘didáctica de los medios’. Después de consultar las publicaciones españolas podemos contrastarlas con los modelos actuales que se están enseñando en universidades alemanas, como las de Munich, Düsseldorf o Erlangen, que presento ejemplarmente sin querer desvalorizar a otros departamentos de mucho renombre en el campo. Dado que la didáctica como cienica cuenta con una larga tradición y su integración es obligatoria en los estudios filológicos en Alemania en cuanto a la preparación específica de futuros profesores de literatura, en sus respectivas páginas web podemos obtener una detallada información sobre los contenidos semestrales de esta disciplina, por ejemplo, la historia de la enseñanza de la literatura, la enseñanza de la literatura a través de Internet, nuevas formas de lectura, formas literarias, las funciones de la enseñanza de la literatura, la competencia lectora y sus funciones en la enseñanza de la literatura, así como una amplía bibliografía al respecto, una información que no solo permite un primer contacto con las cuestiones actuales de la disciplina sino asimismo puede servir para ofrecer posibles ampliaciones y pautas a seguir para una institucionalización española.

Las exposición de este área de la Universidad de Düsseldorf presenta en primer lugar la didáctica general abarcando un amplio repertorio de aspectos:

-el desarrollo y la investigación de métodos innovadores del aprendizaje y de enseñanza

-el análisis de los medios de enseñanza y de aprendizaje

-la reflexión sobre todo tipo de formas del aprendizaje y de enseñanza en diversos contextos sociales, por ejemplo, el hogar, la escuela y la universidad dirigidas a todas las edades con enfoques especiales hacia el aprendizaje durante toda la vida

-la teoría de la instrucción investigando la interacción del enseñante con el alumno teniendo en cuenta a la vez la aplicación de métodos, examinando, por tanto, la interdependencia de todos los factores que influyen en la enseñanza

-el desarrollo de contenidos de formación, planes de estudios y nuevos currícula, examinando las exigencias actuales y futuras de la formación, revisando los conceptos de la educación y formación

-la didáctica como teoría para la optimización de la enseñanza y del aprendizaje

-la síntesis entre la investigación y la instrucción que se centra en la investigación de la acción didáctica desarrollada durante las fases de la planificación, realización, evaluación y reformulación posterior del problema didáctico con nuevas soluciones en la clase

Resulta de esta breve caracterización de la didáctica y seguramente no exhaustiva que aparte de ser una ‘ciencia empírica’ se entiende su función no solo como investigación científica sino sobre todo como ciencia aplicada. La aplicación de la didáctica a la literatura está fundamentalmente enfocada hacia el desarrollo de ciertas competencias como la comprensión de textos, adquisición de destrezas en la expresión escrita y se define como la teoría de la enseñanza y del aprendizaje en la literatura con los siguientes postulados:

-el desarrollo de competencias literarias y una disposición para la participación cultural a través de la literatura

-la aplicación y evaluación de modelos alternativos en la enseñanza de la literatura

-la sensibilización para diferentes tipos de textos

-el dominio de destrezas clave lingüístico-literarias

-el análisis de textos como solución de problemas

Ejemplo 1: Página web del curso que trata detalladamente los ‘Problemas concretos de la didáctica de la literatura’:

http://www.phil-fak.uni-duesseldorf.de/germ5/seminare/2003ss/rupp/VL/index.html

Especialmente útil para dar a conocer e introducir a los estudiantes u otros interesados en este campo resulta el documento publicado por el departamento de la filología germánica de la Universidad de Munich.

Ejemplo 2: Página web sobre el perfil y los objetivos de la didáctica del alemán:

http://www.germanistik.lmu.de/deutschdidaktik/index.htm

Es importante constatar que, en esta universidad y en otras, la didáctica del alemán (de la lengua y literatura alemana) se entiende como una ciencia de aplicación e integración (Anwendungs- und Integrationswissenschaft) destacando por sus conexiones entre diferentes disciplinas específicas como la literatura, las ciencias de los medios y la lingüística integrando materias de las ciencias sociales y pedagógicas queriendo aportar conocimientos desde otras áreas que contribuyen a una continua reflexión acerca de la teoría y práctica. En este sentido, se puede observar en especial medida su compromiso con las demandas del sistema educativo y su desarrollo continuo, desglosándose a su vez, en las siguientes especialidades: la didáctica de la lengua, la didáctica de la literatura y de los medios, así como la didáctica del idioma extranjero. Sus funciones detalladas son las siguientes:

-el desarrollo conceptual y la reflexión crítica sobre los contenidos no solo para la enseñanza escolar sino también para las instituciones secundarias y terciarias

-la enseñanza de la cultura en su contexto intercultural y europeo

-la investigación de los procesos de la enseñanza y del aprendizaje cognitivos y afectivos, orales y de la escritura así como de la comunicación social, especialmente de la lectura

-el desarrollo y la investigación de métodos innovadores en la enseñanza y el aprendizaje

-la concepción y análisis crítico de los medios de la enseñanza y del aprendizaje

-la discusión de cuestiones curriculares, su desarrollo y la investigación bajo el punto de vista de las cambiantes condiciones socioculturales

-la integración y la reflexión crítica sobre las nuevas tecnologías bajo el punto de vista de la didáctica de los medios

En este modelo y su programa curricular, destaca la función especifica de la didáctica de la literatura no solo en la investigación y enseñanza de textos ‘literarios y pragmáticos’, sino como instancia de valoración literaria y educación de competencias culturales. En este sentido, la didáctica de la literatura investiga los procesos de enseñanza/ aprendizaje con textos, temas e interrogantes de la literatura y de los medios, así como su recepción por los diferentes públicos en colegios u otras instituciones de formación. Su objeto de estudio es la lengua, la literatura y los medios, así como los correspondientes procesos de adquisición y transmisión abarcando las operaciones de leer, escribir, hablar y escuchar así como la recepción y producción en los diferentes medios.

Destaca además otro componente de esta especialidad: dado que la literatura y los textos ya no se publican solamente a través de la imprenta, la didáctica de la literatura también se ha abierto hacia una didáctica de los medios audiovisuales (cine, televisión, vídeo), auditivos (radio, casete, CD) y digitales (PC, CD-ROM, Internet). La función importante de la didáctica es analizar estos medios según su relevancia escolar y social valorando sus fines educativos, curriculares y sicológicos con el objetivo de desarrollar modelos para una aplicación y enseñanza crítica e innovadora.

