Ni aquí, ni allá: Lenguaje e identidad en Caramelo

Dra. Lisa Wagner

Universidad de Louisville, (KY) EE.UU


 

   
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Resumen: Caramelo (2003) de Sandra Cisneros narra la historia de varias generaciones de la familia Reyes casi exclusivamente desde el punto de vista de Celaya o Lala como la llaman, una muchacha de la generación más joven de esta familia. Nacida en los Estados Unidos, Celaya cuenta la historia de su familia principalmente en inglés, aunque intercala expresiones, diálogos, canciones y lexemas en español. En este trabajo analizo cómo Cisneros usa el lenguaje en Caramelo como herramienta para desarrollar la identidad personal y cultural de sus personajes. Específicamente, enfoco en el lenguaje de Celaya, la narradora y protagonista, el de su abuela “la Awful Grandmother”, la antagonista y finalmente el de su padre “Father” quien marca el paso de la transición cultural y generacional de los personajes. Mediante el uso de varias técnicas lingüísticas y comentarios sobre el lenguaje y la cultura narrados y expresados por sus personajes principales, Cisneros explora los conceptos de la identidad y lo que significa vivir en ese espacio cultural de la diáspora.
Palabras clave: bilingüísmo, identidad, cultura, actitudes hacia el lenguaje, diáspora

 

A Sandra Cisneros se la conoce principalmente por su innovadora obra The House on Mango Street (1984), una novela corta en la que explora los temas de la identidad étnica, la pobreza y otros aspectos del mundo bicultural de los latinos que viven en los Estados Unidos. Cisneros escribió esa novela en inglés, pero frecuentemente incluyó estructuras y elementos léxicos del español. Es precisamente con estas formas del lenguaje que Cisneros hace accesible a los lectores no hispanohablantes un mundo ajeno y consigue presentar la idea que no se puede llegar a conocer una cultura mediante una simple traducción de una lengua a otra. En 2003, Sandra Cisneros publicó Caramelo (Editorial Vintage Books), otra novela mucha más larga e intrincada que su novela anterior, The House on Mango Street. En Caramelo, se relata la historia de varias generaciones de la familia Reyes casi exclusivamente desde el punto de vista de Celaya, o Lala, como la llaman, una muchacha de la generación más joven de esta familia. Nacida en los Estados Unidos, Celaya cuenta la historia de su familia principalmente en inglés, aunque intercala expresiones, diálogos, canciones y lexemas en español. En este trabajo, exploro el uso del inglés, del español y de las diferentes formas del bilingüismo en Caramelo como factor crucial en el desarrollo de la identidad de sus personajes que representan diferentes generaciones. Cada uno ejemplifica la experiencia de ser latino y vivir en los Estados Unidos.

 

La identidad de los bilingües

La identidad resulta un concepto multifacético y dinámico, ya que simultáneamente pertenecemos a varios espacios y grupos sociales. Esta plétora de experiencias únicas agregada a nuestras relaciones socioculturales sirve para formar reforzar, y cambiar la identidad constantemente. Debido a que no se puede separar el uso del lenguaje de la cultura y de la sociedad, una persona inmigrante o de primera generación del país destinado vive entre las dos culturas. Cisneros nos presenta la historia de una familia cuya identidad se refleja y se construye por medio de sus diálogos e interacciones. El lenguaje expresa mucho más de lo que sus palabras significan. Expresa como nos ubicamos en nuestras relaciones con otros, como nos agrupamos, los poderes que asumimos y lo que les atribuimos a los demás (Gumperz 1968:381, traducción mía). Los seres humanos utilizamos el lenguaje para crear y reflejar la identidad social. Lo usamos para mostrar la inclusión o la exclusión en un grupo y para crear y mantener los roles en las relaciones. Dentro de una sociedad o cultura, las pautas del habla se convierten en herramientas que los hablantes manipulan para agruparse y agrupar a los demás. Los hablantes construyen sus identidades al seleccionar cuidadosamente los rasgos lingüísticos apropiados que transmitan la información social específica que se identifican como parte de una comunidad de habla en particular. Es crucial reconocer que cada hablante en una comunidad dispone de varios grupos con quienes puede identificarse en un momento dado. Saville-Troike (1989:20) se refiere a este concepto como el repertorio de las identidades que tiene una persona. Explica que la identidad que una persona asume se asocia con una combinación aproximada de formas verbales y no verbales de expresión.

