Significado del campo y la ciudad en Oliver Twist

Enrique García Díaz


 

   
Localice en este documento

 

Resumen:Oliver Twist es sin duda alguna una de las joyas de la literatura universal que se presta a múltiples interpretaciones y análisis. En este caso nos centraremos en dos elementos bien diferenciados en su trama como son el campo y la ciudad. Ambos escenarios en los que se desarrollan las aventuras y desventuras del protagonista representan dos ideas contrapuestas; dos concepciones distintas del mismo estilo de vida. Charles Dickens opone en Oliver Twist la corrupción de la ciudad, representada por Londres, con el paisaje idílico del campo. Ejemplifica claramente a lo largo de la obra ese contraste, o ese choque de sociedades. E incluso en la propia Londres divide a sus personajes según su estatus social diferenciando a los que habitan en los barrios marginales y los de los barrios acomodados.
Abstract: The success of Oliver Twist depens to a great extent on the contribution of the settings in which the plot is created. The contrast between country and city is memorable. Dickens conceives the country as a heaven, a paradise in which Oliver recovers from his nightmares; on the other hand London is full of gangs, corruption, violence. The city is controlled by Mr Fagin and his gangsters.Dickens describes also what is the city like as well as the difference between social classes. He describes dens of inequity in which Fagin lives. He pretends to give a bad impression of the London of that century.
Palabras clave: Dickens; Oliver Twist; campo; ciudad; delincuencia.

 

Introducción.

La finalidad de este ensayo persigue demostrar como afecta al personaje principal de la obra, Oliver Twist, la dicotomía campo-ciudad. Como ambos lugares simbolizan el bien y el mal. Como el personaje se ve arrastrado y desbordado por las circunstancias dependiendo del lugar en el que se encuentre.

Charles Dickens es una de las figuras universales más destacadas dentro del panorama literario inglés. Supo plasmar en sus obras la sociedad inglesa de la época, la Navidad o los coches de postas serpenteando por las colinas del sur de Inglaterra. El mundo creado por Charles Dickens forma parte de la historia de Inglaterra. Y para el extranjero que la desconoce acepta la visión que el propio escritor le ofrece en sus relatos, y se deja arrastrar hasta sumergirse en un mundo donde los personajes, las escenas y ambientes están llenos de cordialidad. Pero también criticó abiertamente la sociedad del momento en obras como David Copperfield o la analizada aquí Oliver Twist a través de las descripciones de las deficientes escuelas, parroquias, y prisiones de Inglaterra; o las callejuelas y barrios de Londres. Con su obra literaria Dickens contribuyó a mejorar la justicia social y aceleró el movimiento humanitario que muchos de sus colegas contemporáneos habían denunciado por medio de folletos y panfletos. La producción novelística de Dickens es voluminosa: quince novelas, una recopilación de cuentos titulados Cuentos de Navidad, y una colección de relatos de tema navideño también;

Por lo que respecta a la obra seleccionada para análisis, Oliver Twist, debemos señalar que esta obra goza de una reputación casi legendaria dentro de la literatura inglesa y por qué no decirlo, universal. La novela se convirtió en todo un éxito literario sin precedentes en la década de 1830. Su éxito se deba tal vez a la oposición entre la inocencia y la corrupción; los personajes buenos y lo malos; la cultura de las clases sociales enfrentando a la clases pudientes con las pobres; o el campo y la ciudad que pasaremos a analizar a continuación. Oliver Twist mantiene el tradicional patrón de las novelas de aventuras que el propio personaje que da título a la obra vive. El principal entramado de la novela se va desenmarañando a medida que la narración avanza hasta llegar a un final feliz o happy ending propio de la novela victoriana. El niño huérfano se sobrepone a todas las dificultades que surgen en su camino para finalmente encontrar su verdadero destino en el seno de una familia acomodada, así como la inscripción del nombre de su madre en una lápida de mármol.

Para concluir esta introducción al análisis de la obra debemos señalar que la intención de Dickens al escribir Oliver Twist era la de provocar la rabia del lector por la situación a la que se ve abocado el personaje principal. Y atacar las deplorables condiciones de vida en las que se ve inmerso: sus trabajos como aprendiz de sepulturero, así como la incompetencia del sistema legal de la época.

