Puntuación de sintagmas dobles no restrictivos

Miguel Ángel de la Fuente González

E.U.E. de Palencia / Universidad de Valladolid
arkanjel@dlyl.uva.es


 

   
Localice en este documento

 

Resumen: Tratamos aquí, fundamentalmente, casos de construcciones no restrictivas dobles, integradas por un sustantivo, un adjetivo o sintagma preposicional más una relativa (aunque incluimos casos con orden inverso). Estas construcciones, pertenecientes a la categoría de los incisos, deben puntuarse, aunque se dan cuatro posibilidades: con comas solamente, integradas dentro de paréntesis, con comas y paréntesis o al revés. Nos detendremos en estas cuatro posibilidades, para finalizar con algunos casos de tres o más elementos.
Palabras clave: signos de puntuación, sintagmas dobles no restrictivos (explicativos); relativas en sintagmas triples y múltiples.

 

En dos artículos publicados en números anteriores de esta misma revista (37 y 41), hemos estudiado los casos de relativas con nombres propios, simples y dobles respectivamente. Este que ahora presentamos es continuación de los citados, aunque se ha escrito de forma que pueda leerse independientemente. Sin embargo hemos quitado al título la coletilla “de nombres propios”, puesto que esto, en realidad, sólo influye en la selección de los ejemplos. Si elegimos las relativas de nombres propios, y no de nombres comunes o de ambos tipos, fue porque consideramos que quizás resultaban más fáciles de diferenciar y que, por tanto, planteaban menos problemas en el momento de aplicar las normas ortográficas. Además, a fin de cuentas, lo dicho sobre los relativos con nombres propios se podrá aplicar, con las salvedades oportunas, a los de los nombres comunes.

Comenzaremos con un encuadre general, comentando los cuatro problemas básicos de la puntuación: qué puntuar, para qué puntuar, cómo hacerlo y por qué.

A) QUÉ PUNTUAR: LOS SINTAGMAS NO RESTRICTIVOS

Se trata de los tres sintagmas siguientes (en los ejemplos, sólo destacaremos con negrita los núcleos del sintagma, no los complementos):

A.1) Aposición nominal más relativa:

Ayer llegó, por fin, José Cantera, ingeniero de fama internacional, que intentará solucionar el problema.

A.2) Adjetivo más relativa:

Ayer llegó, por fin, José Cantera, famoso internacionalmente, que intentará solucionar el problema.

A.3) Sintagma preposicional más relativa:

Ayer llegó, por fin, José Cantera, de fama internacional, que intentará solucionar el problema.

Estas construcciones parecen ser las más frecuentes, aunque también se pueden encontrar casos con la relativa en primer lugar (orden inverso); así, tendremos también relativa más sustantivo; relativa más adjetivo, etc., de los que también pondremos algunos ejemplos.

Ahora bien, por tratarse de sintagmas dobles, hay que distinguir dos problemas de puntuación: no sólo el del inciso dentro de la oración continente o receptora; sino también el de los dos elementos incisos yuxtapuestos, cuya relación puede ser de similar categoría (cercana a la enumeración) o de inciso dentro del inciso, o de segundo grado (por decirlo de alguna forma); compárense estos dos ejemplos:

Ayer llegó, por fin, José Cantera, ingeniero de fama internacional, que intentará solucionar el problema.

Ayer llegó, por fin, José Cantera (ingeniero de fama internacional), que intentará solucionar el problema.

B) PARA QUÉ PUNTUAR

Los objetivos de la puntuación serían, pues, dobles: diferenciar los casos no restrictivos (explicativos) de los restrictivos (especificativos), reflejando y contrastando sus rasgos suprasegmentales: pausa y tono más bajo en las no restrictivas; además de reflejar la categoría o jerarquía entre los dos componentes del sintagma, como acabamos de ver.

C) CÓMO PUNTUARLAS Y POR QUÉ

Para puntuar las relativas no restrictivas (explicativas), pertenecientes a la amplia categoría de los incisos, se aplica la escala que denominamos “de los incisos”: comas / paréntesis / rayas / corchetes.

Así, las soluciones ortográficas son las cuatro siguientes:

C.1) Todo con comas, que sería la forma menos discriminativa, además de que ambos componentes se considerarían de similar categoría (casi como enumerados):

Ayer llegó, por fin, José Cantera, famoso internacionalmente, que intentará solucionar el problema.

C.2) Integrados dentro de rayas o paréntesis externos: así, la fuerza de los signos externos ayudaría a una mejor delimitación, mientras conservan interiormente sus dos componentes una similar categoría. Por ejemplo:

Ayer llegó, por fin, José Cantera (famoso internacionalmente, que intentará solucionar el problema).

C.3) Comas y, en segundo lugar, rayas o paréntesis: en este caso los signos fuertes marcarían una mayor distancia entre ambos componentes, como un segundo inciso dentro del inciso. Por ejemplo:

Ayer llegó, por fin, José Cantera, famoso internacionalmente (que intentará solucionar el problema).

C.4) Rayas o paréntesis y, en segundo lugar, comas: los signos fuertes marcarían una mayor distancia entre los dos componentes:

Ayer llegó, por fin, José Cantera (famoso internacionalmente), que intentará solucionar el problema.

Ahora bien, para aplicar estos signos, habría que basarse en ciertos elementos o características (los motivos de puntuación), que enumeramos sin más comentarios:

a) Características de los sintagmas: longitud, presencia de otras comas, contenido importante o secundario, etc.

b) Contexto: además de su posición en la frase (inicial, interior o final), características de los elementos fronterizos (motivos tácticos), etc.

c) El estilo: desde los particularismos ortográficos de cada redactor, hasta sus enigmáticas o quizás caprichosas decisiones.

Organizaremos el artículo según las soluciones ortográficas; así, la entonación, a través de patrones más bien intuitivos, funcionará independientemente de las formas sintácticas a las que afecta. Tendremos, por tanto, cuatro apartados, correspondientes a las cuatro opciones ya mencionadas: todo entre comas; enmarcado por signos parentéticos; con un primer nivel de inciso, y uno segundo, más profundo, como inciso de inciso; y, como cuarta opción, un primer nivel de inicio, que luego se remonta en el segundo inciso, de mayor relevancia que el primero. En cuanto a los ejemplos, son mayoritariamente de textos periodísticos recientes.