La didáctica como parte importante integradora de la teoría de la literatura incluye además la didáctica de la lectura dedicando, por consiguiente, un especial interés a la literatura infantil y juvenil, así como textos que no constituyen el canon de los textos utilizados por las instituciones escolares, por ejemplo, comic y revistas juveniles que, sin embargo, figuran en un destacado lugar de lecturas en sus receptores, los niños y jóvenes y por su influencia en ellos seguramente merecen la atención por parte de los pedagogos. Así, el concepto del texto en toda su amplitud también abarca textos técnicos y la literatura trivial que caracteriza la cultura (juvenil) de la vida cotidiana. En este sentido, en la Universidad de Munich por lo menos la investigación, la pedagogía de la lectura y la formación literaria se han desarrollado hacia una ciencia de cultura aplicada (Angewandte Kulturwissenschaft).

Todas estas cuestiones teóricas, mostrando así su actualidad y respuesta a los problemas vinculados con ellas, ejemplifica el curso Interaktive Literaturdidaktik (didáctica de la literatura interactiva) ofrecido por el Profesor Gerhard Rupp en el área de la teoría de la literatura germánica de la Universidad de Düsseldorf:

Ejemplo 3: Página web del curso http://www.phil-fak.uni-duesseldorf.de/germ5/seminare/1999ss/interaktiv/index.html.

Para muchos causará sorpresa no solo su título innovador, sino su contenido que ocupa y atrae la atención de los estudiantes dedicando un amplío espacio a los nuevos medios en su función de transmisores del conocimiento teniendo, además, un enfoque tanto teórico como significativamente práctico y participativo: los estudiantes de este curso evalúan programas multimedia de aprendizaje e investigan la nueva producción literaria en Internet debido a su estrecha interactividad con el receptor que, a su vez, despierta nuevos interrogantes para la investigación. El curso también se dedica a cuestiones de la enseñanza de la literatura a través del ordenador (con CD-Roms) o a la literatura en Internet. La página web de este curso es, por tanto, una rica fuente proporcionando a cualquier interesado una amplia bibliografía, textos on line y enlaces con acceso a las publicaciones de los trabajos elaboradas sobre los diferentes temas relacionados con el curso por los propios estudiantes.

Podemos observar en primer lugar que los objetivos y contenidos presentados en estos modelos de la didáctica de la literatura no se limitan a la enseñanza de la literatura, sino consideran imprescindible dentro de los estudios filológicos, ante todo, la formación académica de futuros profesores de literatura que sepan introducir de forma pedagógicamente adecuada a sus alumnos en el mundo de la literatura, de los medios y de la cultura en general. En este sentido hace explícita su misión de formación cultural el departamento de la didáctica del alemán de la Universidad de Munich:

A través de la educación y formación académica de los profesores la didáctica de la literatura persigue como fin, ante todo, introducir a los adolescentes, pero también a los adultos en el mundo de los textos y de los medios considerando necesarias las destrezas críticas y creativas para conseguir competencias fundamentadas en la lectura, los medios y la cultura que se complementan mutuamente. La didáctica de la literatura y de los medios satisface, por tanto, una finalidad indispensable en la formación cultural para el individuo así como para el conjunto sociocultural.

Teniendo en cuenta la importancia de las nuevas tecnologías en el mundo actual éstas también han encontrado ya una mayor integración en las diferentes instituciones alemanas en la didáctica no solo como medios de enseñanza sino también en la reflexión teórica sobre ellas en la literatura como demuestran algunos cursos titulados, por ejemplo, “La enseñanza de la literatura con Internet”, “Hyperfiction”, “Los conceptos de la literatura interactiva” o “La cultura pop y la posmodernidad” que encontramos en Internet.

Estos temas demuestran además que las nuevas tecnologías y sus diferentes implicaciones para la literatura no pueden faltar en la preparación de futuros profesores: la Universidad de Erlangen en un intento innovador actualmente está realizando un proyecto con el fin de desarrollar un entorno de aprendizaje accesible a través de Internet diseñado específicamente para los estudiantes de filología germánica para la enseñanza escolar.

Ejemplo 4: Información sobre el proyecto 'Mediendidaktik Deutsch: Einführung in literarische, sprachliche und ästhetische Bildung im medialen Wandel’: La didáctica de los medios del alemán: Una introducción a la formación literaria y estética en los cambios mediáticos, http://www.deutschdidaktik.ewf.uni-erlangen.de/home/index,id,459,selid,1129,type,VAL_MEMO.html

Ejemplo 5: Página web del departamento de didáctica del alemán: http://www.deutschdidaktik.ewf.uni-erlangen.de/home/

El propósito de este seminario on line es proporcionar una introducción a la teoría y práctica de la didáctica de los medios para la enseñanza y el aprendizaje con las nuevas tecnologías en la asignatura de alemán. El ambicioso programa quiere concienciar tanto para los cambios en los contenidos de la enseñanza de la lengua y literatura alemana, como provocar una reflexión sobre los cambios en el aprendizaje. El temario abarca los problemas y posibilidades didácticas de los medios audiovisuales, la socialización en la lectura y en los medios, los cambios lingüísticos producidos a través de los medios, formas de trabajo cooperativas y comunicativas basadas en el empleo del ordenador, la recepción y producción literaria en entornos multimedia, la literatura digital que encuentra su medio de expresión a través de hipertextos y entornos multimedia, así como el empleo de formas interactivas de comunicación. Según sus desarrolladores, este hasta ahora único proyecto con las características de un seminario virtual pone de manifiesto las iniciativas institucionales para mejorar y adecuar la formación del profesorado a las nuevas exigencias en la enseñanza de la literatura.

