Posibilidades de enfoque del relato de E. A. Poe, "The Tell-Tale Heart"

Ana Rull Suárez

Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)


 

   
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Resumen: Abstract: In this analysis the short story by Edgar Allan Poe, "The Tell-Tale Heart", is going to be analysed from three different literary critical perspectives in order to give an understanding of the text as complete as possible, and to offer a deeper view of the text than that which is achieved in a first reading.
  Analysing the text from the perspective of the Historic Criticism implies to locate both the text and the author in a concrete moment in space as well as in time. The next critical perspective applied here is the psychological perspective, which is very useful for this type of text by Poe, due to the fact that the main character of this story seems to suffer a psychological illness, and as he is the most important character, the narrator, all we have is a product of his telling. Finally, it is important to pay attention to the form of the text in itself to fullfil the task of the analysis. That is why the Formalist Criticism has been included here.
Palabras clave: E. A. Poe, "The Tell-Tale Heart", Literary Criticism

 

Como es bien sabido, desde el punto de vista histórico, a finales del siglo XVIII en Occidente se produce un cambio importante en la manera en la que el ser humano percibe el mundo. Este hecho se puede observar tanto en la sociedad como en la naturaleza, y en la propia esencia del individuo. Dicho cambio tiene lugar en el momento en que comenzó a extenderse la sensibilidad del Romanticismo. De la concepción de un paradigma estático del universo en el siglo XVIII, donde todo se organizaba dentro de un mecanismo ordenado y perfecto, en manos de un Dios benigno en el que el ser humano ocupaba un puesto central, en el Romanticismo se pasa a considerar dicho universo como algo dinámico y diferente. Se percibe como algo vivo, cambiante, algo que está en proceso de evolución continua y que se refleja en todos los aspectos que forman parte de la naturaleza. Es como un mecanismo que constantemente cambia. Esto provoca una sensación de inseguridad en la mente del ser humano. Se comienza a experimentar una enorme curiosidad por las diferentes maneras en las que el individuo como unidad se relaciona con la multiplicidad y la diversidad de la que se compone ese universo cambiante. De aquí la idea de Blake, poeta visionario y pintor inglés, de ser capaz de "ver el universo en un grano de arena". El rechazo de Blake a la observación directa de la naturaleza como fuente de inspiración le llevó a encerrarse en su mirada interior. Como figura representativa del Romanticismo, Blake muestra en su obra “la oscuridad de lo inaccesible” (Bernal).

En el siglo XVIII la función de la cultura y del arte era la de imitar los objetos de la naturaleza como un espejo. Sin embargo en el Romanticismo la expresión individual aparece muchas veces cargada de imaginación que distorsiona la realidad. Es en esta época cuando comienza a surgir la denominada "romantic irony". Breno Onetto explica los orígenes de este término: "La teoría romántica de la ironía empezó a desarrollarse particularmente bajo la dirección casi exclusiva de F. Schlegel, llamándose a sí misma `ironía romántica´, y que fuera apareciendo en sus escritos teóricos a partir de 1797" (Onetto: s.a.).

En una época en la que se creía en el progreso del ser humano, en la objetividad, y en la conformidad con las normas establecidas, las historias de Poe, inspiradas en el terror gótico, supusieron una novedad para los escritores contemporáneos durante el siglo XIX. Poe representa la diferencia más clara existente en esta época entre la literatura europea y la norteamericana.

Los escritores románticos, tanto en Europa como en Estados Unidos, se valieron de la ironía romántica en sus escritos, ya que dicha figura presenta dos sentimientos opuestos de una sola vez. "We can say that we recognize an ironic statement when, beyond its serious form, we recognize a comic intent, or, in more general terms, when we recognize that a statement means the opposite of what it appears to mean. With the romantics, irony becomes cosmic irony" (Carboni.1994). Poe utiliza esta ironía en muchas de sus composiciones para demostrar los sentimientos del artista romántico, que experimenta sensaciones paradójicas cuando, por un lado, se siente exaltado por su capacidad y por la fuerza creadora de su imaginación, pero a la vez se siente melancólico y deprimido cuando contempla sus propias limitaciones, o cuando se hace consciente de que la mayor parte de la sociedad que le rodea está compuesta de personas que carecen del poder y del genio necesario para compartir y comprender aquello que ha intentado transmitir a través del lenguaje. Estos sentimientos en el caso de Poe son tratados de un modo más intenso que en el caso de otros escritores de la época.

