Juegos de realidad y poética con Octavio Paz y Sabina Berman

Lic. Elena Espinosa Consejo

Universidad de Colima, México
econsejo@ucol.mx


 

   
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Resumen: El siguiente ensayo es un acercamiento desde la estética y poética de Octavio Paz (1914. poeta y ensayista. Nació en Mixcoac, Distrito Federal) desarrollada en su libro El arco y la lira (1972), apoyándome además como ejercicio didáctico en la labor poética de Sabina Berman (1956. dramaturga, guionista de cine, poeta y narradora. Nació en la Ciudad de México) se esbozará un análisis acerca de la poesía haciendo algunas anotaciones sobre las cinco vertientes significativas contenidas en un poema: ritmo, imagen, metáfora, símbolo y tiempo.
Palabras clave: Octavio Paz, Sabina Berman, valores artísticos y estéticos, lenguaje-poesía, opalescencia

 

No toda obra construida bajo las leyes estructurales de la poética puede considerarse un poema, ya hace tiempo así lo consideraba Octavio Paz: [1], la poesía no es sólo conocimiento claro está, de la forma y presentación de su estructura, la poesía -decía Paz- si es tocada por el lenguaje vulgar se convierte en actos poéticos irrepetibles, imágenes, colores, ritmos y visiones que otorgan al poema en sí su título divino. Por tanto la exacta pronunciación de las palabras provoca la magia y dan pie para que las condiciones de la eficacia en el poema estallen y arda la llama [2]. Este lenguaje hablado está más cerca de la poesía que de la misma prosa, es menos reflexivo y más natural, de ahí que se considere que es más fácil ser poeta sin saberlo que ensayista. El poeta siempre es aquel que es capaz de trascender los límites de su lenguaje, se encuentra en un constantemente estado de búsqueda en sus poemas y simplemente se conoce y se ama, se reconoce y se captura en una luminosidad de palabras que pasan a ser más que un simple conjunto de sonetos, estrofas, metros y rimas que ya llevaba dentro.

Todo poema contiene un momento pleno, son las experiencias del silencio, donde corren un sinfín de imágenes que van del núcleo de la palabra a los vocablos que desde siempre han vivido en el conciente del poeta, en su soledad interior surge la maravilla de las voces vivas - menciona Paz- aquel que de veras está a solas consigo, aquel que se basta en su propia soledad, no está solo [3]. Así, llega repentinamente la musa que abre imprevistamente las puertas de la fantasía. Los pájaros, las flores y los sentimientos que circundaban, formarán ante si un espíritu que en ellas se llenan los ensueños. Estos estados pasivos no son nada más experiencias del silencio y del vació, sino momentos positivos y plenos donde, como ya se mencionó, el núcleo del ser salta en un derroche de imágenes y símbolos que hilados adecuadamente representarán una renovación poética. Al nombrar se erige eso mismo que se nombra, esto Paz lo explica de tal forma que sólo le basta decir- al crear con palabras, creamos eso que antes no existía, cuando el poeta afirma que ignora “qué es lo que va a escribir” quiere decir que aún no sabe cómo se llama eso que su poema va a nombrar y que hasta que sea nombrado, sólo se presenta bajo la forma de silencio ininteligible.

Para una poeta moderna como Sabina Berman, quien a los 25 años renunció al oficio de poeta porque ella misma decía- me comía; yo era mi modelo y mi pintor y estaba yo ya muy atormentada, ya no veía ni sentía nada por que sólo me sentía a mí misma... mis textos eran terapéuticos, trataba de poner mis pedazos en el papel y luego armarlos. Los malos poetas hacen eso. Y me encantó el teatro, porque para el teatro todo somos máscaras [4], dejó en su paso por la lírica un par de versos interesantes donde sus palabras que le pertenecen desde siempre las encuentran y reconoce por que son parte de ella y su entorno. Una poética moderna donde sus palabras llegan a una redención de anhelo y donde han quedado atrás aquellos valores arcaicos, un nuevo espacio donde se exploran los sueños sin tiempo, donde se señalan los elementos de la realidad.

