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Paul Valéry

Cuadernos (1894-1945)

          

 

El viaje intelectual de los Cuadernos de Paul Valéry

Rosa Falcón / UCM

Cuadernos (1894-1945) de Paul Valéry recientemente publicados por Círculo de Lectores, en una cuidada selección realizada por Andrés Sánchez Robayna, y traducida por el taller de traducción literaria de la Universidad de La Laguna, constituyen un verdadero viaje intelectual a lo largo de cincuenta años de existencia. Son estudios que el escritor llevó a cabo durante toda su vida en paralelo a su obra de creación. Descubrimos a un Valéry interesado por la filosofía y por sus preocupaciones insistentes, casi obsesivas, como la posibilidad de un orden del mundo, la condición del tiempo, la naturaleza del intelecto, el concepto y la intuición, la adecuación del lenguaje y del discurso, el papel de los sueños en la vida mental y emotiva, el amor, la belleza, la metafísica y la literatura... son algunos de los asuntos que desgranan estos cuadernos, casi terapéuticos, impuestos por él mismo como un ejercicio de disciplina intelectual.

Andrés Sánchez Robayna destaca en su introducción que Valéry nos muestra como la disciplina se halla en la raíz de toda cosa mentale . “Ser es ser disciplinado”, estos cuadernos o ejercicios matinales llegan a convertirse en un vicio al que no puede renunciar. Se levanta muy temprano con la idea fija de escribir, de comenzar a dibujar esbozos de pensamientos sobre las páginas en blanco.

“Lo que lleva, en definitiva, a Valéry a una práctica tal de la escritura es una pertinaz, obsesiva voluntad de conocimiento. Pero una voluntad en la que comprender no es distinto a crear. Lo había aprendido de Leonardo de Vinci”. No podemos olvidar el interés que despierta el artista italiano a quien le dedica varios estudios estéticos como Introducción al método de Leonardo da Vinci (1894), Nota y digresión,(1819) y Leonardo y los filósofos(1929) publicados en castellano por La balsa de la medusa.

Leonardo fue una clase de artista y hombre “universal” porque nada escapaba a sus intereses humanos , y su divisa fue ostinato rigore. Ambas cosas, universalidad y rigor, se convertirían para Valéry en objetivos o, más bien, en condiciones de la vida mental. Expresan además su lucha con el pensamiento y con el lenguaje. Y la disposición de esas notas en los cuadernos, cada uno de ellos con la fecha del año en que fueron escritos, nos permite seguir la evolución de su pensamiento. Y esto es lo más interesante de estos diarios que se convierten en una clase de guía que explica toda su obra. Una trayectoria intelectual motivada por esta voluntad de aprender, crear y analizar. Estos fragmentos o pensamientos fragmentados son verdaderos elementos ancilares de su personalísima construcción literaria y filosófica. Temas, personajes y autores que podemos encontrar en sus Estudios literarios y en sus Estudios filosóficos también publicados por La Balsa de la Medusa.

Alusiones a obras como El cementerio marino, respecto a su creación y de cómo formó y emplazó estrofas casi físicamente “como se hacen masas, colores o átomos”.

O Monsieur Teste, que recrea el binomio del solitario intelectual que desarrolla su memoria en la soledad y el vacío. Una clase de Robinson sumido en su más profundo yo. Influenciado por El Discurso del método de Descartes, ya el epígrafe latino de Monsieur Teste indica ese origen: Vita Cartesii res simplicissima. Y en una carta a Gide, escribe: “No hace mucho he vuelto a releer el Discurso del método, es ciertamente la novela moderna tal y como debiera hacerse”.

La influencia de la obra de Valéry no es sólo fácilmente reconocible en la poesía del siglo XX, también pensadores, filósofos y novelistas se confiesan deudores de sus ideas. El propio Deleuze, en su Lógica del sentido cita a Paul Valéry desconstruyendo uno de sus más célebres aforismos en La idea fija, “¿Lo más profundo que hay en el hombre es la piel?” Para Deleuze, lo que es más profundo que cualquier fondo es la superficie, la piel. Con la reconfirmación de esta cita, Deleuze, añade el sentido de superficie y una nueva forma de medir el amor, a través de la importancia y la exploración de su superficie y, no de su profundidad. Superficie que se pierde en la vasta dimensión de sus límites. “Es preciso que Robinson vuelva a la superficie, que descubra las superficies. La superficie pura es, quizá, lo que el otro nos oculta. Extraña postura la que valora ciegamente la profundidad a expensas de la superficie y que quiere que superficial signifique no de vasta dimensión, sino poca profundidad, mientras que profundo significa al contrario de profundidad y no de débil superficie. Y sin embargo, un sentimiento como el amor se mide mucho mejor, me parece de ser posible medirlo, por la importancia de la superficie que por su grado de profundidad”...

O Michel Tournier, que en El viento Paráclito, hace un reconocimiento público de su deuda intelectual y le dedica casi un capítulo completo a su débito impagable a Histories Brisées y a Monsieur Teste para construir su Robinson en Viernes o los limbos del Pacífico. “Algún día haré justicia a Paul Valéry por todo lo que le debo (...) Con Monsieur Teste dio la definición y proporcionó el modelo de novelas que yo quería escribir”.

Los cuadernos, escritos a modo de fragmentos siguiendo la más pura tradición francesa de los Pensamientos de Pascal y de los poetas románticos alemanes como Novalis y sus pensamientos “fracturados” como granos de polen que constituyen La enciclopedia, ofrecen numerosos puntos en común con las anotaciones aforísticas o de brevedad fulgurante del poeta francés. En la introducción se apunta también otro paralelismo con el Zibaldone di pensieri de Giacomo Leopardi, una obra también humanística con preocupaciones enciclopedistas. Curiosamente los tres autores parecen nutrirse del mismo humus poético, aunque no haya constancia de que Valéry conociera el Zibaldone de Leopardi ni Los fragmentos de Novalis. Asociar estos tres nombres no deja de ser sólo una simetría imaginaria del lector que reconoce ciertas similitudes o analogías. Pero sin una base real.

La validez de estos cuadernos de complejidad pluridimensional que se detiene en reflexiones, alusiones, referencias o párrafos enteros que denotan su interés -y sus conocimientos- por la literatura, la historia, las ciencias exactas, la poesía, la música, la psicología, la medicina... En esa búsqueda de la unidad del conocimiento en el más puro sentido griego, destacan por el uso de las palabras, esas palabras a las que trata “como se merecen” que son “reacciones estadísticas”, a las que reconoce su valor de uso para un trabajo riguroso de la mente tienen en esta puesta en escena uno o múltiples sentidos.

Al lector corresponderá ejercer de Ariadna en este laberinto, tan teatral, tan profundamente superficial, y lleno de sugerencias, tan ordenadamente difícil y desordenadamente fácil, sus palabras tienen más de una lectura paralela a su propia literatura.

 

© Rosa Falcón 2007

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero37/valery.html



Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2007