 

1) PRIMERA OPCIÓN: SÓLO CON COMAS

Esta puntuación parece la adecuada en dos circunstancias: cuando los elementos en inciso pertenecen prácticamente al mismo nivel (por su contenido); y cuando se encuentran al final de la oración (localización) y, por tanto, no es necesario un control visual tan estricto como podría serlo en interior de frase.

1.1) CASOS CON SUSTANTIVO EN APOSICIÓN

Su última esposa fue Noor, de soltera Lisa Hallaba, con quien se casó en 1978 y con la que tuvo dos hijos, Hamzeh y Hashim, y dos hijas, Iman y Raiyah (Galaz 2006: 50).

Entre las voces sensatas surgió la de Giuseppe Pisanu, ex ministro del Interior, que acusó a los clubes de gastar “muchísimo dinero en jugadores, y nada en seguridad” (González 2007: 57).

Esa fama le impulsó [a Gerard Jean-Just] a regresar a su país a principios de 1990, para respaldar al presidente Jean-Bertrand Aristide, también sacerdote católico (de la orden salesiana), que en aquellos momentos se encontraba exiliado en Sudáfrica tras un golpe de Estado que lo echó de la presidencia (Bedoya 2009: 59).

Encontré a Ricardo González Ripoll, mi vecino de dormitorio en el Liceo Nacional, que se había instalado en Barranquilla con su diploma de arquitecto y en menos de un año había resuelto la vida con un Chevrolet cola de pato, de edad incierta, donde enlataba al amanecer hasta a ocho pasajeros (García Márquez 2004 II: 169).

También hay casos en que se intercambian los sustantivos; así, el nombre propio, que aparece como núcleo en los ejemplos anteriores, pasa a ser aposición de un nombre común, que funciona como núcleo. Unos ejemplos:

Ni siquiera [se reconoce hoy como heredero del movimiento de Mayo del 68] su dirigente más famoso, Daniel Cohn-Bendit, a quien llamaron Dany el Rojo por el color de su pelo, y no porque fuera comunista ni maoísta (Prieto 2009: 14).

Sólo me había acompañado hasta allí mi mozo de espadas, Antoñito, quien a poco se desmaya cuando le dije que tenía que quedarse allí, solito, en espera de un buque que le trajese a España (Chaves Nogales 2009: 258).

Hay un libro de Álvaro Pombo, Relatos sobre la falta de sustancia, cuyo título daría para definir la vida política española: aquella falta de finura de la que le hablaba Andreotti a Areilza es falta de sustancia (Cruz 2009: 15).

Aunque parecen menos abundantes, también tenemos casos de orden inverso, donde va primero el relativo y después el sustantivo en aposición:

En el mismo [bando de la tertulia] levanta el gallo Jacinto Villalonga, a quien conoces quizás mejor que yo, hombre ameno, discutidor de oficio, privado en absoluto de paladar moral, tratándose de política, que es su pasión y su manera de vivir (Pérez Galdós 2004 B: 217-218).

El mejor amigo entre los muchos buenos que Villaamil tenía en aquella casa era don Buenaventura Pantoja, de quien algo sabemos ya, padre de Virginia Pantoja, una de las actrices del coliseo doméstico de las Miaus (Pérez Galdós 1971: 477).

En Marsella, por ejemplo, la ofensa estética que supone la basílica de Nuestra Señora de la Guardia, que preside la ciudad, basílica tan desafortunada como la que preside nuestro Tibidabo, se ve compensada por la nobleza de los melancólicos barrios que Edmond Jaloux describió en sus relatos (Gironella, 1984: 27).

1.2) CASOS CON ADJETIVO

Éste fue el caso, por ejemplo, de Miguel Barroso, destinado como auxiliar de limpieza, que un día de 1983 cogió las de Villadiego con total tranquilidad (Duva 2006: 4).

Nos referimos al señor Mohamed Reza Pahlevi, recientemente fallecido en El Cairo, quien ostentó con impunidad desconcertante el título de sha de Irán que no sólo nunca le correspondió sino que constituye en nuestros días un delirante contrasentido histórico (Mutis 2000: 169).

Todos ellos aparecen retratados en el libro Las cosas que hemos visto, coordinado por Manuel Palacios, que ayer se presentó oficialmente (Gómez 2006: 72).

[Mi agradecimiento] al profesor Tomás Alfaro, entusiasta y apasionado, a quien se debe la traducción que hoy tienes entre tus manos, y sin cuyo apoyo este proyecto se habría demorado más de la cuenta (Agejas 2004: 11).

1.3) CASOS CON SINTAGMA PREPOSICIONAL

El primer premio [del concurso de cine experimental] fue para La fórmula secreta, de Rubén Gámez, a la que Rulfo le puso un hermoso texto (Saldívar 1997: 425).

En Arbusht, de Paco Zarzoso, que Rigola montó el pasado verano en el Lliure, nada interesante sucedía tras sus respectivas y complejas encarnaciones de un millonario tejano y un predicador fundamentalista (Ordóñez 2006: 22).

No, el teósofo era Maximiliano Hernández Martínez, de El Salvador, que hizo forrar con papel rojo todo el alumbrado público del país para combatir una epidemia de sarampión (Mendoza 1994: 106).

El delantero brasileño acudió por la mañana a la clínica Le Betulle, en la localidad de Appiano Gentile —en la provincia de Como, a tres cuartos de hora en coche desde Milán—, donde mandó un recado indirecto, pero cristalino, a los aficionados madridistas: “Todo ha ido bien” (J. M. 2007: 46).

También encontramos casos con orden inverso (con la relativa en primer lugar):

Después de La Fontana de oro, que fue la primera novela que escribió Pérez Galdós, con sus dos solteronas patéticas, españolísimas e inolvidables, siguieron Tormento, Doña Perfecta, Miau y la primera serie de los Episodios Nacionales (Mutis 2000: 120).

De esa gente estudiosa y tenaz en la construcción de los puentes que nos unen va a nutrirse, espero, [la] Casa Árabe, que dispondrá también de un centro de investigación —con un nombre largísimo: Instituto Internacional de Estudios Árabes y del Mundo Musulmán (IIEAMM)—, con sede en la Casa Mudéjar de Córdoba, muy cerca de la catedral/mezquita (Torres 2007: 6).

