Ibar Varas araunando sueños
desde la Razón Poética a la Ilustrada y Sensible

Pablo Mora

Profesor Titular, Jubilado, UNET
San Cristóbal, Táchira, Venezuela
pablumbre@hotmail.com


 

   
Localice en este documento

 

Resumen: Se trata de un recorrido crítico en torno a la obra poética del bardo chileno Ibar Varas, residente en Venezuela, al interior de su rico periplo vital creativo. Se intenta un análisis de la obra poética-ensayística de marras desde la razón poética a la ilustrada y sensible.
Palabras clave: amor, cantar, pareja, espacio, araun, razón.

 

¡Quién detiene el vuelo de la bisectriz en el espacio!
¡Quién reúne los pedazos de ser que dejamos de usar!

   Ibar Varas

 

PRIMERA PARTE

1.- Periplo vital

Ibar Varas, (Vallenar, Chile, 1935), reside en Venezuela desde hace más de tres décadas. Ibar Orlando Varas Villegas, el mismo que vibra y calza, es profesor graduado en la Escuela Normal Superior “José Abelardo Núñez”, Santiago de Chile. Especialista en Desarrollo de la Comunidad, Centro Regional para el Desarrollo en América Latina, CREFAL, México. Profesor de Educación graduado en la Universidad de Chile, Santiago de Chile. Magíster en Andragogía, graduado por la Universidad “Eugenio María de Hostos” de Santo Domingo, República Dominicana. Doctor en Ciencias de la Educación, Universidad Experimental Simón Rodríguez, Venezuela. Actualmente es profesor ordinario en Filosofía de las Ciencias de la Universidad Centro Occidental “Lisandro Alvarado” de Barquisimeto, Venezuela.

Cuenta con una vasta experiencia en educación de adultos y en formación docente universitaria. En Santiago de Chile fue profesor de la Escuela Normal Superior “José Abelardo Nùñez” y Asesor de Política educacional y Planeamiento de la Superintendencia de Educación Pública.

Becado por UNESCO, cursó estudios de especialista en desarrollo de la comunidad en México, experiencia que le permitió ejercer cargos docentes y directivos en el primer proyecto integrado de tres ministerios en el Plan de Desarrollo de la comunidad de Puente Alto.

En su condición de Magíster en Andragogía, en Venezuela ha ejercido -magistralmente como lo reconocen sus discípulos participantes- la docencia en los cursos de postgrado de la Universidad Rafael Urdaneta en convenio con el Instituto Internacional de Andragogía y en la Universidad Interamericana a Distancia de Panamá.

Ha publicado:

Fábula del gorila y otros exterminios, 1980.

Todo camino orillas, 1985.

Si vas para Chile, 1987.

Introducción a la pareja, 1989.

Diccionario técnico alternativo, 1989.

Suma de ausentes voces, (editado en Canadá), 1991.

Lejano, 1991.

Copa y espada, 1995.

Decir de ausencias, 1997.

Araun, 1999.

Andragogía y Filosofía,(ensayo) tres ediciones, 1989, 1990, 1994.

Teoría dialógica de la educación, (ensayo) 2007.

 

2.- Todo camino orillas

Supimos de Ibar Varas, lo conocimos hace un par de años, alrededor de sus trajines andragógicos. De inmediato captamos los recovecos de su alma, la estirpe de sus angustias, sus amores, sus ausencias; la pasión por dar con los intríngulis de la pareja humana, sobre todo la nostalgia de su suelo patrio, en “esa memoria de los días” como lo cifra su tristumbre:

La piel
esa memoria de los días
 
nombrándote
 
recostada
sobre tu última caricia

Es la trashumancia, guardando lontano, buscando entre los postigos celestes el color de la tierruca, la luna, el mar, la bruma dejada en el camino, “es decir la primavera”:

Alzaba una prudente distancia
decía que seríamos eternos

se arrebolaba la tarde
de cálidas malvas
en mi entusiasmo

volvía
y siempre me brindaba su piel
es decir
la primavera

Con su tierra al hombro, no cesa su memoria de tantearle a las tardes arreboles. Todo camino orillas. Todo más que aparentemente lejano. Fijada su saudade en el estribo de la lejana cercanía, sus duendes, desde muy adentro del naufragio, lo llevan al grito, al clamor, la fogarada, a la presente ausencia que en amor al bardo enciende.

Estos días sin tu lumbre
Chile
aterido austero en la distancia
me he propuesto salir de tus cenizas
y pasear por las rosadas banderas del apamate
lucero de perdida astronomía
he tomado en serio
la costumbre de irme volando por las tardes
hasta las tierras
donde florece el yabo
y disputar a las abejas
un poco de dulzura en mi soledad.

¡Cómo que si dan duro las hojas del otoño cuando caen alma! Ese tener que despertar cada mañana, tener que soportar la noche, pasar entero el día, extender la sombra cada tarde. Ese tener que compartir la misma luz, confiar en cada hermano, esperar la nueva aurora, añorar aquel camino. Cruzar la nueva esquina, la nueva acera. Contemplar la fuente. Ese eterno cavilar. Morir mientras se vive. Soñar mientras se muere.

Estamos de repente en Todo camino orillas. En el inventario no puede estar nada ausente: lo lejano, la memoria, el silencio, el por allá… las otras calles… a cinceladas de memoria, las caídas, el nuevo crepúsculo, la pregunta venida a la memoria. Hasta sorprendernos con la patente declaración que su silencio ha muerto.

Hoy quiero caminar
hasta encontrar la espiga
poner bajo la estrella
mi sombría palabra
dejarme pulir
al entusiasmo por la luz
cuando amanece la luna
en el río Aconcagua
hoy quiero limpiar los postigos
que me han cerrado el alma
hoy declaro que ha muerto mi silencio
 
mañana
caminos y canciones me preceden.

El poeta llega a escuchar su corazón mientras su alter ego se entiende con los pájaros. Poco a poco el apamate reconoce el frenesí de sus pupilas. De pronto como que alguien llama a su piel. Duda de algunas canciones que aparecen. La lluvia procelosa, fresca, resulta ahora áspera. Sobran los asombros: ora con la arboleda, ora con el solsticio, ora con las paraulatas. Perfectamente sabe que uno va por la vida a muertes desplegado.

Hay preguntas sin respuesta
esperando en los caminos
 
un regocijo de niebla
danzando en las praderas
 
hay un desfile de muertos
clamando por magnolias
 
hay una memoria agazapada
en la esquina de cada día

Y porque en septiembre al chileno le suena la esperanza en los bolsillos, a Ibar Varas le sobran rosas de septiembre.

Tengo en la memoria una playa
hasta donde llegan a veces
muertos que arrastra el oleaje
 
la luna se acerca
alumbra cicatrices
 
todavía florecen
rosas rojas de septiembre

Desde su corazón arbolario, abierto a todos los sueños, seguro de que hay un mes que florece, de soledad en desgano, igual florecen los olvidos. Otra ya es su casa, bien lo sabe. A pesar de entender de la amistad guitarra contra las tristezas, irrumpe, convencido: TODO CAMINO ORILLAS.

Todo camino orillas
donde ausencias laderan el entusiasmo
nunca vimos deltas
en los ojos de besos tan caídos
 
sin embargo
ciudad
al fondo el regreso
tan contigo

 

3.- Si vas para Chile

En esta tercera salida lírica, Ibar Varas, inmerso dentro de un evidente intimismo envuelto en una inmensa nostalgia, después de haber condenado suficientemente al sátrapa con la Fábula del gorila y otros exterminios, se vale de los avisos económicos que le inspirara “El Mercurio” chileno, para ofrecernos una extraordinaria paráfrasis socio-poética, donde se conjugan humor, gracejo, descontento, desengaño al lado de alguna lumbre que se asoma de reojo.

Héctor Mujica, en el magistral liminar, nos dice: “Este es un libro errabundo. Un libro de avisos económicos clasificados que reflejan toda la ternura, la tristeza, la melancolía y el desarraigo de todo el exilio. Es un libro del destierro chileno. Y ya se sabe, desde los griegos, lo que significa el destierro… En estos avisos económicos el lector hallará, amén de la nostalgia por la loca geografía que se desparrama desde Arica hasta Magallanes como una espada que se incrusta en el Antártico, ese fino espíritu humorístico que, desde el voluntarioso Portales hasta el heroico Allende, el pueblo chileno ha mostrado y demostrado diariamente en su fabla y su fabular, sus cotidianas estrecheces y su incurable pobreza… porque es éste un libro refrescante, todo lleno de amor y gracia, que no resuma odio porque en el campo democrático y progresista los odios no se incuban, esos están más allá, en la otra acera, la de Augusto Pinochet y su delirante “primera dama”, ebria de champaña, dólares, joyas y casas…”.

De los 126 avisos poéticos, extraigamos una muestra.

LE INTERESA

Poeta cambia, vende o permuta tres libros inéditos de poesía del exilio por un abrazo de su madre a quien no ha vuelto a ver desde aquel dìa. Favor llamar discretamente al teléfono 51.890.700 Sidney, Australia.

JOYA LITERARIA

Cambio libro que autografió Neruda de puño y letra por una carta de tu mano aunque sea en papel de envolver, pues no sé qué hacer con tanta soledad y tanto silencio. Solitario. Apartado de Correo 715. Tlaxcala, México.

DATO

Cambio Historia de Chile de Encina, 20 tomos de lujo, empastada, por edición, no importa que sea rústica, con tal que empiece mañana por la mañana y me encuentre haciéndola contigo en las calles que supieron esperar. Llamar al teléfono 58. 7225 a cualquier hora.

FÚTBOL

Selección chilena de fútbol necesita delantero de fácil desplazamiento por la izquierda. Deben ser buenos artilleros, capaces de fusilar al arquero enemigo desde posiciones difíciles. Presentarse en Asociación Central de Fútbol.

 

4.- Introducción a la pareja

Como homenaje a la pareja y a la vida eterna, en este espléndido poemario, Ibar Varas brinda, jubiloso, junto con los poetas del mundo por el amor desde “lo más del corazón”, desde lo más de la palabra virginal. Viajero enamorado, de claro en claro y de turbio en turbio, de seducción en seducción, entre el cuerpo y sus deseos.