 

El campo y la ciudad

Uno de los elementos más destacados en la novela es la oposición entre el campo y la ciudad. En un principio la niñez de Oliver transcurre en el campo, y siendo aún más precisos en una pequeña localidad. Y a pesar de que el campo es un lugar idílico a lo largo de la novela, como ya veremos, Dickens critica el estado y la gestión de las parroquias y de los hospicios ingleses, y como la corrupción alcanza a estos lugares. Sin embargo, la ciudad es aún más peligrosa y sórdida que el campo. Esta idea la expone Dickens en el diálogo que mantienen el señor Bumble y la señora Mann (Dickens 2000: 108). La sorpresa de la señora Mann está justificada dado el simbolismo que tiene la ciudad en la novela. En lo que respecta al campo éste representa un lugar idílico de paz y bienestar al cual regresa Oliver después de su paso por la ciudad. Así se lo explica Rose Maylie al joven Oliver:

Poor fellow!” said Rose, when Oliver had been one day feebly endeavouring to utter the words of thankfulness that rose to his pale lips, “you shall have many opportunities of serving us, if you will. We are going into the country, and my aunt intends that you shall accompany us. The quiet place, the pure air, and all the pleasures and beauties of spring, will restore you in a few days. (Dickens 2000 : 2003).

El propio narrador (Dickens) da su opinión al respecto de la nueva vida que lleva a cabo Oliver en el campo:

Who can describe the pleasure and delight, the peace of mind and soft tranquility, the sickly boy felt in the balmy air and among the green hills and rich woods of an inland village! Who can tell now the scenes of peace and quietude sink into the minds of pain-worn dwellers in close and noisy places and carry their own freshness deep into their jaded hearts?… (Dickens 2000 : 207).

Pero todo ese bienestar y tranquilidad se verán amenazadas con la presencia de Fagin y Monks. La maldad de la ciudad llega hasta el lugar apartado en el que se repone Oliver en un intento por devolver al chico a Londres. Dickens diferencia muy bien las clases sociales y las asocia con su lugar de residencia. De este modo, tanto el señor Brownlow como los Maylies habitan fuera de la ciudad, éstos últimos más concretamente en Chertsey. Y ello es significativo ya que estos personajes representan la clase media de la sociedad que Dickens asocia con el campo, con la idea de bondad. No obstante, Dickens es contradictorio ya que presenta el campo como el lugar ideal para vivir, pese a que en la Inglaterra del siglo XIX se produjo una gran emigración del campo a la ciudad. Es por ello que este lugar ideal que nos presenta Dickens no guarda relación con la propia Historia. Por otra parte, debemos considerar que Oliver Twist es ficción y que no tiene porqué ajustarse a la realidad. Si se asemeja más la imagen que Dickens ofrece de la ciudad. Oliver huye a Londres escapando de Bumble. Piensa que no podrá encontrarlo en la gran ciudad. Pero también el sólo nombre de Londres despierta la imaginación del joven Oliver quien ha oído historias acerca de la ciudad, y de diversas formas de ganarse la vida en ella.

La primera impresión de Londres no es grata a juzgar por las descripciones de la ciudad que hace Dickens:

Although Oliver had enough to occupy his atention in keeping sight of his leader, he could not help bestowing a few hasty glances on either side of the way as he passed along. A dirtier or more wretched place he had never seen. The street was very narrow and muddy, and the air was impregnated with filthy odours. There were a good many small shops, but the only stock in trade appeared to be heaps of children, who, even at that time of night, were crawling in and out at the doors, or screaming from the incide. The sole places that seemed to prosper, amid the general blight of the place, were the public houses; and in them the lowest orders of Irish were wrangling with might and main. Covered dways and yards, which here and there diverged from the main street, disclosed little knots of houses, where drumken men and women were positively wallowing in the fifth; and from several of the doorways great ill-looking fellows were cautiously emerging, bound, to all appearance, and no well-disposed or harmless errands. (Dickens 2000: 50-1).

Dentro de ese ambiente de pobreza y falta de higiene surge la delincuencia. En la novela aparece representada por Fagin y su grupo de carteristas, quienes engañan al incauto de Oliver diciéndole que lo que hacen es un juego al cual él debe jugar. Oliver en su ignorancia no sabe exactamente en qué consiste ese juego, y acepta entusiasmado cuando el judío Fagin se lo explica:

Well”, said the Jew, inspecting them closely, “they’re very good ones -very. You haven’t marked them well, though, Charley, so the marks shall be picked out with a needle, and we’ll teach Oliver how to do it. Shall us, Oliver, eh? Ha, ha, ha.

“If you please sir,” said Oliver.