Desde una perspectiva romántica se puede situar a Poe dentro de la llamada corriente del Romanticismo americano (o Renacimiento americano "American Renaissance"), en un lugar en el que destaca por su tendencia individualista y por su adopción de numerosos elementos de la novela gótica en sus textos. Pero además, Poe destaca también como figura innovadora en esta época al modificar la tradición gótica añadiendo un importante papel al componente psicológico en sus relatos. Por ello se puede observar cómo Poe adapta elementos de la tradición gótica temprana. En "The Tell-Tale Heart" se puede observar el interés por el estudio de la irracionalidad desde el primer párrafo, en el que el narrador siente la necesidad de demostrar su estado de cordura al lector cuando dice que él es capaz de: "healthily … tell you the whole story.[1]" (92) Como apunta Robinson, la insistencia del narrador en demostrar su cordura produce el efecto contrario en el lector: “The point of view is the criminal’s, but the tone is ironic in that his protestation of sanity produces an opposite effect upon de reader”. A lo largo de esta historia el narrador sigue insistiendo en que está perfectamente sano, y además refuerza su convicción al demostrar en qué modo tan cauteloso y con cuánta astucia es capaz de llevar a cabo su plan macabro. “I was never kinder to the old man than during the whole week before I killed him”[2] (92). El narrador se siente en la necesidad continua de repetir al lector el hecho de que él no está loco a pesar de lo que sus acciones obsesivas y completamente fuera de lo normal sugieren. Todo esto lleva al lector a pensar inevitablemente que el narrador de la historia es un narrador poco creíble, y que todo esto es la historia que está en la mente de un psicópata. El concepto de una mente psicópata parece algo oscuro e inexplicable, y supone también la violación de las normas sensatas de la época victoriana. Poe ha aplicado las características góticas de lo increíble, lo irracional, y los hechos inexplicables en esta historia, al tratar el tema de la locura como eje fundamental. Su locura va incluso más allá al combinarse con una obsesión enfermiza y descomunal que se manifiesta cuando dice: “every night, just at twelve, I looked in on him as he slept ” [3] (92).

El hecho de que el narrador de la historia posea un sentido del oído desarrollado de una forma sobrenatural es otro de los elementos góticos que aparecen en el texto. Este sonido, “the hellish tattoo of the heart…quicker and quicker, and louder and louder every instant [4]” (94), empieza a convertirse en algo tan insoportable que suena dentro de su mente que decide matar al anciano para que los vecinos no lo puedan oír. Incluso en el momento en el que el crimen se lleva a cabo el narrador continúa insistiendo en que es consciente de todo lo que hace y toma las máximas precauciones: “wise precautions for the concealment of the body [5]” (95), con el fin de probar que su estado de salud mental es bueno. Paradójicamente, el cuadro que presenta al lector acerca del método que utiliza para deshacerse del cadáver sin dejar rastro es sumamente cruel y horrible. Todo el proceso del descuartizamiento, de cómo recoge la sangre en un recipiente y cómo, finalmente, entierra los restos bajo una baldosa para no dejar rastro, es un ejemplo detallista de elementos de tortura y sufrimiento que se adaptan a los modelos del interés gótico por dichos temas. Con todo esto se demuestra que el grado de psicosis que sufre el narrador es tal que ni siquiera es capaz de sentir remordimientos de conciencia por lo que acaba de hacer.

Por último, en la parte final del relato, en el momento en el que la policía se encuentra ya en su casa, tiene lugar un nuevo episodio de sorpresa y de culminación de lo inexplicable en la narración. Este momento comienza al escuchar el narrador los latidos del corazón nuevamente, pero que, de forma progresiva van en aumento de tal forma que el narrador se siente en una situación tal en la que sólo cabe "gritar o morir". Esta agonía que padece le lleva a confesar sus actos a la policía, traicionándose a sí mismo, al dejar en evidencia el estado mental en el que realmente se encuentra. En este relato, la insistencia del narrador por demostrar su salud mental y su raciocinio de cara al lector, sufre aquí un giro radical que deja al descubierto la locura que padece este personaje. Es un final imprevisible que sorprende al lector. Tanto lo imprevisible, que es la antítesis a las normas establecidas, como la obsesión sobrenatural son claros elementos góticos.