Bernstein (1970) establece la conexión entre formar la identidad y socializarse. Según Bernstein (1970:162), la socialización es el proceso mediante el cual un niño adquiere una identidad cultural específica y su comportamiento hacia ella. Esa identidad resulta de las transacciones de un niño dentro de su contexto sociocultural e histórico, el cual es compuesto por sus propias experiencias dentro de los grupos e instituciones que rigen su existencia. Bucholtz (1999) afirma que los hablantes que aceptan la identidad de una comunidad dada tomarán parte en prácticas positivas, mientras los que lo rechazan emplearán prácticas negativas de identidad para distanciarse de ella. Aunque el marco teórico de Bucholtz reconoce el poder del individuo en establecer su propia identidad, solo se enfoca en las intenciones del hablante y descuida el rol del oyente.

El lenguaje no solo es un medio que usamos para presentarnos sino una manera para que los otros nos proyecten sus propias suposiciones de cómo somos. De hecho, Goffman (1963) propone que el ser se construye socialmente mediante el discurso, lo que convierte el lenguaje en parte primordial en la construcción de nuestra identidad. Esta idea aún se compone cuando se consideran a los seres bilingües y biculturales. Para la mayoría de los latinos que viven en los Estados Unidos, la lengua española forma una parte intrincada en las identidades culturales y personales. Gloria Anzaldúa (1987:59) captura la esencia de esta fusión entre el lenguaje y la identidad cuando dice: “I am my language.” Según Johnson (2000:177), el renunciar a la lengua española literal o simbólicamente es renunciar una dimensión poderosa de la identidad individual y social. A la vez, muchos latinos en los Estados Unidos no hablan ni un español ni un inglés estándar, sino una variedad híbrida que se conoce principalmente como el espanglish. Morales (2002:3) comenta sobre el enlace inherente entre el lenguaje, el comportamiento social y las percepciones de los latinos que viven en los Estados Unidos: “Spanish is what we speak, but it is also who we Latinos are, how we act, and how we perceive the world”. En la novela Caramelo existe una conexión importante entre la identidad y el lenguaje de los personajes principales.

 

La relación entre el lenguaje y la identidad de los personajes principales de Caramelo

Lala, miembro de la tercera generación de la familia Reyes vive en los Estados Unidos y es la narradora principal de la novela. El código principal que usa es el inglés, aunque su habla muestra un fenómeno lingüístico curioso: parece pensar y conceptualizar en español pero relatar el cuento en inglés. El resultado es un lenguaje lleno de ejemplos de transferencia negativa en que trata de traducir palabra por palabra una expresión del español al inglés. Es obvio que la narradora quiere mostrar que el inglés es la primera lengua de Lala porque además de comunicarse mayormente en inglés, su narración y sus diálogos están llenos de expresiones idiomáticas en inglés que reflejan su propia identidad de ser estadounidense como por ejemplo, “made me go get this dorky haircut” (241) y “she snaps at me” (256). Lala frecuentemente mantiene la sintaxis del español aunque se expresa en inglés y el resultado es poco natural, cuando dice “It is the hour of the nap” (Es la hora de la siesta) en vez de “It’s naptime” (39). El español tiene construcciones y conceptos que no existen en el inglés, como algunos usos del artículo y los clíticos de ‘se’. En el siguiente ejemplo, “The Grandfather sleeps his teeth” (43) (Los dientes del Abuelo se duermen). Lala coloca al abuelo en el rol del agente y los dientes en el rol de paciente, cambiando el verbo “dormirse” a un verbo transitivo. También mantiene el uso del artículo definitivo. No es sorprendente que una gran parte de estos casos de diferencias sistémicas entre el inglés y el español se presenten en forma de expresiones idiomáticas o dichos populares que no se traducen literalmente: “-What am I, painted? (¿Qué soy yo, pintada?) (55). Esta expresión significa que hablan de ella como si no estuviera allí y su equivalente en inglés sería, “What am I, invisible?”.