“You’d like to be able to make pocket-handkerchiefs as easy as Charley Bates, wouldn’t you, my dear?”

“Very much indeed, if you’ll teach me sir”, replied Oliver. (Dickens 2000 : 56).

Como podemos observar la delincuencia es algo común en la ciudad, y se encuentra en manos de Fagin. Dickens deja en manos del judío usurero el control y el dominio de los bajos fondos de Londres. La ya mencionadas migraciones de los ciudadanos procedentes del campo a la ciudad contribuyó a un aumento de la población para la cual no había trabajo suficiente. Esto desembocó en un considerable aumento del crimen y la delincuencia. La gran mayoría de los delitos tenían que ver con el hurto pequeño o el asalto a propiedades privadas. (Langford 2001: 434-5). Ambos ejemplos de delincuencia aparecen reflejados en la novela. En el primer caso se trataría del hurto al señor Brownlow (Dickens 2000: capítulo X) mientras que el segundo caso se ejemplificaría en la novela con la escena en la que Bill Sikes utiliza a Oliver para entrar a robar en una casa en Chertsey que es propiedad de los Maylie (Dickens 2000 : Capítulo XXII). Este flujo de delincuencia también tiene su incidencia en la justicia, ya que ni los jurados ni los jueces condenaban al acusado salvo que el caso fuera muy claro. (Langford 2001: 436). No obstante, la justicia en la novela está representada por un juez bastante severo dadas las condiciones de salud en las que se encuentra Oliver. El muchacho está débil por las condiciones en la que ha estado viviendo desde su nacimiento. Así mismo, Dickens explica que la ciudad está plagada de mendigos y vagos a los que se encierra por no hacer nada. (Dickens 2000: 82). Ello es el resultado una vez más del flujo migratorio del campo a la ciudad. Los malhechores se reúnen en la posada de los “Three Cripples” donde se nos describe de la siguiente manera: “cunning, ferocity, and drunkenness in all its stages were there, in their strongest faspects”. (Dickens 2000:163). Pero también nos habla de las mujeres y de la prostitución describiéndolas de una manera elegante:

…and women -some with the last lingering tinge of their early freshness almost fading as you looked; other with every mark and stamp of their sex utterly beaten out, and presenting but one loathsome balnk of profligacy and crime; some mere girls, others but young women, and none past the prime of life- formed the darkest and saddest portionof the dreary picture. (Dickenns 2000 : 161).

El tema de la prostitución que aquí menciona Dickens lo corrobora más adelante al hablarnos de Nancy: “The girl’s life had been squnadered in the streets and among the most noisome of the stews and dens of London, but there was something of the woman’s original nature left in her still.” (Dickens 2000: 262) El mundo del hampa del que ya hemos aportado algunos datos vuelve a dejar su impronta huella en el comportamiento del judío. Y ante la posibilidad de que Oliver los haya delatado ante el juez Fagin no dudaría en acabar con él: “He had not peached so far,” said the Jew as he pursued his occupation. “If he means to blab us among his new friends, we may stop his mouth yet” (Dickens 2000 : 83). Ante este temor Fagin envía a Nancy a buscarlo. Y cuando por fin lo encuentra Dickens vuelve a ofrecernos una descripción de las calles de Londres a las que compara con un laberinto.

In another moment he was dragged into a labyrinth of dark narrow courts, and forced along them at a pace which rendered the few cries he dared to give utterance to wholly unintelligible. […] The narrow streets and courts at lenght terminated in a large open space, scattered about which were pens for beasts, and other indications of a cattle-market. (Dickens 2000 : 96-7).

Siguiendo con la descripción de Londres Dickens nos habla de callejones sucios y desiertos donde a penas hay gente. Y con la que se cruzan son personas de una condición social semejante a la de Bill Sikes, como piensa Oliver: “They walked on, by little-frequented and dirty ways for a full half hour- meeting very few people, and tose appearing, from their looks, to hold much the same position in society as Mr Sikes himself.” (Dickens 2000 : 171). Esta sórdida atmósfera que rodea a la novela también está presente en la descripción de la propia casa de Fagin.

After the lapse of a web or so, the Jew left the room door unlocked, and he was at liberty to wander about the house.