Como representante de la literatura norteamericana, Poe ofrece una visión pesimista de la humanidad en su modo de escribir, plagado de descripciones de hechos violentos y mostrando el lado oscuro de la sociedad, la historia, y sobre todo, la mente del ser humano. La época en que Poe vivió, de 1809 a 1849, se caracteriza por ser un momento de enormes cambios sociales y políticos: la Revolución Francesa, las Guerras Napoleónicas, las nuevas ideas del liberalismo económico y la herencia de las ideas de la Ilustración. Para Estados Unidos esta época supone un momento de cambios profundos, pues pasa de ser una colonia dependiente de la metrópolis de las Islas Británicas a ser una nación de gran importancia y con un peso político a nivel mundial. Fue una época de un gran crecimiento económico e industrial en la que Poe, como escritor romántico, manifiesta los temores universales que deparan el progreso y la modernidad.

La teoría del psicoanálisis iniciada por Freud (1856-1939) ofrece diversas explicaciones acerca de la forma en que trabaja el subconsciente en la mente humana. Dentro de esta teoría el subconsciente se considera íntimamente relacionado con los instintos y las necesidades físicas del cuerpo humano. Como bien indica Wright, “Sigmund Freud gives a genetic explanation of the evolutionary development of the human mind as a ‘physical apparatus’. He regarded such an explanation as providing a scientific basis for the theory of the unconscious, by which he relates it directly to the needs of the body” [6] (9).

Según dicha teoría, el artista se encuentra en la necesidad de adquirir poder, honor, amor, riqueza o fama, pero carece de los medios para lograr todos estos deseos. Por ello hace uso de las estrategias del arte para transformar sus deseos primitivos en significados culturalmente aceptables como medio para sobreponerse a la resistencia que ejerce su consciente.

En "The Tell-Tale Heart", el narrador comienza su historia admitiendo ser una persona muy nerviosa pero niega estar loco, y trata de demostrar su equilibrio mental, cuando dice ser capaz de narrar toda la historia con la mayor tranquilidad. A lo largo de la historia el narrador hace hincapié en ser una persona equilibrada a pesar de que las acciones que lleva a cabo demuestran todo lo contrario al lector, y justifica sus obsesiones y la extravagancia de su modo de pensar, de percibir la realidad y de actuar admitiendo sufrir una enfermedad que ha intensificado la capacidad de todos sus sentidos, siendo el oído su facultad más aguda. Es entonces cuando este personaje comienza a demostrar sentimientos de superioridad con respecto al resto de los mortales. Esta enfermedad le hace sentirse poderoso. Además vuelve a negar su locura, alegando que su modo tan inteligente de actuar no es propio de los desequilibrados. Se siente tan orgulloso del método tan minucioso para acabar con el daño que le produce el ojo del anciano que dice: “never before that night had I felt the extent of my own powers, of my own sagacity. I could scarcely contain my feelings of triumph” [7] (93). Además de esta presunción de poder y de ingenio, va aún más allá y dice saber lo que el anciano siente en todo momento. “I knew what the old man felt” [8] (93). Pero además su superioridad y su poder llegan al punto más elevado cuando decide que ha llegado la hora en la que el anciano debe morir. Consciente de algún modo de que todo este plan perverso puede dar lugar a que el lector le tome por loco vuelve a insistir aún más en que no es la locura lo que le hace escuchar los latidos del corazón del anciano, sino la sobrenatural agudeza de su oído. Tras el crimen, vuelve otra vez a demostrar las precauciones con las que oculta las pruebas del delito, sintiéndose de nuevo orgulloso de la calma y de la serenidad con que lleva a cabo todos sus planes. Sin embargo es al final del relato, cuando su presunción de poder ha llegado a lo más elevado, y es capaz incluso de burlar a la policía en el mismo lugar de los hechos, cuando esa capacidad de su oído de la que tan orgulloso se siente le traiciona, convirtiéndose en una nueva obsesión para él mucho más insoportable que el mismísimo ojo de buitre del anciano, y le lleva a su propia destrucción y a la constatación de que su enfermedad es la obsesión, la manía persecutoria, y la locura que le lleva a matar todo aquello que le rodea, e incluso a la autodestrucción, puesto que el único mal que le horroriza solamente está en su propia mente. “I must scream or die” ( 96) (“o me ponía a gritar o me moría” (Poe, 281:1997).