 

2. SEGUNDA OPCIÓN: INTEGRADOS DENTRO DE PARÉNTESIS

Con esta forma de puntuar los dos componentes quedan integrados y delimitados de manera inconfundible, especialmente si se encuentran en interior de frase; y se supone que ambos componentes no restrictivos están en un nivel similar, sin que ninguno pueda considerarse superior al otro. Esta parece la solución más práctica, pues todos los modificadores del nombre propio quedan aislados, de forma inequívoca, del resto de la oración receptora o continente del inciso.

2.1) CON SUSTANTIVO EN APOSICIÓN

En estos casos hay un problema de análisis, ya que la relativa parece más bien referirse al sustantivo en aposición (el inmediatamente anterior), y no al sustantivo núcleo, el nombre propio (más alejado). Unos ejemplos integrados dentro de rayas:

Para ayudar a Calder and Boyars —editores de gran prestigio, que han introducido en Gran Bretaña a la mayoría de los autores experimentalistas franceses de los últimos años— se ha constituido un Comité de Defensa de la Literatura y las Artes, en el que participan destacadas personalidades del mundo intelectual británico (Vargas Llosa 1986A: 185).

Además preside FAES —fundación del Partido Popular, cuya actividad de elaboración y promoción del pensamiento neoconservador es financiada en parte con fondos públicos— y en sus ratos libres, imparte cursos sobre Europa en la Universidad de Georgetown, da conferencias por todo el mundo sobre materias diversas y ha escrito dos libros con sus memorias de presidente: Ocho años de Gobierno y Retratos y perfiles: De Fraga a Bush (EL PAÍS 2007: 18).

Hace 10 años, Txetxo Bengoetxea —gran amigo común, particularísimo compositor y cantante (entonces del grupo donostiarra 21 Japonesas), a quien ambos seguimos, queremos y admiramos— nos presentó una noche, hablamos media hora, y nunca más nos hemos vuelto a ver (Medem 2006: 52).

Y ahora unos casos integrados dentro de paréntesis:

En realidad, por esas fechas coincidían todos: Mercedes, Gabriel y sus hermanos; José Palencia y Cayetano Gentile (sus mejores amigos del pueblo, con quienes hacía el viaje de ida y vuelta por los ríos Magdalena, San Jorge y la Mojana); los Salazar y los Sáenz; todos (Saldívar 1997: 259).

Por cada Ardiles (el gran pionero, que se integró al Tottenham hace 25 años) hay tres como Verón, que no dejó huella ni en el Manchester ni en el Chelsea (Carlin 2007: 55).

Enredado en la red tejida por Vojislav Kostunica (su primer ministro; con quien mantiene un inestable Gobierno de coalición) arrastra una imagen de líder incapaz de romper del todo con la letra pequeña del nacionalismo patológico que ha destruido Yugoslavia y arruinado Servia (Lobo 2008: 14).

2.2) CON ADJETIVO

Dos ejemplos (el puntuado con corchetes es por añadido a un texto citado):

Debió de pasar una década para que la popularidad de este autor se propagara gracias al éxito de su lacrimoso libro juvenil Corazóntraducido a todos los idiomas, que inspiró la serie japonesa de dibujos animados Marco, de los Apeninos a los Andes— (Lech 2007: 5).

“Lo único que me vino a la mente fue la película Expreso de medianoche [dirigida en 1978 por Alan Parker, y en la que se relatan las penalidades de un preso norteamericano detenido en Turquía por narcotráfico]”, dice para expresar el terror que sintió (Higueras 2007: 4).

2.3) CON SINTAGMA PREPOSICIONAL

En Arbush, (de Paco Zarzoso, que Rigola montó el pasado verano en el Lliure), nada interesante sucedía tras sus respectivas y complejas encarnaciones de un millonario tejano y un predicador fundamentalista (ejemplo con puntuación manipulada a partir de Ordóñez 2006: 22).

 

3. TERCERA OPCION: COMAS Y PARENTESIS

En este caso, se establece cierta jerarquía entre los dos elementos explicativos: el segundo, el relativo, con un signo parentético más fuerte (rayas o paréntesis), supone una categoría informativa de segundo grado con respecto al primer elemento (sustantivo en aposición, adjetivo o sintagma preposicional). Por otra parte, en la entonación se producen dos movimientos descendentes de diferente grado: el primero, que baja con respecto a la oración principal; y el segundo, con respecto al primer elemento explicativo.

3.1) CON SUSTANTIVO EN APOSICIÓN

Javier Moreno, director desde el pasado mes de mayo —que me ha designado para este cargo que ha estado vacante en los tres últimos meses—, y varios miembros del equipo directivo proceden de la escuela (Larraya 2006: 15).

“Bodas de plata”, un cuento publicado en diciembre de 1953 —al que seguramente se refiere Delibes cuando en carta a Vergés del 29 de septiembre de ese mismo año dice adjuntar “un cuento que celebraré que le parezca bien, para Destino” —, recrea una reunión de viejos compañeros de carrera tras venticinco años sin verse (Medina-Bocos 2006: 16).

Al salir del hospital, con El calor del verano aún inconclusa, muy debilitado, aunque no por ello menos enérgico, [Reinaldo] Arenas terminó la redacción de Antes de que anochezca, su desgarradora autobiografía que sería llevada al cine por Julian Schnabel en 2000, con Javier Bardem en el papel protagónico— (Portela 2007: 4).

También encontramos casos de orden inverso, cuando la información secundaria la porta el sustantivo apuesto; por ejemplo:

En los vestuarios flamencos le colocó [a Rocío Dúrcal] de entrenadores en la sección cantaora a Fosforito y Jarrito, y en la bailaora a Regla Ortega, Carmen Rojas y Alberto Lorca, quien se nos acaba de marchar —por cierto, hermano de Gloria, voz primera de las olímpicas y también flamencas Vainica Doble— (Gamboa 2009: 20).

3.2) CON ADJETIVO

El propio H. C.-B. acotó una geometría o estructura para su obra a través de la Fundación Cartier-Bresson, fundada en 2000 —y que está detrás de la organización de la exposición de Edimburgo, originalmente montada en la Bibliotéque National de París— (Aguilar 2005: 37).

