Los intermedios líricos en Adonis y Venus de Lope de Vega

Bautista Martínez Iniesta               Juan B. Martínez Bennecker

Universidad de Málaga GELSO                IES “El Almijar”. Cómpeta (Málaga)
iniexta@yahoo.es                            juanbennecker@hotmail.com


 

   
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Resumen: En el presente trabajo se realiza un estudio pormenorizado de los intermedios líricos en Adonis y Venus de Lope de Vega. Éstos se materializan en canciones, soliloquios, dúos, relaciones, pronunciamientos y descripciones líricas, a través de los cuales emerge una sugerente poesía lírica, compatible con la poesía dramática y de no menos calidad.
Palabras clave: Lope de Vega, Adonis y Venus, intermedios líricos, poesía dramática.

 

Adonis y Venus [1] es una pieza anterior a 1604, según Menéndez Pelayo, aunque impresa en 1621, en la Décima parte de las comedias del autor, y figura “entre las cinco comedias suyas que tenía por mejores” (M. Pelayo 1949: 153). Esta comedia, llamada tragedia por Lope y tragicomedia por un personaje al finalizar el texto, se basa en el mito de Adonis, al que se agrega el de Atalanta, de inspiración ovidiana a través de las Metamorfosis, junto con una leve trama pastoril.

Está concebida para ser representada en palacio ante un público de cortesanos culto y entendido, como se desprende de la dedicatoria al Duque de Pastrana y, sobre todo, de los rasgos constitutivos de la misma, según ha puesto de manifiesto Joan Oleza (1983). Éstos se refieren a la estructura dramática, al entramado escénico y a la cuidada elaboración poética del texto.

Hasta doce formas métricas (quintillas, estancias, redondillas, liras de seis versos, romancillos heptasílabos, tercetos encadenados, décimas, endecasílabos con rima en el medio, seguidillas, octavas reales, romances y endecasílabos en esdrújula) se detectan en el inmenso caudal poético de la pieza y entre ellas podemos aislar algunas composiciones, que -al carecer de función dramática- adquieren vida propia, las cuales denominamos, con David M. Gitlitz, intermedios líricos [2]. Estas composiciones corresponden a pasajes de indudable valor lírico y sin apenas relación con el argumento.

No es fácil, pero sí útil, por otra parte, establecer una frontera entre la poesía dramática y la poesía lírica. Para su reconocimiento conviene saber que “toda la poesía que en una comedia avanza el argumento o desarrolla el carácter de algún personaje puede considerarse poesía dramática” (Gitlitz: 126), y al contrario, la que no avanza el argumento o no desarrolla el carácter de algún personaje sería la poesía lírica, que constituye los intermedios líricos. Éstos tienen otras funciones que responden a la intención del poeta dramático en cada una de las comedias.

Todas las modalidades de intermedios líricos que establece David M. Gitlitz (canciones; soliloquios; dúos, tríos y cuartetos; relaciones; pronunciamientos; descripciones líricas y ensayos líricos), excepto los tríos, los cuartetos y los ensayos líricos, se hallan en Adonis y Venus.

 

1.- Canciones

Son los intermedios líricos más fáciles de detectar, pues forman entidades líricas aparte de la poesía dramática por su contenido y por estar destinadas al canto. Hay tres canciones, cantadas por músicos, que se encuentran, una en el segundo acto y las otras dos, en el tercero.

La primera (II: 852-871), constituida por seguidillas, sirve para dar relieve a la norma establecida por Atalanta, después del oráculo negativo de Apolo sobre su matrimonio, de medirse en la carrera con los mancebos que la pretendían: si alguno conseguía ganarle, se casaría con él; de lo contrario, le cortaría la cabeza. Muchos jóvenes audaces habían perdido la vida en la apuesta, ninguno le había ganado todavía:

MÚSICOS.- Triunfa la hermosura
vence Atalanta.
Lo que cuesta se estima:
¡viva quien mata!
(II: 852-855)

En la segunda (III: 1848-1855), en romance, Venus canta a Cupido, aludiendo a sus cualidades:

VENUS.- Rapacillo lisonjero,
el de los ojos vendados,
si no aciertas cuando tiras
¿por qué te pintan con arco?
Niño que engañas al tiempo,
un viejo de tantos años,
¿por qué le hurtaste las alas,
pues que te vas tan despacio?
(III: 1848-1855)