También Jung (1875-1961) como representante de la teoría psicoanalítica considera que la mente del ser human es el foco de conflicto de fuerzas opuestas durante el transcurso del desarrollo de la personalidad a lo largo de toda la vida, partiendo desde la infancia. En su teoría la personalidad del ser humano se construye sobre el concepto del “yo” como centro de todos los procesos psíquicos, tanto conscientes como subconscientes. En el caso del protagonista de este relato, se puede ver cómo la personalidad de este individuo tiende a reducirse al objeto de sus obsesiones. La negación de su propia locura, al hacerse tan persistente, es otro de los motivos que le obsesionan. El más destacado, el ojo del anciano, le horroriza. El porqué de ese horror no lo explica, pero probablemente pueda entenderse como símbolo de castración, viendo el narrador en el anciano al que le falta un ojo una imagen de sí mismo que no puede soportar. Es muy interesante el modo en el que el narrador habla por boca del anciano acerca de lo que éste siente. Cuando entra en su habitación y el anciano se despierta, el narrador oye los latidos de su corazón palpitar con intensidad, y le oye gemir como consecuencia de un terror mortal. “I knew the sound well…it has welled up from my own bosom, deepening, with its dreadful echo, the terrors that distracted me” [9] (93). Dice que él mismo también había padecido exactamente ese terror. Aquí el narrador está estableciendo una identificación de su propio “yo” con el del anciano, y por eso no puede soportar ese ojo que no ve, ese sentido de la vista mermado en el anciano, y la única solución posible es la destrucción de ese elemento, matando al anciano. Pero aquí no acaba su terror ni tampoco su obsesión, porque también le horroriza el latido del corazón del anciano antes de matarle. Cuando el rayo de luz de su linterna se posa en ese ojo, hay un momento en el que el narrador duda, y es entonces cuando ese sonido de las palpitaciones del corazón le hacen actuar, con el fin de que los vecinos no lo puedan oír. “It increased my fury, as the beating of a drum stimulates the soldier into courage. But even yet I refrained and kept still ”/ [10] “I thought the heart must burst. And now a new anxiety seized me- the sound would be heard by a neighbour!” [11] (94). Y después de muerto es ese latido otra vez lo que le lleva a perder los nervios por completo en la parte final de la historia. Es interesante observar cómo el narrador llega al punto de no poder distinguir si esos latidos están dentro de su mente o son reales. El miedo le sobrecoge cuando cree en la posibilidad de que sean los otros quienes puedan escuchar el sonido de ese corazón palpitante. Al igual que antes, esta obsesión podría ser una llamada de atención de su subconsciente por el acto perverso que ha cometido al final, y sea por tanto, una forma de castigarse a sí mismo confesando el horrible crimen. Como apunta Hoffman, podría ser el propio corazón del asesino el que oye latir, y no el de la víctima, que pide justo castigo a la policía: “his own conscience inescapable as long as his own herat should beat, demanding punishment for the terrible crime he had wrought? Thus he is never free from the gaze of the old man’s clear blue eye” [12] (227).

En la teoría del psicoanálisis aplicada a los textos literarios se pretende ofrecer una visión de la relación que existe entre el artista y su medio, y todo lo que tiene lugar en su mente, que es lo que le lleva a actuar de una manera determinada con el entorno. La crítica psicoanalista aplicada a este relato de Poe buscaría el significado más oculto de la obra en donde el narrador nos revela su subconsciente a través del relato. En resumidas cuentas, el narrador de la historia muestra aquí fantasías de omnipotencia y de desquite, cuando decide matar al anciano. Finalmente es el complejo de culpa lo que le lleva a confesar su crimen al final del relato, siendo a la vez un castigo del autor hacia este personaje con el fin de aplicar un principio moral como final a la obra. A través del concepto de la "identificación", el psicoanálisis rompe las normas rígidas de la identidad propia, así como la relación que se establece entre el sujeto y los objetos que le rodean y con los que se relaciona. De este modo se llega a comprender la figura del sujeto como un sistema abierto. Según observa Letche, “Through the concept of identification, psychoanalysis breaks the rule of self-identity: through identification, I am an other; through identification, I can appreciate a hitherto heterogeneus text” [13] (15)