Ciertamente, en plausible afinidad y sintonía con el cántico de amor por excelencia bíblico, nuestro bardo alcanza uno de los mayores peldaños en la rara inspiración con la que escasos videntes del ámbito de lo místico han disfrutado y hecho disfrutar.

Jorge Zalamea, quien nada ignora y nunca olvida, a tenor de la expresión nietzschiana “la consolación poética”, está consciente de que el Cantar de los Cantares es una de las obras más hermosas que haya creado nunca el hombre: “El cántico por excelencia.” “De aromado, umbroso y apacible oasis en medio del ominoso mundo azotado por la guerra, desjugado por la codicia, mordido por la lujuria, desconcertado por la injusticia, desollado por la crueldad, abatido por la colérica voz de los profetas, acosado por el implacable rigor de Jehová. Circunstancias todas que hicieron que los propios hebreos denominasen a la obra justamente “el cántico por excelencia”.

En rigurosa tessitura y alto vuelo creador, Ibar Varas, desde este caldeado mundo, repleto de toda contaminación y vicio, logra en Introducción a la pareja un lírico diálogo entre Adán y Eva y la participación de otras parejas a modo de coro de las multitudinarias e innumerables parejas que la humanidad no podrá contar ni detener. Puesta en escena, esto lo que hace la diferencia y especificidad de esta excelente paráfrasis “del más bello canto de amor con que puedan deleitarse nuestros oídos y consolarse el alma”.

Si bien hasta ahora, correspondió a Fray Luis de León y a San Juan de la Cruz beber de este preciosísimo manantial místico, y elevar el canto más allá del imaginario espiritual, pensamos que constituye una como presea para nuestro continente poético el que contemos con una nueva obra maestra del lirismo místico en nuestra lengua y raza.

Cabe recordar, junto al mérito de Varas, entre nuestra geografía literaria nacional, la obra entera de Armando Rojas Guardia, quien “desde adentro, desde la más encendida tensión psíquica,” nos ofrece una particular escritura realmente quemante, fundida, aunada con la vida, con el espíritu, con el ser que somos. Hacen los dos bardos honor al relente religioso y creador de la noche -turbio licor, pesado, tibio-, potenciado todo el hermoso conjunto alusivo al paradisíaco escenario por una evidente visión social necesaria ante el desasosiego, nada paradisíaco de las locuras nuevas. La ludificación social analizada por Gillo Dorfles, donde los nuevos mitos tórnense positivos en el hombre no alienado, sino en quien alcance a ser árbitro de su universo vital.

Inscrito en la rica bibliografía poética venezolana-latinoamericana, sus distintos poemarios, “momentos culminantes de su vida, recogen con magia, nostalgia y magistral uso de la palabra, experiencias y sentimientos universales del hombre. Ha sido una fina recompensa haber aprendido de este magnífico poeta cómo la poesía no es sino una ilustración de la vida, recreada con lo que de ella puede revivirse en la palabra.” (Ramón Querales).

Siendo así nos hemos permitido motu proprio una como “aproximación a la pareja” o paráfrasis al alimón que de inmediato transcribimos.

Adán

Demasiado desamparo Señor:

a ella le crecían horizontes sin pupila
ojos donde nunca fue pleamar la luz
y sus pechos eran de espuma desolada
 
las más hermosas manzanas
llamaban en su pubis
 
compréndeme entonces:
yo también estaba solo
 
desde ese día canto
y su aroma es el mismo desvelo
que regresa cada noche

 

Eva

La soledad Señor:
qué sabes Tú de esa víbora
y su colmillo que crece entre las sombras
 
a Ti te aman
te temen
están urgidos de mandamientos
para adorar Tu Santo Nombre
 
pero él sólo me ama Señor
y no es en vano
no piden más mis sentidos
cuando se abren si él los toca

 

Adán

Sobre la hierba ardían sus muslos
Que solo bendije a Tu nombre y los besé:
 
en sus rodillas
empezaba un lento solsticio de primavera sin olvidos
 
La elegí entre tanta maravilla
que alzó tu mano y le infundió la vida:
es más radiante que una estrella
más lúcida que una constelación
más suave que todas las rosas
más profunda que un anillo
que un atardecer más tibia
ella pliega sus alas en mi altura
es el jugo de la vida cuando la beso
es una tórtola en mis manos
entre mis brazos gime
solloza bajo mi lengua

 

Eva

Gracias Señor
por entrar en sus gemidos
cuando mi boca pierde las palabras
que en el aire ahogan los mares de sus besos
 
Cuando la brisa agita los árboles
él estremece mis ramajes
sube a mis desvelos
es savia cálida su lengua
y yo le retribuyo con tres gotas de mi sudor sincero
pero él Señor
mi pámpano
mi cielo
mi vida
ya es un río

 

Adán

A veces la he sentido pequeña
como una ola
sólo una en el inmenso mar
en ese caso
yo he sido el mar
y ella mis desesperanzas
va y viene sobre mi hartazgo
 
desde su corazón
se divisan estrellas
trepa mis muros
es una hiedra
cuando me habla despacito

 

Eva

Por eso
desnudos nos amamos
y dejamos entrar a la luna
para que nos toque con su transparencia
 
En mi caso Señor
lo digo sin soberbia
un amor como el nuestro
no tiene espacio suficiente
        en una sola vida

Adán

Culebrita de fuego verde mar
arisca esquiva próxima lejana
se escapa corre va regresa viene
me hala como niño
 
Sus besos son más dulces que el vino
Sus pechos cabritos mellizos y graciosos

 

Adán

Comprenderás Señor
si te digo que en la noche
en Tu Santo Nombre Celebrado
haremos el amor hasta que el alba llegue

 

Eva

Yo soy Señor arbusto helecho
o alga de tu mano
pero llevo la semilla
que cantará tu nombre
por los siglos de los siglos

 

Adán

Sólo ella encendió mi vida
mi dulce y suave lámpara
que separó las noches de mi soledad
 
Nadie mejor que Tú lo sabes
ella es hueso de mis huesos
carne de mi carne es
 
¿dónde habría de mirar más extasiado Señor
tu excelsa creación y deslumbrarme tus poderes
sino entre sus piernas
donde florece el sol?

 

Eva

“Yo soy para mi Amado
y hacia mí tiende sus deseos”
 
No vayas amor al campo
por las frutas maduras del otoño
pace en mis pechos
hasta que vuelva el lucero
No busques el jugo
que encierran las granadas
bebe en mi boca
sacia tu sed en mi ventana

 

Adán

Gracias Señor
por darme sus albahacas
su boca de alhelí
por saciarme en las lavandas de su ombligo
por llegar a sus caderas
cuando suben los deseos

 

Eva

Por eso
déjanos hacer este camino
que donde haya abrojos
nuestro amor florecerá magnolias
por tu Gloria y tu Bondad
sean eternas las tardes del amor
                junto a mi amado
 
Él me dice
“paloma mía
mi perfecta
relente de mi noche”
 
y yo le digo
mi columna de alabastro
dulcísimo paladar
gozo de mi corazón
 
Mi amado es huracán
que nace y muere entre mis brazos

 

Adán y Eva

Permítenos volver al primer día
donde empiezan las celebraciones del amor
que siempre está empezando
 
¡Qué no caiga la semilla en la arena!
¡Que haya siempre leña en casa de los amantes!
 
Por el amor
“somos un árbol plantado
junto a corrientes de agua
que da a su tiempo frutos
y jamás se amustia su follaje”
 
Venturosos los que acogen el amor
                en su morada:

de ellos serán el pan el vino
la sal y las mieles contra el olvido
 
¡Que la mujer llegue a la cima
y el hombre ya la esté esperando!
 
¡Que en las manos de la mujer
crezca la raíz del hombre!
 
¡Que nadie muera sin que haya amado!
 
En la pareja empieza el día
por la pareja el mundo gira
 
Por la pareja el torpe
fracasará en su intriga
 
Por la pareja el mar en flor alumbra
 
Eternas sean las parejas
que inician el día desde su cintura
 
Sobre la hierba
de cualquier tarde
verá el tiempo a la pareja
como si recién estuviera
                empezando el amor
 
¡Que nunca sea torturado
el testículo del hombre!
 
¡Y el pezón de la mujer
que siempre sea la flor!
 
que no sea torturado
que sea siempre la flor
 
descúbrete sorprende percíbete desciende deslízate vence palpa arde goza nace aprisónenme muslos y caderas reléntame en el vino de tus besos madrúgame tempráname nochéceme ladérame madérame esperánzame colíname cintúrame follájame espúmame galópame entrepiérname pezóname despáciame y ensélvame locúrame deshójame querénciame escárbame desbócame y amánsame aguíjame y arbólame y hoguérame envuélvame y acúneme tu pubis enhójame y enlúchame y estrújame circulando azulando jadeando asómbrate mi yegua presurosa

 