3.3) CON SINTAGMA PREPOSICIONAL

Aquí, el motivo de puntuar con raya o paréntesis el relativo puede ser de tipo táctico, para marcar una mayor distancia, ya que el relativo no es modificador del sustantivo en aposición (el más próximo a él), sino del sustantivo núcleo, más alejado. Algunos ejemplos:

Los cuentos de Pura anarquía, de Woody Allen —que acaba de sacar Tusquets—, recuerdan a esas recopilaciones que se saldan en las librerías de viejo y que tanta aceptación tienen (Bonilla 2007: 46).

El informe, redactado bajo la dirección de Nicholas Stern, de la London School of Economics —que fue mi sucesor como economista jefe del Banco Mundial—, expone con claridad que ya no se trata de si podemos permitirnos el lujo de hacer algo para remediar el calentamiento global, sino de si podemos permitirnos el lujo de no hacer nada (Stiglitz 2006: 17).

Ejemplos abundan, en otras lenguas y en ésta, desde Las tribulaciones del joven Torless […], a la siempre recordada La ciudad y los perros, de Vargas Llosa, o, por rescatar una excelente novela, El infierno y la brisa, sobre la educación religiosa en tiempos del franquismo, de un autor andaluz injustamente olvidado, José María Vaz de Soto, o recordar Juvenilia, de Miguel Cané, el prócer argentino del XIX (de la que me ocupé, el pasado mes de julio, aquí) (Goñi 2006: 10).

 

4. CUARTA OPCIÓN: PARENTESIS Y COMAS

Aquí, también se establece cierta jerarquía entre los dos elementos no restrictivos: el primero, con un signo parentético más fuerte (rayas o paréntesis), supone una categoría informativa de segundo grado con respecto al segundo; además se interpone entre el núcleo y antecedente (nombre propio) y el relativo. Se producen, pues, en la entonación, dos movimientos: descendente, el del primer inciso, con respecto a la oración principal; y un movimiento ascendente, el del segundo inciso con respecto al primero, entre rayas o paréntesis.

4.1) CON SUSTANTIVO EN APOSICION

En estos casos ya no se produce el problema de análisis que había en el apartado 2.1, pues la relativa no puede referirse ya al sustantivo en aposición (el inmediatamente anterior, entre rayas o paréntesis), sino al sustantivo núcleo, el nombre propio (más alejado). Unos ejemplos:

Ya en el mismo día de la llegada, fuimos a cenar al Miller´s Bar —un tugurio mítico por haber contado con Humphrey Bogart y Frank Sinatra entre su clientela más entusiasta—, donde uno hace el ridículo más espantoso si no fuma (Vila-Matas 2000: 306).

Su propio apelativo de “Tito” (diminutivo de “Augusto”, nada menos), con el que se le conocía amistosamente, es un indicio de esta duda inicial (Conte 2004C: 10).

En la dirección que estoy apuntando, últimamente hemos tenido los artículos de Javier Cercas (el autor de “Soldado de Salamina”, la mejor novela española de los últimos tiempos), a quien también menciona Tom (Tamames 2006: 7).

Desde este terreno, parecen muy justas las reservas de Stanley Fich (un teórico de la comunicación y la recepción), que en su lectura del famosos caso del Hombre-Lobo (the Wolf-Man), muestra cómo a través de la manipulación retórica, Freud conduce a su paciente a conclusiones que prueban así, sus hipótesis iniciales, en un ex post facto de revueltas retóricas (1986) (Zavala 1989: 86).

Sin embargo, en ocasiones podría justificarse la inclusión entre paréntesis del sustantivo en aposición si contiene, a su vez, como determinante, otro nombre propio (que destacamos en cursiva negrita), el cual podría correr el peligro de considerarse antecedente del relativo, por resultar más cercano que el auténtico antecedente (el tercer ejemplo es de orden inverso):

Encuentro a la señora Carme Girbal (la cuñada del señor Esteve Casadevall), que viene del oficio, en la calle de Cavallers (Pla 1999: 248).

San Pablo trabajó en el taller de Aquila (judío expulsado de Roma por el edicto de Claudio), que lo acogió con los brazos abiertos, lo mismo que su esposa, Priscila (Gironella, 1984: 265).

Cuentan además con la solidez artística de Martin Carthy —que estuvo en Steeleye Span y formó un dúo importante con el violinista Dave Swarbrick—, un innovador guitarrista cuyo estilo de fingerpicking rítmico influyó en otros muchos (Galilea 2006: 43).

También se producen casos con orden inverso, que comienzan con el relativo y le sigue el sustantivo en aposición:

Fuera de Cirsa, Juan Lao ha mantenido un perfil menos ruidoso que el de su hermano, pese a que ha continuado implicado en el juego a través de Cornei —que acredita una facturación de 270 millones de euros al año—, una empresa que forma parte del conglomerado Atzaria, que preside él mismo y que le permite ahora presentarse al concurso por la cuarta licencia de casinos en Cataluña (Martínez 2006: 46).

Durante los últimos años de su vida, Borges intentó escribir un cuento llamado “La memoria de Shakespeare” (el cual, si bien lo publicó a la larga, nunca juzgó a la altura de sus intenciones), la historia de un hombre que hereda la memoria del autor de Hamlet (Manguel 2004B: 45).

La incursión más destructiva fue la de Morato Arráez (que significa Capitán Oscuro), un famosísimo pirata del siglo XVI, tan conocido que en su comedia La gran Sultana, Cervantes le llamó “el gran corsario”, y lo convirtió en el raptor de la protagonista (Castanedo 2006: 11).

4.2) CON ADJETIVO

Las provocaba nuestra común amiga Yvette Pierpaoli —ahora muerta—, que conoció a Bizot en Phnom Penh, antes que yo (Bizot 2006: 16).

Y una vez aquí, nada como acercarse a la playa de la Caleta, lugar preferido de los estudiantes Erasmus de Cádiz —muy numerosos, por cierto—, que se dejan caer por allí para no desperdiciar sus ansiados rayos de sol (García-Albi 2008: 8).

Me pregunto hasta cuándo vamos a permitir que se trate con semejante injusticia al Gobierno saudí —tan amado por Occidente y hasta por nuestros monarcas: es de agradecidos venerar a los prestamistas—, cuyo país no sólo es cuna sino también tumba de tolerancias y librepensadores (Torres 2008: 64).

