Espéculo

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Nicolae Steinhardt

El Diario de la Felicidad

  

 

La atormentada historia del siglo XX nos ha dejado algunas voces que golpean con una fuerza incesante las conciencias de los hombres de este nuevo siglo XXI. Una de esas voces tiene el acento lejano de las tierras rumanas: Nicolae Steinhardt (1912-1989), el padre Nicolae del monasterio de Rohia, el judío convertido al cristianismo ortodoxo y ecuménico en virtud de un inolvidable bautizo con agua purulenta en una cárcel comunista, levanta con este Diario una referencia ética y religiosa incontestable. Las páginas de esta obra nos convierten en testigos privilegiados de una moralidad ejemplar.

Nicolae Steinhardt pertenece a la generación de entreguerras que ha dado a la literatura rumana nombres de talla internacional, como Mircea Eliade, Eugen Ionesco, Emil Cioran o Alexandru Cioranescu. A diferencia de ellos, su fama iba ser postúma con la publicación del Diario de la felicidad (1991) que es, en la actualidad, el libro más leído en Rumanía. Reeditado 9 veces, ha sido traducido al italiano (1995, editorial il Mulino, Bologna), francés (1995, Arcantere Editions, Editions Unesco), griego (2006, editorial Maistros), húngaro (2007, editorial Koinonia) y hebreo (2007). Escrito en 1972 y confiscado dos veces por la Securitate, El Diario de la felicidad, fue publicado por primera vez en 1991.

Nicolae Steinhardt nació el 29 de Julio de 1912 en Bucarest en el seno de una familia judía. Su padre Oscar Steinhardt, de profesión ingeniero, había estudiado en la Politécnica de Zúrich, donde había tenido como compañero a Albert Einstein. Por línea materna, Steinhardt era pariente de Sigmund Freud. De profesión abogado y de vocación escritor, Steinhardt responderá a los dos totalitarismos del siglo XX, mediante la restauración de los principios del liberalismo clásico.

En 1960, durante la segunda ola de represión de los años 1958-1960, es condenado en un juicio trampa por las autoridades comunistas a doce años de cárcel, por haber participado en unos cenáculos literarios en los que varios escritores leían sus propias obras o comentaban los libros publicados en Occidente de Cioran, Ionescu y Eliade. Su detención es la consecuencia de la política de represión y arbitrariedad de un régimen totalitario cuya ideología conduce a la deshumanización del individuo.

La cárcel fue para Steinhardt una experiencia que iba a cambiar para siempre el curso de su vida. La cárcel es el umbral de su conversión: allí Steinhardt, un joven judío agnóstico que se percibe a sí mismo como viejo y fracasado, se convierte al cristianismo. Sale de esta experiencia regenerado, sereno y feliz y transfigurado por la fe.

A pesar de la tortura, el hambre y el aislamiento, la cárcel se convierte para Steinhardt en el lugar de máxima felicidad. Hace posible la metanoia, el renacer a una nueva personalidad. Su diario deja constancia de este sufrimiento transfigurado en felicidad que años más tarde en 1980 culminará en la experiencia del hesicasmo ortodoxo.

Liberado gracias a la amnistía general de 1964, Steinhardt será hasta el final de su vida un opositor inconformista e incómodo para el régimen. Después de tomar el hábito en 1980, Steinhardt vive en el monasterio de Rohía. Murió el 30 de marzo de 1989, pocos meses antes de la caída del muro de Berlín y de la revolución en Rumanía. El diario y el comportamiento lleno de dignidad y nobleza de este monje ortodoxo se ganaron los elogios del Papa Juan Pablo II.

El diario es un libro polifónico acerca de la detención, las cárceles, la tortura, los interrogatorios, el comunismo, la historia moderna de Rumanía, las opciones vitales, la reacción ante el terror, la fe y la traición. La narración del autor acerca de su transformación interior conduce a disquisiciones morales, exégesis bíblica, hermenéutica literaria, intentos de investigación sociológica, análisis y teoría política.

El diaro es la historia de un hombre que rechazó ser testigo de la acusación de sus amigos. Escritura memorialista y autobiográfica, el libro es un documento histórico y una confesión de fe ortodoxa. Traza la historia de una conversión y propone una reflexión acerca de la esencia del cristianismo, entendido como “una aventura temeraria”. Revela las realidades prohibidas de la represión totalitaria, al tiempo que perfila el trayecto interior de transformación y transfiguración del individuo. El diario documenta no sólo la represión del individuo en la sociedad comunista, sino también la esperanza.

El diario tiene su propio destino agitado. Publicado póstumamente en 1991, fue compuesto entre 1967-1971 y confiscado dos veces, en 1972 y 1984, por la Securitate. Además de confesión y revelación cristiana, el Diario de la felicidad es una escritura autobiográfica a la vez que un documento histórico que avanza una reflexión acerca de la experiencia del Gulag.

El núcleo de esta evocación lo constituye su detención, interrogatorio y proceso judicial, pero el hilo narrativo conduce a una construcción polifónica que da pie a múltiples digresiones filosóficas, religiosas e históricas. El acento de esta re-memorización no cae tanto en el desarrollo de los acontecimientos, sino en el despertar y la aventura de la conciencia que marcan las distintas etapas de un trayecto interior.

El Diario demuestra la relación indisoluble entre la fe y el comportamiento ético. La concepción concepción filosófico-religiosa de Steinhardt se nutre de la tradición de la teología de la libertad de la tradición ortodoxa. Su obra continúa el pensamiento de escritores y teólogos como Fiodor Dostoyevski, León Shestov y Nikolai Berdiaev. Para Steinhardt el cristianismo significa ante todo “valor, dignidad, honor y heroísmo”, “la transmutación del hombre, metanoia” o la “receta de la felicidad”.

J. Aguirre

 

© Espéculo 2008

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2008