Espéculo

  Reseñas, críticas y novedades

 

 

Rafael Alarcón Sierra

Luis Felipe Vivanco:
contemplación y entrega

  

 

 

La humildad de ser poeta

Pilar Vega Rodríguez

Rafael Alarcón Sierra es hoy uno de los investigadores sobre poesía española del XX más reconocidos en el hispanismo internacional por sus trabajos sobre autores de primera magnitud -como Manuel y Antonio Machado o Juan Ramón Jiménez- en los que ha combinado el análisis histórico-crítico de las grandes corrientes literarias a principios del siglo pasado con la primorosa edición de textos cruciales para la historiografía literaria. Pero es también el profesor Alarcón un extraordinario defensor de los poetas inclasificables, que sobrepasan ensayos de categorización, que evolucionan al compás de su personal indagación poética, y que sufren por ello en demasiadas ocasiones la injusticia del olvido o la depreciación.

Con este libro en dos tomos sobre Luis Felipe Vivanco, introducción crítica y selección antológica, Rafael Alarcón vuelve al estudio de un poeta "intensidad y altura", como él mismo lo califica y es obvio al recordar los hitos de la biografía de Vivanco. Vivanco protagonizó junto con otros escritores -hoy más recordados- los mismos grandes acontecimientos generacionales del 36, publicó en las más avanzadas revistas y colaboró en su fundación en tantos casos, dejó traslucir en sus versos los diversos credos estéticos y la huella de su devoción por los grandes maestros españoles y europeos. Fue contertulio del Café Lyon d´Or hacia 1935 y miembro de la academia "Musa, Musae", amigo de los grandes protagonistas de la literatura y el pensamiento del XX (Zubiri, Miguel Hernández, Alberti, Neruda, Rosales, Panero, Gullón, Ridruejo, Valverde, Aranguren, entre muchos otros) y su retrato poético entró en las páginas del libro "Los Encuentros" de Vicente Aleixandre.

Vivanco fue un poeta fecundo y esencial, autor de una obra extensa que cruzó los umbrales de otros géneros literarios como el teatro, la prosa reflexiva y crítica, o el apunte. Sin embargo, tanto en su época como la nuestra ha sido víctima del recelo de aquellos que no logran identificar su perspectiva estética o política, más comprensible con solo tomar en cuenta lo suscrito en el prólogo de su libro Los Caminos (1974). Para Vivanco la poesía fue siempre el largo esfuerzo realizado para identificarse con los que juzgaba en cada momento "auténtico y digno de ser vivido hasta el límite". De ahí la singularidad de cada una de sus etapas poéticas, la personal manera de dialogar el escritor con sus grandes maestros, hispanos y europeos: Garcilaso, Machado, Vallejo, Unamuno, Rilke, Trakl y Claudel.

El libro de Rafael Alarcón viene en parte a reparar la increíble ausencia de una monografía sobre el poeta Vivanco, del que solo disponemos hoy algunas tesis doctorales realizadas desde 1970, inéditas, o de escasa difusión, y al que por el momento solo se han dedicado ensayos, excelentes, pero que abordan aspectos puntuales de su creación.

En un primer volumen Rafael Alarcón incoa ese estudio de conjunto bajo el rótulo "Luis Felipe Vivanco: contemplación y entrega", una especificación, declara el autor, que hace referencia a lo que considera más valioso de la poesía de Vivanco, "su exceso de contemplación y de entrega, en su vida y en su obra, a las cosas, los seres, y los instantes, de una forma singularmente trascendente" (p.12)

En sus páginas el profesor Alarcón Sierra procede a la actualización bio-bibliográfica y crítica de Vivanco, aportando novedades editoriales y documentales y marcando la trascendencia del poeta en la historia de la poesía española del siglo XX. Como ejemplo, entre muchos, el conocimiento de la actividad crítica de Vivanco, de sus admiraciones literarias y de sus trabajos como traductor pone la primera piedra de un estudio todavía pendiente sobre la recepción del gran poeta Claudel en España.

Uno tras otro, Rafael Alarcón repasa los libros poéticos de Vivanco actualizando la bibliografía crítica disponible, aportando nuevos datos sobre la recepción del poeta, e introduciendo matizadas reflexiones sobre la obra de Vivanco. Y lo hace con flexibilidad -dejando oír la voz del poeta en muchas ocasiones- con erudición -mostrando su profundo conocimiento de la poesía europea, con la cual dialoga como el propio Vivanco podría haber hecho- y con sistematicidad, tratando de modo sintético pero exhaustivo todas las fuentes disponibles sobre Vivanco. El segundo volumen de la selección antológica completa admirablemente la ilustración de las diversas valoraciones críticas.

Vista la exhaustiva dedicación con que el autor ha seguido a su poeta, solo nos queda desear ahora que salga de sus manos la monografía ausente de la que hablámos antes. Parafraseando el título de un libro inédito de Vivanco, en 1950, "La humildad de ser poeta", le es conveniente al poeta el recogimiento y la humildad. Por suerte, siempre cuentan los poetas con amigos que los sacan del autoexilio.

 

© Pilar Vega Rodríguez 2009

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero40/vivanco.html



Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2009