Sacando conclusiones de esta primera presentación del campo de la didáctica de la literatura podemos observar que, aunque en España constituye una relativamente joven disciplina, ni siquiera presente en todas las filologías hispánicas que se enseñan en las universidades españolas, en otros países existen ya modelos fundamentados y desarrollados de una específica ‘didáctica de la literatura’ curricular. Llama la atención la amplitud de sus contenidos que no se limitan a aspectos puramente literarios sino que abarcan otros medios de expresión. Contrastando con la enseñanza de la literatura basada en la transmisión de unos determinados conocimientos históricos que tienen una raíz más profunda en la tradición del sistema educativo español, la concepción del modelo alemán hace especial hincapié en una formación literaria que intenta desarrollar ciertos hábitos: la lectura, el aprendizaje durante toda la vida, las destrezas en la lectura, el análisis de textos basado en la resolución de problemas, así como saber argumentar, evaluar y presentar los resultados. Visto el considerable desfase en los diferentes procedimientos académicos en la enseñanza de la literatura entre dos países europeos como son España y Alemania, estos ejemplos invitan a aprender de ellos y quizás a transferir ideas y modelos. Las referencias a las recientes publicaciones españolas revelan, sin embargo, que también en la didáctica de la literatura en España se están abriendo nuevos caminos aunque la teoría puede distar aún mucho de su realización en la práctica.

Después de esta breve introducción a la didáctica de la literatura el propósito es valorar posibles aplicaciones partiendo de una enseñanza orientada hacia la actividad, participación y la elaboración de proyectos consideradas como base teórica para la integración de los nuevos medios en la enseñanza de la literatura.

Antes, sin embargo, recordaremos la pregunta inicial que formuló Joaquín Aguirre: “¿Para qué sirve la Literatura?” Siguiendo a este autor procedemos de diferentes formas a enseñar la literatura según cómo la concebimos. Una tendencia destacada dentro de la bibliografía reciente sobre la didáctica de la literatura es la crítica a la enseñanza de la literatura como historia. El autor que más explícitamente se pronuncia en este sentido es Miguel Ángel Garrido (2001: 343) insistiendo en que:

(...) el presunto fracaso de la enseñanza de la literatura (...) reside no tanto en la puesta en práctica de métodos errados como en la confusión manifiesta entre la formación literaria y el aprendizaje de la “historia literaria”. La literatura es, antes que cualquier otra consideración, el texto literario; su enseñanza ha de ir, pues, encaminada al entusiasmo de descubrir la aventura de leer. El alumno aprenderá así que la literatura es vida, pero vida intensificada connotativa y simbólicamente a través del lenguaje; por tanto, habrá de ser fundamentación y adquisición de experiencias antes que acarreo de datos “sin sentido”. Éste sería el verdadero conocimiento y la adecuada finalidad, en la escuela, del hecho literario: descubrir, conocer e interpretar el mundo por medio de la creación literaria. Por tanto, y sin que lo instructivo nocional deba soslayarse, habrá que anteponer siempre la función formativa, (...) en el sentido más aristotélico si se quiere: la formación de ciudadanos “políticos” (mediante la Poética y la Retórica), esto es, capaces de vincularse éticamente a la Polis según los dictados del bien común; es decir, lo contrario del “idiota.

Formación literaria, descubrir la lectura, aprender que la literatura es vida, adquirir experiencias a través de la lectura, descubrir, conocer e interpretar el mundo por medio de la creación literaria y formar a personas con valores éticos, estos deberían ser los principales objetivos de una enseñanza de la literatura que contribuirá así al desarrollo de la capacidad de ver el mundo con ojos críticos frente a posturas pasivas, indiferentes o determinadas por opiniones de mayorías. Salta a la vista que estos postulados coinciden con los principales aspectos de la didáctica de la literatura actual expuestos anteriormente. Existe por tanto consenso entre los docentes de la literatura aquí citados que su enseñanza no debe limitarse al aprendizaje de destrezas instrumentales y conocimientos conceptuales sobre géneros, épocas y autores sino tiene que proporcionar experiencias estético literarias y motivar a la lectura. En consecuencia, muchos de los enseñantes actuales de la literatura todavía deben cambiar de mentalidad y aprender a su vez a sensibilizar a los alumnos a diferentes tipos de textos, intentando crear un hábito de lectura, desarrollar ciertas competencias clave lingüísticas y literarias, analizar textos a través de la resolución de problemas y así enseñar diferentes destrezas de lectura y de interpretación que les pueden servir en su vida. A la pregunta ¿para qué sirve la literatura? podemos contestar entonces que en primer lugar para formar personas. Escribe Miguel Ángel Garrido (2001: 341):

si logramos demostrar que la literatura es vida, vida en perspectiva, más honda, más libre, que el mundo de los libros forma parte íntima, celular del mundo de lo humano, que la lectura es un placer y un privilegio, entonces formaremos lectores que no harán distingos entre sus experiencias ‘literarias’ y cualesquiera otras.

Los que somos amantes de la literatura y desde la infancia hemos convivido con los libros y ya no podemos vivir sin ellos (aunque este amor quizás precisamente no se nos transmitió en el colegio), desde luego estamos de acuerdo con el autor que ellos nos van marcando y llegan a convertirse en algo propio. Después de reír, llorar y trasnochar con las historias contadas por tantos autores sus experiencias se transforman en una “parte importante de la propia vida” porque nos transmiten “valores eternos” y cuentan la “historia viva la que siempre sucede”. Llegamos a conocer otros mundos, tiempos y sus gentes; es así como la literatura mantiene viva la historia de la humanidad. El aspecto de la literatura de poner en contacto a los estudiantes con valores universales, culturas e ideologías diferentes a las de su tiempo es la función que Ronald Carter y Michael Long (1991: 2) explican en su ‘modelo cultural’:

Literature expresses the most significant ideas and sentiments of human beings and teaching literature represents a means by which students can be put in touch with a range of expression - often of universal value and validity - over an historical period or periods. Teaching literature within a cultural model enables students to understand and appreciate cultures and ideologies different from their own in time and space and to come to perceive tradition of thought, feeling, and artistic form within the heritage the literature of such cultures endows.