El relato "The Tell-Tale Heart" es muy interesante también desde el punto de vista formal, puesto que según Poe, en sus teorías acerca de la validez de la literatura, como manifiesta en su ensayo The Philosophy of Composition, en el que declara que lo importante no es ni la exactitud en las descripciones ni las acciones sino la habilidad en la colocación de las palabras y su efecto en la mente del lector. "The unity of effect or impression is a point of the greatest importance" (May,1991:124). La preocupación de Poe por el estilo tal vez provenga de su pérdida de contacto con la realidad del mundo exterior que le hace ver el lenguaje como única fuente de referencia, y la función del lenguaje no es la de reproducir la realidad exterior, sino la de crear un nuevo campo de realidad que se corresponde únicamente con el deseo básico humano de lograr la unidad absoluta. Como apunta Carlson: “Poe’s system, in ‘The Raven,’ presupposes that a poet can imagine successively and in a short period of time all posible combinations of all the words that could be gathered around an idea”[14] (85) En “The Tell-Tale Heart” la narración se centra en actos obsesivos sin que haya explicación alguna acerca de los motivos que producen estas obsesiones. “Poe transforms the ironically distanced and discursive first-person narrator…into a narrator who is so obsessed with the subject of his narration that the obsession itself becomes the thematic center of the story and thus creates the story´s tight aesthetic unity” [15] (May,1991:69). La falta de una explicación clara de las motivaciones del narrador dista en gran medida del estilo ensayístico del siglo XVIII para acercarse más a la voz obsesiva del siglo XIX en la literatura.

Para llevar a cabo un análisis formal del relato se pueden tener en cuenta varios aspectos: las metáforas, paradojas, repeticiones, elementos narratológicos, estructura narrativa y temática.

En este relato el comienzo se abre con la respuesta de un individuo a la acusación directa de la locura: “True!- nervous-very, very dreadfylly nervous I had been and am; but why will you say that I am mad?” [16] (92). Y a partir de aquí el narrador insiste en que la prueba de su salud mental es el modo en el que va a relatar su historia, el modo en sí mismo. Esto es lo que el narrador ha de tener en cuenta a la hora de determinar la naturaleza de la locura de este personaje. La disposición de la forma se asemeja más a una narración de carácter oral dirigida a un lector que está presente, aunque silencioso, que a un texto escrito.

Al comienzo del relato se puede observar que la presentación que hace Poe de la motivación del autor del crimen es algo obsesivo y metafórico más que algo real y lógico. Para comprender la unidad del texto en términos de metáfora obsesiva es interesante llevar a cabo una enumeración de las metáforas que aparecen en el texto.

Todos los elementos que aparecen en la historia y que son objeto de obsesión para el narrador son, en primer lugar, el ojo, "the Eye", que además aparece como un nombre propio en numerosas ocasiones en las que se menciona. Pero el lector se percata de que no hay ningún elemento sobrenatural en el ojo en sí mismo relacionado con la aversión que siente el narrador hacia ese elemento. Es necesario buscar otros motivos que puedan desencadenar esa obsesión en términos de metáfora.

Otro de los temas puede ser el del paso del tiempo, relacionado con los latidos del corazón. “A dull, quick sound, such as a watch makes when enveloped in cotton” [17] (94). El sonido que produce el latir del corazón es, por tanto, comparado con el que produce un reloj. Este tipo de relación lleva a la conexión de otros dos motivos, que son , en primer lugar, el del título de la historia y en segundo lugar, el de la relación de identificación que tiene el narrador con el anciano al hablar del ojo, "eye", cuyo sonido corresponde al pronombre de la primera persona del singular, "I". En cuanto al título del relato, “The Tell-Tale Heart” sorprende el hecho de que aparentemente en esta historia el corazón no tiene nada que contar al lector. El corazón sólo late. Pero cada latido del corazón, como un reloj cada instante que avanza a medida que pasa el tiempo, conlleva el avance inexorable hacia la muerte.