Si Bruce, los Status, los Stones y demás sonaban tarde, ello quiere decir que sonó pronto toda la basura que suele gustarle al personal y que es capaz de movilizar hasta la pista de baile al eternamente armónico Antoñito Jiménez —vestido de indio sioux y tocado de una melena tan larga como añorada—, el cual, visto desde la plataforma en la que se enseñoreaba Tony Manero, ofrecía un aspecto semejante al de un jugador de la NBA vestido de bailarín clásico en medio de una bujería gitana (Herrera 2007: 16).

Aunque no tuviera sitio reservado, me las arreglé siempre para que los meseros me ubicaran lo más cerca posible del gran maestro León de Greiff —barbudo, gruñón, encantador—, que empezaba su tertulia al atardecer con alguno de los escritores más famosos del momento, y terminaba a la medianoche ahogado en alcoholes de mala muerte con sus alumnos de ajedrez (García Márquez 2004 II: 8-9).

En ocasiones, como ya hemos visto en otros apartados, las rayas o paréntesis sirven para crear mayor distancia y, así, evitar una posible confusión de antecedente (destacamos en negrita cursiva el falso antecedente):

Había que tener imaginación para relacionar aquel asesinato [el de Julio César] con este nacimiento [el de la Comunidad Económica Europea], pero no era imaginación lo que le faltaba a Augusto Assía, como tampoco carecía de ella el inefable Julián Cortés Cabanillas —muy famoso desde su estelar aparición en Vacaciones en Roma, de William Wilder—, que describió para los lectores de Abc con todo lujo de detalle el marco de la firma, resumen de la belleza y la grandeza universal de la ciudad eterna: las paredes de “la sala de los Horacios y de los Curiacios en el palacio de los Conservadores de la cumbre capitolina” (Juliá 2007: 12).

Unos casos con orden inverso (primero el relativo):

Antes de dedicarse de lleno a labores culturales y periodísticas de Bogotá, Barranquillas y Cartagena, Zabala había formado parte durante los años veinte del grupo político de Los Nuevos (al cual perteneció también Jorge Eliecer Gaitán), inspirado en el entusiasmo de moda de las revoluciones rusa y mejicana (Saldívar 1997: 200).

Al lado de los partidos ya citados está también el viejo PMDB —que fue un baluarte contra la dictadura militar—, fundado por el gran demócrata Ulysses Guimarâes (ya fallecido) y liderado hoy por el ex presidente Joses Sarney, quien además de un político con amplia experiencia es un gran escritor (Soares 2006: 17).

4.3) CON SINTAGMA PREPOSICIONAL

En 2003, la autora [Nieves Concostrina] comenzó a emitir en Radio Nacional de España el espacio diario Polvo eres —aún en antena—, del cual salió el volumen del mismo título editado también por La Esfera de los Libros, que ya va por la tercera edición, y que hace recuento de las sepulturas más célebres que descansan en esta tierra (Sainz Borgo 2009: 54).

Estos días tampoco le afecta la globalización a Cadaqués, donde se puede hacer la ruta de los Faristols (de los caballeros), que recorre los puntos desde los que Dalí retrató esta costa (Esaín 2005: 4).

Entre ellos, brilla con la luz de los comediantes tocados por la (mucha) gracia el vitoriano Fernando Albizu (de 43 años), que ofrece una interpretación inolvidable de Franz Liebkind, el dramaturgo nazi que escribe y compone Primavera para Hitler, obra con madera de catastrófico fiasco que se convertirá en insospechado éxito (Costa 2006B: 42).

Al caminar por las calles de Funchal nos acompaña el perfume y el color de jacarandas, buganvillas o magnolias; y si viajamos en primavera, esta virtud natural se hace aún más viva gracias a la Fiesta de la Flores (en abril), donde los habitantes se visten con los colores de sus plantas y salen en carrozas a homenajear tanta belleza (Suárez 2008: 7).

También el signo de paréntesis ayuda mejor a fijar el límite, si antecede al pronombre relativo un sustantivo que podría confundirse como antecedente (destacamos en cursiva negrita tal sustantivo):

José Fernando Sánchez Bódalo, alcalde de Alcázar de San Juan —a 30 kilómetros de Tomelloso—, que ya tiene asegurado ese AVE, cree en cambio que el caso está cerrado (Galán 2006B: 31).

Sabemos que desde muy temprano [San Rosendo] dio muestras de un carácter singular, que tiene comprobación a través de las donaciones que le hicieron diversos personajes, como sus tíos Nepociano y Alagundia y el obispo Ansur de Orense, cuando sólo era un niño, un niño muy especial que fue acogido bajo la dirección espiritual de su tío-abuelo el obispo Sabarico (906-924), lo más probable en la propia sede episcopal de Mondoñedo (al norte de la actual provincia de Lugo), que por aquella época extendía su jurisdicción (por concesión real) sobre un enclave muy especial, la viejísima sede-monasterio de San Martín de Dumio (junto a la ciudad de Braga), motivo por el cual los obispos mindonienses fueron llamados también “dumienses” en estos tempranos siglos IX, X y XI (Carriedo Tejedo 2007: 54-55).

Vivía en el Palacio de Hevia —en el municipio de Pola de Siero—, que había sido adquirido por su padre y donde residió en su infancia (Gallo 2006: 6).

Enseguida supimos que un fervoroso lector de la novela fue el cineasta Luchino Visconti (de tantos nexos comunes con Tomasi di Lampedusa), que llevó al cine el texto novelístico en 1963, logrando con su Gatopardo —y la soberbia interpretación de Burt Lancaster— otra obra maestra (Villena 2008: 42).

Podemos considerar equivalentes a sintagmas preposicionales ciertas construcciones de sustantivo en aposición (sin preposición, claro), pero a las que fácilmente se les podría incorporar. Así, las preposiciones de, en o entre, para los ejemplos siguientes:

Otra autovía que se completará será la denominada Meseta-Cantabria —180 kilómetros y 900 millones de euros de inversión—, que “servirá de acceso directo entre esta comunidad y Castilla y León, sin tener que pasar por el País Vasco”, explican estas mismas fuentes (Vilaseca 2007: X).

A pesar del catastrófico panorama, la ingeniera Enas Nashuan, de 31 años, regresó el 16 de julio desde Nueva Haven (Estados Unidos), donde cursó durante año y medio un posgrado en ingeniería ambiental (Muñoz 2006: 69).