5.- Que nadie muera sin haber amado

El amor no pasa jamás, las profecías tienen su fin, las lenguas cesarán, la ciencia se desvanecerá. Permanecen estas tres cosas: la fe, la esperanza, el amor; pero la más excelente, la más grande de ellas es el amor. ( San Pablo). Béseme con su boca a mí el mi amado./ Son más dulces que el vino tus amores.// Los tus pechos, dos blancos cabritillos/ parecen y mellizos, que paciendo/ están entre violetas, ternecillos.// Tus pechos son belleza y son ternura,/ dos cabritillos mellizos y graciosos,/ y tu torre de marfil de gran ternura.// ¡Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven!/ Ven paloma mía, que te escondes/ en las grietas de las rocas/ en apartados riscos/ muéstrame tu rostro,/ déjame oír tu voz,/ porque tu voz es dulce/ y tu rostro es hermoso. (El Rey Salomón, Cantar de los Cantares). Y todos cuantos vagan/ de ti me van mil gracias refiriendo,/ y todos más me llagan,/ Y déjame muriendo/ un no sé qué que quedan balbuciendo.// Descubre tu presencia,/ y mátame tu vista y hermosura;/ mira que la dolencia/ de amor, que no se cura/ sino con la presencia y la figura. (San Juan de la Cruz). Hombres necios que acusáis/ a la mujer sin razón,/ sin ver que sois la ocasión/ de lo mismo que culpáis. Si con ansia sin igual/ solicitáis su desdén/ ¿por qué queréis que obre bien/ si la incitáis al mal? (Sor Juana Inés de la Cruz). Ya toda me entregué y di,/ y de tal suerte he trocado,/ que mi Amado es para mí/ y yo soy para mi Amado.// Tiróme con una flecha/ enarbolada de amor/ y mi alma quedó hecha/ una con su Criador;/ ya yo no quiero otro amor,/ pues a mi Dios me he entregado/ que mi Amado es para mí/ y yo soy para mi Amado.// Y si es dulce el amor,/ no lo es la esperanza larga; / quíteme Dios esta carga, / más pesada que el acero, / que muero porque no muero. (Santa Teresa de Jesús). Quiero verte desnuda como una azucena,/ manecita de seda candorosa y fragante;/ quiero verte desnuda como un lirio, filena,/ florecita que oculta el capullo del guante. (Carlos Borges). "Como dice Aristótiles, cosa es verdadera, / el mundo por dos cosas trabaja: por la primera, / por haber mantenencia; la otra cosa era / por haber juntamiento con fembra placentera". (Juan Ruiz, Archipreste de Hita). Eres el alma núbil y la impaciencia del fuego rosa en el deslizamiento de las arenas; eres el aroma, y el calor, y el favor mismo de la arena, su aliento, en las fiestas de sombra de la llama. Hueles a las dunas inmortales y a todas las orillas indivisas en que tiembla el sueño, amapola pálida. Eres la exclamación de la sal y la adivinación de la sal, cuando la mar a lo lejos se retira sobre sus mesas porosas. Eres la escama y el fuego verde, y la culebra de fuego verde, al pie de los exquisitos laminados de oro… Hueles al agua verde, hueles a virgen y a fuco, y tus flancos son lavados en beneficio de nuestros días… Eres la faz bañada en sombra y la bondad de la arenisca. Te meneas con la avena silvestre y el mijo de las arenas y la grama de las playas inundadas, y tu aliento está en la exhalación de las pajas hacia el mar, y te mueves con la migración de las arenas hacia el mar… (Saint-John Perse). Te quiero porque tienes las partes de la mujer/ en el lugar preciso/ y estás completa. No te falta ni un pétalo,/ni un olor, ni una sombra/. Colocada en tu alma,/ dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,/ leche de luna en las oscuras hojas./ ¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras/ me dirás que te amo? Esto es urgente/porque la eternidad se nos acaba./ Recoge mi cabeza. Guarda el brazo/ con que amé tu cintura. No me dejes/ en medio de tu sangre en esa toalla. (Jaime Sabines). Amo tu desnudez/ porque desnuda me bebes con los poros,/ como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.// Cuando te desnudas con los ojos cerrados/ cabes en una copa vecina de mi lengua,/ cabes entre mis manos como el pan necesario,/ cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.// El día que te mueras te enterraré desnuda/ para que limpio sea tu reparto en la tierra,/ para poder besarte la piel en los caminos,/ trenzarte en cada río los cabellos dispersos./ El día que te mueras te enterraré desnuda,/ como cuando naciste de nuevo entre mis piernas. (Roque Dalton). Mi corazón no sabe muchas cosas./ Ignora siempre/ cuanto pasa afuera…No sabe/ si mueren de verdad las flores… Desconoce el destino/ de las nubes… No sabe cuántas hojas nuevas/ brotan en el bosque…Mi corazón no sabe muchas cosas. /Pero le basta,/ para sentirse sabio,/ saber humildemente que el amor existe. (José Antonio Escalona-Escalona). Horizontal, sí, te quiero./ Mírale la cara al cielo,/ de cara. Déjate ya/ de fingir un equilibrio/ donde lloramos tú y yo./ Ríndete/ a la gran verdad final,/ a lo que has de ser conmigo,/ tendida ya, paralela,/ en la muerte o en el beso./ Horizontal es la noche/ en el mar, gran masa trémula/ vencida sobre la playa. (Pedro Salinas). Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, / te pareces al mundo en tu actitud de entrega./ Mi cuerpo de labriego salvaje te socava/ y hace nacer el hijo del fondo de la tierra.// Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia. / Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso! Oscuros cauces donde la sed eterna sigue, / y la fatiga sigue, y el dolor infinito. (Pablo Neruda). Manojo iluminado de amor que Ibar Varas remata en alta y comprensiva vibracionalidad: ¡Que no caiga la semilla en la arena! ¡Que haya siempre leña en casa de los amantes! ¡Que la mujer llegue a la cima y el hombre ya la esté esperando! ¡Que en las manos de la mujer crezca la raíz del hombre! ¡Que nunca sea torturado el testículo del hombre! ¡Y el pezón de la mujer que siempre sea la flor! Que no sea torturado. Que sea siempre la flor… ¡Que nadie muera sin haber amado!

 

6.- Diccionario técnico alternativo

A decir verdad, esta obra pertenece a un auténtico intento de locura, que hace honor a la función lúdrica, a las posibilidades del juego metafórico, puesto que es muy cierto que la mejor belleza encarna juego o en decir de Schiller: “El arte en cuanto realización de belleza es en esencia un juego.” Puesto que si estamos de acuerdo en que detrás de cada metáfora emerge un juego de palabras, igualmente con Paul Valéry, quien llega a decirnos: “Un poema debe ser una fiesta del intelecto. No puede ser otra cosa. Fiesta: es un juego, pero solemne, regalado, significativo…”.

Debe tomarse muy en cuenta la apostilla inicial de la obra en cuestión, donde se alude premeditadamente a la alegría, al solaz, al entusiasmo, es decir al ludus, iocus en cuanto representación explicativa del movimiento escritural de marras, lejos de todo tedio, aburrimiento, hastío.

Si hermético, lúdico-erótico y un poquito nostálgico, el diccionario de marras, el autor se adelanta a advertirnos: “De uso en casos de esplín, estrés u otras calamidades o cuando crees que la vida no vale nada”. De este modo el autor nos da suficientes señales para advertir su intencionalidad creadora, el referente al que apunta el Diccionario.

Muy oportuno el liminar de la obra: “Defensa que hace el autor de su sensatez o de la condición lúdica perversa que hay en toda palabra y de las consecuencias de leer una cosa y pensar otra… Reconozco que este diccionario no hubiera sido posible de no contar el autor con suficiente sensatez que le permitiera cometer la locura de escribirlo… Ahora lloverán o caerán algunas gotas de comentarios sobre este diccionario. Yo estoy preparado: soy suficientemente optimista para pensar que ésta no será mi última locura y parodiando a Neruda éstas no serán las últimas insensateces que yo cometa.”

Veamos algunos de los términos:

Abad. Daba al revès en cualquier puzzle de mala muerte.

Abolir. Ir a jugar bolas.

Beethoven. Músico de origen alemán pero que se hizo famoso al ser nacionalizado venezolano, como el petróleo y que contó con la ayuda de Corpoven, Maraven y Llanoven.

Cacarear. Aviso económico de las gallinas para anunciar la venta de sus huevos,

Cólico. Dolor muy jodido que suele ser hepático o nefrítico.

Corruptela. Funcionaria de un ministerio que se deja corromper hasta por medio metro de cualquier tela.

Salario. Sueldo del obrero y que se vuelve sal y agua cuando va con su mujer a comprar al mercado; razón por la cual este diccionario solicita su reemplazo por salagua.

 

7.- Lejano

“Ibar Varas usa el poema y se vuelve transparente. Así lo dice y lo hace en “Lejano”. De otra manera no sentiríamos a un ser que sigue cantando con alegría desde el exilio, entregado con fruición a las palabras. Ibar Varas es medido, co-medido, culto, preciso, ,pulcro en sus versos. Quizás le sobre sophrosyne, ese aire de mesura clásica que echamos de menos en la ominosa barbarie imperante.” (Freddy Castillo Castellano).

Sobresale la magistral Arte Poetica que cierra el poemario:

Hay que dejar un poema no acabado
con escritura de tanto hacia la orilla
 
o de siempre hacia el centro de los sueños
 
un poema como súbita locura comprensible
 
hasta que una voz lo termine con otro silencio
 
es decir
desde un alfabeto donde siempre esté empezando

Aparece, se asoma el poeta social que en mucho define su obra en textos como estos:

Hacemos silencio en las solapas
cuando cambiamos de traje
o cuando un tiempo súbito
apresura la noche
 
un muerto dura un minuto de silencio
ante la muchedumbre
pero ese muerto guarda el, secreto de todos los silencios
 
hay silencios que hablan en los ojos
y silencios que escuchan confidencias
 
pero no puede haber un país hecho de silencios.

Del mismo tono en aire de desafío varasiano, tenemos:

Hay manos extraviadas
que miran al costado del cuerpo
sin saber dónde ir o qué pensar de su trabajo
 
hay otras manos que difieren su tarea
esperan
se hacen a la mar paciencia
a veces demasiada tolerancia
y viven con el dorso hacia abajo
implorando la lluvia
o alguna circunstancia favorable a su cansancio
 
…hay manos que se mueren por las tardes y eligen los andenes
 
hay manos sin oficio
y otras más tristes sin trabajo
 
he visto manos que aguardan dentro de un ojo abierto
y hay miles de ojos conteniendo las manos
 
pero no puede haber una mano
que cierre en esta ciudad
lo que vive abierto en la memoria

En categórico coraje humanamente lírico, como quien se acuerda de su exilio, nos sale al paso este emblemático poema o Arte Poética de soberbia envergadura:

Entre las definiciones de Lejano, tenemos:

lo lejano
es una distancia a la medida de quebrarse
 
… un día es un signo cargado de presagios
 
…Una bala es un sonido y una forma

 

8.- Vuelo de la bisecrtiz en el espacio

Lejano, firme, excelso canto a la palabra, convencido que “con unas pocas palabras / en la mañana / el hombre tiene trigo /para un largo invierno” al constituir un reto a la palabra por medio de su mandato-eslogan, nos lleva a reflexionar en la verdadera praxis de un Estado Social Naciente, en el que definitivamente “hace falta una palabra”.