Considero oportuno aclarar en este momento que lo que alimenta al poema es sin duda el lenguaje, pero la lengua o el habla no es el poema en sí, ni las palabras sueltas ni los vocablos al azar son propiamente poesía. Para que este lenguaje poético se produzca, tiene que contener cinco vertientes significativas que son el ritmo, la imagen, la metáfora, el símbolo y el tiempo. Las frases cuando se conforman en unidades significativas, contienen por ejemplo los símbolos que representan una renovación en la poética, una nueva estética y expresión ya que se encuentra empotrados dentro y fuera del mismo poema en el inconciente colectivo, que a diferencia de los signos se tiene una dimensión que lo une a un contexto cultural y en la mayor parte connotaciones religiosas, o el ritmo que contiene juegos de luces y sombras, donde los versos muestran una inexplicable emoción en cuanto sugerente musicalidad, Paz lo indica claramente- este ritmo se da espontáneamente en toda forma verbal, pero sólo en el poema se manifiesta claramente. La creación poética consiste en buena parte en esta voluntaria utilización del ritmo como agente de seducción.

Mientras tanto, la imagen jugará en su forma verbal, diciendo lo que el lenguaje es incapaz de decir [8] y la metáfora como apuntara Paz, pondrá su distancia entre la palabra y el objeto, ya que es la que obliga a que se convierta en metáfora todo aquello que se designa [9]. La palabra no es idéntica a la realidad que nombra, es poner las cosas ante los ojos: es, no es, es como. Siempre acude a su ritmo interior, obediente a su inspiración que acaricia esa bella imagen, dando al poema esa eternidad que requiere [10]. La metáfora es denominación, prolongación de sentido por medio de la desviación literal de las palabras.

Eternidad o temporalidad que se encuentra en el sentido mismo del hombre, no está fuera de uno ni pasa frente a nosotros, dice Paz, nosotros somos el tiempo y no son los años sino nosotros los que pasamos. El tiempo deja de ser medida para convertirse en algo concreto y dotado de una dirección- lo que hace instante al instante y tiempo al tiempo es el hombre que se funde con ellos para hacerlos únicos y absolutos. [12]

Pueden ser sutiles estas definiciones, pero la propuesta es recorrer nuevos caminos que conduzcan a escribir a partir de las imágenes, es decir, de la imagen a la palabra a través de la estética misma. Quedando sobreentendido, qué imagen da nacimiento a la metáfora viva [13], puesto que son capaces de provocar inspiraciones súbitas y resonancias interiores para la expresión poética personal. Una forma de identificarlas es que siempre se encontrarán lingüísticamente escritas dentro del poema.

El poema tiende a la recreación de un instante, un conjunto de hechos que resultan arquetípicos para los valores artísticos y estéticos que se conjugan y que, como ya se mencionó anteriormente, sean realmente sublimes y arda la llama que da la opalescencia. Como creación original y única se encontrará envuelta también en una lectura y recitación, el poeta crea pero los espectadores, al recitarlo lo recrea y cada imagen surgida dará paso a otras más.

El poeta conversa con nosotros de las cosas que son suyas y de su propio mundo y de otros mundos, porque la mejor forma de sentir la poesía es diciéndola. Finalmente si no preexiste la palabra no hay poema y sin palabra poética no existe nuestro mundo.

Poemas de agua
Sabina Berman

(Fragmento, Editorial Shanik, 1986)

La excelencia del agua:
que no sabe

TULUM

A solas
a sol y olas
vivo
en este mundo cautivo
de las gaviotas.

A sal y alas
despacio
de espacio
de tanto espacio
muero
aprendiendo
de los veleros
gloria y humildad
de las espumas
de la bruma
olvido

¿A qué un espejo
pudiendo tener por rostro el cielo?

Pastoreo nubes
pensamientos
y cuando el viento llega
y se las lleva
me arrodillo en la playa blanca
y agradezco
el vacío
pleno

¿A qué un amante
teniendo un amar constante
una mar constante?

El mar me responde
poniendo en los riscos
un velo de novia

Vuelvo a preguntar:
¿A qué un templo
bajo este techo repentino de palomas?