La tercera (III: 1868-1875), en romance, es continuación de la anterior:

VENUS.- Tú fuiste incendio de Troya,
de España, Roma y Cartago;
ni ha tenido Imperio el mundo
de quien no fueses tirano.
(III: 1868-1871)

 

2.- Soliloquios [3]

El soliloquio, definido por David M. Gitlitz “como el discurso de un personaje consigo mismo” (Gitlitz: 133), es la estructura poética que más se prodiga en Venus y Adonis. E. Orozco Díaz resalta el carácter eminentemente lírico del soliloquio cuando afirma que “es un pensar en voz alta para hacernos participar de su inquietud, para vivir con él su situación dramática. […] A veces, es un puro desahogo lírico” (Orozco: 57 y 59-60).

El profesor Diego Marín, al estudiar las funciones de la versificación en el teatro de Lope de Vega, propone seis tipos de soliloquios:

1) El monólogo narrativo o parlamento en forma de relación con un fuerte sentido afectivo, encaminado a provocar una reacción favorable por parte del oyente […]

2) El monólogo que sirve para hacer una relación puramente descriptiva o informativa (sin tensión dramática ni intención de provocar una reacción ajena) [...]

3) La glosa lírica o el poema recitado en forma de monólogo.

4) El soliloquio (o aparte) factual con tensión derivada de un obstáculo exterior que provoca una reacción emotiva directa […]

5) El soliloquio lírico que puede ser o bien efusivo y dotado de tensión dramática derivada de un conflicto íntimo u obstáculo exterior, o bien reflexivo y sin tensión especial […]

6) El soliloquio o aparte cómico, generalmente a cargo del gracioso o de un rústico (Marín: 11).

En Adonis y Venus tenemos los siguientes:

a) Atalanta acude al templo de Apolo para consultar sobre su matrimonio (I: 86-150). Tipo 4). Estancias.

Consta de un exordio (86-111), de una exposición de motivos por los que acude al oráculo: saber qué esposo le depara el destino (112-138) y, finalmente, de una pregunta directa al dios:

ATALANTA.- Dígame, pues, Apolo
qué esposo será el mío:
fórmese de dos almas Androgeo.
Quien nace para solo
(cosa que desconfío),
o es bestia o es deidad; y así deseo
al yugo de Himeneo
rendir el cuello, a ejemplo
de cuantas cosas miro.
(I: 138-147)

b) Frondoso quiere tentar a Apolo (I: 197-222). Tipo 6). Redondillas.

Frondoso quiere saber de Apolo, con el fin de engañarlo, si el pájaro que lleva está vivo o muerto.

FRONDOSO.- Preguntaréle si está
vivo: si dice que sí,
apretaréle, y así
le diré que muerto es ya.
Si me dijere que es muerto,
soltaréle entonces yo,
diciendo que no acertó,
y que su oráculo es incierto.
(I: 203-210)

Apolo, como dios que es, percibe la malicia del rústico y lo castigará por su atrevimiento y osadía.

c) Frondoso reflexiona sobre el oráculo de Apolo a los pastores (I: 263-298). Tipo 4. Romance heptasílabo.

Frondoso cree que el oráculo negativo de Apolo a los pastores en lo referente a sus amores se debe a que no le han ofrecido presentes. Él, por su parte, no piensa darle nada:

FRONDOSO.- No pienso darle nada,
supuesto que lo digo,
porque a engañarle vengo
con este pajarillo.
(I: 295-298)

d) Resolución de Atalanta (I: 362-391). Tipo 4. Tercetos encadenados.

Después que Apolo le ha revelado que se casará tarde y con peligro, Atalanta decide no casarse y vivir en medio de los montes y selvas:

ATALANTA.- Montes de Arcadia, desde aquí comienzo
(porque el pensamiento que tenía
de pretender esposo, me avergüenzo)
a vivir en vosotros […]
(I: 379-382)

e) Adonis canta a la naturaleza (I: 598-630) Tipo 2. Quintillas.

Adonis se dirige a los bosques para informarles de que aborrece a las mujeres y prefiere la libertad del campo:

ADONIS.- Selvas y bosques sombríos,
donde la primavera
se baña en cristales fríos,
y donde la luz primera
dio vida a los ojos míos;
árbol divino sabeo,
cárcel de mi triste madre,
por quien agora me veo
hijo y nieto de mi padre,
y monstruo de su deseo:
sabed que en esta ocasión,
sin estimar sus placeres,
que siempre pesares son,
aborrecer a las mujeres
tengo por justo blasón.
(I: 598-612)

La fuente serena en la que desea bañarse es después el objeto de su apelación.

f) Atalanta reflexiona sobre la posible muerte de Hipómenes (II: 997-1004) Tipo 4. Quintillas.