Dicen que sólo vemos de las cosas la luz que arrojamos sobre ellas. De Jean Baudrillard se dice que veía simultáneamente las cosas al derecho y al revés, procurando sorprenderlas en el umbral antes que asomasen el rostro al sentido. Lo cierto es que a partir de las tres operaciones mentales -percepción, juicio, razonamiento- el arte de aprender corresponde a la visión originaria, con sus raíces en la visión y el descubrimiento primitivos. De donde Vico y Grassi afirman la preeminencia de la inventio respecto a la demostración, puesto que la facultad del ingenio, el descubrimiento, debe preceder a toda deducción o prueba.

¿Quién puede estar seguro de haberlo visto todo? Pregunta Vico, para quien el razonamiento filosófico requiere la formulación de la palabra como punto de partida: la preeminencia de la palabra, de la imagen, de la fantasía, del conocimiento inventivo, del pensamiento ingenioso. Más allá de toda pretendida exactitud científica, es con el ingenio con el que el hombre compone las cosas, en permanente razón poética o de creación. Para Heidegger es la palabra poética la que hace que aparezca “la cosa”, la que sostiene toda cosa. Ninguna cosa es donde falta la palabra. Ninguna cosa sea donde falta la palabra. Si la palabra es poética per se e histórica -desocultamiento, revelación, claro del bosque primordial- igualmente es “política” concluye y enfatiza Vico, evocando a Dante, quien formula la tesis de que el poeta, el hombre, es el fundador de la comunidad, abre el camino de la historicidad.

Hilvanamos estas ideas de Ernesto Grassi en su obra “Vico y el humanismo” urgidos como estamos de una palabra fundante, sustancial, digna de una patria en hechura, en construcción; una palabra “política” a imagen de la fuerza del hormigón histórico que nos define, proyecta, condena o salva. Si en verdad estamos dispuestos a signar una nueva época, a pasar la página, requerimos una palabra al servicio del diálogo, de la polis, la comunidad. A tono con nuestra tarea histórica, que brote de la necesidad y confirme el origen y desarrollo de nuestra historicidad nacional. Una palabra emergente, ingeniosa, en prospección, que a partir del reconocimiento de nuestras potencialidades, afianzada en un sinérgico desarrollo colectivo, societal, apuntale un camino a la consolidación de un Estado Naciente, de un Proyecto Nacional, de una Nueva Historia a medida de nuestro propio sueño y nuestra propia gente, a medida de hombre en razón de tiempo-creación.

Entre confusión y espontaneísmo, se precisa un ejercicio riguroso de la razón. Aquí hace falta una palabra. Nos hace falta una palabra. Una palabra liberada, decidida, resolutiva, austera, significativa, dialógica, esencial. En sintonía con nuestro pensamiento, relevante, reveladora, de verdad. Una palabra que revele el porvenir. Una lo posible con lo imposible. Una palabra de solidaridad alternativa, realizable. Una palabra libre como el vuelo de la bisectriz en el espacio. Para fundar el sueño, para salvar al hombre. Para nombrar y echar a andar la patria.

 

9.- Copa y espada

Acá el poeta toca con su voz el aire entre secretas lluvias. Reflexiona sobre las cosas que tocan diariamente. Intuye la acción de la espada mientras el universo resuena imperceptible, trabaja con infinitos latidos de materia.

“Poesía pura que sugiere y es descriptiva y narra en sucesión de imágenes, testimonio lírico de emotivos, intensos momentos íntimos del poeta, este “Copa y espada”… poemario de un poeta auténtico… poeta de lo cósmico y lo infinito. La constancia queda en la metáfora, en el tropo, en la imagen, en la esencia de la palabra, poesía pura al fin, decantada, voy y grito en la celebración de la nueva realidad descubierta.” (Esteban Rivas Marchena.

Al recordarnos Varas el decir de Anaxágoras: “…todas las cosas participan de todo”, nos convoca a que nuestra voz toque el aire, mire el pasado y coloquemos entre nosotros un espejo que con certeza nos devuelva los restos de un futuro imposible.

Sobresalen en la obra helénicas reminiscencias que conducen a órdenes del día, a pautas, a señales como estas: “Somos transeúntes sin derecho a decidir la próxima dirección.” Cansado el poeta de buscar la rama donde sostener el canto, se pregunta; ¿Dónde ir que mis ojos vean claro cielo, dónde hallar el estero que descifra la abruma y conduce al camino por donde la soledad es siempre un cauce superado?”

De pronto en cualquier orilla de las hojas nos sorprenden versos-órdenes: “No acabarás nunca de llegar… Aunque te fueras para siempre sería siempre hasta mañana… Nosotros creamos las palabras para que el mundo se amara a imagen y semejanza de nuestro amor… Tu cuerpo desnudo alumbra al mundo y yo me recreo en esa luz.”

Y acampamos en secreta lluvia al parecer la misma que dentro de sí alberga al autor. Nos invita a que separemos el ojo de la lágrima, pues nacer y morir son ramas del mismo árbol. Evoca a J. L. Borges en sus Límites “O tal vez el cansancio es el sonido de la lluvia que oiremos por última vez.” Igual sostiene: “Un hombre sin pasado es un planeta ciego, un árbol sin raíz. Un muro sin su sombra, un relámpago que corta el tiempo y lo incinera.”

Tropezamos con las cosas que tocamos hoy.

“Todo fruto se vuelve evidente en las cosas que tocamos hoy… En la puerta de mi ser alguien interroga y yo debo seguir buscando. Es imposible vivir y contestar a la vez… Nadie puede permanecer hacia el pasado.”

La erudición filosófica del autor hace a veces difícil seguirlo a pie de pleno entendimiento, quedando muchas veces nosotros en penumbra.

“Nada sé de mí…Con señas he dado a conocer mi entendimiento… Hay vientos que arrasan el polen, lenguas que esmaltan la soledad. Vidas que se adelantan a la muerte y eligen la chispa que al menor soplo da brizna a l sangre sentenciada… Principio de todo es la muerte y es de la misma esencia que el mar, que siempre está volviendo.”

Es como si nos recordará algunos axiomas borgianos: “… Llego a mi centro / a mi álgebra y mi clave, / a mi espejo. / Pronto sabré quién soy… ¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día / ulterior sucede a la agonía.”

Y continúa Varas en su filosófica disquisición: “El olvido es mueca de la muerte… “ hasta dar con la figura de la copa: Yo quiero vivirlo todo hoy como si el tiempo cayera en una copa de gozo que me desborda. Desde tu aparición todo sucede regularmente: la lluvia, el lucero y este secreto roce desde donde nos guarecemos… No hay más dados que la vida misma arrojada sobre el futuro donde todo devenir es un regreso… Otros comprendan, yo nada más quiero sentir.”

En auto omnisciencia total, el autor prosigue su soliloquio, particularmente con el poema 73 de La intuición de la espada, el que sin duda alguna es una perfecta anticipación o ànfora para su obra ARAUN, inventario existencial de alto coturno y soberana madurez.

“Hay un afuera que socava. Un lacre que deslía Una bisectriz que regresa al punto y lo amortaja. Un espejo que interroga… Cuerpo de solemne vestidura, más cansado que una costumbre, Lágrima que si regresa se vuelve estalactita y hiere. Certeza más profunda que un axioma. Que un dogma, más serena. Las palabras no dan testimonio de ningún reino. Lo evidente es esta sílaba sola.”

“El hombre mientras más humano, más solo está… Corre, evitando la muerte, que siempre le antecede… Materia somos que no pudo fundir el impulso de los besos en el infinito rodar de los abrazos. El exterminio es éste: un cansancio más vasto que la noche y que también me apaga como si fuera el último átomo que rueda con su energía sentenciada, más solo que un Dios en el espacio.”

Ya casi finalizando, nos dice Varas que anda por las calles de este pueblo del sur, “viviendo como un grito que crece en la memoria.” Mientras explica el por qué de su planteamiento: “Con vino denso fui llenando mi copa que ahora se desborda… La copa fue siempre una cicatriz embozada que me impulsaba al goce. Mis ojos entrevieron el descenso de mis carnes. Ninguna caída rompe el equilibrio y el universo entero trabaja con infinitos latidos de materia.” Nos deja entre otros dones: la tarde donde el otoño es más tibio… la imprecisa voz… el desorden de sus libros, sus notas dispersas… sus anhelos, es decir, una puerta donde un ser espasmódico golpeaba a veces con sus sueños.”

“Nadie busque la sombra; la noche explica al hombre… Las sedas de la tarde no pueden evitar que la noche se desnude… Busqué salvarme y me perdí en tu olvido…Oscuras aguas celebran la claridad de la espada… No hay respuesta que evite el filo de la espada. La Nada coloca aldabas sobre una vagina trémula”

¿Cuál la copa? ¿Cuál la espada? ¡Enigma siempre la poesía!

Ay quien te juzgue humana poesía se pierde o se gana un relámpago lluvia de palabras silenciosas bosque de latidos y esperanzas presagio peligro miedo la luna con gatillo arañar hasta rabiar sonreír debajo de los árboles aligerar los ríos y los soles la llagadura igual que de costumbre el amor la muerte la redención del hombre estancia sin salida lugar vacío espera ciega imposibilidad feroz de lo posible aúpa el sufrimiento armado mientras amaga un golpe que nunca inflinge busca volver de golpe el golpe enveta bolivarianas fragosidades en la línea mortal del equilibrio azular y planchar todos los trilces hasta apretarse duro duro el alma zurcir cada lindero cada almácigo los versos antisépticos sin dueño enigma solamente solo asombro

 

10.- DECIR DE AUSENCIAS

Surgido de la inconmensurable anchura y extensión de los afectos, del caldero de la más genuina intimidad, DECIR DE AUSENCIA reúne los pedazos de ser que dejamos sin usar o lo “pegado a las rocas, al mar y a las montañas…” (Raúl Zurita).