Con palabras más poéticas el escritor y académico Antonio Muñoz Molina (1993: 52-57) defiende igualmente la importancia de la literatura como ‘una ventana’ que se abre a nuestro mundo interior y exterior:

(...) sólo amaremos los libros si nos damos cuenta de que no son inútiles y de que pertenecen al reino de nuestra propia vida. Leer no es hacer méritos para aprobar un examen ni para demostrar que se está al día. (...) Un libro verdadero (...) es algo tan material y necesario como una barra de pan o un jarro de agua. Como el agua y el pan, como la amistad y el amor, la literatura es un atributo de la vida y un arma de la inteligencia y de la felicidad. (...) La literatura nos enseña a mirar dentro de nosotros y mucho más lejos del alcance de nuestra mirada. Es una ventana y también un espejo. Quiero decir: es necesaria.

¿Qué supone concebir la literatura como una parte necesaria de la vida desde el punto de vista de la didáctica de la literatura? Para Carter y Long, la respuesta es conseguir que los alumnos se involucren en la lectura de textos literarios y además que la alegría y el amor para la literatura continúen renovándose durante toda su vida (the personal growth model). Ir creciendo a través de la literatura significa también una mejor comprensión de nuestra sociedad, cultura y el funcionamiento de nosotros mismos dentro de ellas. Ayudar a los estudiantes a leer comprensivamente las obras literarias es ayudarles a crecer como personas en relación con otros y su entorno. Para impulsar este crecimiento personal la tarea del profesor consta en seleccionar textos apropiados en cuya lectura el alumno puede participar activamente y así conseguir una experiencia individual y/o colectiva inolvidable, sobre todo a través de su entusiasmo para y el compromiso con la enseñanza de la literatura. Como bien dice Miguel Ángel Garrido (2001: 341) ante todo se trata de enseñar al alumno que la literatura “no es un mero objeto de estudio que se aprende para un examen, sino una parte importante de la propia vida”. Y concluye diciendo “la enseñanza de la literatura necesita un verdadero reajuste, una ubicación clara de su función social”. También Joaquín Serrano y José Enrique Martínez (199: 244) coinciden en que “el fin de la educación no se basa en la acumulación de información sino en el desarrollo de habilidades y destrezas que fomentan la capacidad del individuo para seguir aprendiendo toda su vida.”

En este sentido, Carter y Long (1991: 3-4) diferencian dos procedimientos en la enseñanza de la literatura: literature for study y literature as a resource. A estos dos enfoques corresponden respectivamente knowledge about literature y knowledge of literature. En la enseñanza académica enfocada hacia la obtención de una aptitud en los estudios filológicos encontramos el primer modelo ya que requiere por ejemplo el conocimiento de métodos, teorías o el conocimiento de un metalenguaje para hablar sobre la literatura. Entrar en el mundo de la literatura a través de los estudios filológicos permite sin duda la visión de la literatura en su conjunto y relación con su contexto histórico, social e ideológico. Los autores lamentan, sin embargo, que el estudio de la literatura desconecta de su uso como fuente para el crecimiento personal y el desarrollo de una sensibilidad para el mundo que nos rodea especialmente cuando la enseñanza está enfocada hacia el examen del conocimiento sobre la literatura en vez del conocimiento de la literatura:

Knowledge about literature means accumulating facts about literary contexts, dates, authors, titles of texts, names of conventions, literary terms, etc. It can easily become knowledge for its own sake and does not automatically lead to a more responsive reading or to a fuller interpretation of a text. Courses which involve extensive surveys of literary history, and teaching methods which rely substantially on lectures, may help students to pass the required examinations but they do little to develop literature for the resources of the majority of individual students. Such methods of presenting literature are information-based and transmissive in operation with the facts or information transmitted to the student in a form to be remembered and conveniently recalled when required (usually for purposes of examination). There is usually little concern with how to use such information to read literature for oneself and to learn how to make one’s own meanings. The outcome for students is that they come to rely on authorities outside themselves, whether in the form of the teacher or in the form of histories of literature or books of literary criticism. Students with good memories do well under such a system. (…) Knowledge of literature is perhaps better expressed in terms of pleasure and enjoyment rather in terms of the accumulation of facts, however valuable those facts may sometimes be. The teacher who wishes to impart knowledge of literature aims to impart personal pleasure in reading literary texts and is likely to select teaching methods which lead to active involvement in reading particular texts rather than to a passive reception of information about the texts. (…) It is more likely to be conveyed by activity-based, student-centered approaches which aim to lead to a high level of personal response and involvement.

En estrecha interrelación con nuestro tema, encuentro el intento de relacionar la literatura como parte de la expresión artística con los trascendentales de lo verdadero, bueno y bello. Estas son las cualidades que los artistas intentan realizar de una manera u otra enseñando a su vez al hombre no sólo la belleza, sino también la verdad y bondad. Si como profesores reconocemos la importante función educativa del arte queda fuera de cualquier duda que podemos contribuir a través de la enseñanza de la literatura a ayudar a madurar y humanizar a las personas con nuestro trabajo diario. Enseñando que la verdad, bondad y belleza son nuestro alimento espiritual conseguimos transmitir a través de la literatura un enriquecimiento intelectual y un efecto humanizador que “la convierten en uno de los más destacados portadores y vehículos de disfrute y conocimiento.” Me adhiero, por tanto, a la opinión sobre la necesidad de educar leyendo expresada en estas palabras por el teórico de la literatura Kurt Spang: “

Por este motivo no debe faltar [la literatura] en ningún nivel de formación y debería ser acompañante permanente de cada uno. Estoy convencido de que una parte de la miseria de formación y cultura que experimenta el mundo en estos momentos se debe a la falta de lecturas, sobre todo de obras literarias.

Una de las funciones primordiales de la didáctica de la literatura es, por tanto, transmitir la estrecha relación que existe entre el arte en su concepción más amplía y la vida contribuyendo a través de su enseñanza a madurar y humanizar a las personas. El fomento de las competencias mencionadas implica en este sentido también una educación moral. Niños, jóvenes u adultos educados moralmente a través de la literatura y las otras artes aprenderán a expresar sus convenciones morales y sentimientos frente a los demás, escuchar los argumentos morales de los demás, a tomar conciencia de principios morales, a vivir la tolerancia respetando tanto los propios principios morales como aquellos de los demás. La literatura en general ofrece de modo particular una amplia gama de temas dilemáticos como, por ejemplo, la vida, enfermedad y muerte, la amistad y convivencia, el marginado o desconocido, la desinserción social, la dignidad humana, los derechos humanos, la justicia, violencia y conciencia, el progreso científico, la globalización que permiten afrontar una educación moral a través del diálogo e identificación personal. Enseñando que la verdad, bondad y belleza son el alimento espiritual conseguimos transmitir a través de la literatura un enriquecimiento intelectual y un efecto humanizador que la convierten en uno de los más destacados portadores y vehículos de disfrute y conocimiento.