En cuanto a la identificación del narrador con el anciano, el latido que oye continuamente en la habitación del anciano tal vez pueda ser su propio corazón. En este caso el sentido de la agudeza del oído del que presume el narrador, sería en realidad su verdadera enfermedad, pero no tanto una enfermedad de los sentidos (en este caso una hiperestesia), sino una enfermedad por la que confunde la realidad interior con la realidad exterior. Al final esta confusión culmina y hace que a su vez, ese proceso de identificación con el anciano sea completa cuando dice: “It is the beating of his hideous heart” (96) (“¡Es el latir de su horrible corazón!” (281)). Quedaría por averiguar la motivación que lleva al autor a matar al anciano y qué relación tiene aquí ese ojo, es decir, dónde está la motivación de autodestrucción.

Se pueden ver, por tanto, las siguientes correspondencias: "time/ heart" (tiempo/ojo), "identity/ eye" [18] (identidad/ojo), y "over-acuteness of hearing" (agudeza auditiva) ligado a la confusión de "inner reality (realidad interior)/ outer reality” (realidad exterior). Si se establece una relación entre todos estos elementos se podría llegar a la conclusión de que cada latido del corazón acerca a la muerte, y una vez que en el narrador ha fraguado este pensamiento obsesivo sólo cabe matar al dueño del "eye" / "I" para acabar con él, matándose a la vez a sí mismo. El hecho de matarse para salvarse es una paradoja, por lo que el narrador refleja su propio yo en el anciano.

Las paradojas en este relato son también numerosas. El texto está plagado de un léxico paradójico [19]: "nervous/ calm", "madness/ sanity", "disease/ health", y de antítesis contínuas [20]: "sense of hearing acute/ a pale blue eye, with a film over it", "I loved the old man/ his Evil Eye vexed me", "madmen know nothing/ see how wisely I proceeded", " I chuckled / the old man groaned", " kept still"/ "it increased my fury". Es interesante cómo el terror del anciano produce la sonrisa del narrador, al igual que las sonrisas de la policía producen el terror del narrador.

En cuanto a las repeticiones, es curioso observar cómo se repiten los temas de las obsesiones mencionadas anteriormente. Se repite tanto la palabrea "loco" como la estructura de la oración que utiliza el narrador para dirigirse al público, que es a través de preguntas retóricas: "Will you say I am mad? "/ "how, then, am I mad?"/ "You fancy me mad"/ "have I not told you that what you mistake for madness is but over-acuteness of the senses?"/ "If still you think me mad" [21] (94).

En cuanto a los latidos del corazón, se puede ver cómo la tensión nerviosa que sufre el narrador se intensifica de acuerdo con el aumento del sonido que producen esos latidos del corazón del anciano: “quicker and quicker and louder and louder” / “But the beating grew louder, louder! I thought the heart must burst” [22] (96). Después, cuando ya no lo puede soportar más, llega el momento en el que debe pasar a la acción, con el fin de acallar ese sonido: “The old man´s hour had come!” [23] (96). Esta misma estructura es aún más evidente en la parte final del relato: “I foamed- I raved-I swore!”/ “It grew louder-louder-louder!”/ “They heard! -they suspected! -they knew!”/ “louder! louder! louder! louder! Louder!”/ “I admit the deed” [24] (96).

El relato de Poe tiene una estructura temática ascendente, en la que todos los acontecimientos que se narran de modo muy descriptivo y tranquilo al comienzo, se van volviendo cada vez más intensos hasta que al final la tensión del narrador, acompasada por la intensidad de los latidos del corazón, llegan a un "clímax" en donde la pasión del narrador le obliga a perder toda su serenidad para confesar el secreto de un crimen tan metódicamente planeado, disimulado, y oculto. Aquí se puede comprobar cómo la unidad temática, la descripción del crimen, se identifica con la forma del relato. Esta estructura asciende de igual modo que asciende la intensidad de los latidos de ese corazón y de la tensión del narrador. Se podría ver el relato como una unidad representada por un corazón latiente.