El poeta sabe que son lentos los días de la ausencia, días esos que usan navajas, que son vigilia, rotación, collado, arrimo, escaparate, máscara, balido, ráfaga, horizonte, azogue, campana sumergida, sigilo, harapos, rosales que orina el vientolimaduras de ser por los caminos. Los días de la ausencia usan tintas indelebles, vienen de un cráter donde era hermoso estar seguro, de un temblor más cotidiano que un quetehue, de una provincia que tañe, de una ciudad que esplende, de un cielo que inicia su descenso.

El tiempo de la ausencia -prosigue Varas- es una cosmogonía por donde giran seres cuyas antorchas alimente la lluvia… dispone de raíces que la muerte se imagina aherrojadas o selladas por la escarcha…escurre un líquido letal… El tiempo de la ausencia es un camino que incendia los puntos cardinales… es un sendero que persigue a un hombre ya descalzo…El tiempo de la ausencia quema, es estrella, piedra que se muda…pasa como un ciego rozando los sembrados, alza fogatas con los mejores castaños… Pasa sobre la piel y deja estrías como si el hombre fuera un raulí desguarnecido… engendra lentos huracanes… El tiempo de la ausencia es un gemido por donde el hombre trata de nacer…El tiempo de la ausencia trincha, anula, nieva, sacia…Es el fuego que anochece y es más fuego todavía…

Y se pregunta, un tanto perplejo, el poeta:

Quien lanza la luz de las ciruelas al pozo de aguas negras, quién recoge frutos verdes, quien pudre la sombra del parrón, quien niega el astrolabio, quién oculta la Cruz del Sur, quién detiene el vuelo de la bisectriz en el espacio!</P>

Finalmente, un decir más:

Es un clavel del aire “prendido a mi corazón”, un surco que espera el regreso de unas manos pero el hombre rueda como un planeta ciego hasta que viene la muerte y lo inclina a vivir como un árbol que el viento sopla hacia la nada.

Definitivamente, DECIR DE AUSENCIAS una de las mayores revelaciones testimoniales de la elegía al vivo del exilio que penetra, atormenta, ahoga, desguaza, desconcierta, desvía, desvaría, tala, quema… Extraordinario poema-río desglosado en 129 estrofas escrito por alguien que acostumbra “dejarse seducir por las palabras para que ellas acaben cumpliendo el destino alado del hombre en el exilio: construir por dentro su morada, habitarse a sí mismo y alcanzar un estado de gracia inenarrable que sólo con los años logra percibirse. Un hombre que todavía se pregunta con nostalgia “quién oculta la Cruz del Sur”… tiene que seguir siendo dueño de su cielo y de su noche. Es ese el estado de gracia que refiero… Ibar Varas restablece el viejo esplendor de sus dominios.” (Freddy Castillo Castellanos).

 

11.- ARAUN

De viva voz del autor tuvimos la suerte de salirle al paso a la adivinanza que plantea el título ARAUN. De súbito respondió: “Cansado ya de ir, de venir con la bruma, con la brisa, con la ausencia… con toda esa carga de mujer, puertos, ciudades, calles, domicilios, humo, disolución, reclusión, burla, vituperio, riesgo, consternación, pavesa… al dar con Rock Around the Clock, agrupación exitosa, de gran impacto en su hora… el Grupo me lleva al famoso poema de Neruda Walking around y me quedé con “around”, adverbio que castellanizo en dos sílabas: ARAUN. ”

Ya lo expresó, su paisano, Pablo Neruda::

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado

o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

              Walking Around
                     Pablo Neruda

Igualmente, la weltanshauung de Ibar Varas confirma el ideario de Francisco de Quevedo y Villegas: hombre angustiado, estoico, seco y solitario, desengañado de mundo, quien un día dijera; “Soy un fue y un será y un es cansado.”

Disfrutemos por un instante su magistral soneto Amor constante más allá de la muerte “el mejor de Quevedo, probablemente el mejor de la literatura española” según Dámaso Alonso.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido:

su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

Yendo a nuestro mundo generacional de ayer y de hoy, la poética de Ibar Varas, en su hondo calado de angustia universal, empalma perfectamente con las banderas creadoras enarboladas por el bardo venezolano Pablo Rojas Guardia, de gratísima memoria. Hacemos referencia al Grupo VIERNES, cuyo manifiesto revela “el carácter esencialmente estético del movimiento y su entusiasta vocación universalista.” (Juan Carlos Santaella).

Viernes como Varas exponen poesía y se exponen. Se identifican con la-ro-sa-de-los-vien-tos. Todas las direcciones. Todos los vuelos. Todas las formas.

Han compartido muchas albas porque aprendieron a tocar las puertas de la noche. Se reparten, sin egoísmos, la luna. Paladean la geografía del Continente con un propósito. Su poesía es inevitable.

Ojalá este Viernes y este Varas sean la víspera definitiva del gran reposo -ya en marcha hacia lo continental- de lo venezolano, lo latinoamericano.

Lo que corrobora la afinidad del imaginario de Ibar Varas a partir de ARAUN, la que se nos hace sea su obra insignia, emblemática, de madurez creadora, es la coincidencia expectante del Grito de aquella hora venezolana de los Poemas sonámbulos de Pablo Rojas Guardia, libro de cabecera de los vanguardistas de los años treinta. (Juan Liscano dixit). Sobre todo al reparar y rememorar a la luz del itinerario de Varas la afirmación de la angustia en el exordio del libro de marras. Perfectamente puede, nuestro chileno-venezolano, con pleno orgullo, signar tal angustia, tal quejido:

“Amanecimos sobre la palabra ANGUSTIA, por eso las otras palabras, las que alredorizan los sueños, tienen un temblor lelo en los labios.”

¿Y del, detalle de la Sibila de Delfos qué pensar? Personaje de la mitología grecorromana, trata de una mujer que cuenta con poderes, capacidades de profecía., es decir, pitonisas o adivinadoras, que daban a conocer los oráculos del dios. A tenor de tales especificidades, el poeta, eterno adivinador, eterno vate, siempre estará araun de la vida, de los sueños, de la palabra, de la utopía, es decir alredededorizando, laderando, araunando sueños detrás de los rebaños.

Mucha la semejanza de las asombrosas sombras verbales entre el predicamento de aquel vanguardista Viernes con las metaforizaciones compartidas por ARAUN. Acá una muestra solamente de las instantáneas vecindades, afinidades de que hablamos, siempre en razón de vino nuevo en odres viejos, siendo los versos pares los de Varas:

Me está doliendo la letra al musicar esta luna.
Una arpa donde el día sostenga su arpa jubilosa

La chimenea del trapiche está botando ensueños.
Húndeme en tu arena antes que acabe la noche

El tinajero deletreando su cantar de gruta.
El licor que ella escurre cuando canta

Tus ojos escamotearon el paisaje.
Porque en sus ojos mi mundo está soñando

El ferrocarril de las hormigas lleva el corazón hasta la infancia
Un río de abejas que descubren mi alegría

La puerta que cierra la puerta de la noche
La saña de la lejanía que corta la pupila

¡Que nos musicalice si lo quiere el viento!
La música del estío que prologa su sonido

Las torres del radio emocionan la tarde
Cuando a la tarde le falta claridad

ARAUN abre fuegos así:

“Mira a mi alrededor y sabrás que la ausencia
ha sido una lámpara
porque estuve dentro de ti y fuera de ti…”
         Rosamel del Valle

Exordio semejante a aquella calle desconocida de Neruda:

Solo después reflexione
que aquella calle de la tarde era ajena,
que toda casa es un candelabro
donde las vidas de los hombres arden
como velas aisladas
que todo inmediato paso nuestro
camina sobre Gólgotas.

        Pablo Neruda

Dos capítulos le bastan al poeta para levantar un íntimo inventario, donde se asoman las inclemencias, desvaríos, la larga letanía de la llagadura humana, convenciéndonos de que apenas establecemos nuestro balance, caemos en cuenta de que el tiempo levanta muros. Ya en la segunda instancia a través de una más rigurosa revisión, concluye en manos del amor/la poesía en hora de plenitud donde nunca antes la tarde fue tan tus ojos ni el horizonte tan tu rsotro. Diríamos que, guardando lontano, el poeta siempre alcanzará a empatar o zurcir el espacio de la caída de que nos habla Lezama Lima.

Para mejor captar las profundidades del presente poemario ha tenerse bien leído Introducción a la pareja, la que multiplica y hace la harina, el milagro de la vida.

 

12.- El lenguaje y la poesía

En relación al lenguaje y la poesía, en el pensar y decir el mundo, es Ibar Varas quien nos aporta su reflexión en cierto ensayo inédito, que citamos in extenso.

“La poesía y su fruto, el poema, están indisolublemente unidos a la natural inconformidad humana. Mientras la filosofía requiere principios, argumentación lógica, verdad develada y desocultada; la poesía sugiere y, desde la intuición, une lo posible con lo imposible; lo real y lo irreal; los sueños y la vigilia.

El lenguaje poético se resiste a las normas de cualquier tipo. En su ímpetu deplora el sentido común... Su mayor cualidad reside en ser el centro mismo de la claridad y las aspiraciones del hombre, de su abismo y de sus sueños más altos. El ser de la palabra poética no se acomoda a las cosas que pueblan la superficie... Cuando el poeta necesita nuevos referentes, cuando el lenguaje le parece inadecuado o impropio para decir y decirse, penetra en la búsqueda azarosa de nuevas palabras. Esta búsqueda insaciable de riesgo, de sufrir condena, desde Prometeo, ha impulsado al poeta a su más formidable manifestación: el poema; el poeta se ha liberado. La más esplendorosa autonomía de lo humano reside allí, en la creación. El jamás será esclavo de la palabra. Lengua y lenguaje lo han humanizado. Es por la palabra que el hombre toma conciencia de su libertad. En la comunión con otros la palabra es el vino y por eso los hombres se purifican bebiendo y hablando.