Donde está el fútbol todo lo demás desaparece, hasta El DebateRajoy-Zapatero—, que mantuvo ocupadas a las cadenas de los doscientos mil detalles que marcan el territorio donde los candidatos batallarán para no ser robots (Rivière 2008: 64).

4.4) PROBLEMAS DE PUNTUACIÓN

Suelen producirse porque los redactores olvidan o no creen necesario poner coma detrás de la segunda raya o paréntesis, antes del relativo que encabeza el segundo inciso. Dos ejemplos:

Tal vez la única persona convencida por aquellos días de que las cosas estaban a punto de llegar a término fue el astrólogo colombiano Mauricio Puerta —observador atento de la vida nacional a través de las estrellas—[,] quien había llegado a conclusiones sorprendentes sobre la carta astral de Pablo Escobar (García Márquez 2004: 261).

La revista ha publicado esta semana su clasificación de los millonarios afincados en el país, encabezados por el sueco Ingvar Kamprad —fundador y dueño del Grupo Ikea—[,] cuya fortuna se estima en una suma equivalente a 17.000 millones de euros (Carrizo 2006: 58).

Se licenció cum laude en Princeton y su siguiente meta estuvo en Yale —el mismo lugar donde lo hicieron los multimillonarios Bush— [,] donde estudió Derecho (Monge 2009: 9).

 

5) CASOS TRIPLES Y MULTIPLES

En los ejemplos que reproducimos a continuación, sin demasiados comentarios, y que el lector apresurado puede saltarse, se combinan los cuatro modificadores que ya conocemos (sustantivos en aposición, adjetivos, sintagmas presposicionales y relativas). Los clasificamos según su puntuación: sólo con comas, casos enfáticos y casos con uno y dos elementos entre paréntesis.

5.1) PUNTUADOS SOLO CON COMAS

Propenso a matrimoniar con actrices y bailarinas, Perón lo hizo en terceras nupcias con la corista María Estela Martínez, Isabelita, analfabeta política y justa de gramática, cuyo cruento desgobierno (1974-76) aún procesan los juzgados (Aznárez 2007: 4).

En el mes de junio, la reina hacía llamar a su hijo Fernando, de cuatro años, futuro emperador de Austria, que residía en Valladolid (Landete 2006: 7).

El único que se salvó de la matanza fue el joven Rodrigo, entonces de 16 años, hijo primogénito de los Barrio, que apenas unas horas antes de la salvaje matanza había ingresado en el internado de los hermanos gabrielistas de la Aguilera, en Aranda de Duero (Duva 2006: 30).

Políticos, industriales, comerciantes, periodistas, y aun simples lagartos, asistían a la parranda perpetua de la hacienda Nápoles, cerca de Medellín, donde Pablo Escobar mantenía un jardín zoológico con jirafas e hipopótamos de carne y hueso llevados desde África, y en cuyo portal se exhibía como un monumento nacional la avioneta en que se exportó el primer cargamento de cocaína (García Márquez 2004: 202).

5.2) CASOS ENFATIZADOS

Se trata de casos en que figuran dos puntos entre el núcleo, nombres comunes en estos casos (condición ineludible), y los tres elementos no restrictivos que le siguen: un nombre propio (primer elemento) más otros modificadores; por ejemplo:

En estas tareas organizativas y administrativas, [Milton Wolf] solía contar con la valiosa cooperación de dos mujeres muy importantes en su vida y en los destinos de la VALB: Frieda, su mujer (que muere en 1984)[,] y Marion Watchel, la viuda de Robert Merriman (que muere en 1991) (Celada; González de la Aleja; Pastor García 2006: 130).

En vez de hacerlo por la carretera general de Las Galletas, cogió el tramo más corto para llegar a su casa: la pista de El Virgilio, que une los núcleos de El Fraile y La Estrella, un camino de tierra sin iluminación que cruza varios invernaderos y áreas de matorrales (Pardellas 2007: 24).

Cuando, por el contrario, no se trate de información enfatizada, sino considerada secundaria, se puntúa con comas o paréntesis, en vez de dos puntos; por ejemplo:

No le importa [a Omar Sharif] ni el sitio en el que se encuentra (ayer, Avilés, en la Fundación Niemeyer; el lunes, Granada) ni la película que presenta (Disparadme, del italiano Lamberto Lambertini, que se estrena el 3 de julio) (Martínez 2009: 55).

Claro que, en algunos casos, se nos presenta la duda de si el redactor no ha sabido dar el salto a la enfatización (uso de dos puntos), y usa simplemente comas, también signo de información secundaria; algunos ejemplos:

Por herencia familiar [San Rosendo] tenía además muy diversas propiedades repartidas por todo el reino (menos Castilla): Asturias, León, El Bierzo, Zamora, la actual Galicia y el norte de Portugal, hasta la fronteriza Coimbra, todas las cuales puso en 942 a la disposición de la obra más querida de su vida, la fundación del monasterio de San Salvador de Celanova (en la actual provincia de Orense), construido a partir de 935 sobre un solar que previamente le había donado su hermano Fruela Gutiérrez, y al que también dio decidido apoyo la propia madre[,] doña Ilduara[,] en 938 (Carriedo Tejedo 2007: 55).

He contado también con un investigador a tiempo parcial, Jorge Arrigo Barrenechea, al que llamamos Rigo, becario, historiador, sociólogo y jugador de ajedrez, que está haciendo su tesis doctoral sobre “Metodología de la predicción histórica” (Marina 2003: 19).

En la misma línea se expresó el presidente de la comisión que la estudió, Fernando Herrero Tejedor —más tarde, mentor político de Adolfo Suárez—, para quien la ley respondía a una necesidad creada por la actitud de la mujer, que se había incorporado al trabajo fuera del hogar (Lafuente 2003: 164).

5.3) CON PARÉNTESIS EN SU PRIMER ELEMENTO

Los Borbones proceden del pueblecito francés de Bourbon-l´Archambault (provincia de Allier), poco más que un villorrio, que, en época medieval, fue cabeza de un modesto señorío (Eslava Galán 2006: 300).

No hay vida más inconspicua, rutinaria y provinciana que la que vivió Johannes Vermeer (1632-1675), maestro y comerciante en pintura, nacido y muerto en Delft, y cuya biografía cabe en dos palabras: pintó y procreó (Vargas Llosa 2001: 173).