¿Por qué enseñar literatura? La respuesta a esta pregunta parece demasiado obvia y, por tanto, redundante para los que se dedican a este campo o bien profesionalmente o solo en el tiempo libre, así como en general para toda persona que ama la literatura. Sin embargo, llama la atención que nos tropezamos con esta pregunta frecuentemente tanto en la bibliografía específica como repetidamente en los medios de divulgación de publicaciones para un público en general. Quizás realmente no es una cuestión tan obvia viendo además el peligro de extinción al que se enfrentan actualmente las Humanidades en general en la reestructuración de los planes de estudios. Por estos motivos, los estudiosos del campo no dejan de insistir en la importancia de la pintura, música, literatura, de las artes en general, y con ellas en la importancia de la belleza en la vida humana, siendo la llave que permite el desarrollo de este afán absolutamente esencial para el ser humano.

Las opiniones más notorias acerca de la necesidad de una educación literaria hacen patente a la vez las funciones más destacadas de la didáctica de la literatura en su enfoque comunicativo y el desarrollo de competencias basadas en la interacción de interlocutores o entre el texto literario y su receptor (Mendoza Fillola: 2003) con el objetivo de formar personas críticas y creativas preparándolas, según Serrano/ Martínez (1997: 247) para “una vida en cambio permanente, ayudando a clarificar creencias o valores, encauzando emociones y sentimientos, desarrollando la sensibilidad estética, enriqueciendo la capacidad reflexiva”.

Los llamamientos explícitos de los autores hacen referencia en primer lugar a la formación de lectores, una competencia que se abre hacia otras más globales incluyendo la competencia cultural. En este sentido, es ya un hecho reconocido que la enseñanza de la literatura no debe limitarse a la adquisición de destrezas instrumentales y conocimientos lexicológico sobre géneros, épocas y autores sino proporcionar experiencias literarias estéticas fomentando una motivación para la lectura y aprender a ver a través de la lectura, introduciendo a los alumnos de esta forma en la participación competente cultural. Carter y Long (1991: 2) en su explicación del concepto de la competencia literaria hacen hincapié en la necesidad de hacerse con aspectos tan importantes como la identificación, el gozo y disfrute con la literatura, en vez de una acumulación de datos.

Students need to be able to identify and identify with the experience, thoughts and situations which are depicted in the text. They need to be able to discover the kind of pleasure and enjoyment which comes from making the text their own, and interpreting it in relation to their own knowledge of themselves and of the world they inhabit. The fundamental ability of a good reader of literature is the ability to generalise from the given text to either other aspects of the literary traditions or personal or social significances outside literature. (…) Such an approach involves a classroom treatment of literature which does not view the text as a sacrosanct object for reverantial study.

El efecto secundario de la lectura de obras literarias además es que forma y perfecciona la capacidad expresiva, estimula nuestra imaginación y creatividad. Salta a la vista que estos postulados coinciden con los principales aspectos de la didáctica de la literatura actual expuestos anteriormente y reflejados también en esta cita de Kurt Spang (1999: 138):

Por tanto la lectura de textos literarios es doblemente provechosa, porque no solo puede ampliar nuestro vocabulario, ayudar a encontrar el nombre de las cosas, de los sentimientos, de las vivencias, puede presentarnos y analizar estos problemas. Leer obras literarias significa, por tanto, además de saber navegar con conocimiento de causa en el propio idioma, hacer mundo de una forma cómoda y beneficiosa. La lectura nunca es un mero adorno o un vano pasatiempo prescindible, sino alimento indispensable, e irremplazable para la supervivencia del individuo, de la sociedad y de la cultura. Una sociedad que no lee se condena automáticamente al anquilosamiento y al lento suicidio. Cada uno es responsable y todos los responsables deberían tomar cartas en el asunto... Entre todos, me refiero a los iniciados que ya se han contagiado de esta saludable fiebre, entre todos deberíamos fomentar la lectura, mostrar y hacer apetecibles sus ventajas y satisfacciones, la felicidad que de ella emana, porque leer o no leer es una cuestión de ser o no ser.

Existe por tanto un consenso entre los teóricos de la literatura que su enseñanza no debe limitarse al aprendizaje de destrezas instrumentales y conocimientos conceptuales, en palabras de Cantero Serena y Mendoza Fillola “una concepción monolítica y secular basada en enseñar contenidos sobre la lengua o sobre la literatura, y por tanto inadecuada, incluso indeseable” (2003: 7), sino que tiene que proporcionar experiencias estético literarias y motivar a la lectura. La actividad formativa y educativa se desplaza hacia el proceso de aprendizaje y se centra en la actividad comunicativa y de valoración estética.

Partiendo de estas bases sicológicas es comprensible que los autores hasta ahora citados se expresen a favor de una didáctica de la literatura enfocada hacia la creatividad y la creación literaria. Sin embargo, no cabe la menor duda, siguiendo a los autores Serrano y Martínez (1997: 263) que también la creatividad debe aprenderse ya que presupone el conocimiento de ciertas estrategias y reglas, el dominio de múltiples destrezas lingüísticas, textuales y estéticas.

Leer está íntimamente ligado a escribir, son dos caras de la misma luna. (...) escribir es contar, comunicar, relatar, acercar, investigar, enjuiciar, opinar (...) es un acto que libera (...) tenemos que colocar a nuestros alumnos ante situaciones y propuestas que les permitan ejercitar la creatividad y la imaginación. Con mucha frecuencia lo escrito busca la luz, quiere ser leído, por eso tenemos que ofrecer cauces para que los textos discurran por las páginas de alguna publicación, el periódico, la revista.