Vivencias, sentimientos no constituyen aisladamente la gestación y culminación del poema. A lo sumo, podríamos reconocer en ellos un átomo germinal de poesía, que de no fundirse con la vida misma no podríamos alcanzar la explosión poética... Cuando la vivencia, la intuición u otra categoría personal se hace LENGUAJE, sólo en ese caso, adviene el POEMA. Nace el poema... El poema dice lo que dice. La poesía no es explicación de las cosas ni ella misma necesita explicación. El misterio del poema se resuelve en su transparencia.” (Ibar Varas).

 

SEGUNDA PARTE

Pensando en la faceta docente, de investigación y ensayística de Ibar Varas, nos permitimos presentar tres breves trabajos que seguro estamos él magistralmente los complementaría, enriquecería, en la esperanza de abordar oportunamente su ideario reflejado en las obras Andragogía y Flilosofía, así como Teoría dialógica de la educación.

Justamente Ibar Varas compendia su propuesta académica en la obra “Teoría dialógica de la educación”. A partir de investigadores como Lévinas, Freire, Franki, Maturana, Dussel, Habermas, Maffesoli, presenta las ideas más relevantes que constituyen aportes significativos a su planteamiento, señalándonos la exigencia del método, la tradición y ruptura de teorías relativas al diálogo; así como el diálogo en la educación junto con los principios de la teoría dialógica de la educación.

En el Pórtico nos sintetiza la razón de ser de su investigación: “La teoría dialógica postula una concepción del diálogo desde la convivialidad, la acción humana intersubjetiva y el reconocimiento de la alteridad” aspirando que su proposición abra una discusión amplia. “Un aspecto, nos dice, que confiere a este trabajo la posibilidad de su enriquecimiento entre los educadores está determinado por la estructuración de los principios de la teoría dialógica de la educación propuestos: reciprocidad, intersubjetividad, alteridad, simetría y proxemia.”

1.- De la razón espiritual

Del concepto de “inteligencia” están saturados los estantes, las editoriales, la pedagogía, la filosofía, el orbe investigativo entero, hasta llegar con Daniel Goleman a la “inteligencia emocional”, en la que integra la razón con los sentimientos, las emociones. En este orden, el profesor chileno Ibar Varas aborda en documentado ensayo la trayectoria “De la razón ilustrada a la razón sensible”, partiendo de los determinantes existenciales de Descartes hasta “El elogio de la razón sensible” elaborado por Michel Maffesoli, divulgado éste en el año 1997.

Nos precisa Varas que Maffesoli quiere que la razón sensible nos acerque a un nuevo modo de pensar y decir el mundo, a una conciencia que se proyecta como una ampliación de la conciencia, a través de una revalorización de la razón que nos instala en una razón sensible en donde el reino dionisíaco cobra una nueva vitalidad, llegando a convivir la razón y la sinrazón. Subraya Ibar Varas como en la razón sensible tiene cabida lo irracional, lo insensato, las pasiones en general, lo que fundamenta la nueva perspectiva de “una razón que haga de lo sagrado y profano mundos coexistentes.”

Entendemos que “Elogio de la razón sensible” trata de descifrar el mundo contemporáneo -el “espíritu de nuestra época”- anteponiendo las intuiciones y fogonazos de la razón sensible a las razones y sinrazones hasta ahora conocidas; respondiendo por los distintos rumores y humores de la actual vida colectiva, impregnada de un sinnúmero de sorpresas espirituales, no sólo materiales. En una palabra, Maffesoli aboga por la articulación de una razón sensible no separada de la vivencia ni de la emoción, en una “visión intuitiva del mundo contemporáneo,” en la que sobresale el papel de los ámbitos afectivos, interactivos, subjetivos, lúdicos y onírico sociales.

Maffesoli promueve una “sociología comprensiva de la vida cotidiana”, fundada, según explicación de Miguel Martínez Miguélez, en la sabiduría popular, en el conocimiento ordinario, en la trivialidad de la conversación de café, en ese hablar que parece no decir nada, pero que genera, sin embargo, una ayuda especial para hacer frente al destino, al tiempo que pasa, a los sinsabores de la vida y a la misma muerte, creando relaciones afectivas profundas cargadas de valor.

Y concluye Martínez Miguélez: “El camino que nos parece más indicado para lograr estos altos objetivos que señala Maffesoli es el de un diálogo fecundo. Con el “diálogo” como instrumento operativo, se pretende asimilar, o al menos comprender, las perspectivas y el conocimiento de los otros, sus enfoques y sus puntos de vista, y también desarrollar, en un esfuerzo conjunto, los métodos, las técnicas y los instrumentos conceptuales que faciliten o permitan la construcción de un nuevo espacio intelectual y de una plataforma mental y vivencial compartida.”

¿En suma, si para vivir humanamente, hemos de convivir y entendernos con los demás, necesitaremos, hoy, una Inteligencia Espiritual fincada en una Dirección de Inteligencia Espiritual al interior de una Razón Poética o Razón Espiritual?

 

2.- Pedagogía de la Liberación

A una década del fallecimiento de Paulo Freire, el autor de La Educación como Práctica de la Libertad, Pedagogía del Oprimido y Pedagogía de la Esperanza -textos indispensables para entender los debates en torno a la educación latinoamericana en las últimas décadas- conviene repensar su ideario en torno a la autonomía, la democracia, el respeto mutuo y sobre todo la transformación social en el marco de los cambios en nuestros sistemas educativos. Al respecto, detengámonos un instante en la reciente entrevista que hiciera Rosa María Torres, pedagoga ecuatoriana, ex Ministra de Educación del Ecuador, al pedagogo brasileño Frei Betto, compañero de Paulo Freire.

Para Betto las reformas, los cambios educativos de la región enfatizan demasiado en las nuevas tecnologías, en la educación tecnocientífica, restringiendo el espacio de los paradigmas, los valores, la ética. Como decir, si todo proyecto ético ha de sustentarse en la libertad, con mayor razón el proyecto educativo ha de fincarse en los valores de la libertad, la justicia, la equidad. Es ahí donde Betto advierte el verdadero desafío de la educación popular: “Conseguir organizar a la sociedad civil, sobre todo los sectores populares, y movilizarla en función de otro mundo posible”.

Frei Betto no teme en afirmar que “no habría la actual primavera democrática en América Latina sin Paulo Freire. Lula, Hugo Chávez y Evo Morales se explican también gracias a su metodología. Fue quien inculcó la autoestima en los oprimidos, enseñando que no hay nadie más culto que otro, sino que hay culturas distintas y socialmente complementarias”.

Considera que es preciso a partir del método de Paulo Freire rescatar la pedagogía del oprimido, intensificando el trabajo de base, la educación política de trabajadores, estudiantes, amas de casa, es decir, favoreciendo el empoderamiento popular de la sociedad civil, el que dará legitimidad y estabilidad a los gobiernos populares. Categóricamente sostiene que la pedagogía de la liberación es más necesaria y urgente que nunca y que de no adoptarla, los gobiernos corren el riesgo de quedarse sin bases populares.

Definitivamente, la educación así entendida debe ayudar a construir el futuro de nuestra sociedad, poniéndose al servicio de las fuerzas que respondan por el nuevo orden social. Dentro de los parámetros de liberación y vinculación con la praxis revolucionaria liberadora de un auténtico humanismo, nuestra educación debe estar en condiciones de encontrarse consigo a partir de una desinidvidualización o cocreación social a través de una efectiva cooperación liderizadora. Nuestra educación, en aras de un retorno del sujeto y de un sinérgico colectivo, ha de decidir entre perpetuar la neurosis social colectiva o explorar lo posible a la medida de un frente social consciente de sí mismo en concomitancia con una real praxis liberadora. Es ahí donde la visión del mundo de Paulo Freire se transforma en postulado impostergable para la militancia histórica del magisterio nacional y latinoamericano.

 

3.- Sociedad del Conocimiento

Entre las fuentes primordiales del poder social: la violencia, la riqueza y el conocimiento, recayendo en este último la clave de poder de más alta calidad, lo que hace que su atención y redistribución sea más que fundamental. Frente a la riqueza económica y la fortaleza militar, el trípode del poder se afianza sobre todo en el conocimiento. Tal como lo advierte Francis Bacon: “El conocimiento en sí es poder.” Lo que hace que Alvin Toffler concluya en que el conocimiento será la clave del crecimiento económico en este siglo XXI. La clave del “Cambio de poder” al que asistimos, batalla en la que cada una de las instituciones humanas está comprometida. Entre ellas, la universidad, que desde sus inicios tuvo como misión buscar la verdad y formar al hombre a través de la ciencia para que sirviera a la sociedad, constituye uno de los epicentros indispensables de la cultura o cultivo del conocimiento al que nos hallamos enfrentados.

Mario Bunge, filósofo de la Ciencia, reivindica una Sociedad del Conocimiento frente a una de la información: “La información en sí misma no vale nada, hay que descifrarla. Hay que transformar las señales y los mensajes auditivos, visuales o como fueren, en ideas y procesos cerebrales, lo que supone entenderlos y evaluarlos. No basta poseer un cúmulo de información. Es preciso saber si las fuentes de información son puras o contaminadas, si la información como tal es fidedigna, nueva y original, pertinente o impertinente a nuestros intereses, si es verdadera o falsa, si suscita nuevas investigaciones o es tediosa y no sirve para nada, si es puramente conceptual o artística, si nos permite diseñar actos y ejecutarlos o si nos lo impide. Mientras no se sepa todo eso, la información no es conocimiento… La cantidad de información accesible es mucho mayor y la velocidad con que se la puede conseguir ha aumentado enormemente. Antes la gente pasaba horas o días buscando una información. Ahora puede encontrarla muy rápidamente a través de Internet. Pero esa mayor facilidad tiene un lado negativo, que es la sobrecarga de información. Debemos ahora protegernos contra esa sobrecarga, crear filtros para que no nos llegue tanta información mala o impertinente. Necesitamos más tiempo para reflexionar y menos para buscar información.” Ciertamente, se necesita más tiempo para la reflexión, la asimilación, la crítica, la ponderación; para reflexionar en silencio y soledad, para estudiar, para buscar por cuenta propia, para asombrarse, curiosear, es decir, escoger, elegir, investigar y conocer.