Lo casaron [a Carlos IV] con su prima María Luisa de Parma (de quien recibió el nombre la hierba luisa), seguramente la reina menos agraciada que ha tenido España, quizá hasta Europa, la cual le salió, además, ninfómana sin que sepamos a ciencia cierta la parte que cupo al monarca en los catorce hijos (y diez abortos) que tuvo (Eslava Galán 2006: 332).

Bob Woodward (63 años, casado, dos hijas), el actual director adjunto de The Washington Post, que investigó con su compañero Carl Bernstein el escándalo del Watergate hasta acabar con la presidencia de Richard Nixon, ha publicado su tercer libro —Negar la evidencia, editorial Belacqua— de una trilogía sobre el presidente George W. Bush (Ekaizer 2007: 6).

5.4) CON PARÉNTESIS EN SU SEGUNDO ELEMENTO

Los dueños han instalado un pequeño museo, que ofrece entre otras cosas una foto de Ernie Pyle, el mítico cronista de la II Guerra Mundial —fallecido en Okinawa, que contó las grandes batallas desde el punto de vista del soldado de a pie, de los GI Joe, como se llama su libro más famoso—, sentado en una de las mesas (Altares 2007: 10).

Como tantas noches, García Márquez había acudido con sus amigos al bar de La Negra Eufemia, un burdel pintoresco en el barrio Las Delicias (el mismo burdel de Pilar Ternera en el Macondo decadente), que para ellos tenía un atractivo insustituible: se vendía de contrabando el ron Bacardí más barato de la ciudad (Saldívar 1997: 250).

5.5) CON DOS ELEMENTO ENTRE PARÉNTESIS

Entre los tramos inaugurados más importantes destaca la finalización de la Autovía de la Plata (A-66) —300 kilómetros y 1.050 millones de euros de inversión—, que unirá Andalucía (tres tramos) y Extremadura (dos tramos) con el noroeste español sin necesidad de pasar por Madrid, según fuentes del Ministerio de Fomento (Vilaseca 2007: X).

La antología Poemas en prosa (Plataforma) —traducida del francés por Ana Nuño, y que recoge más de cien composiciones de un total de 350 fechadas a modo de diario— permite, por primera vez en España, acercarse a la faceta literaria del pintor malagueño (Rodríguez Marcos 2008: 45).

Nacido el 20 de febrero de 1925 en el mismo Kansas City (Missouri) —que retrataría en una cinta homónima en 1996—, Altman fue hijo de un vendedor de seguros y de una mujer fervientemente católica (de solamente dos elementos; Memba 2006: 6).

 

6. CIERRE

Como ya comentamos al principio, este es el tercero y último artículo que dedicamos a las relativas no restrictivas. Esperamos que hayan sido de alguna utilidad a nuestros lectores, cuya atención agradecemos.

 

BIBLIOGRAFÍA DE LOS EJEMPLOS

Agejas, José Ángel (2004): “Presentación”. En Jean-Paul Sarte: Barioná, el Hijo del Trueno. Misterio de Navidad. Madrid: Voz de Papel, pp. 9-12.

Aguilar, Andrea (2005): “El momento decisivo del mito Cartier-Bresson”. El País, 7 de agosto, p. 37.

Altares, Guillermo (2007): “¡Recordad Omaha!”. El Viajeo (El País), 28 de julio, p. 10.

Aznárez, Juan Jesús (2007): “El desgobierno de Isabelita”. El País, 14 de enero, p. 2.

Bedoya, Juan G. (2009): “Gerard Jean-Just, el Luther King de Haití”. El País, 7 de junio, p. 59.

Bizot, François (2006): “Tres meses en el horror de los jemeres rojos”. Domingo (El País), 15 de octubre, p. 16-17.

Bonilla, Juan (2007): “Woody Allen en horas bajas”. El Mundo, 10 de septiembre, p. 46.

Carlin, John (2007): “Milonga londinense”. El País, 21 de enero, p. 55.

Carriedo Tejedo, Manuel (2007): «XI Centenario de San Rosendo (907-2007), patrono de Mondoñedo-Ferrol y “Símbolo de Galicia”». Nuevas Iniciativas (Caja España), enero, pp. 54-57.

Carrizo, Rodrigo (2006): «El gran “exilio fiscal” en Suiza». El País, 10 de diciembre, p. 58.

Castanedo, Fernando (2006): “Mil palmeras para sentirse feliz”. El Viajero (El País), 25 de noviembre, p. 11.

Celada, Antonio F.; González de la Aleja, Manuel; pastor García, Daniel (2006): Los brigadistas de habla inglesa en la guerra civil española. Salamanca: Ambos mundos.

Chaves Nogales, Manuel (2009): Juan Belmonte, matador de toros. Madrid: Alianza Editorial.

Conte, Rafael (2004C): “El mundo del hombre pequeño”. Babelia, 640, 28-II, pág. 10.

Costa, Jordi (2006B): “El secundario prodigioso”. El País, 13 de noviembre, p. 42.

Cruz, Juan (2009): “El balcón”. Domingo (El País), 14 de junio, p. 15.

Duva, Jesús (2006): “Las pisadas del asesino”. El País, 29 de octubre, pp. 30-31.

Duva, Jesús / Barroso, F. J. (2006): “Regreso al purgatorio”. Domingo (El País), 15 de octubre, p. 4.

Ekaizer, Ernesto (2007): “Bob Woodward, periodista y escritor, autor de Negar la evidencia”. Domingo (El País), 4 de febrero, pp. 6-7.

EL PAÍS (2007): “Aznar Asesores, S.A.”. El País, 29 de julio, p. 18.

Esaín, Guillermo (2005): “La costa, abierta todo el año”. EL Viajero (El País), 23 de diciembre, pp. 1-4.

Eslava Galán, Juan (2006): Historia de España contada para escépticos. Barcelona: Planeta.

Galán, Lola (2006B): “Todo el mundo quiere el AVE”. El País, 17 de diciembre, p. 31.

Galaz, Mábel (2006): “Crisis en el matrimonio de Abdalá y Rania”. El País, 8 de octubre, p. 50.

Galilea, Carlos (2006): “Magníficos”. El País, 19 de febrero, p. 43.

Gamboa, José M. (2009): “Menudos cantaores”. Babelia (nº 893), 3 de enero, p. 20.