Las consideraciones expuestas hasta aquí indican que la didáctica actual se enfrenta a nuevas exigencias en la enseñanza de la literatura. Después de examinar el ‘qué’ y ‘para qué’ en la enseñanza de la literatura deseo, por tanto, seguidamente continuar con el ‘cómo’. ¿Con qué métodos podemos conseguir que los alumnos se conviertan en seres activos, participativos y productores? Esto nos conducirá a su vez a analizar la función de las nuevas tecnologías y cómo pueden aplicarse en la enseñanza de la literatura.

Las publicaciones más recientes demuestran que en el núcleo de la orientación didáctico literaria se encuentran procedimientos enfocados hacia la participación activa basados en la resolución de problemas, enfoques pedagógicos, por tanto, que persiguen involucrar a los alumnos en procesos de una recepción productiva. Un acercamiento desde los fundamentales principios pedagógicos constructivistas que marcan hoy en día la teoría de la educación demuestra asimismo que éstos también han dejado sus huellas en una didáctica innovadora de la literatura buscando conceptos de enseñanza que ofrecen respuestas para la práctica.

Desde el punto de vista didáctico son precisamente las nuevas tecnologías que han abierto las puertas a todo tipo de actividades de escritura con la posibilidad de su posterior publicación en la red. De ahí que muchos profesores han descubierto este medio como recurso para motivar a escribir. Internet no sólo sirve como fuente de información para casi todas las áreas, sino aumenta sobre todo la motivación intrínseca para escribir ya que a través de la publicación en páginas web de los resultados de tanto esfuerzo se presentan a un público real cuyo círculo de posibles lectores se extiende teóricamente a todo el mundo. Con el fin de ser publicados aumenta también la calidad de los productos. En este sentido, Internet puede considerarse una herramienta que facilita la construcción del conocimiento y fomenta un enfoque interdisciplinario.

Algunos ejemplos concretos quieren mostrar la integración de Internet como medio didáctico en las clases de literatura y a la vez reflejar el camino de conexión entre la literatura y la vida diaria. Un concurso de Internet organizado por la ministra de Baja Sajonia en Alemania fue la idea principal para un proyecto único hasta ahora en el plano nacional que animó a las alumnas y los alumnos de esta región a crear un atlas literario sobre esta región:

Ejemplo 6: Página web con el archivo de todos los proyectos realizados:

La única e importante condición para participar en este proyecto es que los alumnos deben estudiar la vida y obra de personalidades literarias, tanto autores muertos como vivos y de cualquier género, del lugar de residencia de los niños. El fin didáctico de este proyecto es inmenso: los niños y jóvenes aprenden a emplear el medio electrónico de Internet para un uso escolar descubriendo a la vez la literatura vinculada con su entorno. Para la elaboración de sus productos aprenden a utilizar todas las posibilidades de presentación multimedia: textos, gráficos, fotos, el sonido o imágenes movidas. El mejor trabajo multimedia es premiado por un jurado. El éxito de este proyecto lo avala la amplia presentación de trabajos en la página web que se sigue celebrando cada año en una nueva convocatoria. Recordando los principales objetivos de la enseñanza de la literatura como la formación y creación literaria ligada al descubrimiento del mundo y la aventura del aprendizaje, en mi opinión, es un excelente ejemplo que demuestra la combinación ideal entre la adquisición de competencias en nuevas tecnologías y el conocimiento específico.

Ejemplo de un proyecto ganador sobre el escritor Herder en Bückeburg

La literatura conectada con la vida ya no es sólo una materia de estudio en el aula sino se vive en la calle donde los niños siguiendo las pistas de los autores, tienen que hacer entrevistas y buscar en archivos textos o fotos. Presentando sus trabajos en exposiciones posteriores se aprecia que no han aprendido sólo para el colegio. La amplia participación en el proyecto, su incansable continuación y documentación en la red muestran el éxito de esta idea y que aprender puede ser divertido proporcionando satisfacción cuando la materia se presenta de forma atractiva y se relaciona con la vida de los alumnos. Otro punto pedagógicamente importante y que se realiza de esta forma es la interacción a través del trabajo grupal que posibilita la confrontación de ideas, la argumentación y organización del trabajo. Se revela en el aprendizaje por descubrimiento promoviendo a la vez la experiencia de cooperación y proyectos colaborativos en clase.

Las buenas ideas desde luego se contagian y sirven como fuente de inspiración. En este sentido tiene razón Joaquín Aguire cuando escribe “yo escribo, tú me lees” en su artículo publicado en esta revista en el número 31 http://www.ucm.es/info/especulo/numero31/fluido.html elogiando además las herramientas tecnológicas no sólo como un complemento ya indispensable para el mundo de las Letras sino en su utilidad para la sociedad actual que es la digital: “su mejor participación es volcar en la Red toda aquella información que pueda ser de utilidad a la sociedad… y todos saldremos ganando”. Los proyectos publicados en Internet sin ninguna duda comprueban esta opinión ya que aquellos profesores en busca de ideas para sus clases encontrarán en ellos quizás nuevos alicientes que posiblemente darán también nuevos frutos.

Así es al menos como sucedió con el pequeño proyecto que presento a continuación. El curso que imparto centrado en el escritor alemán Erich Kästner no solo pone en contacto al alumno con su obra sino sobre todo aprovecha las posibilidades que ofrece Internet y sus tecnologías para una recepción productiva integrando otras fuentes de información y procedimientos didácticos centrados en el alumno llevándole a una mayor participación y actividad productiva. La página web del curso que reúne tanto un material complementario de lectura, ejercicios interactivos o vídeos también recoge los proyectos realizados por los alumnos, por ejemplo, las entrevistas que realizan cada semestre a escritores alemanes actuales u otros trabajos relacionados con Erich Kästner, su época o la cultura alemana dando así constancia de su productividad y capacidad creativa como alumnos. La página a la vez guarda un especial valor didáctico sirviendo de modelo y como fuente de motivación para futuros proyectos y los alumnos quienes reconocerán el mérito del trabajo por los antiguos alumnos.