 

Conclusión preliminar

A partir de la reflexión hecha a Octavio Paz en su teoría poética, se tienen los elementos cardinales para hacer una crítica más hondamente sobre el poema “Tulum”.

La premisa ¿Se considera una revelación poética? Mi respuesta, es un buen poema, sin embargo, Sabina Berman, como ella misma lo menciona y me encuentro totalmente de acuerdo con ella, es más explosiva en dramaturgia.

—— Positivamente:

— El título es un destello que deja sopesando nuestro sentido de lo conocido. Tulum = muralla, fortificación, defensa. Que contiene el poema que lo relacione con este nombre. Geográficamente esta zona arqueológica de la riviera maya cuenta con vista al mar caribe. El poema nos describe un lugar con: sol, olas, gaviotas, veleros, espuma, playa blanca, mar.

Pero qué hay más a fondo, qué pasa con el lenguaje poético.

— Contiene un profuso ritmo. El juego de palabras hace que se mueva y cante el poema.

— Juega con las palabras:

A solas a sol y olas
vivo

_____________________

A sal y alas
despacio
de espacio

_____________________

un amar constante
una mar constante

— Contiene una gran cantidad de símbolos.

1. Velo de novia

Símbolo del retiro de la vida exterior, la virginidad, la modestia, la inocencia y la virtud, ocultamiento

2. Templo

Morada

— Poema atemporal.

— Frases significativas:

1. de tanto espacio
muero

2. Pastoreo nubes

3. techo repentino de palomas

4. El mar me responde poniendo en los riscos un velo de novia

—— Negativamente:

1. No existe claramente metáforas vivas.

2. Existe una significativa secuencia de imágenes, pero falta esa fuerza que provocará una llamarada.

3. Técnicamente aunque si juega con las rimas consonantes podría mezclar aliteraciones, anáforas, epiforas, el hipérbaton, anadiplosis, etc.

 

Notas

[1] La poesía es experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no-dirigido, es hija del azar y fruto del cálculo. (Paz Octavio 1972: 13)

[2] Que es lo que muchos autores llaman como opalescencia.

[3] Los estados de extrañeza y reconocimiento son también estados de soledad y comunión con nosotros mismos. (Paz Octavio 1972: 134)

[4] Descubrió a los seis años que le gustaba escribir poemas, a pesar de que entre sus sueños de la infancia se encontraba el de llegar a ser pintora. Aquellos primeros escritos “los leía a quien tuviera paciencia; mis amigas la perdieron muy pronto”. (Bosch, Lolita 2007: 232)

[5] Tulum, fragmento. (Berman, Sabina 1986)

[6] Tulum, fragmento. (Berman, Sabina 1986)

[7] Tulum, fragmento. (Berman, Sabina 1986)

[8] La música callada.

[9] El lenguaje es poesía en estado natural. Cada palabra o grupo de palabras es una metáfora, es algo susceptible de cambiarse en otra cosa: la palabra pan, tocada por la palabra sol, se vuelve efectivamente un astro y el sol a su vez se vuelve un alimento luminoso. (Paz Octavio 1972: 34)

[10] Aquello que dicen las palabras del poeta ya está diciéndolo el ritmo en que se apoyan esas palabras. (Paz Octavio 1972: 58)

[11] Tulum, fragmento. (Berman, Sabina 1986)

[12] (Paz Octavio 1972: 190)

[13] Algodón en el horizonte.

 

Bibliografía

Berman, Sabina (1986). Poemas de Agua. Shanik: México

Bosch, Lolita (2007). Hecho en México: este es un libro hecho con cuentos. Grijalbo Mondadori: México

Cooper (2002). Diccionario de símbolos. G. Gili: México

Partida Tayzan, Armando. (1998).Dramaturgos mexicanos, 1970-1990: biobibliografía crítica. Instituto de Bellas Artes: Centro Nacional de Investigación Teatral Rudolfo Usigle: México

Paz, Octavio (1972). El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica: México

Ricoeur, Paul (2006). Teoría de la interpretación: discurso y excedente de sentido Siglo XXI: México

 

© Elena Espinosa Consejo 2009

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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