García-Albi, Inés (2008): “De buen humor por Cádiz”. El Viajero (El País), 10 de mayo, p. 8.

García Márquez, Gabriel (2004): Noticia de un secuestro. Barcelona: Mondadori/RBA.

——(2004 I): Vivir para contarla (I). Barcelona: Mondadori/RBA.

—— (2004 II): Vivir para contarla (II). Barcelona: Mondadori/RBA.

Gironella, José María (1984): El Mediterráneo es un hombre disfrazado de mar. Barcelona: Plaza Janés.

Gómez, Rosario G. (2006): “Aquellos aventureros geniales”. El País, 29 de octubre, p. 72.

González, Enric (2007): “Italia dice basta”. El País, 4 de febrero, p. 57.

Goñi, Javier (2006): “Pinche cadete”. Babelia (nº 775), de 30 de setiembre, p. 10.

Herrera, Carlos (2007): “Nunca el Oeste estuvo tan al norte”. XL Semanal, 21 de enero, p. 16.

Higueras, Georgina (2007): “En manos de Alá y los jueces”. El Domingo (El País), 2 de diciembre, pp.2-4.

Juliá, Santos (2007): “Mirando hacia atrás sin ira”. Domingo (El País), 25 de marzo, pp. 12-13.

Lafuente, Isaías (2003): Agrupémonos todas. La lucha de las españolas por la igualdad. Madrid: Aguilar.

Landete, María José (2006): “Una corte en Hornillos con muchos destrozos”. El Norte de Castilla (Palencia), 16 de octubre, p. 7.

Larraya, José Miguel (2006): “Entre el ruido y la furia”. El País, 8 de octubre, p. 15.

Lech, Iury (2007): “Carnaval en Estambul”. Babelia (nº 818), 28 de julio, p. 5.

Lobo, Ramón (2008): “El equilibrista sin red”. El País, 3 de febrero, 14.

M., J. (2007): «”Me emociona volver a Milán”». El País, 27 de enero, p. 46.

Mangel, Alberto (2004B): Con Borges. Traducido del inglés por Eduardo Berti. Madrid: Alianza.

Marina, José Antonio (2003): Memorias de un investigador privado. Madrid: La Esfera de los Libros.

Martínez, Félix (2006): “Ferrán Adrià reta a los reyes del juego”. El Mundo, 10 de septiembre, pp. 45-46.

Martínez, Luis (2009): “Un galán, por definición, es un necio”. El Mundo, 17 de junio, p. 55.

Medem, Julio (2006): “Viaje al país de Alejandro Chan”. El País Semanal (nº 1570), de 29 de octubre, pp. 50-58.

Mendoza, Plinio Apuleyo (1994): El olor de la guayava. Barcelona: Mondadori.

Medina-Bocos, Amparo (2006): ”Introducción”. En M. Delibes (2006): Tres pájaros de cuenta y tres cuentos olvidados. Barcelona: Destino/El Norte de Castilla, pp.11-17.

Memba, Javier (2006): “Robert Altman. Un genio indómito en la meca del cine”. El Mundo, 22 de noviembre, p. 6.

Monge, Yolanda (2009): “Del Bronx al Supremo”. Domingo (El País), 14 de junio, p. 9.

Muñoz, Juan Miguel (2006): “Gaza, asfixiada”. El País Semanal (nº 1573), de 19 de noviembre, pp. 56-70.

Mutis, Álvaro (2000): De lecturas y algo del mundo (1943-1997). Barcelona: Seix Barral.

Ordóñez, Marcos (2006): “Dos cabalgan juntos”. Babelia (778), 21 de octubre, p. 22.

Pardellas, J. M. (2007): “El Ejército se suma en Tenerife a la búsqueda de la menor desaparecida”. El País, 29 de julio, p. 24.

Pérez Galdós, Benito (1971): Miau. Universidad de Puerto Rico: Editorial Universitaria.

——(2004B): La incógnita. Realidad. Madrid: Cátedra.

Pla, Joseph (1999): El cuaderno gris. Traducción de Dionisio Ridruejo y Gloria de Ros. Madrid: Unidad Editorial.

Portela, Ena Lucía (2007): “El escalofrío y la carcajada”. Babelia (nº 805), 28 de abril, p. 4.

Prieto, Joaquín (2009): “Dany el Rojo, el europeísta verde”. Domingo (El País), 14 de junio, p. 14.

Rivière, Margarita (2008): “Interruptus”. El País, 21 de febrero, p. 64.

Rodríguez Marcos, Javier (2008): “Picasso pinta en la biblioteca”. El País, 29 de noviembre, p. 45.

Sainz Borgo, Karina (2009): “La loca contrahistoria de la Historia”. El Mundo, 23 de mayo, p. 54.

Saldívar, Dasso (1997): García Márquez. El viaje a la semilla. La biografía. Madrid: Alfaguara.

Soares, Mário (2006): “La victoria de Lula”. El País, 5 de noviembre, p. 17.

Stiglitz, Joseph E. (2006): “Los que contaminan deben pagar la factura”. El País, de 19 de noviembre, p. 17.

Suárez, Karla (2008): “El archipiélago florido”. EL Viajero-Portugal (El País), 10 de mayo, p. 7.

Tamames, Ramón (2006): “El 16-F del Frente Popular”. La Razón, 14 de febrero, p. 7.

Torres, Maruja (2007): “Una casa puede ser un hogar”. El País Semanal (nº 1582), 21 de enero, p. 6.

——(2008): “Adulterios”. El País, 14 de febrero, p. 64.

Vargas Llosa, Mario (1986A): Contra viento y marea, I (1962-1972). Barcelona: Seix-Barral.

——(2001): El lenguaje de la pasión. Madrid: Santillana.

Vila-Matas, Enrique (2000): Desde la ciudad nerviosa. Madrid: Alfaguara.

Vilaseca, Borja (2007): “Las nuevas autovías nacen más seguras”. Infraestructuras (El País), 28 de enero, p. X.

Villena, L. A. de (2008): “El Gatopardo, 50 años”. El Mundo, 12 de noviembre, p. 42.

Zavala, Iris M. (1989): “Dialogía, voces, enunciado: Bajtín y su círculo”. En G. Reyes (edit.): Teoría literaria en la actualidad. Madrid: El Arquero, pp. 79-134.

 

© Miguel Ángel de la Fuente González 2009

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero42/sintadob.html