Ejemplo 7: Página de la web de Erich Kästner: http://www.unav.es/idiomas/alemanonline/kaestnerlesen.html

Con este enfoque, básicamente constructivista, se quiere ampliar además el conocimiento de los alumnos sobre la sociedad alemana, tanto la de antes como de la de hoy, creando a la vez conexiones interculturales entre diferentes mundos, tiempos y experiencias, las de los protagonistas del libro como aquellas propias de los alumnos. Este enfoque intercultural se asienta tanto en la lectura de una obra literaria como fundamentalmente también en el uso de Internet como fuente de un material actual relacionado con el presente y pasado de Berlín, lugar donde se desarrolla la acción del relato, con la literatura alemana actual o un material complementario sobre el autor y su época. Las investigaciones de los alumnos sirven a su vez para un intercambio de opiniones y diferentes resultados de búsqueda. Con cada curso que pasa la web de Erich Kästner, además, crece guardando memoria de los esfuerzos realizados.

Sin embargo, en mi opinión un proyecto de lo más ambicioso encontrado en Internet pertenece al Profesor Ralf Klausnitzer de la Universidad de Berlín con sus ediciones digitales de los cursos que lleva ofreciendo sobre diferentes temas literarios. Cada curso realizado es editado en un CD-ROM guardando textos, documentos, los análisis y trabajos llevados a cabo por los estudiantes. Un breve recorrido por los ya catorce cursos realizados impresionará a cualquier docente apreciando el trabajo implicado en las diferentes fases de preparación, desarrollo y de postproducción.

Ejemplo 8: Página web de Ralf Klausnitzer: http://amor.cms.hu-berlin.de/~h2187e6n/

En estrecha relación con la enseñanza basada en actividades productivas integrando las nuevas tecnologías como medio didáctico destaca también el hipertexto. En este sentido hay que mencionar una de las aportaciones más destacadas del medio electrónico Internet que ofrece la posibilidad de representar las conexiones entre los diferentes campos del saber y sus complejas interrelaciones. Para demostrar las posibilidades didácticas del hipertexto quiero aportar el ejemplo de un proyecto de colaboración entre los estudiantes y docentes en el departamento de Literatura germánica de la Universidad de Regensburg que demuestra otra posibilidad productiva más de involucrar activamente a los estudiantes.

Ejemplo 9: Página web del proyecto ‘LesArten’ (Modos de lectura):
http://www.uni-regensburg.de/Fakultaeten/phil_Fak_IV/Germanistik/Braungart/FrameMM.html

El fin del proyecto es el desarrollo de una introducción a la teoría de la literatura multimedia en CD-ROM persiguiendo principalmente dos objetivos: ofrecer nuevas, interesantes e interactivas formas de aprendizaje en la enseñanza universitaria y mejorar las posibilidades laborales para los licenciados en literatura. Así el proyecto ofrece a los colaboradores la posibilidad de obtener competencias adicionales aumentando sus calificaciones para el mercado laboral dedicado a producciones multimedia. La colaboración en el proyecto ofrece asimismo la oportunidad de poner en práctica el conocimiento teórico. Algunas de las funciones resaltan tanto la importancia de la investigación como la adquisición de competencias técnicas: la programación HTML o el diseño gráfico. Los módulos temáticos que sirven de base para las tesis de licenciatura de los estudiantes también implican tener que resolver cuestiones didácticas acerca de la integración de las nuevas tecnologías en la enseñanza con los multimedia. En consecuencia hay que destacar el gran valor pedagógico en cuanto a competencias claves como escribir, discutir, presentar, dirigir un debate etc.

Estos ejemplos son sin duda sólo algunos de la cada vez más creciente muestra de ejemplos de una enseñanza activa y participativa con Internet en la enseñanza de la literatura que saca provecho de las nuevas tecnologías con métodos creativos e innovadores con la integración de la escritura como forma de expresión creativa y productiva. Con palabras de Miguel Ángel Garrido (2001: 345) quiero recordar lo que se puede observar plenamente en estos ejemplos:

Creo que la mejor forma de conseguirlo es incentivar al alumno a la investigación personal así como, según edades y aptitudes, al libre y gozoso ejercicio de su inventiva. Una clase de literatura así concebida, que promueva la creatividad, es una experiencia docente y discente inolvidable. Entre otras cosas, porque esa creatividad en ciernes del alumno le hará enfocar el problema de la creación literaria “desde dentro”, desde las dificultades técnicas que entraña la gestación de una obra literaria.

Este tipo de proyectos también demuestran que no se puede concebir la enseñanza de la literatura solamente centrada en la lectura e interpretación de textos. Al investigar la vida y la obra de autores así como otros temas estrechamente relacionados los alumnos indudablemente conocerán otras disciplinas, adquirirán conocimientos de historia o de los problemas de la actualidad. Sin duda, Internet siendo un medio hipertextual ofrece la posibilidad de representar las conexiones entre los diferentes campos del saber y sus complejas interrelaciones.

Podemos constatar resumiendo que unánimemente los autores citados defienden como objetivos fundamentales fomentar la afición a la lectura, el placer de leer textos literarios, formar lectores, “el encuentro directo, arrasador y abracadabrante entre un lector y un texto, descolocando al lector” (Garrido, 2001: 321), la experiencia estética y, por tanto, el carácter ‘comunicativo’ del hecho literario con el fin de demostrar que la literatura es vida, “más honda, más libre, que el mundo de los libros forma parte íntima, celular, del mundo de lo humano, que la lectura es un placer y un privilegio” (Garrido, 2001:341), o en otras palabras de Serrano y Martínez (1997: 247) que la lectura es un acceso hacia la cultura, defendiendo sin embargo, procedimientos didácticos adecuados de la didáctica de la literatura que guíen estos procesos formativos:

Al alumno hay que demostrarle que la lectura de textos literarios resulta no sólo placentera, sino útil, que la manifestación de la sensibilidad no implica cursilería, sino que en realidad la evita, que tanto escribir con coherencia, corrección, propiedad y elegancia como leer comprensiva, crítica y gozosamente, ayuda a vivir mejor, libera de mediatizaciones, convencionalismos, dogmatismo, etc., pues permite llegar más allá de las propias limitaciones, de la propia época y cultura; en definitva, que la capacidad de comunicarse plenamente (es decir, el ser buen emisor y buen receptor) vale para toda tarea posterior.