Se trata de que la universidad sea verdadera mediadora en esta Sociedad del Conocimiento, contribuyendo a la construcción de una nueva sociedad, más justa y humana, más solidaria y responsable de su porvenir, articulando razón y liberación. Empeñada en una acción decidida y eficaz en la construcción de una nueva sociedad en aras de la paz, el consenso, la participación. Dispuesta a la democratización del conocimiento, a fin de mejorar la calidad de sus servicios a los ciudadanos, donde los valores humanos -el humanismo integral- sea razón de ser de su gestión y proyección, en un mundo en constante cambio.

 

ADENDA

DE LA RAZON ILUSTRADA A LA RAZON SENSIBLE

Ibar Varas V.

Profesor
Decanato de Administración y Contaduría - UCLA

60 COMPENDIUM, Diciembre 2004
Ensayo

Pudiera pensarse que una crítica al racionalismo es hoy una tarea extemporánea. Los discursos de teorías emergentes o estudios en desarrollo parecen confirmar lo contrario. Sin pretender que esta sea una visión acabada de cuanto se ha venido gestando al respecto, obsérvense -entre otros los siguientes análisis y sus correlatos con niveles de aportación teórica.

EL ERROR DE DESCARTES

Con este título, Antonio Damasio culmina una investigación de más de veinte años en el complejo mundo de las neurociencias. El mismo es catedrático de neurología en la Universidad de Iowa. Reputado por sus trabajos con personas afectadas por lesiones cerebrales, Damasio establece una hipótesis que los clásicos del racionalismo no habrían podido vislumbrar y tal vez habrían rechazado: la razón y sus manifestaciones objetivas en la interacción social que reconocemos como racionalidad, no son disposiciones neutras, puras. No hay una razón como principio inmanente desde el cual se proyecta nuestra vida moral, cultural en sentido amplio. Somos racionales y en esa característica privilegiada están integrados afectos y sentimientos. Damasio reconstruye un caso que la investigación neurológica había dejado inconclusa en 1844 en los Estados Unidos. Se lanza tras los pasos de Phineas Gage, el eficiente empleado experto en explosivos de una compañía ferroviaria que instalaba nuevas vías y que, tras un accidente increíble, pierde su vida emocional. Damasio va revisando archivos con celo y brillantez profesional. A las conclusiones que resultan del caso de Gage, quien tras el accidente deja de ser la persona aplomada, respetuosa, gentil y se transforma en un hombre insensible, incapacitado de vivir su vida afectiva, Damasio va anotando las conclusiones de miles de pacientes en más de dos décadas.

DE LA RAZÓN ILUSTRADA A LA RAZÓN SENSIBLE

La conclusión que da forma a su hipótesis une fisiología y anatomía; emociones, razón ysentimientos. El error de Descartes fue la pretendida asepsia de una razón pura, inmanente, principio y motor de nuestros determinantes existenciales. Cogito ergo sum, primero pienso y del pensar me viene el existir, afirma Descartes en la parte cuarta del Discurso del método. Somos racionales y emocionales. Razones y sentimientos no pueden explicarse como compartimentos separados de nuestro cuerpo. La razón posmoderna es un tramado que va más lejos que las relaciones neuronales: nuestro cuerpo siente, nuestra mente piensa, nuestras emociones odian, aman, sufren, etc. Todo ello sucede desde una corporalidad imposible de dividir o separar. Pensando tal vez en Kant, Damasio confiesa que se propuso escribir sus experiencias científicas convencido de que “la razón puede no ser tan pura como muchos suponemos: en la base racional están emociones y sentimientos”. Spinoza en su tiempo lo dijo brevemente: “...la razón no puede reprimir los afectos”.

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Confundido con una cantidad difícil de precisar de obras de autoayuda -unas más próximas a la ciencia y otras inclinadas al mercantilismo editorial-, este libro de Daniel Goleman aparecido en 1995 venía por senderos complementarios al recorrido por Damasio. Durante veinte años Goleman ha llegado a concluir que hoy es posible conocer con mayor rigor científico la importancia de la actividad emocional y diseñar soluciones para actuar ante quienes se ven desbordados por el odio, el dolor, la rabia, la angustia, etc. La tesis de Goleman se enuncia diciendo que el coeficiente intelectual no puede dar cuenta plenamente de nuestras conductas o de la mayor o menor habilidad para resolver problemas: hay que conocer el “conjunto de habilidades que hemos dado en llamar inteligencia emocional”, dice Goleman. Esa inteligencia emocional debe ser entendida como el hilo que une y vincula sentimientos, carácter y los impulsos morales. De aquí se desprende el énfasis psicológico de la teoría pues detrás de los sentimientos, en la misma raíz de ellos, están las emociones que dan el sello de amorosa vinculación con los demás seres humanos o nos arrastran al odio interpersonal o al más irracional de las guerras. La paz podría ser interpretada entonces, en el lenguaje subyacente de esta teoría, como el estado ideal en que el hombre alcanza su equilibrio emocional y sintiente. La humanidad, podría decir Goleman, en estos tiempos posmodernos, está urgida de una armonía simpatética que ya añoraba Platón en el siglo V a.C.

El carácter, los deseos, las ganas, los impulsos y los motivos son inseparables de la preocupación filosófica por la vida social pues no otra cosa preocupa a la filosofía práctica o ética. Somos, parece ser una primera constatación, animales racionales-emocionales-sintientes. Desde el ámbito en que se desplaza la visión sociológica ejercida sobre nuestra vida social, resulta de la mayor importancia este aporte de la teoría de la inteligencia emocional. La sociedad del siglo XXI es heredera de una conflictividad social marcada por el aislamiento, egoísmo, angustia, depresión, odio, ansiedad, neurosis y los impulsos de agresividad que en algún momento parecían propios de la adultez y hoy invaden escuelas y colegios.

En esta tendencia de la epistemología actual por superar los límites que el positivismo le colocó a la razón, aunque paradojalmente la consideró un baluarte inexpugnable para alcanzar el progreso y el desarrollo, Goleman es un hombre de gran optimismo ante las experiencias de la inteligencia emocional, en 62 COMPENDIUM, Diciembre 2004

¿Qué es la razón sensible sobre la cual descansa el nuevo discurso posmoderno que el intelectual francés y profesor de La Sorbona nos propone?

En primer lugar, su marco filosófico dereferencia, responde al desarrollo que en Europa ha logrado vastos alcances en la ética de situaciones. Se trata de una antropología filosófica que piensa al hombre en una referencia contingente definida históricamente en la intersubjetividad de la interacción social. Su discurso, como en Ortega y Gasset y en los existencialistas, es una razón vital y por ello, desde un comienzo es un vitalismo optimizante, desacralizador. El sentido situacional de la razón sensible se refiere al énfasis que las cosas muestran en su aparecer. Se trata de asumir la existencia menos como una representación del mundo y dejar que se manifieste como una simple presentación. Esta presentación tiene en sí la riqueza, el dinamismo y la vitalidad de los mundos antagónicos y opuestos que en los orígenes de la filosofía alumbraran Empédocles y con mejores resultados posteriores, Heráclito. Así llegamos a una razón que sale de los marcos o categorías conceptuales clásicos que la definen pura, dura, y nos acerca a un mundo tal como el mundo es, sin prenociones ni categorías a priori. Maffesoli quiere que la razón sensible nos acerque a un nuevo modo de pensar y decir el mundo.

Se trata de un quiebre epistemológico que intenta integrar en una visión cósmica ciencia, arte, filosofía y, al parecer, todo cuanto hay. Se trata de una vuelta a los orígenes mismos de la filosofía o aún más lejos, a los orígenes de la tragedia griega tan rica en vetas míticas. Maffesoli parece dispuesto a romper los marcos de referencia de su propia experiencia, la sociología. En los fundamentos de la razón sensible aparecen, como en un gran escenario especial, en las últimas dos décadas. Para enfatizarlo, sostiene que:

Hemos sobrevalorado la importancia de los aspectos puramente racionales (de todo lo que mide el C.I.) para la existencia humana pero, para bien o para mal, aquellos momentos en que nos vemos arrastrados por las emociones, nuestra inteligencia se ve francamente desbordada... (Goleman, 1997, p. 23).

LA RAZÓN SENSIBLE

Michel Maffesoli ha planteado un análisisde la Modernidad a partir del papel que en ella se atribuía a la razón. Esa racionalidad ilustrada, instrumental, objetiva (desde la objetividad que exigía la ciencia), ponderada (rigurosa hasta la frónesis como exigía Aristóteles); pura (como la pensaba Kant y descontaminada de la experiencia para evitar el escepticismo de Hume y los desvaríos de la metafísica). Esa razón, alcanzó su cristalización en los predios epistemológicos del positivismo. Ahora está aquí observada y puesta al trasluz por Maffesoli, quien intenta construir una teoría sociológica de alcances tan vastos como una muy sensata universalidad de lo que llama razón sensible. Y no le faltan motivos, pues la mayor sensatez en la historia de las ideas que han revolucionado el pensamiento humano, han sido aquellas que en su tiempo o fueron perseguidas o se consideraron utópicas. Está también la historia de aquellos que por discrepar y por ofrecer nuevos cauces a la ciencia fueron quemados en la hoguera -que no es ninguna metáfora- como Servet o Bruno. Estas prácticas, parecen superadas sin que tengamos seguridad de que no volverán a repetirse.

63 De la razón ilustrada a la razón sensible epistemológico, la psicología, los mitos, la tragedia, la poesía, todo el arte, la biología, con énfasis en las neurociencias. Le sirven al discurso de la razón sensible el inconsciente colectivo de Jung y el psicoanálisis freudiano. Lo ha dicho con ambición Maffesoli. Se trata de una conciencia que se proyecta como una ampliación de la conciencia. He aquí un proyecto ambicioso, una construcción teórica que amplía los horizontes.