 

Notas:

[1] “Cómo voy a estar loco?. Atiendan y observen con qué cordura, con qué tranquilidad les puedo contar toda la historia” (Poe, 275:1997).

[2] “Jamás fui más amable con el viejo que la semana entera antes de matarlo” (Poe, 276:1997).

[3] “Cada noche, justo a las doce, le contemplaba mientras dormía” (276:1997).

[4] “El infernal tamborilear del corazón…se hacía cada vez más rápido, más fuerte por momentos” (278).

[5] “Si ustedes creen que estoy loco, cambiarán de opinión en cuanto les describa las sabias precauciones que adopté para esconder el cuerpo” (279).

[6] “Sigmund Freud ofrece una explicación genética del desarrollo evolutivo de la mente humana como un ‘aparato físico’. Freud entendía esta explicación como base científica de su teoría del inconsciente, con la que relaciona directamente la mente con las necesidades del cuerpo”.

[7] “Jamás hasta aquella noche llegué a sentir el alcance de mi propio poder, de mi sagacidad. Apenas podía dominar mi sensación de triunfo” (Poe, 276:1997).

[8] “Sabía lo que el viejo sentía” (Poe, 276:1997).

[9] “Conocía bien ese sonido. Muchas noches, exactamente a media noche, cuando todo el mundo dormía, había brotado de mi pecho, ahondando con su terrible eco los terrores que me enloquecían” (Poe, 277:1997).

[10] “Aumentó aún más mi furia, como el redoblar de los tambores estimula el valor del soldado […] Sin embargo me contuve todavía algunos minutos más y me quedé inmóvil” (278).

[11] “Pensé que el corazón iba a estallar. Y entonces una nueva ansiedad se apoderó de mí: algún vecino podía oír aquel nuevo sonido!” (279).

[12] “su propia conciencia, incapaz de escapar mientras su propio corazón continúe palpitando, pidiendo castigo por el horrible crimen que había cometido. De este modo nunca logra librarse de la mirada azul pálida del ojo del anciano” .

[13] “A través del concepto de identificación, el psicoanálisis rompe las reglas de la propia identidad: por medio de la identificación, yo soy otro y puedo apreciar un hasta ahora texto heterogéneo”.

[14] “El sistema de Poe, en ‘El Cuervo’, presupone que un poeta puede imaginar sucesivamente y en un breve periodo de tiempo todas las posibles combinaciones de todas las palabras que podrían girar en torno a una idea”.

[15] “Poe transforma el irónicamente la distante primera persona del narrador en un narrador que está tan obsesionado con el sujeto de su narración que la obsesión en sí misma se convierte en centro del tema del relato y de ese modo crea una firme unidad temática”.

[16] “¡Es verdad! Nervioso, muy, muy nervioso, lo he sido y lo soy; pero ¿por qué dirán que estoy loco? (275).

[17] “Pues resulta que me llegó a los oídos un sonido bajo, sordo y rápido, como el que hace un reloj cuando va envuelto en un trapo” (278).

[18] Eye: fonéticamente igual a “I” en inglés: “yo” como identidad.

[19] “nervioso/tranquilo, locura/cordura, enfermedad/salud”.

[20] “Un sentido agudo auditivo/un ojo azul pálido velado con una membrana, adoraba al anciano/su ojo me ofendía, los locos no saben nada/vean con qué sabiduría procedí, yo reía entre dientes/el viejo gemía, permanecía inmóvil/aumentó mi furia.

[21] “¿Por qué dirán que estoy loco?”/ “¿Cómo voy a estar loco?”/ “Ustedes se empeñan en decir que estoy loco”/ “¿No les he dicho ya que lo que ustedes toman equivocadamente por locura no es más que una exagerada agudeza de los sentidos?/ “Si ustedes creen que estoy loco” (279).

[22] “Pero los latidos se oían cada vez más fuertes, más fuertes. Pensé que el corazón iba a estallar” (279).

[23] “¡Al viejo le había llegado su hora!”

[24] ¡Echaba espuma por la boca, deliraba, maldecía!”/ “Pero el ruido seguía creciendo”/ “¡Lo oían, lo sospechaban, lo sabían”/ “más fuerte, más fuerte, más fuerte…fuertísimo!”/ “¡Admito los hechos!” (281).

 

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Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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