Las innovaciones tecnológicas sin duda ofrecen la oportunidad de cambiar el aprendizaje en las Humanidades: su contenido y el proceso, en parte, debido a que el ordenador facilita al estudiante un trabajo más interesante e independiente. En mi opinión, es sobre todo la posibilidad del acceso directo a través del ordenador a inmensas bases de datos lo que promueve una investigación autónoma por parte del estudiante. Llama claramente la atención un cambio fundamental en la actitud y el procedimiento: en vez de una asimilación pasiva y unidireccional de la información emitida frontalmente por el profesor, el estudiante está mucho más implicado al tener que buscar la información, buscar el camino para conseguirla y posteriormente evaluarla. Este procedimiento permite también, un mayor grado de intercambio de información entre los estudiantes. El debate en pequeños grupos refleja, por tanto, el papel del discurso en las Humanidades. Hay que reconocer que es un proceso muy complejo que el alumno tendrá que aprender paso a paso. Sin duda, la función del profesor es indispensable en este proceso, pero necesitará también aprender y adaptar por su parte las estrategias de enseñanza. Sin duda, hay que resaltar el potencial innovador de las tecnologías: el empleo del ordenador ha desencadenado una actitud crítica y de reflexión sobre los cambios que se están produciendo y cómo afrontarlos. Por tanto, se está ofreciendo la oportunidad de cambiar estructuras tradicionales para hacerlas más eficientes. La aplicación de informática procura fomentar un trabajo cooperativo ya que las diferentes destrezas pueden ser de mutuo beneficio y los diferentes procedimientos animan a compartir los métodos y resolver problemas. Buscar soluciones a problemas y manejar grandes cantidades de información son, por tanto, destrezas que destacan, a parte de la propia especialidad, hoy en día en el perfil profesional. Indudablemente los estudiantes necesitan adquirir ‘destrezas técnicas’ (computer proficiency), sin embargo, no hay que olvidarse de la importancia del desarrollo de ‘destrezas analíticas’ que los volverán especialmente atractivos en el mercado laboral.

Aunque podemos constatar que la funcionalidad y los objetivos que ofrece el marco teórico de la didáctica de la literatura para la innovación y aplicación metodológica es convincente y teóricamente desarrollado, sin embargo, en la práctica queda mucho por hacer, como lamenta acertadamente Mendoza Fillola (2003:XIII): “la realidad indica que aún sigue siendo necesario aportar obras que ayuden al profesor, que le orienten y le expliciten conceptos y orientaciones metodológicas.”

Los principios pedagógicos presentados además muestran que la didáctica de la literatura en sus diferentes niveles de aplicación actualmente ofrece una am´lñia gama de métodos, medios y procedimientos basados en la resolución de problemas, un trabajo activo y colaborativo respecto a la construcción del conocimiento según las teorías constructivistas. Componer la enseñanza en forma de entornos abiertos de aprendizaje se fomenta la interacción u otras competencias básicas como la lectura crítica y escritura creativa. Los que todavía basan su enseñanza en la pura transmisión del conocimiento, por tanto, ya no tienen excusa, pero sus alumnos se perderán grandes oportunidades de ver y vivir que la enseñanza de la literatura puede ser otra cosa que un eterno monólogo del profesor que tienen delante sumido en el silencio abrumador de los alumnos. Por tanto, me sumo a las voces críticas que reclaman urgentemente un cambio de mentalidad respecto a los procedimientos pedagógicos, la transmisión de un saber enciclopédico y su posterior reproducción memorística en exámenes que caerán al olvido en cuanto el alumno salga del aula. Los modelos presentados demuestran que los alumnos son seres pensantes y críticos cuando se les da la oportunidad de ser creativos en contraste con las opiniones muy difundidas que solo nos enfrentamos con una masa pasiva y desinteresada. Hay que ser suficientemente sinceros para reconocer que los resultados no dependen únicamente de los alumnos sino de nosotros y nuestra capacidad de despertar inquietudes e intereses. El concepto basado en una didáctica de la literatura productiva muestra que es posible analizar textos con métodos basados en la resolución de problemas fomentando así las diferentes destrezas de lectura e interpretación, destrezas que servirán para toda la vida dado que son fundamentles para los ciudadanos de la era digital.

Partiendo de los principios constructivistas debemos procurar de fomentar didácticamente sobre todo los procesos del pensamiento superiores que es el caso cuando interpretamos, analizamos o elaboramos una nueva información, buscando respuestas o solucionando un problema. A estas destrezas también se suma el pensamiento reflexivo sobre ciertos problemas que implica despertar la curiosidad para investigar nuevas cuestiones recapacitando contínuamente nuestro propio pensamiento. Esta capacidad intelectual de la reflexión también se denomina como ‘in.depth knowledge’. Además es importante tener en cuenta que el aprendizaje no es un acto aislado sino sucede generalmente en un contexto social, por tanto, cuando los alumnos trabajan conjuntamente sobre un problema, deben poner en marcha ciertas formas de trabajo, como ayudarse, organizarse e intercambiar la información y opiniones. Por tanto, en este tipo de dispoción didáctica dominan las comunidades de aprendizaje colaborativas con el fin de elaborar un producto. En el trabajo cooperativo los alumnos aprenden a seleccionar la información, elaborarla, trabajar en proyectos fomentando así su capacidad crítica. Por supuesto, las diferentes herramientas electrónicas como el foro pueden ser de gran utilidad en estos procesos. En la enseñanza de la literatura ciertamente la capacidad crítica de lectura y escritura son dos objetivos primordiales procurando así de establecer una conexión más personal con el texto. La actividad central de búsqueda y elaboración de la información, la comunicación y cooperación además pueden desarrollarse hoy en día a través de las redes implicando así incluso a otros países en proyectos comunes. A través de debates por escrito en foros y vía e-mail, especialmente en el caso de los idiomas extranjeros, ayudamos a mejorar las destrezas de la escritura.

Resumiendo, podemos constatar que aparte del cambio de mentalidades y una preparación didáctica adecuada para cada nivel de enseñanza son necesarios otros requisitos relacionados con la enseñanza de la literatura: el desarrollo y la investigación de métodos innovadores, la concepción y análisis crítica de métodos y medios, cuestiones curriculares del desarrollo y su adaptación a las exigencias de una sociedad en cambio permanente y por tanto la integración de otros medios en un concepto basado en una didáctica de los medios general.

 

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© Isabella Leibrandt 2007

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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