Para una aspiración tan legítima en estos complejos tiempos posmodernos, la razón ha pasado a una sala de tratamiento intensivo y su diagnóstico plantea innumerables interrogantes. Pero no importa, el hombre es un animal que hace preguntas, ha sentenciado el historiador Daniel Boorstin. Se trata de una nueva manera de ver, pensar, aprehender, interpretar y comprender el mundo. No es extraño, entonces, que la construcción epistemológica posmoderna se haya desarrollado con discursos que, en apariencia dispersos, se han ido fortaleciendo e integrando en una teoría de amplios alcances que podrían extenderse a todo el globo. Aclaremos de una vez, no se trata de construirle el piso teórico que le faltaba a la globalización. Como puede observarse, hay una revaloración de la razón. El salto epistemológico nos instala en una razón sensible. En algún momento su empeño lo acerca al estilo genealógico de Nietzsche y esperamos que no se diluya en nuevo nihilismo. En lo psicológico, quiere rescatar a la teoría de la Gestalt al desarrollar su idea del “formismo”, en plena oposición a cualquier tendencia a las esencias. Piensa que una razón sensible, que evite las manipulaciones de la técnica, la ideología, etc. podría apoyarse en cierto espíritu dionisíaco, capturando de él una exultante defensa de las pasiones como elemento integrador de una conducta moral más amplia y comprensiva. Esta razón sensible debe evitar la denotación peyorativa de lo irracional. El nuevo discurso será incluyente y no excluyente. Con Freud habrá que repensar esta pasión por desentrañar qué es aquello que nos mueve en la vida moral y nos impulsa desde fuerzas oscuras, profundas e inconscientes. Así, la aspiración dionisíaca es de un nuevo vitalismo en que convive la razón y la sinrazón.

No resulta sorprendente entonces hallarnos ante un reconocimiento no explícito, pero de profunda riqueza en el subtexto, de pistas y señales en el camino de la lectura que nos colocan ante un desafío hermenéutico que va develando el quiebre epistemológico de la posmodernidad. ¿Cómo aparece esta vertiente en el trabajo de Maffesoli? Es necesario, dice, pasar del afán filosófico de la representación en el doble sentido psiconeurológico y filosófico, a la simple presentación. La representación ha sido pensada como visión, contemplación, aprehensión del mundo y su máxima aspiración ha sido una wellstanchauung. Los empiristas, y después de ellos los pragmatistas, pusieron el énfasis en la idea de que el mundo es captable por los sentidos. Su concepción mecanicista del conocimiento como percepción/sensación/ aprehensión/representación final en el cerebro ejerció una larga influencia. Las neurociencias han develado lo que había de misterioso en el cerebro. Ahora estamos en condiciones de responder cómo las percepciones inician un proceso interpenetrado de receptores, neurotransmisores, neuronas, dendritas que culminan en la sinapsis.

A Maffesoli le preocupa la gestación de una epistemología que ponga énfasis en la pura presentación. Si se quiere aproximar su propuesta a los lenguajes neofenomenológicos, debería decirse que hay una pretensión de una presentación pura. Husserl tuvo la pretensión de 64 COMPENDIUM, Diciembre 2004 que la intuición eidética lo conduciría a una filosofía pura. El fracaso de esa metafísica era evidente.

La fundamentación de este giro de la razón posmoderna se funda en el convencimiento de la necesidad de pasar de un racionalismo puro y duro, a un espacio abierto en que tengan cabida lo irracional, lo insensato, las pasiones, lo que desearíamos como Dionisos. Lo sensato es reconocer, sostiene, que hay particulares condiciones que hacen a cada cultura dispuesta a abrirse a la realidad circundante en que lo humano se funde en la ambivalencia, lo ambiguo, lo contradictorio. Como en el teatro, luz y sombra. Como en la vida, cuerpo y espíritu en una organización que hace fecunda la vida misma.

En la presentación las cosas simplemente son. La modernidad política valorizó la

democracia burguesa como el sistema que mejor sabía expresar la convivencia social. Ante iguales deberes y derechos la representación política garantizaba el buen funcionamiento en todos los ámbitos, desde el vecindario hasta el país. Al elegir, alguien nos representa. La presentación es simple aparecer. Si se extreman las exigencias del análisis, nos encontraríamos ante una aspiración fenomenológica que intenta despojar (en la epojé) al mundo de lo accesorio y superficial, lo intenta presentar como un mundo descarnado, puro, en su verdad esencial. Por eso la presentación no se contamina con la experiencia ni con psicologismos. Deja que el mundo sea, en toda su posibilidad y realización de ser mundo. Para evitar alguna confusión regresiva en lo político o metafísica en lo filosófico, Maffesoli declara que se trata del mundo de aquí. En este modo de ver el mundo, descarnado, no hay reminiscencias místicas. Tampoco debe confundirse el aparecer de las formas (en su ampliación del formismo derivado de la Gestalt) con las apariencias de quien asume una actitud ramplona y simple. La crítica a la razón moderna instrumental, tecno-científica, funcional, va dejando aparecer desde el interior de la posmodernidad las nuevas luces. Se empiezan a reconocer las formas que van dando sentido a la razón sensible. Para dar garantías y más clara idea de esta propuesta de una nueva racionalidad, Maffesoli no quiere separar los mundos. Como Leibniz y Newton, nos recuerda que el mundo es matemáticamente infinitesimal; pero en su infinitud es uno, aunque no homogéneo y que la actitud intelectual no basta, ella se conforma con el discriminar. El pensamiento moderno separó el bien del mal; lo verdadero de lo falso, pero en el mundo coexisten los opuestos. La riqueza del mundo es heracliteana y persiste por el constante fluir que hace de la vida, muerte; y de la muerte, vida. No se puede ver el mundo como de fuera, como exigía Dürkheim que hiciera el sociólogo, en oposición a lo de dentro, pues ambos referentes hacen el mundo. Lo material no excluye lo inmaterial.

Tal vez ahora empieza a comprenderse, en esta nueva sensibilidad de la razón el discurso de quienes se pronuncian por el respeto de las minorías étnicas, económicas o sociales. En este sentido las ideas de Edgar Morín, en su defensa de la diversidad ecológica y humana, no son ajenas al discurso de Maffesoli. El racionalismo no ha sabido reconocer las fuerzas contrarias a él para integrarlas. O es blanco o es negro; o racional o irracional. O virtuoso o pecador. Pareciera que la posmodernidad requiere de un gran director de orquesta dotado de la habilidad para hacer entrar todos los sonidos en la interpretación armoniosa del mundo. O que requiere de un gran pintor, que como hicieron los pintores barrocos, intente ofrecernos un mundo hecho 65 De la razón ilustrada a la razón sensible lúdicamente, inacabado, que nos permita avizorar sus contornos, sus vados y sus pasos seguros. Al mismo tiempo que las huellas, las autopistas y las selvas. Un mundo en el que cada quien pueda hacer el suyo y ser respetado por ello. El mundo no está hecho, está apenas insinuado. La belleza del crepúsculo encierra la belleza del amanecer. En la vida de aquellos morimos y en la muerte de estos vivimos, nos recuerda a cada instante Heráclito.

Hay que darle nuevos aires a la razón, caso contrario, pasará a ser una condición esclerotizada, petrificada. Si otros la forjaron de hierro, habrá que fundirla y reconstruirla no sólo pura, como aspiraba Kant, sino como la condición privilegiada que integra todos los posibles sonidos y colores; altos y bajos; una razón que haga de lo sagrado y profano mundos coexistentes. Entonces, la razón sensible tendrá que proyectarse en un mundo multicultural, complejo y abierto. Tal vez el equilibrio ecológico sea inseparable del equilibrio humano.

REFERENCIAS

DAMASIO, A. (1997). El error de Descartes (2ª edic.). Santiago, Chile: Edit. Andrés Bello.

GOLEMAN, D. (1997). Inteligencia emocional (10ª edic.). España: Kairos.

MAFFESOLI, M. (1993). El conocimiento ordinario. México: F.C.E.

MAFFESOLI, M. (1997). Elogio de la razón sensible. Buenos Aires: Paidos.

MORÍN, E. (1999). La cabeza bien puesta. Buenos Aires: Nueva Visión.

http://www.ucla.edu.ve/DAC/compendium/Revista13/Ensayo%20Ibar.pdf

 

BIBLIOGRAFÍA

GRASSI, Ernesto: Vico y el humanismo. Anthropos, Barcelona, España, 1999.

LISCANO, Juan: Panorámica de la Literatura Venezolana. Publicaciones españolas, S, A, Caracas, 1973.

MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, Miguel: El paradigma emergente. Trillas, México, 1997.

RUIZ, Juan: El libro del buen amor. M. Alfredo Angulo Editor. Buenos Aires, 1939.

SAMBRANO URDANETA: Oscar; Literatura hispanoamericana, Monte Ávila Ediciones Latinoamericana. II Tomos.Caracas, 1991

SAANTAELLA, Juan Carlos: Manifiestos literarios venezolanos, Monte Ávila Editores,1992.

VARAS, Ibar: Fábula del gorila y otros exterminios, 1980.

Todo camino orillas, Ediciones La Espada Rota, Caracas, 1985.

Si vas para Chile, Ediciones Barricada, 1987

Introducción a la pareja, Ediciones Junto al naitén,1989.

Diccionario técnico alternativo, Ediciones Junto al maitén, 1989,

Suma de ausentes voces, (editado en Canadá), 1991.

Lejano, Barquisimeto, 1991,

Copa y espada, Fondo Editorial UCLA, Barquisimeto, Venezuela, 1995.

Decir de ausencias, Ediciones Junto al maitén, 1997.

Araun, Ediciones junto al maitén, 1999.

Andragogía y Filosofía,(ensayo) tres ediciones, 1989, 1990, 1994.

Teoría dialógica de la educación, (ensayo). Ediciones Alsur, 2007.

Lenguaje y Poesía. Pensar y decir el mundo. Ensayo 11. Inédito.

De la razón ilustrada a la razón sensible

http://www.ucla.edu.ve/DAC/compendium/Revista13/Ensayo%20Ibar.pdf

ZALAMEA, Jorge: La poesía olvidada y recordada. Ediciones la Buena Prensa. Bogotá, 1965.

 

© Pablo Mora 2008

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero38/ibarvara.html