Atalanta se lamenta de que ella haya de ser la causa de la muerte de Hipómenes:

ATALANTA.- ¡Que sea tan desdichada
y de tan contraria suerte,
que de lo que más me agrada,
para su temprana muerte
sea mi hermosura espada!
(II: 997-1001)

g) Consideración de Hipómenes sobre su amor a Atalanta (II:1017-1060) Tipo 4. Redondillas de heptasílabos.

Hipómenes reflexiona acerca de su amor a Atalanta y su posible consecuencia (la muerte, si no la vence en la carrera), por lo que pide auxilio a Venus, prometiéndole el sacrificio de dos palomas en sus aras sagradas, si consigue la victoria:

HIPÓMENES.- Venus, reina divina,
de amor estrella pura,
que al sol por tu hermosura
su rayo siempre inclina;
[…]
Dos palomas ofrezco
a tus aras sagradas
de oliva coronadas,
si tanto bien merezco.
(II: 1041-1044 y 1049-1052)

h) Queja de Frondoso (II: 1149-1176). Tipo 4. Redondillas.

Frondoso se queja del castigo que le impuso Apolo por querer engañarlo:

FRONDOSO.- Después que el señor Apolo
estuvo conmigo airado,
ando por aqueste prado
afligido, triste y solo.
Díjome por maldición,
que a nadie parecería
la forma que antes tenía.
(II: 1149-1155)

i) Queja de Cupido (II: 1207-1216). Redondillas.

Cupido se queja del picotazo de una abeja:

CUPIDO.- ¡Ay Dios, que me he de morir!
¡Tanto mal en tanto bien!
¿Esto es miel? ¿Esto es dulzura?
[…]
Hinchado se me ha la palma.
¡Ay, que si lo sabe el alma,
se me saldrá por aquí!

j) Venus se lamenta de la ingratitud de Hipómenes y Atalanta (II: 1415-1417 y 1427- 1431). Tipo 4. Quintillas

Venus, que está escuchando a Hipómenes decir que Atalanta es más bella que ella, se lamenta de su ingratitud, ya que le ayudó a ganar la carrera y librarse de la muerte:

VENUS.- ¡Qué bien me paga el favor!
¿Hay descortesía tanta?
¿Hay ingratitud mayor?
(II: 1415-1417)

k) Venus castiga a la pareja Hipómenes-Atalanta (II: 1436-1467). Tipo 4. Quintillas.

Muy molesta por la actitud de Hipómenes, Venus decide castigar a la pareja, transformándolos en leones, que envía a los montes para convivir con las fieras:

VENUS.- ¡Traidor, mis manzanas de oro
te han dado a Atalanta bella,
y así tratas mi decoro!
[…]
¡Vive Adonis, que he de daros
la pena que merecéis,
y en leones transformaros,
para que al mundo deis
con dos ejemplos tan raros!
(II: 1443-1445 y 1448-1452)

l) Decisión de Apolo (III: 1577-1589). Tipo 4. Redondillas.

Apolo, a instancias de Cupido, decide apartar a Adonis del lado de Venus:

APOLO.- De Venus me afligen celos
desde que ayer por los cielos
enjugué del alma el llanto.
Pagarme tiene la injusta
muchas burlas que me ha hecho.
Salga Adonis de su pecho,
cosa de que tanto gusta.
(III: 1577-1583)

m) Apolo observa a Adonis (III: 1856-1867 y 1876-1899). Tipo 4. Romance.

Apolo observa a Adonis durmiendo en el regazo de Venus y reflexiona más adelante sobre los preparativos para darle muerte:

APOLO.- Voy a incitar las tres furias
que una es poco en tantos daños.
Buscar quiero algún pastor
que ayude a mi engaño, en tanto
que Tesifonte se viste
de aquel animal airado.
(III: 1890-1895)

n) Alegría de Frondoso (III: 2021-2036). Tipo 4. Estancias.