Lala no es la única persona de su familia cuya habla manifiesta estas características. Su padre usa la expresión “-Ignacio Reyes, at your orders” (216), para expresar el equivalente en español de “a sus ordenes” que se traduce más bien como “at your service”. Mientras Lala parece tener un cierto nivel de fluidez en inglés, se puede caracterizar el bilingüismo de su padre Ignacio como dominante en el español. Todavía usa el español en el trabajo con su hermano y en casa para comunicarse con su familia. No obstante es obvio que reconoce el inglés como el idioma de prestigio en los Estados Unidos y un símbolo de la mobilidad socioeconómica. “He practiced when speaking to his boss, “Gud morning, ser.” (208). Compra un programa de inglés para hacer en casa e intenta aprender varias expresiones y palabras útiles en el inglés. Celaya lo relata:

In order to advance in society, Father thought it wise to memorize several phrases from the “polite phrases” chapter: I congratulate you. Pass on, sir, Pardon my English…”, but his English was odd to American ears (208).

Además de los ejemplos de transferencia negativa que componen la novela, los personajes que intentan comunicarse en español e inglés emplean muchos casos de cambio de código intraoracional en que se mezclan el inglés y el español dentro de la misma oración. A veces el código matriz es el inglés como en las frases: “-Qué strange was English (208) y -Man, estás zafado. You shitty chilangos think you know everything!” (380). Y a veces es el español, como “se fue a la library” (288). Además de la transferencia negativa y a los cambios de código intraoracional, una técnica muy efectiva que usa Cisneros para ilustrar el habla de sus personajes es la adaptación del deletreo a la fonética de los hablantes hispanoparlantes cuando hablan en su segundo idioma, el inglés:

“What?” we say in the horrible language, which the Awful Grandmother hears as -¿Guat?” (28) y “Jau du iu du” (Inocencio when he meets a woman) (208). Cisneros escribe las palabras en inglés como las oyen y las pronuncian sus personajes, e ilustra así que todavía piensan en el idioma español. Como muchos de los sonidos del inglés no forman parte del sistema fonético del español, los personajes buscan los sonidos más parecidos de su primera lengua y los utilizan en esas palabras extranjeras. Desde el principio de la novela, Cisneros nos presenta a la familia Reyes como un grupo de nómadas que viaja entre los Estados Unidos y México, buscando su identidad a través de la etnicidad y de las historias y los fragmentos de memoria que se trata de reconstruir. Lala, la joven narradora, mira a México e intenta reconfigurar la esencia de un país que no conoce pero que extraña: “A country I invented. Like all emigrants caught between here and there” (434). Sus viajes a México están llenos de escenas gráficas e impresionantes que parecen de otro mundo, y para ella es ese lugar al sur de la frontera:

Little girls in Sunday dresses like lace bells, like umbrellas, like parachutes, the more lace and froufrou the better. Houses pained purple, electric blue, tiger orange, aquamarine…(18).

Los colores, imágenes y sensaciones la impresionan como un espectáculo y Lala describe una cultura que se ha ido perdiendo por su diáspora. México, el país de sus antepasados, es para Lala un lugar encantador y desconfiado a la vez. Lala relata sus sentimientos sobre el año que su hermano mayor, Rafa pasa en México:

At least I’m not the oldest like Rafa, who one day doesn’t come home with us on one of our trips from Mexico. It is a year before we see him. And he comes back to us in a clean white shirt and with hair shorter than we’ve ever remembered it. His Spanish is as curly and correct as Father’s (23).

En la novela, Lala reflexiona constantemente sobre su identidad y lenguaje, interrumpiendo el hilo de la historia para enfocarse en este tema. En cuanto al español menciona lo siguiente:

What followed was a great deal of groveling and apologies and God-be-with-yous, because Spanish is very formal and made up of a hundred and one formalities as intricate and knotted as the fringe at the end of a rebolzo (106).

Y para comparar el español y el inglés, explica: “The old proverb was true. Spanish was to speak to God and English the language to talk to dogs. Rude and to the point” (208). Emplea un gran número de comentarios metalingüísticos que nos dan una idea sobre el rol de ambas lenguas en las interacciones de los Reyes entre ellos y en la sociedad. Al hablar de la llegada de Rafa después de haber pasado un año allá, la presenta así:

He tries talking to us in Spanish, but we don’t use that language with kids, we only use it with grown-ups. We ignore him and keep watching our television cartoons” (23).