It was a very dirty place. The rooms upstairs had great high wooden chimney-pieces and large doors, with panelled walls and cornices to the ceilings, which, although they were black with neglect and dust, were ornamented in various ways; from all of which tokens Oliver concluded that a long time ago, before the old Jew was born, it had belonged to better people, and had pehaps been quite gay and handsome, dismal and dreary as it looked now. Spiders had built their webs in the angles of the walls and ceilings; and sometimes when Oliver walked softly into a room, the mice would scamper across the floor, and run back terrified to their holes. […] In all rooms the mouldering shutters were fast closed, and the bars was admitted, stealing its way through the round holes at the top which made the rooms more gloomy, and filled them with strange shadows… (Dickens 2000 : 198-9)

Otro aspecto característico de la ciudad guarda relación con la climatología. Las noches son frías, oscuras o lluviosas. Por el contrario, cuando Oliver se encuentra en el campo los días son azules, claros, despejados, con un sol radiante. Esta diferencia viene a plasmar una vez más el simbolismo de uno y otro escenario. Dickens asocia todo lo malo, sucio, oscuro, mal tiempo con la ciudad y los personajes del hampa y del crimen. Por otra parte deja todo lo bueno, lo limpio, la luz del sol, el cielo azul, la paz, el descanso, el bienestar, y los personajes de clase acomodada para el campo. Sin embargo, a medida que la novela se acerca a su final los personajes se entremezclan en distinto ambientes y lugares. Nancy marcha hacia el elegante barrio del West End y más en concreto hacia la casa de los Maylie cerca de Hyde Park para hablar con Rose Maylie. Posteriormente es Rose la que acompañada por un caballero acepta la invitación de la propia Nancy para encontrarse en le puente de Londres. O el pasaje anteriormente mencionado de la inesperada visita de Fagin y Monks al campo donde encuentran a Oliver, y que puede interpretarse como la pesadilla del propio Oliver, o como la influencia de la ciudad sobre el campo.

 

Conclusión:

Charles Dickens vivió en Londres desde los diez años, y conoce muy bien la ciudad como lo demuestra en sus continuas descripciones de la misma. Cada distrito, cada callejón, los barrios bajos, o los de la clase media como el West End. Podríamos interpreta la novela como las aventuras y desventuras de un pobre muchacho huérfano en el sórdido laberinto de callejuelas y patios del Londres victoriano. Y como cuando los abandona para ir al campo es cuando el personaje mejora notablemente su condición social y su salud. Pero tras un breve descanso Dickens vuelve a arrojar a Oliver al entramado de Londres al ser recapturado por Nancy y Bill Sikes. Oliver no pertenece a ese mundo del hampa. No pertenece a la ciudad, pero es el único lugar al que el autor le permite ir. Cuando Oliver abandona a su puesto como ayudante de sepulturero se dirige a Londres, ya que es el único sitio al que puede huir. Dickens es contradictorio en este sentido. Descalifica a Londres, pero al mismo tiempo es el único lugar posible para Oliver.

 

Referencias bibliográficas:

Ackroyd, P. 1990. Dickens. London: Sinclair-Stevenson.

Collins, P. 1962. Dickens and Crime. London: Macmillan..

Dickens, Ch. 2000.Oliver Twist. London: Wordstworth Classics.

Harvie, C. 2001. “Revolution and the Rule of Law (1789-1851)”. The Oxford History. Ed. Kenneth Morgan.Oxford: OUP. 470-517.

Matthew, H.C.G. 2001. “The Liberal Age (1851-1914)”. The Oxford History of Britain. Ed. Kenneth Morgan. Oxford: OUP. 518-581.

Paroisien, D. 1992. The Companion to Oliver Twist. Edinburgh: University Press.

Schwarzbach, F.S. 1979. Dickens and the City. London: Athlone Press.

Schlike, P. (ed.). 1999. Oxford Reader’s Companion to Charles Dickens. Oxford: University Press.

Slater, M. 1983. Dickens and Women. London: Dent & Sons.

Walcowitz, J.R. 1980. Prostitution and Victorian Society: Women, Class and the State. Cambridge: Cambridge University Press.

Welsh, A. 1971. The City of Dickens. Oxford: Clarendon Press.

Westland, E. 1994. “Dickens and Women”. Dickens Quarterly. XI: 4. 187-96.

Williams, R. 1975. The Country and the City. St. Albans: Paladin.

 

Enrique García Díaz. Doctor en Filología inglesa por la Universidad de Salamanca. Áreas de investigación: Novela gótica e histórica inglesa anterior y posterior a Walter Scott. Novela victoriana (Dickens; Charlotte Bronte; o Conan-Doyle)

 

© Enrique García Díaz 2007

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero36/otwist.html