Frondoso se congratula de que, tras el perdón de Apolo, haya vuelto a su antiguo ser. Ahora se preocupa de encontrar a Adonis para cumplir su encargo:

FRONDOSO.- ¡Qué ventura tan grande que he tenido
en que Apolo ofendido
perdonase mi culpa!
Mas ¿qué valle, qué prado, qué ribera
tendrá al hermoso Adonis?
(III: 2021-2025)

 

3.- Dúo

“El dúo se define como dos discursos rigurosamente paralelos en contenido y forma, contiguos, separables del fluir dramático de la comedia de la misma manera que los soliloquios, y generalmente en boca de dos de los personajes principales ”(Gitlitz: 138).

El único dúo que se da en la comedia, desarrollado en quintillas, tiene lugar en el segundo acto (II: 910-966) entre Atalanta e Hipómenes (que luego le ganará en la carrera merced a la intervención de Venus y, como premio, se casará con ella). A Atalanta le gusta Hipómenes (“Qué mancebo tan gallardo”), quien -al verla- queda prendado de su belleza (¡“Ay, si la llamase mía”!), si bien teme el rigor de la sentencia si pierde la carrera a la que somete a sus pretendientes:

HIPÓMENES.- (Aparte)
De la sentencia el rigor
me hiela; abrásame amor.
Temor me está deteniendo
que me dará su favor.
(II: 917-920)

Ella, consciente de su potencia, pretende que él no la desee, a fin de no tener que ajusticiarlo:

ATALANTA.- (Aparte)
De cuantos mancebos vi,
ninguno así me agradó.
¡Nunca yo le agrade así!
Que aunque más le quiera yo,
el jamás me quiera a mí.
(II: 921-925)

A pesar del miedo a perder y de su terrible consecuencia, Hipómenes se arma de valor y decide competir con la joven veloz.

 

4.- Relaciones

Igual que sucede con otros intermedios líricos, las relaciones rompen el fluir del diálogo para deleitar al público con el relato de hechos acontecidos. En Adonis y Venus se dan las siguientes:

a) Relato de Menandro sobre el oráculo de Apolo a Atalanta (II: 806-820 y 821-830). Endecasílabos con rima al mezzo.

Menandro refiere la respuesta negativa de Apolo a Atalanta cuando fue consultado sobre su matrimonio:

MENANDRO.-Con dulces pensamientos de casarse
Atalanta a informarse al templo vino
de Apolo; y el divino dios Febeo
respondió a su deseo que se guarde,
que con peligro y tarde casaría.
(II: 807-811)

En consecuencia, anda por los montes dispuesta a unirse en matrimonio con el mancebo que la pretenda y sea capaz de ganarle la carrera, a sabiendas de que perderá y morirá decapitado, según norma establecida por ella.

b) Frondoso informa a Venus de que Hipómenes ganó la carrera a Atalanta (II: 1323-1345). Endecasílabos esdrújulos.

Frondoso cuenta a Venus cómo Hipómenes ganó en la carrera a Atalanta merced al ardid de las manzanas de oro que le fue tirando a sus pies para que se entretuviera cogiéndolas:

FRONDOSO.- Corrió esta tarde con el bello Hipómenes
pero valióse de una industria el Príncipe,
que tres manzanas, más que las Hespérides,
que Medea guardó con arte mágica,
le fue arrojando entre las plantas ágiles;
con que, mientras la ninfa iba cogiéndolas,
ganó el laurel tan digno de sus méritos.
(II: 1328-1334)

También le informa de la boda que se celebró después entre ellos, cumpliendo la norma establecida por la propia Atalanta.

c) Venus comunica a Adonis la ingratitud de Hipómenes y su consecuencia (III: 1788-1834). Romancillo heptasílabo.

Venus expresa a Adonis cómo ayudó a Hipómenes para ganar la carrera a Atalanta y su ingratitud posterior, por la que convirtió a él y a su esposa en leones para que anduvieran por el bosque:

VENUS.- Así el mancebo ingrato,
pasando una mañana
por un templo de dioses,
no solo degolladas
firmaron las palomas
con plumas de sus alas
la obligación del voto
sobre las blancas aras,
mas infamó mi templo,
por quien mi mano airada
los convirtió en leones.
(III: 1820-1830)

Esta información le sirve para advertirle de que no salga a cazar por si deciden tomar venganza de ella en su persona.

d) Frondoso relata la muerte de Adonis (III: 2147-2176). Romancillo heptasílabo

Frondoso detalla ante una asamblea de pastores cómo Adonis fue despedazado y muerto por un jabalí:

FRONDOSO.- Cual cándida azucena
del labrador pisada,
inclina la cabeza;
cual oriental jacinto
cuando la noche llega,
las olorosas hojas
marchita, humilla y cierra.
( III: 2147-2153)

 

5.- Pronunciamientos

Son monólogos dirigidos a uno o varios personajes con el fin de persuadir o exhortar. En Adonis y Venus sólo hay uno:

- Venus ante la muerte de Adonis (III: 2190-2201). Estancias.

