Espéculo

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Fernando Valls

Soplando vidrio
y otros estudios sobre el microrrelato español

  

 

Basilio Pujante Cascales
Universidad de Murcia
basiliopc@hotmail.com

El profesor Fernando Valls lleva ya varios años dedicado al estudio del microrrelato desde varios frentes. Gracias a la labor realizada en la editorial Menoscuarto, en revistas como Quimera, Clarín o Ínsula, en congresos, en sus clases en la Universidad Autónoma de Barcelona o en su blog, Valls se ha consagrado como uno de los mayores especialistas españoles en la minificción. A través de la de editorial Páginas de Espuma, nos presenta este Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español, un libro que pretende ordenar sus aportaciones teóricas al género. Se trata de una recopilación de artículos de diversa procedencia y que en algunos casos han sido reelaborados y ampliados para esta ocasión.

El libro no es una mera suma de textos independientes, sino que la actualización a la que Valls ha sometido a sus trabajos dota a la misma de una coherencia interna. Aún así son inevitables, como señala el propio autor, algunas redundancias en el texto. Otro mecanismo que hace de ésta una obra homogénea es la estructuración de los artículos, que responde a una programación minuciosa de los contenidos que se van exponiendo. Tras el prólogo, aparecen dos capítulos que repasan los rasgos generales del microrrelato, y en los que se señalan los principales hitos del género en nuestro país. El bloque central del libro está dedicado a los autores que de manera más conspicua han cultivado la minificción en España, centrándose en las principales obras de cada uno en este campo. Finaliza el libro con unas conclusiones y con la selección por parte del autor de los volúmenes más destacados, a modo de guía de lectura.

Desde las primeras líneas del prólogo, Valls defiende el estatuto genérico del microrrelato y su vigencia actual. Repasa los congresos que se le han dedicado en los últimos años, y pone de manifiesto su presencia en la prensa generalista, en las revistas especializadas, en los talleres literarios y en el mundo editorial. Aporta el autor todos estos datos sobre la buena salud de la minificción en España, para contrarrestar los prejuicios que según él muchos críticos y escritores poseen aún hacia el microrrelato, y que irá rebatiendo a lo largo del libro. Su defensa apasionada del género no es óbice para que reconozca algunos de los males que le afectan, como la existencia de minicuentos que son meros “alardes de ingenio” o la de otros escritos por “mercenarios” de la Literatura.

Siguiendo la estela de Horacio Quiroga, Fernando Valls redacta un decálogo sobre el microrrelato, aunque a diferencia del autor uruguayo, éste ofrece el punto de vista del especialista y no del escritor. En él se van repasando los puntos más discutidos en el campo de los estudios de la minificción: la terminología, el origen, la extensión, su autonomía, etc. El décimo punto se centra en una idea que se repetirá varias veces a lo largo del libro: el minicuento necesita un lector activo. Tras este decálogo, Valls enumera los autores más destacados del género en España, y recalca la decisiva influencia de la minificción hispanoamericana en nuestro país, que se extiende desde autores ya clásicos en este ámbito como Borges, Cortázar y Monterroso, hasta nuestros días.

El capítulo “Soplando vidrio”, homónimo al volumen, es el más extenso junto al dedicado a José Jiménez Lozano, amén de uno de los más interesantes. En la cronología del microrrelato español suele haber un salto entre los iniciadores del género, Juan Ramón Jiménez, Gómez de la Serna, Max Aub y Ana María Matute, y los autores que en los ochenta y noventa revitalizaron la minificción en nuestro país: Javier Tomeo, Rafael Pérez Estrada, Luis Mateo Díez, etc. Esta aparente pausa de décadas en el cultivo del minicuento en España, que los especialistas mitigaban con la influencia lationamericana, es desmentida por Valls en este capítulo. Aporta, gracias a una labor investigadora necesaria para completar la historia del género en nuestro país, una lista formada por casi dos decenas de creadores, que de manera más o menos continuada, han publicado microrrelatos. Se agrupan estos escritores por generaciones, tres en total, y se repasan minuciosamente las obras en las que podemos encontrar relatos hiperbreves. Su producción es dispar y a menudo dispersa, pero es imprescindible para entender la evolución del género situar en él a autores como Camilo José Cela, Alfonso Sastre, Rafael Sánchez Ferlosio o Medardo Fraile.

Tras este capítulo, Valls se acerca a la producción minificcional de varios escritores que forman parte del canon del género en España: Ana María Matute, Max Aub, José María Merino, Javier Tomeo o José Jiménez Lozano. No sólo ofrece los rasgos más destacados de cada uno, sino que se detiene en el análisis de microrrelatos concretos que a veces reproduce en el libro. Completa su repaso a autores que cultivan el género con otros cuya aportación al minicuento ha sido más reciente, como es el caso de Luciano G. Egido o Juan Pedro Aparicio, y con escritores más jóvenes como Pedro Ugarte, Rubén Abella y Juan Gracia Armendáriz. Asimismo se ocupa, en sendos estudios inéditos, de dos antologías: la primera recoge minicuentos del trío leonés formado por Juan Pedro Aparicio, Luis Mateo Díez y José María Merino, y la segunda de jóvenes extremeños.

En el tramo final del libro abandona el análisis de obras concretas, para aportar de nuevo sus reflexiones sobre el género. El título del penúltimo capítulo es muy significativo, y deja entrever el hartazgo del autor de los estériles e interminables debates que se suelen establecer cuando se habla de la minificción: “En torno al microrrelato español: para acabar de una vez por todas con algunos malentendidos”. En esta sección señala Valls la presencia del género en otras literaturas y su entronque con formas culturales contemporáneas caracterizadas por su extrema brevedad. Acaba el libro con lo que el autor llama “Algunas sugerencias de lectura”, en el que agrupa aquellos textos, tanto de ficción como teóricos, que son imprescindibles para conocer en su justa medida el género.

Estamos ante un libro necesario, por la escasez de volúmenes dedicados al microrrelato en España, y en el que Fernando Valls realiza un alegato a favor de la minificción, sabiendo señalar tanto sus virtudes como sus vicios y errores.

 

© Basilio Pujante Cascales 2009

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2009