La relación entre Lala y la Awful Grandmother no solo representa las diferencias entre dos personas de generaciones distintas, sino que es además un compendio de la dinámica que rige la relación entre mexicanos y chicanos. La abuela no pierde ocasión para asociar el idioma inglés con todo lo bárbaro y se los recuerda a sus nietos chicanos:

Like always, when we first arrive at the Grandparent’s house, my brothers and I speak only to one another, in English, which is rude…the Awful Grandmother herself has seen how these children raised on the other side don’t know enough to answer…The Awful Grandmother shakes her head and mutters, -My daughters-in-law have given birth to a generation of monkeys (28).

La Awful Grandmother se aferra al idioma español como una de las pocas cosas que puede controlar en un mundo incomprensible. El lenguaje de la Awful Grandmother denota tanto su desprecio hacia la cultura estadounidense como su propio carácter negativo y gruñón.

 

Conclusión

En Caramelo, Sandra Cisneros narra las experiencias de una familia de emigrantes de México y su primera generación nacida en los Estados Unidos. Mediante el uso de varias técnicas lingüísticas y comentarios sobre el lenguaje y la cultura narrados y expresados por sus personajes principales, Cisneros nos lleva a un viaje en el que se exploran los conceptos de la identidad y lo que significa vivir en ese espacio cultural de la diáspora. La Awful Grandmother representa los valores y costumbres del viejo México que chocan con los de su nueva vida en los Estados Unidos y rechaza su identificación con la nueva comunidad. Father es el personaje que tipifica a los emigrantes que buscan el sueño americano y los Estados Unidos representa su entrada a lo que le parece la buena vida y las posibilidades socioeconómicas que ya no le brindan al otro lado de la frontera. Celaya, la niña narradora de la novela y primera generación de la familia Reyes nacida en los Estados Unidos, encarna el espíritu chicano y construye su identidad al partir de sus relaciones familiares y sus experiencias a los dos lados de la frontera. Como resultado se plantea que en realidad Celaya se encuentra a veces aquí, a veces allá, pero siempre “somewhere in between” (entre los dos espacios).

17 de agosto, 2007

 

Bibliografía

Anzaldúa, Gloria. (1987): Borderlands/La Frontera: The New Mestiza. Spinsters/Aunt Lute, San Francisco.

Bernstein, Basil: “Social class, language and socialization”, In A. Abramson et. al. (Eds.), Current Trends in Linguistics, 1973, 12.

Cisneros, Sandra (1989): The House on Mango Street. Vintage Books, New York. Cisneros, Sandra (2003): Caramelo. Vintage Books, New York.

Goffman, Erving. (1963): Stigma: Notes on the Magement of Spoiled Identity. Simon and Schuster, New York.

Gumperz, John. (1972). “The Speech Community” in P.P. Giglioli (Ed.) Language and Social Context. Penguin, London.

Johnson, F.L. (2000). Speaking Culturally: Language Diversity in the U.S. Thousand Sage Publications, Thousand Oaks, California.

Morales, E. (2002). Living in Spaniglish: A Search for Latino Identity in America. St. Martin’s Press, New York.

Saville-Troike, M. (1989). The Ethnography of Communication. 2nd Edition. Blackwell, Cambridge, Massachusetts.

 

Paper title: Aquí, allá and Somewhere in Between: Lenguaje e Identidad en Caramelo
Genre of work: US Latina FictionPersonal

Biographical Note: Lisa C. Wagner (Ph.D, The Ohio State University) is an Associate Professor of Spanish and Linguistics at the University of Louisville. She regularly teaches Intro. to Hispanic Linguistics, Spanish Phonetics and Diction and Sociolinguistics, as well as courses in Spanish conversation and composition. Her research areas include: Sociopragmatics, Discourse Analysis, Popular Culture and Applied Linguistics. Recent publications include articles in Hispania, the International Journal of Applied Linguistics, a chapter in Us and Others, edited by Anna Duszak, published by John Benjamins, and a co-edited volume (with Manuel F. Medina) of the International Communication Studies Journal.

 

© Lisa Wagner 2007

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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