Después de la muerte de Adonis, Venus ante, su cadáver, recuerda que ya le pronosticaba esta desgracia, pero por la fuerza de su juventud hizo caso omiso:

VENUS.- Bellísimo mancebo
envidia de los hombres, y por dicha
del mismo hermoso Febo,
bien te pronosticaba esta desdicha.
Mas ¿qué voz o qué espejo
a la primera edad dará consejo?
(III: 2190-2195)

Para que sea recordado siempre, hace que se transforme en flores.

 

6.- Descripciones líricas

Están constituidas por descripciones de gran belleza y no suelen ser aislables estructuralmente del texto. Sólo aparece una en la comedia de Lope:

- Enamoramiento de Venus (I: 392-401). Décimas antiguas.

Venus introduce la escena, que culminará con su enamoramiento de Adonis, mediante una descripción colorida de Cupido cazando mariposas:

VENUS.- Por estas márgenes hechas
de clavelinas y rosas,
sin cuidado y sin sospechas
podrás matar mariposas,
Cupido, con esas flechas…
(I: 392-396)

 

7.- Conclusiones

Los intermedios líricos en Adonis y Venus conforman entidades poéticas que, sin carecer de importancia en la estructura dramática, tienen un alto grado de autonomía poética tal, que a veces parecen cobrar vida propia e independiente.

Además, estos intermedios contribuyen a hacer más amena la fábula (las canciones), a relajar en ocasiones la tensión dramática (el soliloquio de Adonis cantando a la naturaleza), a proporcionar a la escena viveza y dinamismo (el pronunciamiento de Venus ante la muerte de Adonis), a elevar la calidad de la expresión poética (relación de la muerte de Adonis por Frondoso) y a reforzar aspectos clave del argumento (los soliloquios en general), suscitando -desde el punto de vista de la representación- mayor interés de los espectadores.

Finalmente, los intermedios líricos, al tiempo que producen pausas en el ritmo dramático sirviendo para deleite del público, constituyen un conjunto de bellas composiciones líricas que enriquecen sin duda la calidad expresiva de la comedia.

 

Notas

[1] En este trabajo sigo la edición de Federico Carlos Sainz de Robles, Lope Félix de Vega Carpio (1974): Obras selectas, tomo III, Madrid, Aguilar.

[2] David M.Gitlitz (1980): La estructura lírica de la comedia de Lope de Vega. Valencia, Albatros ediciones Hispanofilia, dedica el capítulo VII a los intermedios líricos.

[3] Los soliloquios podríamos agruparlos por el personaje que los emite, pero preferimos tratarlos conforme aparecen en escena para un mejor entendimiento de su sentido y significado.

 

Bibliografía

Gitlitz, David M. (1980): La estructura lírica de la comedia de Lope de Vega. Valencia, Albatros ediciones Hispanofilia.

Grilli, Giuseppe: “Lope de Vega y su fábula de Adonis y Venus”, Anuario de Lope de Vega, 1984, 4, 127-138.

Marín, Diego (1962): Uso y función de la versificación dramática en Lope de Vega. Valencia, Castalia.

Menéndez y Pelayo, Marcelino (1949): Estudios sobre el teatro de Lope de Vega, II. Madrid, CSIC.

Oleza Joan: “Adonis y Venus. Una comedia cortesana del primer Lope de Vega”, Cuadernos de Filología. Literaturas: Análisis, 1983, III, 3, Universidad de Valencia.

Orozco Díaz, Emilio (1969): El teatro y la teatralidad del barroco. Planeta, Barcelona.

Vega, Lope de (1974): Venus y Adonis, Obras selectas, tomo III, ed. de Federico Carlos Sainz de Robles, Madrid, Aguilar.

 

© Bautista Martínez Iniesta y 2009

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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